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El polvorín

Florece el Hip Hop político en América Latina

10 Octubre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Mientras el Hip Hop se torna parte del tronco de la industria cultural norteamericana a finales de los años 90, en América Latina se convierte en catalizador de núcleos de formación en las periferias urbanas y voz de los oprimidos.


Spensy Pimentel
Traducción: Carolina Casella

CD de Boca Floja, Mexico

CD de Boca Floja, Mexico

México, DF. Veinte años atrás, el rap político llega a su cumbre en Estados Unidos. Grupos como Public Enemy, Boogie Down Productions (BDP) y Niggers with Attitude (NWA) expresaban, cada uno a su manera, el descontento de los habitantes de los guetos de las grandes ciudades del país con la falta de oportunidades económicas para los más pobres y la violencia policíaca, especialmente en contra de los negros y latinos. La virulencia de las letras, recuperando muchas ideas y nombres del movimiento negro de los años 60 y 70, llamaba la atención, y los grupos llegaron a ser blanco de investigaciones del FBI. Congresistas de la derecha hacían discursos rabiosos y paranoicos.

¿Causa? ¿Efecto? Síntoma, de todas las maneras. Mientras hacían eco, por los guetos negros y latinos de los Estados Unidos, versos virulentos contra la policía, como “Fuck the police” / “They have the authority to kill a minority”, del NWA, una insatisfacción creciente resultó en una serie de revueltas en 1992, principalmente en Los Ángeles, donde policías acusados de dar una paliza al taxista negro Rodney King, captados por un camarógrafo amateur un año antes, fueron absueltos por un jurado formado mayoritariamente por blancos.

Después, los vientos cambiaron en Estados Unidos. La sucesión de gobiernos republicanos – que suelen cortar los gastos públicos, principalmente los destinados a la asistencia social – fue interrumpida en 1993 con la llegada del demócrata Bill Clinton. La caída del muro de Berlín, en 1989, dio fuerza al proyecto neoliberal traducido en el decálogo del Consenso de Washington, y los años 90 fueron marcados por la imposición de patrones económicos que interesaban a los mercados financieros. En América Latina, un grupo de gobiernos francamente alineados con Estados Unidos produjo apertura de los mercados, privatizaciones y el desmantelamiento de la economía. Los rentistas – los que viven de intereses – lucraron como nunca. En menor o mayor grado, el Continente se fue al suelo y sufre hasta hoy las consecuencias de la adopción de las famosas tareas de casa de organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.


CD de Los Aldeanos, Cuba

CD de Los Aldeanos, Cuba

La música de los guetos continuó reflejando el zeitgeist. Favorecida por las políticas de libre mercado, las privatizaciones y nuevas tecnologías, como el invento de la internet, sobretodo, la economía americana vivió un periodo de gran prosperidad. En paralelo, el rap ganó espacio en el mainstream al mismo tiempo que la protesta política pasó a ser una corriente minoritaria. Ganaba espacio, principalmente, el gangsta rap, cada vez más celebrando un modo de vida consumista de artistas que empezaban a ganar dinero con la música. Si los clips de rap antes denunciaban la violencia de la policía contra los jóvenes negros en la calle, ahora pasan a mostrar cómo un negro podía ser detenido como sospechoso en un coche de lujo de último modelo. En el filo de la navaja, entre las dos tendencias, se quedaban personajes como el hijo de Afeni Davis, una antigua integrante del Black Panthers Party, conocido como Tupac Shakur, más tarde 2Pac.

Pero la centella de consciencia política y revuelta traída por el Hip Hop como herencia de los movimientos negros de los años 60 y 70 no murió, solamente emigró. Escondida en los calabozos de la globalización neoliberal, se esparció por los continentes. En Francia, fue la banda sonora de las revueltas de los jóvenes de los barrios pobres contra las políticas neoliberales y la violencia policíaca. En Palestina, envuelve la lucha de los jóvenes en la Intifada. En África, el fruto de la diáspora negra volvió para sembrar la desobediencia civil contra el autoritarismo.

