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El polvorín

El gobierno cubano insta al Presidente Obama a que sea consecuente con su compromiso en la lucha antiterrorista

8 Octubre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 

http://bellaciao.org/es/IMG/jpg/Posada_Terrorista.jpg

Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el acto por el Día de las víctimas del Terrorismo de Estado, efectuado en la Sala Universal de las FAR, el 6 de octubre de 2010


Familiares de las víctimas del Terrorismo de Estado contra Cuba,

Compañeras y compañeros:

Como indica el Decreto Ley del Consejo de Estado, publicado hoy, a partir de este año el 6 de Octubre se conmemorará el “Día de las víctimas del Terrorismo de Estado”.

Hace exactamente treinta y cuatro años, 73 personas inocentes: 11 guyaneses, cinco ciudadanos de la República Democrática Popular de Corea y 57 cubanos fueron asesinados en pleno vuelo, a causa del estallido de una bomba en una aeronave de Cubana de Aviación que acababa de despegar de Barbados. Entre ellas, 24 jóvenes del equipo juvenil de esgrima que habían obtenido todas las medallas de oro del Cuarto Campeonato Centroamericano y del Caribe, celebrado en Venezuela.

Para el pueblo de Cuba, que ha sido blanco del Terrorismo de Estado desde el mismo triunfo de la Revolución, las dolorosas pérdidas sufridas aquel día se sumaron con indignación a las cuantiosas víctimas, por las que aún hoy reclamamos justicia.

El origen del fenómeno se remonta al año 1959, cuando la naciente Revolución adoptaba las primeras medidas en beneficio popular.

En época tan temprana como marzo de 1960, el presidente Eisenhower aprobó un programa de acciones encubiertas contra la isla, que fue desclasificado hace algunos años. La Agencia Central de Inteligencia norteamericana asumía el papel rector en la planificación, aseguramiento logístico, reclutamiento y entrenamiento de mercenarios para la ejecución de acciones terroristas bajo el amparo del gobierno de ese país.

Incendios, bombardeos, sabotajes de todo tipo, secuestro de aeronaves, barcos y ciudadanos cubanos, atentados contra nuestras sedes y asesinatos de diplomáticos, ametrallamiento a decenas de instalaciones, múltiples intentos de acabar con la vida de los principales líderes de la Revolución, especialmente, cientos de planes y acciones para atentar contra el Comandante en Jefe.

Este año conmemoramos 5 décadas del brutal sabotaje contra el vapor francés “La Coubre” en el puerto de La Habana, concebido intencionalmente para provocar una doble detonación de cargas explosivas, con el propósito de multiplicar las víctimas. Este crimen provocó la muerte de 101 personas y centenares de heridos, incluyendo a miembros de la tripulación francesa.

Ante cada nueva agresión la Revolución se fortalecía y radicalizaba en todos los órdenes. A los terroristas de la CIA y sus patrones, cuyos actos pretendían provocar pánico y desmoralización en la población, la consolidación del proceso revolucionario los compulsó a proyectar un plan de invasión a Cuba y la creación en la Florida del mayor centro de inteligencia fuera de su sede principal, en Langley.

La agresión de Playa Girón provocó la pérdida de 176 compatriotas y dejó un saldo de 50 discapacitados, cuyo sacrificio hizo posible que nuestros enardecidos combatientes derrotaran la invasión antes de las 72 horas, impidiendo con ello el traslado hacia nuestro territorio del gobierno títere resguardado por la CIA en una base militar de la Florida, listo para solicitar la intervención de Estados Unidos con la complicidad de la OEA.

El recién electo presidente Kennedy, que heredó el plan de invasión del gobierno anterior y aprobó su ejecución, no se resignaba a cargar con la responsabilidad de su estrepitoso fracaso e indicó implementar la Operación Mangosta que comprendía 33 tareas que iban desde planes para asesinar a los líderes de la Revolución, hasta acciones terroristas contra objetivos socioeconómicos y la introducción de armas y agentes con fines subversivos y de espionaje.

Desde su aprobación hasta enero de 1963 se efectuaron 5 mil 780 acciones terroristas contra Cuba, de las cuales 716 constituyeron sabotajes de envergadura contra instalaciones industriales.

