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El polvorín

Montevideo: Carta denuncia del taller de expresión plástica infantil “Barcos y Banderas” y respuesta a la misma.

28 Febrero 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Al respecto de este tema, solo voy a decir, que antes de publicarla, me he puesto en contacto con un compañero vinculado a la Radio Comunitaria Alternativa FM para confirmar la veracidad de la denuncia.

Este compañero, reconoce que la misma es cierta y me facilita los textos que adjunto al pie, un comunicado público de la radio y otras respuestas individuales.

Por mi parte y en este caso puntual, me voy a limitar a publicarlo y que cada uno, con los argumentos de ambas partes, opine o no lo que crea conveniente.

 

Ivonne Leites

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Carta denuncia del taller de expresión plástica infantil
“Barcos y Banderas”

mural1.jpg
Muro antes

mural2.jpg
Muro ahora


En las primeras semanas de noviembre, decoramos un muro en la calle San Quintín casi Garzón, barrio Belvedere. Los dibujos ilustraban una canción del maestro Esteban Klisich, músico nacido en este barrio.
La tarea estuvo a cargo de niños en edad escolar, que concurren al taller de expresión plástica ““Barcos y Banderas”, cito en la calle Linterna 265 del mismo barrio. Colaboraron con la tarea los padres, jóvenes alumnos de otro curso y niños vecinos.
Este taller, dirigido por Pedro García y Liliana Testa, funciona desde el 2007 y tiene sus antecedentes en el taller del Prof. Dumas Oroño, con quien nos formamos y trabajamos muchos años. Ya en aquel taller, decorar algún muro del barrio con los niños formaba parte de las actividades regulares, que propician la expresión por el arte y la posibilidad de un quehacer colectivo, formador en sí mismo y particularmente beneficioso para los demás. El taller le regala al barrio un muro decorado.
Es así que realizar esta actividad, una vez al año como fin de curso, se ha hecho una tradición y, cuando no hemos podido realizarla, los niños la reclaman.
Brevemente, diré entonces que, hasta la fecha, decoramos con este nuevo taller 5 muros. En los dos primeros, tomamos como referencia los derechos del niño y en particular el derecho al juego, tan importante como cualquier otro. En uno de ellos (ubicado en Lucas Obes y Agraciada), participó además un grupo de niños de la Escuela Especial Nº 203, que en ese momento también venían al taller.
En el 2008, la Organización de las Naciones Unidas en Uruguay llamó a un concurso de murales, festejando los 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Decidimos participar, tratando de no crear expectativas con respecto a lo competitivo y sí trabajando el tema con técnicas de juego, lo que llevó a los niños a apropiarse y entender muchos de los derechos enunciados, para representarlos en el muro, cada uno de acuerdo a sus posibilidades. Al igual que en ocasiones anteriores, procuramos la integración con otros niños, en este caso los que habitan el Hogar Especial del INAU, cuyo muro decoramos sobre la calle Carlos Mª de Pena, esquina José Castro. Culminamos la tarea con una fiesta en el Hogar, con títeres y juegos.
En el 2009 pintamos otro muro, en el CAIF “La Tortuguita” del barrio Capra, a pedido de padres y docentes.
Cada vez que pintamos un muro, fuimos felicitados por los vecinos, los destinatarios, que veían con entusiasmo cómo suplantábamos el enchastre con la alegría del color, en la expresión genuina de un arte infantil, surgido como en un juego y referido siempre a valores universales compartibles por todos, más allá de credo o ideas políticas. El largo muro pintado hace unas semanas no fue la excepción.
Como hicimos siempre, hablamos con la gente de la casa, que nos autorizó con beneplácito. Nos costó mucho trabajo prepararlo, sacar las innumerables capas de pegatinas y pinturas; con la ayuda de los alumnos más grandes, estuvimos todo un día para limpiarlo. Luego le dimos una mano de buena pintura blanca, como fondo. Esta pintura y la de color la compramos en la fábrica que está en frente y ellos colaboraron haciéndonos una buena rebaja, cuando se enteraron para qué era.
En los días previos, trabajamos el tema en el taller. La canción elegida, de Esteban Klisich, se llama “Chamarrita de los artistas “y habla de un hipotético pueblo donde los artistas no son respetados en sus derechos y se van. Cuando esto sucede, dice uno de sus versos: “Adormecida y vacía sin memoria ni canción, la gente siguió su vida pero nadie la cantó”
