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El polvorín

Ecuador ofrece refugio/ EE.UU. advierte a Chile/Un día negro en la Casa Blanca/La embajada intentó boicotear las causas 'Guantánamo', 'Couso' y 'vuelos de la CIA'Políticos y fiscales españoles

30 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Ecuador le ofrece refugio a fundador de Wikileaks

 

En un gesto de simpatía con el trabajo que realiza, el vicecanciller Kintto Lucas ofreció el lunes concederle un permiso de residencia en Ecuador al fundador de Wikileaks Julian Assange.

En declaraciones al diario electrónico EcuadorInmediato, el diplomático señaló "estamos abiertos a darle la residencia de Ecuador, sin ni ningún tipo de problema, sin ningún tipo de condicionamiento", al comentar la situación de Assange.

El australiano, de 34 años, responsable de la organización por la que desde el fin de semana han comenzado a aparecer en la prensa internacional una serie de documentos diplomáticos estadounidenses que han evidenciado las técnicas de ese país para obtener información, los juicios de diferentes gobiernos y líderes mundiales, entre una cantidad de informaciones sensibles.

Las razones por las que el vicecanciller Kintto Lucas considera oportuno que Assange se radicara en Ecuador es que "ojalá pudiera estar aquí en el país para dar sus distintas versiones, no solo sobre estos documentos, sino sobre los distintos documentos que han ido apareciendo a lo largo del tiempo", según declaraciones publicadas por el portal.

Assange intentó obtener residencia en Suecia, en donde deseaba instalar una oficina de Wikileaks para aprovechar la protección que la legislación de ese país otorga a los denunciates, pero las autoridades rechazaron su petición en octubre.

Actualmente enfrenta un proceso penal en el que se le acusa de violación y acoso sexual en ese país nórdico.

Assange no tiene domicilio fijo y a inicios de mes comentó que podría solicitar asilo en Suiza.

Lucas dijo que "vamos a buscar invitarlo para que venga a Ecuador y pueda exponer libremente (la información)... lo que tiene que ver con Ecuador, con los países amigos, con América del Sur y con América Latina, en concreto".

De acuerdo con WikiLeaks hay 1.621 cablegramas de la embajada estadounidense en Quito, cuyo contenido aún no se conoce.

AP

El País Digital

EE.UU. advierte a Chile sobre publicación de mil 400 documentos de Wikileaks

El Gobierno de Chile informó este martes que el Departamento de Estado en Estados Unidos advirtió que el portal WikiLeaks revelerá pronto al menos mil 464 documentos relacionados con ese país, pero destacó que no se le explicó el contenido de los mismos.

El canciller Alfredo Moreno, señaló durante una entrevista para un canal de televisión, que la embajada norteamericana en Chile “se comunicó con el Ministerio para advertir que los documentos saldrán a la luz pública”.

“El contacto fue para decirnos que esto se va a publicar, pero que ellos no conocen cuáles son los cables que corresponden a Chile”, dijo Moreno.

El canciller chileno explicó que los datos sobre el país “se extenderían hasta febrero de este año” y agregó que producto de estas informaciones “va a estar en cuestión todo lo que es seguridad de la información. Que estén disponibles para cualquier persona, naturalmente que pone en un momento muy difícil a Estados Unidos en este caso”.

Por su parte, la Secretaría de Estado de Chile insistió en que la Cancillería no conoce el contenido de los documentos, pero que se sabe que éstos "toman un período de un par de años y que llegan hasta febrero" de 2010.

Según un medio de comunicación social chileno, algunas informaciones dadas a conocer indican que sobre Chile el portal WikiLeaks filtrará un informe sobre el envío  de tropas norteamericanas denominadas Fuerzas JCET, que realiza entrenamiento y trabajo conjunto con Fuerzas Armadas de otras naciones.

Este lunes, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, acusó a WikiLeaks de atacar a la comunidad internacional y a EE.UU. con la reciente publicación de documentos secretos de su despacho, en cientos de los cuales se evidencia espionaje a gobiernos progresistas de Latinoamérica a través de las embajadas norteamericanas.

De los 250 mil documentos filtrados, cuatro mil 155 se refieren las acciones de Washington contra Venezuela.

Asimismo, revelan los documentos que las embajadas de Estados Unidos en América Latina funcionan como centros de vigilancia por órdenes del Departamento de Estado de EE.UU.

WikiLeaks, según se explica en la red "es un sitio web independiente, sin publicidad ni ayudas públicas, que publica informes anónimos y documentos filtrados con contenido sensible en materia religiosa, corporativa o gubernamental, preservando el anonimato de sus informantes".

Desde el Congreso de Washington se planea sugerir al Gobierno de Barack Obama que investigue si el grupo WikiLeaks debe sumarse a la lista de organizaciones que EE.UU. considera como "terroristas". En tanto, el responsable del portal, Julian Assange, enfrenta acusaciones de supuesta violación en Suecia.


Tapa en papel

De : "Pagina 12" -  Argentina

EL PAIS › BAD COMEDY > CABLES DISPERSOS DE LA DIPLOMACIA NORTEAMERICANA ALIMENTARON EL MORBO NACIONAL

Cuando Estados Unidos se muerde la cola

El capítulo argentino de Wikileaks, la enciclopedia mundial de las filtraciones, muestra qué ocurre cuando un grupo de burócratas formula preguntas y los diarios se apuran a interpretarlas a su particular manera.


go-gris.gif Por Martín Granovsky

Por decisión propia o ajena, por filtración o hackeo, los burócratas de inteligencia del Departamento de Estado acaban de imitar al personaje de la película El buen pastor. El atormentado protagonista que encarnaba Matt Damon, un agente de la CIA, terminó sin saber realmente para quién espiaba y quién lo espiaba a él. En el caso de los cables diplomáticos que difundió el diario El País habría que agregar otros personajes para una remake del film: además del perro que se muerde la cola (Damon) hay espectadores que miran su caca y la usan para interpretaciones esotéricas como si leyesen la borra del café.

Salvo que uno tenga la misma mente conspirativa de ese grupo de burócratas o sus admiradores españoles y argentinos, incapaces de articular una duda, es obvio que los cables conocidos hasta el momento no bastan para cerrar una buena historia. O al menos una historia seria.

Ayer El País de Madrid tuvo la gentileza de aportar los cables. Se agradece: había comenzado a tratar el tema de Wikileaks, la enciclopedia mundial de las filtraciones, con títulos sesgados sobre la Argentina que no aportaban ningún razón. En periodismo, razón es dato. No aportaba datos.

En una conducta habitual para organismos oficiales y corporaciones –pedir perfiles psicológicos de líderes extranjeros– un cable clasificado pregunta por “la dinámica interpersonal de Kirchner” y pide detalles sobre el comportamiento de Cristina Fernández de Kirchner y de Néstor Kirchner. Fue enviado por el área de inteligencia del Departamento de Estado a la embajada norteamericana en la Argentina el 31 de diciembre de 2009 a las 14.55. El cable está catalogado como “secreto”.

Un cable anterior agradece informes sobre el gobierno argentino. Ese cable es del 22 de abril de 2009 a las 13. También la catalogación es de “secreto”.

Un tercer cable, de la misma fecha que el primero, es la evaluación de la embajada de los Estados Unidos sobre la entonces reciente visita del secretario adjunto para Asuntos Latinoamericanos, Arturo Valenzuela. Ese cable es “confidencial”, o sea menos secreto que los anteriores, y fue desde Buenos Aires hacia Washington.

