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El polvorín

Puerto Rico y Cuba: Diálogo joven entre islas

14 Junio 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Por David Vázquez Abella y Rafael González Escalona, estudiantes de Periodismo de la Universidad de La Habana.

 

huelga-universidad-de-puerto-ricoUn periodista nos comentó que varios estudiantes puertorriqueños se encontraban en Cuba. Aunque inmersos en las pruebas finales, hicimos un alto en los estudios para salir en su búsqueda; nos interesaba conversar con ellos y expresarle nuestro apoyo a la huelga universitaria. Los encontramos en el Centro de Estudios Martianos en un curso sobre la Historia de Cuba y el Pensamiento de José Martí.

Conversamos con tres estudiantes puertorriqueños: Jorge Lefevre cursa el segundo año de la carrera de Letras, José Márquez, estudiante de tercer año de Sociología y Natalia de Jesús de tercer año de Comunicación.

Entre caribeños la conversación fluye; regocija reconocer ese hablar más con las manos que con la palabra, alegría multiplicada cuando nos manifestaron el placer que sienten al visitar la Mayor de las Antillas. Con su sonora manera de hablar, contaron sus experiencias como estudiantes del Recinto Río Piedras, punto de origen del paro estudiantil.

“Fue un caos, pero genial -cuenta Jorge, emocionado al rememorar el primer día de huelga-. Recuerdo que estaba bien nublado. Cerramos los seis portones, pusimos barricadas y nos quedamos dentro de la universidad, creo que es la primera vez que se hace, por lo general las manifestaciones transcurren fuera del recinto, pero en esta ocasión lo hicimos así porque la universidad es de nosotros.

“No sé hasta qué punto fue pensado hacerlo dentro. Los primeros días fue bien raro; ya después la gente nos traía comida y agua, pero el primer día fue un desastre; teníamos gente en bicicleta yendo de portón en portón porque no sabíamos que es lo que estaba pasando”.

 

Tomado de Cubadebate

Cuando habla del “desastre” de la huelga, las expresiones de su rostro denotan el orgullo de sentirse parte de un acto de espontaneidad en el que los estudiantes se organizaron y tomaron el recinto Río Piedras.

Otros, como José, se incorporaron al cabo de los días, a medida que fueron concientizando la importancia de la huelga: “Yo no pude ir a la primera asamblea pero supe que los votos a favor y en contra del primer paro de 48 horas estuvieron muy parejos. Pero en la segunda asamblea, la del día 13 de mayo, no hubo necesidad de contar los votos porque a favor del paro hubo una mayoría evidente de personas que comprendieron la validez de los reclamos.

“Ese es mi caso, yo al principio no estaba en contra de la huelga, pero tampoco sabía qué posición tomar, estaba como un espectador viendo lo que pasaba. A veces me parecía que el voto a una huelga era exagerado. Luego me fui convenciendo de su necesidad, al ver las acciones de represión de la administración.

“Al mismo tiempo, se negaban a dialogar. ¿Por qué no sentarse a conversar, qué es lo que están ocultando, qué es lo que no quieren que salga? Entonces me declaré a favor de la huelga. En la última asamblea fui de los que se sumó al voto mayoritario”.

Natalia observa con recelo la posibilidad real de un acuerdo entre el Comité Negociador Nacional y la Junta de Síndicos: “Para mí la negociación está igual que al comienzo. Pasadas las dos primeras semanas el gobierno y la administración ni siquiera querían escuchar la propuesta de los estudiantes. Hoy chequeamos las noticias y hasta ahora nada ha cambiado. La administración ha empezado acciones legales en contra de los estudiantes, en contra de los dirigentes que estaban allí. Ahora las demandas por vandalismo y otros actos delictivos dentro de la universidad están en un tribunal. Como no saben a quién acusar, demandan a los líderes que se han presentado para negociar”.

Con excepción de situaciones aisladas, el apoyo de los profesores a los estudiantes ha sido prácticamente unánime. “Ha habido casos extraños de profesores que siguieron dando clases por email, mandando trabajos -nos comenta Natalia-. A algunas amigas mías las reunieron fueran de la universidad  y les hicieron exámenes. Pero la mayoría de los profesores están al frente con nosotros. El claustro de todos los recintos universitarios se reunió y dio el apoyo a los estudiantes.”