Los niños de a poco se fueron adueñando de la canción, se repartieron las cuartetas, organizamos equipos, trabajamos primero en pequeño formato, luego agrandamos la escala, en forma individual, luego de a dos, etc. Nos preparamos, procuramos que sea divertido y bien hecho, ya que este y otros murales exigen mucho trabajo previo, por parte de los adultos y de los niños. Hay que ponerse de acuerdo en lo que va a hacer cada uno, respetar y valorar lo que hizo el otro, aceptar la sugerencia o la crítica, estimular para vencer los excesos de autocrítica, hacer más de una versión de lo que se quiere expresar. Después viene la más brava, si bien la actividad les encanta, no es lo mismo trabajar en el taller o en la casa, con el aliento de docentes o padres, que hacerlo en plena calle. Hay que enfrentarse al gigantesco muro y toda esa gente desconocida que pasa y mira, aguantar algún comentario no muy atinado de algún vecino, lograr los cambios de escala, que no se te chorree, superar el “me quedó espantoso“, etc. Pero, todo se supera por las ganas que tenemos de poner ahí, en el muro de nuestro barrio, la canción de nuestro músico y el arte de los niños; todo se supera porque somos un colectivo, integrando además por niños de la cuadra, que nos piden participar. Los vecinos empiezan a pararse, cuando ven aparecer las primeras formas y colores, leen la letra de la canción, felicitan a los niños, se produce el intercambio amistoso con gente que no conocemos, los vecinos están contentos, nosotros también. Los padres ayudan, sacamos fotos, viene Esteban, con su esposa y un alumno mexicano que queda encantado, filma la obra y nos hace preguntas. Nos pregunta por qué hacemos esto y le decimos que el arte es un lenguaje para expresar ideas y sentimientos, que estaría bueno que todos los niños lo pudieran hacer, porque es una actividad integradora y porque nos queda lindo. Le explicamos también que la canción de Klisich habla de una ciudad, que podría ser esta, donde muchas veces el arte de nuestros creadores es ignorado y sus derechos no son valorados y está bueno hacerlo conocer pintado en colores. Luego alguien comenta “ojalá lo respeten”. Todos los murales que pintamos anteriormente fueron respetados, esperábamos lo mismo en este caso. A lo sumo, estábamos preparados para la acción de algún descerebrado de los que suelen trasladar a cualquier muro sus desavenencias futboleras, en el estilo que los caracteriza.
Jamás se nos pasó por la cabeza que, unos sujetos que dirigen una radio comunitaria, ALTERNATIVA 105.5, con sede en la calle Gral. Hornos (Nuevo París), tacharan con una franja de cal el centro del mural, cruzándolo en todo su largo, para escribir sobre ella el siguiente texto: “En este muro falta el dibujo del niño Santiago asesinado por la policía. Firmado: Alternativa 105.5”
El pasado domingo 26 de diciembre, a las 19hs, fui a hablar con ellos. Me aseguré, por que así lo dijeron, de que habían sido los autores. Fui para decirles lo que pensaba sobre lo que habían hecho, lo hice antes de escribir esta carta de denuncia pública de semejante salvajada, perpetrada por gente que pregona por la justicia social y la solidaridad.
Les pregunté por qué usan una circunstancia terrible, como el asesinato de un niño, hecho repudiable para cualquier persona y digno de ser denunciado, pero que de ninguna manera podemos admitir que se lo haga pasándole por arriba al esfuerzo, al trabajo, la alegría y la entrega de un grupo de niños, de los padres que ayudaron y de todo un barrio que cambiaba cara seria por sonrisa cuando miraba nuestro trabajo.
Les pedí que pidieran disculpas, lo menos que podían hacer, ya que el muro está arruinado, que pidieran disculpas a los niños, al barrio, porque el mural es del barrio.
“De ninguna manera” me contestaron y entre los argumentos que me expresaron, en medio de un discursito de lugares comunes recuerdo dos: primero, que los muros están para ser pintados, no importa si hay allí un trabajo, como en este caso, y, segundo, que los niños que participaron de esta actividad eran unos privilegiados.
Esta frase es expresada sin temor a equivocarse, sin preguntar nada, ni saber absolutamente nada de los niños y de sus familias, todos ellos trabajadores comunes y corrientes. Con la soberbia del que se cree que la tiene clarísima, traslada la lucha de clases a la infancia, “estos son privilegiados y pueden, aquellos son pobres y no pueden”, y, en una suerte de lógica perversa, se arrojan el derecho de pasarle por arriba al trabajo de los niños. Toman como excusa un hecho terrible, como el asesinato de un niño, para tachar la actividad de otros niños, tan niños como todos.
Me viene a la cabeza el grito de Millán Deastray ante el discurso de Unamuno en Salamanca, ese grito que oponía fuerza bruta a la inteligencia. Una acción brutal contra la sensibilidad y el arte de los niños.
La denuncia del asesinato de un niño, se llame como se llame y en el lugar que sea, necesita de mejores personas, que sean capaces de actos inteligentes, que respeten al semejante, trabajadores y trabajadoras de nuestro barrio, que practiquen de verdad la solidaridad, que reconozcan en el arte, en la poesía, un lugar donde podemos ser mejores.
La denuncia de un asesinato, de cualquiera, debiera estar asociado a la vida y la vida se merece mejores personas que la defiendan. Estos asociaron una causa justa a un hecho brutal, no han hecho más que subirse al mismo peldaño que cualquier brutal asesino.
A pesar de todo, vayamos con los poetas que siempre nos salvarán, como dijo Antonio Machado: “Hoy es siempre todavía”. Queda mucho muro por pintar y, quién te dice, el año que viene otra vez a defender la alegría, se lo merece el barrio, nosotros y todos los niños.