El Gobierno argentino no hizo ayer declaraciones oficiales sobre el tema. Un alto funcionario accedió a comentar el tema con Página/12 a condición de no ser citado. “Los cables revelan que una parte de la administración norteamericana se convirtió en un Estado policial, con un análisis muy pobre de la política internacional”, dijo. También tejió una hipótesis: “Muchas veces ese tipo de organismos, como los que hacen inteligencia dentro del Departamento de Estado, exageran su trabajo, aunque lleguen a conclusiones y límites absurdos, para autojustificar su existencia, pedir más presupuesto y aumentar su poder interno”.

La reacción de la embajada de los Estados Unidos, que firma la encargada de prensa Shannon Farrell, tiene el tono habitual de los momentos delicados. Elige las palabras para esquivar algún tema de fondo, como el que se deriva del Wikileaks, pero la articulación de vocablos se cuida de incurrir en una mentira que luego podría serle reprochada. “Los cables diplomáticos reflejan el análisis interno diario y apreciaciones directas que hacen a las deliberaciones sobre las relaciones externas del Gobierno”, dice casi en formato de manual. “A menudo, estos cables contienen expresiones preliminares e incompletas relacionadas con asuntos de política exterior”, agrega. Por eso recomienda no adjudicarles “peso propio ni son representativas de la política de los Estados Unidos”. Explica: “Citas parciales de análisis o comentarios expresados en cables no reflejan el contexto global y constituyen meramente la opinión del funcionario que informa o un compendio de opiniones de una variedad de fuentes locales destinadas a transmitir la diversidad de interpretaciones, especulaciones y argumentos sobre un asunto o cuestión determinada”.

El texto de Farrell tiene una habilidad: al hablar del “funcionario que informa” se refiere a la embajada y no al área de inteligencia conocidas con las siglas INR/OPS dentro del Departamento de Estado. La referencia a “expresiones preliminares e incompletas” podría abarcar a organismos con sede en Washington, pero eso no queda tan claro en el texto.

La INR/OPS quedaría así, dentro de las reglas generales del día de ayer, es decir en el marco de lo que la secretaria de Estado dijo (o no dijo) sobre los miles de documentos filtrados y que fueron a parar a Wikileaks. O dentro de lo que Hillary Clinton condenó porque las filtraciones podrían herir las relaciones con otros países.

En el cable que produjo el morbo mayor por parte de El País y de La Nación, la directora del INR/OPS, Elissa Pitterle, muestra su interés “por la dinámica de sus dirigentes, en particular en lo que tiene que ver con Cristina Fernández de Kirchner y Néstor Kirchner”. Señala que “sobre la base de informes previos y de acuerdo con nuestros valores analíticos, actualmente estamos preparando un informe escrito que examine la dinámica interpersonal del tándem gobernante”. Añade que tienen “una comprensión mucho más sólida del estilo y de la personalidad de Néstor Kirchner que de la de Cristina Fernández de Kirchner”.

Para evaluar a Cristina, ya Presidenta de la Nación, pide el documento enviado a la embajada:

  • En relación al “estado mental y la salud”, de qué modo la Presidenta “administra sus nervios y su ansiedad”, cómo “afecta el stress su comportamiento hacia sus asesores y su sistema de toma de decisiones”, si toma o no para el stress “alguna medicación”, de qué manera sus emociones “afectan sus decisiones” y “cómo se calma cuando se estresa”.

  • La preocupación por Kirchner es su situación gastrointestinal. La inquietud es si ese problema lo molesta y qué medicamentos usa. “Bien conocido por su temperamento, ¿demostró Néstor Kirchner una tendencia mayor a cambiar entre extremos emocionales? ¿Qué cosas son las que le disparan su ira?”

  • De nuevo sobre Cristina, cuando enfrenta problemas, “¿tiene una visión estratégica y con panorama o prefiere una visión táctica?” Y también: “¿Ve las cosas en blanco y negro o con matices?” Y esto: “¿Comparte con Néstor Kirchner la visión de la política que ve adversarios o modera el estilo de él de usar la mano pesada para la política?”

  • El Departamento de Estado también expresa curiosidad sobre cómo usan el día Cristina y Néstor y cuándo Cristina lleva la delantera en algún tema.

En el cable secreto en el que agradece información enviada antes del viaje del vicepresidente Joe Biden a Chile, pide datos precisos sobre la relación del entonces canciller Jorge Taiana con Montoneros y pregunta “por su supuesta participación en el atentado contra un bar en julio de 1975”. No inquiere por la prisión de Taiana, que comenzó justamente en 1975, durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón, pero en cambio interroga por “los varios nietos”, una inexactitud.

Los dos cables secretos están firmados, al final, con una palabra: “Clinton”. Es Hillary, claro, secretaria de Estado, y por lo tanto responsable de la curiosidad o la torpeza de sus subordinados para custodiarla.

Hasta el momento, al menos, no fueron o filtrados o difundidos documentos de respuesta exacta a los requerimientos. Si eso ocurriera podría emprenderse un análisis serio sobre si los diplomáticos encargados del tema refritaron notas mediocres de revista, cometieron algún acto ilegal en búsqueda de secretos médicos o simplemente conversaron con argentinos sobre esos temas y fueron armando un rompecabezas.

El caso del informe de la embajada sobre la breve gira de Valenzuela es más nítido. Incluso se asombra de que luego de la conferencia de prensa que dio, “los medios argentinos comenzaron a focalizar casi con exclusividad la declaración de Valenzuela sobre que la comunidad de negocios norteamericana en la Argentina le había transmitido preocupaciones sobre la vigencia de la ley y el manejo de la economía en la Argentina”. Dice el mismo documento que “la prensa informó que Valenzuela contrastó esas preocupaciones con el entusiasmo y las intenciones de invertir que manifestaba la comunidad de negocios en 1996”, cuando el mismo funcionario tomó contacto con empresarios durante la presidencia de Carlos Menem.

“Como ejemplo de la naturaleza sensacionalista de buena parte de la cobertura, La Nación puso en sus títulos el 17 de diciembre el siguiente: ‘Choque con los Estados Unidos sobre el Estado de Derecho en la Argentina’, y el 18 de diciembre ‘Protesta a los Estados Unidos sobre las críticas del enviado de Obama’”. En rigor, Estado de Derecho es una traducción literal. Tiene que ver con “rule of law”, expresión sajona utilizada como única porque ni en los Estados Unidos ni en el Reino Unido suelen usarse ni “seguridad jurídica” ni “inseguridad jurídica”, los dos eufemismos habituales en la Argentina en el mundo del lobby.

El texto de la embajada cita declaraciones del canciller, Héctor Timerman, que señaló que Valenzuela no se reunió ni con la CGT ni con el radicalismo sino solo con Francisco de Narváez, Mauricio Macri y Julio Cobos.

Lo que hasta que no se demuestre espionaje pudo ser una comedia de enredos o el simple trabajo –en algunos casos malo, en otros con mayor calidad, de un grupo de diplomáticos– quedó con un sesgo tremendista por la cobertura inicial de El País de España.

Ayer, en su edición impresa, El País incluyó un recuadro con el título “El mundo según Washington”. Allí, junto a la de cinco importantes figuras, está la foto de Cristina Kirchner y el texto dice: “Washington solicitó información sobre la salud mental de la presidenta argentina”. En la página 3 el diario español anuncia que mañana (por hoy) el diario ofrecería detalles. “Por ejemplo, sobre las sospechas que la presidenta argentina despierta en Washington, hasta el punto de que la Secretaría de Estado llega a solicitar información sobre su estado de salud mental”.

