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El polvorín

Historia de vida: La loca de Gericault‏

24 Abril 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Historia de vida

Por Graciela Azcárate

 

La loca de Géricault

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(…) “Por encargo Géricault realizó en 1822 una serie de diez cuadros de dementes de los que, desgraciadamente, solo se conservan cinco. Para todos ellos fueron utilizados modelos reales sacados directamente de manicomios, hecho que impactó a la crítica y la sociedad del momento pues los enfermos mentales eran considerados como no humanos. Así de esta serie podemos destacar obras como El cleptómano o las dos representaciones con el título Retrato de mujer loca”.

Así dice la Enciclopedia Grolier de una imagen que evoqué después de leer la prensa nacional. Desde hace un tiempo a esta parte cuando los lunes recorro la prensa digital me corre un escalofrío. El mismo escalofrío que nos recorre cuando miramos los locos o la balsa caníbal de Géricault. El lunes a primera hora leí a Margarita Cordero, a Olaya Dotel , Haroldo Dilla y el blog El Polvorín de Uruguay. Venía de un fin de semana donde las lecturas especialmente la del argentino me habían dejado sombría. La canción de Charly García con ese estribillo de “los amigos del barrio pueden desaparecer, la gente que amas puede desaparecer… ” y de corolario el video de la parturienta haitiana enloquecida que da a luz en la intersección de la Máximo Gomez con 27 de febrero y a la que le sacan el bebé con la placenta colgando…mientras la Primera Dama se apresta a uno más de sus viajes rumbosos para oír la palabra del Santo Padre es mucho más de lo que una pueda soportar.

Me recordó el tenebroso cuadro de Géricaul. Esa balsa de la medusa que es alegoría de la pasividad del gobierno frente al naufragio de un barco en el que viajaban cientos de personas que, una vez el barco se ha hundido casi en su totalidad, se ven obligados al canibalismo para sobrevivir porque nadie los ayuda, socorre o salva.

La balsa de la medusa

La balsa de la Medusa es un cuadro de gran tamaño pintado en 1819 por Théodore Géricault . Es la encarnación del pintor romántico y atormentado, nació en Ruán, Francia, el 26 de septiembre de 1791 y murió prematuramente en París, el 26 de enero de 1824 entre las patas de sus amados caballos.

“El cuadro, de gran tamaño, representa la pasividad del gobierno frente al naufragio de la fragata francesa del mismo nombre que la composición en la que viajaban cientos de personas que, una vez el barco se ha hundido casi en su totalidad, se ven obligados al canibalismo para sobrevivir y es que nadie acude a rescatarlos. Los rostros de las figuras reflejan un enorme dramatismo reforzado con la elección tan acertada de colores que hizo el pintor: tonos oscuros y fríos que utilizó para plasmar lo trágico de la situación. Para la realización del cuadro, Géricault se documentó sobre las circunstancias concretas del desastre, entrevistó a supervivientes e incluso visitó hospitales donde pudo apreciar y copiar los colores de las heridas más profundas así como los rostros de dolor, de desesperación y agonía, tan excelentemente retratados en su obra. El estado de la mar no viene sino a reformar lo agónico de su rescate tardío. Embravecido, amenaza con derribar lo poco que queda de la antigua fragata”.

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Eso dice la Enciclopedia del arte Grolier a la que recurrí para buscarme en esa loca de Ruan, esa vieja demente que es un poco la vieja que habita en todas las señoras de la tercera edad y este barco a la deriva en que se ha convertido Santo Domingo.

Una nota histórica comentando la obra dice: “La historia del cuadro narra el naufragio de la fragata “Medusa” en 1816, por una negligencia de su capitán vinculado al gobierno, lleno de intrigas, de Luis XVIII que llegó al poder bajo la mano de Joseph Fouché, el cual dejó ciento cincuenta personas en medio de la costa africana occidental a su entera suerte. Después de dos semanas la balsa fue encontrada con sólo quince supervivientes, cinco de los cuales murieron al poco tiempo del rescate, es decir sobrevivió sólo el siete por ciento de los náufragos en esa balsa. Al año de sucedido el hecho, quedó de público manifiesto el grado de corrupción y negligencia de las autoridades monárquicas que trataron de esconder el caso con triquiñuelas desinformativas pueriles, para excusar lo lento del rescate y lo mal que actuó su capitán. Hoy podemos recordar casos similares, pero no es lo nuestro”.

