Overblog
Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
El polvorín

Forjando la Memoria: ADOLFO WASEN

13 Junio 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Adolfo Wasen Alaniz nació en Montevideo el 14 de enero de 1946, casado, un hijo. Estudiante de la Facultad de Derecho. Funcionario de la Biblioteca Nacional. Militaba en el MLN-T, en el Centro de Estudiantes de Derecho (CED) y en la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU).

Fue detenido y recluido el 20 de mayo de 1972, más tarde pasaría a la condición de “rehén” junto a otros ocho dirigentes del MLN-T. Batallón de Infantería Nº 1; Batallón de Infantería Nº 13; Regimiento de Caballería Nº 2 (Durazno); Batallón de Infantería Nº 4 (Colonia); Batallón de Infantería Nº 6 (San José); Batallón de Infantería Nº 10 (Treinta y Tres); Batallón de Infantería Nº 11 (Minas); Grupo de Artillería Nº 2 (Trinidad); Batallón de Ingenieros Nº 3 (Paso de los Toros); Establecimiento de Reclusión Nº 1 (EMR 109).
Fue internado en diversas oportunidades en el Hospital Central de las Fuerza Armadas, fallece el 17 de noviembre de 1984 a los 38 años de edad. Según Amnistía Internacional “tenía un tumor en la columna vertebral que lo llevaría a la paralización y a la muerte por cáncer”.

Testimonio de Jorge Manera Lluveras (ex detenido):
“… En mayo de 1980, nos llevan al cuartel de Paso de los Toros: a Wasem, a Engler y a mí. Anteriormente habíamos estado en cuarteles separados y es en esa oportunidad que nos juntan a los tres. Cuando llegamos, él ya sufría dolores intensos en la nuca y zona cervical. Había pedio asistencia médica pero le habían restado importancia. No se exactamente si le habían hecho algún diagnóstico en el otro cuartel, creo que no. Cuando ingresamos al cuartel, hay un control médico, el cual se da siempre a la entrada y salida, es decir cuando nos hacían traslados. Adolfo plantea sus problemas y el diagnóstico que le hacen es contractura muscular y en base a ese diagnóstico es que lo empiezan a tratar dándole medicamentos, desconozco cuáles. Los dolores siguieron durante mucho tiempo, meses, intensificándose cada vez más. En determinado momento comenzó a tener una inflamación en la zona cervical que fue creciendo. En ese momento cambia el diagnóstico, le dijeron que lo que tenía era un proceso infeccioso y empezaron a tratarlo aunque no conozco exactamente qué medicación le daban. La inflamación continúo agrandándose, llegando a tener un aspecto deforme. En abril del 81, un año después del ingreso allí, lo llevaron al Hospital Militar. Allí estuvo aproximadamente un mes y medio o lago más. Cuando vuelve, supe que le habían extraído un tumor, que le habían hecho cirugía y tratamiento con bomba de cobalto y quimioterapia. A nosotros nos sacan de ese cuartel en mayo del 82. Durante ese período a él lo llevaron dos veces al hospital, es decir que no cumplieron con los plazos estipulados para el tratamiento. Adolfo estaba en las mismas condiciones que nosotros. Las celdas eran muy pequeñas y en muy malas condiciones. Se lo llovían todos los calabozos, eran semi-subterraneos y muy húmedos. En eses condiciones estuvo desde que le dieron el alta en el Hospital Militar…”

