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El polvorín

RECIBIMOS Y PASAMOS:NUEVA MUESTRA DE CAPITALISMO VIRTUAL.

24 Febrero 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Compañeros. Una NUEVA MARAVILLA DE ESTE "CAPITALISMO VIRTUAL", donde todo es "trucho"

En la virtualización  se "dibujan" contabilidades, se  sobrevaluan activos amén de una gama variada de trucos y triquiñuelas base de  la estructura para atrapar a "timberos", algunos de los cuales sabiendo a que se exponen no pueden rehuir a la "gran tentación" avarienta cuyas consecuencias  en este caso eran previsible--lo que los hace "cómplices" al igual que al "poder"-- pues estaban bajo "sospecha" y es apenas un pequeño ejemplo de una "torta" de dimensiones planetarias.

El patetismo del dicho del responsable--lee las notas adjuntas--de que se "suicidaría si la religión se lo permite" es de una desverguenza y desfachatez increíbles.

Una burla no solamente a los "timberos" afectados sino a todos los pueblos del mundo que son las reales víctimas a la postre. El drama previsible humano de esta especulación devengará en perjucios para los trabajadores y merecería un escarmiento ejemplar de los poderes. Pero no será así pues esto que sucede es la consecuencia de políticos que en el mejor de los casos "miraban para otro lado" y de poderes corruptos--pensemos que "esto" viene desde los años 80-- a los que el pueblo debe castigar ejemplarmente.

He ahí las notas que son una demostración de la virtualidad del sistema, para hacerla corta.

 

Eternauta.


1)NOTA.

El imperio de Ruiz-Mateos afronta la bancarrota

El imperio de Ruiz-Mateos se desmorona de nuevo tras atrapar a miles de inversores

Las principales empresas de Nueva Rumasa intentan renegociar su deuda para evitar el concurso de acreedores - Clesa, Dhul, Hotasa y el Rayo, entre las afectadas

RAMÓN MUÑOZ | ELPAÍS - Madrid - 17/02/2011

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"Si no devolvemos hasta el último euro a nuestros inversores, a las personas que en un gesto de bondad y de confianza nos han depositado sus ahorros, me pegaría un tiro en la cabeza, si es que la fe que profeso me lo permitiera". Así de rotundo y expreso ha sido José María Ruiz-Mateos en la rueda de prensa que dio ayer, tras anunciar que las 10 principales firmas del grupo Nueva Rumasa se acogían a la situación preconcursal, paso previo al concurso de acreedores. Con esta amenaza de suicido, más retórica que real ya que es conocida la fe católica y mariana que profesa el empresario jerezano y que le impide ese acto, intentaba tranquilizar a los 5.000 inversores que, según el grupo, han comprado pagarés o acciones de empresas de Nueva Rumasa pese a las reiteradas advertencias de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

La decisión de acogerse a la Ley Concursal, aunque no tiene por qué desembocar en una quiebra, trae a la memoria la expropiación de Rumasa hace 28 años por el primer Gobierno del PSOE, que aún colea en los tribunales, donde la familia Ruiz-Mateos exige 18.000 millones por lo que siempre ha considerado como un "expolio", pese a que ha ido perdiendo un pleito tras otro. "Es doloroso recordar que hace 28 años sufrimos aquello y ahora suframos esta nueva persecución", se quejaba con amargura Ruiz-Mateos.

El patriarca de Rumasa y de la Nueva Rumasa actual, en compañía de sus seis hijos varones y sin ninguna de sus siete hijas, señaló, emocionado aunque tranquilo, que se "pagará tanto el capital como los intereses" a todos los que han suscrito pagarés y participaciones de empresa, a un alto interés (hasta el 10%). Nadie sabe cuántos ahorradores ni la cantidad invertida. La familia se negó por tres veces a dar ese dato en la comparecencia aunque en su página web Nueva Rumasa dice que son "más de 5.000 inversores". Según publicó Cinco Días, la familia ha captado unos 140 millones.

La decisión de acogerse al artículo 5.3 de la Ley Concursal, que Ruiz-Mateos atribuye a la "bestial campaña" iniciada contra el grupo y "para salvaguardar los intereses de sus clientes, trabajadores y proveedores"; les concede un plazo de tres meses para negociar con sus acreedores y evitar declararse insolvente. Transcurrido este plazo contará con otro mes más para presentar concurso de acreedores formalmente, que a su vez prevé dos meses más de negociaciones. La decisión ha tenido lugar después de varias operaciones para captar fondos de particulares, que según datos publicadosayer por Cinco Días, alcanzarían a unos 140 millones de euros provenientes de 5.000 inversores. En concreto, las empresas a las que afecta el recurso a la antigua ley de suspensión de pagos son Clesa (lácteos), Garvey (bebidas espirituosas), Hotasa (turismo), Dhul (postre), Elgorriaga (chocolate), Hibramer (huevos), Trapa (bombones), Carcesa (cárnicas), Quesería Menorquina (queso El Casería) y el propio Rayo Vallecano.

