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El polvorín

Brasil: Performance política y crímenes hidroeléctricos en el Río Xingu

5 Mayo 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Desde Brasil

Por Bruno Lima Rocha, politólogo radicado en el sur de Brasil (blimarocha@gmail.com) y Rafael Cavalcanti, estudiante de periodismo del noreste brasileño (butigahn@gmail.com)

 

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen. Es difícil producir análisis político y no desbarrancarse dentro del marketing electoral en evidencia en Brasil, una vez que tenemos elecciones presidenciales en octubre de este año. La presión es grande y la tendencia es que abandonemos la caja de herramientas (el instrumental teórico-metodológico) para atenernos a pronósticos y probabilidades de aproximación del “humor” del electorado. La elección es un momento crucial en la definición de poder, pero la dimensión de la política no puede resumirse a la carrera electoral. A través de debates formales y conversaciones informales, consultas y polémicas de todo tipo, decenas de personas vienen preguntándonos acerca de los marcos estratégicos del país. Un incontestable marco pasa por el modelo de desarrollo y la forma de generación de energía correspondiente.

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Cada semana nos esforzamos para marcar una posición que no sea adherente al individualismo metodológico. Así, intentamos transmitir un texto analítico que sea directo, no de coyuntura y con mirada estratégica. O sea, entendemos que el analista debe ejercer la honestidad intelectual y hacer explícitos tanto su punto de vista (las premisas), como su predicción (lo que es recomendado hacer). En este sentido, entendemos que observar no pasa necesariamente a atenernos a la performances de los dos candidatos favoritos, Dilma Roussef (PT, el partido de Lula) y José Serra (PSDB, el partido del expresidente Fernando Henrique Cardoso). Es difícil hablar de temas de fondo cuando lo que se quiere debatir es la superficie. Sinceramente, éste no es el caso.

Como se sabe, no adoptamos una posición explícita de preferencia entre las candidaturas y eso obedece a un raciocinio lógico. Repetimos aquí que el espacio de un artículo de opinión y analítico no comporta la totalidad del tema, pero sí puede indicar un camino para construir un discurso de tipo público y que vaya además a las urnas. Delante de las emergencias, es fundamental presentar las pautas correspondientes. Para ejemplificar lo que decimos, basta un tema polémico. Uno de ellos pasa por la concepción de desarrollo y la utilización de recursos hídricos.

Creo que el país nunca llegó a discutir a fondo el uso de los recursos naturales no-renovables y en especial los hídricos. La noción de energía en el Brasil es la de las presas de los ríos. Así, usinas hidroeléctricas corresponden a una estampa del desarrollo a toda costa del Brasil, de igual manera que hasta hoy la China es movida por el carbón mineral. Infelizmente, tengo que referirme a los mega-proyectos como sinónimos de la electrificación, incluyendo la actual batalla de miles de brasileños contra la hidroeléctrica cruelmente llamada de Bello Monte. Esta obra infernal, será en el Río Xingu, de 100 kms de largo de área inundada o de sequía subyacente y que se localiza en el sur del estado de Pará, o sea, en la selva de Amazonía.

 

Lo que se vio en el martes 20 de abril cuando el remate por la licitación de la obra contestada hasta en la justicia burguesa, fue algo de horror, recordando los tiempos de la dictadura militar. Delante de esas asociaciones de modelos y proyectos es muy difícil no hacer la correlación de intereses. En los sótanos del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES, un gigantesco banco de fomento bajo control del gobierno central) se aprueba una represa que es un crimen ecológico, un atentado contra nuestra soberanía y el peor de los usos de los recursos hídricos. Delante de ese hecho criminal, pasando por encima de las bases y normativas legales de la legislación de medio ambiente, escudándose en artificios de tecnicismo jurídico y en la formación de consorcios más que sospechosos, todos anclados en el dinero de la población bajo el usufructo del Estado, nos damos cuenta de la falta de alternativa política por la ausencia de un proyecto a largo plazo.

Conversando con un funcionario de carrera del sector, nos confidenció que con los criterios actuales, el Brasil no hubiera podido construir grandes represas en el periodo desarrollista, antes y durante la dictadura militar (1964-1985). Si en aquella época hubieran sido tomados en cuenta los derechos de las poblaciones costeras de los ríos, los de los micro y pequeños propietarios alcanzados por presas y los de los pueblos originarios (indígenas), los dueños del poder habrían tenido que tomar  dos decisiones.

