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El polvorín

Libros frente a las armas: Españoles repudian brutalidad policial contra estudiantes

23 Febrero 2012 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 

22 Febrero 2012

 

Estudiantes muestran libros durante la concentración frente al Lluís Vives. Foto: KAI FÖRSTERLING (EFE)

Estudiantes muestran libros durante la concentración frente al Lluís Vives. Foto: KAI FÖRSTERLING (EFE)

La indignación popular por las desproporcionadas cargas policiales contra los estudiantes valencianos fueron ayer más fuertes que las porras. Los antidisturbios cambiaron de actitud y vigilaron pasivamente las protestas, dirigidas contra la inusitada violencia empleada por los agentes contra los estudiantes, muchos de ellos menores.

Al mismo tiempo, la presión popular obligó a los responsables políticos a anunciar investigaciones por las cargas de la víspera, que se saldaron con 25 estudiantes detenidos, entre ellos seis menores. El ministro de Interior, Jorge Fernández Díez, que comparecerá en el Congreso para dar explicaciones, admitió por la mañana en Catalunya Ràdio que pudo cometerse “algún exceso” por parte de algún agente, aunque por la tarde rectificó y aseguró que al hablar de “excesos” se refería “de manera muy especial a los que cometen los radicales y violentos que aprovechan determinadas circunstancias para hacer cosas que no deben”.

Los estudiantes enarbolaron libros en una nueva marcha

La delegada del Gobierno en el País Valencià, Paula Sánchez de León, intentó rebajar la tensión en una comparecencia en la que cambió radicalmente el tono respecto a la jornada anterior. El mismo lunes por la tarde cuando todavía los agentes perseguían y aporreaban a estudiantes por las calles la delegada arropó al jefe superior de la Policía en Valencia, Antonio Moreno, que defendió la “proporcionalidad” de las medidas policiales. Sin embargo, ayer Sánchez de León reconoció con aire compungido que “el tema se desmadró” y anunció un “expediente administrativo” para investigar si hubo “extralimitaciones” por parte de las Fuerzas de Seguridad.

Ronda de encuentros

La delegada anunció, además, una ronda de encuentros con “sindicatos y asociaciones estudiantiles”. Ayer tuvo la primera reunión con la Federación Valenciana de Estudiantes. En el encuentro, la delegada prometió que no habrá más cargas policiales, según explicó tras el encuentro el representante de los alumnos, Albert Ordóñez.

Ordóñez trasladó a la delegada la principal petición de los estudiantes: su dimisión. Esta exigencia se convirtió en un clamor durante el día por parte de miles de manifestantes, asociaciones de padres y toda la oposición política. La respuesta de Sánchez de León fue: “No es momento de dimisiones”. Mañana, la delegada se reunirá con el Defensor del Menor del País Valencià, José Cholvi, que ayer anunció que investigará los incidentes.

A pesar de estos gestos destinados a enfriar el ambiente, tanto el ministro como la delegada insistieron en la versión oficial del PP sobre las cargas policiales del lunes: la de que había “radicales y violentos” en las marchas, en palabras de Fernández Díaz, que fueron quienes “crearon los problemas de orden público”. “Hubo un grupo de radicales que se aprovechó de la situación”, insistió por su parte De León. Este argumento fue repetido a lo largo de la jornada por varios dirigentes conservadores, como el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, que afirmó que hubo “violencia” por parte de los manifestantes que provocó la actuación “legítima” de la Policía.

Sin constancia

Sin embargo, la propia delegada reconoció ayer, a preguntas de los periodistas, que no le constaba que ninguno de los 25 manifestantes detenidos ya en libertad con cargos tuvieran antecedentes que permitieran calificarles de radicales: ni posesión de armas ni pertenencia a ninguna organización violenta.

