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El polvorín

El problema de la deforestacion en el Paraguay

7 Noviembre 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 

 



Buenas noches amigos de Shareguay, por el dia de hoy, les transcribo un pequeño trabajo que habia hecho a un primo sobre el problema de la deforestacion en el Paraguay.

INTRODUCCIÓN
Para entender la problemática de la deforestación, debemos entender el significado de ella; encontramos en su significado etimológico que viene de la palabra “De” y del francés antiguo “Forest”, que significa bosque; teniendo esto, la traducción y significado según el Diccionario de la Real Academia Española es: “Despojar un terreno de plantas forestales”.
La deforestación, es la destrucción a gran escala del bosque por la acción humana, generalmente para la utilización de la tierra para otros usos.
Esto afecta a la capacidad de la Tierra para limpiar la atmósfera. La pluvisilva y otras grandes regiones boscosas sirven de pulmón al planeta al convertir el anhídrido carbónico en oxígeno y filtrar los contaminantes. Los científicos creen que la deforestación altera el clima, contribuye al calentamiento global y es responsable del 25% del anhídrido carbónico que se libera en la atmósfera cada año.
A nivel local, la deforestación produce efectos desastrosos. El suelo de las laderas, al contar con una menor cubierta vegetal para que lo fije, se erosiona rápidamente a causa de la lluvia y de la escorrentía, colmatando los ríos y lagos de limos y perjudicando a la vida acuática. Los suelos desnudos de la selva son relativamente poco fértiles y sólo son utilizables con fines agrícolas durante uno o dos años. Además, los suelos desnudos retienen sólo una parte del agua que podrían absorber con cobertura vegetal y favorecen ciclos de inundaciones y sequía en lugar de un aporte constante de agua.
El presente trabajo se ha elaborado para conocer lo importante y delicado que debemos trabajar para seguir subsistiendo en nuestro planeta, relacionado con el medio ambiente que nos rodea como seres vivientes de la tierra.
Alrededor del mundo se hace concientización de lo peligroso que son las quemas y tala de bosques pero al parecer debido a la gran sobrepoblación que hay, casi es imposible evitarlo, en algunos lugares que aún se conservan reservas forestales que son las que contribuyen en gran parte a mantener el clima un poco estable.
Tuve algunos inconvenientes durante la elaboración del proyecto, principalmente por la inexperiencia en la elaboración de proyectos, lo cual iré puliéndome con el tiempo, sin embargo, pude esforzarme más gracias a la dedicación de los profesores que me ayudaron en todo momento para realizar este trabajo y a mis padres por proveerme los recursos necesarios.
Espero que al final, todos tengamos la dicha de vivir en este mundo disfrutando de la belleza natural y cuidar la vegetación. Y así contribuir a una prolongación de vida.


Objetivo general:
Concientizar sobre el peligro que representa la deforestación.

Objetivos específicos:
Identificar los problemas que conlleva la deforestación.
Recomendar las posibles soluciones ante el problema de la deforestación.
Conocer las principales causas de la deforestación.
Diferenciar el significado de deforestación y degradación.
Analizar la situación actual del Paraguay desde el punto de vista medioambiental.
Reconocer las principales consecuencias de la deforestación.


