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El polvorín

México celebra el bicentenario de su independencia con alerta máxima

16 Septiembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 

Disparo de cañones en México en un acto por el Bicentenario 

La carestía de los festejos y su idoneidad, en medio de una fuerte crisis de seguridad y con millones de familias atenazadas por la pobreza durante décadas, han marcado en los últimos meses un arduo debate en todo el país.
Tras el Grito, se descargó en parte la tensión de los músculos del Ejecutivo, en máxima alerta desde hace días ante posibles atentados.
El temor del Gobierno es que pudiera repetirse en fecha tan señalada uno o más ataques similares al que vivió la sureña ciudad de Morelia en el Grito de 2008, cuando ocho personas murieron y decenas quedaron heridas a consecuencia del lanzamiento de granadas.
Por ello, la capital, centro neurálgico de los festejos, quedó blindada con 40.000 policías, además de la presencia de fuerzas federales de seguridad.
Al menos ocho personas armadas fueron detenidas en el país por la presunción de que podían cometer un atentado durante los festejos.
Seis de ellas fueron capturadas con armas de grueso calibre y granadas en la turística Cancún, en el Caribe mexicano, y se sospecha que pudieran buscar un ataque contra la alcaldía y la cárcel local.
Los otros dos detenidos fueron detectados entre la multitud de Ciudad de México, portando doce cartuchos de escopeta y un paquete de clavos, que se presume pudieran haber articulado en forma de bomba casera de metralla.

 

En algunos puntos del país con especial actividad de los cárteles del narcotráfico -sobre todo los estados fronterizos del norte- se han suspendido las celebraciones por la Independencia, o éstas se han visto adelantadas o limitadas.
Es el caso de Ciudad Juárez, la urbe más violenta de México, que acumula más de 2.000 asesinatos este año: el alcalde transmitirá el Grito desde su despacho. Después se lanzarán unos fuegos artificiales, que se espera los ciudadanos contemplen desde sus casas.

 

"Nada que celebrar"

"Nada que celebrar", reza el subtítulo de la cinta "El Infierno", la película de moda en México, que presenta un país desolado por la violencia, la corrupción y la crisis económica.

Éste es precisamente el sentimiento de muchos mexicanos ante el segundo centenario del levantamiento que desencadenó la lucha por la independencia. "Con motivo del Bicentenario, estamos reflexionando tanto sobre el pasado que está siendo una oportunidad perdida de mirar hacia el futuro, dilapidada en fiestas y fuegos artificiales", le dijo Luis Estrada a BBC Mundo.

Como él, quienes se muestran apáticos ante las celebraciones argumentan que es difícil festejar en un país que se despierta cada día con noticias sobre luchas entre narcotraficantes e inseguridad.

De hecho, una quincena de municipios azotados por la violencia ya confirmaron que suspenderán eventos como medida de seguridad.

Personas observan banderas en el centro de Ciudad de México

El secretario de Educación, Alonso Lujambio, defendió la necesidad de un júbilo bicentenario.

Por segundo año consecutivo, la ciudad de Morelia, en el estado de Michoacán, canceló su tradicional verbena después de que en 2008 un ataque con granadas en pleno grito provocara la muerte de ocho personas e hiriera a más de un centenar.

Y en Ciudad Juárez, donde sólo en los últimos dos años más de 6.000 personas han sido asesinadas, el alcalde José Reyes Ferriz decidió que dará el grito desde el interior de la sede del gobierno municipal y que el acto será transmitido por televisión.

Los festejos con fuegos artificiales se repartirán, además, en seis puntos diferentes de la ciudad para que la población puedan verlos desde sus casas y evitar así aglomeraciones, dijeron las autoridades juarenses.

