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El polvorín

España: Los dirigentes de CCOO y UGT consuman su traición: renuncian a la huelga y llevarán la jubilación al Parlamento

14 Enero 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

CCOO y UGT dan una nueva tregua al gobierno que podrá completar sus brutales agresiones a la clase trabajadora con su pasividad cómplice, en una reedición "discreta" del "Pacto de la Moncloa bis".
Kaos. Laboral y Economía | Prensa | 13-1-2011
Los sindicatos renuncian a la huelga y llevarán la jubilación al Parlamento

Las maratonianas sesiones de negociación entre Gobierno y sindicatos de los últimos días han servido para constatar que el acuerdo para la reforma del sistema de pensiones es, hoy por hoy, imposible. Las distancias son tan grandes que tanto unos como otros parecen decididos a cerrar un acuerdo de mínimos y trasladar al Parlamento la responsabilidad de legislar sobre las cuestiones más espinosas de la reforma, especialmente la propuesta de ampliar la edad legal de jubilación a los 67 años, que el Ejecutivo considera "irrenunciable" y que para CCOO y UGT es "inadmisible".

Se trata, en palabras de algunos responsables de las partes implicadas, de alcanzar acuerdos puntuales antes del próximo día 28 "que no se van a escenificar", sobre los temas menos conflictivos, como las políticas activas de empleo, formación profesional o seguridad e higiene. Mientras, las grades decisiones sobre el sistema de pensiones se resolverán en la posterior tramitación parlamentaria del proyecto de ley correspondiente. Máxime cuando el Gobierno ha admitido ya en la mesa de negociación que el articulado del proyecto puede ser modificado en su paso por las cámaras legislativas.

Una decisión ésta que, en principio, están dispuestos a aceptar los sindicatos, que parecen renunciar a las posturas maximalistas del principio, y que paralizarían la convocatoria de una huelga general, dando así un respiro al Gobierno de cara a las elecciones municipales y autonómicas de mayo.

Es más, en medios sindicales se comenta que tanto CCOO como UGT estarían dispuestos a asumir el texto final de la reforma si sale del Parlamento con el respaldo de una amplia mayoría.

Consensuar con el PP

En esta línea, las dos centrales mayoritarias han exigido al Gobierno la incorporación inmediata de la patronal CEOE a la mesa de negociaciones y la apertura de diálogo con todas las fuerzas políticas parlamentarias y, especialmente, con el Partido Popular.

El propio secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, aseguró ayer que no contempla un acuerdo en materia de pensiones en el que no esté el PP y emplazó al presidente Rodríguez Zapatero a que se deje de declaraciones "grandilocuentes" y llame a Mariano Rajoy, para que su partido se sienta "cómodo" en ese gran acuerdo que se ha de construir.

Los dirigentes de CCOO son conscientes de que los populares se alinean con el bando sindical en su rechazo a prolongar la vida laboral de forma obligatoria y que, además, si se produce el vuelco electoral que aventuran las encuestas será un Gobierno del PP el encargado de desarrollar y poner en práctica la reforma laboral y la de las pensiones.

A este respecto, portavoces autorizados del Partido Popular confirmaban también ayer a elEconomista que los populares "hemos estado siempre con el Pacto de Toledo" y, por ello, sólo aceptarían elevar a los 67 años la edad legal de jubilación "si se hace de forma voluntaria e incentivada", mediante beneficios fiscales.

Desde el PP se exige también que "se equipare la edad real de jubilación, actualmente en 63 años, a la edad legal de 65 años", lo que probablemente evitaría subir hasta los 67, sobre todo si se acompaña de medidas complementarias que, entre otras, limiten al máximo las jubilaciones anticipadas.

Por su parte el Gobierno ha declarado ya su intención de incorporar a CEOE y abrir el debate a temas como la negociación colectiva o la reforma laboral, además de convocar también los grupos políticos para buscar su visto bueno tras el desacuerdo del Pacto de Toledo.