Las declaraciones de los políticos conservadores obviaron, además, la realidad de los hechos del lunes: que fue la Policía la que cargó contra los estudiantes cuando estos cortaron el tráfico de una avenida, sin que mediara una provocación previa por parte de los manifestantes. Los manifestantes fueron varios centenares, y contra ellos se movilizaron 250 agentes antidisturbios, informa Pedro Águeda. Ayer llegaron a Valencia 150 efectivos más procedentes de otras ciudades, en previsión de más incidentes.

Denuncia ante los tribunales

IU, por su parte, denunció las agresiones ante la Fiscalía de Menores. Fuentes de este organismo anunciaron ayer que la denuncia se derivará a un juzgado ordinario, ya que los presuntos delitos fueron cometidos por adultos. Mientras, Jueces para la Democracia consideró necesario investigar judicialmente los “excesos individuales” que pudieran haber cometido los agentes, pero también “los posibles excesos por parte de cualquier persona”, y destacó que es “evidente” que existe “una responsabilidad clara de los responsables políticos”.

Los sindicatos policiales se sumaron ayer a la petición de dimisión de Paula Sánchez de León entre duras críticas contra ella y el ministro de Interior. En un comunicado, la Confederación Española de Policía (CEP) les acusó de “introducir sospechas sobre el trabajo de la Policía”, “escurrir el bulto” y eludir su responsabilidad en los incidentes para “proteger su interés político”. El Sindicato Unificado de Policía (SUP) les reprochó que pretendieron “matar moscas a cañonazos”.

Tras las cargas del lunes, los estudiantes decidieron ayer interponer los libros a las porras de los agentes. Enarbolando libros al grito de “estas son nuestras armas”, miles de universitarios se concentraron al mediodía en la puerta de la Facultad de Historia y desde allí atravesaron la ciudad para reunirse con los escolares de Secundaria concentrados en la puerta del Instituto Lluís Vives, donde hace ocho días se iniciaron las protestas contra los recortes. Entre los títulos exhibidos estaba el Manifiesto comunista, con el que un chico intentaba aleccionar a un policía. “Yo he traído uno de tapas duras, por si tengo que defenderme de la Policía”, explicó una estudiante.

El comportamiento de la Policía frente a los estudiantes fue completamente diferente al del día anterior: los agentes se limitaron a cortar el tráfico al paso de los jóvenes, a pesar de que, igual que en las jornadas anteriores, estos no habían pedido la autorización preceptiva para manifestarse.

A última hora de la tarde los estudiantes acudieron a la sede del PP valenciano. Miles de personas llenaron las grandes avenidas cercanas al partido, que quedaron cortadas al tráfico. La ocupación de la vía fue pacífica y al cierre de esta edición no se habían registrado incidentes.

Miles de personas se solidarizan con los alumnos agredidos

Las redes sociales extendieron ayer la primavera valenciana por varias ciudades españolas con la llamada a la movilización y la solidaridad. En Madrid, más de un millar de personas, sobre todo universitarios, cortaron varias calles en protesta por la violencia policial. Los agentes, ante la presencia de los jóvenes, no actuaron. Así, las imágenes del lunes pasado de la carga policial en Valencia contrastaron con las de ayer en Madrid: los jóvenes recorrieron, sin ser parados por la Policía, desde la Puerta del Sol hasta la sede del PP, en la calle de Génova.

“¡Yo también soy el enemigo!”, gritaron los estudiantes durante toda la manifestación, que discurrió de manera improvisada. Tan sólo ante la sede del PP, al final del recorrido, se vivieron algunos momentos de tensión.

Los jovenes caminaron durante dos horas tras una pancarta con el siguiente lema: “En solidaridad con los estudiantes valencianos, contra los recortes, nosotros también somos el enemigo”. “Qué valiente, pegar adolescentes”, fue otro de los cánticos que se corearon.

“El mensaje de la Policía en Valencia ha sido una demostración de inmunidad”, señaló Eneko Ansotegui, profesor de Secundaria. Este docente interino acudió a la Puerta del Sol con dos compañeros, como él, víctimas de los recortes educativos. “Lo que sorprende es que la Policía actuara así en Valencia sabiendo que la prensa estaba mirando”, agregó Juan Rodríguez, profesor de Historia.