En la nota que saldrá hoy, y que anoche podía leerse por Internet, las cosas ya eran distintas. El artículo de Soledad Gallego-Díaz se titula “Inquietud por la personalidad y el modo de trabajo de Kirchner”. El primer párrafo menciona “una gran curiosidad por conocer la personalidad de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner”. ¿Inquietud es lo mismo que curiosidad? No, pero algunos medios a veces exageran un poco para llamar la atención. Lo que está claro es que ni “inquietud” ni “curiosidad” son lo mismo que “sospechas”, que es lo que anunciaba El País que informaría ayer. Y “personalidad” no es lo mismo que “estado de salud mental”, expresión que como se vio en el primer cable nunca aparece de esa manera.

¿El País ya disponía de los cables filtrados sobre la Argentina? Si es así, ¿dio la primera información sin leerlos? ¿Anunció algo que luego no pudo satisfacer y después, con mayor profesionalidad, se corrigió? El diario no informó sobre esas contradicciones.

Más allá de la coincidencia o disidencia de cada lector con sus editoriales, y de la admiración por alguna de sus plumas o por el papel clave que cumplió en la transición democrática española, el diario carga con una mochila pesada. El 11 de marzo de 2004, cuando un grupo fundamentalista islámico cometió el atentado de la estación de Atocha, en Madrid, El País por acuerdo con el gobierno de José María Aznar especuló con que el atentado podría haber sido cometido por la organización terrorista ETA. No importaba que la ETA tuviese otra tradición criminal, de asesinatos selectivos y no de homicidios en masa, y que acostumbrase o anunciar o atribuirse de inmediato los ataques: para El País operaba, en ese momento, una razón de Estado.

La Nación de ayer tituló su nota principal “Preocupación por Cristina Kirchner”.

Debía ser una lectura libre de El País, que a su vez había hecho su lectura libre o sencillamente se había apurado.

Un título que la embajada de los Estados Unidos podría haber calificado de “sensacionalista”.

¿Lo hará hoy en su informe al Departamento de Estado?

Por favor, ahora no corte Wikileaks.

martin.granovsky@gmail.com


De : "Pagina 12" -  Argentina

EL PAIS › BAD COMEDY > CLINTON DIJO QUE LOS MEMOS NO REFLEJABAN LA POSICION OFICIAL

Un día negro en la Casa Blanca

La secretaria del Departamento de Estado afirmó que la revelación de los memos secretos es “un ataque a la comunidad internacional”. Obama se negó a hacer comentarios, pero sus allegados afirmaron que estaba más que “descontento”.


Después de que se filtrara la mayor cantidad de documentos del Departamento de Estado en la historia de las fugas de información, Washington ensayó ayer una tibia respuesta. Hillary Clinton dijo que la difusión de los cables diplomáticos por parte de Wikileaks era un ataque a la comunidad internacional. La jefa de la cancillería norteamericana remarcó que la política oficial de la Casa Blanca no estaba plasmada en esos documentos pero, al mismo tiempo, añadió que los espías estaban haciendo su trabajo. Honduras y las Coreas también cayeron en la mira de los diplomáticos, según las últimas revelaciones.

El clima que iba a predominar en la jornada lo marcó el vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs. “Es quedarse corto decir que el presidente Barack Obama no está contento”, advirtió el portavoz durante la mañana. Por su parte, Clinton llegó tarde a su cita con la prensa en el salón del Departamento de Estado, coincidió en señalar la prensa internacional. Sin mirar a nadie en particular, la responsable de la diplomacia de Barack Obama se apuró para decir lo que tenía que decir. “No voy a comentar o confirmar nada sobre las filtraciones”, arrancó. Pero tuvo que dar algunas precisiones. “No es un ataque contra los Estados Unidos solo, sino contra toda la comunidad internacional”, afirmó la secretaria de Estado.

“No hay nada loable en robar documentos y poner en riesgo la seguridad nacional y a gente inocente ni en poner en riesgo las decisiones pacíficas de las que depende nuestro gobierno”, agregó la ex primera dama en relación a 250 mil documentos que Wikileaks obtuvo y puso a disposición de El País, Le Monde, The Guardian, The New York Times y Der Spiegel. Lo que ni la titular del Departamento de Estado ni el mismísimo Barack Obama dijeron es que lo difundido por esos medios no es otra cosa que el tablero de estrategias, prioridades y temas recurrentes de la Casa Blanca. “Los informantes diplomáticos trabajan para evitar peligros y conflictos, para ayudar a los líderes por los derechos civiles. Es el rol de América en el mundo y es el rol de nuestros diplomáticos para defendernos”, trató de aclarar Clinton.

Después de la conferencia de prensa, Clinton salió hacia Kazajastán para participar de la cumbre de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), donde tendrá que verles las caras a varios funcionarios de las administraciones que fueron ofendidas en los memos. Allí se podrá cruzar con los enviados de la canciller alemana, Angela Merkel, a la que llaman “teflón”, o con los delegados del premier italiano, Silvio Berlusconi, a quien critican por sus “fiestas salvajes”, y también es probable que se encuentren a los representantes de Nicolas Sarkozy, al que tildan de “emperador desnudo”, o con los rusos, que vieron cómo se menospreciaba al presidente Dimitri Medvedev y catalogan a Vladimir Putin de autoritario y macho alfa.

Desde la sede del Departamento de Estado, Clinton subrayó que la política exterior se define en Wa-shington y prometió tomar acciones decididas para evitar otras filtraciones. Más temprano, el fiscal general de los Estados Unidos, Eric Holder, advirtió que se había iniciado una pesquisa criminal por la fuga de información sensible. “Estamos realizando una activa investigación judicial sobre este tema.” Pero debió agregar que los pasos que se dieron no fueron tan firmes: “Todavía no estamos en posición de anunciar el resultado de esta investigación”. Y agregó: “Esto no es una amenaza. Si encontramos a alguien que haya quebrado la ley estadounidense, será juzgado”. Los dichos del funcionario de Justicia respondían a una pregunta de la prensa acerca de qué acciones tomaría la Casa Blanca contra Julian Assange, el periodista australiano que fundó en 2006 Wikileaks.

Los republicanos pusieron el grito en el cielo al enterarse de las filtraciones y presionaron a Holder para que cerrara, de una vez por todas, el portal de Internet. Peter King, integrante del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, le reclamó al fiscal general que sume a Wikileaks a la lista de organizaciones terroristas, porque cumpliría con las tres características que Washington les asigna a la red Al Qaida, al Hezbolá y a otros grupos: ser extranjera, cometer supuestamente actos de terrorismo y constituir amenaza para la seguridad estadounidense. Pero parece que King no tendrá demasiado eco. “Normalmente dedicamos esa designación a grupos que cuadran en la clásica definición de terrorismo”, apuntó Joe Lieberman, jefe del Comité de Seguridad Nacional en el Senado.

Mientras tanto, Wikileaks amenaza con seguir filtrando más información. Ayer se conocieron varios cables nuevos, entre los que se cuenta el que pregunta acerca de la salud mental de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (ver aparte). También se publicó un memo de la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa haciendo referencia al golpe que el año pasado arrancó del poder al presidente Manuel Zelaya. “La perspectiva de la embajada es que no hay duda de que los militares, la Corte Suprema y el Congreso Nacional conspiraron el 28 de junio en lo que constituyó un golpe ilegal e inconstitucional en contra del Ejecutivo”, escribió en julio de 2009 el embajador Hugo Llorens. “Los más entusiastas defensores legales del golpe fueron incapaces de –teniendo en cuenta los supuestos crímenes de Zelaya– explicar cómo esas acusaciones justificaron sacarlo de la cama en la noche”, añadió el enviado de Wa-shington en la capital hondureña. Después de conocerse la información, Zelaya anticipó: “Este es un documento que nos va a servir en las cortes para sentar precedentes y castigar a los golpistas, con el fin de evitar golpes de Estado, en la Corte Penal Internacional y en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, donde el Estado violador se encuentra demandado”.