A partir de ahora, han añadido desde Nueva Rumasa, acometarán "una importante reestructuración que garantizará su viabilidad futura y el cumplimiento de la totalidad de sus compromisos" ya que, añaden, confían en que la situación actual es "reversible". "Durante estos años de crisis, hemos mantenido la totalidad de las compañías y puestos de trabajo" pese a la "subida de materias primas, caída de ventas, reducción de márgenes y pérdida de financiación bancaria". No obstante, aseguran, la situación del grupo se "ha visto agravada por la exagerada y constante presencia en los medios de comunicación de noticias no coincidentes con la realidad que han provocado un clima [...] perjudicial para las compañías del Grupo".

Hay que recordar que aunque en las diversas campañas de publicidad de las emisiones para captar capital de inversores privados llevadas a cabo por la familia Ruiz-Mateos el conglomerado de 60 marcas de las que son propietarios seagrupan bajo la enseña de Nueva Rumasa, en realidad no están consolidadas como un holding, lo que significa que son independientes. Asimismo, la gran mayoría de estas empresas están controladas desde paraísos fiscales. La CNMV había advertido hasta en siete ocasiones a los particulares para que se asesoraran bien antes decidir participar en estas operaciones.

Según sus responsables no hay ninguna razón para esta actitud de "alarma", puesto que el grupo asegura tener una valoración patrimonial de 5.900 millones, y una deuda bancaria de solo 700 millones, con una facturación de 1.400 millones. No obstante, esa cifra se basa en valoraciones de las que se han desmarcado hasta sus propios autores, pues partían de premisas irreales.

Clesa y Dhul son las sociedades más endeudadas, según las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, de 2009, citadas por Efe. Clesa debía ceca de 300 millones a banca, proveedores y organismos públicos al cierre de ese año y Dhul 134,8 millones. El Rayo Vallecano acumulaba una deuda de 21,72 millones.

El consejero delegado aseguró además que están en "conversaciones avanzadas" con un grupo inversor [extranjero] para que tome una participación de Nueva Rumasa, con una inyección de fondos de hasta 500 millones.

Impagos a la Seguridad Social

El anuncio de la familia Ruiz-Mateos ha tenido lugar dos día después de que la Tesorería General de la Seguridad Social advirtiera de que ya ha dado muchas oportunidades a Nueva Rumasa para regularizar su situación. El organismo dependiente del Ministerio de Trabajo también ha ordenado el embargo preventivo de bienes propiedad de sociedades de la familia Ruiz-Mateos para hacer frente al impago de las cuotas a la Seguridad Social, tanto de las corrientes como de los aplazamientos que se le han concedido a la empresa. Según afirmó ayer en una carta abierta el propio Ruiz-Mateos, mantener el empleo para él es una "obsesión", lo que "en ocasiones ha puesto en riesgo la economía" de sus empresas, aun a costa de no pagar al Estado.

Junto a ello, el grupo Nueva Rumasa se encuentra ya en proceso de renegociación de un crédito hipotecario con Royal Bank of Scotland, después de que esta entidad presentara una demanda ejecutiva, por importe de 36 millones de euros, que incluía la solicitud de embargo preventivo de determinados bienes de varias de sus empresas. En total, según diferentes registros de morosos a los que ha tenido acceso EL PAÍS, Nueva Rumasa tiene "impagados" a la banca por valor de 76 millones.

Bienes embargados

El Juzgado de Primera Instancia número 67 de Madrid, tras la demanda del banco escocés, emitió en septiembre pasado un auto que recoge los bienes embargables de Clesa. Entre ellos, figuran una quincena de fincas gravadas con anotaciones de embargos preventivos a favor de la Seguridad Social ubicadas en Lerma, Caldas de Reis, Utrera, Terrasa y Ciudad Real.

A este procedimiento se suma otro embargo preventivo ordenado por el Juzgado de Primera Instancia número 57 de Madrid sobre siete fincas de sociedades de la familia Ruiz-Mateos. En este caso, la decisión del juez viene tras una demanda presentada por la familia Radó por impagos en una operación de compraventa de hoteles. En este punto, según informes comerciales, la empresa con mayores impagados es Bamingo Canarias, un grupo hotelero de Tenerife que se ha visto afectado por la caída de márgenes que vive el sector.