Testimonio de Sonia Mosquera (esposa – ex detenida):
“… En febrero de 1981, me entero de su enfermedad a través de una carta de él, en la cual da por sentado que conozco determinados síntomas, a partir de los cales él tiene deteriorada su salud, y que evidentemente me los había indicado en las cartas anteriores que nunca me llegaron. Me reiteraba que a partir de octubre del año 1980, comienza a sentir dolores en el cuello y al mismo tiempo aparece una inflamación en la zona…
… El día que fallece a mí me llevan en una forma muy especial Me vienen a despertar a las 2 de la mañana, muy bruscamente, violentamente, entra un soldado a la celda y me dice que me tengo que vestir para ir al hospital. Pregunto por qué y me dice que mi esposo está grave; Me visto rápidamente, me esposan y me llevan. Cuando llegamos me llevan al mismo lugar donde siempre iba la visita, que era el calabozo donde él estaba viviendo desde hacía meses en el hospital, cuando entro al aislamiento, Adolfo ya había muerto, estaba completamente tapado con una sábana blanca que le cubría el rostro…”
Adolfo Wasem es detenido en 1972.
1973- es sacado de su celda junto a ocho compañeros y convertirlos en rehenes de la dictadura.
1977- su abogado defensor denuncia que las condiciones de reclusión de los rehenes estaban destinadas a exterminar a los dirigentes de la organización llevándolos a la locura o el suicidio.
1980- es trasladado al Hospital Militar debido a los fuertes dolores en el cuello, se trató con calmantes y anti-inflamatorios hasta 1981.
1981- se le diagnostica tumor maligno y se ordena una operación donde se le extirpa. Pasa seis meses sin control médico.
1983- debe ser nuevamente operado por metástasis del anterior, se sigue con citostáticos hasta que le médico ordena interrumpirlos por posible ataque de miocardio.
1984- permanece dos meses recluido en el calabozo de castigo del Penal de Libertad, lugar conocido como “La Isla”.
El 30 de junio de 1984 inicia una huelga de hambre que mantiene durante más de un mes por: “libertad para todos sus compañeros presos y retorno de todos los exiliados”.
Los rehenes son visitados por la Cruz Roja y en el caso de Adolfo Wasem, se realiza un informe que contadice el diagnóstico de salud elaborado por el Dr. Glaussius del H. Militar.
El 17 de noviembre de 1984, el grupo de “Madres y Familiares de Procesados por la Justicia Militar” emite un comunicado.
Muere el 18 de noviembre de 1984. Sus restos son velados en un local de su barrio con masiva concurrencia. Luego son llevados por miles de personas hasta el Cementerio del Norte.

(Información tomada del tomo1 de la Investigación Histórica de Álvaro Rico)
Marys Yic

Gracias Marys Yic

 

####################################################################

Documento de CX 36


Adolfo "NEPO" Wassen Alaniz

 

#########################################################################################

Extracto de Cero a la izquierda de Federico Leicht:

 

 

En abril de 1984 los nueve rehenes fueron vendados, encapuchados, esposados y

trasladados al penal de Libertad. Era el fin de su periplo. Permanecieron durante dos

meses aislados en los calabozos de “la isla”, una construcción aparte, basada en el más

criminal terrorismo penitenciaro, donde los reclusos permanecían expuestos durante las

24 horas al frío o el calor (dependiendo de la estación), el hambre y la más absoluta

alienación. Una estructura –utilizada como celda de castigo para los presos del penal de

Libertad– concebida para aniquilarlos física y psicológicamente. “Ya que no hemos

podido liquidar a tiempo a los elementos peligrosos para el país, y tarde o temprano

habrá que liberarlos, debemos aprovechar el tiempo que nos queda para volverlos

locos”, manifestaba abiertamente Arquímedes Maciel, el director de la cárcel. Para los

 

rehenes, los calabozos de la isla eran suites de lujo. Uno de esos días, Jorge pudo

escuchar una sádica conversación entre los carceleros y Adolfo Wasem, mientras les

cortaban el pelo a cero.

—Eso que tenés ahí es un cáncer –le decían los guardias, en tono de sorna, mientras le

pasaban la máquina.

—Es un cáncer, sí, cortá tranquilo, nomás, ya estoy liquidado –respondió Wasem.

 

Zabalza empezó a patear la doble puerta, desesperado, rabioso, impotente, pero los

milicos no se inmutaron.

Wasem tenía un tumor maligno en el cuello desde hacía tres años, abandonado al dolor

y sin que se cumpliera el tratamiento de quimioterapia prescrito. Poco tiempo después y

ya sin nada para hacer, fue trasladado al hospital militar. Sin esperanzas físicas pero con

el espíritu de lucha inalterado, sostuvo una huelga de hambre durante 33 días, acompañando la pelea por amnistía para los presos políticos que movilizaba al pueblo.

Adolfo Wasem murió en cautiverio el 17 de noviembre de 1984.

Compartir este post

Comentar este post