“Es una barbaridad lo que ha ocurrido, querrán meter miedo a la gente para evitar protestas ante los recortes”, opinó Julia, contable, que participa en las asambleas del 15-M. El hecho de que ayer la marcha terminase sin incidentes graves fue una demostración de que la violencia empleada en Valencia fue desproporcionada. “¿Esto es normal? He estado cubriendo los disturbios en Valencia y con un tercio de la gente que hay ahora mismo aquí hubo de todo”, señaló un periodista valenciano caminando por el Paseo de la Castellana, desierta por los cortes de tráfico. A las 22.30 los antidisturbios se retiraron de la sede del PP después de que la mayoría de los jóvenes se dispersara. Al cierre de esta edición, un grupo continuaba hacia Atocha.

En Sevilla, alrededor de un millar de personas se dieron cita ante la sede del PP andaluz. “Valencia, Sevilla está contigo”, “Esto nos pasa por un Gobierno facha” o “Menos Policía y más educación” fueron de los cánticos más coreados. Al cierre de esta edición, el gentío había cortado el tranvía en una avenida aledaña, informa Ángel Munárriz.

También en Barcelona el número de manifestantes ascendió a un millar, informa Brais Benítez. “Es vergonzoso que peguen así a chavales menores de edad; no tiene nombre”, exclamaba Carmen, que se había unido a la protesta junto a sus dos hijas.

Los estudiantes se han vuelto a concentrar a las puertas del Instituto Lluís Vives de Valencia. Foto: CARLES FRANCESC

Los estudiantes se han vuelto a concentrar a las puertas del Instituto Lluís Vives de Valencia. Foto: CARLES FRANCESC

Los estudiantes, en el centro de Valencia, en una nueva protesta contra los recortes en la Educación y las intervenciones policiales. Foto: CARLES FRANCESC

Los estudiantes, en el centro de Valencia, en una nueva protesta contra los recortes en la Educación y las intervenciones policiales. Foto: CARLES FRANCESC

Estudiantes se concentran frente a la delegación del Gobierno, en la calle Colón de Valencia. Foto: MÓNICA TORRES

Estudiantes se concentran frente a la delegación del Gobierno, en la calle Colón de Valencia. Foto: MÓNICA TORRES

"Queríamos calefacción, no que los calentaran", se puede leer en estos carteles. Foto: CARLES FRANCESC

"Queríamos calefacción, no que los calentaran", se puede leer en estos carteles. Foto: CARLES FRANCESC

Otro momento de la sentada frente al instituto Lluís Vives. Foto: TANIA CASTRO

Otro momento de la sentada frente al instituto Lluís Vives. Foto: TANIA CASTRO

Otro momento de la sentada frente al instituto Lluís Vives. Foto: TANIA CASTRO

Otro momento de la sentada frente al instituto Lluís Vives. Foto: TANIA CASTRO

Muchos manifestantes han acudido a la concentración blandiendo libros. CARLES FRANCESC

Muchos manifestantes han acudido a la concentración blandiendo libros. Foto: CARLES FRANCESC

Una joven muestra una pancarta durante la concentración frente al instituto Lluís Vives de Valencia. JOSE JORDAN (AFP)

Una joven muestra una pancarta durante la concentración frente al instituto Lluís Vives de Valencia. Foto: JOSE JORDAN (AFP)

(Con información de Público. Fotos: El País) 


URL del artículo : http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/02/22/libros-frente-a-las-armas-espanoles-repudian-brutalidad-policial-contra-estudiantes-fotos/

La primavera valenciana

21 Febrero 2012

Represión contra estudiantes en Valencia, España. Foto: Público 

Por Jordi Calvo Rufanges
Público, España

Hay quien ha utilizado el trending topic primaveravalencia para referirse a las protestas de Valencia de los últimos días, respondidas con brutalidad policial. Se trata, sin duda, de un término exagerado, provocativo y para hacer eso mismo: un trending topic de twitter.