En este contexto, organizaciones terroristas radicadas en Estados Unidos, financiadas y protegidas por la CIA, fueron precursoras de los secuestros aéreos y del empleo de aviones civiles para acciones bélicas contra Cuba.

Semejantes prácticas no tardaron mucho tiempo en volverse en su contra, provocando una pandemia mundial de secuestros de aeronaves que estimuló el uso de estos métodos por el terrorismo internacional y que sólo se resolvió por la decisión unilateral del gobierno cubano de empezar a devolver a los secuestradores.

Tras el asesinato de Kennedy, su sucesor Lyndon Johnson, continuó los planes terroristas contra la isla. Entre 1959 y 1965 la CIA organizó, financió y abasteció desde territorio norteamericano a un total de 229 bandas armadas, con 3 mil 995 mercenarios en todo el país, que causaron la muerte a 549 combatientes, campesinos y alfabetizadores, además de miles de heridos y cientos de discapacitados.

A partir de entonces se incrementaron las acciones terroristas contra sedes diplomáticas, oficinas y funcionarios cubanos en el exterior, causando la muerte a valiosos compañeros y múltiples pérdidas materiales.

Un 11 de septiembre, pero de 1980, fue asesinado Félix García Rodríguez, funcionario de la misión de Cuba en la ONU, por el terrorista de origen cubano Eduardo Arocena, miembro de la organización terrorista “Omega 7″.

El 5 de mayo de ese año quedaron atrapados por el fuego terrorista 570 niños y 156 trabajadores del círculo infantil Le Van Tan, quienes salvaron sus vidas gracias a la rápida y heroica actuación de las fuerzas especializadas y la solidaridad de la población.

Al propio tiempo, otra modalidad del Terrorismo de Estado contra Cuba ha sido la guerra biológica desarrollada por sucesivas administraciones norteamericanas, introduciendo en el territorio nacional enfermedades que afectaron de manera significativa la salud de nuestro pueblo. En 1981, agentes al servicio del gobierno de Estados Unidos propagaron la epidemia de dengue hemorrágico que cobró la vida de 158 personas, 101 de ellas, eran niños.

De la misma forma se introdujeron diversas plagas para dañar al sector agropecuario, generando pérdidas incalculables en alimentos para la población e importantes rubros exportables de la nación.

En la mayoría de estos actos participaron, directa o indirectamente, los servicios de inteligencia norteamericanos, especialmente la CIA, casi siempre bajo el manto de organizaciones contrarrevolucionarias cubanas. Sería imposible recoger en una sola intervención la interminable cadena de planes, acciones y ataques terroristas fraguados contra nuestro país. Sin embargo, la lista de los responsables de estos crímenes, es muy corta, porque siguen siendo los mismos.

Hoy estamos aquí precisamente, para rendir tributo a los 3 mil 478 cubanos que han muerto y 2 mil 99 que han quedado incapacitados para siempre por actos terroristas ejecutados durante medio siglo contra nuestra Patria, que suman un total de 5 mil 577 víctimas. Los mártires de Barbados integran la larga lista de los caídos que no olvidamos ni olvidaremos jamás.

Los autores del crimen de Barbados y otros tantos contra Cuba, Orlando Bosch y Luis Posada Carriles, han vivido y aún residen impunemente en Miami. El primero, gracias al perdón ejecutivo del entonces presidente George Bush (padre), quien era el director de la CIA cuando sus agentes sabotearon el avión cubano; y el segundo, amparado por Bush (hijo), espera en libertad la realización de un juicio por causas menores y no por los múltiples cargos de terrorismo internacional como corresponde.

Hasta hace muy poco estos grupos proclamaban públicamente sus crímenes y anunciaban con todo cinismo nuevos actos de terror.

Si la impunidad no hubiera prevalecido, se habría evitado que en los años noventa se produjeran 68 actos terroristas contra Cuba y no tendríamos que lamentar la muerte del joven italiano Fabio di Celmo en La Habana, durante la ola de atentados terroristas desatada contra instalaciones turísticas en 1997.