Cuanquier similitud con nuestra vida cotidiana es pura coincidencia. Estos diez años en Santo Domingo con la administración Fernandez parecen ese barco a la deriva, con un gobierno pasivo, ladrón, cleptómano, corrompido, rapaz en sus prácticas de latrocinio que induce a la sociedad al canibalismo.

Se me apareció la imagen de la vieja demente y aquel cuadro aterrador como si Toñito Zaglul hablara desde el olvido y el silencio que mató a Evangelina Rodríguez, la primera médica dominicana, negra, bastarda y condenada a la locura. Me debatía entre el poema de Rudyard Kippling para hacer esa programación neuro- lingüística y animarme a cambiar, a resistir para que me sea dado el mundo y finalmente aprender a ser mujer, la canción de Zitarrosa que dice “hay que dar vuelta la vida como la taba. El que no cambia todo no cambia nada” y aquella película inglesa de los años 70 que se llamaba así: “Si”.

“Si” de Rudyard Kippling

“Si puedes mantener en su lugar tu cabeza cuando todos a tu alrededor, han perdido la suya y te culpan de ello. Si crees en ti mismo cuando todo el mundo duda de ti, pero también dejas lugar a sus dudas. Si puedes esperar y no cansarte de la espera; o si, siendo engañado, no respondes con engaños, o si, siendo odiado, no te domina el odio Y aún así no pareces demasiado bueno o demasiado sabio. Si puedes soñar y no hacer de los sueños tu amo; Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo; Si puedes conocer al triunfo y la derrota, y tratar de la misma manera a esos dos impostores. Si puedes soportar oír toda la verdad que has dicho, tergiversada por malhechores para engañar a los necios. O ver cómo se rompe todo lo que has creado en tu vida, y agacharte para reconstruirlo con herramientas maltrechas.

Si puedes amontonar todo lo que has ganado y arriesgarlo todo a un sólo lanzamiento; y perderlo, y empezar de nuevo desde el principio y no decir ni una palabra sobre tu pérdida. Si puedes forzar tu corazón y tus nervios y tus tendones, para seguir adelante mucho después de haberlos perdido, y resistir cuando no haya nada en ti salvo la voluntad que te dice: "Resiste!". Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud. o caminar junto a reyes, y no distanciarte de los demás. Si ni amigos ni enemigos pueden herirte. Si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado. Si puedes llenar el inexorable minuto, con sesenta segundos que valieron la pena recorrer... Todo lo que hay sobre La Tierra será tuyo, y lo que es más: serás un hombre, hijo mío.

Ese “Si” de Kippling que yo cambié de género para programar una vida de mujer a la medida de lo que cualquier mujer quiere para sí y para las que comparten su sexo. En la película inglesa de fines de los sesenta antes de la palabra fin, una voz en off y el poema cruzaban la pantalla augurándonos lo que podíamos llegar a ser si… ¡Qué barbaridad las conexiones que se producen en el corazón y en la memoria! Mezclar al poeta del imperio como llaman a Kippling, ponerse a cantar esas canciones orientales del Uruguay, esa memoria del Artigas exiliado treinta años en el Paraguay por defender a los pobres de la arrogancia y traición del Directorio de Buenos Aires. Navegar en los mares tumultuosos y sombríos de un barco a la deriva como es esta isla. Casi me animaría a decir como es el mundo globalizado de este siglo XXI.

No estaba en mis planes escribir de este tema. No. Es más, hace meses me lo prometí a mi misma y lo hice público para no dejarme tentar, abrir la boca y ponerme a escribir del PLD, Leonel Fernandez y sus secuaces. Lo hice por escrito como esas promesas para hacer dieta, dejar el cigarrillo o alguna adicción perniciosa… como esas promesas que una pega en la puerta de la refrigeradora para recordarse la voluntad débil y no incurrir en la falta.

Hace meses al empezar el plan piloto de implementación del Patrimonio Cultural de la Salud Publica de las Américas abrí archivos muy viejos de fotos, de libros, de cuadernos manuscritos haciendo una crónica diaria de lo vivido, de recortes de periódicos y como es mi costumbre empecé a remover bibliotecas, a preparar cajas y a meter las cosas que iban apareciendo como ese consejo que daba Augusto Roa Bastos para escribir una novela. El decía que lo más laborioso y exigente era hacer el acopio de todo lo que tenía que ver con el tema, después era simplemente sentarse y escribir a mano libre.

