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El polvorín

Como educa la plutocracia…

4 Agosto 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Parte I

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)
Ernesto Cardenal sentenció: “Claro, no hay libertad mientras haya ricos mientras haya libertad de explotar a otros, libertad de robarle a los demás mientras haya clases no hay libertad (1)”.

O comanda el gran capital o gobierna el pueblo para su bienestar.

Veamos otra vez cómo educa la plutocracia.
La Viceministro de Trabajo de la Nación Noemí Rial aseveró en el Congreso “La educación en el Bicentenario” (Paraná, Entre Ríos): “La educación es fundamental para adquirir la ciudadanía laboral (2)”.A la Senadora Nacional Blanca Osuna Página 12 le preguntó cómo se puede mejorar la articulación entre la educación y el mundo del trabajo… La Vicepresidente de la Comisión de Educación del Senado respondió: “Tenemos que definir el rol de los distintos actores. Uno es el nivel superior, que debe construir perfiles necesarios y armar propuestas de capacitación alternativas: allí encaja lo que pretendemos que sea la nueva secundaria, incluyendo la recuperación de la escuela técnica. Los otros actores son las empresas y los sindicatos. El sector empresario debe aportar con pasantías o prácticas laborales. La formación para el trabajo se va dando a partir de ese círculo virtuoso (3)”.
Ciudadanía laboral y círculo virtuoso. Empresas, sindicatos y gobierno pactando cómo serán las futuras generaciones de laborantes. Niños y jóvenes formateados en las “virtudes” y “competencias” que reclama el libre mercado. La libertad humana – parece obvio sostenerlo- no es libertad de mercado.
La Nación informó el pasado 30 de mayo: “De las 500 empresas más grandes de la Argentina (no financieras), el 66 % (330) son de capital extranjero, según el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) en 2009 sobre la base de datos de 2007. Entonces, éstas representaron además el 83,8 % del valor agregado de producción y el 90,2 % de las utilidades. Sin embargo, con respecto al empleo hay que destacar las empresas nacionales, que suma el 33 % (170) del total, generaron el 37,1 % de los puestos de trabajo (4)”.
Ciudadanía laboral es la expresión lingüística que adquiere la explotación de los demás en este Bicentenario.
La Nación del 30 de mayo también señaló: “Sobre la base de un estudio de la cúpula empresaria que coordinó Lozano (Diputado Nacional de Proyecto Sur), se observa que de las 200 empresas que más facturan en la Argentina, 128 son extranjeras, 58 son locales, 7 son estatales y 7 son asociaciones entre grupos argentinos y capitales extranjeros. El estudio también indica que se evidencia un crecimiento sostenido de la extranjerización, que en 1997 representaba el 64,3 % de las ventas; en 2005, el 75,8 %, y en 2007, el 77,3 por ciento. Aunque en número se mantiene estables en los últimos años, la participación en el monto de facturación se expandió considerablemente (4)”.
Extraño círculo virtuoso… Y sí: con dichos capitales acordaron los K sus políticas educativas. Y sí: los sindicatos docentes aplaudieron y dieron el sí (11).
El mundo del trabajo y la educación...Ja ja ja.
Eduardo Galeano al citar a un ex Ministro de Economía brasilero de mediados de los 60 parece describir la plutocracia argentina del presente: “El inventor de la medida, Roberto Campos, la explicó así: “Obviamente, el mundo es desigual. Hay quien nace inteligente y hay quien nace tonto. Hay quien nace atleta y hay quien nace tullido. El mundo se compone de pequeñas y grandes empresas. Unos mueren temprano, en el primor de su vida; otros se arrastran, criminalmente, por una larga existencia inútil. Hay una desigualdad básica fundamental en la naturaleza humana, en la condición de las cosas. A esto no escapa el mecanismo del crédito. Postular que las empresas nacionales deban tener el mismo acceso que las empresas extranjeras al crédito extranjero es simplemente desconocer las realidades básicas de la economía... (5)”
