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El polvorín

México: Organizaciones indígenas se oponen a la construcción de ciudad rural en Chenalhó

15 Agosto 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Servindi, 12 de agosto, 2010.- 

Organizaciones indígenas independientes expresaron su preocupación y rechazo a la intención de construir una nueva ciudad rural en el municipio de Chenalhó, en Chiapas.

Pueblo Creyente, de la parroquia de San Pedro Chenalhó, expresó: “Nos preocupa que el proyecto se imponga y no se consulte al pueblo, y si se hace cierta consulta es con base en mentiras y omisiones.”

A fines de julio, la Sociedad Civil Las Abejas de Acteal denunció la existencia del proyecto, que aunque oficialmente es negado por el gobierno estatal y municipal, existen reiteradas versiones de que está previsto su realización en Chenalho.

Las Abejas indica que el proyecto es parte del Proyecto Mesoamericano, que se inició con el gobierno de Carlos Salinas de Gortari cuando se firmó el Tratado de Libre Comercio, que causó el levantamiento armado zapatista en 1994.

En Santiago El Pinar, un municipio ubicado entre Chenalhó y San Andrés, está a punto de concluir la edificación de una ciudad rural y que ha sido señalada como contrainsurgente por analistas y organismos ambientalistas.

La investigadora Mariela Zunino observa que “la nueva escalada de apropiación del espacio común y el territorio del Proyecto Mesoamérica va en línea opuesta a la construcción autonómica de los pueblos y comunidades indígenas”

En un boletín del Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria (CIEPAC) Zunino señala que en Chiapas “los espacios de gestión autónoma del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) avanzan hacia la construcción de una nueva territorialidad, donde los planes y proyectos neoliberales no tienen cabida”.

La asamblea de Pueblo Creyente cuestiona las supuestas ventajas de la “concentración poblacional” que según los estadistas facilitaría “el acceso a los servicios básicos” para “combatir la pobreza”.

Se trata de un plan para que abandonemos nuestras tierras y una vez concentrados nos controlen y obliguen a sembrar otros cultivos distintos a la milpa o frijol, señala Pueblo Creyente.

Ello facilitará que las empresas trasnacionales ocupen nuestras tierras y sabemos que el gobierno ofrece mucho dinero para comprar las tierras, prosigue.

Como lo consigna un artículo de Hermann Bellinghausen, publicado en el diario La Jornada, Pueblo Creyente argumenta que las ciudades rurales no las inventaron los gobiernos de este sexenio. “Tienen su historia desde la colonización de América cuando eran conocidas  como ‘reducciones’”.

“El objetivo era hacer más fácil y eficiente el control de la población para cobrarle tributos, utilizarla como mano de obra para minas, plantaciones, construcción de las ciudades de los españoles y, por supuesto, para su control político y militar” reseña Bellinghausen.

“La historia no ha terminado.Los gobernantes actuales siguen despojando a los campesinos, como a nuestros hermanos de San Salvador Atenco cuando Vicente Fox les quería comprar sus tierras pero los campesinos se negaron y las defendieron. El gobierno para vengarse les inventó delitos y los condenó a la cárcel” sostiene Pueblo Creyente.

Como lo denunció Las Abejas las ciudades rurales y los proyectos neoliberales pretenden abrir el camino a las trasnacionales para imponer sus proyectos en territorios indígenas.

Dicho plan se realiza en complicidad con los gobiernos serviles de México que incumplieron los acuerdos de San Andrés y crearon la guerra de contrainsurgencia, culminando con la masacre de Acteal, indica Bellinghausen.

El gobierno en turno continúa la guerra con otro rostro pero el mismo objetivo de despojo de nuestros recursos naturales y de tratarnos como objetos y no sujetos de derechos ni de nuestra propia historia, concluye el autor.

Con información de Hermann Bellinghausen, diario La Jornada.

Comunicado de Pueblo Creyente de la Parroquia de San Pedro Apóstol Mártir

Chenalhó, Chiapas, México.