Otra de las revelaciones de ayer puso la mira en la península coreana. Según los archivos, China, uno de los pocos aliados de Pyonyang, estaría dispuesta a aceptar la unificación política de las dos Coreas bajo el control de Seúl.

 

De : "Pagina 12" -  Argentina

EL PAIS › BAD COMEDY > LA MIRADA DE CUATRO EXPERTOS SOBRE LA FILTRACION DE LOS ARCHIVOS SECRETOS DE LA CANCILLERIA NORTEAMERICANA

“Esto tendrá efectos políticos y quizá de seguridad”

Daniel Ellsberg, quien denunció los archivos de Vietnam; Carne Ross, ex diplomático británico; Greg Mitchell, periodista del blog Media Fix, y As’ad Abukhalil, profesor en Ciencias Políticas, analizan el significado de las revelaciones de Wikileaks.


La periodista estadounidense Amy Goodman, voz del noticiero Democracy Now, reunió a cuatro voces calificadas para tratar la filtración de los documentos de la diplomacia norteamericana. “Estoy acá reunida en Nueva York con cuatro invitados, Carne Ross, un diplomático británico durante quince años que renunció antes de la guerra contra Irak. Es el fundador de un grupo asesor diplomático, Independent Diplomat. Estamos con Greg Mitchell, que escribe el blog Media Fix para el diario Nation. Y antes fue el editor de Editor and Publisher Magazine. Con nosotros está también Daniel Ellsberg, quizás el denunciante más famoso del país, filtró los papeles de Pentágono en 1971. Además está As’ad Abukhalil, un profesor de Ciencias políticas en la Universidad Estatal Stanislaus de California y profesor en UC Berkeley. Es el autor de La Batalla de Arabia Saudita y dirige el blog Angry Arab News Server. Daniel Ellsberg, comenzaremos con usted. ¿Qué piensa hoy?

Daniel Ellsberg: Bueno, es un proceso que va a seguir día tras día. Hemos visto uno de los miles de cables que Wikileaks está dispuesto a divulgar. De manera que es muy pronto para juzgar los valores o los daños, si hay alguno. En octubre, cuando el portal daba a conocer creo que eran los documentos afganos, todavía eran nuevos en el proceso, y creo que cometieron algunos errores en términos de dar a conocer los nombres que no debían dar en ese momento y fuimos muy criticados por eso. Parece que desde ahora, con los cientos de miles de documentos que Wikileaks divulgó, el Pentágono tuvo que reconocer que ni un solo informante o soldado estuvo en peligro. En realidad, no han sentido la necesidad de proteger o informar que alguno estaba en peligro.

Amy Goodman: Greg Mitchell, antes que nada coméntanos sobre el significado de la divulgación de estos documentos, lo que son; ¿como son los diferentes lugares de donde provienen?

Greg Mitchell: Son de 79 diferentes embajadas del todo el mundo, de manera que son algo sin precedentes. Y como dijo Dan, esto es diferente de los Wikileaks previos, cuando salieron sobre la guerra de Irak y sobre Afganistán, en que aquellos eran básicamente historias de un día. Eran documentos gigantes, recibían cobertura de los medios durante un día y luego se terminaba. Lo de ahora estará saliendo a la luz durante los próximos nueve días, por ejemplo en el New York Times, y Wikileaks dijo en su sitio web que duraría meses. De manera que es muy pronto para decir exactamente cuáles serán los efectos y las revelaciones ya son bastante significativos. Lo que también es distinto sobre esta divulgación es que en las filtraciones previas Wikileaks trabajó muy cerca de las organizaciones de noticias. Pero acá les dieron esos archivos a las organizaciones de noticias muy pronto y estas –por lo menos el New York Times– fueron a la administración, lanzaron nombres en el Departamento de Estado y éste redactó muchos de los documentos, que Wikileaks luego tomó y están entre los más de 200 que subió. De manera que Wikileaks está dejando que los medios ayuden asegurándose que los documentos están a salvo.

Amy Goodman: El almirante Mike Mullen, el jefe del Estado Mayor Conjunto, acusó a Wikileaks de tener sangre en sus manos en el programa GPS de CNN el domingo. Dijo que ponían en peligro no sólo a las tropas estadounidenses, también “a otros individuos a los que hemos comprometido en nuestro esfuerzo, ya sea en Afganistán o en otros países”. ¿Cuál es su opinión, Dan Ellsberg?

Daniel Ellsberg: Antes que nada, tenemos al almirante Mullen ahí, que está en la posición de enviar tropas estadounidenses –hombres y mujeres– a un lugar peligroso. De manera que cuando hablamos de sangre en las manos, tiene mucho a lo cual responder. Al mismo tiempo, hay que pensar que tiene recursos ilimitados de su lado para minimizar el daño de asignar gente para averiguar quién está en peligro en esos documentos.

Amy Goodman: Carne Ross, usted fue un diplomático británico durante quince años, y renunció antes de la guerra de Irak, y ahora ha fundado una grupo diplomático asesor sin fines de lucro llamado Independent Diplomat. Estos son cables diplomáticos. ¿Por qué no nos habla de lo que significan, el hecho de que hayan estado expuestos y qué es lo que encuentra más interesante?

Carne Ross: Creo que esto es un hecho extraordinario y colosal que tendrá un profundo efecto en el discurso y la práctica de la diplomacia. Probablemente habrá buenos efectos y malos efectos cuando se le mande al público la información que hasta ahora era confidencial. Esto tendrá consecuencias políticas y quizá de seguridad. Lo que significa, creo que será muy difícil para los diplomáticos estadounidenses de aquí en más practicar la diplomacia. El hecho de que esos cables hayan sido divulgados significará que a otros diplomáticos les resultará más difícil compartir confidencias con sus pares estadounidenses. Tendrán, por supuesto, efectos negativos para la efectividad operacional del gobiernos de Estados Unidos, y quizá también para los Wikileads e historiadores que en el futuro quieran saber realmente qué hacían o pensaban el gobierno de Estados Unidos y sus diplomáticos. De manera que creo que es muy significativo a largo plazo. Se ramificará en todo tipo de formas.

A. G.: En Estados Unidos, los medios se preguntan básicamente sobre las formas en que esto dañará a Estados Unidos, y sin embargo usted dice que puede ser beneficioso. ¿Por qué?

Carne Ross: Bueno, yo renuncié a la Cancillería por la guerra de Irak. A la gente no se le decían los verdaderos motivos por los que íbamos a la guerra contra el gobierno de Saddam Hussein. Yo fui el experto en Irak en el Consejo de Seguridad de la ONU durante muchos años. Personalmente creo que demasiada diplomacia es mantenida en secreto.

A. G.: Hablemos, ya que usted trabajó en el Consejo de Seguridad de la ONU, hablemos sobre los cables. Desde Condoleezza Rice, anterior secretaria de Estado, a Hillary Clinton...