CONTENIDO

I - HISTORIA
Si hoy la deforestación se considera un problema, antiguamente se pensaba que contribuía al desarrollo nacional. El capital forestal fue liquidado y reemplazado por otras formas de capital para generar alimentos, materias primas, energía o infraestructuras.
En las regiones templadas, la agricultura se ha basado en la eliminación de los bosques aprovechando la fertilidad de sus suelos. A mediados del siglo XIV la mayor parte de las áreas boscosas de Inglaterra ya estaban deforestadas. A mediados del siglo XVII en la península Ibérica había desaparecido el 75% de los bosques. En la Europa continental y en América del Norte, la deforestación se aceleró durante los siglos XVIII y XIX, con el fin de despejar tierras y dedicarlas a cultivos alimentarios para abastecer a las ciudades industriales y hacer frente a las necesidades de combustible y de materiales de construcción. Desde entonces, la creciente productividad agrícola ha permitido que buena parte de las tierras agrícolas de las zonas templadas reviertan al bosque.
Los procesos de deforestación son, por lo general, más destructivos en los trópicos. La mayor parte de los suelos forestales tropicales son mucho menos fértiles que los de las regiones templadas y resultan sensibles al proceso de lixiviación, causado por la elevada pluviosidad que impide la acumulación de nutrientes en el suelo. No obstante, las políticas coloniales se basaban en el supuesto, equivocado, de que un bosque exuberante significaba suelos fértiles. Pretendían conquistar los bosques, sobre todo para destinarlos a los cultivos comerciales y a la agricultura, y estas prácticas han dejado un legado de suelos exhaustos.
La deforestación tropical aumentó rápidamente a partir de 1950, debido al empleo de maquinaria pesada y al crecimiento de las poblaciones humanas. Las tasas anuales de deforestación en 52 países tropicales prácticamente se duplicaron entre 1981 y 1990.

II - DEFORESTACION Y DEGRADACION
La deforestación no es lo mismo que la degradación forestal, que consiste en una reducción de la calidad del bosque y que, en general, no supone un cambio en la utilización de la tierra. La degradación de las formaciones vegetales se debe a la intervención humana y puede deberse a numerosas causas, como la tala selectiva de especies forestales o la construcción de caminos para arrastrar los troncos. Ambos procesos, deforestación y degradación, están vinculados y producen diversos problemas, como pueden ser la erosión del suelo y desestabilización de las capas freáticas, lo que a su vez favorece las inundaciones o sequías. También pueden ocasionar la reducción de la biodiversidad (diversidad de hábitats, especies y tipos genéticos), que es especialmente significativa en los bosques tropicales. La cultura y el conocimiento de muchos pueblos habitantes de los bosques han evolucionado a lo largo de los siglos muy ligados a los cuidados del bosque y van desapareciendo junto con éste, al ser cada vez más restringido el acceso al bosque y ser mermados sus derechos tradicionales por los gobiernos. La deforestación afecta al medio de vida de entre 200 y 500 millones de personas que dependen de los bosques para obtener comida, abrigo y combustible. La deforestación y la degradación pueden contribuir a los desequilibrios climáticos regionales y globales. Los bosques desempeñan un papel clave en el almacenamiento del carbono; si se eliminan, el exceso de dióxido de carbono en la atmósfera puede llevar a un calentamiento global de la Tierra, con multitud de efectos secundarios problemáticos.
A causa de la deforestación, ciertas áreas que normalmente absorben energía solar se transforman en áreas mucho más reflectantes.
En las ciudades, la presencia de edificios altos hace que la radiación sea reflejada varias veces antes de escapar al exterior el poder absorbente, por lo tanto, es mayor que en las zonas despejadas.
Cualquier aficionado a la jardinería sabe que los vidrios de su invernadero permiten la entrada de radiación de onda corta pero impiden la salida de la radiación infrarroja. Como resultante a este fenómeno, el interior del invernadero se calienta. En nuestro planeta, las moléculas de ciertos gases atmosféricos funcionan como vidrios de un invernadero: Absorben radiación infrarroja que intenta escapar desde la superficie de la Tierra y, por ello, una parte de la misma no regresa al espacio sino que es remitida de nuevo hacia la superficie terrestre. Si la presencia de estos gases se incrementa, como hoy sucede por la acción del ser humano, mayor es la radiación devuelta hacia la superficie del planeta. Como resultado de esto, el calentamiento es mayor, con los correspondientes perjuicios para todos los seres vivos.
La deforestación del bosque tropical en Latinoamérica es la mitad de lo que se lleva a cabo en todo el mundo.
La utilización de madera como combustible, la exportación de maderas duras como fuente de divisas y el afán para abrir nuevas tierras para el cultivo, la ganadería o la extracción de minerales son las principales causas de la deforestación, cuando se habla de este tema, todas las miradas se dirigen hacia las selvas y los bosques tropicales. Sin embargo, y sin quitar importancia ni gravedad a este asunto, es conveniente llamar la atención sobre otros lugares, como ciertos de sabana o los bosques boreales, donde se están destruyendo superficies de bosques relativamente mayores.
Mientras en los países en desarrollo los bosques disminuyen de manera continuada, en los países desarrollados han aumentado durante las últimas décadas. En parte, debido a que las tierras de cultivo abandonadas han sido reforestadas, o también porque los bosques vecinos las han invadido de manera espontanea. A pesar de este incremento, estos bosques se encuentran enfermos, debido a la contaminación atmosférica y la lluvia ácida. De lo expuesto se deduce que por una u otra causa la degradación de los bosques afecta la tierra en su conjunto. Todos los organismos internacionales están de acuerdo en que la solución pasa por la creación de un marco jurídico internacional basado en unos de los principios aceptados por todos los países, y el establecimiento de un código de conducta que implique la obligatoriedad. Asimismo, deben establecerse fórmulas apara fomentar y financiar las iniciativas y los esfuerzos encaminados a regenerar los bosques, tanto a nivel local, como nacional o internacional. El tiempo de que se dispone para cambiar el ritmo de producción y el modo de vida no es ilimitado.


