Overblog
Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
El polvorín

Muere el líder histórico antifranquista Marcelino Camacho

29 Octubre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

El histórico líder de Comisiones Obreras, Marcelino Camacho, ha fallecido este jueves a los 92 años. "Ni nos domaron, ni nos doblaron ni nos van a domesticar". Que así sea, Camarada.
Kaos. Estado español | Agencias |
151713_CamachoFoto2008__644x362.jpg

El histórico líder de Comisiones Obreras, Marcelino Camacho, ha fallecido este jueves a los 92 años tras una larga enfermedad.

Camacho llevaba ingresado en un hospital madrileño desde el pasado 26 de octubre, cuando entró gravemente enfermo. Su fallecimiento se ha producido a las 1,30 horas.

La capilla ardiente se instalará en la calle Lope de Vega, 40, en Madrid, desde las 10,00 horas de este viernes hasta las 11,30 horas del sábado.

Su féretro se trasladará a la Puerta de Alcalá, donde habrá un acto de despedidaa las 12,30 horas. Su entierro será a las 14,00 horas del sábado en el Cementerio Civil.

"El dirigente obrero y comunista"

La Comisión Ejecutiva de CCOO ha lamentado, en un comunicado, la muerte de su primer secretario general, del que asegura que "contribuyó decisivamente a que CCOO sea hoy el sindicato más fuerte del país".

"Ha muerto Marcelino Camacho. El dirigente obrero y comunista, el representante más cualificado de los derechos de los trabajadores. Toda una vida dedicada a la causa de los más débiles, a la conquista de una sociedad más justa y solidaria", ha anunciado el sindicato.

CCOO ha recordado cómo tanto en la guerra, en el exilio, en la dictadura y en la libertad Camacho "siempre luchó al lado de los trabajadores" y por ello fue detenido varias veces y encarcelado durante varios años.

Destaca que Camacho contribuyó "decisivamente a transformar el primer sindicato del país". "Un sindicato que modernizó y transformó, a partir de una apuesta decidida y valiente por la autonomía sindical, autonomía que ya es la expresión de identidad más sólida de CCOO".

"Compromiso con la libertad"

Señala que "su compromiso con la libertad y el socialismo" le llevó a ingresar en el PCE, y "a protagonizar la lucha política y sindical con el mismo empeño y generosidad".

En 1985 formó parte del grupo que fundó IU, organización a la que perteneció hasta el final de sus días.

CCOO destaca que Marcelino Camacho era un hombre "abierto, firme, coherente y defensor de un sindicalismo de presión-negociación, que desde hace muchos años simboliza la estrategia del movimiento sindical".

"Marcelino Camacho estará siempre presente en el proyecto sindical de CCOO, en la reivindicación y en la propuesta, en la negociación y en la movilización. Nos ha dejado Marcelino Camacho, un hombre irrepetible", concluye.

14 años en prisión

Fue  detenido el 24 de junio de 1972 en la reunión de la Coordinadora Estatal de CCOO y condenado a veinte años de prisión por dentro del conocido como sumario 1.001, juicio iniciado el día que mataron a Carrero Blanco, en diciembre de 1974.

Le fue rebajada esta sentencia por el Tribunal Supremo en febrero de 1975, a seis años, siendo puesto en libertad definitivamente en mayo de 1976. Así pues, pasó cerca de 14 años en las prisiones y campos de concentración.

Camacho fue elegido secretario general de CCOO en 1978 y un año antes diputado por Madrid del PCE, cargo que revalidó en 1979, si bien acabaría dimitiendo por discrepancias con su partido antes de romper con la disciplina de voto.

El carismático sindicalista dirigió CCOO hasta 1987. De aquellos años destaca la primera huelga general convocada al gobierno de Felipe González en 1985. Cuando abandonó la dirección del sindicato, con Antonio Gutiérrez como sucesor, Camacho fue nombrado presidente honorífico, pero dimitió en 1996 por el distanciamiento del sindicato con el PCE.

PCE y CCOO

Hasta la fecha, Camacho había militado en el PCE y había conservado el carnet nº1 de CCOO. Además, posee la Gran Cruz del Mérito Civil, concedida por el Jefe de Estado, el 25 de junio de 1983; la Orden Lázaro Peña de primera clase, concedida por el Consejo de Estado de la República de Cuba, el 6 de julio de 1984; la Medalla de Oro de la FDGB de la República Democrática Alemana, el 26 de enero de 1988 y, la Orden de Primera Clase de la República Popular Búlgara, concedida por el Consejo de Estado, en enero de 1988.

El 18 de noviembre de 1988 obtuvo también la Orden del Mérito Constitucional. El 12 de enero de 1989, fue nombrado profesor honorario por la Universidad Complutense de Madrid.

En marzo de 2008, sus compañeros le rindieron un homenaje en el Auditorio de CCOO, que hoy recibe su nombre, un emotivo acto que finalizó con miles de afiliados a CCOO cantando a coro La Internacional.

Camacho compartió la mayor parte de su vida con su esposa, Josefina Samper, con la que se casó en 1948 y tuvo dos hijos, pero, sobre todo, se dedicó por entero a la lucha obrera y por las libertades, algo que él mismo plasmó en sus memorias 'Confieso que he luchado', publicadas en 1990.


"Ni nos domaron, ni nos doblaron ni nos van a domesticar"

Éste fue el famoso lema de Camacho, que refleja la lucha por las libertades y la democracia que mantuvo este sindicalista

La muerte de Marcelino Camacho supone la desaparición de uno de los mayores referentes de la lucha política y social que ha tenido la izquierda española, que pasó de ser preso político en el franquismo a líder de Comisiones Obreras durante la primera década de la democracia.

"Ni nos domaron, ni nos doblaron ni nos van a domesticar". Éste fue el famoso lema de Camacho, que refleja la lucha por las libertades y la democracia que mantuvo este sindicalista, reconocido también por su capacidad negociadora en los primeros acuerdos laborales de este periodo.

Un lema que él mismo recordó en su última intervención pública, en el multitudinario homenaje que se le rindió en noviembre de 2007 en el que recibió el reconocimiento unánime del Gobierno, la mayoría de los partidos y sindicatos y la patronal.

Tras aquel acto, el histórico líder sindical sólo asistió, ya sin discursos, a otros dos eventos públicos: otro homenaje organizado por el sindicato en Madrid en enero de 2008 y el IX Congreso de CCOO, celebrado en diciembre de 2008.


Un referente de la lucha política y social para la izquierda
 
Pasó de ser preso político en el franquismo a líder de Comisiones Obreras durante la primera década de la "democracia"

Nacido el 21 de enero de 1918 en Osma la Rasa (Soria) Marcelino Camacho Abad, hijo de un guarda agujas, se afilió al Partido Comunista de España (PCE) en 1935, cuando tenía 17 años, y durante la guerra civil combatió del lado republicano contra los insurgentes en los frentes del Centro y del Sur.