Las reveladoras declaraciones del terrorista confeso Chávez Abarca, difundidas por la televisión cubana el 27 y 28 de septiembre pasados, que resultó detenido por las autoridades venezolanas cuando se disponía atentar contra la estabilidad de ese hermano país y otras naciones latinoamericanas, confirman detalles sobre las nuevas rutas del terror internacional y aportan evidencias irrefutables sobre la culpabilidad de Posada Carriles y sus patrocinadores en Estados Unidos.

A pesar de todos estos crímenes, Cuba siempre ha mantenido un desempeño ejemplar en la lucha contra el terrorismo y ha ratificado la condena a todos los actos de esa naturaleza, en todas sus formas y manifestaciones.

Nuestro país ha suscrito los 13 convenios internacionales existentes en esa materia y cumple estrictamente los compromisos y obligaciones emanados de las resoluciones de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. No posee, ni tiene intención de poseer, armas de exterminio en masa de ningún tipo y cumple sus obligaciones en virtud de los instrumentos internacionales vigentes sobre armas nucleares, químicas y biológicas.

El territorio de Cuba nunca ha sido utilizado ni se utilizará jamás para organizar, financiar o ejecutar actos terroristas contra ningún país, incluyendo los Estados Unidos.

En varias ocasiones, las autoridades cubanas han hecho conocer al Gobierno de los Estados Unidos, su disposición a intercambiar información sobre planes de atentados y acciones terroristas dirigidas contra objetivos en cualquiera de los dos países.
Hemos brindado oportunamente al Gobierno de los Estados Unidos abundante información sobre actos terroristas cometidos contra Cuba. El caso más conocido se produjo en los años 1997 y 1998 cuando entregamos al FBI copiosa evidencia sobre las explosiones con bombas en varios centros turísticos cubanos, proporcionándoles incluso acceso a los autores de esos hechos, detenidos aquí, y a testigos.

Como única respuesta, el FBI en Miami, con estrechos vínculos con la extrema derecha cubano americana, auspiciadora del terrorismo contra la Isla, concentró todas sus fuerzas en perseguir y enjuiciar a nuestros compatriotas Antonio, Fernando, Gerardo, Ramón y René, a quienes el gobierno de Estados Unidos nunca debió encarcelar.

Hoy, gracias a la solidaridad internacional, el mundo entero conoce del trato injusto e inhumano aplicado a los Cinco Héroes que luchaban para proteger del terrorismo a los pueblos de Cuba e incluso de Estados Unidos.

¿Hasta cuando el Presidente Obama continuará sin escuchar el reclamo internacional y permitirá que prevalezca la injusticia, que está en sus manos eliminar? ¿Hasta cuándo nuestros Cinco Héroes continuarán encarcelados?

El actual Gobierno de los Estados Unidos, al ratificar recientemente la arbitraria inclusión de nuestro país en la lista anual del Departamento de Estado sobre los “Estados patrocinadores del terrorismo”, además de la infame medida ha ignorado una vez más el record ejemplar de Cuba en esta materia.

Estados Unidos también ha desconocido la cooperación que ha recibido de Cuba. En tres ocasiones (noviembre y diciembre de 2001 y marzo de 2002), nuestros representantes propusieron a las autoridades norteamericanas un proyecto de programa de cooperación bilateral para combatir el terrorismo y en julio de 2009 reiteró su disposición a colaborar en esta esfera sin que hayamos recibido respuesta alguna.

El gobierno cubano insta al Presidente Obama a que sea consecuente con su compromiso en la lucha antiterrorista y actúe con firmeza, sin dobles raseros contra quienes desde el territorio norteamericano han perpetrado y persisten en realizar actos terroristas contra Cuba. Sería una digna respuesta a la carta abierta que le dirigiera el Comité de Familiares de las víctimas de la voladura del avión cubano en Barbados, publicada hoy.

No debe olvidarse, ni por un instante, que nuestro pueblo, como consecuencia del Terrorismo de Estado, ha acumulado una cifra de muertos y desaparecidos superior a las que causaron los atentados a las Torres Gemelas y Oklahoma juntos.