Moncloa trabaja en un gran pacto con CEOE y sindicatos al margen del PP

En el subconsciente colectivo del sindicalismo existe un viejo adagio. Sugiere que quien no negocia el conflicto social, no existe. Y esta antigua sentencia explica mejor que ninguna otra la nueva estrategia de los sindicatos mayoritarios, UGT y CCOO. También del Gobierno, que ha lanzado la negociación para  arrinconar al PP con un gran pacto social firmado por las centrales sindicales y los empresarios.

Lo que toca ahora es negociar y de ahí que tanto CCOO como UGT estén pergeñando una propuesta (todavía sin delimitar y en fase embrionaria) que tiene como objetivo alcanzar acuerdos con el Gobierno y los empresarios en materias como las pensiones, los reglamentos de la reforma laboral, la política energética, la retribución de los empleados públicos o las políticas activas de empleo.

El esquema de la negociación está aún por determinar, pero lo que está claro es que será multiformato. Es decir, en unos casos se producirán negociaciones bilaterales (empresarios y sindicatos) para abordar, por ejemplo, la negociación colectiva. Y en otro de carácter trilateral (con la participación del Gobierno) o con la implicación de las fuerzas políticas. Por ejemplo, durante la tramitación parlamentaria de la ley de reforma de las pensiones, cuyo anteproyecto debe aprobar el próximo 28 de enero el Consejo de Ministros.   

El Gobierno, según fuentes sindicales solventes, pretende tener listo el paquete de acuerdos -si finalmente los hay- antes del 22 de mayo, es decir, inmediatamente antes de las elecciones municipales y   autonómicas. Y el nuevo presidente de CEOE, Joan Rosell, es uno de los impulsores. De hecho, los empresarios están presionando al grupo parlamentario popular para que se 'moje' y se sume a un gran pacto para reformar el sistema de pensiones. También está por la labor UGT, que un principio se mostró fría a esta iniciativa que viene defendiendo CCOO desde hace al menos año y medio. Lo que está claro es que las negociaciones serán rápidas. No se quieren repetir anteriores negociaciones (reforma laboral) que se fueron pudriendo a medida que pasaban los meses. 

No se trata tampoco de reeditar una especie de nuevos pactos de la Moncloa -sellados en 1977 por las fuerzas políticas para apuntalar la democracia-, sino que más bien evocan a los viejos acuerdos interconfederales firmados en los primeros años 80. El último, el 29 de octubre de 1984 (por tres años), cuando UGT, CEOE y el Gobierno -CCOO no lo suscribió- firmaron el Acuerdo Económico y Social (AES). Este pacto fue heredero del Acuerdo Interconfederal (1983) firmado en esa ocasión por sindicatos y patronal, pero sin la presencia del Gobierno.

Objetivo: aislar al PP

Este esquema -que aísla políticamente al PP-, como sucedió en los tiempos de Manuel Fraga,  es el que ahora se quiere recuperar en un contexto económico parecido: en medio de una grave crisis económica. Aunque con un sustancial diferencia en cuanto al nivel de riqueza del país. Asímismo, hoy España es una economía mucho más internacionalizada que en el pasado, y  que además está vigilada al minuto por los mercados financieros debido a su elevado endeudamiento público y privado.

Las direcciones sindicales estiman que negociar ahora es posible precisamente porque se celebró la huelga general, y con este argumento quieren convencer a sus bases de que el acuerdo es posible pese a los recortes en el gasto social y la reforma laboral. En paralelo, seguirán adelante con la ILP (Iniciativa Legislativa Popular) con la que pretenden frenar la reforma laboral del Gobierno.

Las centrales parten en  su análisis de una premisa. Zapatero se ha comprometido ante la comunidad internacional a gobernar aunque sea por decreto si no hay acuerdo. Y hay que recordar que no sólo pende sobre los sindicatos la fecha del 28 de enero (pensiones), sino también la del 18 de marzo, fecha límite que ha dado el Ejecutivo para que centrales y empresarios pacten la negociación colectiva. Y el Gobierno ya ha filtrado (a la prensa amiga) para meter presión a los sindicatos que sin acuerdo se acaba la ultractividad de los convenios, lo que significa comenzar a negociar cada año desde cero las relaciones laborales en las empresas, lo cual es un torpedo contra la línea de flotación de los sindicatos y de los trabajadores. Por eso, la estrategia sindical tiene también algo de defensiva.

