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El polvorín

Leila Ghanem (líder comunista libanesa): Los luchadores de Hizbulá son muy íntegros, y esto les ha hecho ganar el respeto del pueblo libanés

26 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Leila Ghanem, activa militante comunista libanesa, antropóloga, y a la vez directora de la revista “Alternative Bada’el”, de Ecología Política.
Carlos Aznárez | Resumen Latinoamericano/AVN | 22-11-2010 

 

Recientemente, dentro del Foro sobre “Civilización y Barbarie”, realizado en Serpa, Portugal, “Resumen Latinoamericano” pudo dialogar con Leila Ghanem, activa militante comunista libanesa, antropóloga, y a la vez directora de la revista “Alternative Bada’el”, de Ecología Política. Ghanem fue la organizadora, en Bruselas, de un Tribunal de Conciencia para juzgar los crímenes de guerra cometidos por el sionismo en 2006 en Líbano. También organizó un Foro Internacional en Beirut, cuyo fin era la convergencia de quienes luchan en Europa y Latinoamérica contra la dictadura del mercado y el colonialismo, y ya está preparando una nueva edición del mismo que se realizará en 2012. Lúcida y directa en sus respuestas, Leila Ghanem reivindicó el apoyo marxista a Hizbulá, ponderó el liderazgo de Hasán Nasralá y convocó a estrechar lazos en el mundo para plantar cara al imperialismo y al sionismo.


Cuál es la situación actual en el Líbano, a la luz de las presiones contínuas que recibe Hizbulá por parte de sectores ligados interna y externamente al sionismo y a la política exterior estadounidense?

Existe gran tensión en estos días, ya que se está pendiente de la resolución del Tribunal internacional que investiga la muerte del ex primer ministro Rafiq Hariri ocurrida en febrero de 2005 *. Hizbula y el gobierno libanés han hecho una alianza para tratar de resolver esta cuestión, pero EEUU, con la presión de Israel intenta, a través de Arabia Saudí, que el gobierno libanés incida en desactivar ese acuerdo y busca desarmar a la resistencia. Detrás de todo esto aparece el interés de Israel para que EEUU declare la guerra a Irán, y de paso destruir a Hizbulá por ser aliado de Irán.

¿Usted ve posible, en este marco, que se produzca un nuevo ataque israelí contra el Líbano?

Hay señales evidentes de ello. Se ha redoblado el apoyo armamentístico de EEUU a Israel, pero además, ahora, hay una guerra de espionaje muy evidente. A través de este Tribunal que fue creado según la cláusula 7, esta instancia tiene un poder excepcional para controlar a todos los libaneses. Han tomado posesión de todas las fichas de los estudiantes y los intelectuales tanto de las Universidades estatales como privadas. También se han apoderado de las bases de datos de los teléfonos celulares (móviles). Estos teléfonos están en manos de dos grandes compañías, y el gobierno libanés sabe que todos los datos de los clientes de celulares y móviles han pasado por medio de espías al Mossad israelí. Esto, como puede inducirse, es muy grave. También han facilitado los nombres de los dirigentes militares del país y los informes de seguridad que abarcan a oficiales libaneses chiíes y suníes. No nos caben dudas de que Israel tiene espías en las Fuerzas Armadas libanesas, y han tratado de infiltrar los alrededores del general Michel Aun, que es uno de los aliados militares de Hizbulá.

Todos los días se descubren nuevos nidos de espionaje. Hace muy pocos días, los inspectores del Tribunal por Hariri, han incursionado en una clínica ginecológica y han exigido la entrega de todos los informes de las mujeres relacionadas con dirigentes de Hizbulá. En ese caso, se planteó la situación del secreto médico para no entregar estos informes y también se demandó la autorización oficial para tal requerimiento, pero esto marca el nivel de ofensiva que estamos sufriendo. Esta clínica está ubicada en el Barrio Sur de la Capital, dentro del territorio de Hizbulá, y los inspectores de este Tribunal pretendían apoderarse también de los números de teléfonos de los miembros de Hizbulá.