En definitiva, la plutocracia ha sistematizado su educación. Empresarios, gobiernos y sindicatos acuerdan y dicen ser republicanos y democráticos.
Los K son parte esencial del ADN peronista. Juan Perón en noviembre de 1944 exclamó: “En lo económico, hemos de equilibrar la economía de tal forma, que sin perjudicar a los que trabajan con su capital se beneficie a los que contribuyen con su esfuerzo y con sus músculos (6)”.
Me pregunto cuando los capitalistas en Argentina han “trabajado” más allá de explotar a los demás para acumular ganancias.
Atilio Borón es categórico: “A nadie se le preguntó si quería o no ingresar al capitalismo. Fue un hecho consumado a sangre y fuego, como lo registra hasta la saciedad la monumental bibliografía sobre la materia (7)”.
En un comunicado titulado “Mensaje de la AEA (Asociación Empresaria Argentina) con motivo del Bicentenario” los capitalistas ¿vernáculos? subrayaron: “AEA promueve un ejercicio permanente e intenso del diálogo entre todos los sectores, con el objetivo de construir juntos los consensos fundamentales de una estrategia de desarrollo sostenido que permita un fuerte proceso de inversiones y la creación masiva de empleos formales que mejoren la calidad de vida y permitan la inclusión de todos los argentinos. Es éste el desafío que nos toca protagonizar (8)”
He aquí otro manifiesto lingüístico del pacto contemporáneo y permanente entre gobernantes, empresarios y dirigencia sindical. Piénsese –entonces- qué relación trabajo/educación puede surgir de semejantes “consensos”.
José Saramago tiene razón: “El sindicalismo está domesticado y esa ha sido la gran operación del sistema capitalista: la domesticación (9)”.
Sabe lo que sucede (en efecto) cuando uno escribe que la conducción de los sindicatos docentes son participe de la plutocracia…se ofuscan los señores y señoras pero no refutan ningún dato ni argumento expuestos en estas columnas.
Natalia Álvarez Prieto es contundente: “Lo cierto es que la mentada “inclusión escolar” es difundida desde todas las madrigueras de la intelectualidad burguesa (…) la “inclusión escolar” no es más que una quimera mediante la cual funcionarios y especialistas distorsionan y ocultan una necesidad frenética de retener a los chicos en las aulas (…) Como la educación no puede revertir lo que la economía consagra, mejor nos dedicamos a introducir mecanismos de ambientación para contener en la escuela a esa población “diferente” (…) Al defender una escuela que retiene pero que le brinda a los hijos de la clase obrera una educación cada día más deteriorada, no hacemos más que darle la mano a la clase dominante en dos de sus objetivos centrales: disminuir el valor de la mano de obra, al degradar su saberes, y ponerle un freno al ascenso de la lucha de clases. En ese sentido, no es casual que la “inclusión educativa” sea defendida por la política burguesa en su conjunto: liberales y socialdemócratas se han puesto de acuerdo en este punto (10).
Ciudadanía laboral, círculo virtuoso, inclusión educativa. Lenguaje “equilibrado” que oculta la necrofilia de los intereses corporativos de la plutocracia.
Hay que desobedecer.
Si asesinan y explotan para robar(nos)… recreemos y transformemos para vivir libremente.
Hay que desobedecer la tiranía del dinero y las mentiras planificadas.
Notas:
1) Antología. Ernesto Cardenal. Editorial Nueva Nicaragua. Diciembre de 1983.
2) Debate sobre los desafíos de la relación entre la educación y el trabajo. El salto al vacío desde la escuela. Página 12. 14/04/2010
3) Diálogo con la senadora Osuna. “Mueve el tablero”. Página 12. 14/04/2010
4) Dependencia externa: los necesarios vínculos con el exterior. La Nación. 30/05/2010
5) Las venas abiertas de América Latina. Eduardo Galeano. Catálogos. Reimpresión Diciembre 2001.
6) Bajo el signo de las masas (1943-1973). Carlos Altamirano. Emece. 2001
7) Citado en La democracia entre preguntas. Andrés Sarlengo. 2009.
8) AEA reclama “pleno respeto por la actividad privada”. La Nación. 23/05/2010
9) Entrevista a José Saramago. Peio H. Riaño. Rebelión. 21/11/08
10) Citado en ¡Todos a estudiar! El verso de la “inclusión educativa”. El aromo Nº 54.