“Ellos incluso dieron el voto de huelga -agrega Jorge-, un hecho bien raro porque los profesores no tienen ese derecho. Sin embargo, el día de la asamblea los profesores dijeron que si nosotros íbamos a huelga, ellos también.”

A propósito del empleo de la violencia para enfrentar la manifestación estudiantil, Natalia puntualiza que “desde el principio, la rectora dio la orden de que la Fuerza de Choque estuviera alrededor de la universidad. Incluso agredieron a algunos padres que llevaban comida a los estudiantes. Hasta ahora la consigna de los estudiantes es mantenernos pacíficos.”

Según Jorge, “la rectora del recinto de Arecibo se presentó al favor de la NO CONFRONTACIÓN. Ella no cree que la violencia sea la manera de sacar a los estudiantes de la universidad. Como resultado, De la Torre, el presidente de la UPR, dijo que ya no confiaba en ella. Inmediatamente ella renunció y en apoyo todos los decanos del recinto Arecibo dimitieron con ella”.

Jorge nos cuenta de su reacción al conocer del comportamiento de varios miembros de la fuerza de choque: “Cuando supe de la actitud de los policías, me alteré porque no entiendo cómo ellos pueden pensar de esa forma y que encima lo manifiesten públicamente. Por otro lado comprendo que ese es su trabajo, y como tal lo cumplan.

“Creo en general que los estudiantes han sido bastante disciplinados, excepto cuando se paralizó el agua y la luz de la universidad y los padres que estaban intentando llevar alimentos fueron bloqueados por la policía, es lógico que ocurrieran hechos violentos porque estaban impidiendo que se llevara alimentos a los huelguistas.”

Al preguntarle acerca de la posición asumida por los medios, destacan la diferencia entre la prensa oficial, que informa de manera bastante equilibrada sobre los acontecimientos, sin tomar partido en la mayoría de los casos, y los medios propios de los estudiantes, fundamentalmente ubicados en Internet.

“Al principio -relata Jorge-  la prensa estaba en contra de la huelga y si no fuera por Radio Huelga. Ellos transmitían todo, hasta las asambleas de los recintos. El recinto de Mayagüez, por su parte, tiene la emisora Radio Colegial. Además, a los que estamos dentro del recinto (Río Piedras) nos ayuda mucho; como estamos divididos por portones, nos comunicamos a través de ella.

“Hasta Sabina salió por Radio Huelga. Después de la conferencia de prensa que dio, fueron a verlo y le pidieron un mensaje para los estudiantes. Yo me lo perdí porque estaba en los portones, pero recuerdo que varios compañeros me lo comentaron.” 

Por primera vez, todos los recintos del país se alzan en huelga. Una huelga que ya dura 6 semanas, en la que, tras tanto tiempo transcurrido, asevera Jorge que “llega un momento que nos convertimos en una pequeña familia, convivimos ahí todo el día. Algunos se mantienen más de 20 días dentro del recinto, durmiendo en casas de campañas.”

Sin olvidar los motivos por los que ocupan la universidad, como jóvenes que son buscan maneras de divertirse. “Ellos realizan muchas actividades, indica Natalia-, hacen tertulias, proyectan películas, tienen actividades de lecturas, incluso hicieron un huerto…”

¿Cómo valoran la evolución de la huelga?, fue nuestra última pregunta. Al unísono, sin previo acuerdo, sus respuestas se mezclaron en una sola idea: la huelga continúa.

“Se supone que desde mayo terminamos las clases -apunta Natalia-. Ahora mismo allá están de vacaciones y la huelga sigue”.

“Están bastante decididos a continuar -reafirma José-, eso me ha causado mucha admiración. Incluso si hay que perder el semestre, que es una de las amenazas que está dando la administración, no importa, los estudiantes están decididos a mantenerse en pie de lucha, como dicen. Considero que el costo económico y administrativo de perder un semestre entero es tan alto que eso no va a pasar, eso es simplemente para asustar al estudiantado.”

 

Tomado de Cubadebate 

 

 

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