Carne Ross: de Clinton a Rice, en realidad. De la secretaria de Estado Clinton a la embajadora Rice en la ONU. Hay telegramas estándar de instrucciones de Washington al USG (gobierno de Estados Unidos), todos firmados “Clinton”. Esto no debe considerarse un tipo de mensaje personal de Hillary Clinton –todos los telegramas de instrucciones de Washington estarán firmados por el secretario de Estado–, de manera que no tiene mayor importancia. Lo que este telegrama establece es una larga lista de pedidos de inteligencia para Estados Unidos en la ONU, que francamente es una lista muy exhaustiva, hasta las actividades de ONG para prevenir el sida o afectar las políticas de la ONU. El hecho de que Estados Unidos está tratando de reunir información de inteligencia en la ONU no es francamente un gran revelación. Todos espían a todos en la ONU, incluyendo al secretario general, general Ban Ki-Moon. La secretaria de Desarrollo británica, Claire Short, quien también renunció por la guerra de Irak, ha dicho públicamente que las autoridades del Reino Unido estaban interviniendo los teléfonos de Kofi Annan cuando él era secretario general. De manera que no creo que esto resulte una gran revelación para la gente de la ONU. Sin embargo será embarazosa para los diplomáticos de Estados Unidos que actualmente están practicando en la ONU.

A. G.: Las directivas que parecen borrar las líneas entre la diplomacia y el espionaje fueron emitidas a los diplomáticos estadounidenses bajo el nombre de Hillary Clinton en julio de 2009 pidiendo detallada información biométrica de funcionarios claves de la ONU...

Carne Ross: Tal es la naturaleza de las reuniones de inteligencia moderna. Pero el hecho de que Estados Unidos tuviera esta lista de requisitos de inteligencia de la ONU no creo que sea un gran sorpresa. Hasta los estados se espían unos a otros.

A. G.: Quiero traer a la conversación a As’ad Abukhalil, autor del libro La Batalla de Arabia Saudita. ¿Qué opina sobre los cables que dan cuenta de que Arabia Saudita pidió atacar a Irán?

As’ad Abukhalil: Muchos de los cables sobre Arabia Saudita muestran un alto grado de control del gobierno de Estados Unidos sobre las decisiones políticas tomadas en Arabia Saudita. En un punto, hay un específico pedido estadounidense, emitiendo lo que parece una orden, pidiéndole al gobierno saudita que vaya a China y que se haga cargo de un cierta misión en nombre de Estados Unidos vis-à-vis de la situación en Irán. Creo que el grado en que el gobierno saudita y todos los gobiernos árabes en el Golfo están avergonzados por estas filtraciones es evidente por las medidas drásticas que tomaron los medios árabes controlados por Arabia Saudita. Y hasta la llamada “independiente” Al Jazeera, la cadena de noticias más seria en Yemen, también está tratando de cubrir las incómodas revelaciones sobre la forma en que los gobiernos árabes operan vis-à-vis de Estados Unidos.

De Democracy Now. Especial para Páginal12
Traducción: Celita Doyhambéhère

Chávez: "Alguien tendría que estudiar el equilibrio mental de la señora Clinton... Ella, como es blanca, se siente superior al (presidente) negro".


El presidente Hugo Chávez afirmó el lunes que la filtración de documentos diplomáticos estadounidenses dejó "desnudo" al imperio, al tiempo que sugirió a Hillary Clinton que renuncie al puesto de secretaria de Estado.

El gobernante felicitó al sitio WikiLeaks, especializado en filtrar textos secretos, por "el coraje" de haber divulgado el domingo cientos de miles de cables diplomáticos, y temió por la vida del cofundador de dicho sitio, el australiano Julian Assange, quien ahora "anda prácticamente clandestino".

"Aquí tengo lo de Wikileaks. El imperio quedó desnudo. Yo no sé... que va a hacer los Estados Unidos", afirmó el mandatario en comentarios a la estatal Venezolana de Televisión (VTV).

Y también arremetió contra Clinton, a la que le sugirió que renuncie a su cargo y de quien dijo hay que revisar su equilibrio mental.

"Habría, alguien tendría que estudiar el equilibrio mental de la señora Clinton... Ella, como es blanca, se siente superior al (presidente) negro (Barack Obama)", manifestó Chávez.

"Deberías renunciar señora (Clinton), es lo menos que puedes hacer, renunciar. Y toda esa maraña de espías y de gente, de delincuentes que hay en el Departamento de Estado", al tiempo que argumentó que deberían darle una respuesta al mundo por lo escrito y no empezar a atacar ahora y decir que lo de los documentos filtrados fue un robo.

"Ahora la respuesta tiene que ser una poderosa respuesta ética de rechazo contundente... (Estados Unidos) es un estado fallido, un estado ilegal que echa por la borda, hace rato que la echó, todos los principios de la ética, el respeto por sus mismos aliados", agregó

El mandatario añadió que Washington no tiene aliados ni amigos, sino intereses: los de la hegemonía, de la dominación, del atropello.

"Como irrespetan a sus aliados, ve cuánto espionaje. Mandan a investigar hasta los factores biométricos, la familia, las cuentas, tarjetas de crédito del secretario general de la ONU, seguimiento a presidentes", agregó.

Expresó que a juzgar por la información expuesta la diplomacia de Estados Unidos arremete contra gobiernos, contra personas, contra entidades internacionales.

"Se les cayó, si es que les quedaba algo de máscara", afirmó el gobernante.

AP

El País Digital

Los papeles del Departamento de Estado

Audiencia Nacional

EE UU maniobró en la Audiencia Nacional para frenar casos

La embajada intentó boicotear las causas 'Guantánamo', 'Couso' y 'vuelos de la CIA'.- Políticos y fiscales españoles colaboraron en la estrategia

CARLOS YÁRNOZ -El Pais - Madrid - 30/11/2010

La Embajada de Estados Unidos en Madrid ha desplegado en los últimos años importantes recursos para frenar o boicotear las causas judiciales abiertas en España contra políticos y militares estadounidenses presuntamente involucrados en casos de torturas en Guantánamo, crímenes de guerra en Irak o secuestros en los vuelos de la CIA. La legación diplomática estadounidense ha dejado constancia escrita de esa actividad en algunos de sus miles de documentos secretos, clasificados o reservados a los que ha tenido acceso EL PAÍS. El propio embajador entre los años 2005 y 2009, Eduardo Aguirre, nombrado por la Administración Bush, ha dirigido personalmente muchas de las presiones ejercidas sobre el Gobierno español o las autoridades judiciales españolas, pero de los informes secretos se desprende que EE UU contó con el apoyo de importantes contactos en España. Entre estos destacan los del fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, y varios fiscales de la Audiencia Nacional, especialmente su jefe, Javier Zaragoza.

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"Se me está acabando la paciencia", advirtió el embajador Aguirre a La Moncloa

Aguirre usó las visitas de políticos de EE UU a España para intentar que los procesos naufragaran

Conde-Pumpido y varios fiscales de la Audiencia comunicaron a EE UU su deseo de cerrar los casos

El Gobierno trasladó a EE UU su rechazo a una investigación judicial sobre Guantánamo

El fiscal Zaragoza dijo a la embajada que intentaría evitar que Garzón se ocupase de Guantánamo

"Es un enamorado de la propaganda (...) No nos hagamos ilusiones", dicen los informes sobre Garzón

"Se me está acabando la paciencia ante los comentarios tan desleales del PSOE y sus aliados sobre EE UU", advirtió Aguirre el 21 de marzo de 2007 a Carles Casajuana, entonces el principal asesor diplomático en La Moncloa y hoy embajador en Londres. Ese miércoles, los dos cargos más importantes de la embajada contactaron con autoridades españolas para frenar las críticas a EE UU en el cuarto aniversario de la invasión de Irak, como se recoge en los informes "confidenciales" de la legación fechados el 21 y el 23 de marzo de 2007 .

