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El polvorín

Repensar el uso de metales frente al modelo extractivista

8 Febrero 2014 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

07/02/14
 
 

Gran parte de nuestras vidas modernas están rodeadas de metales. Su extracción acarrea problemas sociales y ambientales. Sin embargo hay proyectos, actividades y propuestas que sin negar su uso, los utilizan de una manera más amigable.

Hace unas pocas semanas asistimos a un taller técnico sobre los impactos de la minería metálica en la salud y el ambiente. Entre algunos de esos datos que compartiremos hubo uno, que sin cifras y sin mucha necesidad de una investigación exhaustiva, salta a la vista: casi no existen actividades modernas que no usen metales y minerales de manera directa o indirecta.

El modelo extractivista actual, en todas sus facetas, atenta contra los bienes comunes. El caso de la minería metálica, ese “motor de desarrollo” en boca de gobiernos liberales y progresistas, es una de las actividades más devastadoras por sus consecuencias sociales y ambientales. Y América Latina es el primer productor de metales del mundo. De todos ellos los más codiciados son el oro y la plata. Para su extracción hoy cerca del 90% se hace a cielo abierto contaminando aguas superficiales y subterráneas pero también suelos y aire. ¿Y para qué lo usamos? En el caso del oro solo cerca del 10% de lo extraído se usa en tecnología, lo demás: el 40% en joyería y el 50% restante en inversiones. Sale del subsuelo de territorios y ecosistemas vivos para ir a parar al subsuelo de territorios financieros: los bancos. El porcentaje de reciclaje de estos metales es ínfimo, comparado con su extracción. El capitalismo tiene sed de acumulación.

Según afirman, con la extracción de éstos y otros metales se produce además otro desbalance: “los países industriales consumen el 70% de la producción anual de los nueve minerales mas importantes. Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón y Europa Occidental, que tienen el 15% de la población mundial, consumen el 61% del aluminio, el 60% del plomo, el 59% del cobre y el 49% del acero”.

En Los perversos versos ¿Puede ser sustentable la minería? se dice que “el examen de la minería industrial de los últimos años alrededor del planeta evidencia un sinnúmero de daños y destrucciones múltiples e irreversibles de la Naturaleza (…) En el ámbito económico la situación tampoco es mejor. Los países cuyas exportaciones dependen fundamentalmente de recursos minerales o petroleros son económicamente subdesarrollados.” O sea, ni sustentable, ni desarrollo, ni nada de nada. La investigación apunta más datos y aunque haya sido realizada desde Ecuador lo cierto es que las historias se repiten en otros lugares: enfermedades, dependencia, ruptura de tejido social, corrupción, migración, criminalización y todo lo demás que una situación así trae aparejada…

Para quienes gustan decir: “estás en contra de la minería, pero nos dejas de usar una computadora”, se puede decir que es cierto, nuestras vidas modernas usan metales y minerales, pero en contra de lo que nos quieren hacer creer, el mayor consumo que se hace de ellos es el industrial y el armamentístico. Por eso, no se trata de estar contra el uso de metales y minerales sino contra el modelo que lo sustenta. Aún así, desde lo individual podemos repensar algunas prácticas.

Deshacer el discurso de la obsolescencia programada

Hace un par de semanas compartíamos una nota en la se alertaba que la basura tecnológica se está convirtiendo en un crescendo insostenible y ponzoñoso. En las grandes ciudades sólo 11% del material electrónico generado se recicla y en muchos casos esos “aparatos electrónicos, (‘obsoletos’ pero funcionales…), llenos de metales” terminan en el fondo de un armario. Basado en esto, el proyecto Cámara Shuar de Ecuador está pidiendo apoyos en “especias” para desarrollar su plan. El llamado es a reciclar los aparatos electrónicos que duermen en el armario, y apoyar la lucha del pueblo Shuar contra las minas a cielo abierto y la extracción de petróleo. Se busca dar una nueva vida a esos aparatos que serán utilizados en el proyecto de difusión audiovisual que la propia comunidad hará como parte de la “defensa de los territorios habitados y así denunciar la futura extracción de otros metales que finalmente irán a atiborrar otros armarios polvorientos, cuando los aparatos que éstos metales ayudaron a crear se vuelvan obsoletos por la programación del marketing”.

En las primeras economías del mundo se pueden encontrar muchos recipientes para arrojar chatarra electrónica que supuestamente será reciclada. Sin embargo las más de las veces esos aparatos terminan en basureros de países lejanos, como Ghana, al cual llegan bajo el nuevo negocio de la cooperación al desarrollo y “teniendo en cuenta que solamente una cuarta parte de los productos electrónicos pueden ser reutilizados, gran parte de ellos terminan en los almacenes de tiendas de segunda mano de la región.