En marzo de 1939 fue detenido en Madrid y fue encarcelado en Toledo, de donde escapó para volver a ser apresado y encarcelado en la Prisión Provincial de Comendadoras.

En 1941 salió en libertad provisional y fue obligado a hacer el servicio militar, con trabajos forzados en la reconstrucción del Alcázar de Toledo y después destinado en Tánger.

En diciembre de 1943 se fugó al Marruecos francés y de allí a Argelia, en 1944. En Orán residió como refugiado político hasta 1957 y aprendió el oficio de fresador.

En el exilio continuó su actividad sindical dentro de la CGT francesa y la política con trabajos de propaganda del PCE.

Ingreso en CCOO

En 1954 fue detenido y recluido en Argelia, aunque después fue puesto en libertad y fue expulsado de ese país, desde donde marchó a Francia, que también lo acabó expulsando.

Regresó a España en 1957, y comenzó a trabajar en los talleres de la empresa Perkins Hispania, en la que llegó a jefe de taller. También reanudó su labor sindical como enlace y vocal del jurado de empresa.

En 1964 fue elegido miembro de la Comisión Obrera Provincial del Metal -primera comisión obrera de Madrid- y en junio de 1966 fue de nuevo detenido cuando iba a entregar un pliego de firmas al Ministerio de Trabajo junto con otros compañeros.

Ingresó en la prisión de Carabanchel en marzo de 1967, y cinco años después, tras estar fuera tres meses, volvió a la cárcel tras ser acusado de formar parte de la Comisión Coordinadora General de Comisiones Obreras.

'Proceso 1.001'

El fiscal del conocido como 'Proceso 1.001' solicitó para todos los acusados un total de 162 años de cárcel y por esta causa Marcelino Camacho fue condenado a 20 años que el Tribunal Supremo redujo después a seis.

El 30 de diciembre de 1975 salió de prisión con motivo del indulto real por la proclamación de Juan Carlos I como Rey de España, aunque en marzo de 1976 fue de nuevo detenido acusado de pertenecer al Comité Ejecutivo de Coordinación Democrática y en junio fue multado por participar en una asamblea de delegados de CCOO en Madrid.

Ese mismo año fue elegido miembro del Comité Ejecutivo del PCE y en 1977 responsable del Secretariado de la Coordinadora General de CCOO, durante la primera reunión de la Asamblea General del sindicato, celebrada en Barcelona.

Fue elegido diputado del PCE por Madrid en las elecciones constituyentes de 1977 y reelegido en las generales de marzo de 1979.

El 10 de febrero de 1981 dimitió como parlamentario en protesta por el Estatuto de los Trabajadores y para dedicarse a su labor sindical en CCOO.

Sustituido por Antonio Gutiérrez

En 1982 también presentó su dimisión como miembro de la Ejecutiva del PCE para, según él, "reforzar la independencia de Comisiones".

Continuó como secretario general hasta 1987, cuando fue sustituido en el cargo por Antonio Gutiérrez.

Luego pasó a ocupar la presidencia del sindicato, en la que se mantuvo hasta el 19 de enero de 1996.

Desde entonces, participó en numerosas manifestaciones y actos de protesta contra la reforma del Pacto de Toledo, a favor de la jornada de 35 horas o contra la Guerra de Irak, entre otras, y recibió varios homenajes.

A lo largo de su vida Marcelino Camacho recibió numerosos reconocimientos, desde el otorgado por el Consejo de Estado de la República de Cuba o la Medalla de Oro de los sindicatos de la antigua República Democrática Alemana. En España recibió la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil y el premio de la Fundación Abogados de Atocha, entre otros.

Autor de tres libros -"Charlas en prisión", "España, una conquista de la democracia", y el autobiográfico "Confieso que he luchado"- su trayectoria sindical y humana ha sido recogida en la biografía "Marcelino Camacho y Josefina. Coherencia y Honradez de un líder", escrita por el filósofo Alfredo Gómez.

 

Kaos en la Red

 

 

Fallece el histórico dirigente sindical Marcelino Camacho

Marcelino Camacho murio hace unas horas en Madrid

espacio.jpg
pixel-bege.gif
espacio.jpg
España | Gonzalo Sánchez - Tercera Información | 29-10-2010 |

Marcelino_Camacho_durante_homenaje.jpg

Marcelino Camacho, uno de los líderes más reconocibles y reconocidos de la izquierda española, que dedicó su vida a la lucha en favor de los derechos de los trabajadores, ha fallecido hace unas horas en Madrid.

Marcelino Camacho nació en La Rasa, provincia de Soria en el año 1918. Antes de cumplir los 17 años, en 1935 se afilió al Partido Comunista de España (PCE), y poco tiempo después al sindicato Unión General de Trabajadores (UGT).

Como persona de izquierdas, hizo frente al golpe de estado fascista que se levantó violentamente contra el legal y legítimo gobierno del Frente Popular (FP) durante la II República Española. Inmediatamente después de efectuarse el golpe militar participó junto con otros ferrorivarios en el corte de las vías de los trenes con el fin de impedir el avance de las tropas fascistas hacia Madrid.

Atravesó a pie la Sierra de Madrid para unirse al ejército del bando republicano, lo que le costó después de vivir algunas traiciones, una condena de 9 años a trabajos forzados en Tánger, Marruecos. El motivo de la pena fue prestarse de voluntario para defender la democracia y la constitución elegida por el pueblo frente a la violencia.

Tras escaparse del campo de trabajos forzados, llegó a Argelia, a la ciudad de Orán, donde habitaban muchos inmigrantes españoles, en su mayoría exiliados del bando republicano. Allí fue donde conoció a su esposa, Josefina Samper, con la que compartió desde entonces la lucha en favor de los trabajadores.

En 1957 regresa a España donde trabajó como obrero metalúrgido y se destacó como un líder frente a sus compañeros quienes lo eligieron como su representante. En esos momentos, continuando su militancia en el PCE impulsa la conformación del sindicato Comisiones Obreras (CCOO) de inspiración comunista.

Estas actividades en favor de la ciudadanía le costó la libertad a Marcelino Camacho, quién fue encarcelado desde 1967 hasta 1975 gracias a la muerte del dictador Franco. Marcelino, víctima de varias sesiones de torturas propinadas por las fuerzas de represión franquistas, expresó a la salida de Carabanchel que "ni nos doblaron, ni nos doblegaron, ni nos van a domesticar".

Durante la transición CCOO se contituye en sindicato legal y Marcelino Camacho es elegido por absoluta mayoría como Secretario General de la organización obrera. También era miembro del Comité Central (CC) del Partido Comunista de España (PCE) y fue elegido diputado del legislativo en las elecciones constituyentes de 1977 y en las legislativas de 1979. No acabó esta última legislatura porque las normas laborales contra los trabajadores que aprobó el parlamento contaron con el apoyo del PCE.

Varios años después de esta situación, en 1986, Marcelino Camacho convocó junto a otros sindicatos la primera Huelga General de la democracia contra el gobierno neoliberal de Felipe González (PSOE), y desde 1986, en que dejó de dirigir el sindicato ha criticado el giro a la derecha de este desde entonces, incluso rechazó el cargo del Presidente de Honor de CCOO en 1995 debido a ese giro a la derecha de la central obrera.

