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El polvorín

El camino de La salud zapatista: Una síntesis

4 Mayo 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

por Edgar Bautista

Año 1. Nro 1. Mayo 2010
Periódico "REVOLUCION"
www.laotrasalud.wordpress.com
saludyrevolución06@gmail.com

Hay Historia solo en la medida en que la gente se rebela, resiste, actúa.
(Bourdieu y Wacquant:2005)

 

0_0_Mex_Rev_-copia.jpgEl objetivo de este escrito es sintetizar el camino recorrido por los zapatistas en torno a la demanda salud. Para ello,
el camino lo divido en tres momentos, el primero comprende la visión de las ONG's formadoras de promotores de
salud de los años setentas, el segundo a los diálogos de la Catedral y los Acuerdos de San Andrés que se dieron entre el gobierno y los zapatistas después de la guerra de 1994, y el tercero se da a partir de la Creación de los caracoles Zapatistas. Estos momentos nos permitirán entender la construcción de lo que hoy conocemos como Sistema de Salud Autónomo Zapatista (SSAZ).
Antes de 1994 se realizó en Chiapas durante 15 años un trabajo de formación de promotores de salud que realizaron Organizaciones No Gubernamentales (ONG's) con campesinos e indígenas. Este esfuerzo permitió la formación de una "plataforma de salud comunitaria" en diversas partes del Estado en la que los campesinos realizaban "acciones de atención de primer contacto", de educación y capacitación continua. Había regiones donde los campesinos se dedicaban a la "organización en salud con acciones de planeación, coordinación e instrumentación de proyectos de salud" (Cabrera, 2008).
La guerra de 1994 se decidió porque los niños (as) zapatistas se estaban muriendo, "no llegaban a los cinco años" y se morían de diarrea, de calentura. "Lo que se puede curar en cualquier lugar de este país con una pastilla, ahí (en Chiapas) ni siquiera había pastillas".

En las comunidades, "vivían mejor los animales que los indígenas", por ello, cuenta Marcos, se llegó a la siguiente conclusión:
"Compañeros: nos vamos a morir, ¿nos morimos como animales -así como ven que un perro se muere en la calle de calor, nada más que allá de hambre-, o nos morimos peleando? Entonces, nos alzamos en armas".
La causa del levantamiento zapatista fue la lucha por "la vida", por una vida digna. Así, el Ejército zapatista de
Liberación Nacional (EZLN) se da a conocer públicamente el primero de enero de 1994 en Chiapas, México. En su primera
declaración de la selva lacandona los zapatistas declararon que no dejarían "de pelear hasta lograr el cumplimiento" de 11 "demandas básicas de su pueblo", entre las cuales se encuentra la salud.
No obstante esta plataforma de promotores capacitados con la que contaba el EZLN, en 1994 los zapatistas dieron a conocer un pliego de 34 demandas presentado en los diálogos de La Catedral en el marco de las Jornadas por la paz y la reconciliación en Chiapas, en donde la novena demanda relacionada con la salud, o mejor dicho, con la atención a la enfermedad asienta: "queremos que se construyan hospitales en las cabeceras municipales y que cuenten con médicos especializados y con suficiente medicamento para atender a los pacientes, y clínicas de campo en los ejidos, comunidades y parajes, así como capacitación y sueldo justo para los agentes de salud".
Una demanda más entre 34, cuyo objetivo era "atender más cerca al pueblo". Mientras las mujeres, en el mismo
documento, demandaban "Clínicas de partos con ginecólogos para que las mujeres campesinas" recibieran "la atención médica necesaria".

Años más tarde, en 1996, el gobierno de México firmó junto con el EZLN, los "Acuerdos de San Andrés", en ellos el gobierno se comprometía a modificar la constitución para otorgar derechos a los indígenas, entre los que se encontraba la autonomía. En ese documento los zapatistas demandaban que el Estado "debía garantizar a los pueblos indígenas condiciones que les permitan ocuparse de su alimentación, salud y servicios de vivienda en forma satisfactoria y por lo menos un nivel de bienestar aceptable", A diferencia de 1994, agregaban como necesaria la "Creación de espacios para la práctica de la medicina tradicional indígena y otorgamiento de recursos suficientes, sin que esto supla la obligación del Estado de ofrecer una atención adecuada en los tres niveles del sistema nacional de salud".
Por otro lado se establecía que los pueblos y comunidades indígenas se comprometían, junto con la participación de los gobiernos Estatal y Federal, a fortalecer "una cultura en materia de salud" que aceptara una cosmovisión humanista y plural del proceso salud-enfermedad-ecosistema, por último, con respecto a la mujer indígena se pretendía que el Estado Garantizara "para las mujeres y niños indígenas de Chiapas, el derecho a la salud,
a la educación y cultura, a la alimentación, a una vivienda digna, a los servicios básicos, así como su participación en proyectos productivos, para desarrollo integral digno con la participación de las mujeres indígenas y diseñados con sus particularidades".

