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El polvorín

Reforma agraria: Medida pendiente en Brasil reclamada por movimientos sociales

2 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 

mstEl reclamo por una reforma agraria integral fue el punto pendiente más importante del gobierno del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

Exigida por organizaciones sociales, principalmente por el Movimiento Sin Tierra (MST), que aglutina a un millón y medio de personas, esta medida central que fue prometida por el mandatario en su campaña electoral antes de asumir en 2003 todavía no se cumplió.

La atadura del gobierno del Partido de los Trabajadores (PT), como también de anteriores administraciones, a la fuerza que ostenta la burguesía terrateniente de la potencia mundial fue en esencia la razón de que este reclamo no se canalizara.

Si bien el MST, que se muestra como cabeza de los movimientos sociales brasileños, sostuvo un apoyo crítico a la gestión de Lula, en esta segunda vuelta electoral que se llevará a cabo el domingo, ya declaró su rechazo al candidato de la socialdemocracia José Serra y la necesidad del triunfo de la postulante del PT, Dilma Rousseff.

En un mensaje al pueblo brasileño, la organización que se extiende por todo el país y tiene como arma fundamental la educación popular, respaldó a Rousseff, pero a su vez manifestó la “preocupación” por “el arco de alianzas” partidistas que la apoyan y “se contraponen” a diversas demandas democrático-populares.

Desde el MST también analizaron que los avances del gobierno de Lula “en dirección de esas banderas democráticos populares fueron insuficientes, a pesar del acierto de su política externa”.

El mayor movimiento del continente se pronunció contrario a la propuesta neoliberal de Serra “porque estamos convencidos de que una posible victoria suya significará un retroceso para los movimientos sociales y populares en nuestro país, para las conquistas democráticas en nuestro continente y una mayor subordinación al imperio estadounidense”.

Para Janaina Stronzake, dirigente del MST, las dos administraciones de Lula “se dieron en un contexto histórico particular”, luego del gobierno de Fernando Henrique Cardoso que dejó a Brasil “entre los países socialmente más polarizados del mundo”.

Aplicando el neoliberalismo a ultranza, la gestión del socialdemócrata profundizó la pobreza hasta el extremo, privatizó los recursos naturales y aplicó una fuerte represión frente a la movilización popular.

Sin bien los movimientos sociales brasileños todavía son víctimas de los grandes terratenientes que defienden sus propiedades frente a la demanda de tierras libres y sufren una persecución judicial que los criminaliza, también saben que un gobierno del PT permite espacios de negociación y democratización de sus causas.

Entrevistada en el portal Rebelión, Stronzake explicó que el gobierno de Lula se da en un marco histórico con una herencia de pobreza y neoliberalismo, pero que esta situación “no justifica todo”.

La no ejecución de la reforma agraria, contemplada en el Estatuto de la Tierra (1964), y el impulso de los agro-negocios, en especial la producción de biocombustibles, son los puntos más débiles del Ejecutivo, según los movimientos sociales.

Pero desde el MST también saben que el retorno de la derecha clásica al poder sería un fuerte retroceso, no solo para el país sino para el continente.

Itelvina Masioli, dirigente nacional del MST, indicó semanas atrás al diario Página/12 que la victoria de Lula “tuvo todo un significado político muy grande y fue el resultado de una estrategia de años de la izquierda en Brasil”.

“El MST siempre mantuvo autonomía, aunque no negamos que apoyamos a Lula y reconocemos que para el pueblo fue mejor un gobierno de Lula que uno de la derecha, pero es claro que en estos ocho años no hemos avanzado ni en reforma agraria ni en distribución de tierras”, sostuvo la referente.

Con datos oficiales que muestran que el 46% de la tierra en Brasil está en manos del 1% de los productores, y donde la agricultura campesina es la que produce el 70% de los alimentos, el próximo gobierno que salga de la segunda vuelta electoral tendrá un desafío que todavía no fue saldado.

La democratización de las tierras, desde los movimientos sociales, no es simplemente un reclamo coyuntural, sino una forma de transformación del país y de la vida que habrá que esperar si es tenido en cuenta por el partido triunfador en el balotaje presidencial.

“¿Por qué no se avanzó en el modelo campesino”

“Porque el Estado brasileño, en sus distintos niveles, tiene en su composición a un sector de los agronegocios, ruralistas, que tiene fuerza. El gobierno tiene gran responsabilidad en eso, sobre todo por no haber tenido mayor osadía de enfrentar los poderes constituidos.

“¿Cuáles fueron las acciones positivas”

“Se implementó una política muy importante de compra directa de la producción campesina, algo muy positivo que permite el fortalecimiento de organizaciones y de las familias rurales. Otra acción importante es el programa de Luz para todos, energía eléctrica para el campo, las comunidades, escuelas campesinas, y que permite desarrollar pequeñas agroindustrias. Otros aspecto importante es que los movimientos presionaron y discutieron un programa de viviendas para el campo. Son todas conquistas del movimiento campesino de Brasil, no fueron iniciativas regaladas, sino conquistas de nuestro proceso de acumulación, movilización y presión.