En la actualidad, Marcelino Camacho militaba en Izquierda Unida (IU), el Partido Comunista de España (PCE) y en CCOO, coservando el carnet con el número 1.

Entre los reconocimientos que se le han otorgado destacan:

- "Marcelino: historia de un compromiso". A finales de 2007 el mundo político, social y cultural rindió un homenaje oficial a Marcelino Camacho. Celebrado en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Madrid, al acto acudieron altos dirigentes de IU, PSOE, PP, UGT, CCOO, CEOE, actores como Pilar Bardem e intelectuales como José Saramago. Al finalizar el acto, con el puño levantado, Marcelino Camacho cantó La Internacional y repiditió con orgullo la frase que dijo a la salida de prisión, "¡Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar!".

- Auditorio "Marcelino Camacho". En la primavera de 2008, su sindicato, Comisiones Obreras (CCOO), le rindió otro homenaje. Desde ese momento el Auditorio de la sede de CCOO en Madrid, lleva su nombre.

- Doctor Honoris Causa. Marcelino Camacho recibió este título de la Universidad de Cádiz en el año 2008.

 

Tercera Información

 

Ha muerto Marcelino Camacho

marcelino%20camacho.jpg 

Marcelino Camacho Abad nació en Osma-La Rasa (Soria) el 21 de enero de 1918.

Fue el fundador y el primer secretario general del sindicato Comisiones Obreras entre 1976 y 1987.

Fue diputado del PCE en el Congreso entre 1977 y 1981.

 

Guerra y exilio

El 2 de febrero de 1935 se afilió al Partido Comunista de España (PCE) y posteriormente a la Unión General de Trabajadores, a la que también perteneció su padre, guarda-agujas en la Estación de Osma-La Rasa (Soria).

Tras el levantamiento militar, junto a otros ferroviarios, cortó las vías del tren para impedir el avance fascista. Cruzó andando la sierra madrileña para unirse al bando republicano en el que luchó durante la Guerra Civil Española (1936-39). En los últimos días de la Guerra fue encarcelado por la Junta de Casado (Gobierno que pactó la entrega de Madrid a Franco). Se escapó, estuvo unos meses en la clandestinidad y fue denunciado por alguien que le reconoció. Fue juzgado por ir voluntario a defender la República y condenado a trabajos forzados en diferentes campos para terminar finalmente en Tánger.

En 1944 se fuga del campo y viaja al exilio a Orán (Argelia). Al pasar la frontera del entonces Marruecos francés fue detenido por la policía francesa y conducido a Orán, una ciudad que entonces tenía una enorme colonia de inmigrantes españoles. Algunos se encontraban desde antes de los años treinta, desplazados por motivos económicos y otros eran refugiados políticos republicanos emigrados tras la guerra civil (los últimos barcos con exiliados republicanos salidos del puerto de Alicante días antes de la guerra se dirigirían precisamente a esta ciudad). Entre los exiliados que reclamaron y consiguieron su libertad estaba Josefina Samper (1927, Fondón, Almería), con la que se casaría el 22 de diciembre de 1948.

 

Lucha sindical y oposición antifranquista

En 1957, tras ser indultado, regresaría a España para desempeñar su profesión de obrero metalúrgico en Perkins Hispania. Fue elegido representante de los trabajadores de su empresa y fue uno de los impulsores de Comisiones Obreras (CC.OO.), sindicato de clase y de inspiración comunista infiltrado en los sindicatos verticales del régimen franquista. Por sus actividades sindicales y políticas fue encarcelado en 1967, pasando nueve años en la cárcel de Carabanchel. A la salida de la prisión, el líder soriano, casi como una premonición, anunciaría: «ni nos doblaron, ni nos doblegaron, ni nos van a domesticar». Salió indultado tras el famoso Proceso 1001, en el que la dictadura juzgó a los principales dirigentes de CC.OO. a finales de 1973.

 

Dirigente de CCOO y del PCE

En 1976 las Comisiones Obreras se constituyeron en confederación sindical y Marcelino Camacho fue elegido secretario general. En ese momento ya era miembro del Comité Central del Partido Comunista de España (PCE). Fue elegido diputado por Madrid en las elecciones constituyentes de 1977 y reelegido en las elecciones de 1979. Dimitió como diputado por desacuerdo con las normas laborales que aprobó el Parlamento con el apoyo del PCE.

Dirigió CCOO hasta 1987, siendo reelegido por abrumadora mayoría en los cuatro primeros congreso del sindicato. En este periodo Comisiones Obreras se convirtió en la primera central sindical española y le convocó la primera huelga general al gobierno de Felipe González en 1985. Además, tuvo una destacada presencia en las movilizaciones contra la OTAN de 1986 y en las estudiantiles del curso 86/87. En 1987 pasó a ocupar el cargo honorífico de Presidente, al ser sustituido en el cargo de secretario general por Antonio Gutiérrez. Desde antes del 5º Congreso (1991) mantuvo enfrentamientos con la dirección encabezada por Gutiérrez (favorable al pacto social o a la disolución del PCE en Izquierda Unida), lo que culminó con su dimisión como Presidente en 1995 al estar en desacuerdo por el alejamiento de la dirección de CCOO del PCE y su continuo giro a la derecha. En el 6º Congreso (1996) el sector mayoritario oficialista votó en contra de la candidatura a presidente para el que, el Sector Crítico había propuesto a Marcelino Camacho, por 366 votos a favor, 571 en contra, 43 abstenciones, 12 en blanco y 3 nulos.

En la actualidad sigue militando en el PCE y es miembro de su Comité Federal. Asimismo es afiliado de Izquierda Unida y conserva el carnet n.º 1 como miembro de CCOO.

 

Reconocimiento social

Aceptó la Medalla al Mérito Constitucional de manos del Rey Juan Carlos I.

Tenía 2 hijos, Yenia y Marcel. Hasta su fallecimiento residió junto con su esposa en un inmueble situado en la localidad madrileña de Majadahonda, tras verse obligado a abandonar su domicilio de siempre en el barrio de Carabanchel de Madrid por carecer de ascensor.

Publicó sus memorias en Confieso que he luchado (1990), con prólogo de Manuel Vázquez Montalbán.

El 28 de noviembre de 2007 en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Madrid le fue rendido un homenaje por parte del mundo político y sindical con el título de "Marcelino: historia de un compromiso", con la presencia del presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, junto a miembros del PP, PSOE, IU y PCE, de los sindicatos UGT y USO, de la patronal CEOE y del mundo de la cultura. Entre ellos, la actriz Aitana Sánchez Gijón, que presentó el acto, los secretarios generales de CCOO, José María Fidalgo, y de UGT, Cándido Méndez, y el anterior presidente de CEOE, José María Cuevas. También actuaron el recientemente fallecido José Antonio Labordeta y Luis Pastor, poema recitado por Pilar Bardem y Núria Espert, y el escritor José Saramago le envió un mensaje, que leyó Sánchez Gijón. Él, una vez más al finalizar el acto, cantó La Internacional y sus breves palabras fueron para recordar su lema “¡Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar!”.