Una decisión fuera de debate para el régimen de los militares, hubiera sido la no urbanización precoz y la no industrialización tardía. La otra implicaría, antes que nada, una definición política de los conceptos fundamentales para un modelo de desarrollo sustentable. La consecuencia de eso debía ser una amplia inversión en la investigación de energías renovables y la prioridad de algunos factores tales como: la durabilidad de los cursos de agua, fuentes y manantiales; la aplicación racional de la irrigación; fortalecer la agricultura hacia la producción de alimentos y regionalizada; la preservación de las formas de vida tradicionales en las costas de los ríos, modelos extractivistas (aquellos que extraen de la selva frutos y productos sin derrumbar los árboles), tomar en cuenta a los indígenas, los pequeños productores sin títulos de propiedades y los quilombolas (descendientes de africanos prófugos combatientes contra la esclavitud); la comprensión de los recursos naturales y de la biodiversidad como patrimonio nacional y por tanto como elemento permanente de defensa soberana.

Obviamente que nada de eso ocurrió y población tradicional alguna fue o es tomada en cuenta cuando se trata de mega-proyectos. Así sucedió durante la dictadura militar y sigue sucediendo el año en que vamos a las urnas para decidir el recambio del presidente.

Un proyecto de poder que viniera desde abajo, organizado socialmente, sin estar bajo la lógica del campo de alianzas con los oligopolios nacionales, la banca y el bajo clero del Congreso (la mayoría de diputados de derecha que vende o alquila sus votos para el gobierno de turno); sería posible si se hubiera gestado hace ocho años. En este momento, a menos de seis meses de las elecciones generales, la desesperación del empleo de la táctica del voto útil, aún delante de una derrota contundente como la de 20 de abril, cuando se aprobó la construcción de la Usina de Bello Monte, es un atentado con suspensión de garantías a las instancias orgánicas de los movimientos populares, o un golpe tramado por direcciones encastilladas que se anclan en las relaciones personales de tipo amiguismo, o en la exageración de la mística en detrimento de la saludable crítica y la discrepancia política.

 

Y ahora, ¿con qué cara los liderazgos de movimientos populares que aún creen en la locura colectiva del concepto de “gobierno en disputa” irán a afirmar la defensa y necesidad de un “apoyo crítico” a la continuidad de Luiz Inácio y sus compinches? Esto no quiere decir y ni siquiera asociar la crítica al virrey presidente del Banco Central, Henrique Meirelles (expresidente mundial del Bank of Boston y elegido diputado federal por el partido de Cardoso en las elecciones generales de 2002), y de los crímenes ambientales y contra la sociedad tales como la transposición de las aguas del Río San Francisco (que corta una buena parte del noreste de Brasil) y otras propuestas enardecidas, con el apoyo tácito al candidato José Serra, el actual gobernador del estado de São Paulo. Sucede justo lo contrario, antes de cambiar y transformar la sociedad de abajo hacia arriba existe un acuerdo electoral entre alianzas nefastas, intereses impresentables y locura táctica.

La condición de crear un nuevo polo de poder pasa por una visión de protagonismo y delantera en la política, desvinculando los proyectos estratégicos del pueblo en movimiento (por ejemplo la defensa de los recursos hídricos, de las formas de vida tradicionales y de la semilla nativa) del gobierno de turno. Parece que nunca aprendemos en el Brasil las lecciones de las historias de los países hermanos.

En Bolivia, luego después de la Guerra del Gas (2003) cuando el pueblo del Alto y de La Paz expulsó  el gringo presidente, Gonzalo Sánchez de Lozada (el Goni), las coordinaciones de movimientos populares dieron un ultimátum de 120 días a el entonces vicepresidente recién asumido, el empresario mediático Carlos Mesa. Antes de los cuatro meses correspondientes, las fuerzas sociales organizadas para la emancipación de las mayorías tomaban las calles y hacían valer su programa de reivindicaciones. El tejido social-productivo era atado a la acción popular y no en negociaciones extrañas o maniobras jurídicas.

Hasta la victoria electoral de Evo Morales al frente del MAS es fruto de ese protagonismo no instrumentalizado. La constitución boliviana actual y su pluralidad jurídico-política es la cosecha de la semilla de la autonomía de las instancias del pueblo, delante del aparato oficial de intermediación. Hay elecciones por hacer y precios a pagar. Lo de la omisión política en el campo popular es la represa que todo mata, destruyendo la Amazonía y retomando los objetivos del periodo del Milagro Económico (1969-1974) de la Dictadura

Delante de esa lección de la historia y de la lucha política, después del crimen de Bello Monte, ¿cómo no defender un proyecto popular más allá de la democracia indirecta de los representantes profesionales y gestores del Estado al servicio de los oligopolios?