III - CAUSAS DE LA DEFORESTACION
Existen varias causas de deforestación, a continuación describiré las principales:
1… La agricultura itinerante de tala y quema, muy practicada por los pequeños agricultores de las regiones tropicales, fue la responsable del 45% de la deforestación en África y Asia durante la década de 1980. Tras unos pocos años de cultivo, muchos suelos sólo pueden sustentar praderas y matorral, por lo que los agricultores tienen que trasladarse a otros bosques que acondicionan para el cultivo, en este caso mediante la tala de la cubierta vegetal y el fuego. La deforestación con fines agrícolas en suelos no fértiles sólo produce beneficios a corto plazo. No obstante, cuando está bien planificada, puede producir beneficios sostenibles, como ocurre en algunas plantaciones de caucho y palma de aceite, que conservan cierta estructura forestal favorable para el suelo.
2… Las explotaciones madereras constituyen una causa importante de deforestación en el Sureste asiático, África central y, hasta cerca de 1990, África occidental. La tala suele dañar más árboles de los que derriba. Los productores madereros del noroeste de América del Norte y de Siberia, a menudo, reponen la cubierta arbórea por medio de plantaciones, o dejan que el área se regenere naturalmente por el proceso de sucesión, aunque, mientras se restablece la comunidad vegetal, se produce la erosión y degradación del suelo.
3… La deforestación motivada por la creación de plantaciones de árboles ha sido significativa en el Sureste asiático y Sudamérica. Los silvicultores de todo el mundo han talado bosques naturales para introducir plantaciones más rentables en la producción maderera, pero hoy son más conscientes del coste social y ambiental que esta práctica supone. Las plantaciones, dado que a menudo contienen tan sólo una especie de árbol, todos ellos de la misma edad, no reproducen el ecosistema del bosque original, que suele caracterizarse por la variedad de su flora y fauna en todas las fases de desarrollo.
4… La deforestación motivada por la creación de pastos fue una importante causa de pérdida de masa forestal en los bosques brasileños y centroamericanos en las décadas de 1970 y 1980, impulsada por programas gubernamentales para crear grandes ranchos. La quema regular de bosques para mantener los pastos es común en el África seca.
La deforestación que se realiza para obtener leña constituye un problema en las áreas más secas de África, el Himalaya y los Andes.
5… La deforestación que se realiza para crear asentamientos, explotaciones mineras y petrolíferas es significativa, en especial los programas de reasentamiento puestos en práctica, hasta hace poco, en Indonesia, Brasil y Paraguay, donde los habitantes de zonas superpobladas fueron reasentados por sus respectivos gobiernos en superficies ocupadas por bosques.
6… La construcción de carreteras y presas ha tenido, como resultado directo, la deforestación. A menudo varios agentes actúan secuencialmente y provocan la deforestación de una región. La construcción de carreteras incentiva la explotación maderera, que abre el bosque a la explotación agrícola y a la recolección de leña. Alrededor de la mitad de los bosques tropicales talados acaban siendo dedicados a la agricultura.
7… Los incendios forestales, y otras catástrofes naturales como los huracanes y los temporales, también causan daños importantes en los bosques. En la década de 1990, la zona occidental de los Estados Unidos, Etiopía, el Mediterráneo oriental e Indonesia sufrieron graves incendios.
8… Otras causas, además de estas causas directas, existen otras causas que facilitan que este proceso pueda ocurrir.
Entre las causas subyacentes de la deforestación cabe destacar el crecimiento demográfico, la pobreza, el comercio de los productos forestales o las políticas macroeconómicas.
Por otra parte, muchas políticas infravaloran, a todos los efectos, los bosques, imponiendo costes muy bajos a su explotación, o sobrevaloran los beneficios de la deforestación para otros usos, lo que se manifiesta en los subsidios concedidos para bajar los precios de los alimentos. Por contraste, no ofrecen incentivos a largo plazo para cuidar los bosques.
La falta de seguridad en lo que se refiere a la propiedad de los bosques y a los derechos de uso de éstos favorece una conducta explotadora. Ciertas políticas exigen incluso la deforestación como muestra de que el propietario ha ‘mejorado’ la tierra.
La deuda comercial y oficial de muchos países en vías de desarrollo con los países industrializados impone a los primeros la deforestación para obtener divisas a cambio.