PEDRO GARCIA LANZA
Docente y artesano


LILIANA TESTA
Sicóloga y artesana ceramista


Rogamos difundir esta carta a todos los medios y contactos posibles. Gracias


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Comunicado de Alternativa FM 105.5

En Montevideo a los 7 días del mes de Enero del año 2011, el colectivo Alternativa FM 105.5, reunidos en asamblea en su local de la calle General Hornos 5132 Bis, resuelve que los hechos realizados por integrantes del colectivo sobre el mural realizado por el grupo de niños "Barcos y Banderas", situado en la calle San Quintin y Garzón, queremos expresar que fue un error por desconocimiento de nuestros compañeros, sepan disculparnos estando siempre abierto al barrio y a involucrarnos en sus proyectos, en pos de una sociedad justa y humana.


http://radioalternativafm1055.blogspot.com/

 

RESPUESTAS DE ALGUNOS COMPAÑEROS A LA CARTA DE BARCOS Y BANDERAS.

EL taller ”barcos y banderas” es privado sus dueños el señor Pedro García y la señora Liliana Testa cobran por dar clases de expresión plástica a niños y adolecentes que allí concurren, según ellos (Pedro y Liliana) lo que ellos hacen es arte y esta actividad es sobre todo beneficiosa para los demás. Yo me pregunto si esto no es soberbio y facho. El pastor Márquez dice lo mismo a sus fieles mientras les exprime el bolsillo y maneja su Mercedez.
Vos decís que es beneficioso para todos nosotros los salvajes, ignorantes que no sabemos nada de arte; que admiremos una de tus obras sin pagar por ello, ya que vos que sos tan caritativo se la regalaste al barrio. Y ya no le cobraste a los papás de los niños? Y le pagas a los niños por el laburo, no? O practicas la explotación infantil?
En el 2008 con el tema de la O.N.U. supongo que les explicaste a los gurises que esos derechos que están barbaros en el papel escrito, pero que no se ajustan ni por asombro a la cruda realidad de este país y del mundo. También quiero suponer que les dijiste que acá en Uruguay hay gurises como ellos que pasan hambre, frío y que no tienen donde vivir, que muy pocas veces pueden hacer uso de su derecho de jugar. Me imagino que les explicaste que el derecho más importante según la propia O.N.U. es el derecho a la vida. Y de África, Haití, Palestina les hablaste?
Les dijiste que la O.N.U. se caga en todos los derechos? Porque a modo de ejemplo nomas cinco países tienen derecho a veto. A no, vos sos artista, perdón. Decís que pediste permiso a la gente de la casa dueña del muro, o sea que es un muro privado, no del barrio y a continuación decís que el muro estaba lleno de pintadas y empapeladas, o sea que es un muro público, que pretendes robarle al barrio con tu gran mural de propaganda. Vos tendrías que saber que los muros son públicos y están allí para que todos los que tengan pintura y pincel puedan expresar lo que se les antoje, hay pintadas que duran diez minutos porque atrás viene otro y la tapa y chau esas son las reglas. Si vos no querés que los salvajes que denuncian injusticias te estropeen tu arte, exponlo en una galería y cobrá entrada. Decís en tu carta “que estaría bueno que todos los niños lo pudieran hacer” (expresarse a través del arte) el asunto es: porque no lo pueden hacer? Pueden surgir varias respuestas a esta pregunta, como la de que no somos iguales, compartibles o no y algunas nos pueden parecer divagues y otras dudosas, pero lo que es cierto e irrefutable es que Santiago no lo puede hacer porque está muerto, lo atropellaron en un patrullero cuatro milicos en pedo, en el Cerro.
Esos que vos llamás sujetos, los llamo compañeros aunque no los conozca y estoy totalmente de acuerdo con lo que escribieron, y vos y los gurises que estudian contigo deberían estar orgullosos de que el mural que pintaron no quedo ahí para ver pasar el tiempo sino que sirvió y mucho ya que la franja blanca y la frase resaltan muy bien para denunciar semejante asesinato. Los compañeros que pintaron la consigna fueron oportunos y seguramente vieron como de esa manera iba a resaltar la denuncia que para muchos es algo olvidado o como tu caso desconocido. Lo que yo no creo es que la intención fuera cagarse en el trabajo de los gurises, sino utilizarlo para un fin noble y digno de cualquiera que se diga solidario y fue lo que hicieron, denunciaron una injusticia. Si el niño muerto fuera uno de tus alumnos?
Yo me llamo Claudio y no soy artista, soy un laburante común y estaría muy feliz de que cualquier cosa que yo haga sea destruida para transformarse en algo útil para la lucha contra la impunidad. Los compañeros artistas que yo conozco piensan parecido porque saben que solo con el arte no alcanza para cambiar el mundo.
Tu defensa hippie del arte, es inocua y estéril, por suerte siempre hubo y habrá Artistas serios y comprometidos con las causas justas.