Quisiera concluir nuestro homenaje, evocando el inolvidable acto de despedida de duelo de las víctimas del crimen de Barbados el 15 de octubre de 1976, cuando todos juramos recordar y condenar, por siempre, con inextinguible indignación ese vil asesinato.

Repitamos hoy la sentencia del compañero Fidel en aquella ocasión: ¡Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!

¡Seremos fieles al eterno compromiso con los caídos!

¡Gloria a nuestros héroes y mártires!

 

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http://www.radiocaribe.co.cu/Imagenes/crimen1.gif

The Cuban Government urges President Obama to abide with his commitment to fight terrorism


 SPEECH DELIVERED BY ARMY GENERAL RAÚL CASTRO RUZ, PRESIDENT OF THE COUNCILS OF STATE AND OF MINISTERS AT THE CEREMONY COMMEMORATING THE  VICTIMS OF STATE TERRORISM DAY AT THE REVOLUTIONARY ARMED FORCES “UNIVERSAL” THEATER ON OCTOBER 6, 2010.


Relatives of the victims of State Terrorism against Cuba,

Comrades:

As set out in the Council of State Decree-Law published today, beginning this year, October 6 will be commemorated as “Victims of State Terrorism Day.”

Exactly 34 years ago, 73 innocent people were assassinated: 11 Guyanese, 5 citizens of the Democratic Popular Republic of Korea and 57 Cubans. They were killed in midair when a bomb exploded aboard a Cubana de Aviación passenger plane that had just taken off from Barbados. Among them were 24 young Cubans from the national youth fencing team who had just swept all the gold medals at the Fourth Central-American and Caribbean Championships held in Venezuela.

For the Cuban people, who have been the target of state terrorism since the very triumph of the Cuban Revolution, the painful losses suffered that day were added to the numerous other victims for whom we are still seeking justice today.

The phenomenon dates back to 1959 when the newly-formed Revolution passed the first of a series of measures to benefit the people.

As early as March 1960, President Eisenhower approved a program of covert actions against Cuba that were declassified a few years ago. The U.S. Central Intelligence Agency (CIA) took over the lead role in planning, logistics, and the recruiting and training of mercenaries to carry out terrorist actions under the protection of the U.S. Government.

Fires, bombings and all sorts of acts of sabotage were carried out; airplanes and boats were hijacked; Cuban citizens were kidnapped; there were attacks against our embassies and assassinations of diplomats; dozens of our facilities were machine-gunned; multiple assassination attempts were carried out against the main leaders of the Revolution; and in particular, hundreds of assassination plans and attempts were carried out against the life of the Commander in Chief.

This year we are commemorating five decades since the brutal sabotage against the French steamship La Coubre in the port of Havana. The attack was planned to set off a double detonation of explosive charges that would greatly increase the number of victims. This crime caused the death of 101 people and left hundreds injured, including members of the French crew.

Every new aggression strengthened the Revolution across all sectors and levels. The consolidation of the revolutionary process forced the CIA terrorists and their bosses -who with their actions intended to provoke panic and demoralize the Cuban people- to draw up a plan to invade Cuba and create, in Florida, the largest intelligence center outside of their main headquarters in Langley.

The attack against Playa Girón (Bay of Pigs) caused the death of 176 compatriots and left 50 others permanently disabled. The sacrifice of these citizens helped our impassioned combatants defeat the invasion in less than 72 hours, preventing the arrival of a puppet government that was being safeguarded by the CIA in a military base in Florida. After arriving in Cuba, their plan was to request the intervention of the United States with the complicity of the OAS.

The recently elected President Kennedy inherited the invasion plan from the previous government and approved its implementation. However, he refused to accept responsibility for its resounding failure and instead decided to carry out Operation Mongoose that consisted of 33 projects that included plans to assassinate leaders of the Revolution, terrorist actions against socioeconomic objectives, and the introduction of arms and agents to Cuba to be used in espionage and subversive activities.

From the approval of the Operation Mongoose until January 1963, some 5,780 terrorist actions against Cuba have been carried out: 716 of which were full-scale sabotages against industrial facilities.

