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El polvorín

Por el control obrero de Mexicana de Aviación

15 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Escrito por: Mauro Espínola

La crisis actual por la que atraviesa el capitalismo entero está significando la escusa perfecta para los patrones de implementar toda una serie de medidas en contra de los trabajadores, en especial aquellas que han significado pasos adelante en la mejora de nuestras condiciones de vida. La misma crisis está siendo tomada como la escusa perfecta para que los empresarios retiren sus inversiones “improductivas” para forzar la precarización del empleo y despedir trabajadores.

El sector aéreo ha sido una de los más afectados por la crisis económica que estallara a finales del 2008. La crisis económica ha significado por ejemplo para la aerolínea alemana Lufthansa una caída del 64% de sus ganancias durante el 2009, siendo ésta junto a Air France la aerolínea más grande de Europa. Pero esa misma empresa, Lufthansa, fue en 2008 la aerolínea con mayores ganancias a nivel mundial sin que ello significara una mejora en las condiciones de vida y de trabajo de sus empleados, quienes después de 13 años asistían a una huelga el 28 de julio, de ese año demandando un aumento salarial del 9.8%, mientras la patronal ofrecía un 6.7% en dos fases, además de un pago extraordinario único ¡Aun siendo en ese año la aerolínea con mayores ganancias a nivel mundial!


La Unificación del Sector

La crisis orgánica del capitalismo está significando serios ataques para la clase obrera a nivel internacional. En el último año hemos sido testigos de las luchas de los trabajadores a nivel mundial, ya no solo en Europa sino incluso en países como la India o Pakistán. Los casos quizá más significativos sean los de Grecia, España y Francia en donde los trabajadores han salido a protestar a la calles de forma unificada sin importar el ramo en el cual se encuentren, convocados por sus organizaciones tradicionales de lucha como la CGT francesa.

Esas magnificas demostraciones de fuerza han sido el resultado de la unidad en la acción de los trabajadores. Esto debe ser para nosotros los trabajadores una lección, ya que la burguesía y sus gobiernos han impuesto divisiones artificiales entre los trabajadores con la única intención de dividir nuestra poderosa fuerza. Es por eso que desde Militante creemos que un primer paso para el fortalecimiento de la lucha de los trabajadores de Mexicana es la unificación en la acción de los trabajadores  y sus sindicatos que permita una la movilización articulada por sector. Lo contrario significaría dar píe a una división que más que favorecer la mejora de las condiciones laborales iría en detrimento de ellas.

Dicha unificación ya no solo dentro de la empresa, sino en todo el sector. Una de las lecciones de la huelga de Aeroméxico desarrollada en marzo pasado es la necesidad de la unificación de la clase trabajadora y la importancia de enarbolar demandas comunes entre diversos trabajadores en lucha. Asistimos ante un periodo en el cual los ataques contra los trabajadores serán cada vez más incisivos y donde el gobierno por mandato de los patronos tratara de arrebatarnos todos nuestros derechos. Pero ello no significara que todos los ataques vengan de golpe, por el contrario la táctica del espurio ha sido la de dar golpes aislados pero a los sectores más combativos de nuestra clase. El caso del SME y de los Mineros ha sido una forma del gobierno de palpar el terreno de cara a los ataques más duros contra los derechos laborales.

La unificación de los trabajadores del sector aéreo, así como el enarbolar al lado de sus propias demandas una serie de exigencias de otros sindicatos en lucha, por ejemplo la recontratación inmediata de los mas 40 mil electricistas del SME despedidos por Calderón, permitirá integrar a otros sectores a nuestra batalla, que no es sino la batalla por la defensa de las condiciones laborales de nuestra clase.

El miércoles 27 de octubre pasado, después de que el gobierno se comprometiera a dar salida al problema de la aerolínea, un grupo de elementos de la Policía Federal fueron movilizados a los hangares de Mexicana con la intención de recuperar 13 aeronaves. Este hecho muestra el temor de Calderón a que seamos los trabajadores quienes administremos nuestros centros de trabajo. Sin duda el que este acontecimiento haya terminado con la retirada de dicho cuerpo muestra que la correlación de fuerzas es favorable para los trabajadores, pues Calderón representa un gobierno dividido y en crisis. Si ello es así, la unificación de las luchas del sector aéreo (Mexicana, Aeroméxico, etc.) será un paso para la conquista de nuestras demandas, pero si vamos más allá unificando nuestra lucha con la de los trabajadores electricistas y mineros, por poner un par de ejemplos, ello garantizaría un terreno mucho más favorable.

Los trabajadores somos la clase social más importante del país y del mundo, pues de nosotros depende el que los motores de la economía se muevan; un llamado serio a unificar las luchas por medio de un pliego de demandas conjuntas por parte del SME y los sindicatos de los trabajadores de las líneas aéreas, sería bien recibido por los sectores que ahora se encuentran en lucha y arrojaría una correlación de fuerzas favorable para nuestras demandas, es decir una garantía para la victoria. Los trabajadores tenemos que llevar estas propuestas a nuestros sindicatos y que sean aprobadas por el conjunto del gremio en asambleas democráticas.