Mi nombre es Luis y el de mi compañera es Emelie. Somos plebeyos que viven en el Cerro. A veces pasamos por el lugar donde está el mural. Puede ser que por falta de sensibilidad, por falta de inteligencia, por falta de educación, pero no de sentimiento solidario a nosotros, que no vivimos en Belvedere, que no conocemos al maestro Klisich, ni su obra, que tampoco sabemos nada de “barcos y banderas” y que no sabemos nada de las dos personas que firman la carta que nos llegó a través del correo electrónico sin que la reclamáramos. Dos personas de las cuales jamás escuchamos hablar. El mural para nosotros no significó nada demasiado especial hasta que la franja blanca con el recuerdo del asesinato de un niño que vivía en el Cerro nos llenó de emoción. Plebeyos, plebe, pueblo, popular. No sabemos quiénes son los que pintaron la franja, nos interesa muy poco una radio que no escuchamos. Pero ofende muy grandemente a nuestro pequeño coeficiente mental que se ataque a una radio comunitaria y al derecho de pintar o de escribir los muros de la ciudad.
Les recuerdo que hace unos años atrás estaba prohibido pintar en estas mismas paredes una palabra que para ustedes seguramente no significa demasiado, Libertad. No hablamos de los muros de Paris durante la ocupación nazi. Hablamos de Millán Deastray que es seguramente del mismo pensamiento de ustedes, buen fascista que pensaba “! No piensen! Yo me encargo de eso. Y además les ordeno sus vidas”. José Millán Astray y Terreros. General del ejército fascista español, su lema preferido “Viva la muerte! “ . Fundador de la legión española. Admirador y traductor de poesía japonesa.
No creemos que la cita de ustedes haga referencia a aquello de “Muera la intelectualidad traidora! Viva la muerte! Ni que tampoco puedan adueñarse de la respuesta de Unamuno. Aquello de la falta de razón y sólo la utilización de la fuerza bruta, como ustedes lo intentan. No sabemos si ustedes son intelectuales. Lo que sí sabemos es que “los pintores de la franja blanca” no se refirieron a ellos, a los intelectuales. Tampoco sabemos de amenazas con la utilización de la fuerza bruta. Por lo dicho pensamos que esta cita no es otra cosa que aprovechar un espacio publicitario a favor de la política de marketing de “barcos y banderas” dedicada a los padres que puedan pagar las cuotas, se les asegura que sus hijos estarán en manos de intelectuales, finos, inteligentes, de buen gusto, con los cuales se divertirán.
A nosotros nos recordó el texto de ustedes a otra frase de Millán Deastray cuya lógica seguramente comparten porque la han expuesto en su carta. Deastray dice, como nosotros recordamos “España será libre cuando masacremos la libertad de Euzkadi y Catalunya, Viva la muerte! Lo que ustedes dicen usando la misma lógica es “mientras existan los muros libres populares y las radios alternativas comunitarias y pobres los padres no pagarán las actividades que proponemos”, “ Muera la libertad en las paredes y muros de nuestra ciudad! Mueran las radios alternativas pobres en general y en especial las de nuestro barrio!” Recordamos por las dudas que no se necesita ser ningún superdotado intelectual y que cualquier idiota puede ser traidor.