Posteriormente el 28 de marzo de 2008 CCOO le rindió otro homenaje, está vez más informal, con presencia de los afiliados en el Auditorio de CCOO de Madrid, bautizado desde ese momento con su nombre, con una gran afluencia de público, quedando muchos de pié en los pasillos del salón de actos, y otros fuera. Este acto fue presentado por El Gran Wyoming, y contó con las actuaciones e intervenciones de la novelista Marta Sanz, el poeta Carlos Álvarez, los cantautores José María Alfaya, Luis Felipe Barrio, Matías Avalos y Quintín Cabrera, el novelista Isaac Rosa, la escritora Almudena Grandes, y el poeta Luis García Montero. El acto se abrió con la Banda Sinfónica de CCOO tocando La Internacional. En el momento de la intervención de Marcelino los miembros de la UJCE presentes desplegaron una pancarta con el lema Con tu ejemplo de lucha, ¡Gracias Camarada!. El acto finalizó con la actuación del Coro de la Unión de Actores y con el público cantando de nuevo, a capela, La Internacional.

Fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cádiz en 2008.

Falleció en Madrid en la madrugada del 29 de octubre de 2010.

 

Fuente: Wikipedia

El Borbón heredero también acudió a despedir a Marcelino Camacho

principeccoo.jpgUna pregunta a los lectores y lectoras de inSurGente: ¿Qué hizo mal Marcelino para recibir tamañas visitas?

El Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, aseguró hoy tras acudir a la capilla ardiente del líder de CC OO, Marcelino Camacho, que "la Corona quiere rendir homenaje y tributo a su figura histórica en la Transición española y en la defensa de los trabajadores y en la defensa de los derechos sociales". El heredero de la Corona de España señaló que con su presencia quiere "expresar el pésame y la tristeza por la muerte de Marcelino Camacho".

La clase política en su conjunto (incluidos dirigentes del PP) acudieron esta mañana a rendir homenaje a Marcelino Camacho.

Todas estas visitas de personajes poco recomendables, invitan a que los lectores y lectoras de inSurGente expresen su opinión.

 

InSurGente

 

Adiós, Marcelino.

Marcelino Camacho, líder histórico de Comisiones Obreras (CCOO), militante del PCE, y ejemplo incansable de lucha por los derechos de los trabajadores, ha fallecido hoy a los 92 años de edad. Desde la Unión de Juventudes Comunistas de España sólo podemos lamentar la pérdida de un modelo de militancia que nos arrojará luz para continuar las luchas sindicales. Marcelino, descanse en Paz.

Marcelino, que llevaba varios días ingresado en un hospital a consecuencia de una grave enfermedad, murió finalmente a las 1:30 horas.

La UJCE quiere trasladar un emotivo abrazo a la camarada Josefina, su inseparable compañera, así como a toda su familia en estos duros momentos. Pero a la vez también queremos trasladarles el orgullo que significa para la Juventud Comunista el haber conocido y aprendido de la figura de Marcelino, para nosotras y nosotros ha sido un perfecto ejemplo de lo que significa ser comunista, de aspirar a conquistar una sociedad más justa por medio de la lucha obrera. Y en ese aspecto podemos asegurar que mantendremos el espíritu de Marcelino vivo, puesto que la UJCE en estos tiempos de crisis en los que el capitalismo pretende que las consecuencias de su sistema las pague la clase trabajadora, no va a perder ni un solo momento en organizar a la juventud combativa y en salir a la calle a reivindicar un futuro digno, a reinvidicar una sociedad más justa: el socialismo.

Por ello, llamamos a la juventud trabajadora y estudiantil a acercarse a expresar su pésame por tan irreparable pérdida, visitando la capilla ardiente en el auditorio Marcelino Camacho, c/ Lope de Vega 40 (Madrid), desde las 10:00 horas del viernes a las 11:30 horas del sábado. Así como participando en la despedida pública que se realizará en la Puerta de Alcalá, donde finalizará el cortejo que saldrá del Auditorio Lope de Vega mañana sábado a las 12:00h.

Su entierro será a las 14:00 horas del sábado en el Cementerio Civil.

cartel_Marcelino (1)

Especial Mundo Obrero: Marcelino Camacho

Notas biográficas

Marcelino Camacho Abad de profesión fresador, casado y con dos hijos, nace el 21 de enero de 1918 en Osma la Rasa (Soria) en una familia de ferroviarios. Su padre es guarda-agujas y su madre guarda-barrera.

Cursa estudios primarios con el sacerdote Feliciano Oliva Bocos, entonces maestreo en el pueblo, y que desea que Marcelino ingrese en el seminario de Burgo de Osma. Y, como todos lo que entonces eran alumnos, es monaguillo mientras va a la escuela. Su padre, que es respetuoso para la religión, viejo militante de la UGT (Sindicato Nacional Ferroviario), y el propio interesado, deciden responder amistosa pero negativamente al deseo del sacerdote.

Terminada la enseñanza primaria, hace el aprendizaje para ingresar en los ferrocarriles, como su padre y como su abuelo. En esta situación le sorprende el 18 de Julio de 1936.

Único hijo varón de una familia de cuatro hermanos, todos de la primera esposa de su padre, a los 9 años ve morir a su madre y a su hermana Nati seguidamente. Después estando encarcelado en la Prisión de Comendadoras de Madrid, en 1941 conocería la muerte de su hermana mayor, Josefa, y posteriormente, en 1969, el fallecimiento de su padre le sorprendería nuevamente preso en la cárcel de Carabanchel.

En enero de 1935 ingresó en el Sindicato de Oficios Varios (UGT) de Osma la Rasa, que en unión de otros reorganizó. Militó en UGT hasta mediados de la década de 1950.

Al comenzar nuestra guerra civil, tuvo que huir al monte, en unión de su padre y otros ferroviarios, para salvar su vida. Un mes más tarde, aproximadamente, pasaría de estos lugares -ya zona nacional- a la zona republicana. Llegado a Madrid en agosto de 1936, ingresa voluntario en la Escuela Central de Transmisiones del Ejército y partió voluntario para el frente republicano en septiembre de 1936. Denunciado por uno que conocía su evasión en el 36 a la zona republicana, fue detenido y juzgado en juicio sumarísimo de urgencia y condenado a 12 años y un día que, revisado inmediatamente después, pasó a ser una condena en firme de seis años y un día. El delito era "auxilio a la rebelión" y los motivos, ser miembro de la UGT y voluntario en el Ejército Republicano, en Transmisiones. Le trasladaron al Campo de Concentración de Reus (Tarragona) donde se formaban los batallones disciplinarios de penados para los Campos de Trabajado. Pocos días después era trasladado desde Reus a Lezo (Rentería Guipúzcoa), destinado al 94 Batallón Disciplinario de Trabajadores Penados. Allí estaban haciendo la pista que une el Fuerte de Guadalupe con Lezo. Enfermó y tuvo que ser trasladado al Hospital Militar Disciplinario de Zumaya. Sufrió una grave infección intestinal que le tuvo 42 días en cama con fiebre muy alta.