"Todos vulnerables"

"Todos somos vulnerables", le dijo a BBC Mundo la presidenta de la Asociación de Municipios de México (AMMAC), Azucena Olivares. "Con motivo del Bicentenario, estamos reflexionando tanto sobre el pasado que está siendo una oportunidad perdida de mirar hacia el futuro, dilapidada en fiestas y fuegos artificiales" dijo Luis Estrada, director de cine "Por eso, estamos tomando las máximas precauciones para que haya una mayor seguridad para las personas que asistan a estos eventos", añadió.

 

Las inundaciones que castigan México son las mas grandes de todos los tiempos

Los ayuntamientos coordinaron los operativos con policía municipal y, en el caso de los territorios más golpeados por la violencia, con el ejército y la policía federal. La presidenta de la Asociación de Municipios de México (AMMAC), Azucena Olivares cree que "desgraciadamente" este blindaje ante posibles ataques en las zonas más conflictivas podría estar "rompiendo la tradición" de los mandatarios locales de dar el grito en un lugar público, rodeados de sus conciudadanos.

Sin embargo, la presidenta de la AMMAC no cree que esto haga mella en el ánimo de los mexicanos a pocas horas del esperado 15 de septiembre. "Nos siguen pidiendo que por favor sigamos con las celebraciones, que no se cancelen", dijo. Como ella, el responsable de la organización de los festejos en el nivel federal, el secretario de Educación, Alonso Lujambio, defendió la necesidad de un júbilo bicentenario. El no celebrar "revela todo un estado de ánimo, a veces una mezquindad entre los mexicanos, pero la mayoría aplastante estamos convencidos que tenemos mucho que festejar nuestro ser, nuestra cultura", aseguró Lujambio.

El funcionario no ve en las calles el crudo panorama pintado por "El Infierno". Y no es el único que cree en México que dejarse superar precisamente ahora por los desafíos que enfrenta el país "sería un desperdicio imperdonable".

 

Miles asistieron a desfile presidido por Calderón desde el Palacio

 

Entre majestuosos fuegos artificiales, un coloso de Rodas al estilo mexicano y un ejército de bailarines aéreos, México celebró anoche el Bicentenario de su Independencia en estado de máxima alerta ante posibles atentados del narcotráfico.

Exactamente a las 11 de la noche, el presidente Felipe Calderón salió al balcón del capitalino Palacio Nacional con la bandera tricolor en sus manos y lanzó vivas a los Héroes de la Independencia, ante un abarrotado Zócalo (la mayor plaza del país).

Decenas de miles de personas seguían allí la llamada ceremonia del Grito de Dolores, mientras centenares de miles congregados en el Paseo de la Reforma contemplaban el ritual por pantallas gigantes, todos con el orgullo de ser mexicano brincando en cada célula.

Previo al Grito -réplica del que el cura Miguel Hidalgo, padre de la Patria, diera en el pueblo de Dolores en 1810 para llamar a las armas-, un coloso de 20 metros de altura y ocho toneladas fue izado en mitad del Zócalo.

La efigie, a semejanza de un insurgente con una espada rota en la mano, quiso simbolizar la titánica reconstrucción de un país tras la batalla.

Posteriormente, decenas de bailarines suspendidos del cielo parecían danzar sobre la nada, deslizándose por una fina y casi invisible red, formando el nombre de México con sus cuerpos. Uno de ellos fue impulsado por un poderoso chorro de aire desde el suelo a las alturas.

Acto seguido, comenzó a llover fuego sobre el Palacio Nacional en un concierto de llamas, previo a la aparición del Presidente. Calderón salió, tocó la campana y ejecutó los tres "Viva México!" habituales, este año más especiales que nunca antes.

Los fuegos artificiales de la noche, extendidos al dorado monumento del Ángel, corrieron a cargo de los responsables de los de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 y Sidney 2000, acabada la ceremonia.

La jornada vivió por la tarde -la lluvia apenas se paseó- un desfile con motivos históricos -incluida la serpiente emplumada Quetzalcoatl de los mitos prehispánicos- y con los rasgos que identifican a México.

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