Ustedes gentes sensibles inteligentes de buen gusto, ustedes que son los mejores, los que realmente conocen el significado de la palabra Solidaridad y que no sabían nada de Santiago. Ustedes que utilizan el trabajo de los niños a los cuales no pagan por hacer murales de reclame para su taller. Aunque eso termine con el derecho del barrio a tener una cartelera donde poner lo que siente o lo que tiene ganas. Aún sabiendo que lo que escriben puede durar minutos, como el trabajo o pintura de cualquier grafitero que nunca va a protestar porque le han transformado su obra. Para ustedes el grafiti seguramente no es arte. El taller le regala al barrio un mural en un muro que ya el barrio no podrá utilizar. El taller roba o se apropia de una cartelera del barrio, un muro que ya deja de ser libre.
Si entendemos bien lo que ustedes escriben y forzamos casi al máximo nuestras cabecitas descerebradas que entienden que no todos los niños son iguales, que no todos los uruguayos somos iguales, que no todos los seres humanos somos iguales. Y que entendemos que las desavenencias futboleras también pertenecen a este barrio, a este país y que son escritas por gente que también tiene derecho de usar los muros de la ciudad. Nosotros que no entendemos dónde ustedes viven pero tiene que ser un lugar muy parecido a un termo. De dónde sacan argumentos para su aristocracia? O es solamente fascismo que no entiende que los que escriben sobre fútbol en las paredes de nuestra ciudad también tienen derecho por ser expresión popular de escribir los muros que ustedes les intentan sacar.
Para ustedes hacer uso de la cartelera popular es una salvajada. Los que no tienen grandes estaciones de radio, estaciones de televisión, diarios donde escribir lo que sienten, a esos también hay que sacarles los muros. Y como ya lo hemos dicho antes, no somos todos iguales. Nosotros y ustedes no somos iguales. Nosotros no tomamos niños de rehenes.
Emelie y Luis

 

Yo soy herrero, laburo con mis manos, me rompo los dedos y corto con los filos de los hierros. Tengo una computadora que no manejo muy bien pero que a veces me trae cosas como esta carta que acabo de leer. La carta de “barcos y banderas” cuenta detalladamente el trabajo sobre un muro. Reconozco el esfuerzo. Hay veces que a lo mejor me siento como un artesano y mis amigos me estimulan diciendo que les gusta lo que hago con retazos de chapa y soldadura. Las cosas que hago las tengo en mi casa o en la casa de algún amigo que me la pidió. Jamás he vendido nada de lo que hago por mi propio gusto es lo máximo que me acerco al arte.

Mis cosas tratan de tener un sentido, de decir algo que permita dejar algo en que pensar cuando me enfrento y enfrento a otros con lo que hice. No creo en el arte por el arte, creo en formas estéticas de un mensaje social que ayude a pensar el mundo en que vivimos imaginar otro que quisiera mejor y trabajar por el.

La estética por la estética como decía mi abuelo es cosa de chorros, de malas leches que están buscando quedarse con algo.

Jodedores que no tendrían problemas en vender cualquier cosa para llegar a ser nombrados, trascender, brillar aunque sea un segundo ante los ojos de los demás. Ser.

Por esto quiero muchachos criticarlos decirles que me da vergüenza ver que meten a unos niños que parece que no tienen padres que los defiendan para que el taller “barcos y banderas” venda su mercancía sin mas valores que los que aseguran que este mundo seguirá siendo una joda. En el mercado ustedes venden algo a lo que pomposamente llaman arte, color , diversión. El mundo es una joda y en esa joda ustedes ganan vendiendo estos productos a sus clientes, papas de esos pobres niños.