Bruno Lima Rocha es politólogo (PhD), docente universitário y periodista (blimarocha@gmail.com)

Rafael Cavalcanti es estudiante de periodismo e investigador de la comunicación popular (butigahn@gmail.com)

Los dos actúan en el Frente de Medios del Elaopa.org y producen el portal de análisis político Estratégia & Análise (www.estrategiaeanalise.com.br)

Los contenidos de los análisis publicados por Barómetro Internacional, son responsabilidad de los autores

Agradecemos la publicación de estos artículos citando esta fuente y solicitamos favor remitir a nuestro correo el Link de la pagina donde esta publicado.

Gracias. barometrointernacional@gmail.com

Tomado de ELAOPA

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PROFESOR QUIROZ 05/05/2010 23:47


Doze Razões para Excluir as Grandes Barragens das Iniciativas para Energias Renováveis.

GRANDES REPRESAS: 12 RAZONES PARA NO CONSIDERARLAS ENERGÍA RENOVABLE

:: 1. Las grandes represas no tienen los beneficios de la reducción de la pobreza de la energía renovable descentralizada

Las grandes represas son intensivas en capital y dependientes de grandes centros de demanda y dependientes de largas líneas de trasmisión. Por el contrario, ” las nuevas fuentes de energía” puede
ser pequeñas, dispersas geográficamente, minimizando los costes de transmisión y las pérdidas de energía y ampliando el alcance de los beneficios del desarrollo económico. Proveer servicios
modernos de energía a un cuarto de la población mundial sin acceso a ellos, requiere un gran esfuerzo para ampliar las instalaciones de energía renovable descentralizada. La promoción de las
grandes represas sólo distraer la atención y los fondos para este esfuerzo de descentralización.

:: 2. Incluir a las grandes represas en las iniciativas renovables agota los fondos para las nuevas energías renovables

Las grandes represas hidroeléctricas se encuentran entre los proyectos de infraestructura más caros del planeta. Incluir subsidios para las negociaciones sobre estas grandes hidroeléctricas
consumen la mayor parte de los fondos especiales, dejando muy poco para la promoción de “nuevas energías renovables”.

:: 3. Los promotores de las grandes represas subestiman los costos y exageran los beneficios

Los promotores de las represas regularmente han subestimado los costos económicos de grandes proyectos hidroeléctricos, así como el número de personas que requieren de reasentamiento o compensación
por las tierras perdidas, hogares perdidos y fuentes de sustento perdidas. Las grandes represas hidroeléctricas implican costos, en promedio, mucho más altos de lo previsto y generan bastante menos
energía de la proyectada.

:: 4. Las grandes represas aumentan la vulnerabilidad al cambio climático

Los promotores de las grandes represas no tienen en cuenta los impactos hidrológicos del cambio climático. Esto significa que las presas se están construyendo sobre la base de proyectos que no
admiten nuevos extremos de sequías e inundaciones que puede provocar el calentamiento global. Esto tiene serias implicaciones para el desempeño de las represas – en particular la sequía reduce
notablemente la generación hidroeléctrica – y la seguridad.

:: 5. No existe el beneficio de la transferencia de tecnología en las Grandes Represas

Se supone que los fondos mundiales para las energías renovables y los mecanismos del comercio de carbono, facilitan la transferencia de tecnologías desde el hemisferio norte hacia el hemisferio sur
y prestan apoyo necesario para aumentar la producción y reducir los costes unitarios de estas tecnologías. Estos argumentos no se aplican a las grandes represas, ya que son una tecnología madura y
bien establecida en el hemisferio sur.

:: 6. Las grandes presas implica grandes impactos sociales y ecológicos

Según la Comisión Mundial de Represas (CMR), las grandes represas son responsables del desplazamiento de 40 millones a 80 millones de personas, muchos de los desplazados no reciben compensación o
la reciben solo parcialmente. Millones de personas también han perdido sus tierras y modos de vida y han sufrido a causa de los efectos posteriores y otros impactos indirectos de las grandes
represas. Las grandes represas son un factor importante en la rápida disminución de la biodiversidad en los ríos.