In this context, US-based terrorist organizations that were financed and protected by the CIA were the precursors to the use of airplane hijackings and civilian aircraft for military actions against Cuba.

Such actions soon turned against them, leading to a world pandemic of airplane hijackings which encouraged international terrorists to employ these methods. The situation was only resolved once the Cuban government unilaterally decided to return the hijackers.

Following the assassination of Kennedy, the new US president, Lyndon Johnson, continued with terrorist plans against the island. Between 1959 and 1965, the CIA organized, financed and supplied, from US territory, an estimated 229 armed counter-revolutionary groups, and some 3,995 mercenaries. These terrorists killed 549 Cuban combatants, farmers and teachers working in the national literacy campaign; and left thousands wounded and hundreds permanently disabled.

Shortly after, terrorist actions against Cuban embassies, offices and diplomatic officials abroad increased drastically causing the deaths of several brave comrades and many material losses.

On September 11, 1980, the Cuban representative at the UN, Félix García Rodríguez, was murdered by Cuban-born terrorist Eduardo Arocena, a member of the terrorist group “Omega 7.”

On May 5 that year 570 children and 156 workers were trapped by a fire set by terrorists at the Le Van Tan daycare center. These peoples lives were saved thanks to the quick and heroic actions by specialized forces and the solidarity of the Cuban people.

At the same time, another form of State Terrorism employed against Cuba is biological warfare developed by successive U.S. administrations. These methods included introducing diseases into Cuba that significantly affected the health of the Cuban people. In 1981, agents under the service of the U.S. government disseminated the hemorragic dengue epidemic that killed 156 people, including 101 children.

Several plagues were also introduced into Cuban territory to destroy the agriculture and livestock sector, causing incalculable losses in food stocks destined for the population and significant losses of export commodities.

The U.S. intelligence services, particularly the CIA, were directly or indirectly involved in the majority of these actions, in large part under the umbrella of Cuban counterrevolutionary organizations. It would be impossible to mention the endless chain of terrorist plans, actions and attacks committed against our country in just one address.

However, the list of perpetrators is quite short, because they are always the same.

Today we are here to pay tribute to the 3,478 Cubans who have died and the 2,099 that have become permanently disabled due to terrorist acts carried out against our homeland during half a century that add up 5,577 victims. The Barbados martyrs are part of the long list of fallen comrades who we have not forgotten nor ever will forget.

Orlando Bosch and Luis Posada Carriles, the authors of the Barbados crime and countless others against Cuba have lived and still live with impunity in Miami. Bosch, thanks to an executive pardon given by Bush Sr. the CIA director when Bosch´s agents committed sabotage against the Cuban plane; and Posada Carriles, thanks to the support of Bush Jr., walks freely while he awaits a trial for minor offences and not for the multiple charges of international terrorism that correspond to him.

Until very recently, these groups publicly proclaimed their crimes and cynically announced new acts of terror.

Had impunity not prevailed, 68 acts of terrorism against Cuba would have been prevented in the 1990s and we would not be regretting the death in Havana of Fabio di Celmo, a young Italian, who perished during the wave of terrorists attacks against tourism facilities in Havana in 1997.

The revealing declarations by self-confessed terrorist Chávez Abarca -broadcasted on Cuban television September 27 and 28– who was arrested by Venezuelan authorities as he planned to attack and undermine the stability of that brother country and other Latin American nations, confirm the existence of new methods of international terror and provide irrefutable proof about the guilt of Posada Carriles and his sponsors in the United States.

Despite all these crimes, Cuba has always been an example in the fight against terrorism and has ratified the condemnation of all such acts, in all its forms and manifestations.

Our country has signed all 13 existing international conventions on this issue and strictly abides by the commitments and obligations of the UN General Assembly resolutions and those of the Security Council. It does not possess nor intends to possess any type of weapons of mass destruction, and fully complies with its obligations under existing international instruments on nuclear, chemical , and biological weapons.

The Cuban territory has never been and never will be used to organize, finance or carry out terrorist acts against any other country, including the United States.