Vuelto al Campo de Trabajo, fue traslado y conducido al 93 Batallón Disciplinario de Trabajadores Penados que estaba en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca) Más tarde le trasladaron a Toledo, luego al Hospital Militar de Carabanchel con unas fiebres de malta que casi le cuestan la vida, y desde allí le llevan a Tánger al campo de Concentración de Cuesta Colorada, donde contrae las fiebres.

En diciembre de 1943, se evade del Campo de Trabajo de Cuesta Colorada en busca de su libertad y pasa primero al entonces Marruecos francés, desde donde casi inmediatamente es enviado a Orán (Argelia). Allí, las entonces autoridades francesas y aliadas le dan asilo político. Pocos días después, en enero de 1944, empieza a trabajar como fresador en Talleres Arvidel, que trabajan para la marina de guerra aliada y están militarizados.

Conoce a una familia de españoles que emigraron de Almería (Fondón) en 1932, mineros que van huyendo de la silicosis y de la miseria, y de esta familia, después con nacionalidad francesa, saldría la que será su esposa, y compañera Josefa Samper Rosas. Contraen matrimonio el 22 de diciembre de 1948 en Orán, donde nace su hija Yenia el 9 de octubre de 1949, y su hijo Marcel, el 26 de mayo de 1952. Por haber nacido en lo que entonces era un departamento francés y ahora la Nación argelina podrían haber elegido cualquiera de las tras nacionalidades: francesa, argelina o española. Sin embargo fueron y no son españoles.

Hechas las gestiones oportunas en el Consulado de España en Orán, le informan que su evasión ha sido indultada y que puede regresar a España.

Decide quedarse con su familia en Madrid, le hacen unas pruebas y empieza a trabajar como oficial de primera fresador el 23 de septiembre de 1957 en Perkins Hispania de Madrid, ahora Motor Ibérica S.A donde alcanzó la categoría de ayudante de ingeniero, categoría que ostentaba en el momento de su detención el 19 de marzo de 1967.

La empresa tiene entonces una veintena escasa de obreros en talleres. Por casi unanimidad es elegido entre los primeros enlaces sindicales a finales de 1957, y después reelegido constantemente vocal del primero y sucesivos jurados de empresa. Fue destituido por el sindicato oficial en 1966 por haber sido procesado por el Juzgado de Orden Público y detenido el 28 de junio de 1966 cuando con Maeztu, Hernando y Víctor Martínez Conde iban a entregar al Ministerio de Trabajo pliegos con las reivindicaciones de los trabajadores madrileños y 30.000 firmas de éstos, es encarcelado en la Prisión de Carabanchel y procesado por el sumario 178/66, Juzgado de Orden Público. Fue puesto en libertad provisional trece días más tarde, y se le acusaba de asociación y manifestación ilícitas, todo de Comisiones Obreras.

Los trabajadores de Perkins le vuelven a presentar a las elecciones sindicales del verano otoño de 1966. Marcelino Camacho Abad ha sido votado por un 88% de su grupo profesional y por más del 92% aproximadamente del total de los 1200 trabajadores que entonces comprende la plantilla. A pesar de esta prueba unánime de confianza, el Sindicato Vertical Oficial invalida su elección. También por aquellas fechas le eligen por amplía mayoría presidente del grupo de empresa de Educación y Descanso. El nuevo jurado acuerda transmitir por unanimidad a Marcelino Camacho su "saludo y agradecimiento por la eficaz labor desarrollada de resolver las tensiones y conflictos, presentándolo como ejemplo a todos"

Esto sucedió a pesar de las tensiones naturales, una de las cuales fue presenciada por el entonces Presidente del Consejo de Administración Don Joaquín Ruiz Jiménez Cortés. En los talleres llevaban varias semanas de rendimiento mínimo y en huelga de horas extraordinarias al comienzo de los años 60. Los trabajadores exigían aumento de la prima y aseguraban que la producción había aumentado. El gerente entonces, don Jaime Suárez, se oponía a tal aumento de prima y publicó una nota amenazando entregar a la policía a algunos trabajadores. Entonces se convocó una reunión extraordinaria del jurado de empresa que presidió el Sr. Ruiz Jiménez. El Sr.Suárez comenzó amenazando a penas veladamente con detener a Marcelino Camacho mientras rechazaba los argumentos de éste que intervino en nombre de todos los trabajadores y del jurado. Fue entonces cuando Don Joaquín Ruiz Jiménez indicó que si era verdad lo que decían los trabajadores a través de Camacho de que habría aumentando la producción y la productividad, había que acceder a sus peticiones, que él en su cátedra defendía la justicia social y no podía decir una cosa allí y hacer otras cosa aquí. Días después se llegaba a un acuerdo aumentando la prima; pocos meses después el Sr. Ruiz Jiménez tuvo que abandonar la presidencia y consejo de administración de Perkins.

Nuevamente es detenido el 28 de enero de 1967. Se le acusa de ser organizador de Comisiones Obreras y con ellas uno de los responsables de las multitudinarias manifestaciones obreras del metal, el día anterior. Más de 60.000 metalúrgicos en huelga consiguen la libertad de los detenidos y entre ellos la de él. Seis días más tarde sin proceso ni fianza por el Juez Sr. Garralda.

Entre 1965 y 1967, es convocado por la policía política-social de Madrid más de una docena de veces, siempre para prestar declaración sobre cuestiones laboral-sindicales. También recibe anónimos con amenazas de muerte en este período.

En 1964 es elegido miembro de la Comisión Obrera provincial del metal (Primera Comisión Obrera de Madrid, que con carácter permanente empezaría a funcionar bajo el nombre de Comisión Provincial de Enlaces y Jurados. Estaban reunidos más de 600 enlaces y jurados en el Salón de Juntas y en los pasillos, además de varios millares de metalúrgicos en la Avenida de José Antonio. Primero se les deja un local para reunirse todos los miércoles; después se les provoca y echa. El Círculo Manuel Mateu (Falangista de los llamados de izquierda) los invita a ir a sus locales. Allí conoce a su Vicepresidente Diego Márquez, allí firma el manifiesto de los "cien" titulado"Ante el futuro del sindicalismo", y allí crecen y se extienden las Comisiones Obreras hasta que nuevas provocaciones les echan del local. Con Diego Márquez, presidente del Círculo Doctrinal José Antonio, además de vicepresidente del Círculo Manuel Mateo hasta entonces, van y se reúnen en los locales de este Círculo hasta que nuevas presiones gubernamentales y policiales lo impiden. Así irán recorriendo iglesias y locales sindicales, siempre perseguidos.

