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El polvorín

En Bolivia se siembra casi la mitad de los transgénicos del mundo

23 Mayo 2012 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 Semil

 

21/05/2012   
Mucha de la agricultura boliviana se basa en un aprovechamiento integral de los recursos genéticos mediante el uso de mezclas varietales de cultivos de subsistencia, que ayudan a sus agricultores a mitigar los efectos del clima.

Actualmente, cinco países de Sudamérica siembran más de la mitad de los transgénicos del mundo, y Bolivia entre ellos, ya cuenta con 900 mil hectáreas de cultivos de soya con semilla genéticamente modificada. El Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Víctor Villalobos, habla desde Chile sobre esta realidad mundial y nacional.

El agrónomo y experto en Genética Vegetal observa, por ejemplo, que siendo Bolivia un país con gran diversidad biológica, mucha de su agricultura se basa en un aprovechamiento integral de los recursos genéticos mediante el uso de mezclas varietales de cultivos de subsistencia, que ayudan a sus agricultores a mitigar los efectos de las condiciones adversas del clima acentuadas ahora con el proceso de cambio climático.

Frente a todo pronóstico, los últimos indicadores sobre el avance de cultivos genéticamente modificados, demuestran que América del Sur se está constituyendo en la despensa de granos transgénicos del mundo con un total de casi el 38% del área sembrada.

Avance transgénico

El avance de cultivos transgénicos en el Cono Sur es una realidad a la que no escapa Bolivia en donde se cultivan alrededor de 900,000 has. de soya transgénica. Ahora bien, el debate en torno de los transgénicos, ha dejado de centrarse en torno a aspectos científicos y agrícolas y ha entrado en los campos legales y éticos con discursos de personas que poco conocen de la genética y de la agricultura.

Una opinión que no es tomada en cuenta es la de los agricultores, que son finalmente quienes deciden si usan o no una tecnología con base en la normatividad vigente, en este caso la semilla de cultivos genéticamente modificados o transgénicos. En tal sentido, el IICA es respetuoso de las decisiones que cada país adopte sobre el tema y está más para guiar y asesorarlos. Un aspecto muy importante en el tema relativo al uso de los cultivos transgénicos, es que éstos se regulan mediante marcos legales en bioseguridad y el IICA asiste a los países en este tema.

El IICA reconoce que en los 34 países miembros hay posiciones diferentes que van desde aquellos que han implementado moratorias a los OGM (Organismos Genéticamente Modificados) hasta otros que solicitan la incorporación de más y nuevos cultivos GM. Lo importante es que cada país, en su soberanía, tome las decisiones que considere acertadas y pertinentes basado en rigurosos análisis técnicos (que incluyen aspectos biológicos, científicos, económicos, sociales, etc.).

Cuidado de la “Madre Tierra” vs transgénicos?

Hay evidencias como el caso del paquete tecnológico de soya complementado con la siembra directa, que mejora el suelo, disminuye el uso del agua y reduce la contaminación con agroquímicos, a la vez que reduce la emisión de gases de efecto invernadero. Este sistema de siembra es más beneficioso ambientalmente que la semilla de soya convencional, así como un beneficio al agricultor por la reducción de compra de agroquímicos y uso de maquinaria.

Sin embargo, el uso de la biotecnología y en particular de los cultivos transgénicos deberá analizarse caso por caso y comparándolo con sus sistemas convencionales. Los agricultores podrán tomar libremente su decisión, con base en la información técnica y enmarcada en las normas de bioseguridad establecidas por el país.

En Bolivia se aprobó la Ley 144 de Revolución Productiva, Comunitaria y Agropecuaria, que si bien garantiza desde el Estado, la recuperación, conservación, mejoramiento, producción y difusión de semillas nativas provenientes de los pueblos indígena originario campesinos, comunidades interculturales, afrobolivianas y de pequeños productores, también facilita el acceso a recursos genéticos con fines productivos y de investigación para consolidar la seguridad y soberanía alimentaria del país -siempre y cuando- su uso se enmarque en políticas de protección y defensa de los recursos genéticos del país, situación altamente criticada por los sectores conservacionistas y medioambientalistas del país.

FUENTE | www.jornadanet.com

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