Como dice uno de los negociadores, entre otras cosas porque si se deja a los técnicos del Ministerio de Trabajo hacer la reforma de la negociación colectiva, facilitarán todavía más el descuelgue de las empresas en los convenios colectivos. "Y Zapatero ahora va en serio porque no le queda más remedio".

Desafección socialista

El acuerdo social puede ser global aunque no único, lo que evitaría a los sindicatos el ‘desagradable’ papel de haber facilitado la ansiada ‘foto’ que quiere Moncloa antes de las elecciones autonómicas y municipales. Pero al menos el PSOE lograría recuperar su imagen ante sus electores, que es la prioridad estratégica que se ha marcado Moncloa desde que Alfredo Pérez Rubalcaba oficia como vicepresidente político del Gobierno. Lo importante es achicar la desafección de los votantes socialistas, y en este contexto se explica la voluntad del Gobierno por pactar las reformas. Necesarias en todo caso en un momento económico como el actual. Y para lo cual ofrece flexibilizar la jubilación a los 67 años para que los sindicatos "puedan salvar la cara ante sus afiliados", asegura un representante de la patronal.

Con esta estrategia, los sindicatos quieren recomponer el consenso del Pacto de Toledo, que amenaza con romperse el próximo día 25 en la votación que se celebrará en el Congreso. El PP ya ha dicho que no  apoyará la prolongación obligatoria de la edad de jubilación hasta los 67 años. Y tampoco las fuerzas de izquierda (IU, ERC y BNG).

Pero un movimiento capaz de ser aceptado por los sindicatos y los empresarios, dejaría al PP descolgado de la reforma de las pensiones, y en eso está trabajando el Gobierno. Mientras que CEOE trabaja para que al acuerdo se sumen también los partidos políticos, en particular el PP y CiU. Por el momento, la primera reunión que se iba a celebrar hoy al máximo nivel (Valeriano Gómez, Toxo, Méndez y Rosell) se ha aplazado. Oficialmente, por problemas de agenda, aunque según fuentes conocedoras del proceso en realidad se quiere ganar tiempo para reordenar todo el esquema de negociaciones.

 

Su servilismo no conoce límites: los dirigentes de CCOO y UGT amplían la farsa negociadora hasta el 25 de enero. ¡Los nuevos Pactos de la Moncloa!
Toxo ya habla de "Pacto de la Moncloa bis" o de "Pacto de Estado", al que llama a incorporarse a la patronal. Cada día más cerca un pacto que supondrá la mayor perdida de derechos e ingresos de la historia reciente.
Kaos. Laboral y Economía | Prensa | 12-1-2011

Gobierno y sindicatos amplían la negociación para lograr un acuerdo sobre pensiones y mercado laboral

Trabajo destaca que "hay avances tangibles" y Toxo que ahora hay "mayor oportunidad de acuerdo" por las elecciones pese a las divergencias sobre la edad de jubilación

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, considera que es peor no aplicar las reformas que hacerlo sin tener un consenso amplio. Pero también es consciente de que necesita un acuerdo con los sindicatos sobre la reforma de las pensiones con vistas a las elecciones. Por este motivo, tal y como ha relevado hoy el secretario general de CC OO, el Ejecutivo y los representantes de los trabajadores han ampliado el abanico de temas sobre la mesa de negociación más allá del sistema de pensiones para forzar un acuerdo global y evitar que las discrepancias en el retraso de la edad de jubilación provoquen un nuevo fracaso.

El secretario general de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo, ha avanzado en Hoy por Hoy un posible pacto social para salir de la crisis. -

Así, Gobierno y sindicatos ahora también están hablando de negociación colectiva, un aspecto pendiente de la reforma laboral y para lo que se requiere la implicación de la patronal, o sobre empleo juvenil, entre otros asuntos. "En la situación económica en la que estamos se precisa de un gran esfuerzo que debe derivar en una gran concertación, cada uno con su responsabilidad, y sobre todo poner la vista mas allá de mañana", ha valorado Toxo en una entrevista a la Cadena Ser en la que ha abogado por alcanzar un gran pacto social.