El día 20, coincidiendo con manifestaciones en la calle contra la guerra de Irak, todos los grupos parlamentarios, salvo el del PP, habían pactado una proposición no de ley para condenar esa guerra "unilateral y al margen de la ONU". Ese mismo día, el juez Baltasar Garzón había publicado en EL PAÍS un artículo en el que abogaba por una investigación judicial sobre esa guerra. "650.000 muertos son un argumento suficiente para que esa investigación se aborde sin más dilación", argumentaba el magistrado al apuntar una eventual causa contra Bush y Aznar. José Blanco, secretario de Organización del PSOE, se había sumado a la idea -"alguien tiene que pagar las consecuencias de esa decisión y de ese horror", declaró- y el segundo de Aguirre recibió la orden de transmitir al dirigente socialista un aviso "similar" del descontento estadounidense, como se especifica en el documento "confidencial" del día 21.

La preocupación de la embajada por aquel clima político se sumaba a la que tenía en esos meses por la marcha de dos procesos judiciales abiertos en la Audiencia Nacional y que afectaban a intereses de EE UU: la muerte del cámara gallego José Couso en Bagdad el 8 de abril de 2003 por disparos de un tanque estadounidense, con su correspondiente querella presentada el 29 de mayo de 2003; y el traslado ilegal a Guantánamo de supuestos terroristas en aviones que hicieron escala en España, un caso que llegó a la Audiencia el 12 de junio de 2006.

En ambos casos, los informes secretos muestran que la embajada contó con buena información sobre la marcha de las causas judiciales y con la colaboración de autoridades del Gobierno, así como del fiscal general del Estado y los fiscales Javier Zaragoza y Vicente González Mota. Para conseguirlo, el embajador y colaboradores suyos presionaron a ministros y responsables de Exteriores o Justicia, visitaron a altos cargos de la Audiencia Nacional en sus propios despachos, se reunieron con jueces y utilizaron las visitas de políticos estadounidenses a España para intentar que los procedimientos judiciales naufragaran.

Torturas en Guantánamo

Similares actuaciones se han producido tras la apertura en 2009, también en la Audiencia, de un tercer procedimiento judicial por torturas en Guantánamo . En este caso, además, EE UU ha puesto de relieve la preocupación de Washington por la posible aplicación en España de la "jurisdicción universal" a la hora de enjuiciar crímenes cometidos en otros países. Así se pone de relieve, por ejemplo, en el documento "secreto" redactado el 26 de junio del año pasado con motivo de la visita a Madrid de Janet Napolitano, fiscal general de EE UU, ya con Alan D. Solomont como nuevo embajador nombrado por la Administración Obama: "Un tema reciente e irritante en las relaciones bilaterales se refiere a los esfuerzos de algunos jueces que invocan la jurisdicción universal para procesar a ex altos cargos del Gobierno de EE UU por su presunta implicación en torturas en Guantánamo".

En los tres casos judiciales ha habido colaboración de fiscales españoles con la embajada, siempre según los informes de la legación. A veces han informado con celeridad a la embajada de que pedirían el archivo de las causas, como hizo el fiscal Zaragoza el 14 de mayo de 2007 para anunciar al consejero político que se había opuesto al procesamiento de tres militares estadounidenses acusados de la muerte de Couso dictado por el juez Santiago Pedraz dos semanas antes. La noticia de tal recurso no apareció publicada hasta el 19 de mayo en varios periódicos, que coincidieron en asegurar que tal apelación la había presentado el fiscal Jesús Alonso el día anterior.

Zaragoza se reunió en su propio despacho con dos altos cargos de la embajada el 14 de abril del año pasado (cable "confidencial" del 17 de abril de 2009) para explicarles las claves del caso de Guantánamo. La noticia de ese encuentro, que se produjo solo tres días después de conocerse la existencia de la demanda, fue publicada en EL PAÍS el 18 de abril de ese año bajo este titular: "El fiscal rechaza investigar Guantánamo tras hablar con EE UU". La fuente era la cadena de televisión Cuatro.

En enero de 2007, el fiscal Vicente González Mota (considerado "estrictamente protegido" en esta mención) informó con antelación al agregado jurídico de la embajada que no se opondría a la petición del juez Ismael Moreno de desclasificar documentos del CNI sobre vuelos de la CIA porque estaba convencido de que en los mismos no había nada "incriminatorio" (informe "confidencial" del 1 de febrero de 2007).

Acertó González Mota, entre otras cosas porque esos documentos llegaron a la Audiencia unas semanas después llenos de tachaduras, como publicó EL PAÍS el 12 de marzo de ese año. Ese comentario atribuido al fiscal se produjo una semana antes de que el Consejo de Ministros acordara desclasificar los informes del CNI que fueron enviados a la Audiencia. Esa decisión del Gobierno se produjo el 9 de febrero de 2007.

Entorpecer actuaciones judiciales

En otros momentos, y siempre de acuerdo con las versiones recogidas en los informes de la embajada, los fiscales explican a diplomáticos estadounidenses cómo actuar para entorpecer actuaciones de los jueces. El 14 de abril del año pasado, el fiscal Zaragoza telefoneó a la embajada para contar que él haría todo lo posible para que el caso de Guantánamo no cayera en manos de Garzón, y sí del juez Ismael Moreno. Zaragoza contó que, si Garzón se empeñaba en quedarse con el caso, él mismo airearía que ese juez optó por no investigar nada al respecto cuando tuvo datos para hacerlo años antes (informe "no clasificado, solo de uso oficial" del 5 de mayo de 2009). La amenaza de Zaragoza quedó reflejada en EL PAÍS el 30 de abril de 2009, el día siguiente a la decisión de Garzón de abrir su propio caso sobre Guantánamo, en una información que concluía: "Fuentes de la Audiencia criticaron ayer la decisión de Garzón por considerar que en los últimos cinco años no investigó las torturas" que le había denunciado un preso de Guantánamo en 2004.

"No es fácil imaginar a este enamorado de la propaganda que es Garzón desconectado de la máquina de hacer titulares de prensa a menos que se le obligue a hacerlo", agregaba el diplomático americano autor de ese documento.

En un cuerpo tan jerarquizado como el del ministerio fiscal, Zaragoza estaba en línea con su máximo jefe, Cándido Conde-Pumpido. En un informe "confidencial" de la embajada fechado el 26 de enero de 2007, se cuenta que el embajador Aguirre y su adjunto se habían entrevistado el día anterior con el fiscal general "para pasar revista a las preocupaciones del Gobierno de EE UU sobre la deriva del caso Couso y para averiguar cómo planea reaccionar el Gobierno español ante las novedades judiciales de la causa". El documento añadía que Conde-Pumpido ("estrictamente protegido" en esta cita) les dijo que el Gobierno no podía hacer nada, pero que los fiscales "seguirían oponiéndose" a las órdenes de detención contra los tres militares estadounidenses implicados en la causa. La orden de detención había sido dictada tres días antes por el juez Santiago Pedraz.

Medio año después, el 18 de julio, Conde-Pumpido dijo al embajador Aguirre que él deseaba el archivo del caso Couso (documento "confidencial" del 19 de julio de 2007) y añadía: "En cuanto a los vuelos de la CIA, [el fiscal general] dijo que el caso continúa a su ritmo, pero que no cree que aporte ninguna sorpresa". El año pasado, y con respecto a la causa sobre Guantánamo, Conde-Pumpido declaró públicamente el 16 de abril que él no apoyaría la causa abierta por las torturas en esa base americana.

