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El polvorín

L´Osservatore Romano –el diario que promovió Pío IX, azote del socialismo y comunismo-, aliado de La Razón, próximo a Rajoy

24 Enero 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Autor: Enric Sopena.Fuente: El Plural.

 

 

450px-LOsservatore_Romano.jpgLa alianza entre el diario La Razón y L´Osservatore Romano –más allá de que el editor del periódico español, José Manuel Lara Bosch, sea a su vez editor para España de Play Boy, lo que ya es grave desde la lógica de la religión católica- ha sido muy celebrada, según diversos indicios, en el Estado del Vaticano. El actual director del rotativo oficial de la Iglesia, Giovanni María Vian, ha declarado: “Que esto suceda en España, un país de gran tradición católica, que sufre como muchos países de Occidente reiteradamente, un proceso de secularización fuerte, es importante”.

Está claro que en el carro del proceso de secularización –o laicismo- no se ha montado nunca La Razón, que, a menudo, se sitúa en la derecha extrema o la derecha reaccionaria. Lo dirige Francisco Marhuenda, antiguo colaborador de Mariano Rajoy. De modo que está considerado un diario afín al líder del PP. Lo más preocupante es que, una vez más, la máxima jerarquía del catolicismo haya recurrido a la carcunda en apoyo a sus principios. Parece evidente, por tanto, que la apuesta de Benedicto XVI es políticamente conservadora o, para ser más exactos, ultraconservadora.

Alfa y Omega
En la Iglesia católica oficial no caben los progresistas y cuanto se diga en contra de este axioma no es más que una cortina de humo o una falsedad. De hecho, otro periódico de similar perfil, el ABC –del que se escindió hace unos años La Razón-, mantiene una relación muy estrecha con el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela. Cada jueves ABC difunde Alfa y Omega, un panfleto a la medida de la derechona, no exento de múltiples descalificaciones e insultos, dirigidos a la izquierda o al Gobierno Zapatero. El paralelismo con la fórmula de divulgar cada domingo, a través de La Razón, L´Osservatore Romano resulta innegable.

Vasos comunicantes
Los vasos comunicantes entre los jerarcas católicos y el poder político conservador se han vuelto a visualizar de forma inequívoca tras el convenio entre el periódico digamos de Rajoy y el de Benedicto XVI. Por lo demás, la historia de L´Osservatore Romano –salvo excepciones- es la historia de la Iglesia más cavernaria. El primer ejemplar del periódico pontificio vio la luz el día 1 de julio de 1861.

El hijo de un conde
Era Papa desde hacía 16 años Giovanni Martei Ferretti, hijo de un conde italiano. Al ser designado Papa tomó el nombre de Pío IX. Fue uno de los pontífices más retrógrados, entre los muchos –la mayoría- que lo han sido, a pesar de que su apariencia inicial le acercó hacia posiciones liberales.

80 condenas pontificias
Pío IX, el promotor de L´Osservatore Romano, publicó la encíclica Quanta Cura el 8 de diciembre de 1862. En el apéndice de su mensaje, incorporó el Syllabus, catálogo de todos los males que, según él, afligían entonces a la humanidad. Señaló 80 proposiciones condenatorias, entre las cuales sobresalen el panteísmo, naturalismo, racionalismo, indiferentismo, sociedades secretas, autonomía de la sociedad civil, socialismo, comunismo y liberalismo. Si el Papa condenó –en el ámbito estrictamente político- a los liberales, a los socialistas y a los comunistas, ¿qué quedaba en el escenario político diseñado por Pío IX? Nada más que la extrema derecha o al absolutismo, naturalmente.

Deslices liberales
Cuando subió al trono -como consecuencia de la reunificación italiana- Victorio Emmanuel II, el Papa se negó a reconocerlo como soberano, debido a sus deslices liberales y su conexión con el conde Cavour y los garibaldinos, mientras otorgaba toda su confianza en cuestiones de religión al Emperador de Austria-Hungría, Francisco José I. Pío IX aprobó la infalibilidad papal e impuso el dogma de la Inmaculada Concepción.

El Concilio de Trento
Lo hizo durante el Concilio Vaticano I, versión supuestamente moderna del Concilio de Trento, [1545-1563] ciudad que gobernaba, por cierto, en el siglo XVI, un Príncipe-Obispo. Por un voto, y tras largos debates, se consiguió restituir el alma a las mujeres. También se reguló que existiera una lista de libros prohibidos. ¿Habrían sido prohibidos entonces algunos de los libros de Planeta actuales? Sin duda alguna. Pero el diario La Razón, no, desde luego. A la prueba de la gran satisfacción que embarga a Benedicto XV nos hemos de remitir.


Enric Sopena es director de El Plural

 

Tomado de Laicismo.org

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