On several occasions the Cuban government has informed the U.S. Government about its willingness to exchange information regarding assassination plans and terrorist acts against objectives in both countries.

We have also provided ample information to the U.S. Government on terrorist acts against Cuba, particularly between 1997 and 1998 when we provided the FBI with abundant evidence on the bombings of several Cuban tourists resorts, and even gave them access to the perpetrators of these crimes, under arrest here, as well as to several witnesses.

In response, the FBI in Miami, closely linked to the Cuban-American extreme right that openly sponsors terrorism against Cuba, concentrated all of its efforts on chasing and prosecuting our fellow citizens Antonio, Fernando, Gerardo, Ramón, and Rene whom the US Government should have never arrested and imprisoned.

Today, thanks to international solidarity, the entire world knows about the unjust and inhumane treatment applied to the Five Cuban Heroes who fought in order to protect the Cuban people and even the American people from terrorism.

For how long will President Obama ignore international demands and allow injustice to prevail, something that is in his hands to eliminate? Until when will our Five Cuban Heroes remain in jail?

The current government of the United States of America, by their recent ratification of the arbitrary inclusion of our country in the State Department‘s annual list of “States Sponsors of Terrorism,” in addition to this infamous measure, has ignored once again the exemplary records of Cuba in this respect.

The United States of America also has disregarded the cooperation received from Cuba. In three occasions (November and December 2001, and March 2002) our representatives proposed to the U.S. authorities a draft project for bilateral cooperation to fight against terrorism, and in July 2009 reiterated their willingness to cooperate in this area without ever receiving a response.

The Cuban Government urges President Obama to abide with his commitment to fight terrorism and to act with determination and without double standards against those who from U.S. territory have perpetrated and continue to perpetrate terrorist acts against Cuba. This would be an honorable response to the open letter published today and sent by the Committee of Relatives of the Victims of the Cubana airplane that was blown up midair over the coast of Barbados.

Not for a moment can we forget that, as a result of State terrorism, the toll of dead and missing people we have suffered is higher than those who died during the attempt against the Twin Towers and the Oklahoma bombing combined.

I would like to conclude our tribute by recalling the unforgettable memorial service given to the victims of the Barbado`s crime on October 15, 1976, when we all swore to remember and condemn with unrelenting outrage the vile assassination.

Let us repeat Comrade Fidel`s statement on that occasion:
When an energetic and forceful people cry, injustice trembles!
We shall always remain loyal to those who have fallen in battle!

Glory to our heroes and martyrs!

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http://edicionesanteriores.trabajadores.cu/2005/octubre/06/cuba/f-barbadosg.jpg

Carta a Obama del Comité de Familiares de las víctimas del crimen en Barbados

La Habana, 5 de octubre de 2010

Sr. Barack Obama
Presidente de los Estados Unidos de América

Señor Presidente:

Quienes reclamamos su atención integramos el Comité de Familiares de las Víctimas de la voladura del avión cubano en Barbados, nave comercial que en 1976 fue saboteada en pleno vuelo, con el trágico saldo de 73 personas muertas, de ellas 57 ciudadanos cubanos. El autor intelectual del crimen, Luis Posada Carriles, vive hoy en los Estados Unidos y las autoridades judiciales de su país se resisten a enjuiciarlo por su condición de terrorista.

Posada Carriles, el hombre que ordenó ejecutar tan horrendo crimen ha comparecido ante los medios de prensa de su país y con un total irrespeto por la vida, por las leyes de la nación norteamericana y por el más elemental sentido de humanidad se ha vanagloriado de aquel hecho, que sentó un precedente al convertirse en el primer acto terrorista contra la aviación civil en el Hemisferio Occidental.

Hemos tenido la oportunidad de leer sus sinceras y sentidas palabras, el 11 de septiembre de 2010, cuando en un mensaje al pueblo norteamericano afirmó: “… hoy oramos por las familias de quienes fallecieron. Nos acongojamos con esposos y esposas, hijos y padres, amigos y seres queridos. Pensamos sobre los momentos importantes transcurridos en esos nueve años -nacimientos y bautismos, bodas y graduaciones-, todos con un asiento desocupado”.

