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El polvorín

Carta al camarada Jorge Briceño: Toda la vida buscando la paz

12 Febrero 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Carta al camarada Jorge Briceño: Toda la vida buscando la paz
2011-02-07 - abpnoticias -

Jesús Nariño, Bloque Jorge Briceño de las FARC-EP- “y para nosotros la vida de todos esos corazones   valientes de los compañeros bolivarianos, viviremos de su vida. Y vivirán para siempre en los pueblos que luchan por sus libertad hasta alcanzar esa meta irrenunciable de que no haya en el mundo nacido alguno que por la codicia de otros tenga que arrepentirse de haber nacido” corriente roja del Estado español.
Este  epígrafe hace parte de los muchos escritos, enviados por diversas organizaciones del mundo en memoria y homenaje al comandante Jorge Briceño y demás caídos en combate, en el marco del concurrido evento del Movimiento Continental Bolivariano el pasado primero de octubre, en el celebre obelisco en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Luego se dieron otros homenajes en diversos países. En Colombia, los medios de comunicación hicieron uso de autocensura  para callar los múltiples actos y vivas por EL MONO JOJOY en las universidades, en las calles y en las marchas realizadas el 12 de octubre.

Ese mismo homenaje rinden los pueblos de la geografía del Oriente y sur del país, quienes retienen la huella de los pasos dados por el Mono y los refleja a la generalidad del territorio nacional, trascendiendo  a toda América Latina, pasos que desde su juventud lo llevaron a pasearse imponente en las alturas del Páramo de Sumapaz, el cual se doblegaba como acto premonitorio ante quien se forjaría en conductor del ejercito comunista, y nos recuerda que a la edad de doce años ya era todo un baquiano que servia como guía de las comisiones guerrilleras. Así,  en mayo de 1966 oriento por los caminos perdedizos del páramo al camarada MANUEL MARULANDA, quien se dirigía a la región del Duda, convocados para realizar la segunda conferencia de las FARC.

Fue así su primer encuentro con Marulanda, sin saber de quien se trataba y luego se convertiría en el ejemplo a seguir por siempre.

Ya en su vida como guerrillero fue participe  de una de las importantes acciones militares. El plan Cisne III organizado por las FARC, como respuesta a la operación militar desarrollada por el ejercito oficial sobre el área del Guayabero, en agosto de 1980, donde se copo por primera vez un destacamento militar, recuperando buena parte del armamento y tomando al enemigo como prisioneros de guerra, luego entregados a una comisión de la iglesia.

Esa fue una de las primeras acciones donde participo, y muchas mas batallas políticas y militares que vendrían, lo llevaron a convertirse en el comandante Jorge Briceño, el siempre querido MONO JOJOY.

Sus grandes cualidades militares y revolucionarias no surgieron de la nada ni de premios no merecidos, o como simple grado  de una escuela de cadetes, se formo como respuesta y necesidad de un pueblo agredido y enfrentado a la violencia del régimen en el poder. Él, en particular, hijo de la resistencia en la violencia conservadora que le arrebato la vida de su padre, en la guerra contra el dictador Rojas Pinilla.

Se equivocan quienes se ufanan de haber asesinado cobardemente a un hombre valiente y todos aquellos que vociferan y despliegan  un suculento festín de morbosidades y sadismos ante la muerte del camarada Jorge Briceño y se vanaglorian de mostrar su cuerpo destrozado y ensangrentado producto del operativo militar mas grande dirigido sobre un hombre; mas de ochocientos militares y policías, sesenta aeronaves de guerra, la asesoria y participación del pentágono de los Estados Unidos, toneladas de bombas y de balas del imperio norteamericano, demostrando la incapacidad de un gobierno lacayo y la grandeza de su victima.

Se equivocan quienes se abrazan y festejan en demostración de su deformación humana, deber ser por ello el nombre de la “Operación Sodoma”, buscando generar terror y escarmiento. Acostumbran a saciarse con la sangre de sus explotados para generar miedos, olvidando que siempre surgen muchos mas combatientes, porque las condiciones que llevaron al mono a convertirse en guerrillero subsisten y las viven la mayoría de los jóvenes del país, de donde surgen los que toman sus banderas. Además porque en las filas de las  FARC-EP hay miles de guerrilleros en el fragor del combate para ocupar el lugar de los caídos.