Esto era en cuanto al trabajo que tenía que hacer como compromiso de un contrato pero además suele pasarme que leo desordenada lo que me dicta el día a día, lo que encuentro en la librería, lo que me dispara la atención y los ríos que salen de lo que voy leyendo por responsabilidad laboral o por esos viajes que me doy al espacio cibernético donde conozco maravillosos interlocutores que me proponen nuevos textos o desafíos.

Por ejemplo tengo en la mesa de luz “La edad de Hierro” de J.M.Coetze, me apasiona la vida y muerte de la señora Current. Una vieja profesora de lenguas en Sudáfrica que se muere sola, de cáncer en los huesos acompañada de Vernuil, un sin techo negro sudafricano, el que a pesar de su miseria la abraza y la ayuda a morir con dignidad. Ese escritor me obligo a leer a todas esas señoras Costello, ese femenino enquistado en el alma del escritor mientras la loca de Gericault me interpelaba y me preguntaba como acabarían nuestras vidas de mujer desde el lienzo centenario en esta isla al garete del siglo XXI.

Para colmo la lectura de “Purgatorio” de Tomas Eloy Martínez no solo me inquietó, me convirtió en un manojo de nervios, me atormentó con Emilia Dupuy, esa señora de sesenta años, cartógrafa y exiliada, que es el retrato de tantas argentinas que sabemos que “del exilio no se vuelve”, y que envejecen solas, sitiadas, asesinadas, interpeladas, enloquecidas como la loca de Ruan.

En cambio “Con los ojos abiertos” de Margueritte Yourcenar me puso morosa, observadora tenaz en el relato de esas figuras femeninas que envejecen casi como una mujer del Medioevo, escriben a solas sus reflexiones, mientras “amasan el pan, barren las hojas que sembró la tormenta de la noche anterior,

mira correr la perra por el jardín, conversa con el carpintero, vuelve a la mesa de trabajo, retoma la escritura y reflexiona con sabiduría de vieja que comprende.

La lectura de “Al este del paraíso” de John Steinbek me llevó de la mano por ese extraordinario libro que es la biografía y las fotos de Dorotea Lange que durante la depresión norteamericana de 1930 fotografía como denuncia la explotación y desempleo de millones de campesinos y campesinas norteamericanas.

Pero fue Antonio Zaglul y la biografía escrita por Fernando Sanchez Martínez la que me situó en mis circunstancias, en la vida cotidiana, en la realidad política y social de un país hundido en la corrupción y degradación más profunda. De enredo en enredo, de latrocinio en latrocinio, el país está en caída libre pero todavía quieren distraernos sobre si va o no va la Primera Dama, o si va Danilo Medina o si va Hipólito Mejia. Y como si don Antonio Zaglul viviera una se ve hundida junto a nueve millones de dominicanos “En las tinieblas de la locura”.

No lo cuento y enumero para hacer alarde de lecturas sino para que comprendan el grado de cortocircuito que a veces se me arma en la cabeza. En realidad siempre que escribo y la historia no sale con la fluidez que yo quisiera, me repito para mí lo que escribió Sor Juan Inés de la Cruz: “Yo no estudio para saber más, sino para ignorar menos. Buscad leyendo, hallareis meditando”

La epifanía llega cuando de todo ese entrevero, de ese “lodo que son los borradores” como dice Tomas Eloy Martínez salen unas páginas limpias, sin confusión, imposturas o invención, entonces valoro mi locura de lectora voraz.

Antonio Tabucchi dice que la literatura es un laberinto y todo tiene que ver con todo, pero escribe con respeto de Portugal desde su visión de escritor italiano, entonces me recordé a mi misma que no soy de aquí, que el momento es tan decadente oscuro y corrupto en Republica Dominicana que solamente puedo con respeto narrar y contar lo que veo por interposita persona o por historias paralelas.

Me decidió a escribir esta historia de vida los hechos que se dieron en estos últimos días. El articulo de Olaya Dotel titulado “Margarita Cedeño y la

instrumentalización de la mujer” enviado por Orlando Díaz editor de Guasábara, un video enviado por Espacinsular de una joven demente haitiana que dio a luz en pleno Santo Domingo.