Y fue en América Latina que la semilla del Hip Hop encontró el suelo más fértil; en la región que, desde el siglo XIX, sufre con la sombra de la presencia norteamericana, la enseñanza sobre el valor de la organización comunitaria local en la producción cultural gana nueva dimensión. Mientras el Hip Hop se torna parte del tronco de la industria cultural norteamericana a finales de los años 90, en América Latina, se convierte en catalizador de núcleos de formación en las periferias urbanas y voz de los oprimidos.

 

CD del rapero GOG, Brasil

CD del rapero GOG, Brasil

 

Millares de jóvenes, a los cuales no les interesaban los partidos, los sindicatos o los movimientos negro e indígena, de pronto están leyendo obras de Malcolm X y Martin Luther King, buscando información sobre líderes como Zumbi dos Palmares, Che Guevara, Luisa Mahin o Tupak Katari, al mismo tiempo en que promueven fiestas, cursos de baile, dibujo y poesía; además de los trabajos sociales en las comunidades donde viven. La mayoría no se tornará campeón de ventas o millonario, pero seguramente cambiará su vida por esa sutil combinación de arte y política en que se ha convertido el Hip Hop.

Al sur de Río Grande también se baila

Los mexicanos, que son casi 30 millones, entre los nacidos en México y sus descendientes viviendo en Estados Unidos, tienen gran presencia en los guetos americanos, al grado que el país podría ser considerado casi tan importante en la composición de elementos del Hip Hop como Jamaica – de donde vinieron varios de los primeros participantes de fiestas de calle (block parties) donde surgió el movimiento, con elementos como DJing y Mcing. El rap chicano se impuso en los años 90, y el arte del lowriding, por ejemplo, típico de las comunidades mexicanas en la región de Los Ángeles, fue definitivamente incorporado al Hip Hop. No se puede ignorar, incluso, la posible influencia del arte latinoamericano en el grafiti, particularmente el muralismo centroamericano.

A partir de los años 90, uno de los periodos más castigados por las políticas neoliberales, el país generó simultáneamente un movimiento que se tornó referencia para la resistencia contemporánea al capitalismo: el zapatismo. Rappers como Olmeca, que vive en Los Ángeles, y Boca Floja demuestran la influencia del EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional).

Graffiti de Zapata

Graffiti de Zapata


Otro país latinoamericano cuyos inmigrantes estuvieron fuertemente vinculados a las raíces del movimiento es Puerto Rico. Algunos de los primeros Mcs, Djs, breakers y grafiteros tenían ascendencia portorriqueña o cubana, o ambas. Era portorriqueño, por ejemplo, Julio 204, precursor del grafiti y del propio Taki 183, el primer practicante de las tags que obtuvieron fama en los medios, en 1971. Otro descendiente de portorriqueños (y cubanos) era DJ Disco Wiz, integrante de una de las primeras crews de Mcs del Bronx.

Hoy, el rap político portorriqueño, conocido como rap boricua, celebra la soberanía del país y ataca a los invasores norteamericanos. En “Mano Dura”, Siete Nueve e Intifada denuncian la ejecución, por agentes del FBI, en 2005, de Filiberto Ojeda Ríos, líder independentista. El video de “Epica del Tiempo” de Intifada, celebra la resistencia a la ocupación norteamericana, que ya lleva 112 años.

En 2008, el reggaetón, una derivación latina del Hip Hop de tipo más comercial, originaria de Puerto Rico, entró en la política electoral, en la disputa entre Obama y McCain. Daddy Yankee declaró su voto a favor de McCain, y el rapper Siete Nueve le pedía: “Quedate callado!”. Una situación parecida ocurrió también en el gobierno de Bush, con el sambista brasileño Alexandre Pires, quien lloró al encontrarse al presidente norteamericano. “Falló, ensució la bandera brasileña / Avergonzando a la América Latina entera / Inocencia, oportunismo, ignorancia de la historia / Lloró en los brazos de quien tiene fama sin gloria”, cantó para él en esta época el rapper GOG.

