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El polvorín

Derroche en la organización de un G20 en el que se hablará de dificultades fiscales

25 Junio 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Derroche en la organización de un G20 en el que se hablará de dificultades fiscales (Imagen: Dmitry Astakhov / EFE)
  • Canadá ha gastado unos 1.000 millones de dólares en la organización de las cumbres del G20 y del G8.
  • La polémica se produce por gastos como los cerca de dos millones de dólares que ha costado un lago artificial y un pabellón turístico.
    EFE. 25.06.2010 - 09.51 h

    Toronto, fortificada y con un dispositivo de seguridad sin precedentes, comienza a recibir a los miles de funcionarios internacionales de alto rango que participarán este fin de semana en la cumbre del G20. El Gobierno del primer ministro Stephen Harper, que instará a sus socios más endeudados del Grupo de los Veinte (G20) a apostar por la disciplina fiscal, no ha predicado con el ejemplo y ha tirado la casa por la ventana para acoger el evento.

    Sería irresponsable y censurable que Canadá no hubiese adoptado las medidas de seguridad necesarias

    En total, Canadá ha gastado unos 1.000 millones de dólares en las cumbres del G20 y del G8, que se celebrará mañana y el sábado en Huntsville, en la región de Muskoka, una idílica zona de lagos a 200 kilómetros al norte de Toronto. La cifra contrasta con los 18 millones de dólares que se gastaron durante la cumbre de jefes de Estado del G20 en septiembre en Pittsburgh (EE UU) y los 30 millones que costó la que se celebró en Londres en abril del año pasado, según un informe de la Universidad de Toronto.

    Criticado por la oposición y las páginas editoriales de los principales periódicos del país por sus excesos, Harper defiende el dispendio y sostiene que sería "irresponsable y censurable" que Canadá no hubiese adoptado las caras medidas de seguridad necesarias para proteger a los líderes mundiales.

    Las medidas en cuestión incluyen desde una kilométrica valla de seguridad de tres metros de altura, reforzada con gigantescos bloques de cemento, hasta los llamados "cañones sonoros" para dispersar a los manifestantes y los 20.000 policías y guardias de seguridad que patrullarán la ciudad.

    ¿Derroche o inversión?

    Lo que más parece haber indignado a los canadienses son los cerca de dos millones de dólares que ha costado el lago artificial y el pabellón turístico que se ha instalado en el centro de prensa desde donde trabajarán los periodistas que cubrirán el evento.

    El lago nos va a dar una publicidad que costaría miles de millones de dólares

    El lago, bordeado con canoas y sillas de reposo, imita a los que han hecho famoso Muskoka, cuyo acceso ha sido restringido a los periodistas que cubrirán la cumbre del G8 y a donde sólo se desplazarán unos 150 de los 3.000 periodistas internacionales llegados a Toronto. Además, una pantalla gigante al fondo del lago proyecta imágenes de Muskoka para inspirar a los reporteros que no han podido desplazarse hasta la zona.

    Harper se ha referido al centro que alojará a la prensa como un "pabellón de marketing", una idea que suscribe el ministro de Asuntos Exteriores, Lawrence Cannon. "Para conseguir la publicidad que vamos a lograr (con el lago) no sé cuántos miles de millones de dólares tendríamos que pagar", afirmó el titular de Exteriores a principios de este mes.

    Las ventajas a corto y largo plazo de auspiciar eventos de este calibre son motivo de acalorado debate estos días en Toronto y el resto del país. Entre los claros beneficiados estará el sector hotelero, que ha colgado hace días el cartel de "repleto". "Este es nuestro paquete de estímulo. Es un enorme impulso económico", dijo el 11 de junio el presidente de la Asociación Hotelera del Gran Toronto, Terry Mundell, al diario The Star.

    Pero no todo el mundo aprovechará el filón del G20. Muchos teatros locales, como el Princess of Wales y el Royal Alexandra, y museos como la Galería de Arte de Ontario, han decidido cerrar sus puertas ante la avalancha que se avecina, al igual que lo han hecho docenas de bancos y restaurantes.

    Una situación irónica

    La ironía se produce por el hecho de que el G20 se reúne para expresar su preocupación por "las dificultades fiscales" de muchos países que están creando "volatilidad en el mercado y que podrían amenazar seriamente la recuperación" según indica el último borrador del comunicado final.

    Los países del G20 no cederemos a la tentación de cerrar nuestras puertas a la economía global

    El borrador señala que ante los problemas fiscales "todavía se requieren otras acciones para responder las causas subyacentes de la crisis financiera global y promover sectores bancarios más responsables y transparentes".

    "Mientras la crisis económica global condujo al mayor declive el comercio en más de 70 años, los países del G20 han elegido no repetir los errores del pasado y ceder a la tentación de cerrar nuestras puertas a la economía global", señala el documento.

    "Renovamos por otros tres años, hasta el final del 2013, nuestro compromiso de no poner nuevas barreras a la inversión o al comercio de bienes y servicios; de no implementar medidas contrarias a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y de no imponer nuevas restricciones u otras barreras" al Comercio, añade el G20.

     

    Tomado de 20minutos.es

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