Ese mismo día, ante el monumento conmemorativo erigido en los jardines del Pentágono, al referirse a las víctimas de las acciones terroristas Usted sentenció: “… Eran padres y madres que criaban a sus hijos; hermanos y hermanas que iban en pos de sus sueños; hijos e hijas que tenían toda una vida por delante… Eran blancos, negros y trigueños, hombres y mujeres y algunos niños de todas las razas… y nos los arrebataron sin sentido y demasiado pronto”.

Señor Presidente, los asientos que debieron ocupar nuestros seres queridos en los momentos trascendentes de nuestras vidas -”nacimientos y bautismos, bodas y graduaciones”-, durante más de 34 años han estado vacíos. La vida de nuestros familiares fue arrebatada sin ningún sentido, ellos tenían todo un futuro por delante y vieron truncadas sus posibilidades de ir en pos de sus sueños.

El pasado 7 de julio arribó a Cuba entregado por las autoridades de la República Bolivariana de Venezuela el ciudadano salvadoreño Francisco Antonio Chávez Abarca, autor confeso de la colocación de explosivos en instalaciones turísticas de nuestro país; responsable del reclutamiento de terroristas centroamericanos que tenían como misión sembrar el terror en cuba. Chávez Abarca ha reconocido que fue Posada Carriles, en contubernio con la Fundación Nacional Cubanoamericana, quien facilitó los medios, la instrucción y el financiamiento para garantizar la perpetración de los actos criminales que cobraron la vida del ciudadano italiano Fabio Di Celmo.

Señor Presidente, mientras continúa la impunidad de terroristas confesos en los Estados Unidos, cinco jóvenes cubanos, cuya misión era evitar la consumación de actos de terror en Cuba y en los propios Estados Unidos contra la aviación civil y otros objetivos, han cumplido doce años de injusto y cruel encierro en cárceles norteamericanas. En manos de usted está la posibilidad de poner fin a esta injusticia e indultar a quienes se han convertido en un símbolo de la lucha antiterrorista y de los mejores valores de la condición humana.

Señor Presidente, Usted fue acreedor del premio Nobel de la Paz, favorezca con sus acciones que la paz toque a las almas de las nobles familias de cubanos que un día vieron masacrados a sus seres queridos.

Le pedimos que a partir de las pruebas presentadas contra el terrorista Posada Carriles, las autoridades norteamericanas juzguen y condenen a este asesino y que el peso de la Ley caiga sobre el verdadero culpable de tantos crímenes contra nuestro pueblo y los de otras naciones hermanas. Si su gobierno no desea juzgar a Posada carriles como terrorista, permita su extradición a Venezuela, país al que asiste todo el derecho a encausarlo en su carácter de prófugo de la justicia de esa nación.

Evocando a Martin Luther King, Jr., ilustre hijo del pueblo norteamericano, quien en 1963 dijo “Yo tengo un sueño”, nosotros los familiares de las víctimas del Crimen en Barbados también tenemos un sueño: ver el día en que se haga justicia con los autores de tan abominable acto terrorista. Cuando ese día llegue, no hay dudas de que los sueños de la humanidad se liberarán de la pesadilla que entraña vivir en un mundo donde un acto de terror quede impune.

¡Exigimos justicia!

 

Comité de Familiares de las víctimas de la voladura del avión cubano en Barbados

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http://emba.cubaminrex.cu/Portals/1/FAMILIARES%20VICTIMAS%20BARBADOS.png

Letter to President Obama by the Committee of Families of the Victims of the Cubana airliner blown-up off the coasts of Barbados

Havana, Cuba, October, 2010

Mr. Barack Obama

President of the United States of America

Mr. President,

The members of the Committee of Families of the Victims of the Cubana airliner blown-up off the coasts of Barbados, a commercial flight sabotaged in 1976 that exploded in-flight taking the lives of the 73 people on board, 57 of them Cuban, are appealing to you today because the mastermind of that crime, Luis Posada Carriles, is living in the United States where the legal authorities are reluctant to try him as the terrorist he is.