En Brasil, el rap se tornó rápidamente em una de las principales expresiones de un fuerte movimiento de auto-afirmación de la población negra y de reivindicación de espacios en la política, en la economía y en la sociedad. Nombres como los de Racionais MCs y GOG inspiraron a millares de jóvenes a buscar comprender mejor su historia y su vida. Toda una generación de rappers destacó en el país desde inicios de los años 90, destacando a su vez, la problemática de la juventud negra en las periferias metropolitanas del país: son nombres como RZO, Sabotage, De Menos Crime, Conexão do Morro, MV Bill, Z’África Brasil, Dexter, entre otros. En la década actual, los rumbos de los trabajos de los Racionais y de Bill, entre otros, causa debate en el movimiento, incluyéndose contratos con grandes empresas y apariciones en la más grande red de televisión del país, la Globo, además de posicionarse en favor de acciones polémicas del gobierno de Lula como la coordinación de la misión de la ONU en Haití.

Graffiti puertorriqueño

Graffiti puertorriqueño


En tiempos de prosperidad en la economía de un gobierno que cuenta con la aprobación de la mayoría de la población negra y pobre, el rap político ha perdido espacio. Ganó terreno en el país el funk carioca, por ejemplo, una derivación de un estilo de rap norteamericano, el miami bass, más bailable y abordando temáticas más vinculadas a la sexualidad. Aún así, el funk carioca enfrenta la criminalización, de la misma manera que otras manifestaciones culturales populares, principalmente debido a las letras que abordan (y, desde el punto de vista de algunos, exalta) el crimen organizado de Rio de Janeiro. Artistas del funk carioca como Deize Tigrona obtuvieron fama internacional.

Al mismo tiempo, la mayor consciencia sobre los límites de la toma del poder por un partido de izquierda y la necesidad de seguir la lucha social fuera del ámbito estatal destacan a un nuevo grupo de activistas-artistas, como es el caso del colectivo Lutarmada. El desatino de la industria de la música también lleva a la reflexión sobre maneras alternativas de distribución, y nuevos patrones de comportamiento frente a los medios y los partidos políticos, como es el caso de los MCs Emicida, Rashid y Rapadura, o de los grupos Facção Central e Tr3f – este último, del escritor Ferréz, caso que demuestra la interrelación profunda entre el Hip Hop y el movimiento de literatura periférica, o marginal, en ciudades como São Paulo-. No siempre se trata de una “nueva generación”. Hay casos en que se trata de gente con años de carrera en el movimiento, pero que representan ese nuevo momento que llegó para el Hip Hop en Brasil, delante de la actual coyuntura política (el link arriba es para un clip de la Facción Central que fue censurado por la justicia en 1998).

 

CD Brô Mc´s, raperos guarani-kaiowá de Brasil

CD Brô Mc´s, raperos guarani-kaiowá de Brasil

En otros países, como Venezuela y Cuba, donde hay un explícito proyecto socialista en marcha, los gobiernos locales dan apoyo masivo al Hip Hop como forma de cultura joven. En Cuba, hasta existe un organismo estatal específico, la Agencia Cubana de Rap, para dar soporte al movimiento. Una intensa articulación con los afrocubanos en EE.UU acontece alrededor del evento Agosto Negro, que existe desde 1998 y envuelve, entre otros elementos, la solidaridad con presos políticos negros en Estados Unidos (como el padrasto de Tupac, preso hasta hoy) – por iniciativa de la activista Nehanda Abiodun, veterana del Black Power que obtuvo asilo político en Cuba-. Nombres fuertes de esa escena del rap político cubano son, entre otros, Anonimo Consejo, Los Aldeanos y Obsesión.

En Venezuela, desde 2005, el gobierno ayuda a promover la Cúpula Internacional de Hip Hop, que es anual y ya está en su 5a edición. Allí están grupos como Hip Hop Revolución, Kultura Santa y Séptima Raza. En sociedad con el gobierno, el movimiento está creando la red de Escuelas Populares de Artes y Tradiciones Urbanas (Epatu). Por las cúpulas venezolanas ya pasaron grupos de varios países, como Legua York (Chile), Actitud María Marta (Argentina) y Metaforus (República Dominicana). Y hay, evidentemente, también, los que cantan contra el gobierno.