Pero en Valencia hay elementos, más de dos y de tres, que hacen que no esté tan lejos de las primaveras árabes. Primero, el gobierno valenciano es de una de las derechas más conservadoras que haya conocido Europa. Segundo, los políticos en el poder del Partido Popular  están envueltos en infinidad de casos de corrupción, muestras de arrogancia y son protagonistas de demasiadas inversiones fastuosas, dignas de las dictaduras árabes. En tercer lugar, la gente de la calle, entre la que me cuento como valenciano, estaba paralizada, desesperanzada, pensaba que nada podía cambiar, que salir a la calle no servía de nada, porque nunca dejarían el poder quienes durante tantos años lo han atesorado.

Cuarto, porque esta misma gente ha visto que son más de los que pensaban, que quienes quieren cambiar las cosas quizá sean hasta mayoría, que el PP se había dedicado a dormir a la ciudadanía con coches de carreras, veleros y aeropuertos sin aviones, pero que, aun así, el pueblo valenciano está despertando. Y quinta semejanza entre Valencia y una dictadura árabe: la policía ha seguido la estrategia de amedrentar, de dar una lección,  del “despues de ésta, ya no volveréis a protestar, niñatos”, del uso de la violencia indiscriminada y desproporcionada ante las manifestaciones ciudadanas.

Solo hay que ver las imágenes. La valenciana ha mostrado ser una policia antidemocrática, muy gris, que ha herido a numerosos adolescentes y que se ha aplicado con tal violencia que nos hace pensar que necesita una limpieza, empezando por la delegada del gobierno en Valencia (porque alguna orden habrá dado para que la policia actúe de ese modo), seguida por el Jefe Superior de Policía valenciano (que ha llamado “enemigos” a los adolescentes) y acabando por aquellos policias que han usado la violencia de forma indiscriminada contra adolescentes que solo pedían una mejor educación para todos (también para los hijos de los policías que les inflaban a porrazos). La educación pública en Valencia es desastrosa, ya están cerca de que haya más clases en barracones provisionales que en centros de ladrillo. La sanidad está en el abismo, no paga ni los medicamentos y un largo etcétera…

Son otra vez los jóvenes quienes nos dan una lección y nos apelan para que seamos todos quienes salgamos a las calles valencianas a pedir un cambio político que nos devuelva la esperanza y la honestidad, que tanta falta hacen en esta tierra.

Jordi Calvo Rufanges (La Vall d’Uixó, 1975). Economista e investigador sobre movimientos sociales, cultura de paz y armamentismo. Es miembro e investigador del Centro Delás de Estudios por la Paz de Justícia i Pau, del CEMS (UPF de Barcelona) y del IUDESP (UJI de Castelló). Ha realizado una tesis doctoral titulada “El Foro Social Mundial y los movimientos antisistémicos”. Algunas de sus publicaciones: “Globalización capitalista neoliberal y movimientos antisistémicos”, Bilbao, Universidad de Deusto, 2011; “El Foro Social Mundial y los movimientos antisistémicos”, Barcelona, Institut Català Internacional per la Pau, 2011; “Atlas del militarismo en España” Icaria, Barcelona, 2009 (coord); audiovisual “Ahimsa, contra la guerra”, Justícia i Pau, Barcelona, 2008 (coord). Contacto: jcalvo@centredelas.org Twitter: @jordicalvo


URL del artículo : http://www.cubadebate.cu/especiales/2012/02/21/la-primavera-valenciana/

La primavera valenciana, según un joven bloguero español

22 Febrero 2012

Tony Marco

Toni Marco vive en Andalucía.

