Sin duda Carlos Fuentes es uno de los grandes referentes de la literatura mexicana, y como no lo va a ser cuando hablamos de su primera obra (y obra cumbre) que es “La Región más Transparente”. Cuando normalmente los escritores latinoamericanos escribían obras enfocadas en lo rural, como Pedro Paramo de Juan Rulfo o Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes decide trasladar la trama de su historia a un entorno urbano, esto es, a la gran Ciudad de México de los años 50 cuando Miguel Alemán era el presidente de la república.

Este libro no es una obra que se caracterice por tener en suspenso al lector. Lo que importa aquí más bien, lo interesante es lo que representa el relato, porque lo que Carlos Fuentes trata de representar en esta obra, es el fracaso de la Revolución Mexicana, y para hacerlo podemos ver que se basó en vivencias personales, por medio de personajes ficticios pero que representan claramente las diferentes clases sociales que se generaron en las épocas postrrevolucionarias.

Tenemos desde la gente que le tocó estar abajo, como la puta Gladys García (con la que empieza y termina el texto), Juan y Rosa Morales, Tuno, Fifo, Gabriel; están los intelectuales que buscan un lugar en el nuevo México industrial, tales como Manuel Zamacona (del cual se desprenden partes geniales en la historia), Rodrigo Pola (un intelectual que no lograba trascender, pero que gracias a su relación con gente como el Chino Taboada y Simón Evrahim logra encontrarse un lugar en la alta sociedad por medio de la escritura de guiones para el cine), tenemos a los de Ovando que perdieron tierras en la revolución, de los cuales la más importante es Pimpinela la cual mantiene esa clase que había heredado y logra encontrarse un lugar gracias a eso y a su matrimonio con Rodrigo Pola.  

Están los burgueses como Federico Robles a los cuales les hizo “justicia” la Revolución (aunque en este caso terminó perdiendo todo tras una jugada de Roberto Régules y terminó por casarse con su secretaria Hortensia Chacón), Norma Larragoiti, una mujer interesada, la cual tuvo una historia parecida a la de su esposo Federico Robles. También están los satélites como Junior, Bobó, Pichi; extranjeros como Natasha o Fabio Milos o los revolucionarios como Froilan Reyero, Librado Ibarra o Feliciano Sánchez. Y como no mencionar a los guardianes de la historia que se encargan de traer el pasado de México al presente, como lo son Ixca Cienfuegos y Teódula Moctezuma.

 

El libro a pesar de una novela se podría considerar como un documento histórico, porque hace una revisión de lo que ocurrió con la Revolución. A pesar de que la mayoría del contexto de la novela ocurre en los años 50, también el autor regresa hasta principios de siglo en las épocas de la Revolución (Lo podemos ver en el caso de Gervasio Pola y los de Ovando) para luego mostrar las consecuencias de esta. Podemos ver como Federico Robles, quien es uno de los beneficiarios de la Revolución al convertirse de peón a banquero, cree que la nueva casta que surgió a consecuencia de esta es la que está “haciendo la revolución” cree en el capitalismo, cree que la intelectualidad es cosa del pasado, y cree que México debería importar el modelo estadounidense.  

Y hablando de modelos, es algo de lo que habla mucho esta novela. Mientras Ixca Cienfuegos creé que México debería tener su propio modelo de acuerdo a su realidad, trayendo las cosas positivas del pasado y conjugándolas con el futuro, otros personajes como el mismo Robles creen que deberían de importarse modelos exitosos en otros países. Esto lo considero importante porque es algo que no solamente estaba a debate en esas épocas, sino que sigue estando a debate en la actualidad. Que si deberíamos traer el modelo capitalista estadounidense, o uno un poco más socialista como el europeo, pero nadie habla de que México debería tener su propio modelo, como afirmaba Ixca Cienfuegos.

Un error de la revolución a mi parecer fué querer romper totalmente con el pasado y no separar lo bueno y lo malo de este. Después de varios años de guerra, los mandatarios quisieron importar modelos sociales y económicos de Europa y Estados Unidos. El problema fué que no siempre encajaban con la realidad mexicana y era como ponerle a la población una máscara ajustada.

Y creo que así siempre ha sido la historia de México, todos los modelos se han importado, pero nunca se ha pensado ¿deberíamos tener un modelo hecho por y para los mexicanos?.

 

La revolución trajo muchos cambios, pero como lo explica el libro, no todos se tradujeron en justicia social. El poder cambió de manos, pero a fín de cuentas surgieron castas y diferencias sociales marcadas. Los nuevos ricos, los nuevos pobres, los que siguieron siendo pobres, los que perdieron todo, los que lograron permanecer en la riqueza a pesar de la revolución. Se importaron modas de otros países, se volcó la mirada sobre todo a Europa en la cuestión de los gustos y las modas, en lo económico también se miraba a los Estados Unidos. Se desdeñó lo puramente mexicano y se empezaron a ver otro tipo de opciones.

El libro es muy valioso por eso, porque explica esa etapa de transición del México revolucionario al México postrrevolucionario, y gracias a ello podemos lograr entender muchos por qués, no solo de esa época, sino del México actual, que a fín de cuentas es heredero de la Revolución Mexicana. La Región más Transparente es un libro que se debe leer, y más ahora que se conmemorará el Centenario de la Revolución Mexicana.

Escrito Por Cerebro in agosto 11 2010  

http://elcerebrohabla.com/2010/08/11/la-region-mas-transparente-carlos-fuentes/