:: 7. El esfuerzo para mitigar los impactos de las grandes presas suele fallar

Muchos impactos de las grandes represas no están reconocidos o son subestimados, y las medidas para evitar o reducir sus consecuencias a menudo fallan. Incluso cuando las personas son reconocidas
como elegibles para el reasentamiento, rara vez se han restablecido sus medios de subsistencia. Hay un registro asombroso de esfuerzos similares fallidos para mitigar los impactos ambientales de
las grandes represas.

:: 8. Los promotores de las grandes represas se opone a las medidas que limitan la construcción de proyectos antiecológicos y destructivos

La CMB (Comissão Mundial de Barragens)(Comisión Mundial de Represas) ha desarrollado criterios para la planificación energética y el uso de agua que puede alentar mejores alternativas, y reducir
los impactos de los proyectos existentes. Gracias a ella, ahora se construyen menos represas. Los proponentes de las represas, como el Banco Mundial y la International Hydropower Association,
atacan la credibilidad de la CMB y presionan para impedir la aplicación de sus recomendaciones.

:: 9. Los grandes embalses pueden emitir grandes cantidades de gases de efecto invernadero

La descomposición de materia orgánica en los embalses provoca la emisión de metano y dióxido de carbono. A pesar de que todavía hay mucha controversia acerca de la magnitud de las emisiones de las
presas, si se las compara con las emisiones de plantas de combustibles fósiles, se ve que los proyectos hidroeléctricos con grandes embalses en los trópicos, tienen un impacto climático mayor por
unidad de energía, que la generación basada en los combustibles fósiles.
.
:: 10. Las grandes represas se construyen lentamente y por etapas, y cada vez se vuelven más costosas

Debido a su gran tamaño y los requisitos particulares de ubicación, la construcción de grandes represas toma más tiempo y es más cara que otros tipos de plantas para generar energía. Mientras que
las grandes centrales eléctricas demoran unos seis años, las turbinas de viento y los paneles solares pueden empezar a proporcionar los beneficios y pagar los préstamos en cuestión de meses desde
el inicio de su construcción.
El Banco Mundial encontró que el costo de generación hidroeléctrico está en continuo aumento, debido a que los mejores saltos hidroeléctricos ya han sido explotados.
Las grandes hidroeléctricas añaden redes de transmisión de alta capacidad, de forma discontinua, ya que la demanda por lo general crece gradualmente. Adiciones de tendido eléctrico de este tipo,
pueden significar el racionamiento súbito de la energía, antes de que la nueva capacidad esté disponible, y encarecimientos consecuentes.

:: 11. Muchos países ya están demasiado dependiente de la energía hidroeléctrica

Las grandes represas contribuyen con más de la mitad del suministro total de energía en 63 países, casi todos en el hemisferio sur y en la antigua Unión Soviética. Muchos de estos países sufren
restricciones de energía eléctrica, inducida por la sequía, un problema de se espera que se agrave por el cambio climático. A pesar de ello, es en estos países donde se planean la mayoría de los
proyectos de nuevas represas.

:: 12. Los embalses de las grandes represas son frecuentemente declarados no renovables por la sedimentación

Los embalses de plantas hidroeléctricas se reducen con el tiempo debido a la sedimentación, un problema grave que puede disminuir o poner fin a la capacidad de una planta de generación de energía.
La gran carga anual de sedimentos se produce en periodos de inundación. La mayor intensidad y frecuencia de las inundaciones debido al calentamiento global, aumentará las tasas de sedimentación y
reducirá la vida útil de las grandes represas, que ahora está calculada en escasos 50 años y que será incluso menor en circunstancias de Calentamiento Global
elprofesorquiroz@gmail.com

ENLACE: Doze Razões para Excluir as Grandes Barragens das Iniciativas para Energias Renováveis.

elprofesorquiroz@gmail.com


malcolm allison 05/05/2010 23:40


LAS GRANDES REPRESAS SON NEGOCIADOS DE LOBBISTAS Y CONTRATISTAS

trasladamos EL CASO DEL VETO DE REPRESAS EN AUSTRALIA, de manera que el lector pueda sacar sus propias conclusiones respecto a la proyectada Mega-represa de Belo Monte en el Xingú y porque no a la
de Inambari en el sur del Perú (que para desgracia de las futuras generaciones, quiere ser pactada "en paquete" dentro de un compromiso de 15 grandes represas brasileiras en suelo peruano)

La oposición a la mega-represa Traveston sobre Mary River en el occidente de Australia debe servir de ejemplo

La represa propuesta ha suscitado la oposición de muchos grupos y organizaciones, campesinos y pescadores, ecologistas y políticos; tanto a nivel nacional, como internacional), tales como:
Organización de Defensores de la Isla Fraser. John Sinclair, declaró: “La reducción drástica y el bloqueo casi total de los flujos ambientales en este estuario tan importante tendrá un impacto
enorme sobre la ecología marina”.