IV - COSECUENCIAS DE LA DEFORESTACIÓN
La pérdida de los bosques o la deforestación es uno los problemas más graves del Paraguay y del mundo
como consecuencia de esto, aumenta:
1. La destrucción del suelo debido a la erosión.
2. La pérdida del hábitat de la vida silvestre.
3. La pérdida de la biodiversidad.
4. La alteración del ciclo del agua.

V - ESFUERZOS POR CONTROLAR LA DEFORESTACION
Para hacer frente a los problemas forestales se han dictado leyes y reglamentos, que a menudo, los grupos más poderosos consiguen rehuir. En los países pobres, se ha centrado la atención en los programas de ayuda, en especial en el Programa Internacional para los Bosques Tropicales, que sin embargo han resultado insuficientes para reducir la deforestación. No han abordado sus causas fundamentales. Actualmente están surgiendo propuestas voluntarias, basadas en el mercado, como la certificación forestal y el etiquetado de la madera, para favorecer a aquellos productos que provienen de una gestión sostenible de los bosques. Además, cada vez se concede más importancia al desarrollo de programas forestales nacionales.
En nuestros días, existe acuerdo en que, dado que la deforestación es el resultado de muchas acciones directas activadas por muchas causas fundamentales, la acción en un único frente difícilmente podrá resolver el problema. Son necesarios muchos esfuerzos para implantar una gestión forestal sostenible, equilibrando objetivos ambientales, sociales y económicos. Ciertos procedimientos y políticas nacionales son críticos. Dado que la deforestación puede generar tanto beneficios como costes, es importante estimar las ganancias y pérdidas en cada caso. Las Naciones Unidas han recomendado que cada nación preserve al menos un 12% de sus ecosistemas representativos. Varios países están evaluando los beneficios que ofrecen los bosques, definiendo una Propiedad Forestal Permanente (PFE, en inglés Permanent Forest Estate) y unos estándares para su uso. La PFE es la extensión y localización de la superficie forestal que cada nación decide que necesita, ahora y de cara al futuro, tanto para su protección como para su producción y se planifica la conversión futura de los bosques remanentes para otros usos.

VI - DEFORESTACION EN PARAGUAY
La explotación forestal es una actividad muy importante para la economía paraguaya. En 2005 la producción anual de madera alcanzó los 10,1 millones de m³. Otros productos forestales son los taninos y los aceites aromáticos, que se utilizan en la elaboración de perfumes.
La flora del país es similar a las de sus vecinos. La vegetación se caracteriza por los montes bajos (algarrobos y espinillos), las praderas de gramíneas y las especies boscosas de madera dura, como el quebracho colorado, la palmera, el guayacán y el timbó. La Región Oriental, caracterizada por sus elevadas precipitaciones, presenta las mayores superficies arboladas y está cubierta por densos bosques con predominio de especies de hoja perenne, entremezclados con una amplia variedad de pastos tropicales, helechos, palmas plantas acuáticas como el nenúfar y flores exóticas como la brunfelsia, denominada jazmín del Paraguay. En la región del Gran Chaco la vegetación es comparativamente escasa, aunque destaca el quebracho colorado, árbol de madera dura que es una rica fuente de tanino para curtir pieles. Las llanuras están cubiertas por gruesos carrizos tropicales, pastizales y árboles poco desarrollados.