Una de las grandes novedades de los últimos años, aún, es el rap indígena. En Bolivia, donde dos tercios de la población pertenecen a alguno de los más de 35 pueblos originarios del país, se destaca la producción de El Alto, donde apareció el grupo Wayna Rap, rimando en aymara (una de las dos principales etnias del país) y donde vivía el activista Ukamau Y Ke, muerto en 2009.

En Chile, los Mapuche, que son el principal grupo indígena del país, enfrentan pesada discriminación racial y violencia policíaca. La identificación con el Hip Hop es inevitable. En la frontera de Brasil con Paraguay, los Guarani-Kaiowa enfrentan una situación semejante: en las aldeas del grupo, sobreplobada por el confinamiento promovido por el gobierno brasileño a lo largo de todo el siglo XX, con la finalidad de liberar las tierras productivas de la región para el agro negocio, los jóvenes enfrentan hambre, enfermedades, suicidios y, ahora, como reacción, surgió el Hip Hop, cantado en guaraní.

 

CD del rapero Ukamau Y Ké de Bolívia

CD del rapero Ukamau Y Ké de Bolívia

 

El Hip Hop en América Latina no para de evolucionar y transformarse. Como en la metáfora de los modernistas brasileños, evocando la herencia de los indios tupi de la costa brasileña, caníbales en la época de la conquista, el continente promueve una antropofagia cultural, engullendo, digiriendo y transformando la herencia de la diáspora negra. En este momento, no sólo aparecen proyectos que demuestran cada vez más la consciencia de esa realidad, como el reciente disco Distant Relatives, del americano Nas y del jamaiquino Damian Marley. Con los artistas de más visión, millares de rappers, breakers, grafiteros aprovechan cada vez más las oportunidades para viajar y promover encuentros e intercambios.

PD: Aunque no es más la principal corriente del Hip Hop en Estados Unidos, el rap político sigue resistiendo. Artistas como Dead Prez, Mos Def, Talib Kweli, The Roots, Erikah Badu, entre otros, mantienen la linea de resistencia. La presencia de latinos y sus descendientes como Immortal Technique e Zack de la Rocha siguen fuertes –quién diría que una banda de rock como Rage Against the Machine ayudaría a mantener la línea de ataque en un periodo en que gran parte de los rappers está más preocupada en exhibirse con coches, ropas y joyas-. Existe el caso del inmigrante haitiano Wyclef Jean.que intentó ser candidato a presidente de su país natal.

PD2: Este texto es un esfuerzo para sistematizar una enorme cantidad de información. Agradecemos cualquier corrección, ampliación o apartados con los cuales los lectores puedan contribuir.

 

 

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Na América Latina, floresce o Hip Hop político

Ao mesmo tempo em que o Hip Hop se tornou braço da indústria cultural norteamericana, no final dos anos 90, na América latina ele se converteu em catalisador de núcleos de formação política nas periferias urbanas e voz dos oprimidos.

Por Spensy Pimentel

México, DF. Vinte anos atrás, o rap político chegava ao seu auge nos EUA. Grupos como Public Enemy, Boogie Down Productions (BDP) e Niggers with Attitude (NWA) expressavam, cada um a seu modo, o descontentamento dos habitantes dos guetos das grandes cidades do país com a falta de oportunidades econômicas para os mais pobres e a violencia policial, especialmente contra negros e latinos. A virulência das letras, recuperando muitas idéias e nomes do movimento negro dos anos 60 e 70, chamava a atenção, e os grupos chegaram a ser alvo de investigações do FBI. Congressistas da direita faziam discursos raivosos e paranóicos.

Causa? Efeito? Sintoma, de qualquer modo. Enquanto ecoavam pelos guetos negros e latinos dos EUA versos virulentos contra a polícia, como “Fuck the police” / “They have the authority to kill a minority”, do NWA, uma insatisfação crescente desembocou em uma série de revoltas em 1992, principalmente a partir de Los Angeles, onde policiais acusados de espancar o taxista negro Rodney King, flagrados por um cinegrafista amador um ano antes, foram absolvidos por um júri formado majoritariamente por brancos.