En febrero de 2007, la propia embajada hace el siguiente balance sobre los peligros que ve para el caso de los vuelos de la CIA: "Estamos menos preocupados por la importancia inmediata que tenga cualquier información desclasificada por el CNI o Defensa que por la aparente coordinación existente entre el juez Moreno (el instructor) y los fiscales alemanes del caso El-Masri (el alemán de origen libanés secuestrado por la CIA y que presuntamente pasó por el aeropuerto de Palma)". "Esta coordinación entre fiscales independientes complicará nuestros esfuerzos para que este asunto se gestione discretamente de Gobierno a Gobierno" (informe "confidencial" del 1 de febrero de 2007).

"Buenas relaciones"

Conde-Pumpido explicó ayer así a EL PAÍS sus relaciones con el embajador Aguirre: "La Fiscalía General del Estado siempre ha mantenido una buena relación con la Embajada de EE UU. Desde hace años tenemos un equipo conjunto con la fiscalía de EE UU que se reúne una vez cada seis meses para intercambiar información. Dentro de ese esquema de colaboración, y en ese contexto, a veces se han interesado por alguna información y nosotros se la hemos dado. Esa información siempre ha correspondido a la posición jurídica de la Fiscalía que ya figuraba en el procedimiento, era pública y se había expresado por escrito. Siempre fue a petición suya y se la ofrecimos como una información más y en ningún caso como una información reservada pues era la posición jurídica de la Fiscalía, que en el caso Couso consistía en que entendíamos que no había base para seguir adelante con el procedimiento. Así se lo trasladé. También le trasladé la necesidad de que el Gobierno de EE UU respondiera a las peticiones de información del juez porque, de lo contrario, le advertí que la respuesta del juez podría ser negativa para los intereses que ellos defendían. El embajador Aguirre me dijo que transmitiría ese mensaje".

La embajada también mantiene contactos con jueces españoles, aunque en los informes secretos figuran escasas referencias. Se recoge, por ejemplo, un encuentro en Madrid del director del FBI, Robert Mueller, con el juez instructor del 11-M, Juan del Olmo, el 9 de mayo de 2005. "Del Olmo", señala el informe "confidencial" fechado tres días después, "puede participar en el futuro en importantes investigaciones sobre terrorismo, lo que hace de él un importante contacto que merece la pena cultivar". De hecho, le preparan una visita a EE UU.

Los documentos también reflejan un encuentro del embajador Aguirre con Garzón el 14 de diciembre de 2007. El informe "confidencial" al respecto, redactado el 21 de diciembre de ese año, está encabezado con esta frase: "Encuentro del embajador con el famoso y controvertido juez Baltasar Garzón". Garzón aconsejó al embajador en esa entrevista, según el documento, que contactara también con otros jueces de la Audiencia como Santiago Pedraz, Ismael Moreno, Fernando Grande-Marlaska, Fernando Andreu y Juan Del Olmo.

El consejero jurídico, señala ese mismo informe, "ha intentado profundizar en las relaciones con los seis magistrados de la Audiencia con diferente grado de éxito". La nota incluye estos comentarios sobre Garzón: "Es una figura controvertida cuya ambición y afán de notoriedad no tiene rival". "No nos hacemos ilusiones sobre el tipo con el que estamos tratando", añade.

Un asunto muy grave

Las conexiones de la embajada con los fiscales de la Audiencia para tratar asuntos sensibles para EE UU han ido en paralelo a las mantenidas con el Gobierno de Rodríguez Zapatero. La ex vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, el ex secretario de Estado de Justicia Julio Pérez Hernández y los altos cargos de Exteriores Ángel Losada, ex secretario de Estado; Agustín Santos, ex jefe de Gabinete de Moratinos; o los directores generales Luis Felipe Fernández de la Peña o José Pons han sido algunos de los interlocutores del embajador y de sus colaboradores.

El primer colaborador de Aguirre, por ejemplo, llamó el 31 de marzo y el 1 de abril de 2009 a Agustín Santos y a Aurora Mejía, directora de Cooperación Judicial Internacional del Ministerio de Justicia, para trasladarles la opinión de EE UU sobre la apertura en la Audiencia del caso de torturas en Guantánamo. "El adjunto al embajador les puso de relieve que el asunto era muy grave para el Gobierno de EE UU y les pidió que tuvieran informada a la embajada de cualquier novedad" (informe "confidencial" del 17 de abril de 2009).

Dentro de la misma estrategia, el Gobierno de EE UU utiliza las visitas oficiales de personalidades del país para influir en los procesos judiciales abiertos en la Audiencia. Los senadores estadounidenses Judd Gregg y Mel Martínez llegaron a España, por separado, solo dos semanas después de abrirse la causa de Guantánamo. Ambos fueron explícitos en sus protestas en los encuentros que mantuvieron en Exteriores. Martínez espetó el día 15 de abril de 2009 al entonces secretario de Estado Ángel Lossada que esa investigación judicial "no sería entendida ni aceptada en EE UU y que tendría un enorme impacto en las relaciones bilaterales" (informe "confidencial" del 17 de abril de 2009).

Losada respondió al senador que "el Gobierno español comunicaría a Conde-Pumpido que la postura oficial de la Administración era que el Gobierno no estaba de acuerdo con la Audiencia" en la causa por torturas en Guantánamo. Dos días después de esa entrevista, el fiscal general declaró públicamente que la causa abierta era "fraudulenta".

Un mes más tarde, y en un documento "confidencial" fechado el 14 de mayo, se informó de que el fiscal de la Audiencia había recurrido la acusación de "crímenes contra la comunidad internacional" contra tres militares estadounidenses por el caso Couso y añadía: "El adjunto al director general de Política de Defensa comunicó la semana anterior a la embajada que su ministerio apoya totalmente la posición oficial norteamericana".

Visita Condoleezza Rice

En la primavera de 2007, y dentro de los preparativos para la visita a España de Condoleezza Rice, la legación diplomática le envió con antelación un documento fechado el 25 de mayo de ese año en el que advertía a la entonces secretaria de Estado: en el encuentro que tendrá el 1 de junio con Moratinos, "usted debería destacar la constante preocupación del Gobierno de EE UU sobre la causa abierta contra tres militares acusados de crímenes de guerra por la muerte del cámara español José Couso en el Hotel Palestina en 2003 [Rice y Aguirre negaron en público haber tratado el problema en sus entrevistas con Moratinos o Zapatero]. Queremos una continua vigilancia y cooperación por parte del Gobierno español hasta que el caso sea archivado".

El documento destacaba que el Gobierno español estaba ayudando en el caso Couso. El 30 de abril, Aguirre se vio con la vicepresidenta Fernández de la Vega, quien, tras destacar la independencia de los jueces, "le aseguró al embajador que ella estaba muy implicada en el seguimiento del caso, al que prestaban atención los más altos cargos del Gobierno español" (informe "confidencial" del 14 de mayo de 2007). De la Vega señaló al embajador que "una de las opciones que se estaba sopesando era la de presentar un recurso" (informe "no clasificado" fechado el 11 de mayo de 2007).