La Fundación Australiana para la Conservación están haciendo campaña para la protección de especies como la singular Tortuga del Mary River , el pez pulmonado de Queensland ( Neoceratodus forsteri
), un fósil viviente y el bacalao del Mary River.

Existen tres géneros de peces pulmonados (dipnoos) con varias especies vivientes: Protopterus en África, con 4 especies; Lepidosirena en Sudamérica, con una especie; y Neoceratodus en el estado de
Queensland, en el occidente de Australia, también con una sola especie. Todos ellos se consideran fósiles vivientes ya que sus parientes más cercanos se extinguieron hace millones de años.

A los aborígenes Gubbi Gubbi, cuyas tierras serán afectadas por la represa, les ha ofrecido el gobierno de Queensland un millón de dólares australianos, que el pueblo Gubbi Gubbi a rechazado
rotundamente. En cuanto a la presa, la Dra. María Eva Fesl declaró: “Dijimos que no queremos saber nada con la represa. No vamos a ceder nuestra historia, nuestra cultura, ni el Valle Mary. También
declaró:” Toda nuestra historia y la cultura será barrida si se construye la presa. Pero no sólo eso, un buen número de especies amenazadas podrían desaparecer”.

Opposition to INAMBARI DAM AND OTHER BIG DAMS

The proposed dam has aroused opposition from many groups and organisations, from local farmers and fisherman to environmentalists and politicians (both nationally and internationally) such as:
Fraser Island Defenders Organisation, John Sinclair, stated, “The dramatic reduction and almost total blockage of environmental flow into this most significant estuary will heavily impact on these
very sensitive aspects of marine ecology.”
The Australian Conservation Foundation are campaigning for the protection of species such as the unique Mary River Turtle, The Queensland Lungfish and the Mary River Cod.
The Gubbi Gubbi Aboriginal people, whose land will be effected by the dam, have been offered an agreement by the Queensland government worth more than $1 million which the Gubbi Gubbi people flatly
refused. Regarding the Mary River Dam Dr Eve Fesl stated, “We said we would have nothing to do with it. We’re not going to sign away our history, our culture, the Mary Valley. No way,” and, “They
couldn’t give a damn about the Mary River. They saw the dollar signs and they wet their pants,” she said.[6] She also stated, “Our whole history and culture will be washed out if that dam is built.
But not only that, a number of threatened species could be wiped out,” Dr Fesl said

El senador Bob Brown “, dijo estar en contra del gigantesco dique, porque inundaría miles de hectáreas de tierras productoras de alimentos, cerca de la gran ciudad de costera de Brisbane; porque
inundaría tierras ancestrales aborígenes y el ecosistema principal donde vive el pez pulmonado australiano, famoso por ser un fósil viviente. “Le he dicho al ministro no queremos que se atente
contra nuestro pez pulmonado arcaico, que no queremos que se atente contra la rara tortuga del río Mary, ni contra el bacalao que allí habita” afirmó, y agregó: “Si el resto de Australia supiera el
inmenso daño que se está por hacer al Río Mary, se detendría la construcción de esta represa horrible!”

Sunshine Coast Government MPs y varios grupos ambientalistas “pidieron al Gobierno de Queensland el desguace de la represa de Traveston, después que revelaron sus planes alternativos para
viabilizar plantas de desalinización en Marcoola, Kawana y Bribie Island.”. Bob Abbot, en anuncio de “thedaily.com.au confirmó lo que el Consejo de Alcaldes de Mary River había dicho hace más de un
año – que la gran represa de Traveston debería desecharse – y que otras alternativas como la desalinización deberían evaluarse al detalle “. y Fiona Simpson ha declarado que “esta estrategia y los
comentarios del Comisario de Agua no dejan dudas de que la represa de Traveston fue una decisión política y la desalinización es una opción mejor y más fiable.”

El informe de University of Technology, Sydney remarca que “la propuesta Represa Traveston podría liberar a la atmósfera hasta 400,000 toneladas de emisiones de efecto invernadero, cada año” y “la
desalinización, en sí misma, un último recurso en caso de una grave sequía, resultaría menos contaminante, ya que sus emisiones de efecto invernadero serían de 280,000 a 350,000 toneladas anuales,
para producir la misma cantidad de agua “.