Por eso el teléfono en la parte superior izquierda del mural y todo lo que le dicen a los que se les han parado enfrente para señalárselo. Ustedes son la peor calaña que hace mucho tiempo me encuentro.

Mercaderes de niños!!!

GASPAR

 

El pasado martes 11 de enero de 2011, recibí un correo electrónico
con una carta titulada: Carta denuncia del taller de expresión
plástica infantil “Barcos y Banderas.”
Esta carta hace un exquisito relato del taller y distintas
actividades como pintar muros en su barrio (intento resumir un poco
para no reiterar la extensa propaganda).
A medida que leía me llamaban la atención muchas expresiones que
referían a los murales, como: “Particularmente beneficiosos para los
demás”, “El taller regala muros decorados al barrio”, “Suplantamos el
enchastre por la alegría del color”. Evidentemente, no estamos
hablando del taller de amateurs, sino que hablamos de “ARTISTAS”, que
a su vez pareciera ser sinónimo de “SUPERIORIDAD”.
Bien se explica en la carta que los muros son del barrio, todo lo
que se escribe sobre ellos no son más expresiones populares y está
bien que allí estén plasmadas. Si tomo un espacio popular para
expresarme, de la manera que sea, consignas políticas, manda el manya
ó simplemente pinto colores, sería un necio si pidiera que se me
respete eso; por supuesto, yo soy inferior…
También veo que hay una serie de palabras en un trocito pequeño del
texto como: esfuerzo, trabajo, alegría, entrega, niños, padres,
barrio, sonrisa; que muchas de ellas se usan sin tener un concepto muy
claro, pero que en esa lógica equívoca de que existen ciertos valores
prácticamente universales, no es necesario ponerle sentimientos a las
palabras, basta con usarlas, enterneciendo, (o manipulando) la opinión
de los vecinos del barrio; algo que me parece sumamente perverso de
parte de los que escriben (Pedro García Lanza y Liliana Testa)
¿Derechos del niño, particularmente el juego? En Belvedere, también
hay pobres pero no creo puedan ir al taller, cuando a veces no hay
comida o techo, con esos también hay que ser solidarios, mostrarles
los hermosos murales que otros niños pintaron por ellos para que los
admiren y respeten… ¿Que es solidaridad para Barcos y Banderas? ¿Es
acaso, yo doy arte gratis y si no te gusta embromate, respetalo y no
lo toques? ¿”Respetar al semejante”, es alabar al superior? Hay muchos
niños que viven sin derecho de hecho, que no pueden expresar con el
lenguaje “ARTE”, ideas y sentimientos, Santiago es uno de ellos, le
quitaron el derecho a la vida… Me pareció excelente que se lo
recordara y se lo representara en el muro, denunciando el caso sobre
el mural. ¡Ahora si es “ARTE”!
Quiero reiterar que el muro es del barrio, y por lo tanto repudio,
que si alguien escribe algo sobre él haya cometido “semejante
salvajada”.
Cuando los artistas respetan al pueblo, los intereses de la
comunicación popular, como hacen los que pintan: “EN ESTE MURO FALTA
EL DIBUJO DE SANTIAGO ASESINADO POR LA POLICIA” (y no hace el alegre y
colorido taller Barcos y Banderas) los artistas son respetados.
…DE LO CONTRARIO LOS ARTISTAS NO SON RESPETADOS Y SE VAN... ¡Y QUE SE VAYAN!

-GERARDO MOREIRA.
-CARPINTERO.

 

MURAL CALLE SAN QUINTÍN

Existe un muro publico ubicado en la calle San Quintín casi Garzón, barrio Belvedere, el cual por mucho tiempo sirvió para partidos políticos, para hacer algún tipo de repudio, etc., gracias a su dimensión y buena ubicación. A su vez existe en el barrio, también, un taller de artes plásticas, privado obviamente, y dirigido por un tal Pedro García y una tal Liliana Testa,

Esta gente, obviamente cobra a niños que sus padres pueden sustentar, por dar un curso de artes plásticas y luego de terminado dicho curso, pintan un muro que este en buena ubicación, ¿porque digo esto? Lo digo porque tuve la posibilidad de de ver dicho mural y lo que más me llamó la atención fue ver que estaba firmado por el taller "Barcos y Banderas" y que además incluía un teléfono, o sea que el muro fue usado para hacer propaganda comercial, lo cual me molesta.

