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El polvorín

“La mujer congoleña ya no quiere ser reducida al rol de víctima”

23 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

ADÈLE SAFI, MIEMBRO DE LA MARCHA MUNDIAL DE LAS MUJERES

“La mujer congoleña ya no quiere ser reducida al rol de víctima”

La secretaria del Consejo de Organizaciones de Mujeres en Acción Sinérgica del Congo apunta los retos del movimiento en este país y en los Grandes Lagos Africanos.

Alsi Canales / Madrid y Óscar Chaves (Redacción)
Jueves 11 de noviembre de 2010.  Número 137
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Adèle Safi.

DIAGONAL: ¿Por qué se escogió la República Democrática del Congo para cerrar su tercera edición?
ADÈLE SAFI: Se trata de un acto de solidaridad que las mujeres del mundo deseaban realizar con las mujeres congoleñas en general y [de la provincia] de Sud Kivu en particular, que durante mucho tiempo ha sufrido las consecuencias de la guerra. Es su contribución a la resistencia organizada de las mujeres cuando el país estaba dividido y su zona Este se encontraba bajo el régimen rebelde. La región de los Grandes Lagos ha conocido una fuerte militarización que por desgracia se ha focalizado en el Este del Congo, lo que genera una inseguridad permanente, donde las violaciones de mujeres, de jóvenes y de niños, considerados como botín de guerra, han sido utilizadas para humillar, quitar el honor y desmoralizar.

D.: Más de 20.000 mujeres se manifestaron en Bukavu. ¿Cómo puede influir esa participación en las organizaciones de mujeres de la República Democrática del Congo?
A.S.: La mujer congoleña ya no quiere ser reducida únicamente a su rol de víctima porque está harta de ser considerada como una mujer violada; se rebela contra la cultura de la impunidad y busca hacer valer sus competencias en materia de liderazgo. ¡No puede esperar a mañana para llevarlo a cabo! Por eso, todas han respondido al llamamiento a la movilización. Tenemos un enorme desafío: construir una fuerte solidaridad con las organizaciones de mujeres de los Grandes Lagos, sobre todo con las ruandesas, cuya ausencia en la acción [de Bukavu] ha sido significativa. También tenemos que consolidar la Marcha Mundial de las Mujeres (MMM) en los países de la región a través de la Concertación de Colectivos y Asociaciones que trabajan por la promoción de la Mujer en los Grandes Lagos (COCAFEM/GL, en francés) y ampliarla a otros países como Kenia, la República Centroafricana... Tengo la esperanza de que esta acción de la marcha influya en nuestra manera de organizarnos, ya que uno de los objetivos de la MMM es unir cada vez más grupos y hacer que se encuentren para intercambiar experiencias. La MMM quiere cambiar la vida de las mujeres. Y cambiar la vida de las mujeres es cambiar el mundo.

D.: ¿A qué problemas se enfrenta hoy el movimiento feminista del Congo y de los Grandes Lagos?
A.S.: Los problemas son muchos. La debilidad de las instituciones que aplican la ley; la estabilización de las zonas que salen del conflicto [armado]; el sentimiento agudo de inseguridad de las jóvenes y mujeres, que no se atreven a denunciar a sus agresores por el miedo a ser estigmatizadas por la familia y la sociedad; la impunidad y la escasa asunción de responsabilidades por parte de los actores estatales y de los líderes comunitarios. También el impacto del conflicto en los comportamientos de los hombres y las mujeres y la aparición de una cultura de la violencia. Otros problemas son el bajo nivel formativo de las mujeres y la escasa aplicación de la perspectiva de género en la lucha contra la violencia sexual y de género y la ausencia de planes de acción provinciales y sectoriales destinados a elaborar un marco de intervención con todos los actores implicados. Por otro lado, tras una asistencia inicial, no se hace un seguimiento adecuado de las víctimas de violación y el apoyo psicosocial a las familias afectadas sigue siendo insuficiente.

Apenas hay infraestructuras (refugios o centros de tránsito) y recursos para las víctimas que han sufrido abusos dentro de sus familias o han sido expulsadas de éstas y es muy escasa la asistencia a los niños fruto de una violación.

D.: Algunas estimaciones calculan que los grupos armados, responsables de violaciones de derechos hacia las mujeres, ganaron en 2009 más de 180 millones de dólares con el comercio ilegal de minerales. ¿Qué propuestas tiene la MMM?
A.S.: No podemos sino reclamar sanciones contra los países que compran estos minerales.

D.: Ahora que vuestra plataforma va a cumplir los diez años de vida ¿Cuáles son las principales prioridades del Consejo de Organizaciones de Mujeres en Acción Sinérgica (COFAS)?
A.S.: A corto plazo, organizar el primer encuentro nacional para elaborar un plan de acción trianual y movilizar recursos para ejecutarlo. Debemos también reforzar la MMM con la participación de otras organizaciones en defensa de los derechos de las mujeres.

D.: ¿Qué tipo de relación mantiene con el Gobierno y las ONG?
A.S.: COFAS es una organización de la sociedad civil y como tal hace las veces de contrapeso del Gobierno de la RDC. Respecto a las ONG, denunciamos sus abusos y las apoyamos cuando es necesario.

D.: La ONU ha adoptado muchas resoluciones sobre el rol de las mujeres en los conflictos armados. ¿Han mejorado la vida de las congoleñas?
A.S.: Han sido elaborados muchos textos que protegen a la mujer, pero esto nunca ha sido seguido de la aplicación de medidas concretas. Los conflictos armados persisten, con grandes pérdidas humanas y el sufrimiento de la población civil, donde un gran número de mujeres sufren violencia sexual, son desplazadas y arrastradas a la pobreza.


20.000 mujeres marchan por la paz en Bukavu
El 17 de octubre, Bukavu fue escenario de un acontecimiento histórico en la RDC: 20.000 mujeres desfilaron durante cuatro horas “por la paz, la desmilitarización y contra la violencia contra las mujeres como arma de guerra”. Procedentes de las 11 provincias congoleñas y de otros países de la región, las manifestantes, entre las que se podía ver a europeas y americanas que habían participado en los debates de la Marcha Mundial de las Mujeres, plantaron árboles en memoria de las mujeres víctimas de violencia. El día anterior, 1.000 mujeres se desplazaron a las localidades de Mwenga y Kasika para rendir homenaje a las víctimas de sendas masacres que tuvieron lugar en 1999 y 1998, respectivamente.

 

Tomado de Diagonal Web

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