Todos los procesos se hacen bajo la acusación de actividades laboral-sindical o derivadas, pertenecer a Comisiones Obreras, manifestación y asociación ilegales. Otro nuevo proceso, el 198/68, esta vez hecho por el propio tribunal que le juzgaba, el de Orden Público, bajo la inculpación de desacato, en realidad por no dejarle defenderse y contestar a las preguntas de sus abogados. El Presidente del TOP le señaló que le expulsaba de la Sala, y Camacho le contestó, antes de conducirle los guardias a las celdas: "Dada la actitud del TOP, me veré obligado a denunciarle como un tribunal de excepción al servicio de una dictadura que se hunde. Vivan las Comisiones Obreras. Viva la libertad". En el sumario que se le abrió por "desacato", el TOP le condenó a cinco años de prisión.

Condenado por un sumario, cuando cumplía la condena de uno, se le retiraba la libertad provisional de otro, hasta que le condenaron por todos. Así permaneció en la cárcel desde el 1º de marzo de 1967 hasta el 10 de marzo de 1972, para volver nuevamente el 24 de Junio de 1972.

Por presiones oficiales, la empresa, que había pagado sus seguros sociales y le había mantenido en plantilla incluso durante el tiempo de prisión, le da la baja unos meses antes de salir de la cárcel en diciembre del 71, con lo que ha permanecido formando parte del personal de la División Perkins de Motor Ibérica S.A. durante más de 14 años. La Delegación Provincial del Ministerio de Trabajo pone una multa de 300.000 pesetas a la empresa, amenazándola con doblarla constantemente hasta que le echaran, cerrando la fábrica si fuera preciso.

Es despedido de la empresa y declarado "procedente el despido" por la Magistratura 9 y por el Tribunal Central de Trabajo. Las razones que se dan es "que no recurrió dentro de plazo" cuando todos sabían que nunca se le notificó el despido ni de palabra ni por escrito.

Los trabajadores, al salir de la prisión y conocer que no le admitían al trabajo, se declararon en huelga y protestaron como tantas veces habían hecho durante su permanencia en la cárcel.

Negado el seguro de desempleo y de enfermedad por los órganos gubernamentales, sindicato vertical oficial, Servicio de Desempleo y Delegación Provincial de Trabajo, a pesar de sufrir trastornos cardiovasculares, negado también el trabajo en cuantas empresas visitaba, se estableció un verdadero cerco. Con permanente acoso policial, como han podido comprobar cuantos periodistas nacionales y extranjeros lo visitaron a su salida de la cárcel. Sólo tres meses y medio estuvo en libertad, volviendo a ser detenido el 24 de junio de 1972. Con él fueron detenidos igualmente Saborido, Soto, Sartorius, Acosta, Santisteban, Zamora, Fernández Costilla, Muñiz Zapico y el conocido sacerdote obrero García Salve. Multado por la Dirección General de Seguridad con 250.000 pesetas el 27 era ingresado en la cárcel de Carabanchel. Un día más tarde fue llevado ante el Juzgado de Orden Público que le procesó junto a los nueve citados compañeros en el sumario 1001/72, todos ellos sin ninguna prueba y partiendo para su acusación de la información policial de una supuesta reunión de Comisiones Obreras.

El agravante está en que si en el Sumario 178/66 por asociación ilícita a Comisiones Obreras le pidieron y condenaron a cuatro meses de cárcel, ahora por la misma acusación el fiscal solicita veinte años y un día de prisión en calificación del 20 de octubre de 1972, que si los rumores son ciertos, fue decidido en Consejo de Ministros del 13 del mismo mes.

Condenado la última vez por el TOP (juzgado en el Sumario 1001 el día que mataron a Carrero el 20 de diciembre del 73) a veinte años de prisión, revisada la sentencia, bajo la presión mundial, por el Tribunal Supremo en febrero de 1975, fue rebajada la condena a seis años.

Salió en libertad con el indulto del rey, pero fue detenido más tarde, estando otros tantos detenido. Vuelto a detener el 29 de marzo de 1976 al presentar Coordinación Democrática, procesado por "Intento de cambiar la forma de Gobierno", salió en libertad provisional el 25 de mayo de 1976. Después sólo fue detenido una hora por la Guardia Civil de Getafe, al reunirse con los trabajadores de Construcciones Aeronáuticas.

En 1976 se legalizan las Comisiones Obreras y Marcelino Camacho es elegido secretario general. En ese momento ya era miembro del Comité Central del Partido Comunista de España (PCE). Fue elegido diputado por Madrid en las elecciones constituyentes de 1977 y reelegido en las elecciones de 1979. Dimitió como diputado por desacuerdo con las normas laborales que aprobó el Parlamento con el apoyo del PCE de Carrillo.

Dirigió CCOO hasta 1987, siendo reelegido por abrumadora mayoría en los cuatro primeros congreso del sindicato. En este periodo Comisiones Obreras se convirtió en la primera central sindical española y le convocó la primera huelga general al gobierno de Felipe González en 1985. Además, tuvo una destacada presencia en las movilizaciones contra la OTAN de 1986 y en las estudiantiles del curso 86/87. En 1987 pasó a ocupar el cargo honorífico de Presidente, al ser sustituido en el cargo de secretario general por Antonio Gutiérrez. Desde antes del 5º Congreso (1991) mantuvo enfrentamientos con la dirección encabezada por Gutiérrez (favorable al pacto social o a la disolución del PCE en Izquierda Unida), lo que culminó con su dimisión como Presidente en 1995 al estar en desacuerdo por el alejamiento de la dirección de CCOO del PCE y su continuo giro a la derecha.

En la actualidad, Marcelino Camacho militaba en el Partido Comunista de España (PCE), Izquierda Unida (IU) y en Comisiones Obreras (CCOO), conservando el carnet con el número 1.

Hasta siempre Marcelino
Agitación.org
Los ciudadanos rinden homenaje al fundador de Comisiones Obreras. La capilla ardiente permanecerá abierta hasta las once de la mañana del sábado. Al mediodía se celebrará un acto de despedida en la Puerta de Alcalá. El político y sindicalista Marcelino Camacho, primer secretario general de CC.OO., ha fallecido este viernes a la 1.30 de la mañana en un hospital de Madrid a los 92 años de edad y tras una larga enfermedad.
NUEVATRIBUNA.ES/ L.M. - 29.10.2010

“¡Hasta siempre, camarada!” gritaron hoy, puño en alto, las primeras personas que accedieron, minutos después de las diez de la mañana, a la sala donde el sindicato Comisiones Obreras rinde homenaje a su fundador, Marcelino Iglesias, fallecido anoche a los 92 años en un hospital de Madrid. Tras la apertura de las puertas, los asistentes fueron entrando ordenadamente y saludando al hombre que pagó con 14 años de prisión su lucha por la libertad política y sindical en los tiempos de la dictadura franquista. Poco a poco, el aroma de los claveles fue impregnando la capilla ardiente dispuesta en la calle Lope de Vega de Madrid, en el auditorio que lleva el nombre del fallecido. Decenas de coronas de flores, de diversa procedencia y muchas de ellas compuestas por claveles rojos, iban siendo dispuestas sobre los asientos de las primeras filas del auditorio.