8 de agosto del 2010

  • A la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas
  • A las Iglesias del Mundo
  • A la Prensa Nacional e Internacional
  • A los Defensores de Derechos Humanos Nacional e Internacional
  • A la opinión Pública

Hermanos y hermanas:

El Pueblo Creyente de la Parroquia de San Pedro Chenalhó, en estos momentos difíciles de la construcción del Reino de Dios, queremos hoy platicar con nuestros hermanos y hermanas de Chenalhó y del pueblo de Dios en general. Vemos ahorita cómo está nuestro país y en especial lo que está por venir en nuestra tierra y territorio de San Pedro Chenalhó. Sabemos que como lo han manifestado diversas organizaciones indígenas y no indígenas, que aquí en Chenalhó quieren construir una ciudad rural como las de Santiago del Pinar y Nuevo Juan de Grijalva y también previstos en otros municipios del estado de Chiapas.

Nuestra misión como seguidores de Jesús es la misma Misión de Jesús: “El Espíritu del Señor está sobre mí. El me ha ungido para traer Buenas Nuevas a los pobres, para anunciar a los cautivos su libertad y a los ciegos que pronto van a ver. A despedir libres a los oprimidos y a proclamar el año de la gracia del Señor…Hoy se cumplen estas profecías que acaban de escuchar” (Lc. 4, 18-19. 21) Hermanos y hermanas, esta misión de Jesús nos toca vivir y hacer cumplir “hoy” en la situación que vivimos.

Los Obispo reunidos en Aparecida expresaron: Los pueblos Indígenas, están amenazados en su existencia física, cultural y espiritual… sufren graves ataques a su identidad y supervivencia, pues la globalización económica y cultural pone en peligro su propia existencia como pueblos diferentes. DA. 90.

Nos preocupa que el proyecto de las ciudades rurales se impongan y no se le consulte al pueblo si está de acuerdo o no, y si hace cierta consulta es a base de mentiras y omisiones, el gobierno no dice claro lo que trae realmente este megaproyecto si es para bien o para mal del pueblo por ejemplo no explica qué es la “Reconversión productiva” quienes son los beneficiarios de esta Reconversión. Las ciudades rurales no la inventaron los gobiernos estatal y federal de este sexenio, sino tiene su historia desde hace muchos años atrás, por ejemplo; desde la colonización de América Latina que en ese tiempo no se llamaban ciudades rurales, se conocían como reducciones, con el objetivo de hacer más fácil y eficiente el control de la población para cobrarle tributos (impuestos), utilizarla como mano de obra para las minas, las plantaciones (la más frecuente era la de caña de azúcar) y para la misma construcción de las ciudades de los españoles y por supuesto, para su control político y militar. Es verdad que entonces, así como ahora, se alegaba que también habría ventajas para la población directamente afectada; que la concentración poblacional permite brindarles “el acceso a los servicios básicos de agua potable, educación, salud, etc. Según para combatir la pobreza aquí en Chiapas.

Con esta breve explicación, nosotros los creyentes de Chenalhó nos lleva a la conclusión de rechazar definitivamente la construcción de las ciudades rurales. Porque está claro que este plan es para que abandonemos nuestras tierras y que empresas trasnacionales las ocupen y una vez que estemos concentrados nos puedan controlar y obligarnos a sembrar otros cultivos que ya no van a ser la milpa, el frijol, etc. Porque está muy claro en la publicidad que hace el gobierno en letreros gigantes que se ven de Chenalhó a San Cristóbal: Evita Incendios, cambia prácticas de cultivos. Sabemos que el gobierno ofrece mucho dinero para comprar las tierras, pero, la tierra es nuestra madre, Dios nos la ha dado. Queremos decirle al gobierno un pasaje bíblico del Antiguo Testamento que habla de la vida de un campesino que se llamaba Nabot: Nabot tenía una viña, el Rey Ajab dijo a Nabot: déjame tu viña para que me sirva de huerto para hortalizas, ya que está junto a mi casa. Yo te daré por ella una viña mejor o, si te parece bien, te la pagaré como es debido. Nabot le respondió: Líbreme Dios de que vaya yo a dar la herencia de mis padres….” (1Reyes 21, 1-16). Con la negativa de Nabot, después lo mandaron a matar, pero el profeta de Dios no se quedó callado.