Según ha anunciado el líder sindicalista, para lograrlo, los empresarios también se sumarán a las negociaciones que se están llevando a cabo entre el Gobierno y los sindicatos. El Ejecutivo, por su parte, buscará un acuerdo con los partidos en el Congreso con el que reactivar el Pacto de Toledo. "El momento es muy distinto al de la reforma laboral", ha añadido Toxo antes de argumentar que la proximidad de las elecciones municipales, donde los sondeos auguran un correctivo para el PSOE, condiciona el resultado de los contactos.

Para Toni Ferrer, secretario confederal de Acción Sindical de UGT, es necesario llegar a un pacto global con el Gobierno y con las organizaciones patronales que vaya más allá de la reforma de las pensiones y que incluya, entre otros temas, la negociación colectiva. Como para ello es necesario implicar a la patronal, Ferrer ha añadido que esta misma tarde propondrá a la CEOE retomar los contactos, congelados por el relevo al frente de la asociación de empresarios en diciembre.

Bajo el nuevo planteamiento, el ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, se ha mostrado confiado hoy en que el Gobierno y los sindicatos puedan acercar posturas en las próximas semanas, ya que, en su opinión, "hay avances tangibles" en las negociaciones maratonianas que se están llevando a cabo entre el Ejecutivo y las centrales.

Según ha añadido, las partes han "avanzado sustancialmente" y que las negociaciones "van bien y están vivas". El ministro, que ha asegurado que los sindicatos "ven la necesidad de que la elevación de la edad de jubilación no sea generalizada", ha reconocido que todavía hay diferencias sobre las condiciones y la forma en que se produciría el alargamiento de dicha edad. Para Toxo, sin embargo, los contactos sobre la propuesta de retrasar la jubilación de los 65 a los 67 años "están en un punto de dureza importante, porque la distancia es grande". En la misma línea, UGT advierte de que las negociaciones están en un momento "crítico" y han recordado la amenaza de movilizaciones, entre las que no descartan una nueva huelga general, en función de su resultado.

Con vistas a lo que sucederá a partir de ahora, Valeriano Gómez ha adelantado que las partes seguirán negociando en cuanto culmine el Consejo Confederal de CC OO y toda vez que UGT ayer consultó a sus órganos de dirección y consulta, aunque no ha precisado una fecha concreta. En todo caso, se ha mostrado convencido de que "puede haber posibilidades de vislumbrar un acuerdo en las fechas previstas", antes del 28 de enero, que es el día en el que el Gobierno presentará un proyecto de ley sobre la reforma de las pensiones. No obstante, ayer las partes acordaron alargar el plazo inicial marcado antes de Navidades hasta el 25 de enero por si hiciera falta para lograr presentar a la opinión pública algo más que un nuevo fracaso del diálogo social.


PROPONE UN ACUERDO GLOBAL DE REFORMAS
 
CCOO confía en la cercanía de las elecciones municipales para llegar a un acuerdo sobre pensiones
 
  • Toxo cree que elevar el retiro a los 67 años reducirá las pensiones un 25%
  • Ultimatum de Valeriano Gómez: 'El 28 de enero debe haber un proyecto de ley'
  • CCOO propone un acuerdo global de partidos y agentes sociales

Madrid.- El ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, confía en que el Gobierno y los sindicatos firmen en las próximas semanas un acuerdo sobre la reforma de las pensiones porque "hay avances tangibles" en unas negociaciones que "van bien y están vivas", aunque los agentes sociales creen que este acercamiento se debe a la proximidad de las elecciones de mayo.

El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, también ve una "mayor oportunidad de acuerdo" en la reforma para las próximas décadas gracias a que las elecciones municipales de mayo están a la vista, al tiempo que insistió en que los sindicatos harán "lo que esté en sus capacidades" para defender el sistema de pensiones.

En declaraciones a la Cadena Ser, Toxo afirmó ver el escenario actual "de forma muy distinta al previo de la reforma laboral", que acabó en la huelga general del pasado 29 de septiembre. "Las elecciones (municipales de mayo) estaban mucho más alejadas en aquel momento de lo que están en este momento", y por ello hay "una mayor oportunidad de acuerdo ahora".