Evidentemente, estos graves incidentes se derivan del fracaso sufrido por Israel en la anterior invasión del Líbano.

Así es. Como se sabe, en 2006 Israel invadió y destruyó gran parte del país pero no pudo vencer a Hizbulá. La resistencia perdió 400 combatientes y  1.200 civiles pero la dirección quedó intacta y pudo encarar acciones que obligaron a que los sionistas volvieran sobre sus pasos. Más aún, durante 33 días Hizbulá continuó lanzando misiles contra el territorio sionista. A pesar de que Israel es uno de los países con armamento más sofisticado a nivel tecnológico, y de contar con el apoyo estadounidense no pudieron descubrir las bases desde donde Hizbulá lanzaba intermitentemente sus misiles. Esto es así, porque la resistencia utiliza todos los medios para la lucha, desde los convencionales hasta los más modernos, porque todos los jóvenes combatientes están entrenados a la perfección en cuestiones de informática. Recientemente el líder de Hizbulá Hasán Nasralá, mostró en una conferencia de prensa cómo los jóvenes informáticos de Hizbulá pudieron interceptar las instrucciones que el mando sionista pasaba a sus aviadores y pudieron desviar esos datos hacia la dirección estratégica militar de la resistencia.

Así Hizbulá ha podido descubrir cómo están actuando los israelíes en temas de espionaje contra los jefes cristianos y suníes.

Hizbulá reprocha al Tribunal Internacional estar actuando parcialmente, influenciado por Israel. Durante cuatro años acusaron a Siria de responsable de la muerte de Hariri, y ahora la acusación recae sobre Hizbulá. La información fue difundida por el diario “Der Spiegel” y por la prensa israelí de que está a punto de producirse una resolución “que avala la presunción de delito por parte de Hizbulá en la muerte de Hariri”.

Cómo reaccionará Hizbulá si esta resolución se produce?

Esto implica un gran problema para Hizbulá. Desde el punto de vista ético, Hizbulá es muy respetado. Es el único partido del Líbano, que no ha producido hechos de corrupción en el Estado. En ese sentido, la población le reconoce una moral intachable. Cuando los milicianos de la resistencia, estaban cercados por los israelíes en el sur, y tenían que proveerse de alimentos en las tiendas o supermercados, dejaban las listas de productos que se llevaban para posteriormente pagárselos a los dueños de esos establecimientos. Los luchadores y luchadoras de Hizbulá son muy íntegros, y esto les ha hecho ganar el respeto del pueblo libanés.

Los libaneses no consideramos a Hizbulá como un partido religioso chií, sino que sabemos que ellos ponen por delante la política sobre los aspectos religiosos, por eso el miedo de Hizbulá de ser acusado por este Tribunal, ya que pondría en cuestión su palabra dentro del mundo árabe, y podría derivar en una guerra civil entre suníes y chiíes, que es lo que están buscando desde hace tiempo los Estados Unidos e Israel.

Está en marcha toda una estrategia que intenta movilizar a la opinión pública para indisponerla contra Hizbulá. Sin embargo, es evidente que antes de llegar a la guerra abierta, lo que quiere el sionismo es asesinar a los jefes de Hizbulá, que es la misma táctica que utlizaron en Palestina donde mataron a gran parte de la dirección de la resistencia. De allí que la incursión realizada en la clínica ginecológica, que le comentaba antes, es parte de la preparación de una gran operación que busca asesinar a la dirigencia de Hizbulá.

Por eso reafirmo que existe toda la presunción de que se pueda producir un nuevo ataque armado israelí contra el Líbano.

¿Cómo ve el papel que jugará EEUU en este escenario pre-bélico?

