Overblog
Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
El polvorín

Argentina: Elías

16 Julio 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 

  
Viernes, 09 de Julio de 2010 10:54
madrebb1(APe).- La noche suele ser peor porque hay que quedarse quieto. Ni correr ni saltar con las piernas abiertas para ver si bailotea la tierra del piso. A la noche hay que dormir. Taparse hasta la nariz para que el frío que se cuela por la rajadura esquinera -la que su madre intentó neutralizar con bollos de noticias viejas- no le hiele la frente. Cuando el sueño no viene mira la humedad del techo cruzado por tirantes que lo sostienen. Las manchas son el cuento que no le cuentan para dormir. Ahora son duendes altibajos. En cinco minutos, un ejército godo. Al rato, un león acechando a una cigüeña.

El problema es la tos. Que no se va nunca. “Ese catarro”, le dice la madre. Y la frazada, testigo inerme, va soltando hilachas a medida que los días y los meses pasan.

La historia de Elías, que alguna vez garabateó que el sueño más grande en la vida era “tener una casa con baño adentro”, es la de millones de rostros anónimos. Escritos con dolor en cada uno de los vericuetos de un país que dice festejarse libre de todo coloniaje. Rompedor de cadenas. Oíd mortales el llanto de los Elías de cabellos revueltos cuando las noches no tienen más que un matecocido aguachento.

La última encuesta de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina desnuda que, al menos, el 36 por ciento de las viviendas no tiene cloacas. Que el 20 por ciento no tiene acceso a las redes de gas. Que el 21 por ciento no tiene calles con pavimento y que el 27 por ciento vive en terrenos o calles inundables. Y la vida suele hundirse demasiadas veces en el fango.

Lejos, muy lejos de los senderos perdidos de oropeles y gloria Argentina festeja sus 200 años. Ajena a aquella independencia social, económica y política que buscaban los antiguos hacedores de la América Latina grande y profunda que murieron mayoritariamente asesinados o exiliados. Con la utopía deshaciéndose en pedazos.

La encuesta puso la mirada sobre la Argentina urbana actual en la que el 12 por ciento de los hogares y el 17 por ciento de la población viven en una casa a la que llaman “irregular”. Esa irregularidad manifiesta se traduce como vivienda en villa miseria, asentamiento popular sin regularización, ocupación de hecho de casas o edificios, conventillo u hotel de pensión pública.

Argentina contradictoria si las hay. Pujante y rica para algunos pocos. Paradójica y marginal para millones. Esta situación -dice el informe- es explicable “en el contexto de condiciones estructurales de pobreza y de ausencia de un plan real de construcción de viviendas populares para los sectores marginados”.

Desde 2003 a la fecha -sigue el estudio- “mejoró de manera significativa el porcentajes de hogares urbanos con acceso a agua corriente, red de gas, desagües pluviales, cloacas y calles pavimentadas, al mismo tiempo, casi sin variaciones, el 11% de los hogares no cuenta con un baño con retrete con descargada de agua, un 12% sufre hacinamiento (3 o más personas por dormitorio), un 16% experimenta riesgo alimentario (estimado en un 11% a partir de la Asignación Universal por Hijo), el 22% sufre de exclusión laboral severa (trabajos informales de indigencia o desempleo abierto), el 24% sufre riesgo de alto malestar psicológico y el 27% no logra tener un proyecto más allá del día a día”.

Hay vidas jugadas en cada percentil. Hay pibes arrastrados por ríos enteros de inequidad. La exclusión marca muerte y define territorios. Las estructuras habitacionales endebles y carentes de servicios abonan enfermedades transmitidas por el agua contaminada. Bebés y chicos pequeños suelen ser la presa preferida de las patologías infectocontagiosas.

La Argentina reluciente en contradicciones a los 200 años de su nacimiento, mira atónita cómo casi una de cada tres familias “resulta al menos prescindible a nivel económico y social”.

Desechables, prescindibles, eliminables. Una de cada tres familias. La tercera parte del total de las familias del país es considerada por el sistema como innecesaria. Ajena a los designios de una patria de utopías.

Mientras tanto, Elías se sigue durmiendo con la frazada deshilachada hasta la nariz. El frío se cuela. Pero también los brazos usurpadores de vida que lo consideran desechable.

Tomado de Agencia de Noticias de Niñez y Juventud Pelota de Trapo (APE)

Compartir este post

Comentar este post

maria sabina 07/17/2010 16:51



4° Informe del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia,
Argentina






 


El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, junto a Fundación Arcor invitan a la presentación
del cuarto informe del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia: “La Deuda Social con la Niñez y Adolescencia: Magnitud, Evolución y Perfiles” que tendrá lugar el próximo 15 de
julio.  