En cualquier caso, el ministro de Trabajo ha dado un ultimatum sobre la reforma: "Debe haber acuerdo, pero el 28 de enero debe haber un proyecto de Ley".

"Contamos con una buena base compartida con los sindicatos", ha indicado Valeriano Gómez, quien admite no obstante que queda "un importante" camino por delante y que aún existen diferencias "importantes", como es el incremento de la edad de jubilación de 65 a 67 años.

Sin embargo, Toxo ha asegurado que el aumento de la edad de jubilación supondrá la reducción de las pensiones en el futuro entre un 20 y un 25% y que castigará especialmente a las mujeres, incorporadas más tarde al mercado laboral.

Mensaje de unidad a los mercados

CCOO y UGT han propuesto alcanzar un acuerdo global entre los partidos políticos y los agentes sociales para calmar a los mercados, informa Begoña P. Ramírez.

Esta iniciativa es del agrado del Gobierno, que se plantea introducir dentro de la mesa negociadora con los agentes sociales otras reformas como la de la negociación colectiva, la de las políticas activas de empleo o la energética para llegar a un pacto global.

El secretario de Comunicación del sindicato, Fernando Lezcano, ha explicado que este mensaje de unidad consistiría en un acuerdo común entre el Parlamento, la patronal y los sindicatos sobre un paquete de reformas también políticas industriales.

No obstante, sobre la reforma del sistema de pensiones, CCOO ha exigido al Gobierno llegar a un acuerdo antes del 25 de enero, aunque enfatiza en que no aprobará en ningún momento el incremento de la edad de jubilación.


Zapatero afirma que la reforma es "imprescindible e irrenunciable"

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha advertido hoy de que la reforma del sistema de pensiones es "imprescindible e irrenunciable". Eso sí, ha asegurado que el Ejecutivo intentará "hasta el límite de sus posibilidades" los acuerdos para aprobarlas y que tendrá en cuenta la opinión del Pacto de Toledo y los sindicatos en la propuesta que presentará el 28 de enero.

Durante la presentación del Informe Económico 2010, el presidente ha comentado que el Gobierno seguirá tratando de alcanzar el mayor grado posible de acuerdo político y con los interlocutores sociales, porque considera que las reformas que antes surten efectos son las compartidas.

No obstante, ha vuelto a advertir de que el Gobierno tendrá que tomar una decisión si no hay acuerdo y ha recurrido al problema del envejecimiento para justificar la necesidad de adoptar cambios. Si ahora hay cuatro trabajadores por pensionista, en 2050 solo habrá uno y medio, ha argumentado. Además, ha recordado que se tendrán en cuenta los años cotizados y la penosidad del oficio durante el periodo de adaptación de la nueva edad de jubilación de 67 años.

"Las reformas no son fáciles de adoptar porque a corto plazo generan sacrificios", ha reconocido antes de defender que, a largo, suponen mejoras para el conjunto de la sociedad. Asimismo, ha vuelto a reiterar que abordando ahora la reforma, las medidas se podrán aplicar de forma "gradual y progresiva".


 
PRESENTACIÓN DEL 'INFORME ECONÓMICO 2010'
 
 
Zapatero presiona a los sindicatos y advierte de que habrá reformas con o sin consenso

 

Madrid.- El presidente del Gobierno ha advertido a los sindicatos de que "cumplirá sus compromisos de reformas" con o sin consenso, y que en el primer semestre del año se van a culminar aquellas emprendidas en materia de finanzas, pensiones y empleo.

En la presentación del 'Informe económico de 2010' ante un nutrido grupo de empresarios y con la llamativa ausencia de los representantes de los sindicatos mayoritarios, José Luis Rodríguez Zapatero ha afirmado que la falta de reformas es peor que "la ausencia de consensos amplios para fraguarlas y aplicarlas".

En este sentido, el jefe del Ejecutivo ha dicho que el Gobierno seguirá tratando de alcanzar el mayor grado posible de acuerdo político y con los interlocutores sociales, porque considera que las reformas que antes surten efectos son las "compartidas".