El resto son simplemente residuos y acaban sus días en Agbogbloshie el mayor vertedero de Ghana”. Quizás haya alguien que piense “no deberían permitirlo” o “deberían tener una ley que lo prohíba”. Lo cierto es que la propia “Unión Europea dispone de leyes que prohíben la exportación de residuos peligrosos, pero encubiertos como bienes de segunda mano o incluso donaciones, consiguen burlar las barreras legales y llegar a puerto. En Estados Unidos no existe normativa que prohíba la exportación de residuos electrónicos”.

Una vez más todo lo que el capitalismo toca es negocio… Ni sustentable, ni amigable, ni nada que se parezca. Simple y llano negocio. Los pronósticos no parecen mostrar un horizonte alentador; según predicciones la cantidad de basura electrónica en el mundo aumentará 33% en 5 años.

El Estado de Derecho, muchos derechos y ninguna obligación

A pesar de la cantidad de casos conocidos y denunciados de comunidades y poblaciones enteras que se han visto afectadas por la extracción de oro, plata o coltán (por mencionar solo algunos) las empresas siguen mutando sus discursos y contando con las leyes necesarias para contaminar legalmente. Probar que una minera ha destruido el ecosistema de una región donde se ha emplazado y que sus habitantes están sufriendo enfermedades incurables es misión (casi) imposible. Se necesitan “datos duros” que muchas veces no están al alcance de las comunidades. A la luz de estas realidades la ONG Source International brinda suporte técnico-científico de alto nivel y de manera gratuita para que comunidades afectadas por estas actividades “puedan evaluar los daños a sus recursos y promover acciones reparatorias”. Sin duda es de suma importancia que la ciencia se ponga al servicio de las comunidades para poder pelear en el terreno de lo legal.

Sin embargo, como nos recuerdan Sacher y Acosta “la industria minera mundial no está sujeta a ningún marco legal internacional. A lo sumo ésta se compromete, siempre de manera voluntaria, a regular sus actividades a través de la firma de numerosos convenios”. Una vez más el llamado es entonces a hacernos responsables de los que consumimos, a ejercer nuestra libertad de mercado en mercados locales -cuando se pueda- y en mercados justos. Aún así, es importante que nuestras acciones sean preventivas, detenerlos antes de que se instalen en los territorios y los destruyan, tomar conciencia de lo que nuestras pequeñas acciones, unidas, pueden hacer.

Los impactos de las actividades del modelo extractivista minero en las comunidades y el ambiente se empiezan a ver incluso antes de que suenen las primeras explosiones que harán volar por los aires las rocas de nuestras montañas. Desde la etapa de exploración hay compra de voluntades, se realiza tendido de carreteras (que facilitan actividades de caza y tala masivas) y destrucción de capa forestal además de provocar fragmentación del hábitat natural, la cual es la principal causa de desaparición de especies de plantas y animales. A (no tan) largo plazo las actividades mineras (y petroleras) pueden acelerar o producir terremotos ya que el subsuelo es vaciado y se rompe el equilibrio de las capas tectónicas sobre las que están nuestros continentes.

A corto plazo, uno de los grandes problemas de la actividad minera son las rocas de desechos. Para llegar al lugar donde hay una “concentración rentable” de los metales que se desean extraer hay que deshacerse de lo que está arriba. Toda esa roca que antes veíamos en forma de bonitas montañas y “no sirve”, ahora se transformarán en montañas de basura que liberarán los metales pesados almacenados en ellas al aire, agua y suelos. Estos desechos provocan drenaje ácido, una contaminación que puede llegar a durar, sin exagerar, miles de años. La mina Iron Mountain en California cerró en 1963 pero seguirá contaminando el río Sacramento con drenaje ácido por otros 3mil años más.

¿Esto significa que queremos volver a la Edad de Piedra? Es claro, la exageración siempre ha sido una gran herramienta de marketing que funciona con quienes no están familiarizados con el tema. No se está hablando de volver a la Edad de Piedra.

Las propuestas que abogan por la reducción del consumo, el gran pecado capital(ista), son muchas y diversas, pero en el fondo todas abogan por consumir solo lo que necesitamos. Así por ejemplo nos encontramos con aparatos eléctricos y electrónicos que parecen dar batalla una y otra vez; otros en cambio parecen querer tirar la toalla al primer golpecito. El problema no es consumir cosas sino la cantidad de cosas que consumimos y el desinterés por intentar encontrar una solución al problema, antes de deshacernos de ellas.