Según la memoria del grupo, la estimación de la facturación de Nueva Rumasa en 2010 fue de 1.494 millones. De estos, 1.013 millones corresponden a la división de alimentación, sobre todo grupo Dhul y Clesa; 117 millones a la venta y alquiler de terrenos; 112 millones a las empresas de distribución; 103 millones a las empresas de bodegas y bebidas, y 89 millones al sector turístico. Hoy han añadido que el patrimonio del grupo es de 5.900 millones y su deuda, de 700.

Campaña de emisiones

Nueva Rumasa se ha hecho conocida por las fuertes campañas publicitarias en prensa y televisión para captar capital del pequeño ahorrador mediante pagarés con alta remuneración y ampliaciones de capital que no han sido controlados por ningún organismo oficial. "En 2009, para combatir la crisis de liquidez, realizamos cuatro emisiones de pagarés para adquirir cinco hoteles y la fábrica de El Caserío en Mahón", dice la empresa. "La diversificación estratégica y de sectores anticíclicos de Nueva Rumasa proporcionan la solidez necesaria para una evolución favorable ante eventuales cambios económicos", continúa la empresa.

Primero fueron los pagarés con una remuneración anual del 8% y una inversión mínima de 50.000 euros. En abril de 2010 se modificó la Ley del Mercado de Valores casi exclusivamente para acabar con la impunidad de estos instrumentos financieros de Nueva Rumasa y se exigió un intermediario financiero. En ese momento, el grupo cambió de producto tras captar un importe que Ruiz-Mateos no quiere cifrar. Empezó las ampliaciones de capital, que tampoco necesitaban autorización de la CNMV, y que no prometen rentabilidad ni tienen un mercado organizado. Dhul, que según CC OO no ha pagado las últimas pagas extras comprometidas a los 340 empleados de su fábrica de Granada, captó 30 millones y Clesa, que tampoco ha cumplido con los ganaderos durante los últimos cuatro meses, 12 millones.

Hace unas semanas, Nueva Rumasa inició la tercera fórmula: cartas a inversores en los que anunciaba pagarés de 50.000 euros emitidos por Rumanova, con el aval de Dhul y Clesa, con un tipo de interés del 10% a un año y del 12% anual, si es a 24 meses, con abono trimestral de los intereses. Según añade hoy Cinco Días, está sociedad tiene un capital escriturado de 132.200 euros y un activo de 59.535 euros. En 2009, registró pérdidas de 681 euros a pesar de no tener ningún tipo de actividad. Dentro de una semana, el 23 de febrero, se cumplen 28 años de la expropiación de Rumasa, un aniversario que anticipa, otra vez, dificultades para el grupo.

2)Estás en:

 

La segunda crisis del grupo de la abeja

La gran expropiación

El Gobierno de González destapó en la antigua Rumasa una caja B, un agujero de más de 111.000 millones de pesetas y una excesiva concentración de riesgos

MIGUEL ÁNGEL NOCEDA - Madrid - 18/02/2011

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El 23 de febrero de 1983, el casi recién estrenado Gobierno socialista de Felipe González aprobaba un real decreto ley por el que se expropiaba el grupo Rumasa, sus 18 bancos y las cerca de 400 empresas. La intervención del grupo presidido por el empresario jerezano José María Ruiz-Mateos se hizo "con objeto de garantizar plenamente los depósitos de los bancos, los puestos de trabajo y los derechos patrimoniales de terceros, que considera gravemente amenazados", según la declaración oficial del portavoz del Gobierno, Eduardo Sotillos.

Rumasa contaba con 18 bancos y más de 400 empresas

Ruiz-Mateos había desatendido las advertencias del Banco de España

La decisión estaba cantada. Unos días antes, el ministro de Economía y Hacienda, Miguel Boyer, encendió la mecha al anunciar por sorpresa, en una rueda de prensa sobre coyuntura, que enviaría a los inspectores del Banco de España a Rumasa si la entidad no terminaba la auditoría. "Alguien quiere provocar una catástrofe sin precedentes en la historia económica de España", contestó Ruiz-Mateos. Y no fue una catástrofe. Fue el primer gran escándalo financiero de la democracia, además del segundo 23-F más famoso de la historia de España tras el intento de golpe de Estado de dos años antes y del que ahora están a punto de cumplirse 30 años.