Por Toni Marco
Del blog Habitación 701

Lo que está sucediendo en Valencia, valga el chiste, es de traca: unos violentos y furiosos adolescentes invadidos por la más sangrienta ira agredieron con sus tiernos cuerpos y sus carpetas forradas de fotos de Justin Bieber a las indefensas porras de los antidisturbios que pasaban por allí tranquilamente, durante una manifestación convocada por WhatsApp y Tuenti para exigir lujos como, agárrense los machos, “calefacción” en las aulas.

¿Calefacción? ¿Dónde se creen que viven éstos, en Suecia? ¿Y qué va a ser lo próximo? ¿Material escolar gratuito?

¿Qué pasa? Si la prensa difama y miente, yo también puedo!

Ahora en serio, los hechos fueron los siguientes: todo comenzó con un corte de tráfico. Algunos estudiantes,de entre 12 y 17 años del Instituto Lluis Vives de la capital valenciana llevaban protestando unas semanas los miércoles, cortando durante 10 minutos una calle, debido a que no había fondos en su instituto (por los recientes recortes en el ámbito educativo) para conectar la calefacción y evitar esa molesta sensación de escribir con las manos congeladas. Porque Valencia no será nórdica, pero con 5º o 6º grados centígrados a las 9 de la mañana es suficiente para que cueste utilizar un bolígrafo. El 15 de Febrero, el estudiante de 17 años Andreu, es detenido y llevado a comisaria. En España, te guste o no, si tienes 17 años sigues siendo menor. Los policías no pensaron en eso. Y las protestas continuaron.

Aquí llega lo grande: los antidisturbios, enviados para “controlar a los violentos” se dedicaron básicamente a apalear a todo aquello que se movía y ello ha provocado nuevas protestas.

Los pelirrojos no tienen alma. No le dolerá mucho tener 90 kgs de policía encima.

Los pelirrojos no tienen alma. No le dolerá mucho tener 90 kgs de policía encima.

Y vaya si las ha habido. Resultado de las nuevas manifestaciones fue el envío de más antidisturbios para atajar de una vez por todas la insostenible situación de estos “gamberros”. Su método preferido ha variado desde empujar contra un coche en marcha a un par de muchachas acojonadas y abrazadas, o dando empujones a dos señoras de cierta edad (las señoras se vuelven muy violentas a veces), o a un chico con gafas que ni siquiera estaba protestando. Y nadie pega a un chico con gafas.

Ahora, además de suprimir los recortes contra la Educación, los estudiantes y numerosos ciudadanos piden la dimisión de la Delegada de Gobierno, Paula Sanchez de León, (algo que no hará) que aparte de hacerse la loca con el asunto lo ningunea y da la razón a los antidisturbios, aunque más tarde admitieran que se habían “excedido”.

Eso si, más tarde también admitieron que los que se excedieron habían sido los estudiantes, no la Policía. Hasta ahí podíamos llegar.

A esto debemos sumar las declaraciones del Jefe Superior de la Policía de Valencia, el cual trata de “enemigos” a los manifestantes. Tarde o temprano se les iba a ver el plumero. Un señor que por cierto, tiene cierta afinidad con grupos de corte neofascista. Paula Sanchez debe estar contenta, tiene a todo un experto en palizas al frente de su jauría de perros.

Las noticias de los salvajes apaleamiento por parte de los citados mandriles con casco se extiende por toda España y mas allá. Aparece en televisiones y prensa de este lado del globo (en el otro no están para tonterías) y critican la actuación de los Cuerpos de Seguridad del Estado. Lo de “Seguridad” es porque te aseguran un buen bastonazo si te atraviesas en su pequeño campo de visión.