Pero vayamos más allá. Ya lo hicimos todo: redujimos, reutilizamos, reparamos y reciclamos (o donamos para el reciclaje) y aún así necesitamos un aparato nuevo de reemplazo al actual. ¿Cómo hacer un consumo responsable de las tecnologías?

Hace no mucho tiempo compartíamos la noticia de que se presentó la primera computadora portátil verdaderamente libre, un aparato desarrollado por Gluglug, una compañía británica que se encarga de modificar viejos portátiles de Lenovo ocupándose de liberar su software pero también su hardware, para obtener así computadoras con mayor durabilidad. Al día de hoy “estos portátiles son famosos entre administradores por ser especialmente confiables y duraderos”. También hay una alternativa si lo que se necesita es un nuevo teléfono móvil. Se llama FairPhone y es “un smartphone diseñado y producido con el mínimo daño a la gente y el planeta” controlando toda la cadena de fabricación. Además sus prototipos están disponibles en open source, lo que lo hace un proyecto replicable.

Por eso para algunos éste es un teléfono móvil libre y solidario. Hay otra propuesta, resonante: la de este hindú que crea una nevera que funciona sin electricidad. Y en realidad hay cada vez más diseñadores industriales, arquitectos o técnicos interesados e interesadas en (re)crear alternativas menos agresivas e igual de cómodas para nuestras vidas.

¿Y qué pasaría si soy yo, en primera persona, quien quiere aprender/enseñar estas cosas? En Oaxaca un día, un grupo de amigos interesados en compartir experiencias y conocimientos en tecnologías e informática libre, decidieron crear Min, un proyecto de reciclaje de basura electrónica y donación de equipos de cómputo a escuelas de zonas marginadas del Estado. No solo reciben cualquier aparato “que se conecte a la electricidad” sino que están abiertos a enseñar lo que saben a otras personas deseosas de aprenderlo. De hecho sus materiales y documentos están en linea para ser descargados. Porque, como ellos mismos dicen:

“trabajamos por hacer de la tecnología algo accesible para todos. Nuestra visión de la tecnología está enfocada en la solución de problemas de la humanidad de forma responsable con la sociedad y con nuestra madre naturaleza”.

¿Cuántas cosas poseemos? Vivimos en el mundo de la obsolescencia programada y sin embargo vemos que hay alternativas. Elegirlas depende de cada una y cada uno de nosotros. Consumir menos no es sinónimo de no consumir nada, sino de hacernos responsables de lo que compramos. O de lo que podemos intercambiar: la web Nolotiro, te lo regalo (sin condiciones) recoge datos reales, de personas que han elegido no tirar lo que ya no les sirve, lo ponen en esta vidriera digital para que otras personas puedan llevárselo y prolongar su vida útil.

Los mercados y la economía no son nuevos. Existen desde que la humanidad tiene formas de relación más o menos complejas. Pero hay economías y mercados más allá del capitalismo, muchas personas están ya hoy intentando construir otro tipo de relaciones comerciales, para vivir algunas posibles salidas del laberinto del desarrollo capitalista.

Ecoportal.net

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sursiendo 02/18/2014 22:33


hola, muchas gracias por publicarnos la nota! la fuente inicial de este artículo es http://sursiendo.com/blog/2014/01/repensar-el-uso-de-metales-frente-al-modelo-extractivista/ Saludos!

arlette 02/10/2014 21:43


Raúl Zibechi
Periodista uruguayo, escritor, responsable por la sección internacional


 


 