La hilera de ciudadanos que acudió a rendir tributo al fundador de las Comisiones Obreras aguardaba paciente su entrada a las puertas del auditorio. Cuando lograban entrar, muchos de ellos con lágrimas en los ojos saludaban puño en alto al histórico líder sindical. Luego, algunos depositaban pequeños ramos de flores a los pies del catafalco rojo sobre el cual se elevaba el féretro con los restos mortales del fundador de Comisiones Obreras.

Una enorme fotografía con la imagen de Camacho presidía el homenaje. En el gigantesco cartel, encuadrado en negro y colgado al fondo de la escena, una frase resumía el significado de los años de lucha que protagonizó el hombre nacido en 1918, combatiente en la Guerra Civil, obrero metalúrgico y fundador del mayor sindicato español. “Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar”, pronunciada al salir de una de sus estancias en la cárcel, condenado por organizar la resistencia obrera.

Bajo la fotografía, y junto a tres banderas –la de la República, la del Partido Comunista de España y la de Comisiones Obreras-, la familia de Marcelino Camacho recibía las numerosas muestras de cariño que diversas personalidades les brindaron a lo largo de la mañana. El presidente del Congreso, José Bono, acompañado por el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, se fundió en un abrazo con la viuda de Camacho, Josefina Samper, con sus dos hijos y con la hermana del fallecido, Vicenta Camacho. Después de Bono, quien estampó su firma en el libro de condolencias, acudió también el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, junto al vicealcalde Manuel Cobo, que presentaron sus condolencias a la familia, acompañados por el secretario general del sindicato en Madrid, Javier López.

Minutos más tarde, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, y el ‘número dos’ del sindicato, Toni Ferrer, unieron su nombre a la lista de personalidades que desfiló por la capilla ardiente de Marcelino Iglesias, entre ellos el rector de la Universidad Complutense, Carlos Berzosa, el presidente del Consejo Económico y Social, Marcos Peña, el líder del PSM, Tomás Gómez, la portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Maru Menéndez, el secretario general de UGT-Madrid, José Ricardo Martínez, el alcalde de Alcorcón, Enrique Cascallana, el diputado de CiU, Pere Macías y el secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias.

Más tarde, el ‘número dos’ de CCOO, Ramón Górriz, acompañó a los líderes de la patronal CEOE, José María Lacasa y José de la Cavada, a expresar sus condolencias a la familia. A última hora de la mañana se esperaba también la llegada del Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón.

Numerosos ciudadanos anónimos se sumaron al homenaje que continuará mañana sábado con un acto de despedida sobre las 12 de la mañana en la Puerta de Alcalá, antes del entierro en el Cementerio Civil. Algunos de ellos lucían pañuelos con los colores de la República. Muchos firmaron en los libros de condolencias dispuestos por la sala. Junto a la salida del auditorio, donde permanecerá el cadáver de Marcelino Iglesias hasta las once de la mañana del sábado, en uno de estos libros algún ciudadano había escrito: “¡Hasta siempre, Marcelino!”
El político y sindicalista Marcelino Camacho, fundador y primer secretario general de Comisiones Obreras (CC.OO.), ha fallecido este viernes a la 1.30 de la mañana en un hospital de Madrid a los 92 años de edad y después de una larga enfermedad. Combatiente antifascista, militante sindical y fundador de Comisiones Obreras, la vida de Marcelino Camacho cruza la historia de España desde la Guerra Civil hasta la consolidación de la democracia.
NUEVATRIBUNA.ES - 29.10.2010

Según fuentes de la Comisión Ejecutiva del sindicato, la capilla ardiente quedará instalada en la calle Lope de Vega, número 40, de Madrid, entre las 10.00 horas del viernes y las 11.30 horas del sábado. Media hora después el féretro será trasladado a la Puerta de Alcalá, donde se celebrará un acto de despedida a las 12.30. El cuerpo será enterrado a las 14.00 horas en el Cementerio Civil.

La Comisión Ejecutiva de CC OO ha lamentado, en un comunicado, la muerte de su primer secretario general, del que asegura que "contribuyó decisivamente a que CC OO sea hoy el sindicato más fuerte del país". "Ha muerto Marcelino Camacho. El dirigente obrero y comunista, el representante más cualificado de los derechos de los trabajadores. Toda una vida dedicada a la causa de los más débiles, a la conquista de una sociedad más justa y solidaria", dice el comunicado. CC OO ha recordado cómo tanto en la guerra, en el exilio, en la dictadura y en la libertad Camacho "siempre luchó al lado de los trabajadores" y por ello fue detenido varias veces y encarcelado durante varios años.

La vida de Marcelino Camacho es un reflejo de la historia española desde los convulsos años 30. Militante comunista y fundador de Comisiones Obreras, Camacho pagó con el exilio y la cárcel su lucha política y sindical. Tras nueve años en prisión, con la llegada de la democracia fue indultado y dirigió el sindicato hasta 1987.

Nacido en Soria en 1918, Marcelino Camacho se afilió al PCE en 1935. Al estallar la Guerra Civil cortó las vías del tren para impedir el avance de las tropas franquistas y cruzó a pie la sierra madrileña para unirse a la resistencia organizada por la República en la capital española.

Condenado a trabajos forzados tras la derrota de la República fue enviado a un campo de concentración en la ciudad marroquí de Tánger de donde logró escapar para refugiarse en la argelina Orán. Casado con Josefina Samper en 1948, no pudo regresar a España hasta 1957 cuando recibió el indulto e ingresó como obrero metalúrgico en la fábrica de Perkins Hispania donde fue elegido miembro de comité de empresa.

La actividad sindical de Camacho se dirigirá entonces a la creación de Comisiones Obreras, junto a otros dirigentes sindicales como Julián Ariza. El éxito en la organización del movimiento sindical desembocó en una campaña de persecución por parte del régimen que declaró “subversivas e ilícitas” a las Comisiones Obreras en 1967.

proceso1001-300.jpgLa represión –que padecieron 9.000 sindicalistas condenados entre 1963 y 1967- terminó con Camacho y Ariza en la cárcel. Con la muerte de Franco, Camacho fue indultado tras nueve años en prisión y después de protagonizar el llamado ‘Proceso 1.001’, como se conoció al proceso judicial contra los militantes sindicales que se convirtió en 1973 en un símbolo mundial de la lucha por las libertades sindicales durante la dictadura franquista:

logo_ser.gif ico_oir.gif   

Proceso 1001

H.14--WAP?pageName=llevatelo&ch=llevatel


En 1976, Marcelino Camacho resulta elegido secretario general de Comisiones Obreras. Un año después gana un escaño de diputado por Madrid en las listas del Partido Comunista de España (PCE). Dos años después renuncia a su escaño para evitar votar a favor de unos cambios laborales apoyados por el PCE.