Por esta razón, intentará "hasta el límite de sus posibilidades" los acuerdos para aprobarlas, pero ha insistido en que las reformas "son la clave" para fortalecer el crecimiento de la actividad y alcanzar la recuperación del empleo.

La más inminente, la de las pensiones, verá la luz el próximo 28 de enero. "Tendremos en cuenta las recomendaciones del Pacto de Toledo y de los sindicatos", con quienes se está negociando en la actualidad, pero el presidente ha insistido en que es "imprescindible" retrasar la edad de jubilación a los 67 años por "razones demográficas", por el aumento de la esperanza de vida y por la evolución de la pirámide de población. "Actualmente", ha dicho, "hay cuatro personas en edad de trabajar por cada pensionista. En 2050, habrá 1,5 personas".

La reforma de las pensiones será "gradual, progresiva y flexible", teniendo en cuenta el tiempo efectivamente trabajado para poder retirarse con anterioridad a la nueva edad legal de jubilación y en función de la naturaleza del empleo desempeñado.

En cuanto a la reforma laboral, ésta se va a "completar" con las políticas activas de empleo, donde se pondrá el acento en la formación en lugar de los subsidios por desempleo.

Asimismo, el Gobierno "adoptará las medidas necesarias si los agentes sociales no logran un acuerdo en la negociación colectiva", orientada a que los empresarios tengan más facilidad para adaptar las condiciones laborales a la situación económica. Zapatero ha recordado que la actual estructura no se ha cambiado desde hace tres décadas.

Sobre el sistema financiero, el presidente ha reclamado a las cajas fusionadas que ejecuten de forma "rápida y eficaz" sus planes de reestructuración operativa e integración de actividades, lo que incluye el cierre de sucursales y el ajuste de plantillas.

El jefe del Gobierno ha insistido en que, "a pesar de la solidez general de nuestras entidades de crédito", subsisten dudas "sobre su vulneralidad frente a una evolución adversa de la economía y, en particular, de las consecuencias de la crisis del mercado inmobiliario"

Mejora de la competitividad

Además de estas medidas, el presidente ha anunciado que planteará a las comunidades autónomas "actuaciones concertadas en materia de horarios comerciales" y medidas para reducir las actividades sometidas a licencia municipal. El objetivo es revisar unas "ataduras que todavía limitan" la capacidad de la economía.

Zapatero también ha destacado la importancia de la ley de servicios profesionales, que el Consejo de Ministros aprobará en febrero, y la ley de economía sostenible, que el Parlamento dará luz verde en las próximas semanas.



Entrevista a Toxo en:



http://www.cadenaser.com/actualidad/audios/entrevista-ignacio-fernandez-toxo-hoy-hoy/sernoteco/20110111csrcsr_9/Aes/

 

 

La burocracia de CCOO y UGT prepara la próxima gran canallada
No hay otro camino que seguir aunando fuerzas para levantar un referente sindical de clase y alternativo que convierta en un clamor la exigencia de huelga general y de una salida obrera a la crisis.
Corriente Roja | Para Kaos en la Red | 13-1-2011

Las reuniones entre Toxo y Méndez con el Gobierno han entrado en una nueva fase. Siguen adelante mientras Zapatero se reafirma en que no cederá un milímetro en su pretensión de llevar la jubilación a los 67 años. Hablamos de una bajada del orden del 25% de las ya míseras pensiones, de una reforma que atenta especialmente contra los jóvenes y las mujeres. Hablamos de que un trabajador/a que comience su vida laboral a los 24 años deberá trabajar cada día de su vida, en un país con cerca de 5 millones de parados, para llegar a los 67 años y cobrar una prestación que habrá sido ya limitada por la ampliación de los años de cálculo. Mientras tanto bancos y aseguradoras se frotan las manos con la expectativa de negocio de los planes privados de pensiones.