Meanwhile, Posada Carriles, the man who ordered the execution of such a horrendous violent crime, has made public statements to the media in your country where in complete disregard of life, of the US legal system and of an elementary sense of humanity he has boasted about that action, which set a precedent becoming the first terrorist action on civil aviation in the Western Hemisphere.

We had the opportunity to read your sincere and heartfelt message, of last September 11, to the American people where you said: “…we mourn today with the families of the dead. We grieve for husbands and wives, children and parents, friends and loved ones. We think of those nine years that have now passed, –of births and baptisms, weddings and graduations– where there was always an empty seat.”

That same day, at the monument built in the gardens of the Pentagon, you said referring to the victims of the terrorist actions: “…They were white and black and brown –men and women and some children made up of all races… And they were snatched from us senselessly and much too soon…”

Mr. President, the seats of our loved ones in the transcendental moments of our lives, –”births and baptisms, weddings and graduations”– have been empty for more than 34 years. Our relatives were senselessly deprived of their lives; they had a future to build and dreams to pursue but their lives and their dreams were shattered.

Last July 7, Salvadoran citizen Francisco Antonio Chávez Abarca arrived in Cuba. This man, extradited to Cuba by the authorities of the Bolivarian Republic of Venezuela, was the self-confessed perpetrator of terrorist actions in our country consisting in the blasting of tourist facilities. He is also responsible for recruiting Central American terrorists whose mission it was to carry out terrorist actions in Cuba. Chávez Abarca has admitted that it was Posada Carriles, in connivance with the Cuban American National Foundation, who provided them with the means, the instruction and the funds to ensure the implementation of the criminal actions that took the life of an Italian citizen: Fabio Di Celmo.

On the other hand, Mr. President, while these self-confessed terrorists live with impunity in the United States, five Cuban youths, whose mission it was to prevent the perpetration of terrorist actions in Cuba –and in the United States-against civilian aircraft and other targets, have already served twelve years of unjust and cruel incarceration in American prison centers.  The possibility to put an end to such an injustice and to pardon these men who have become a symbol of the fight on terrorism and of the loftiest values cherished by human beings is in your hands.

You have received the Nobel Peace Prize; may your actions bring peace to the souls of the noble families of Cubans whose loved ones were massacred.

We request from you that, on the basis of the proofs brought against terrorist Posada Carriles, the US authorities put on trial and condemn this murderer and that all the weight of the law is brought to bear on the true culprit of so many crimes against our people and other sister nations. If your government is not prepared to take Posada Carriles to court as a terrorist, please allow his extradition to Venezuela, a country that has every right to bring charges against him as a fugitive of that country’s legal system.

Mindful of Martin Luther King, Jr, a distinguished son of the American people, who in 1963 said “I have a dream”, we, the relatives of the victims of the Barbados Crime also have a dream: We dream of the day when justice is served and the authors of such an abominable terrorist action pay for their crimes. That day, the dreams of all humanity will be spared the nightmare of living in a world where terrorist actions go unpunished.

We demand justice!

Committee of Families of the Victims of the Cubana airliner blown-up off the coasts of Barbados

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Un triste aniversario

http://www.radiomundial.com.ve/yvke/files/img_noticia/t_cubana_196.jpg

Hoy seis de octubre se cumple otro aniversario del “Crimen de Barbados”, el cobarde acto terrorista perpetrado contra el avión de Cubana de Aviación que estalló en el aire en 1976 con 73 pasajeros a bordo, en los cielos de Barbados, víctimas inocentes de criminales como Orlando Bosch y Luis Posada Carriles que para vergüenza de Estados Unidos, se pasean libremente por las calles de Miami donde son tenidos como héroes.

Como para añadir vergüenza e injuria a tan bochornoso crimen en este triste aniversario, es de señalar que en ningún diario de Estados Unidos ni en el resto de la llamada “prensa libre internacional” se ha publicado una sola línea recordando un hecho que por su trascendencia, como acto terrorista de lesa humanidad, debiera ser condenado por todo el mundo. En esto estamos solos aunque siempre es mejor solos, que mal acompañados.

(Con información de Radio Miami)

 

Tomado de Cubadebate

Fotos de archivo El Polvorín

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