En la madrugada del día siguiente, un inspector de policía acompañado por dos miembros de la Policía Nacional materializaron la intervención pública de la sede central de Rumasa, en el paseo Recoletos de Madrid (hoy Barclays), donde anotaban los nombres de todos los que accedían al edificio. Mientras, en su casa de Somosaguas, el empresario seguía los acontecimientos y preparaba su fuga al extranjero. Logró sortear a la justicia y tras varios días en Londres, se instaló en Fráncfort hasta su extradición. El patrimonio que consiguió resguardar le sirvió, pasados los años, para crear la Nueva Rumasa por la que ahora vuelve a estar en grave riesgo.

Por la mañana de aquel día, Boyer y los ministros de Industria y Agricultura, Carlos Solchaga y Carlos Romero, explicaron con detalle la expropiación: Rumasa se había convertido en un enorme conglomerado empresarial en el que existía una doble contabilidad (caja B). El agujero patrimonial era de más de 111.000 millones de pesetas, arrastraba una deuda tributaria y fiscal de unos 20.000 millones y sus bancos tenían una peligrosa concentración de riesgos. Asimismo, arrojaba unas pérdidas de 9.000 millones frente a los 5.000 que decía de beneficios.

El denominado holding de la abeja estaba en el punto de mira desde hacía tiempo, aunque fue un mes antes de la expropiación cuando el Fondo de Garantía de Depósitos exigió la realización de auditorías a los bancos del grupo en un plazo de cuatro meses. Luego, los acontecimientos se precipitaron por la negativa del grupo a realizar esos chequeos. Desde 1978 el Banco de España había requerido a Rumasa por la "peligrosa concentración de riesgos de los bancos del grupo en sus propias empresas y el exceso de inversión por encima de lo ortodoxo". También se le recomendó que desinvirtiera.

Pero Ruiz-Mateos se negó en redondo. Siguió creciendo y engordando. Entre los bancos destacaba el Atlántico como buque insignia, y controlaba empresas emblemáticas que fue adquiriendo como Galerías Preciados, Almacenes Sears, Hispano Alemana de Construcciones, la cadena hotelera Hotasa, varias bodegas en Jerez y La Rioja, Loewe..., con más de 60.000 personas.

Pese a que la decisión recibió el apoyo desde las filas empresariales (con los banqueros Emilio Botín López, padre del actual presidente del Santander, y Luis Valls, presidente del Popular y, como Ruiz-Mateos, miembro del Opus Dei), el asunto tuvo contestación desde la derecha, que presentó recurso ante el Tribunal Constitucional, que dictaría sentencia desestimándolo.

El fallo del alto Tribunal fue un gran triunfo político del Gobierno de González y abrió el camino a la inmediata privatización de las entidades intervenidas sin hipotecas jurídicas. No obstante, ese proceso se encontró con obstáculos que han coleado hasta ahora. Mientras, el empresario jerezano, que había comenzado en 1961 exportando vinos con un capital de 300.000 pesetas, apenas pisó la cárcel e intentó un segundo imperio a fuerza de talonario y mucha propaganda; pero con pocas credenciales.

Un enjambre de empresas

- Nueva Rumasa es un laberinto de 117 compañías sin un holding principal o sociedad matriz. Según la compañía, cuenta con más de 10.000 trabajadores en distintos sectores.

Alimentación. Es la división de negocio con marcas más conocidas, como Dhul, Clesa, Cacaolat, Letona, Tranchettes, Santé o Elgorriaga, entre otros. La compañía se atribuye en este sector una cifra de ventas de 860 millones de euros en el año 2009, y destaca proyectos como la construcción de una nueva fábrica de Dhul en Jaén, entre otros.

Bodegas y bebidas. Esta área de negocio comenzó en 1993 y hoy cuenta con ocho bodegas en diferentes denominaciones de origen, como Garvey Jerez, Marqués de Campo Nuble en Rioja, Marqués de Olivara en Toro o Cavas Hill, en el Penedès. La compañía engloba esta actividad bajo el grupo Garvey, al que adjudica una facturación 89,8 millones en 2009%.

Distribución. Posee las firmas Los Conejos (53,5 millones de facturación en 2009, según la empresa), Gambin Garres (52 millones) y la cadena de cervecerías Naturbier (dos millones).

Actividades turísticas. Cuenta con una veintena de hoteles en Baleares y Canarias principalmente y cifra la facturación global en unos 83,3 millones de euros en 2009.

División patrimonial. Nueva Rumasa dice poseer 38,3 millones de metros cuadrados en suelos rústicos, industrial, terciario, hotelero y residencial.

División sociocultural. Equipo de fútbol Rayo Vallecano, Radio Libertad y la Fundación Alcalde Zoilo Ruiz-Mateos, entre otros.

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