Esta historia no se ha terminado. Los gobernantes actuales siguen despojando de las tierras de los campesinos, como les pasó a nuestros hermanos de San Salvador Atenco, cuando Vicente Fox les quería comprar sus tierras, pero los campesinos de Atenco se negaron y las defendieron. Pero el gobierno para vengarse de los campesinos, les inventó delitos y los condenó a más de 4 años de cárcel. Esto es un ejemplo de los tantos despojos y violaciones a los derechos humanos que sufren los pobres. Los obispos expresaron así: En las decisiones sobre las riquezas de la biodiversidad y de la naturaleza, las poblaciones tradicionales han sido prácticamente excluidas. La naturaleza ha sido y continúa siendo agredida. La tierra fue depredada. Las aguas están siendo tratadas como si fueran una mercancía negociable por las empresas, además de haber sido transformadas en un bien disputado por las grandes potencias. Un ejemplo muy importante en esta situación es la Amazonia”. (DA 84)

Como Iglesia, siendo fieles a nuestra misión dada por Jesucristo, no podemos ser indiferentes ante esta situación: “si pretendemos cerrar los ojos ante estas realidades no somos defensores de la vida del Reino y nos situamos en el camino de la muerte”. (DA 358) “La Iglesia acompaña a los indígena en las luchas por sus legítimos derechos”. (DA 89) “La Iglesia no puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia”. (DA385) y en nuestra asamblea pasada se tomó el acuerdo de: CUIDAR Y DEFENDER LA TIERRA.

Hermanos y hermanas de diferentes religiones, organizaciones y otros grupos sociales. Hagamos que se cumpla la palabra de Dios, la de trabajar por la verdad, y denunciar las injusticias. Les invitamos a abrir los ojos y su corazón. Juntos evitemos que se entreguen nuestras tierras en manos de los ricos y poderosos. El mismo Jesús dijo: Los reyes de las naciones se portan como dueños de ellas y, en el momento en que las oprimen, se hacen llamar bienhechores (Lc. 22, 25) Sigamos el ejemplo de Jesús que Él luchó contra las injusticias, se enfrentó con los emperadores para defender al pueblo esclavo, Él fue un liberador del pueblo oprimido. Esa lucha de Jesús no la veamos como una simple historia del pasado, porque él dijo: Hoy se cumplen estas profecías que acaban de escuchar”. Nunca es tarde para levantar la voz.

Atentamente

La Parroquia de San Pedro Apóstol Mártir

Por la Coordinación Parroquial:

Consejo Parroquial, Zonas, coordinadores y agentes de Pastoral

Ernesto Gutiérrez Pérez, Tomás Pérez Arias, Alberto Pérez López, Sebastián Jiménez Sántiz, Manuel Ortiz Gutiérrez, Enríque Pérez Ruiz, Juan Sántiz Jiménez, Vicente Ruiz Pérez, Agustín Ruiz Gutiérrez, Mariano Gutiérrez Saramango, Victorio Pérez Pérez, Miguel Pérez Sántiz, Antonio Pérez Sántiz, Armando Pérez Paciencia, Miguel Vázquez Pérez, Catarina Sántiz Guzmán, María Guzmán Gómez, Alicia Gómez Gutiérrez, María Pérez Gómez, Verónica Arias Pérez, María Pérez Gómez, Albertina Pérez Pérez, Pedro Luna Ramirez, Javier Guzmán Pérez, María Jiménez Ortiz, Armando Santiz Gómez, Rafael Landereche Gómez, Maria de la Luz Rodríguez López, Claudia Estela Gutiérrez, Josefina Arteaga, Cristóbal Ruiz Arias Pbro. y Marcelo Pérez Pérez; Párroco.

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