Se equivocan cuando piensan que un  guerrillero fariano no es conciente de que enfrenta al Ejército más grande y sanguinario de América Latina. ¡Claro que somos concientes de ello! Que “en una revolución se triunfa o se muere si es verdadera.

Y somos concientes que por amor al pueblo, desde el día que ingresamos a las filas de las FARC, estamos entregando la vida por la revolución. Se equivocan cuando creen que con la desaparición física de un hombre queda extinguido el legado, que con destrozar y desaparecer el cuerpo de un comunista, se han logrado deshacer de él definitivamente. Se equivocan porque “razonan como quien entierra una semilla pensando que la ha matado y no volverá a saber de ella, ignorando que de esa misma tierra habrá de brotar nueva vida que superara en magnitud a la anterior”.

Se engañan y pretenden engañar aduciendo que con la muerte del Mono, “ahora si llego el fin del fin y los pocos que quedan están en desbandada después de su muerte”. No logran entender que jamás podrán matar a un comunista maestro y jefe como el Mono, ya que esta todo su legado y ha sido un forjador y semillero de cuadros.

El organizaba las escuelas político-militares, andar con el, o hacer parte de guardia era en si mismo un escuela, donde siempre él, atento, garantizaba la formación ideológica y política, la disciplina, las buenas relaciones entre combatientes, la salud y hasta la buena preparación de los alimentos, y donde enseñaba que “el ser mando de las FARC-EP no es adquirir privilegios, sino hacerse a mas responsabilidad y trabajo”.

Tenia toda la autoridad moral, producto de su tenacidad, de su obsesión por la lectura de todos los temas, su envidiable capacidad de memorizarlo todo, de su participación directa en los combates, en la conducción y control de las acciones y planes tácticos, el diseño de planes operacionales y su elevado nivel ideológico y político.

El Mono, un gran amigo, confidente, leal, extrovertido, con un carácter único y un carisma arrollador, aunque recetaba la estructura de mandos y los conductos, siempre saco tiempo para escuchar a cualquier guerrillero, para reír con el, para llegar a la rancha y coger la cagüinga (palo de madera para revolver la comida en la guerrilla) y revolver el arroz dando su calificación, o probar que tan buenas y tostadas estaban las cancharinas (arepuela hecha de harina de trigo).

Era habitual verlo coger una pala para construir y animar en la realización de las trincheras y como le gustaba bailar con la mayoría de guerrilleros, tomaba su lona y bajaba encabezando la fila guerrillera, por piedras y arena del río y así acondicionar una mínima pista de baile en medio de la montaña, la cual el mismo estrenaba con sus pasos, un poco descoordinados pero llenos de alegría y optimismo que impregnaba a todos.

Con esa misma alegría, decisión, sinceridad llamaba la atención, criticaba y sancionaba basado en los reglamentos, en ese marco de respeto y formación resolvió muchos casos, como el de Tanja, la holandesa, con su nombre guerrillero Alexandra.

Cuando aparece en los medios de comunicación, lo del famoso diario, ella hacía unos días había llegado al campamento donde estábamos con el Mono, personalmente retomo el caso para enseñar a ella y a todos como acudir a los espacios creados en las FARC-EP, para la critica y hacer un buen uso de la confianza generada por la dirección política y los mandos. Fue una charla corta, pero vehemente, en defensa de nuestros principios, para no permitir  que el enemigo, mal interprete y utilice situaciones como esta para desprestigiarnos.

Todos, incluida Alexandra, como siempre salimos fortalecidos de la charla. Eso fue todo, mienten los que inventan otras cosas, no hubo regaños ni amenazas de consejo de guerra ni sanciones, ella siguió siendo la misma guerrillera valiente que decidió un día dejar voluntariamente  su país para enrolarse en las filas de una guerrilla que propugna por un mundo justo, solamente su sentido social  y humanismo la hizo ingresar y hoy se destaca como combatiente al igual que   otros hermanos latinoamericanos y de otras latitudes que se vinculan a esta lucha que representa la dignidad de un pueblo.

Ahí esta Alexandra mas conciente y entregada que ese día cuando llego por primera vez a un campamento guerrillero, en las montañas de Cundinamarca, ahí esta la maestra de idiomas -maneja perfectamente 6 idiomas-, la joven linda holandesa , la comunista y revolucionaria, entregando todo por la causa de los oprimidos en Colombia.

Ejemplo de enseñanza era en el día a día el Mono y producto de ello hoy en las filas de las FARC-EP hay mandos con todas las capacidades para ocupar el puesto de los caídos en combate.