Continúan las manifestaciones y no sólo en Valencia. Ayer martes el resto de España ha mostrado su repulsa contra estosactos de violencia de distintas formas: manifestaciones a lo largo y ancho de la piel de toro, convocatorias frente a las sedes del PP, huelgas para el día 29 y un Twitter que arde bajo el hashtag #PrimaveraValenciana. Y aquí llegamos al núcleo de la cuestión:

Utilizar el concepto de “Primavera” haciendo referencia a la “Primavera Árabe” vivida el año pasado es un claro síntoma de que por fin la gente va siendo, poco a poco, más consciente de que no vivimos en un estado de Derecho, de que en éste país no existe una libertad real, que lo único real que hay en éste país se apellida Borbón y que muchas, muchas cosas tienen que cambiar. Y la primera es la conciencia popular. La conciencia de grupo. De que siendo “individuos” no seremos ricos ni famosos, como nos hacen creer desde los grandes medios de comunicación.

Libros contra porras

Libros contra porras policiales.


No somos capaces de articular un movimiento aunado. No somos capaces de organizarnos como sociedad para conseguir aquello que exigimos. No somos capaces de ponernos de acuerdo y nos centramos en discusiones sobre quién nos estafa mas, y a quién votaremos para que al menos, ya que nos dan por culo, nos dé alguien de nuestro color político. Eso debe terminar.

Esos chicos han nacido todos en los 90 y empezaron a entender la política apenas hace unos años. Conocen la Hispanistán próspera del ladrillo y sueldazo, del albañil con un BMW y el ingeniero con un pasaporte rumbo a Escandinavia. Saben qué es Gran Hermano, pero pocos conocen la figura de Santiago Carrillo, de Adolfo Suárez, y pensarán que Fraga era “un señor muy viejo que andaba raro”.

Pero esos chavales han tenido más cojones que el caballo de Espartero y se han echado a las calles. Hoy Valencia se desperezaba un poco para apoyar a unos críos que afirman que sólo quieren estudiar sin que les molesten los pingüinos deslizando entre los pupitres. Que los habrá que se hayan unido al jolgorio sólo para no tener clases, vale: son chavales, les gusta la juerga. Todos hemos tenido esa edad. Pero que también los hay comprometidos con lo que está sucediendo y van a luchar por aquello que creen necesario. Así se forman buenos espíritus críticos. Espíritus críticos que votarán en las próximas generales y autonómicas.

Me gusta pensar que éste movimiento, en cuyo honor he bautizado la entrada, es una prolongación en el tiempo y en el espacio de las ideas que surgieron en España en Mayo del 2011. Dudo que el 15M tenga nada que ver en ésta ocasión, pero hemos visto algo clarísimo: el choque entre la libertad y la opresión. O mas bien, cómo la libertad se revuelve dentro del enorme saco de mierda que supone vivir bajo este tipo de sociedad que nos condena a ser números impresos en una tarjeta de plástico. Ocho números y una letra. Eso quieren que seamos. Pero tenemos que ser algo más. Necesitamos ser algo más.

Necesitamos una primavera, el despertar después de un largo y frío invierno pero no solo en Valencia, sino aquí en Andalucía por ejemplo, un despertar que nos sacuda a esas pulgas chupasangres políticas. O en Madrid, Villa y Corte de la Emperatriz Aguirre, o en Cataluña, o en Galicia, o allá donde la corrupción política posa sus garras. España necesita a su población activa y potente, saliendo a las calles a gritar que queremos una libertad REAL y no me refiero a dejar escapar al monarca, el cual puede irse a tomar viento fresco si quiere. Me refiero a poder decidir y poder elegir a unos gobernantes que se preocupen por la ciudadanía. Me refiero a exigir una sanidad y una educación pública y gratuita. Me refiero a que dejen de financiarse aeropuertos vacíos, Fórmulas Uno y duquesas campechanas para darle a la sociedad lo que realmente le corresponde: la soberanía de su destino.

Ánimo valencianos. Vuestro ímpetu se está extendiendo por toda España, tal y como pasó con el 15M. Aprovechad la ocasión y haceos notar. La Red estará encantada de compartir vuestros vídeos, vuestras opiniones, vuestros blogs y vuestras ideas. Sed fuertes, y adelante.


URL del artículo : http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/02/22/la-primavera-valenciana-segun-un-joven-bloguero-espanol/

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