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El polvorín

Argentina:El llamado “Informe Papel Prensa-La Verdad” revisa la manera en la cual Clarín y La Nación adquirieron la empresa papelera en la dictadura.Tiene 22.000 fojas y se conocerá en 15 dias.

7 Agosto 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

La investigación final

 

Por Néstor Leone El llamado “Informe Papel Prensa-La Verdad” revisa la manera en la cual Clarín y La Nación adquirieron la empresa papelera en la dictadura. Tiene 22.000 fojas y se conocerá en quince días.

Está en las gateras, con los últimos retoques por hacer y el trazo grueso ya dado. No tiene fecha de salida confirmada, pero sí la impronta de la inminencia. Entre la segunda y la tercera semana de agosto, sostienen cerca de Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior y funcionario encargado de dirigir la investigación. En el momento en el que la Presidenta lo considere oportuno, previene una fuente cercana al directorio de la empresa.

 



Lo que tanto unos como otros aseguraron a Debate es que la contundencia del informe dejará poco margen para dudas y que comprometerá ante la opinión pública (y, posiblemente, también ante la Justicia) a quienes se señala como responsables. Es que “Papel Prensa-La Verdad”, tal el nombre de la investigación de veintidós mil páginas, contendría datos, información, documentos, evidencias y pruebas sobre la adquisición irregular de la empresa por parte de sus actuales dueños privados y promete, también, desmenuzar la serie de maniobras supuestamente fraudulentas que permitieron consolidar la posición dominante de ellos en la empresa y en el mercado de medios de comunicación del país.

Desde el oficialismo señalan que nunca se ha hecho una investigación tan profunda sobre una cuestión de este tipo y, los más osados, lo parangonan con el Nunca Más, que investigó, durante los primeros años del alfonsinismo, los crímenes de la última dictadura y la responsabilidad de las juntas militares.

La resolución del juez Daniel Rafecas, del 14 de julio último, en la cual sostuvo que es

inescindible el delito de lesa humanidad del de apropiación de acciones, da al informe administrativo mayor relevancia pública, pone a los implicados en una situación más comprometida y podría erosionar el pacto de silencio que aún persiste entre los viejos socios privados, las estructuras gerenciales y el entramado de poder que le dio respaldo, dentro y fuera de la empresa.

Lo cierto es que nadie duda de que el informe, seguramente, tendrá resonancia nacional y respuestas. La animosidad hacia el Gobierno, en alza en Clarín y La Nación, los medios cuyos propietarios estarían comprometidos, así parece aventurar. La distribución anticipada, entre periodistas de distintos medios, de carpetas que tratan de explicar los argumentos de defensa, es un hecho inédito.

LESA HUMANIDAD

El punto más alto de controversia que el caso trae consigo es la tipificación que finalmente se otorgue al supuesto delito que el informe trata de establecer y que la Justicia ya investiga. Según pudo saber Debate, “Papel Prensa - La Verdad” aportaría pruebas para considerar la adquisición de las acciones como un crimen de lesa humanidad. Y, por lo tanto, no prescriptible. Los implicados serían todos aquellos que habrían participado de esa maniobra. Es decir, Bartolomé Mitre (director de La Nación), Héctor Magnetto (CEO del Grupo Clarín), Patricio Peralta Ramos (entonces uno de los propietarios de La Razón) y los abogados de cada uno de ellos.

¿Cuál sería la razón? La forma en la que Lidia Papaleo, viuda de David Graiver, y Rafael Ianover, testaferro confeso de Graiver, tuvieron que desprenderse de las acciones “A” de la empresa, que son las que permiten su control. Los testimonios de ambos, en las últimas asambleas de Papel Prensa, promovidos por Moreno, van en ese sentido.

¿Cuál es la versión suministrada por Magnetto y Mitre? Que la compra de esas acciones clase “A” fue realizada antes de que la familia Graiver-Papaleo fuera secuestrada. Y que, hasta entonces, la familia en cuestión no había recibido amenazas ni apremios. Lo que no se menciona son las torturas morales y psíquicas a las que dichas víctimas afirman haber sido sometidas. Es cierto: Lidia Papaleo fue secuestrada el 14 de marzo de 1977 y Rafael Ianover el 12 de abril de ese mismo año, mientras que la transacción formal tiene como fecha el 2 de noviembre de 1976. Pero ya para ese noviembre las víctimas habían sido objeto de todo tipo de amenazas. Así lo declararon en dos asambleas de Papel Prensa y piensan ratificarlo ante la Justicia.

No hubo sugerencias; fue ‘firmás o te mato’”, cuenta la viuda de Graiver que le habría dicho Magnetto por esos días. La declaración de la misma Papaleo de Graiver subraya que, en su sensación de terror, prefería ver los ojos de su torturador que los ojos de Magnetto exigiéndole el traspaso. Es decir, que no se trató de una transacción comercial entre ciudadanos libres.

El contragolpe del tándem Magnetto-Mitre (no así Peralta Ramos), con querella criminal contra el secretario Moreno por presunto abuso de funciones y por montar un supuesto “aparato paraestatal sui generis” para perseguirlos, trató de ser persuasivo. Pero no lo fue. Más bien sirvió como prólogo para un nuevo revés en la Justicia: el que les propinó el juez Rafecas, quien vinculó la apropiación de la empresa por parte de La Nación, La Razón y Clarín “con el sistema represivo establecido por el gobierno de facto”, y enmarcó a la operación dentro de los marcos del terrorismo de Estado.

De esta manera, el juez se declaró incompetente para seguir con el caso y remitió la causa al Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional número 3 de La Plata, a cargo de Arnaldo Corazza. Allí está radicada una causa residual sobre el llamado “Circuito Camps”, relacionada con el centro clandestino de detención Puesto Vasco, mazmorras bonaerenses a cargo de Ramón Camps en las que permanecieron detenidos varios integrantes de la familia Papaleo-Gravier.

Además de lo mencionado, el informe agrega información del Tribunal de Guerra de la dictadura, expedientes de la Conadep, papeles de la sucesión de David Graiver, actas de las juntas militares y el testimonio de otras víctimas de este entramado, como el de José Pirillo, quien adquirió La Razón en los ochenta; en su momento, denunció la forma en la que fue “despojado” de su diario en 1987 y confirmó, con documentación propia, los atropellos que sufrieran Papaleo de Graiver y Ianover.

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Gentileza Mónica Oporto

 

Tomado de Revista Utophia

 

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