Hay en las FARC miles de Alexandras, Romañas, Aldinever, Iván, Carlos miles de mujeres y hombres capacitados para enfrentar el reto que se nos imponga, hasta alcanzar la paz.

Como si fuera poco, ahí esta su reemplazo en el mando del Bloque Oriental; el comandante Mauricio, ¡un comunista de siempre!

Cumplidor y vigilante de la línea político-militar, agradable y conversador, noble y carismático. Hombre culto y con una brillante formación medica, desde la Universidad Nacional, enriquecida con la práctica en las jornadas guerrilleras, con basta experiencia en el trabajo militar urbano y rural , otro combatiente que como el Mono será capaz de conducir a buen termino los planes de las FARC-EP. Otro dolor de cabeza para la cúpula militar y la oligarquía.

Hay mucho por contar y reivindicar de nuestro jefe Jorge Briceño y de todo el movimiento revolucionario, sabemos que los que están en le poder no contaran la verdadera historia. Llegara el momento en que triunfe la justicia y en clase de historia nueva se contara la realidad en nuestro país.

Ahora en desigualdad de condiciones, trataremos de romper la barrera de la mentira, el telón del engaño y trataremos de gritarle al mundo que nuestra lucha es por la paz, siempre hemos buscado la salida política al conflicto que vive Colombia, como lo ratifico recientemente nuestro comandante Alfonso Cano y siempre el Estado ha cerrado esas vías. Seguiremos demostrando que Marulanda, Jacobo, Raúl, Iván, Efraín, Jorge Briceño y demás han entregado su vida en forma generosa  la causa de los oprimidos, y hoy junto con Bolívar ondean la bandera de la paz.

Igualmente no claudicaremos hasta derrumbar el muro de la infamia establecida para pregonar que en las cárceles del país ya no hay más guerrilleros, que los que había se desmovilizaron y sucumbieron a los ofrecimientos indignos del gobierno. No, al contrario los prisioneros de guerra de las FARC-EP, y cientos de presos políticos gritamos con valor y la decisión de seguir construyendo una Nueva Colombia: camarada Jorge Briceño, desde el altar de la patria juramos vencer y venceremos.

JESUS NARIÑO  BLOQUE JORGE BRICEÑO FARC-EP

PRISIONERO DE GUERRA. . GIRON-SANTANDER
Separador

Ángel, comandante del Bloque Jorge Briceño de


Ángel, comandante del Bloque Jorge Briceño de las FARC-EP
2011-02-12 -abpnoticias - L. A. Colombia-

Todo comenzó veinte minutos antes de las dos cuando hizo su pasada por el cielo nocturno un avión veloz que emitía un sonido semejante al de un jet internacional. El relevante de turno estuvo a punto de gritar la voz de alarma, pero se contuvo al notar que la nave se perdía en la distancia.
A las dos en punto volvió a escucharse a lo lejos el ruido del mismo avión. Antes de dar tiempo para dilucidar su naturaleza, el sordo zumbido se transformó en el feroz rugido de un caza en picada que un par de segundos después dejaba caer las primeras cuatro bombas. El impacto de las explosiones estremeció la tierra con violencia atronadora. El Presidente de la República y el alto mando militar revelarían orgullosos más de 48 horas después, que la operación llevaba el nombre bíblico de Sodoma, que había implicado el lanzamiento de más de 7 toneladas de TNT y metralla y que había requerido el empleo de 68 aeronaves de guerra, aparte de los varios batallones de fuerzas especiales y soldados profesionales que desembarcaron tras los implacables bombardeos y ametrallamientos. Una acción de tan aplastante envergadura debía corresponderse con el comienzo de las hostilidades contra otro Estado en el rompimiento de un conflicto de carácter internacional.

 Pero en verdad tenía por objeto matar a un solo hombre. Lo cual nos da una idea aproximada del tamaño y las cualidades especiales de ese hombre. Y de paso una medida de la cobardía de sus victimarios. Cuánto le temían, cuánto lo odiaban. Ellos, que pueden perecer víctimas de una sobredosis de cocaína o por un solo disparo calibre 22, necesitaron de ciento cuarenta mil libras de explosivos, proyectiles e hirvientes esquirlas para quitarle la vida al comandante Jorge. Sucesivos lanzamientos de bombas de racimo. Decenas de helicópteros y aviones rompiendo el silencio de la noche de luna llena con las ráfagas de sus potentes ametralladoras. Cayó un gigante, pereció un coloso. Pero un
hombre así, no muere. Perseguirá como un fantasma a sus enemigos.