EEUU está dudoso de atacar a Irán, porque necesitan más información sobre el poderío militar iraní. No hay dudas de que Irán y Venezuela significan para la política imperialista dos enemigos a derribar, en función de querer apoderarse de sus fuentes energéticas, que tanta faltan le hacen a EEUU para su sobrevivencia en el futuro.

Irán es una gran fuerza regional y EEUU lo sabe. Para la mentalidad imperial no puede permitirse que haya otra hegemonía contra ellos, y por eso la insistencia en crear las condiciones para liquidar a Irán. Han intentado separar a Siria de Irán, y por eso retiraron las acusaciones contra Siria, y tratan de lograr –infructuosamente hasta ahora- que Israel y Siria dialoguen. Por su parte, Israel está en una situación que no acepta ninguna concesión, prosigue con la colonización de Palestina y endurece sus posiciones frente a cualquier tipo de negociación. De allí que se pueda inferir que el alto mando sionista pueda ver como muy probable y necesario agitar la guerra contra el Líbano para apurar la intervención militar estratégica contra Teherán.

¿Qué rol le corresponde a la izquierda libanesa frente a esta situación?

La izquierda libanesa está constituida por el Partido Comunista libanés, por marxistas que provienen de organizaciones de extrema izquierda y por nacionalistas árabes de definiciones patrióticas y antiimperialistas. También están algunas tendencias del Islam politizado no religioso, que anteponen el nacionalismo a la cuestión religiosa. Yo lo defino como un Islam de carácter cultural, pero que tienen posiciones antiimperialistas. Todo esto constituye dentro de la izquierda un verdadero movimiento anticolonial y antiimperialista, que apoya incondicionalmente a Hizbulá en su lucha anticolonial.

Hizbulá aparece como una fuerza motora muy importante, capaz de convocar a millones de personas en la calle. Junto a ellos se alinea el bloque comunista revolucionario y también se suman cristianos antiisraelíes, que sin tener ideas por el socialismo, se manifiestan a favor de la gestión de Hizbulá contra la corrupción del Estado. Puede definirse este sector como republicanos reformistas, y estos siguen al General Aún, que es aliado de Hizbulá. Junto a la resistencia también están las milicias locales del Partido Nacionalista Sirio.

¿Además de la importancia que Hizbulá tiene en las decisiones políticas del Líbano, qué otros sectores se mueven en ese tablero?

Hay dos grandes bloques que reúnen a las principales formaciones políticas libanesas: el bloque del “14 de Marzo” y el del “8 de Marzo”. Estos rótulos responden a dos fechas en las que se produjeron grandes manifestaciones. Una, el 14 de marzo de 2005 para exigir la salida de las tropas sirias del Líbano y pedir que se organizara un Tribunal para vengar la muerte del ex primer ministro Hariri. El otro bloque, donde está Hizbulá, se manifestó un año más tarde, el 8 de marzo de 2006. Si bien aceptaban la constitución del Tribunal, exigían que se dieran los pasos necesarios para reconstituir las relaciones con Siria y detener las venganzas criminales contra los trabajadores de ese país que vivían en Líbano, y que eran perseguidos por los sectores fascistas que respondían a Hariri. En las filas de esta coalición también se incluye el Movimiento Amal, islámico chiíta, dirigido por Nabih Berri. Esta organización tiene un oscuro pasado ya que luchó contra los palestinos en Líbano, y también posteriormente se enfrentó a Hizbulá, organización con la que últimamente ha recompuesto relaciones, y ahora no puede dejar de apoyar ya que perdería influencia en su propia base chií.

¿Y el Partido Comunista?

En cuanto al Partido Comunista libanés, puedo decir que posee dos diputados en el Parlamento, y que si bien antes era un gran partido, sufrió varias escisiones que lo han convertido en una pequeña fuerza pero decididamente antiimperialista. Otro sector se escindió hacia el bloque 14 de Marzo, y ellos desdeñan el antiimperialismo y reivindican una democracia sin contenido. Se llaman ahora “Corriente Democrática”. La otra escisión la produjeron militantes comunistas de las aldeas del Sur del Líbano, hicieron como en la guerra del Vietnam, abandonaron su territorio y se metieron bajo tierra como militantes de Hizbulá. Por eso contamos con doce mártires comunistas en la guerra de 2006 contra Israel.