Investigadores como Panario, pese al reconocimiento nacional e internacional, suelen ser boicoteados por los propios universitarios. Se presentó en dos oportunidades al fondo nacional de
investigadores y las dos veces fue rechazado. Tuvo que apelar a instancias superiores para ser admitido. Ahora se muestra feliz ante el crecimiento del movimiento contra la minería a cielo
abierto.
Un movimiento diferente
Los precios del mineral de hierro se mantuvieron estables por veinte años. En 2004 había llegado a 38 dólares para trepar a 140 en 2008. En 2009 el precio cayó a 101 dólares la tonelada, pero
ahora está subiendo. No es cualquier metal, ya que el mineral de hierro representa el 95 por ciento de todos metales utilizados en la industria. Minera Aratirí pertenece a Zamin Ferrous, grupo
indio con sede en Londres. Cuenta con siete proyectos en Sudamérica, cinco de ellos en Brasil, uno en Perú y otro en Uruguay, y espera producir en todo el continente unos 50 millones de toneladas
de mineral de hierro para 2013. Pero el potencial de la empresa en la región se eleva a 10 mil millones de toneladas. En Uruguay se les concesionaron unas 110 mil hectáreas en zonas dedicadas a
la ganadería extensiva y la forestación, donde realizaron perforaciones para detectar las áreas de mayor densidad de mineral de hierro. El proyecto minero tiene tres partes: la zona de
explotación, el mineroducto unos 220 kilómetros hasta la costa de Rocha y la terminal de carga. En total estiman invertir 2.000 millones de dólares. A fines de 2010 cuando el parlamento aprobó el
Código de Minería los pequeños productores rurales de las localidades donde se instalará Aratirí, Valentines y Cerro Chato (180 y 3.000 habitantes cada una), comenzaron a movilizarse. En enero de
2011 comisiones de vecinos de la costa, donde se instalará el puerto para la exportación del hierro, iniciaron una recogida de firmas contra el proyecto. De ahí en adelante la actividad se fue
intensificando. Primero asistieron al parlamento a explicar los motivos de la oposición al proyecto. Los pequeños ganaderos verían distorsionada la producción, ya sea porque serán expropiados y
forzados a emigrar o por la contaminación del aire y el agua. Los habitantes de los pueblos costeros sufrirían daño en la pesca y se ahuyentará el turismo. Luego realizaron decenas de charlas
informativas en los más diversos lugares, muchos de ellos pequeños pueblos de 50 o 100 habitantes. Finalmente convocaron una primera marcha nacional en Montevideo con la consigna "No a la
minería, sí a los recursos naturales", en mayo de 2011. La empresa convocó a su vez una marcha en Cerro Chato movilizando comerciantes y trabadores. Al día siguiente los productores doblaron la
cantidad de personas movilizadas, desafiando a la multinacional que también comenzó a realizar charlas informativas boicoteadas por los que se oponen a la minería.En julio de 2011 se creó la
Confederación de Pueblos Costeros con representantes de siete pueblos del departamento oceánico de Rocha: La Paloma (3.500 hab.), Aguas Dulces (400), Punta del Diablo (800), Valizas (330), La
Pedrera (200), La Esmeralda (57) y Cabo Polonio. Se oponen a la construcción de un puerto en La Paloma para la exportación de madera para las fábricas de celulosa y del puerto oceánico para el
hierro. TERCER MARCHA gauchos a caballo, tractores, banderas de pueblos originarios, ambientalistas y sindicatos. El movimiento contra la minería tiene tres características inéditas en Uruguay.
La primera es que nace en el Interior profundo, en pueblos de 50 a 3.000 habitantes, luego llega a las capitales departamentales y más tarde a Montevideo, donde aún se están organizando los
primeros grupos. Esto es al revés de lo que sucedió en la historia de las luchas sociales, donde casi todos los movimientos nacieron en la capital. En segundo lugar, es un movimiento de base,
asambleario y horizontal, ligado a la tierra y al territorio, que se inspira en las identidades populares rurales y no en las tradiciones sindicales y de la izquierda, aunque ellas están
integradas pero no de manera hegemónica.. Pero lo más interesante es que no se ha optado por el camino del referendo nacional, la modalidad que adoptaron parar todos los grandes movimientos
uruguayos desde la recuperación de la democracia, empezando por el de los derechos humanos. Hay colectivos locales que recogen firmas para realizar referendos departamentales, pero se ha optado por evitar un referendo nacional luego de extensos debates. La experiencia de más de 20 años indica que ese camino conduce a la
desarticulación del movimiento, ya que la voluntad popular es vulnerada por los que tienen capacidad para hacer publicidad millonaria en los grandes medios de comunicación. Ha nacido el primer
movimiento social bajo un gobierno progresista.


 


Cuestiona de modo frontal el modelo EXTRAVISTAy la contaminación del agua le da argumentos potentes ante la población.