11) Ver La deshonra educativa. Andrés Sarlengo.

 

 

Parte II

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

La pedagogía de la plutocracia se enuncia desde el desprecio y la opresión a las mayorías. Desde 1492 hasta 2010.

En las últimas décadas la calidad educativa fue la figura retórica mas difundida por las diversas facciones de la plutocracia. El Profesor Juan Carlos Sánchez me respondió en La democracia entre preguntas: “Calidad educativa... ¿Qué es eso? ¿Será el perfil que pretenden los gerentes pasados y futuros de nuestra democracia para beneficio del poder económico? o ¿Será el objetivo que pretendemos los docentes en nuestra diaria labor? Sin dudas, a través de este concepto, se busca definir la formación que resulta necesaria para los niños, niñas y jóvenes de los sectores populares para que puedan cumplir su rol de obedientes al sistema actual, en lo escolar, para que lo reproduzcan en el mundo del trabajo antes que fomentar su pensamiento crítico para que lo modifiquen. (…) La calidad educativa solamente busca fomentar conductas que permitan la supervivencia del sistema actual para beneficio de esos pocos”.
István Mészáros es contundente: “La educación institucionalizada, especialmente en los últimos ciento cincuenta años, sirvió –como un todo- al propósito, no sólo de promover los conocimientos y el personal necesario para la máquina productiva del capital en expansión, sino también para generar y transmitir un marco de valores que legitima los intereses dominantes, como si no pudiese haber ninguna alternativa a la gestión de la sociedad (1).
Los valores- en síntesis- que encubren los conceptos equidad, inclusión y calidad educativa son los promotores del orden del capital. No hay “soberanía económica y educativa (2)” en la Ley de Educación Nacional 26.206, Sra. Puiggrós. Si la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE) y la Asociación Empresaria Argentina (AEA) aplaudieron dicha ley de qué soberanía me habla, Sra. Diputada. Permítame emplear una de sus definiciones. A la reforma kirchnerista en educación usted misma la explica: “Una guía detallada al servicio de las necesidades empresariales de selección de personal (2)”.
El nueve de agosto de 2006 el entonces Ministro de Educación de la Nación Daniel Filmus se reunió con representantes de siete entidades empresarias del país: Unión Industrial Argentina (UIA), Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Cámara Argentina de la Construcción, Asociación Empresaria Argentina (AEA), Asociación de Bancos Argentinos, Cámara Argentina de Comercio y la Sociedad Rural. Filmus conseguía así el apoyo empresarial para su proyecto de una nueva Ley Nacional de Educación finalmente promulgada el 27 de diciembre de 2006 (3).
Según la Web del Ministerio de Educación de la Nación tras ese encuentro los empresarios “son plenamente conscientes de su responsabilidad en materia educativa y están dispuestos a participar en la implementación de acciones que permitan evaluar la calidad educativa y los resultados de las nuevas medidas (3)”.
Adriana Puiggrós y Cristina Fernández se asemejan. Simulan ser progresistas pero se abrazan con la plutocracia. ¿Soberanía económica y educativa? Jaja. Cabe repetir un párrafo de Como educa la plutocracia I: “La Nación del 30 de mayo también señaló: “Sobre la base de un estudio de la cúpula empresaria que coordinó Lozano (Diputado Nacional de Proyecto Sur), se observa que de las 200 empresas que más facturan en la Argentina, 128 son extranjeras, 58 son locales, 7 son estatales y 7 son asociaciones entre grupos argentinos y capitales extranjeros. El estudio también indica que se evidencia un crecimiento sostenido de la extranjerización, que en 1997 representaba el 64,3 % de las ventas; en 2005, el 75,8 %, y en 2007, el 77,3 por ciento. Aunque en número se mantiene estables en los últimos años, la participación en el monto de facturación se expandió considerablemente”.
Eduardo Galeano en Las venas abiertas de América Latina parece describir desde el pasado parte de vuestro presente: “El capitalismo de nuestros días exhibe, en su centro universal de poder, una identidad evidente de los monopolios privados y el aparato estatal. Las corporaciones multinacionales utilizan directamente al Estado para acumular, multiplicar y concentrar capitales, profundizar la revolución tecnológica, militarizar la economía y, mediante diversos mecanismos, asegurar el éxito de la norteamericanización del mundo capitalista (4)”.
Vale insistir: de las 200 corporaciones que más facturan en el país 128 son extranjeras. Vale repetir: ¿A qué soberanía económica y educativa se referirá Adriana Puiggrós?
Cristina de Kirchner exclamó en Rosario el 20 de junio: “Para ejercer la solidaridad con los pobres hay que tomar decisiones que molestan a los que más tienen (5)”.
Mientras los bancos ganaron 17.731 pesos por minuto durante los primeros tres meses del 2010 (6); casi cinco millones de jubilados cobran el haber mínimo de 895 pesos por mes (5).
Extraña solidaridad y soberanía las que propugnan Fernández de Kirchner y Puiggrós.
Compréndase- como sentencia Del Frade- que lo importante es la distancia entre las palabras y los hechos. Y entre las empresas y el Hombre: los K optan por los primeros pero inflan su discurso abogando por los desposeídos.
Así educa la plutocracia. Con sus normas, sus valores, sus instituciones, sus relaciones, sus curriculums, la jerarquía y su dinero.
Nos desean obedientes en la escuela, el trabajo, las calles, las plazas, consumiendo celulares y publicidad, y en los hogares ahora digitalizados.
Así manda la plutocracia. Soft Power en este Bicentenario.
Es tiempo de desobediencia y libertad hechas pedagogía.