Entonces copié el texto completo de Olaya, abrí el archivo de las historias de vida; busqué la caja de CONANI con las memorias del 2005 y 2006, los números de la revista que alcancé a editar, más de quince cuadernos manuscritos contando día por día la rutina de esa institución, de su Directora y del Despacho de la Primera Dama, mis impresiones, reflexiones, crónicas de mis compañeras y compañeros, lagrimas, perplejidad, indignación...

La abyección de la que fui testigo en esa institución y el juego perverso y trivial de la Primera Dama y su cuñada fraguado en “los lodazales de borradores”, materia prima para develar porqué no pueden elegir de presidenta a la Primera Dama.

Y así como copié con diligencia lo que dice Olaya, el poema de Kippling, la canción de Zitarrosa o de Charly Garcia, copié casi diría con alegría un pedacito de texto de una presentación que hice para la revista CONANI en la sección Protagonistas precisamente para inaugurar la campaña “Vacúnate contra el abuso” en el mes de la “Prevención del abuso infantil”, en abril del año 2006.

Dice así: “En el año 1980, doña René Klang de Guzman, esposa del entonces presidente de la Republica, don Antonio Guzman, mientras daba forma a lo que hoy es esta institución dijo: “El Consejo Nacional de la Niñez no es patrimonio de un gobierno de un partido ni de la primera dama de turno sino que desarrolla un trabajo que involucra a toda una generación que debe mirar al futuro de nuestro país con optimismo, pero con preocupación y responsabilidad”

Al lado copié lo que dice Olaya: “La precandidatura de Margarita Cedeño es el resultado de una visión patrimonial del manejo de la cosa pública. Asumido el Estado como una cuestión privada, este debe continuar bajo el control de alguien de la familia que garantice que "con ella seguimos con él". (…)….lejos de promover los valores y la lucha por la ampliación de los derechos de las mujeres, viene de la mano con un discurso conservador que se erige como muro de contención a la concreción de los derechos reproductivos de las mujeres.

Pero el ejemplo más fehaciente, es su actuación en la posición de primera dama. Una posición que no es institucional, ya que no figura en el organigrama del Estado Dominicano, ha manejado un presupuesto muy superior al de entidades que si están mandadas a trabajar por los derechos de las mujeres, como es el Ministerio de la mujer. (…) una vez más, las mujeres estamos siendo instrumentalizadas por un proyecto patriarcal negador de los derechos de las mujeres, sólo recordar la última reforma Constitucional.”

Margarita Cordero en la noche del domingo escribió: (…) A mí, que he dedicado casi cuarenta años de mi vida a reivindicar los derechos políticos y sociales de las mujeres, me molesta oír decir que el rechazo provocado por su precandidatura tiene que ver con su condición de mujer. No, ella no merece dirigir este país no porque es mujer, sino porque ha sido parte activa de la desinstitucionalización propiciada por el gobierno de Fernández, su marido; porque se ha prevalecido de su relación para invadir espacios institucionales ajenos; porque es beneficiada de la corrupción de este gobierno; porque ha instrumentalizado la ignorancia y la pobreza. Porque “con ella seguimos con él”.

Si… seguimos en esta balsa de la medusa que tan bien representa estos diez años de la administración peledeísta, si… persistimos en ser un barco a la deriva, con un gobierno pasivo y ladrón, con un congreso cleptómano y corrompido, con una burocracia voraz en sus prácticas de latrocinio, si… miramos con indiferencia que la sociedad se auto devore… si no nos atrevemos a cambiarlo todo como en el juego de la taba dejaremos pasar de largo por nuestras vidas “ese inexorable minuto, con sesenta segundos que valieron la pena recorrer” ... olvidaremos que nuestro destino común es eso que dijo la anciana venezolana eso que “involucra a toda una generación que debe mirar al futuro de nuestro país con optimismo, pero con preocupación y responsabilidad”

.Fuentes:

7dias.com- Harol Dilla: ¿Votaría usted por Hipólito Mejia? http://www.7dias.com.do/app/article.aspx?id=97107

7dias.com- Margarita cordero: El de Margarita Cedeño es un proyecto espurio http://www.7dias.com.do/app/article.aspx?id=97126 Olaya Dotel . http://www.acento.com.do/index.php/blog/445/78/Margarita-Cedeno-y-la-instrumentalizacion-de-la-mujer.html http://guasabaraeditor.blogspot.com/2008/01/nuestros-aos-feliceshistoria-de-vidapor.html

Espacinsular: Video de una parturienta haitiana en Santo Domingo-

http://www.espacinsular.org/spip.php?article11908

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