Senator Bob Brown “said the dam should be opposed because it would flood thousands of hectares of prime food producing land near Brisbane, Aboriginal heritage sites and the main nursery for the
world famous Australian Lungfish. I’ve told the minister there is no way he should allow the major breeding ground for the Queensland Lungfish or the Mary River Turtle, or Mary River Cod, to be
obliterated,” Senator Brown said.” and “If the rest of Australia knew what damage was being proposed on the Mary River, they would stand up and stop this dreadful dam!”
Sunshine Coast Government MPs and environmentalists “called on the State Government to scrap the Traveston Dam after it yesterday revealed plans for desalination plants at Marcoola, Kawana and
Bribie Island.” and Bob Abbot, “told thedaily.com.au the announcement confirmed what the Mary River council of mayors had been saying more than a year ago – that the Traveston Dam should be
scrapped – and that alternatives such as desalination properly explored.” and Fiona Simpson has stated, “this strategy and the Water Commissioner’s comments left no doubt that the Traveston Dam was
a political decision and desalination was a better and more reliable option.”
A University of Technology, Sydney report states that “the proposed Traveston Dam near Gympie could pump up to 400,000 tonnes of greenhouse emissions into the atmosphere each year” and “even
desalination, itself a last resort in a severe drought, would result in fewer emissions at 280,000 to 350,000 (annual tonnes) to yield the same quantity of water”.

Según la Fundación Australiana para la Conservación, “85% de los residentes de Brisbane opinan que “el Gobierno de Queensland debería considerar alternativas a la construcción de la megarepresa
Traveston”, según una encuesta publicada por la Fundación Australiana para la Conservación” en mayo de 2008.
El experto independiente Profesor Keith Walker dijo en noviembre de 2008 que las estrategias de mitigación y compensación, como las del Centro de Conservación de Especies de Agua Dulce son
insuficientes, riesgosas y están mal definidas y que las escaleras de pasaje de tortuga y peces no están probadas.
La activista del medio ambiente María Steve Posselt, quien protestó por la represa recorriendo en kayak 861 kilómetros del curso del Río Mary, para sensibilizar a la opinión pública sobre el
impacto ambiental de represarlo, ha declarado que “la mega-represa Traveston tendrá menos de 2 m de profundidad en un gran porcentaje de su área. Dado que la evaporación es entre 1,5 y 2 metros por
año, la gran represa poco profunda, generará muchos gases de efecto invernadero, sobre todo metano, que es veinte veces más potente como gas de efecto invernadero que el CO2 “.
El Estrecho Great Sandy Strait depende del Río Mary para sostener su ecosistema complejo. Fraser Island es la isla de arena más grande del mundo y también es de enorme importancia en la historia de
los aborígenes australianos. El Estrecho de Great Sandy se encuentra entre el límite occidental de la Isla Fraser y las costas de Queensland.
Isla Fraser está catalogada como Patrimonio Mundial, su belleza y ecología única atraen a miles de turistas cada año. Está inscrita en virtud de la Convención Ramsar como “Humedal de Importancia
Internacional” y es también uno de los sitios de anidación más importante de Australia para las aves migratorias trans-ecuatoriales

According to the Australian Conservation Foundation, “Eighty five per cent of Brisbane residents agree “the Queensland Government should consider alternatives to building Traveston Dam” according
to a poll released by the Australian Conservation Foundation”.[11]
The independent expert Associate Professor Keith Walker says that the mitigation and offset strategies such as the Freshwater Species Conservation Centre were inadequate, risky and ill-defined and
that the fish and turtle ladders were unproven.[2]
Don’t Murray the Mary Environmental campaigner Steve Posselt, who protested the dam by kayaking 861 kilometres to raise awareness of the environmental impact of damming the Mary Rive


PROFESOR QUIROZ 05/05/2010 23:06


GRANDES HIDROELÉCTRICAS AMENAZAN A LOS PUEBLOS

GRANDES HIDROELÉCTRICAS ENRIQUECEN A CONSTRUCTORES POLITICOS CORRUPTOS Y LOBBISTAS



ENTRE LA INUNDACIÓN Y EL DESPLAZAMIENTO

Por: Juan Pablo Soler* y Danilo Urrea**. Censat Agua Viva. Amigos de la Tierra Colombia
* energia@censat.org - ** agua@censat.org

Sin lugar a dudas, las grandes y medianas represas han sido sinónimo de endeudamiento, engaño, pérdida de soberanía, degradación ambiental y vulneración cultural.