La UCA y
Fundación Arcor presentan el Barómetro de la Deuda Social de la Infancia



Condiciones materiales de vida

En 2009, en los grandes aglomerados urbanos de la Argentina, 3 de cada 10 menores de 18 años residía en una vivienda con 2 o más problemas en su hábitat de vida (no tenía acceso al agua
corriente, o no tenía cloacas, o no tenía gas por red, o estaba en cercanía de fábricas contaminantes y basurales, o en condiciones de hacinamiento).

En 2009, el 55% de los/as niños/as y adolescentes vivía en hogares que habían tenido que restringir sus consumos alimentarios, en cantidad y/o en calidad. Sin embargo, alrededor de un 28% se
encontraba en situación de riesgo alimentario (19,8% en un nivel moderado y un 8,1% en un nivel severo).

Cabe mencionar que este indicador de riesgo alimentario es altamente sensible a los ingresos de los hogares y por ende experimentó una evolución muy positiva entre 2004 y 2008. Probablemente,
como efecto de la asignación universal por hijo la incidencia del riesgo alimentario sea significativamente menor en 2010.

Procesos de crianza y socialización

Entre los menores de 5 años, en 2009, 15% no suele festejar el cumpleaños; 40% no suele ser receptor de historias orales, 24% comparte cama o colchón para dormir.

En 2009 el 90,6% de los niños/as entre 5 y 12 años no solía utilizar Internet en el 25% más bajo y tampoco lo hacía el 27,6% en el 25% más aventajado. En los adolescentes el 61,2% en el 25% más
bajo no solía utilizar Internet, 3,6% en el 25% más alto.

Casi 5 de cada 10 niños/as en edad escolar no tienen biblioteca familiar en su hogar, y se estima que 4 de cada 10 adolescentes no tienen acceso a libros en el ámbito de su hogar.

Procesos de formación

El déficit educativo en el nivel primario, es decir niños/as no escolarizados o que cursan años inferiores al correspondiente a su edad, alcanza un 7% en 2009, y no experimentó variaciones
significativas desde 2007.

En el nivel secundario, la no asistencia se estima en torno al 9% en las grandes ciudades en 2009, y no se registraron variaciones desde 2007.

El déficit educativo en los primeros años del secundario (1º y 2º año) alcanzó en 2009 el 17%, y en los últimos años (3º, 4º y 5º año) el 41,5%, en ambos casos no se registran variaciones
significativas respecto de los dos años anteriores (2007 y 2008).

En la enseñanza de computación y un segundo idioma, se registran progresos en tanto se pasó de 52% de déficit en 2007 a 38% en 2009 en el caso de la enseñanza de un segundo idioma, y de 57% en
2007 a 48% en 2009 en el caso de la enseñanza de computación, entre los niños/as en edad escolar.

-------------------------------------------------------



En los últimos años las familias parecen haber experimentado cambios positivos, que se describen en el cuarto informe del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia, en términos de las
condiciones del hábitat de vida, en la capacidad de consumo, inclusión laboral, y protección social, y que han impactado de modo positivo en la posibilidad de afrontar necesidades básicas
insatisfechas (superar el hambre, acceder a la salud, etc.). Los cambios positivos también se advierten en algunas de características de la oferta educativa (en la enseñanza de un segundo idioma,
o de computación), si bien dichos progresos aún se encuentran asociados a profundas desigualdades sociales.

No parece suceder lo mismo, al menos en el mediano plazo, con los procesos de crianza y socialización que no han experimentado cambios significativos, probablemente porque para que los
comportamientos y actividades de las que participan las familias se modifiquen en estas dimensiones de desarrollo se requiere de un cambio más estructural e integral de las estructuras de
oportunidades.

Aun cuando, tal como mencionamos, diversos indicadores del nivel de vida material, en su evolución en el tiempo, muestran una indiscutible mejora en los últimos años como resultado del
crecimiento económico, los mínimos normativos (derechos) están todavía lejos de cumplirse para la niñez y adolescencia en cualquiera de las dimensiones consideradas (condiciones materiales de
vida, crianza, socialización y formación).

Acerca del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia

El Barómetro de la Deuda Social de la Infancia es un programa de investigación que desarrollan de manera conjunta el Observatorio de la Deuda Social
Argentina de la Universidad Católica Argentina y