El diálogo entre EZLN y gobierno terminaría cuando este último modificó dichos acuerdos. En el año2001, Vicente Fox y la clase política aprobaron una reforma constitucional, que no contenía lo planteado en los acuerdos de San Andrés, incluso significaba un retroceso para algunos derechos indígenas ya contenidos en la constitución.
Para 1997 en medio de un contexto de guerra y hostigamiento se escribe en el municipio autónomo de Moisés Gandhi, una declaración que lleva el mismo nombre, en ella se asienta una definición de salud que rompe con la visión hegemónica basada en la enfermedad:
"Salud es el bienestar del pueblo y del individuo, que contenga la capacidad y motivación para todo tipo de actividad sea social o política.
Salud es vivir sin humillación, podernos desarrollar como mujeres y hombres; es poder luchar por una patria nueva donde los pobres y particularmente l@s indígenas se puedan determinar de manera autónoma, y donde la pobreza, la militarización y la guerra destruyen la Salud".
Toma distancia de las políticas asistencialistas al considerar que la salud "debe estar en manos del pueblo", ya que solo así se garantizará que llegue "a todos" y que se respeten sus "tradiciones", "cultura" y "forma de ser". También en la declaración se considera que "la salud en manos del pueblo" es "parte importante de la democracia y la autonomía".
En el año 2003, nos encontramos con un posicionamiento de total oposición y resistencia ante el gobierno mexicano, -que daba pasó a la continuación del proceso de construcción de autonomía desarrollado por las comunidades indígenas varios años atrás y que consolidaba en la práctica el pensamiento vertido en la Declaración de Moisés Gandhi-, con la formación de los Caracoles Zapatistas, sedes de las Juntas de Buen gobierno, que eran vistos como una "estructura para construir la autonomía en los hechos", (Muñoz, 2006), como un paso a la "resistencia y a la organización del pensamiento, la voluntad y la acción", estructuras que asumirían como prioritarias las políticas de educación y salud (Casanova, 2003).
Para esas fechas Marcos reconoce que:
"Ni los servicios de salud ni los educativos abarcan todas las comunidades zapatistas, es cierto, pero buena parte de ellas, la mayoría, ya tiene modo de conseguir una medicina, atenderse de una enfermedad y de que haya un vehículo para llevarlo a la ciudad en caso de enfermedad o accidente graves"

Ya la salud "no se limitaba a construir clínicas y farmacias", con el apoyo de las sociedades civiles, también "formaron agentes de salud y mantenían campañas permanentes de higiene comunitaria y de prevención de enfermedades". Esta construcción de autonomía se ha dado "en condiciones extremas de pobreza, carencia y limitaciones técnicas y de conocimientos, además que el gobierno hace todo lo posible por bloquear los proyectos que provienen de otros países" (Marcos, 2003).
El SSZA, hoy en día abarca la participación de promotores(as) de salud (nombrados por las comunidades), capacitadores de salud, comités de salud en cada comunidad, coordinadores de salud por microrregión, región y zona, concejos de salud municipales, hasta las Juntas del Buen Gobierno que son las que promueven gestionan y aprueban todas las actividades (Sanchez,2009). Aún cuando las cifras pueden no ser exactas se dice que el SSAZ está compuesto por alrededor de 200 casas de salud comunitarias y 25 clínicas regionales autónomas (Heredia, 2006).
Debido a "que nunca en la historia ha sido tomado en cuenta la salud de la mujer" es ahora considerada uno de los puntos importantes en su trabajo, y según un promotor de salud se ha avanzado "ya que es considerado como un derecho", para eso:
"Se están capacitando promotoras de salud que tienen la tarea de atender, educar y orientar sobre el derecho de salud reproductiva y sexual. En eso también se está tratando de orientar a los hombres, porque muchas veces son los que impiden a que una mujer tenga salud. Actualmente contamos con centros de atención de salud reproductiva, donde compañeras promotoras atienden partos, (Utilizando al mismo tiempo técnicas modernas y técnicas tradicionales, en presencia, en muchos casos, también de la partera de su comunidad de la mujer) dan educación a la salud sexual y reproductiva.
Una de las críticas que se le ha realizado al SSZA es la fuerte influencia que ha tenido de la medicina occidental en la formación de sus promotores(as) de salud, los zapatistas no niegan esa influencia, pero tampoco se niegan a sí mismos, muestra de ello es que en la actualidad se están formando y formando, desde las propias comunidades, a
hueseros, parteras y curanderos.
Concluyo, sin pretender caer en un romanticismo pro-zapatista. La demanda salud, ha estado presente en los zapatistas desde el inicio de su lucha, las estrategias para conseguir esa demanda han cambiado: de ser una demanda que resolviera necesidades básicas, no confundir con limosna o migajas, paso a ser un proceso de construcción de autonomía, de ser un demanda que resolviera la atención a la enfermedad, a una lucha por resolver la atención a la enfermedad de una manera digna, respetando su identidad y cosmovisión, de ser proyectos realizados por sujetos externos, a ser proyectos en dónde el manejo de los recursos, las decisiones, y los rumbos del sistema
de salud se realizaran cada vez más desde los zapatistas. Desde esta perspectiva, hoy en día los zapatistas pretenden la integración del conocimiento científico y el propio de los indígenas. La salud ha pasado de entenderse como algo relacionado con la enfermedad, a una lucha por la vida, por la dignidad, por la autodeterminación,
como algo no estático que se construye y reconstruye y cuya responsabilidad recae en la población y su autogobierno. También podemos observar que en los distintos momentos el proceso de atención a las mujeres ha sido prioritario. Finalizo este escrito señalando que en el camino de la construcción de la salud zapatista, esta nunca se ha
encontrado aislada, siempre ha sido acompañada por otras demandas como la tierra, la democracia, la justicia y la paz, sin las cuales, el proyecto de salud zapatista notendría sentido.


1. Las 11 demandas, eran trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz.

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Tomado de Red Latina Sin Fronteras

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