 


Como dijo Panario reflexionando sobre las consecuencias del huracán Sandy en New York y el debate sobre el cambio climático: "Tiene que ocurrir una catástrofe para que la población tome
conciencia".
[Raúl Zibechi es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor a varios
grupos sociales. Escribe el "Informe Mensual de Zibechi" para el Programa de las Américas


 


 
 

www.cipamericas.org/es


 

arlette 02/10/2014 21:40


 






 

 La ley sobre minería es inconstitucional, según Viana







 


 


 


 


CONSTITUCIÓN 1967 CON LAS MODIFICACIONES PLEBISCITADAS EL 26 DE NOVIEMBRE DE 1989,
EL 26 DE NOVIEMBRE DE 1994, EL 8 DE DICIEMBRE DE 1996 Y EL 31 DE OCTUBRE DE 2004


 


 


 http://www.parlamento.gub.uy/constituciones/const004.htm


 


 


 


 


 


CAPITULO I


 


La ley de minería de gran porte es inconstitucional


 


El representante del ministerio público indicó que por eso presentó un recurso de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia. Si la ley fuera declarada inconstitucional sería para el
caso concreto de un proceso que inició el fiscal Viana para frenar la explotación minera por parte de Aratirí y que la ley de minería de gran porte puso en stand by, comentó Viana.Al


 


 


El fiscal opinó que "no se le ocurre pensar que la Dirección Nacional de Medio Ambiente" pueda decir que no al proyecto Aratirí. ¿Quién
se va a tirar en contra habiendo una ley que protege esa inversión?, se preguntó Viana. Expresó también que la ley legitima los contratos de inversión "que suponen una cesión de la soberanía
nacional".Viana explicó
cuáles son los principales argumentos que incluyó en el recurso de inconstitucionalidad que presentó: Esta ley es inconstitucional, para resumirlo es una ley hecha para un proyecto concreto que
es Aratirí. Ahí se viola el principio de igualdad ante la ley. Además colisiona abiertamente con la prohibición de causar daños graves al medio ambiente. Según Viana, la minería de gran porte
necesitó de una ley es una ley que legitima los contratos de inversión que implican cesión de soberanía". La necesidad de hacerlo por vía legal es porque es inaceptable. Cuando una ley declara aceptable y
enumera los impactos ambientales lo que hace es autorizar la destrucción".
Viana entiende que la ley es una autorización anticipada. Sin embargo la Dinama todavía no se expidió en el caso de Aratirí, incluso le pidió que hiciera un nuevo estudio de impacto ambiental por
la relocalización del puerto de aguas profundas:
¿Se puede creer que después de esta ley se le va a decir que no a Aratirí? Esta ley es la autorización anticipada. Con esta ley es imposible decirle que no a esta empresa, es una ley con nombre y
apellido", sostuvo
Viana.


 


 


INCONSTITUCIONALIDAD.


 


Cabe recordar que el fiscal Enrique Viana dijo al semanario Brecha que la ley referente a la megaminería podría ser declarada inconstitucional."Lo que este proyecto
de megaminería pretende es legitimar un daño grave al ambiente, contra lo que se expide la Constitución. Entiendo que de sancionarse, este proyecto de ley es inconstitucional y así lo planteará
la Fiscalía", dijo el Dr. Enrique Viana.Al mencionar la Constitución el fiscal se refiere al artículo 47 de la Constitución de la República, que entre
otras cosas expresa que la protección del medio ambiente es de interés general. Las personas deberán abstenerse de cualquier acto que cause depredación, destrucción o contaminación graves al
medio ambiente. La ley reglamentará esta disposición y podrá prever sanciones para los transgresores. El fiscal se refirió a cuál debería ser el rol del Estado ante estos emprendimientos
industriales: El Estado debe defender la protección del medio ambiente. Vengo sosteniendo desde hace tiempo que el Estado se ha vuelto un socio de estos emprendimientos. Ser socio supone que la
función de policía ambiental no se puede cumplir. No se puede ser juez y parte al mismo tiempo".
Viana es conocido en el ámbito judicial uruguayo como "el fiscal verde", por su defensa del medio ambiente. Presentó en los últimos años varias demandas civiles contra el Estado por la
instalación en Uruguay de mega proyectos de inversión destinados a la forestación y la minería. Fue el promotor de una demanda ante la instalación de la empresa Botnia (hoy UPM), al
considerarla una industria incompatible con el "Derecho Ambiental de la República Oriental del Uruguay". También presentó una demanda de nulidad del contrato firmado entre el Estado uruguayo y la
empresa Montes del Plata SA.Vale la pena recordar que en el Consejo de Ministerios el presidente José Mujica le pidió a los integrantes del gabinete que juntaran argumentos a favor de la
megaminería, de los molinos de viento, y de la regasificadora. Que se digan más pelotazos, que se opine con base científica" reflexionó Mujica en su audición en las radios
del Sodre. La autorización ambiental de Aratirí todavía está pendiente de resolución. La Dinama le pidió a la minera que haga un nuevo estudio de impacto ambiental por la nueva ubicación que
tendrá el puerto de aguas profundas, que será en El Palenque y no en La Angostura como se previó originalmente.