Logo depois, os ventos mudaram nos EUA. A sucessão de governos republicanos – que costumam cortar os gastos públicos, principalmente destinados à assistência social – foi interrompida em 1993 pela chegada do democrata Bill Clinton. A queda do muro de Berlim, em 1989, deu força ao projeto neoliberal traduzido no decálogo do Consenso de Washington, e os anos 90 foram marcados pela imposição dos padrões econômicos que interessavam aos mercados financeiros. Na América Latina, uma leva de governos francamente alinhados com os EUA produziu abertura dos mercados, privatizações e o desmantelamento da economia. Os rentistas – os que vivem de juros – lucraram como nunca. Em menor ou maior grau, o continente foi à lona e sofre até hoje as consequencias da adoção das famosas lições de casa de organismos como o FMI e o Banco Mundial.

A música dos guetos continuou a refletir o zeitgeist. Favorecida pelas políticas de livre mercado, as privatizações e as novas tecnologias, com o advento da internet, sobretudo, a economia americana viveu um período de grande prosperidade. Em paralelo, o rap ganhou espaço no mainstream ao mesmo tempo em que o protesto político passou a ser uma corrente minoritária. Ganhava espaço, principalmente, o gangsta rap, cada vez mais celebrando um modo de vida consumista de artistas que passavam a ganhar dinheiro com a música. Se os clipes de rap antes denunciavam a violência da polícia contra os jovens negros na rua, agora passavam a mostrar como, mesmo em um automóvel luxuoso de último tipo um negro ainda podia ser parado como suspeito. No fio da navalha entre as duas tendências ficavam figuras como certo filho de Afeni Davis, uma antiga integrante do Black Panthers Party, conhecido como Tupac Shakur, mais tarde 2Pac.

Mas a centelha de consciência política e revolta trazida pelo Hip Hop como herança dos movimentos negros dos anos 60 e 70 não morreu, apenas emigrou. Escondida nos porões das naus da globalização neoliberal, ela se espalhou pelos continentes. Na França, foi trilha sonora das revoltas dos jovens dos bairros pobres contra as políticas liberais e a violência policial. Na Palestina, embala a luta dos jovens na Intifada. À África, o fruto da diáspora negra voltou para semear a desobediência civil contra o autoritarismo.

E foi na América Latina que a semente do Hip Hop encontrou o solo mais fértil. Na região que sofre desde o século XIX com a sombra da presença norte-americana, os ensinamentos sobre o valor da organização comunitária local na produção cultural ganham nova dimensão. Enquanto o Hip Hop se torna parte do cerne da indústria cultural norte-americano no fim dos anos 90, na América Latina, ele se converte em catalisador de núcleos de formação política nas periferias urbanas e voz dos oprimidos.

Milhares de jovens, aos quais não falavam os partidos, os sindicatos ou os movimentos negro e indígena, de repente estão a ler obras de Malcolm X e Martin Luther King, a procurar informações sobre líderes como Zumbi dos Palmares, Che Guevara, Luisa Mahin ou Tupak Katari, ao mesmo tempo em que promovem festas, cursos de dança, desenho e poesia, além de trabalhos sociais nas comunidades onde vivem. A maioria absoluta não vai se tornar campeão de vendas, não vai se tornar milionário, mas terá, certamente, a vida mudada por essa sutil combinação de arte e política em que se converteu o Hip Hop.

Ao sul do Rio Grande também se danca

Os mexicanos, que são quase 30 milhões, entre os nascidos no México ou seus descendentes, vivendo nos Estados Unidos, têm tamanha presença nos guetos americanos que o país poderia ser considerado quase tão importante na composição dos elementos do Hip Hop como a Jamaica – de onde vieram vários dos primeiros envolvidos nas festas de rua (block parties) onde surgiu o movimento, com elementos como o DJing e o Mcing. O rap chicano se impôs nos anos 90, e a arte do lowriding, por exemplo, típica das comunidades mexicanas na região de Los Angeles, foi definitivamente incorporada ao Hip Hop. Não há como ignorar, ainda, a possível influência da arte latino-americana no grafite, particularmente o muralismo centroamericano.

Desde os anos 90, ao mesmo tempo que é um dos mais castigados pelas políticas neoliberais, o país também gerou um movimento que virou referência para a resistência contemporânea ao capitalismo, o zapatismo. Rappers como Olmeca, que mora em Los Angeles, e Boca Floja demonstram a influência do EZLN.