Como dirigente de Comisiones Obreras permaneció al frente del sindicato hasta 1987 y convocó la primera huelga general contra el Gobierno socialista de Felipe González, en 1985. También destacó su presencia en las movilizaciones contra la OTAN en 1986 y en las protestas estudiantiles en 1986 y 1987.

Tras dejar paso a Antonio Gutiérrez en la dirección del sindicato en 1987, Camacho ocupó el cargo honorífico de Presidente hasta 1995 cuando renunció al cargo en protesta por el alejamiento del comunismo preconizado por Gutiérrez.

Camacho recibió la Medalla al Mérito Constitucional y publicó sus memorias ‘Confieso que he luchado’ en 1990. En 2007 recibió un homenaje en el Palacio de Congresos de Madrid que reunió al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y a representantes de todas las tendencias del espectro político y social.

Ya en 2008, Comisiones Obreras rindió homenaje a Marcelino Camacho en el auditorio que el sindicato tiene en su sede de la Unión de Madrid, y que lleva desde entonces su nombre. Allí, puestos en pie, los asistentes entonaron a capella la Internacional, mientras un grupo de jóvenes comunistas desplegaban una pancarta que rezaba: “Con tu ejemplo de lucha, ¡Gracias, Camarada!”.

camacho-26-300-2-2.jpg

La muerte de Marcelino Camacho supone la desaparición de uno de los mayores referentes de la lucha política y social que ha tenido la izquierda española, que pasó de ser preso político en el franquismo a líder de Comisiones Obreras durante la primera década de la democracia.
NUEVATRIBUNA.ES - 29.10.2010

"Ni nos domaron, ni nos doblaron ni nos van a domesticar". Ésta fue la famosa frase que pronunció al abandonar la cárcel de Carabanchel, que refleja la lucha por las libertades y la democracia que mantuvo este sindicalista, reconocido también por su capacidad negociadora en los primeros acuerdos laborales de este periodo. Una frase que él mismo recordó en su última intervención pública, en el multitudinario homenaje que se le rindió en noviembre de 2007 en el que recibió el reconocimiento unánime del Gobierno, la mayoría de los partidos y sindicatos y la patronal.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aprovechó el acto para aplelar a la unidad sindical entre UGT y CCOO y definió a Marcelino Camacho como "un padre fundador de la libertad y de la democracia"., en palabras del jefe del Ejecutivo. En un abarrotado Palacio de Congresos y Exposiciones de Madrid y con el lema "Marcelino: historia de un compromiso", se rindió homenaje a un hombre "sencillo que, con su determinación, su sacrificio y sus ideas inquebrantables, ha sido y es un referente fundamental del movimiento obrero y de la lucha por la democracia y la libertad en España y en el mundo", según CCOO.

Marcelino, como siempre combativo, hizo un breve alegato contra el capitalismo y envió un abrazo a todos los participantes de un acto del que destacó su "unidad". Camacho finalizó su discurso con el grito: "Ni nos domaron, ni nos doblaron ni nos van a domesticar".

Tras aquel acto, el histórico líder sindical sólo asistió, ya sin discursos, a otros dos eventos públicos: otro homenaje organizado por el sindicato en Madrid en enero de 2008 y el IX Congreso de CCOO, celebrado en diciembre de 2008.

Hasta el último momento siguió militando en el PCE y siendo miembro de su Comité Federal. Así mismo era afiliado de IU y conservaba el carnet nº 1 de miembro de CCOO. En 1990 publicó sus memorias, "Confieso que he luchado", prologadas por Manuel Vázquez Montalbán. Además, es autor de Charlas en prisión y España, una conquista de la democracia. Su trayectoria sindical y humana también ha sido recogida en la biografía Marcelino Camacho y Josefina. Coherencia y Honradez de un líder, escrita por el filósofo Alfredo Gómez.

Vídeo homenaje de CCOO:

* Félix Población
Hace unos meses fue noticia que uno de los jerseys de Marcelino Camacho había entrado a formar parte de los fondos que integran el Museo de Adolfo Suárez y la Transición. En Cebreros está la memoria de lana que tejió Josefina para arropar de dignidad y compromiso la talla humana y militante de su compañero. Es de desear que su significado no se convierta nunca en un objeto de museo del sindicalismo en España.
NUEVATRIBUNA.ES - 29.10.2010

PARA DIARIO DEL AIRE

Una de las últimas entrevistas a Marcelino Camacho, si no la última, apareció en el diario Público hace algo más de un año. Pere Rusiñol contaba que el anciano sindicalista y su compañera, Josefina Semper, seguían viviendo en un modesto piso sin ascensor de 60 metros cuadrados, que habían comprado 58 años atrás, y que sumadas sus dos pensiones juntaban 1.500 euros al mes.

Durante la interviú, el periodista anotó dos detalles que denotan la reafirmación ideológica de Camacho a lo largo de su vida sindical y política. Marcelino mostró a Rusiñol el viejo carné de diputado comunista por Madrid, fechado en 1977, y eludió hacer lo propio con el de militante número 1 de Comisiones Obreras por temor a estropearlo: Mientras viva continuaré con esta militancia, dijo.

Esa militancia tuvo un distintivo durante la Transición que todos recordamos: los sobrios jerseys de lana de cuello vuelto que Josefina empezó a tejer para arropar a su compañero durante los años de cárcel que hubo de soportar bajo la dictadura. Esa prenda vistió de humanidad y sencillez el talante de un sindicalista que respiraba esas virtudes en la cordialidad y nobleza de su trato.

En el prólogo a las Memorias de Marcelino Camacho, Manuel Vázquez Montalbán dice de su protagonista que luchó como peón de la Historia en la Guerra Civil, y que, a partir de la derrota personal y de clase, se movió como un héroe griego positivo, en la lucha contra el destino programado por los vencedores, personal y coralmente…Toda su vida será un trabajador que considera que el mundo no está bien hecho. Es decir, que no está hecho a la medida de los débiles.

Hace unos meses fue noticia que uno de los jerseys de Marcelino Camacho había entrado a formar parte de los fondos que integran el Museo de Adolfo Suárez y la Transición en Cebreros (Ávila). Deberían tenerlo en cuenta aquellos líderes sindicales que lucen prendas Burberry cuando convocan huelgas generales ante las reformas laborales regresivas del Gobierno.

En Cebreros está la memoria de lana que tejió Josefina para arropar de dignidad y compromiso la talla humana y militante de su compañero. Es de desear que su significado no se convierta nunca en un objeto de museo del sindicalismo en España. Sobre todo porque se ciernen tiempos en que habrá que dar esa talla en la calle y a cuerpo.

Félix Población es escritor y periodista

la Spinela
marcelinospin.jpg
  Marcelino, imprescindible
 

Por luchar no sólo un día,
por luchar no sólo un año,
por luchar por tantos años,
por luchar toda la vida,
por tu extensa rebeldía,
por llegar a lo imposible
por un futuro inasible,
en palabras de Bertolt,
fuiste el más bueno, el mejor,

y has llegado a imprescindible.

Compartir este post

Comentar este post