VII - ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL SECTOR FORESTAL
El proceso de deforestación ocurrido en la Región Oriental del Paraguay muestra que en 40 años, comprendidos entre 1.945 y 1.985, ha llegado a eliminar 4.916.452 hectáreas, lo cual representa un promedio aproximado de 123 mil hectáreas cada año. En dicho periodo resalta el intervalo de 8 años, entre 1.968 y 1.976, en que la tasa de deforestación fue aproximadamente 212 mil hectáreas cada año. Estudios del año 1985, indican que en el año 1.985 existían 3.507.670 hectáreas de bosques continuos, de los cuales el 32,8% estaban constituidas por pequeños bosques residuales y el 68,8% restante por bosques de valor comercial bajo, como consecuencia de la disminución de sus especies más valiosas.
Desde la época de la colonia hasta aproximadamente fines de la década del 50 y principios del 60, el desarrollo de los núcleos poblacionales y la expansión de la frontera agrícola se han realizado a expensas de las tierras cubiertas con bosque, mientras que la ganadería tradicional se desarrollo principalmente sobre las praderas naturales. Sin embargo, a mediados de la década de 60, se intensifica en la Región Oriental el proceso de colonización, a través de políticas públicas y privadas de reforma agraria en terrenos de propiedad fiscal principalmente y de la propiedad privada secundariamente que no considero los aspectos ambientales para la incorporación de dichas tierras a la producción. Más tarde, a partir de la década del 70, la producción agropecuaria tradicional incorpora también una intensa transformación de áreas boscosas nativas a praderas cultivadas, principalmente para el engorde del ganado vacuno.
El proceso de deforestación ocurrido en la Región Oriental muestra que en 40 años, comprendidos entre 1.945 y 1.985, ha llegado a eliminar 4.916.452 hectáreas, lo cual representa un promedio aproximado de 123 mil hectáreas cada año. En dicho periodo resalta el intervalo de 8 años, entre 1.968 y 1.976, en que la tasa de deforestación fue aproximadamente 212 mil hectáreas cada año.
Estudios sobre la deforestación realizado por el MAG/UNA/GTZ (1.985), indican que en el año 1.985 existían 3.507.670 hectáreas de bosques continuos, de los cuales el 32,8% estaban constituidas por pequeños bosques residuales y el 68,8% restante por bosques de valor comercial bajo, como consecuencia de la disminución de sus especies más valiosas.
Otro estudio similar de la UNA/FIA/CIF/GTZ (1.991) muestra que el periodo comprendido entre 1.985 y 1.991, se produjo una deforestación de 2 millones de hectáreas aproximadamente, con una tasa media de aproximada de 290 mil hectárea cada año, esto como consecuencia del inusitado proceso de desmonte por parte de los grandes propietarios, quienes motivados por la presión que la población rural ejercía en procura de tierras para la colonización, se vieron obligados a introducir "mejoras" en sus propiedades.
En relación a la Región Occidental, estudios realizados por la UNA/FIA/CIF/GTZ (1.987) dan cuenta que las colonias establecidas en la zona central del Chaco llegaron a un promedio de deforestación de 45 mil hectáreas anuales. La misma fuente registra para la misma región, una pérdida de área boscosa aproximadamente 1,25 millones de hectáreas, de los cuales los menonitas serian los responsables del 36% deforestados en los últimos 50 años.
En términos de reducción de la cobertura boscosa del Chaco, la pérdida para la fecha antes citada, representa el 10% de un total de 17.500.000 hectáreas Este proceso de deforestación, aunque evidentemente menor comparado con la Región Oriental, es bastante significativo por la fragilidad de los ecosistemas Chaqueños, demostrados por la numerosas evidencias de erosión eólica y la salinización de suelos que se están verificando en diferentes zonas de la Región.
Queda bien evidenciado que la destrucción de los bosques ha resultado principalmente de las malas prácticas agrícolas y cría de ganado, asociados de problemas de uso y tenencia de la tierra. De hecho estos principales elementos causales de la deforestación, demuestra que históricamente el problema forestal ha estado íntimamente ligado a la tenencia de la tierra y a los modelos de reforma agraria y de producción agropecuaria del país.