Notas:
1) La educación más allá del capital. István Mészaros. Siglo Veintiuno Editores. Clacso. 2008
2) Soberanía económica y educativa. Adriana Puiggrós. Página 12. 22/06/2010
3) Citado en Falacias educativas. Andrés Sarlengo. Argenpress.
4) Las venas abiertas de América Latina. Eduardo Galeano. Catálogos. Reimpresión Diciembre 2001.
5) El gobierno y los jubilados. Carlos Del Frade. APE-Argenpress. 22/06/2010

6) Los bancos miran la crisis por TV. Incremento del 34, 5 por ciento en las ganancias. Página 12. 19/05/2010

 

Parte III

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

Argentina sobrevive bajo el dominio de la plutocracia.

¿Y qué es la plutocracia? Es el desprecio del capital por el pueblo. El desprecio de unos pocos que se organizan para someter a las mayorías. Es la perversa necrofilia que ejercen para condicionar nuestras vidas.
El miedo a la libertad se expresa en el gobierno de una minoría que se ríe entre las sombras de la farsa electoral. Pero no hay que subestimarlos: son sutiles en sus mandatos. Miren sino que hasta la Asignación Universal por Hijo los trabajadores ven a su favor.
Minorías tramando el destino de los demás, insiste Darío Balvidares.
En el libro Opus Dei. El totalitarismo católico se reproduce una entrevista realizada a Héctor Ruiz Nuñez: “- Hay una antigua mención que se atribuye a Escrivá (José María Escrivá de Balaguer), en la que habría señalado que en cualquier país del mundo donde el Opus consiguiera conquistar a los cinco más importantes juristas, a los cinco más importantes políticos, a los cinco más importantes filósofos, a los cinco más importantes economistas, en cinco años dominaban el país… El Opus tiene una estrategia clarísima, definida y permanente, de acceder al poder; por eso la captación de personas aunque sean prospectos, proyecto de gente que va colocarse en lugares interesantes, muy importantes, como son los chicos que están en la universidad (1)”.
Contundente: Ruiz Nuñez y Emilio J. Corbiere desentrañan como los poderosos van edificando su reinado. He ahí el caso del Opus Dei como ejemplo.
1492: conquista de América, gramática española y requerimiento de obediencia.
2010: libre mercado, alfabetización digital y neo-pedagogía de la obediencia.
Darío Balvidares sintetiza el sentido que tiene enseñar y aprender en estos años: “El boletín colonial es más sencillo de sustraer de la mano de la educación, porque el hombre educado en esos moldes es un personaje flexible y adaptado (2)”.
Me pregunto para qué y por qué los pibes y jóvenes van a las escuelas en este Bicentenario.
István Mészáros narra quién fue John Locke y qué de su pensamiento/acción sentó las bases de la pedagogía plutocrática: “Con una remuneración anual casi astronómica, de cerca de 1.500 libras, por los servicios que prestaba al gobierno (como miembro de la Junta Comercial, uno de sus cargos), Locke no dudó en elogiar la propuesta según la cual los pobres debían ganar “un centavo por día” (a penny per diem), o sea, una cantidad aproximadamente mil veces inferior a su propia remuneración en solo uno de su cargos gubernamentales (…) Al mismo tiempo, en su Memorandum on the Reform of the Poor Law, Locke también propuso la institución de talleres para los hijos de los pobres que aún estuvieran en la tierna edad, argumentando que: “Los hijos de los trabajadores son una carga habitual para la parroquia, y por lo general son mantenidos ociosos, de manera que suele perderse lo que producirían en beneficio de la población hasta que cumplan doce o catorce años de edad. Para ese problema, la solución más eficaz que somos capaces de concebir, y que por lo tanto humildemente proponemos, es que la ley mencionada que se decretará establezca, además, que se creen escuelas técnicas en todas las parroquias a las cuales concurran en forma obligatoria, en la medida en que ellas la necesiten, todos los niños de entre cuatro y trece años de edad”. (…) Locke argumentaba que: “Otra ventaja de llevar a los niños a una escuela técnica es que, de esta manera, estarán obligados a ir a la iglesia todos los domingos junto con sus profesores o profesoras, y tendrán alguna comprensión de la religión; mientras que ahora, en general entregados al ocio y sin riendas, son totalmente ajenos a la religión y a la moral como a la diligencia (3)”.
