La esposa del expresidente hondureño Manuel Zelaya, Xiomara Castro, criticó hoy al presidente de EE.UU., Barack Obama, por “terminar apoyando al dictador” (Roberto Micheletti) tras el golpe de Estado de 2009 a su marido.

“Ustedes conocen cómo alardeaba (Obama) con un discurso democrático diciendo que en Honduras había habido un golpe de Estado, y terminó apoyando al dictador”, subrayó Castro en un mensaje durante la instalación de la Asamblea Nacional del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) en Tegucigalpa.

Aunque no lo citó por su nombre, el dictador al que se refirió Castro es Roberto Micheletti, quien era titular del Parlamento y terminó ejerciendo como presidente de facto durante los siete meses que le restaban a Zelaya. 

El nombramiento de Micheletti tras el golpe de Estado a Zelaya fue calificado como una “sucesión constitucional” por el Parlamento hondureño.

El FNRP exige una Constituyente y el retorno incondicional de Zelaya, quien fue derrocado cuando impulsaba una consulta popular para una Constituyente, aún cuando tenía una prohibición legal.

Según Xiomara Castro, Obama terminó “apoyando al dictador, al que asesinó a la democracia para que realizara un fraude electoral, un estado de sitio y cancelación de medios de comunicación, crímenes y represión”.

“Señor presidente Obama, estoy segura que el pueblo norteamericano no acepta el apoyo que ustedes le dan a quienes violentan los derechos humanos en Honduras”, añadió la exprimera dama de Honduras.

También hizo un llamamiento a Estados Unidos a que deje que los hondureños vivan en paz y escojan el sistema de vida que quieren.

“Sepa usted (Obama) que mientras estemos vivos los integrantes de esta Resistencia en Honduras, no vamos a claudicar y no vamos a olvidar jamás su responsabilidad en este estado de represión en que vivimos y vamos a seguir luchando hasta que esta inaceptable situación cambie en nuestro país”, enfatizo Castro.

Castro recordó los momentos difíciles vividos por ella, su esposo y el resto de su familia a raíz del golpe de Estado, y clamó porque se castigue a los responsables de múltiples violaciones a los derechos humanos.

En su opinión “es inaceptable que los militares continúen teniendo apoyo de los Estados Unidos para sostener aparatos de asesinos paramilitares como en la década de los 80″, cuando hubo represión política en Honduras.

Castro, quien llegó acompañada de la madre del expresidente Zelaya, Hortensia Rosales, participa en la asamblea del FNRP como delegada por los pueblos indígenas lencas.

En la Asamblea Nacional del FNRP, que concluirá mañana, se decidirá si se constituye en un partido político o si continúa como un movimiento amplio en el que tienen participación representantes de diversos sectores sociales.

 

Tomado de Contrainjerencia