VIII - TEMAS MEDIOAMBIENTALES EN PARAGUAY

Aunque el 46,5% (2005) de Paraguay son bosques, existe una gran presión por limpiar el terreno para uso agrícola, lo que ha conducido a la destrucción de grandes zonas de bosque virgen. Los bosques también proporcionan al país leña y madera para la exportación, y son fuente de tanino. En el periodo 1990–2005 se destruyó anualmente el 0,85% de los bosques del país. Si continúa la deforestación a este ritmo, en el año 2010 quedará muy poco de los bosques paraguayos.
En los últimos 50 años Paraguay perdió el 90% de sus bosques, que equivale a la extinción de casi la totalidad de los recursos forestales a causa de la deforestación, informó la organización Guyrá Paraguay.
De las ocho millones de hectáreas que corresponden al Bosque Atlántico de Alto Paraná, en la Región Oriental, solo quedan cerca de un 1.300.000, las cuales se aprecian como pequeñas manchas captadas por el satélite. La situación es bastante crítica, pues los índices de deforestación son uno de los más elevados del mundo y para recuperar los bosques perdidos se requieren inversiones muy altas.
Los propietarios de tierras con bosques tienen una gran responsabilidad en la situación actual porque el 90% de esos recursos estaban en manos privadas y han desaparecido y sólo están los perímetros declarados parques o reservas. La mayoría de las áreas protegidas pertenecen al Estado o están bajo la supervisión de alguna organización ecologista, como la reserva de Mbaracayú, en el norteño departamento de Canindeyú y el Parque San Rafael, enclavado entre los departamentos de Itapúa y Caazapá.
Guyrá Paraguay lanzó la alarma en el ámbito ambientalista frente al serio riesgo de desaparición que corren los escasos bosques sobrevivientes frente a la desenfrenada tala con fines exportables y una endeble legislación nacional sobre medio ambiente. Paraguay cuenta con la segunda masa boscosa de América después de la Amazonía.
Para combatir la deforestación, el gobierno estableció el Servicio Forestal Nacional (SFN) en 1973 con el fin de proteger y ampliar los bosques; en 1991, prohibió la exportación de cuatro especies en peligro de extinción y compró 150.000 hectáreas de bosque para su conservación. Paraguay protege el 3,5% (2004) de su territorio bajo la forma de parques y otras reservas naturales, frente a un 2,1% en Argentina, 3,9% en Brasil y 11,1% en Bolivia. Hay más de treinta parques nacionales y reservas ecológicas, como el Bosque Mbaracayú, declarado Reserva de la Biosfera, el Complejo Ecorregional “Bosque Atlántico” (compartido con Brasil y Argentina), la Reserva de recursos manejados Tinfunqué, y los parques nacionales Defensores del Chaco y Río Negro.
Paraguay forma parte de tratados internacionales relativos a biodiversidad, cambio climático, especies en peligro de extinción, desechos peligrosos y humedales (Convención de Ramsar).