“Un discurso recurrente es que el sector campesino no puede producir lo suficiente para la población”.

“En Brasil se gastan millones de reales en marketing, propaganda, para decir que el agronegocio es productivo, que genera riqueza. Es un bombardeo masivo de propaganda. Pero cuando se estudian las estadísticas reales, los censos, se demuestra que la agricultura campesina produce el 70 por ciento de alimentos, no son las empresas de los agronegocios las que producen alimentos. Paralelamente no aparece esa realidad en los medios, sólo aparece el gran modelo de agronegocios, lo muestran como exitoso, sin dar cuenta de sus consecuencias sociales, ambientales, sanitarias, geopolíticas, con alta concentración de riqueza en manos de transnacionales.

“¿Por esa manipulación mediática es que el MST plantea que la lucha es también comunicacional”

“La lucha comunicacional es estratégica en la lucha social, es una batalla de ideas y de modelos antagónicos donde un modelo, de agronegocios, cuenta con toda la prensa, y el sector campesino es sistemáticamente invisibilizado. Así como luchamos contra el latifundio del campo, también luchamos contra el latifundio de la comunicación que hay en Brasil, que no es diferente del que se da en los países, que niega y criminaliza las luchas del pueblo, medios masivos de comunicación que están al servicio de las empresas transnacionales del agro, que hacen negocios con el hambre del pueblo.

“Hay una experiencia en la Argentina y en la región de organizaciones en lucha que son sumadas a los gobiernos progresistas, donde también se suele interpretar como cooptación. ¿Cuál es la situación en Brasil”

“Es parte de la historia de Brasil la cooptación de organizaciones del campo popular, no es una exclusividad de Lula, donde también está presente esa estrategia. Muchas organizaciones se han debilitado, muchos cuadros de las organizaciones fueron a desempeñar áreas de gobierno. Quizá esas tareas pueden tener su importancia, pero se enflaquece la organización social y eso no es sano. Es importante mantener la autonomía, y desde allí fortalecer a gobiernos que tienen un compromiso progresista, que tienen más posibilidades de avanzar con políticas que salden la agenda social pendiente. Para que se produzcan esos cambios debe haber un movimiento social organizado, con capacidad de presión. Como MST tenemos autonomía para hacer una lectura crítica, para decir que este gobierno dejó pasar la oportunidad histórica de saldar una deuda social de más de 500 años para el pueblo brasileño.

“¿Cuál es la relación del MST con el gobierno”

“El Movimiento va haciendo una lectura permanente y manteniendo siempre su autonomía de los partidos políticos y del gobierno. Mantenemos un posicionamiento crítico, valoramos las cuestiones que son buenas para el pueblo y denunciamos y criticamos lo que es malo. Cualquiera sea el gobierno, nuestro rol es movilizar y presionar para que el gobierno mejore las condiciones de vida del pueblo: tierra, comida, educación. El MST marca esa agenda para que los gobiernos cumplan con esos derechos del pueblo.

“¿El MST apoya explícitamente a Dilma Rousseff”

“Nuestro rol no es hacer campaña por candidatos, sino organizar y movilizar a los pobres del campo para tener tierra, justicia, dignidad. Lo que hicimos fue, junto a organizaciones campesinas y populares, realizar un plataforma de políticas rurales que entregamos a los candidatos. Es una plataforma donde planteamos las problemáticas y reivindicaciones históricas. A partir de allí, orientamos a nuestra base social a votar a los candidatos que tienen un compromiso histórico con las luchas populares y sociales.

“Eso ya elimina a varios candidatos”.

“Exacto. Hay candidatos que tiene compromiso con causas sociales. No es nuestro papel decir a quién votar, pero también somos muy conscientes de que un gobierno de (José) Serra será un retroceso político, es la derecha, es asumir que el país y el continente retroceden. Un triunfo de Serra significa criminalización, represión, nada positivo para el pueblo. Las organizaciones sociales y el campo popular no pueden permitir un triunfo de Serra.

“Suponiendo que Dilma Rousseff sea electa, ¿qué agenda propondrá el MST”

“La agenda ya está presentada. Es una agenda histórica del movimiento campesino de Brasil y Dilma la conoce muy bien, comenzando con la reforma agraria. Dialogaremos con Dilma, nos conocemos bien, pero seguiremos exigiendo cumplir con la deuda pendiente y siempre seguiremos con nuestro proceso de movilizaciones. Dilma conoce las banderas históricas de la clase trabajadora, sabe de la necesidad de la reforma agraria y de una política agropecuaria que privilegie la producción de alimentos y no forrajes para exportación. Dilma sabe quiénes somos y qué queremos los campesinos.

 

Patria Grande / Rebelión / AVN/ LibreRed.Net

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