Outro país latino-americano cujos imigrantes estiveram fortemente ligados às raizes do movimento é Porto Rico. Alguns dos primeiros Mcs, Djs, breakers e grafiteiros tinham ascendência portorriquenha – ou cubana, ou ambas. Era portorriquenho, por exemplo, Julio 204, precursor do grafite e do próprio Taki 183, o primeiro praticante das tags a obter fama na mídia, em 1971. Outro descendente de portorriquenhos (e cubanos) era o DJ Disco Wiz, integrante de uma das primeiras crews de Mcs do Bronx.

Hoje, o rap político portorriquenho, conhecido como rap boricua, celebra a soberania do país e ataca os invasores norte-americanos. Em “Mano Dura”, Siete Nueve e Intifada denunciam a execução, por agentes do FBI, em 2005, de Filiberto Ojeda Rios, líder independentista. O vídeo de “Epica del Tiempo”, de Intifada, celebra a resistência à ocupação norte-americana, que já dura 112 anos.

Em 2008, na disputa entre Obama e McCain, o reggaeton, uma derivação latina do Hip Hop de apelo mais comercial, originária de Porto Rico, entrou na política eleitoral. Daddy Yankee declarou voto em McCain, e o rapper Siete Nueve pedia a ele: “Quedate callao!” Situação parecida ocorreu, também no governo Bush, com o sambista brasileiro Alexandre Pires, que chegou a chorar ao encontrar o presidente norte-americano. “Falhou, sujou, a bandeira brasileira / Envergonhando a América Latina inteira / Inocência, oportunismo, ignorância da história / Chorou nos braços de quem tem fama sem glória”, cantou para ele à época o rapper GOG.

No Brasil, o rap tornou-se, rapidamente, uma das principais expressões de um forte movimento de auto-afirmação da população negra e de reivindicação de espaços na política, na economia e na sociedade. Nomes como os dos Racionais MCs e GOG inspiraram milhares de jovens a procurar entender melhor sua história e sua vida. Toda uma geração de rappers obteve destaque no país desde o início dos anos 90, trazendo destaque à problemática da juventude negra nas periferias metropolitanas do país. São nomes como RZO, Sabotage, De Menos Crime, Conexão do Morro, MV Bill, Z’África Brasil, entre outros. Na década atual, os rumos dos trabalhos dos Racionais e de Bill, entre outros, causa debate no movimento, incluindo-se contratos com grandes empresas e aparições na maior rede de TV do país, a Globo, além de posicionar-se a favor de ações polêmicas do governo Lula como a coordenação da missão da ONU no Haiti.

Em tempos de bonança na economia, com um governo que tem aprovação de uma maioria absoluta da população negra e pobre, o rap político perdeu terreno. Ganhou espaço no país o funk carioca, por exemplo, uma derivação de um estilo do rap norte-americano, o miami bass, mais dançante e abordando temáticas mais ligadas à sexualidade. Ainda assim, o funk carioca enfrenta a criminalização, da mesma forma que outras manifestações culturais populares, principalmente devido a letras que abordam (e, do ponto de vista de alguns, exaltam) o crime organizado do Rio de Janeiro. Artistas do funk carioca como Deize Tigrona alçaram fama internacional.

Ao mesmo tempo, a maior consciência sobre os limites da tomada de poder por um partido de esquerda e a necessidade de continuar a luta social fora do âmbito estatal dão destaque a uma nova leva de ativistas-ativistas, como é o caso do coletivo Lutarmada. A falência da indústria da música também enseja a reflexão sobre formas alternativas de distribuição, e novos padrões de comportamento diante da grande mídia e dos partidos políticos, como é o caso dos MCs Emicida, Rashid e Rapadura, ou dos grupos Facção Central e Tr3f – este último, do escritor Ferréz, caso que demonstra a interrelação profunda entre o Hip Hop e o movimento de literatura periférica, ou marginal, em cidades como São Paulo. Nem sempre se trata de uma “nova geração”. Há casos em que se trata de gente com anos de estrada no movimento, mas que representam esse novo momento que chegou para o Hip Hop no Brasil, diante da atual conjuntura política (o link acima é para um clipe do Facção Central que foi censurado pela Justiça em 1998).