John Locke. Un intelectual al servicio de la plutocracia de su tiempo. Como Antonio Salonia, Cecilia Braslavsky, Daniel Filmus, Juan Carlos Tedesco, Juan J. Llach, Alberto Sileoni y cía… pero a fines del 1900 y comienzos del 2000.
Francese Ferrer i Guardia es terminante: “Los gobiernos se han cuidado siempre de dirigir la educación al pueblo, y saben mejor que nadie que su poder está casi totalmente basado en la escuela, y por eso la monopolizan cada vez con mayor empeño (4)”.
Sonará radical y rencoroso citar a Ferrer i Guardia: pero desde 1492 gobierno, estado y corporaciones se han abrazado para educarnos en reaseguro de sus intereses.
La plutocracia precisa mitos. El mito necrófilo de hacernos creer que nos escolarizan para nuestro bien.
Roland Barthes subraya: “El lenguaje necesita condiciones particulares para convertirse en mito”. Y José Tamarit destaca: “No es la sustancia la que define el mito, no es el objeto del mismo (su “contenido”), sino “la forma en que se lo profiere (5)”.
Parafraseando a Roland Barthes: Adriana Puiggrós y Alberto Sileoni están extendiendo y profundizando varios mitos que la plutocracia les ordena.
Adriana Puiggrós expresó a fines de abril de 2010: “La asignación por hijo es el festejo educativo del Bicentenario. Porque con este plan se está llevando a la escuela a los sectores a los que nunca en ningún otro momento de la historia argentina, habían llegado. Ahora están entrando a las aulas chicos que son NN, que no habían ido nunca (6)”.
Mitos… Ilusiones necesarias que hay que extender. Paga la plutocracia.
Alberto Sileoni afirmó el pasado 15 de mayo de 2010: “Educamos para la inclusión, el trabajo y para que los alumnos puedan seguir estudios superiores, pero sobre todo, educamos para la democracia como sistema político. Lo que pensamos al hablar de una escuela democrática es ser una institución que escucha a los chicos, los contiene y los retiene dentro del sistema educativo (7)”.
Mitos. Ilusiones necesarias que hay que profundizar. Paga la plutocracia.
Pablo Imen señala: “En el año 1991, es decir cien años después de fundado el Sistema Educativo, el censo decía que había 955.000 analfabetos. O sea, que la utopía pedagógica liberal del ciudadano alfabetizado no se cumplió (8)”.
¿Y la pedagogía neo-neoliberal promocionada por los "progresistas" K?
Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en base a una encuesta del Ministerio de Trabajo y el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) en la Argentina 193.000 niños de entre 4 y 13 años trabajan a igual que 263.112 adolescentes de entre 14 y 17 años. Si se suman los pibes y chicos que laboran en empleo doméstico la cifra total asciende a 1.500.000. El 60 % de ellos abandonan la escuela (9).
La escuela primaria con jornada completa apenas contiene al 6 % de los alumnos del país cuando el objetivo de la Ley de Financiamiento para el 2010 es del 30 % (10).
Según el Ministro de Educación de la Nación Alberto Sileoni con la “extraordinaria medida educativa de la Asignación Universal por Hijo unos 250.000 chicos volvieron a las escuelas (11)”.
Con todo, quedarían “afuera” de las escuelas 150.000 chicos de acuerdo a datos oficiales mientras el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) ha estimado en 580.000 adolescentes de entre 12 y 17 años que no concurrían a la escuela (12).
En definitiva: lo fundamental es por qué, quiénes, como y para qué educar en este Bicentenario. ¿Galpones o escuelas? Y no es metáfora ni mito.
Sonará a radical y rencoroso pero tal vez Luciano Ariel Fornasero acierte: “Así la escuela, el sistema educativo formal, persigue solamente un objetivo: el afianzamiento de las doctrinas estatales; la consolidación de la hegemonía del Estado por encima de las personalidades, del niño y del hombre. Inocente resultaría conformarse con las reformas propuestas desde el Estado (4)”.
Hay que desobedecer y desaprender para liberarnos.
Quizás me equivoque pero entre democracia y plutocracia hay una gran diferencia. Espero seamos muchos quienes distingamos entre los que organizan el desprecio por las mayorías y los que apostamos por la ética y la vida.