El Gobierno también ha dejado claro que ni hablar de echar atrás la reforma laboral y que en Marzo vendrá la de la negociación colectiva, donde pretende eliminar la ultractividad en los convenios colectivos, es decir que carezcan de eficacia al final del período firmado y   comiencen de cero cada vez, sin respetar derechos adquiridos. Mientras, miles están siendo despedidos, el paro sigue aumentando, se suceden las privatizaciones y miles de trabajadores de ayuntamientos y subcontratas acumulan meses sin cobrar. En este panorama, Toxo había afirmado rotundo el 18 de Diciembre que si el Gobierno mantenía sus propuestas habría huelga general. El gobierno las mantiene y reafirma, pero Toxo y Méndez siguen negociando y anuncian un giro. Ahora, según Toxo, hay oportunidad de acuerdo”, “la situación es excepcional y merece un esfuerzo excepcional, un Pacto de estado, una gran concertación”.

Vistas las posiciones de Gobierno y patronal, la única “gran concertación” posible pasa por el acatamiento de los sindicatos de todo el “plan anticrisis” de los banqueros, la UE y el FMI. Una “concertación” donde las direcciones sindicales se dediquen a desmovilizar a los trabajadores/as y a evitar las protestas, a cambio de favores y dinero para preservar el aparato, como los 27 millones entregados días atrás a CCOO y UGT para “formación”, y sin obligación de “justificación” de los gastos corrientes. O se dedican a garantizar la paz social o se acaban los privilegios, los “liberados” y la financiación, ese es el ultimátum que les dieron y que se expresó en los decretazos de Murcia y de la Comunidad de Madrid, y de ahí este giro. Esa es su “gran concertación: vender a los trabajadores/as y avalar un retroceso social de décadas para preservar unos aparatos cada vez más decadentes y desacreditados.

Lejos de dar continuidad a la huelga general del 29-S, Toxo y Méndez preparan la enésima canallada, intentando repetir unos Pactos como los de la Moncloa de 1977, que marcaron la liquidación de la lucha obrera, salvaron la continuidad de los aparatos estatales franquistas, impusieron un retroceso histórico en derechos laborales y prepararon el desmantelamiento industrial y largos años de desempleo masivo.

Unir fuerzas para construir un referente sindical alternativo 

El papel infame de los Toxo y Méndez es posible porque la brutalidad del ajuste sigue teniendo aturdida, confusa y desmoralizada a una clase obrera que reacciona como puede, de manera explosiva a veces, como los parados de Melilla, los empleados públicos en Murcia o los controladores, y como sucederá en nuevas explosiones sociales. La burocracia sindical, en ausencia de un referente sindical y político alternativo, encuentra en esta debilidad su margen de maniobra.

Pero también es cierto que, a diferencia de etapas anteriores como cuando los Pactos de la Moncloa, hoy la burocracia sindical no cuenta con el prestigio y el crédito social de entonces. Por eso el reto y la oportunidad para el llamado sindicalismo de clase alternativo es enorme. Se trata de redoblar esfuerzos para unir fuerzas y ampliar la base obrera del sindicalismo alternativo. La decisión de la mayoría sindical vasca y de la CIG de convocar huelga general para el día 27 de enero en Galicia y Euskal Herria, debe ser saludada y aprovechada para convertir el 27 en una jornada estatal de lucha, con paros para celebrar asambleas y movilizaciones en la calle. El apoyo de la mayoría de las organizaciones de la Plataforma Hay que Pararles los pies a esta iniciativa es un paso importante. Pero faltan muchos más. Falta la CGT que debe asumir sus responsabilidades y formar parte de esta iniciativa unitaria. Falta sumar a multitud de comités de empresa e incorporar a los sectores de oposición de CCOO. Hay que preparar entre todos una respuesta superior para antes de la aprobación de la ley.

El papel de los sectores critiCCOOs no puede ser el desempeñado hasta ahora. Quedarse en una oposición testimonial interna que no sale a la calle, no se suma a iniciativas unitarias y no esté dispuesta a movilizar, empezando por el 27 de enero, sería acabar como cómplices de la dirección del Sindicato

No hay atajos ni desesperaciones para responder a la situación, no hay otro camino que seguir aunando fuerzas para levantar un referente sindical de clase y alternativo que crezca y se fortalezca arropando las luchas y trabajando desde la base, para convertir en un clamor de millones la exigencia de huelga general y de una salida obrera a la crisis.

Editorial de Página Roja de enero de 2011, publicación mensual de Corriente Roja

www.corrienteroja.net

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