IX - POSIBLES SOLUCIONES ANTE ESTOS HECHOS
1… GESTION FORESTAL SOSTENIBLE

Gestión forestal es un sistema de intervención en los bosques, también denominado ordenación forestal u ordenación de montes, cuyo fin es alcanzar objetivos predeterminados. La gestión del patrimonio forestal tiene como finalidad proteger la base biológica sin olvidar la producción forestal, en especial la obtención de madera. Esta producción suele basarse en la explotación sostenible, el flujo regular y continuado de producción que el bosque en cuestión puede mantener sin perjuicio de su productividad.
La gestión forestal comprende actividades orientadas a garantizar la protección a largo plazo de los servicios ambientales de los bosques, en especial su diversidad biológica, la conservación del suelo y de las cuencas y la regulación climática. Algunos bosques se dejan en reserva para obtener de ellos estos servicios; en todo el mundo, más o menos un 5% de los bosques se encuentran en áreas protegidas en las que no se explota ningún producto, como son los parques nacionales y reservas naturales.
Los sistemas de gestión forestal tradicionales empleados en muchas áreas de bosque han permitido mantener el rendimiento de la producción de muchos productos durante siglos. Por ejemplo, el procedimiento de explotación practicado en Gran Bretaña desde la edad media gestionaba pequeñas superficies de bosque para la producción de carbón vegetal y productos madereros a pequeña escala, como los materiales para cercados. Este tipo de explotación suponía la tala y entresacado regular de árboles, pero garantizaba también la continuidad de todo el ecosistema al limitar su uso a niveles que podían ser compensados por la regeneración gradual y continuada. Muchas de estas áreas se encuentran hoy sometidas a presión económica y la deforestación va en aumento. Los enfoques científicos empleados para llevar un bosque natural a un estado de rendimiento sostenido a escala mucho mayor se desarrollaron en los siglos XVIII y XIX en Europa central.
La gestión forestal abarca diversas actividades relacionadas con la planificación, la explotación y la supervisión: evaluación de la calidad del paraje, riqueza forestal y medición del crecimiento, planificación forestal, provisión de carreteras e infraestructuras, gestión del suelo y el agua para preparar y mejorar la zona, silvicultura (cuidado del bosque) para alterar las características del bosque (limpieza, entresaca, tala, regeneración o plantación de árboles, y fertilización para obtener plantaciones de la especie, edad y tamaños deseados), actividades de explotación, medidas de control del rendimiento para mantener la producción a niveles sostenibles, y, por último, protección contra las plagas, las enfermedades, el fuego y las condiciones climáticas extremas.
El tiempo necesario para que estas actividades generen árboles maderables, es decir con una talla y características que hacen que su madera sea aprovechable, recibe el nombre de turno de corta; también se llevan a cabo talas selectivas intermedias o entresacas. Los grupos de árboles pueden ser de la misma edad (en la mayoría de las plantaciones) o de edades diferentes (en la mayoría de los bosques naturales).
Debido a esta presión, y dado que existe demanda de otros bienes y servicios de los bosques madereros, los objetivos de la gestión forestal en la mayor parte de los países empiezan a ampliarse. Se hace hincapié no sólo en la producción de madera, sino en el concepto, más amplio, de una gestión forestal sostenible, que es lo que en la terminología forestal se enciende como ordenación de montes. Ésta cubre todo el espectro de los objetivos relacionados con el bosque, desde su conservación hasta su explotación, y suele incluir objetivos múltiples. Entre ellos pueden contarse la explotación de madera, la recolección de frutos, setas y plantas medicinales, la captura de animales, la conservación del suelo y el agua, la conservación de la biodiversidad y los fines recreativos y paisajísticos. Además, la gestión sostenible de los bosques supone equilibrar las necesidades de hoy en día con las de las generaciones futuras. Esto otorga a los silvicultores un papel más relevante en la toma de decisiones sobre el uso del suelo además de suponer una más amplia participación de los grupos de interés no directamente relacionados con los bosques en la determinación de los objetivos de la gestión forestal. La gestión forestal sostenible implica, por tanto, la gestión del patrimonio forestal para satisfacer los objetivos económicos, sociales y ambientales definidos para el sector.
En ocasiones se emplean los estudios de impacto ambiental y el análisis coste-beneficio para contribuir a la integración de objetivos, así como para escoger entre ellos cuando ésta no es posible. Los usos incompatibles suelen asignarse a zonas separadas dentro del mismo bosque. Este tipo de distribución por zonas es común en el Reino Unido; no obstante, se están desarrollando métodos para garantizar que todos los bosques cubran los objetivos relacionados con el paisaje, la fauna y el uso recreativo.
2… CONSERVACION DE LOS BOSQUES
La conservación de los árboles que componen los bosques descansa sobre tres principios fundamentales. El primero es la protección del árbol en crecimiento contra el fuego, los insectos y las enfermedades. El fuego, considerado un destructor de los bosques, es también, una herramienta útil para su mantenimiento, si se emplea con precaución. Algunos árboles madereros necesitan de hecho el fuego para regenerarse con éxito. Los insectos, como la lagarta peluda, las moscas de sierra y la procesionaria del pino, y las enfermedades ocasionan grandes pérdidas. No obstante, las medidas de control biológico, las ocasionales fumigaciones aéreas, los ciclos de tala adecuados y el desbrozado resultan cada vez más eficaces. El segundo principio está relacionado con los métodos de explotación, que van desde la tala de todos los árboles (tala integral) hasta la tala de árboles maduros previamente seleccionados (tala selectiva), y con la reforestación, bien por medios naturales o por plantación de árboles nuevos. La intensidad y frecuencia de las talas debe tener como objetivo la producción sostenida durante un periodo de tiempo indefinido. El tercer principio de la conservación es el uso integral de todos los árboles abatidos. Los avances tecnológicos, como el aglomerado y el laminado, han dado uso a las ramas, los troncos defectuosos, los árboles pequeños que no pueden serrarse en tablones, y los llamados árboles inferiores.
3… REFORESTACION
Como los árboles son un recurso renovable, después de la tala se procede a una reforestación en la que se plantan nuevos árboles y se ayuda a que el terreno se regenere de forma natural. En los países desarrollados los árboles cultivados en los bosques de explotación comercial superan a los que se talan o mueren por el ataque de insectos y enfermedades. Por ejemplo, el American Forest Council, un organismo industrial estadounidense, afirma que en la actualidad hay más árboles en los bosques de su país que en la década de 1970, y que casi el 70% de los bosques existentes cuando llegaron los primeros colonos europeos a principios del siglo XVII permanecen todavía. Sin embargo, no ocurre lo mismo en todas las zonas de recolección de madera, por lo que existe una preocupación generalizada por los efectos de la tala indiscriminada, en particular en los bosques tropicales.