Notas:
1) Opus Dei. El totalitarismo católico. Emilio J. Corbiere. Editorial Sudamericana 2002.
2) La novela educativa o el relato de la alienación. Darío Balvidares. Redes Cultura. 2005.
3) Citado en La educación más allá del capital. István Mészaros. Siglo Veintiuno Editores. Clacso. 2008
4) Citado en El anarquismo frente al derecho. Lecturas sobre propiedad, familia, estado y justicia. Grupo de estudio sobre el anarquismo. Colección Utopía Libertaria. 2007.
5) Poder y educación popular. José Tamarit. Libros del quirquincho. Julio 1992.
6) “La asignación por hijo es el gran festejo educativo del Bicentenario”. La Capital. Matías Loja. 30/04/2010
7) El ministro Sileoni diserta hoy en Rosario. La Capital. 15/05/2010
8) Citado en El grito manso. Paulo Freire. Siglo XXI Editores Argentina. Marzo 2003.
9) Trabajan más de 500.000 niños en el país. La Nación. 13/06/2010
10) Sólo el 6 % de los chicos va a escuelas de doble jornada. Clarín. 15/06/2010
11) “Con la asignación universal por hijo unos 250 mil chicos volvieron a las aulas”. TELAM. 04/07/2010
12) Un subsidio acelera el secundario. Silvina Premat. La Nación. 03/07/2010

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pablo 01/27/2012 22:58


asi q educar con salida laboral es plutocracia? y como se los llama a los q celebraron el golpe de estado a peron? y a los q estuvieron a lado de la sociedad rural en el conflicto x la 125? y
podria continuar con cientos de ejemplos de lo q hiso la ¿isquierda? argentina en su historia.


 

El polvorín 01/28/2012 16:58


Gracias por tu comentario.