Jorge era un producto sublime de la capacidad de lucha del pueblo de Colombia, del arraigo que adquieren en las masas oprimidas las ideas de revolución y de justicia. Un cuadro incorruptible, un comunista integral. Un ser de superior calidad humana, noble, sencillo, gracioso y punzante como pocos. Soberbio con los poderosos y reaccionarios, sí, enemigo inconciliable de la explotación y el crimen. Calumniado y difamado como todo gran revolucionario llamado a hacer historia, sabía con certeza el grado al que lo había elevado su actividad de 40 años en las FARC. Por eso sabía llevar sobre sus hombros, con dignidad y sin falsas modestias, la responsabilidad de ser quien era.

El comandante Jorge Briceño, antes que todo un guerrero nato, un combatiente indoblegable, no iba a esperar a morir devorado por la enfermedad en una cama. Tenía que morir en combate, de pie, poniéndole el pecho a los aviones, los helicópteros y los soldados enemigos… Él sabía que la dolencia que padecía lo carcomía a paso acelerado. Por eso mal puede decirse que lo mataron, en realidad cayó en su trinchera de combate, como ejemplo de lo que significa la fidelidad a unas ideas y a una causa. Por eso se equivocan de palmo a palmo todos aquellos que pronostican un pronto desmoronamiento de las FARC. El efecto que realmente producirá su partida será de la misma naturaleza que el Big Bang que dio origen al universo. Toda la pléyade de cuadros, comandantes y combatientes que durante décadas forjó Jorge, en muchos de los cuales es por completo visible el sello de hacedor, adquiere ahora movimiento propio, y se apresta a hacer realidad el sueño de igualdad y democracia que inspiró siempre la lucha de su ejemplar maestro. Ante la contundente prueba de amor al pueblo que significa su partida, se desvanece toda la podredumbre que arrojan sobre lo que él simboliza. Prácticamente todo su cuerpo de guardia supo sobrevivir la brutal embestida.

 En vano, como buitres ansiosos, los generales ordenaron buscar más y más cadáveres. No pudieron hallarlos, sencillamente porque todo el mundo obró como el comandante lo tenía dispuesto. Sólo las limitaciones físicas que la enfermedad imponía le impidieron a él mismo salir ileso. Y con él quedaron sus más cercanos asistentes. Quino, Xiomara, Patascoy y Diana. Imborrables ejemplos de lealtad y valor a toda prueba. Casi nos fritan, me comentó sonriendo Julián, cuando con sincera alegría lo vi a salvo. Ahora esa fuerza, con singular coraje, hace frente allí mismo a la tropa y a la aviación. Desde entonces no ha habido día o noche en que no vengan los aviones y helicópteros a bombardear y lanzar ráfagas contra los guerrilleros. Qué seres humanos estos, qué dignidad y entereza demuestran.

Los helicópteros se retiran impactados desde tierra, con pilotos y soldados alcanzados. La tropa oficial no se mueve sin el apoyo previo de toda clase de fuego aéreo. Y siempre se encuentra con los comandos de muchachas y muchachos que los reciben a plomo. Esas son las FARC que deja el comandante Jorge. Completamente móviles, sin la necesidad de grandes concentraciones alrededor de un jefe enfermo. Hasta el ridículo helicóptero de operaciones sicológicas que llegó a invitar a la desmovilización tuvo que huir espantado. La pequeña Maybé, quien estaba de centinela del aposento de Jorge cuando cayeron las primeras bombas, salió arrojada por el aire y cayó sentada en la trinchera donde se hallaba su Jefe. Jorge, tranquilo y paternal, quizás enterado de que llegaba el final, la ayudó a ponerse de pie y le ordenó que fuera en busca de su equipo. La muchacha obedeció enseguida.

Fue la última persona que lo vio con vida. Al salir oyó cuando el camarada se dirigía a sus asistentes para pedirles que sacaran apenas lo más necesario. Cuando ella llegaba a su caleta, se vino encima la verdadera lluvia de bombas. Después salió como pudo por entre las más de tres hectáreas de montaña derribada. Los helicópteros comenzaban su danza de muerte. A todos aquellos que nos quieren, y oran por nosotros, les damos nuestros más sinceros agradecimientos. Estamos bien, en pie de guerra, por Colombia, por su pueblo, por ustedes.

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