CONCLUSION

La deforestación es un hecho que ocurre y que seguirá ocurriendo especialmente si las autoridades mundiales no toman las medidas necesarias para provocar un cambio. No hay que dejar de lado el papel que jugamos nosotros, los jóvenes, ya que somos los llamados a generar ideas que en un futuro cercano lleven a una solución de este problema. Además serviremos como creadores de conciencia en nuestro círculo cercano y en nuestras futuras generaciones.
El bosque en general, especialmente el tropical, ha experimentado una disminución drástica, lo que nos puede llevar a eliminar una fuente de riqueza no considerada hasta ahora. Con esto me refiero a eliminar una fuente de recursos medicinales, turísticos, climáticos y otros que están por conocerse.
En las partes donde nos presentamos para observar los terrenos se ve claramente la deforestación de lo que un día fueran cultivados por diferentes clases de árboles y arbustos. Y esto nos permite ver la necesidad de trabajar muy arduamente para ayudar en el sistema del medio ambiente. Se puede mejorar la situación de la deforestación de una forma simple, conservando los bosques y utilizándolos racionalmente, sin destruir las especies más valiosas y dejando que se regenere con sus propias semillas, Para proveer leña y otros productos forestales, se debe sembrar árboles de rápido crecimiento, que se puedan aprovechar en pocos años. También se puede plantar árboles entre los cultivos (Agro silvicultura).
Otra forma de solucionar este problema sería los sistemas agroforestales, que son aquellos en los que se mantienen ciertas especies de árboles y se realiza un cultivo o ganadería asociado el campesino obtiene una renta sin destruir, de dos o más rubros diferentes preservando el medio ambiente.
Espero que todos los lectores de este trabajo les hayan servido para crear conciencia y agradezco por este medio el apoyo constante de los profesores y mis padres para la realización de este trabajo.

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