Por el control obrero

Según Eduardo Pérez Mota, presidente de la Comisión Federal de Competencia, el problema del sector aéreo en México se soluciona con la tolerancia a una mayor inversión de capital foráneo en el sector nacional. Actualmente la Ley sólo permite la participación de capital extranjero de hasta el 25% en la rama. Lo cierto es que el problema no deviene del lugar de donde provengan las inversiones, sino del manejo discrecional de estás en beneficio de una mayor acumulación de riquezas para los empresarios. Es decir la crisis de Mexicana de Aviación es consecuencia misma de la crisis del capitalismo, que funciona bajo la acumulación de la riqueza en pocas manos mientras los trabajadores somos lanzados al desempleo, el hambre y la miseria.

El caso de Mexicana es la muestra de la discrecionalidad de Calderón y del gobierno federal para quienes poseen la riqueza; pero no podía ser de otra forma pues el fraude electoral que la burguesía mexicana impuso en 2006 fue justo con la intención de que éste implementara una política anti laboral en todos los sentidos. Solo hay que recordar el intento por implementar las reformas a la Ley Federal del Trabajo.

En la búsqueda de una supuesta solución la alternativa que ha manejado el gobierno espurio ha sido la búsqueda de un inversionista que pretenda recapitalizar a Mexicana, pero ¿qué significa esto? Sin duda para Calderón la única salida es la búsqueda de nuevos patrones que se hagan con la propiedad de la aerolínea sin importar el costo de ello; para él lo importante es salir del paso. Realmente esta medida será como darle un caramelo a quien padece de migraña, y es que si bien ello significaría dotar de nueva cuenta de fondos a la compañía esto será solo bajo la primicia de obtener ganancias el doble o el triple de la inversión, para lo cual se requiere estrujar a los trabajadores hasta el cansancio. Pues sólo bajo esa condición, y la de aceptar el despido de centenas de empleados de tierra y aire, es que los empresarios estarían dispuestos a invertir en Mexicana.

Si consideramos que United Continental Holdings, aerolínea producto de la fusión de United y Continental Airlines, unión que se ha desarrollado hace tan sólo algunos días, ha reportado resultados positivos apenas hasta el tercer trimestre de este año, ¡siendo la número uno del transporte aéreo a nivel mundial!, el problema financiero por el que atraviesa Mexicana de Aviación no se solucionaran con el simple traslado de la aerolínea de un privado a otro.

La única solución para Mexicana en función de los intereses de sus empleados es la lucha por el control de la aerolínea bajo control democrático de sus trabajadores. Es decir que sean los trabajadores quienes administren la empresa mediante un comité compuesto por los propios trabajadores, y que sean ellos mismos quienes decidan cómo utilizar los recursos que ingresan a ella. Esto permitiría no solo una mejor forma en el uso de los recursos de los que se hace la empresa, por ser del conocimiento de los propios trabajadores quienes saben de qué pie cojea la empresa y donde es necesario invertir, así como mayores recursos para la misma como consecuencia de la eliminación de la ganancia que se queda el patrón, sino incluso permitiría mejorar las propias condiciones de los trabajadores de la empresa, directos e indirectos (salarios, prestaciones, jubilaciones, etc.). Sin duda la burguesía y Calderón pondrán el grito en el cielo ante esta demanda justa de los trabajadores, pues dicha medida demostraría que la burguesía que no es indispensable para que una empresa funcione y que por consecuencia dicha clase sale sobrando en la sociedad.


La Única Salida es la Lucha por el Socialismo

Los trabajadores somos hoy una fuerza inmersa a nivel mundial. Ejemplos como el de España el 29 de septiembre pasado, o bien el de Francia hace algunos días demuestran que hoy más que nunca el poder de toda la sociedad está en nuestras manos. Sin nuestro amable permiso no gira una rueda, no se prende un foco ni vuela un sólo avión. Los trabajadores sabemos qué papel tenemos que jugar en nuestros centros de trabajo, para ello no necesitamos de ningún patrón que nos diga lo que tenemos que hacer.

Calderón, el gobierno federal y la burguesía han demostrado que sus intenciones no son otras sino las de cargar la crisis económica en nuestras espaldas; crisis de la que los únicos culpables son ellos. La “quiebra” de Mexicana ha demostrado que lo único que a los patronos les interesa es la de obtener una ganancia sin importar las consecuencias que esto pueda traer después, y que será cargada sobre nuestra espalda.

Los trabajadores no tenemos nada que perder, y si mucho que ganar en una sociedad donde seamos nosotros mismos quienes decidamos cómo, cuánto y cuándo producir, y donde esto sea en beneficio de la sociedad en su conjunto y no para de unos cuantos que se apropian de la riqueza que produce nuestro trabajo. Una sociedad en  la que el trabajo sea distribuido entre todas las manos disponibles que permita reducir la jornada laboral sin reducción de nuestro salario. Es decir una sociedad socialista.

Compañero trabajador desde la Tendencia Marxista Militante te invitamos a que te organices en torno a nuestro periódico y luches con nosotros por el socialismo.

 

¡Que la crisis la paguen los capitalistas!

¡Necesitamos el control, no un nuevo patrón!

 

Tomado de Militante.org

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