Durante los 70, 80 y 90’s los empresarios de las represas quebrantaron en los países del norte diversos ríos (como el Ebro o el Rhin) al obstaculizar el cauce una o más veces, al igual que en los
países del sur donde se volcaron a multiplicar su capital en función de las externalidades no previstas.

En esa época, según la ICOLD1 (McCully, 2001: 02), se iniciaba la construcción de una nueva represa cada hora.

En la actualidad, a pesar de haberse demostrado que los beneficios generados por las represas no justifican los impactos irreversibles e inconmensurables generados, se insiste por parte de los
gobiernos, las empresas y la banca multilateral en la construcción de un largo y nefasto listado de proyectos.

Las represas en los países del sur han sido construidas para promover el desarrollo de los países empobrecidos. Desarrollo y empobrecidos, dos categorías que no son el énfasis de este documento,
pero que autores como Arturo Escobar, con base en argumentos políticos, técnicos y ambientales, han podido desmentir y clarificar; por una parte, el desarrollo sólo es un discurso que esconde los
verdaderos intereses de dominación a través de las falacias de ayuda para los pobres, y, por otra, la pobreza y el empobrecimiento surgen de la diferencia cultural de los pueblos, que, al no ser
entendida por los países del norte, sirvió como eufemismo para devastar pueblos y culturas enteras.

Ahora bien, desde la perspectiva de la justicia ambiental valdría la pena preguntar, ¿países empobrecidos por quién?, ¿para quién?, ¿para qué?, y, ¿Represas en función de qué?

Aunque la construcción de grandes y medianas represas ha conllevado una serie de impactos ambientales, culturales, sociales y políticos, en este escrito nos ocuparemos de evidenciar la categoría de
“desplazamientos forzados reiterativos por represas” elemento que adquiere sentido tanto como desplazamiento físico y desplazamiento de medios de subsistencia (CMR, 2000: 149).

Desplazamientos Forzados Reiterativos por Represas –DEFORE- en Colombia
La base de conocimientos de la Comisión Mundial de Represas constata que con demasiada frecuencia el desplazamiento físico es involuntario e implica coerción y fuerza, y en algunos casos incluso
quitar la vida (CMR, 2000:149). Según el informe Represas y Desarrollo, de la misma comisión, entre 40 y 80 millones de personas habrían sido desplazadas en el mundo durante el siglo XX a causa de
las represas; tal situación constituye un lesivo impacto social, ambiental y cultural que los empresarios de las represas y diversos gobiernos, a través de discursos y engaños, han invisibilizado
por décadas.

Gran parte de los desplazados por represas que han tenido que sumarse a los planes de reasentamiento no han mejorado su calidad de vida, ni mejorado su situación económica; por otra parte, los que
no han sido tenidos en cuenta para estos planes han sufrido impactos similares, o han tenido que migrar a las ciudades a acrecentar los cordones de miseria. En cualquiera de los casos, la mayoría
de quienes fueron desplazados por represas han desaparecido de las estadísticas, absorbidos por barrios pobres, o por los campos de trabajadores extranjeros (Mc Cully, 2001:90).

Al averiguar lo que ha sucedido con los desplazados por represas en Colombia, se encuentra que algunas familias están a punto de sufrir un DEFORE. Esta situación revela el fracaso y el engaño de
los planes de reasentamiento y la desprotección que sufren las comunidades más vulnerables y vulneradas.

Represa La Salvajina y el Proyecto de Desviación del Río Ovejas
La represa La Salvajina fue construida en el norte del departamento del Cauca en la primera mitad de los años 80 y desplazó de un área de 2100 hectáreas mas de tres mil personas que se dedicaban a
actividades de subsistencia, hablamos de comunidades afrocolombianos que descienden de negros que padecieron el yugo de la esclavitud en la época de la colonia española.

Las actividades de subsistencia que tenían lugar en la zona -entre las que se encontraban la minería y la agricultura- cambiaron para muchos habitantes de la región, puesto que las tierras fértiles
quedaron sumergidas en el embalse. Sumado a ello, la reubicación prometida, como suele suceder en la mayor parte de los casos, no correspondió ni a las necesidades de la comunidad ni a sus patrones
culturales. Veinte años más tarde de haber pactado el Acta del 862 entre el gobierno y la comunidad, ésta aún espera el cumplimiento del listado de promesas de la empresa EPSA y del gobierno
nacional; en octubre de 2006 1000 manifestantes marcharon pacíficamente desde Jamundí hasta Cali, Valle del Cauca, para esigir el cumplimiento de los acuerdos sin obtener respuestas concretas por
parte del Gobierno y la Corporación Regional del Valle del Cauca.