¿Cree probable que la tensión entre estos dos bloques termine desencadenando una guerra civil?

Hay que puntualizar que en Líbano siempre existe el peligro de una guerra civil debido al accionar del imperialismo y el sionismo tratando de azuzar a estos dos bloques y procurando agudizar las contradicciones internas. Pasamos por 17 años de guerra fratricida que dejó abiertas grandes heridas, y eso es lo que tiene en cuenta, con gran tino, la resistencia libanesa dirigida por Hizbulá. Desde su punto de vista, lo más importante es luchar contra el enemigo principal, en este caso, Israel, y no caer en las múltiples provocaciones que éste plantea para guerrear entre libaneses.

¿Qué opina del liderazgo de Hasán Nasralá, el dirigente máximo de Hizbulá?

A menudo planteo la cuestión a los militantes amigos de Hizbulá: ¿Si mañana desapareciera Nasralah, Hizbulá podría continuar? Ellos me dijeron decididamente que “sí”, ya que Hizbulá funciona como un verdadero partido que tiene una dirección colegiada. Nasralá está considerado por los chiíes libaneses y también en Irán, como un gran dirigente. Todos le escuchan porque es un símbolo de integridad, porque su hijo murió mártir en la guerra, y porque da prioridad a todo el patrimonio intelectual del chiísmo histórico. El chiísmo era una escisión del Islam sobre la base del rechazo a la propiedad privada y la defensa de los desheredados. Ellos tienen un programa social muy amplio. Administran escuelas donde los pobres reciben enseñanza gratuita.

La comparación a favor de Hizbulá salta a la vista, si tenemos en cuenta que Hariri, que es un multimillonario, dirige la totalidad de las escuelas públicas, además de destrozar las mismas y la educación que allí se imparte. También ha comprado todos los institutos franceses del Líbano, y otras medidas que han ido convirtiendo al Líbano en una república bananera. Hariri tiene tanto dinero que podría comprar los 10.400 km2, que componen la superficie del Líbano. Su hija, que tiene 17 años, fue elegida el año pasado en París como la segunda chica más rica del mundo.

Entonces, por un lado está Hariri, que defiende, arrogante, un programa neoliberal que ha privatizado todos los sectores del Estado y ahora incluso quieren avanzar sobre la Seguridad Social. Y por el otro, tenemos el ejemplo de gente como la que integra Hizbulá, que habla de un programa social antiimperialista, rechaza la privatización de los servicios, y con la ayuda de la izquierda que les apoya, comienzan un programa de reformas en el Barrio Sur. Este sector comprende, cada vez más, que no se puede ser antiimperialista sin tener un programa social para las masas, que no sólo concierne a los chiíes sino a todos los desheredados del país.

Otro aspecto a destacar en Hizbulá, es que en 2006 y en 2009 recibieron la visita de una delegación de la Internacional Comunista. En 2009 en un foro que yo mismo organicé y en el que participaron alrededor de 350 intelectuales comunistas del mundo entero, junto a representantes de Hizbulá, Hamás e Iraq, el número 2 de Hizbulá hizo un discurso que concluyó con la consigna “Oprimidos de todo el mundo, uníos”, recordando la frase de Marx en el Manifiesto Comunista. Todos lo que lo oimos en ese momento, no pudimos menos que entusiasmarnos y aplaudir rabiosamente.

NOTA

* Originariamente el atentado que costó la vida a Hariri fue atribuido a Siria, y esto precipitó el abandono de las tropas de ese país acantonadas en Líbano, y ahora, la influencia sionista y pro estadounidense sobre el Tribunal, intenta apuntar a que el culpable es Hizbulá

 

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