Em outros países, como Venezuela e Cuba, onde há um explicito projeto socialista em marcha, os governos locais dão apoio massivo ao Hip Hop como forma de cultura jovem. Em Cuba, existe até mesmo um organismo estatal específico, a Agência Cubana de Rap, para dar suporte ao movimento. Intensa articulação com os afrocubanos nos EUA acontece em torno do evento Agosto Negro, que ocorre desde 1998 e envolve, entre outros elementos, a solidariedade com presos políticos negros nos EUA (como o padrasto de Tupac, preso até hoje) – por iniciativa da ativista Nehanda Abiodun, veterana do Black Power que obteve asilo político em Cuba. Nomes fortes dessa cena do rap político cubano são, entre outros, Anonimo Consejo, Los Aldeanos e Obsesión.

Na Venezuela, desde 2005, o governo ajuda a promover a Cúpula Internacional do Hip Hop, que é anual e já está em sua 5a edição. Aí estão grupos como o Hip Hop Revolución, Kultura Santa e Septima Raza. Em parceria com o governo, o movimento está criando a rede de Escolas Populares de Artes e Tradicoes Urbanas (Epatu). Pelas cúpulas venezuelanas já passaram grupos de vários países, como Legua York (Chile), Actitud María Marta (Argentina) e Metaforus (República Dominicana). E há, evidentemente, também, os que cantam contra o governo.

Uma das grandes novidades dos últimos anos, ainda, é o rap indígena. Na Bolivia, onde dois terços da população pertencem a algum dos mais de 35 povos originários do país, destaca-se a producao de El Alto, onde apareceu o grupo Wayna Rap, rimando em aymara (uma das duas principais etnias do país) e onde vivia o ativista Ukamau Y Ke, morto em 2009.

No Chile, os Mapuche, que são o principal grupo indigena do país, enfrentam pesada discriminação racial e violencia policial. A identificação com o Hip Hop é inevitável. Na fronteira do Brasil com o Paraguai, os Guarani-Kaiowa enfrentam situacao semelhante. Nas aldeias do grupo, superlotadas pelo confinamento promovido pelo governo brasileiro ao longo de todo o seculo XX, a fim de liberar as ricas terras da região para o agronegócio, os jovens enfrentam fome, doenças e falta de perspectivas sobre um futuro. O resultado tem sido muita violência, suicídios e, agora, como reação, o Hip Hop, cantado em guarani.

O Hip Hop na América Latina não para de evoluir e transformar-se. Como na metáfora dos modernistas brasileiros, evocando a herança dos índios tupi da costa brasileira, canibais à época da conquista, o continente promove uma antropofagia cultural, engolindo, digerindo e transformando a herança da diáspora negra. Neste momento, não só aparecem projetos que demonstram cada vez mais a consciência dessa realidade, como o recente disco Distant Relatives, do americano Nas e do jamaicano Damian Marley. Para além dos artistas de mais visibilidade, milhares de rappers, breakers, grafiteiros cada vez mais aproveitam oportunidades para viajar e promover encontros e intercâmbios.

* autor do Livro Vermelho do Hip Hop disponível para download em português em http://centralhiphop.uol.com.br/site/?url=biblioteca_detalhes.php&id=12

PS: mesmo não sendo mais a principal corrente do Hip Hop nos EUA, o rap político continua resistindo. Artistas como Dead Prez, Mos Def, Talib Kweli, The Roots, Erikah Badu etc. mantêm a linha de resistência. A presenca de latinos e descendentes como Immortal Technique e Zack de la Rocha continua forte – quem diria que uma banda de rock como o Rage Against the Machine ajudaria a manter a linha de ataque num período em que grande parte dos rappers está mais preocupada em exibir-se com carros, roupas e jóias. Há até mesmo um imigrante haitiano como Wyclef Jean que tentou se candidatar a presidente de seu país natal.

PS2: este texto é um esforço para sistematizar uma enorme quantidade de informação. Agradecemos por quaisquer correções, acréscimos ou apartes com os quais os leitores possam contribuir.

 

Tomado de Desinformémonos

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