2 El Acta del 86 contiene los acuerdos pactados entre la comunidad y el gobierno para compensar los impactos generados por la Represa La Salvajina; allí quedaron contenidas las promesas en materia
de salud, infraestructura y educación para los afectados en la zona como por ejemplo, centros de salud, carreteras, colegios entre otros.

La represa obstaculizó los caminos que campesinos e indígenas habían construido como parte de su territorio, un recorrido que antes tardaba un día ahora tarda tres o hasta una semana. Con el
embalse, es necesario pedir permiso y someterse a requisas del ejército nacional, que cuida la represa. Ahora bien, cuando aparecieron los empresarios les prometieron puentes, les dijeron que ya no
transitarían en caballo sino en carro… pero los puentes nunca llegaron, y, por suerte, los carros tampoco; les prometieron energía barata, puestos de salud, oportunidades laborales y muchas otras
cosas que se han quedado en la imaginación de quienes ilusionaron y engañaron; con esta gama de sofismas los medios tradicionales de subsistencia nunca fueron reemplazados, en detrimento perpetuo
de su calidad de vida.
Los adolescentes de la región presenciaron el conflicto social que generó la construcción de la represa, vieron como se inundó el trabajo de años de sus padres y de sus abuelos, tuvieron que
aceptar y acostumbrarse a vivir en otra tierra, en la misma región pero en otra parcela, junto a otra gente también desplazada por la represa; ésta es parte de la historia de la comunidad de
Yolombó en el norte del Cauca, Colombia. Los jóvenes vieron y acompañaron a sus padres en la lucha contra la represa Salvajina, pero tanto unos como otros sufrieron amargamente el desalojo físico,
y por desgracia hoy de nuevo se encuentran amenazados por un DEFORE generado por la Desviación del Río Ovejas al Embalse la Salvajina, despropósito que atenta contra los medios tradicionales de
subsistencia al impedirles el derecho al acceso al agua.
Desde el año 2000, la Empresa de Energía del Pacífico – EPSA- fue adquirida por la empresa trasnacional española Unión Fenosa, al comprar más del 60% de las acciones; Unión Fenosa no reconoce que
al comprar la empresa, además de adquirir las actividades y activos de la compañía, también se hace acreedora de los pasivos ambientales y sociales del proyecto; además, la empresa insiste en
llevar a cabo el proyecto pese a que por medio del proceso de consulta previa del año 97 las comunidades afectadas por el proyecto dieron un No rotundo al DROES3.
Río Guarinó y Porce II
En Antioquia los empresarios de las represas han quebrantado gran parte de los ríos del departamento, y dentro de ellos, con tres grandes proyectos de generación que llevan su nombre, el Río Porce.
El proyecto Porce II generó más de 1500 desplazados (y el Porce III desplazará cerca de 2.200 perosnas, en su mayoría campesinos). Parte de estos desplazados tuvieron que buscar nuevas formas de
subsistencia en otras regiones, y así aparecieron los habitantes afrocolombianos en la Dorada y en Victoria, Departamento de Caldas.
No obstante, los planes de integración energética con Suramérica y Centroamérica requieren el aumento de la capacidad de energía eléctrica disponible para exportación, por lo que se ha contemplado
la construcción de nuevas represas y la repotenciación de algunas otras; tal es el caso del embalse Miel I, que prevé la desviación del Río Guarinó hacia el embalse, colocando en riesgo la
superviviencia de las comunidades del oriente de Caldas, entre ellas la de La Dorada y la de Victoria, puesto que la desviación

provocaría un desabastecimiento hídrico en la región, y, por ende, desplazamiento involuntario de las comunidades aledañas al afectar los medios de subsistencia.
Algunas conclusiones
Los proyectos de desviación del Río Guarinó y del Río Manso en el oriente de Caldas, y del Río Ovejas en el norte del Cauca, provocarían un DEFORE de las comunidades negras e indígenas que se
asentaron hace años en las riberas de estos ríos.
Las experiencias de las comunidades y la abundancia de conflictos ambientales, sumadas al desacierto de las políticas gubernamentales, darán lugar para que los DEFORES proliferen y, a la vez, se
produzca