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero prometió el 7 de febrero de 2007 en una sesión de control en el Congreso que el Gobierno facilitaría a la Audiencia "toda la información" sobre los vuelos de la CIA y que el Ejecutivo tenía "la mayor voluntad y disponibilidad de colaboración con la justicia". Fue dos días después cuando el Consejo de Ministros decidió desclasificar los documentos del espionaje español sobre el caso. El CNI, dependiente de Defensa, remitió media docena de documentos. No solo estaban llenos de tachaduras -se habían borrado hasta los nombres de hoteles de Palma donde se hospedaban los americanos de paso hacia Guantánamo-, sino que se limitaban a analizar viejas informaciones de prensa sobre el tema. En un documento se precisa que no hay dato alguno "que suponga vinculación directa de los aviones con organismos oficiales de EE UU". O sea, que el CNI descartaba a la CIA.

Tras la protesta del embajador Aguirre a La Moncloa a través del embajador Casajuana, este le devolvió la llamada la noche de aquel 21 de marzo de 2007 para transmitirle el contenido de su conversación con Zapatero. "Dijo que Zapatero entiende las preocupaciones del Gobierno de EE UU y que intentará aportar moderación a los dirigentes del PSOE. Zapatero agregó que apreciaba los esfuerzos del Gobierno de EE UU para permanecer al margen del debate político y que trabajará para que EE UU siga fuera de ese debate. En definitiva, el mensaje es que Zapatero no echará leña al fuego" (informe "confidencial" del 23 de marzo de 2007).

 

Los papeles del Departamento de Estado

Audiencia Nacional

El hermano de Couso acusa al Gobierno de "connivencia en la ocultación de delitos"

La familia del cámara de Telecinco asesinado en Bagdad estudia acciones legales tras las revelaciones que publica EL PAÍS sobre el caso

EL PAÍS - Madrid - 30/11/2010

"Estupefactos", "engañados" y "absolutamente indignados". Así se sienten los familiares de José Couso, el cámara de Telecinco asesinado por un carro de combate de EE UU durante la toma de Bagdad, tras conocer que EE UU maniobró a través de su Embajada en Madrid para que fiscales y altos cargos españoles ayudaran a dar carpetazo al caso. Javier Couso, hermano del cámara, opina que la soberanía nacional está "en entredicho" por la intromisión de EE UU en la justicia española, acusa al Gobierno de "connivencia en la ocultación de delitos" y anuncia que emprenderán acciones legales por unas actuaciones que pueden suponer a su juicio una conculcación del Estatuto de la Fiscalía y una vulneración de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.


Javier Couso: "Estamos absolutamente indignados y a la espera de estudiarlo con nuestros abogados"

AUDIO - Cadena Ser - 30-11-2010

El hermano del cámara José Couso, en 'Hoy por Hoy' tras conocerse que EEUU pidió a Conde-Pumpido que interferiera en el caso, según desvelan las filtraciones de Wikileaks -

Tanto el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, como el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, aparecen citados como colaboradores con los que contactó EE UU para conseguir archivar causas judiciales abiertas en España contra militares y políticos estadounidenses, según publica hoy EL PAÍS de acuerdo con la información de los cables de la Administración estadounidense filtrados a Wikileaks. Entre las graves revelaciones sobre el caso, destaca una frase textual de Eduardo Aguirre, embajador estadounidense en España durante la etapa del presidente George W. Bush, que llegó a advertir en 2007 al Gobierno: "Se me está acabando la paciencia". Hablaba de "los comentarios desleales del PSOE sobre Estados Unidos" con el principal asesor diplomático de La Moncloa. "Es de república bananera", ha declarado por teléfono a este periódico Javier Couso. Otras de las conversaciones registradas en un cable -el informe confidencial del 19 de julio de 2007- recoge que Conde-Pumpido transmitió al embajador Aguirre que él quería archivar el caso Couso.

"Nos han estado mintiendo de manera descarada"

El fiscal general del Estado explicó ayer a EL PAÍS que "a veces" traslada información a EE UU, pero que siempre son "datos públicos facilitados a petición de la embajada". También la ex vicepresidenta María Teresa Fernández de La Vega llegó a asegurar en 2007 al embajador que ella estaba "muy implicada" en el seguimiento del caso Couso y que una de las opciones que se estaba planteando era la de "presentar un recurso". "Nunca pensamos que iba a llegar a este nivel de escándalo contra la soberanía nacional de nuestro país, a esa doble moral con los derechos humanos y esa connivencia de un Gobierno en la ocultación de delitos con un nacional como era mi hermano", ha subrayado Couso, hermano del cámara asesinado. Además del asesinato de su hermano, la Embajada de EE UU en Madrid también presionó a la Audiencia Nacional y a la Fiscalía General del Estado para bloquear las causas sobre Guantánamo y los vuelos de la CIA.

Couso ha acusado al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero no solo de no defender a su hermano sino de "connivencia en la ocultación de delitos" y ha asegurado que la familia estudiará con sus abogados acciones legales tras conocerse los cables de la embajada filtrados por Wikileaks. "Pensamos que ha quedado en papel mojado el Estatuto de la Fiscalía, que debe investigar delitos y en lugar de eso los ocultan y al servicio de otro país", ha explicado Couso, para añadir que también ven "una posible vulneración de la Ley de Enjuiciamiento Civil", entre otros delitos e irregularidades. "No descartamos nada, ni siquiera la prevaricación, pero tienen que verlo nuestros abogados", ha añadido.

"Sabía que estaban encima de la mesa siempre las relaciones bilaterales", ha reconocido Couso para recordar que denunciaron "conversaciones del fiscal general del Estado con su homólogo de EE UU y las exigencias de cerrar el caso". Sin embargo, lo descubierto hoy sobrepasa lo que la familia del periodista fallecido imaginaba. Para Javier Couso, "esto es la constatación de que la soberanía nacional está en entredicho, no existe". En lugar de un "Gobierno aliado", de una "potencia media", lo que hay es "vasallaje y sumisión". "Nos han estado mintiendo de manera descarada", ha agregado Couso sobre un Gobierno que hizo bandera de la oposición a la guerra de Irak y de la salida de las tropas. Además, Couso ha señalado que la familia espera y reclama las dimisiones de Conde-Pumpido y de Zaragoza. Ambos "debían haber dimitido ya tras los dos reveses del Supremo", ha precisado, en referencia a la devolución del caso a la Audiencia Nacional tras su cierre en falso. "En este país, solo los jueces del Supremo y los de instrucción defienden el Estado de Derecho y la soberanía nacional, lo que no hace el Gobierno", ha sentenciado.

Los papeles del Departamento de Estado

Guantánamo

EE UU ofreció 85.000 dólares por cada recluso acogido en España

Washington aprovechó la necesidad del Gobierno de Zapatero de mejorar la relación bilateral

MÓNICA CEBERIO BELAZA - El Pais - Madrid - 30/11/2010

El Gobierno español aprovechó el cierre del penal de Guantánamo para mejorar sus relaciones con Estados Unidos y para ganarse la confianza del presidente Obama, pero no todos los ministros veían clara la operación. Ante las dilaciones para recibir a los cinco presos acusados de terrorismo que España se había comprometido a acoger, EE UU ofreció 85.000 dólares por cada uno de ellos, insistió en que sería importante para España colaborar en aras de lograr un mayor liderazgo dentro de la UE y puso a distintos países europeos a competir por los presos menos peligrosos, según consta en los telegramas emitidos por la embajada de Madrid durante los dos últimos años. Al final, tras un año de negociación, los estadounidenses se impacientaron. El embajador Alan D. Solomont acabó diciendo al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que iba a ser "claro y contundente" con su mensaje: Washington esperaba del Ejecutivo español que cumpliera su promesa.

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