Luego ocurre el hecho de que unos compañeros de la radio Alternativa, también del barrio, hacen una inscripción sobre el mural repudiando la muerte de un niño en manos de la policía. Estos compañeros son intimidados por el Sr García, quien le va a pedir explicaciones sobre lo que pintaron, primero aclararle al Sr García que el muro es público, que ese muro ha sido usado como casi todos los muros de Montevideo, históricamente, libremente y denunciando injusticias y también dejarle claro que se quede tranquilo que el número de teléfono del taller no fue borrado, así que en definitiva del mural nunca se saboteo, es comercial.

Lo que me preocupa, de sobremanera, es como puede ser que los padres de los alumnos no se den cuenta que sus hijos están siendo explotados para hacer propaganda al taller de dicho señor y encima no se les enseñe ningún tipo de valor, que por un lado se les hable de los derechos humanos y que sea él, el primero en censurar estos derechos, ya que el derecho a expresarse solo es posible para el que paga por su curso, no para los compañeros que solidariamente pelean por causas justas, y dije solidariamente, no cobrando un sueldo como lo hace este señor.

Otra cosa que me molesto mucho fue cuando me entere que este tipo fue a preguntar porque pintaron eso a los compañeros de Alternativa, yo me pregunto: no es un muro público? Él le dio explicaciones a la gente de Alternativa de porque iba a hacer ese mural? Cuando llegaron al muro no había nada escrito? Pidieron ustedes permiso a los que les pusieron encima el mural? Los anteriores artistas fueron a pedirles explicaciones a ustedes?

Me pregunto otra cosa: si en vez de haber sido los compañeros de Alternativa los que "sabotearon su muro", hubiera sido la gente de García Pintos, que dejara alguna inscripción extremista derechista sobre su mural, el señor García habría ido a pedir explicaciones? NO, no porque seguramente estaría de acuerdo el lo que pintasen.

Ahora yo me pregunto, con todo esto, donde están los padres de los alumnos, nunca pensaron que su hijo podría ser Santiago? no les gustaría, si así fuera, que hubiesen Compañeros que solidariamente denunciaran el hecho y se fajaran para que haya justicia?

No se enojarían si apareciera un tipo que pone el derecho al arte como más importante que el derecho a la vida? Y encima los trate de convencer que lo que el defiende es el derecho al arte y lo que realmente hace es usar a sus hijos para hacer propaganda a su taller? Después de que llevo a sus alumnos a una escuela especial, pudo ver que hay niños que no tienen la posibilidad física o intelectual de expresarse por medio del arte, y hablo de esto porque lo veo todos los días, y que lo que más importa es el derecho a una vida digna?

Y cuando fue a la institución del INAU, no se le pasó por la cabeza denunciar las carencias de estos gurises? Seguramente no, porque el INAU debe haberle pago para que esos gurises pudieran acceder a su curso.

Para redondear, no nos podemos acostumbrar a dejarnos convencer por un tipo que juega emocionalmente con la gente al escribir una carta de este tipo, poniéndose como víctima, diciendo que lo que defiende es el derecho al arte y lo que realmente hace es defender su propio derecho a la propaganda, porque no se compra unos minutos en televisión y se soluciona el problema?

Ahora para terminar cabe una pregunta final al Señor García: DONDE ESTA EL DERECHO AL ARTE DE SANTIAGO?

XIME.

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romina 05/26/2011 03:35



lamentable la respuesta de alternativa fm. as personas que trabajamos con el arte también comemos, y trabajamos para ello. por nuestro trabajo cobramos¿porque somos viles burgueses? no, porque
todavía vivimos en una sociedad capitalista. Como el obrero cobra su sueldo por levantar paredes, el panadero por hacer su pan, los profesores de plástica cobramos por generar un espacio para la
expresión, enseñar arte, promover la creatividad en un espacio adecuado y con idóneos en el campo y en lo pedagógico. Lamentable la muerte de ese niño, pero es injusto que se avasallen derechos
de unos para protestar por los de otros. Ese niño tenía derechoa  expresarse, al igual que tenía derecho a comer pan, a formar una familiam a vivir...el taller de espresión no tiene la culpa
de lo que sucedió. A veces elegimos mal los enemigos.