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El polvorín

Sexo, mafias y derrames de petróleo / Sex, Lies and Oil Spills

5 Junio 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 

 

CORRUPCIÓN, LOBBIES Y MAFIAS DE COMBUSTIBLES FÓSILES LLEVARON A EXPLOSIÓN Y FUGA DE PETROLEO MAS GRANDE DE LA HISTORIA, SEGÚN ROBERT F. KENNEDY JR.

LOS NIVELES DE NEGLIGENCIA DE LA AGENCIA DE SUPERVISIÓN DE LA INDUSTRIA DEL ORO NEGRO, DURANTE LA ERA BUSH, SUMISA A LA DIVINA VOLUNTAD DE LAS CORPORACIONES, HICIERON SALTARSE A LA GARROCHA LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD EN CASO DE FUGAS DE CRUDO

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SEXO MAFIAS Y DERRAMES DE PETRÓLEO

Una constante en la cobertura mediática de derecha del desastre por el derrame de petróleo en  el pozo submarino de BP en el Golfo de México es sugerir alegremente que el estallido del pozo es el Katrina de Obama.

En verdad, la culpa puede ser cargada con más precisión a la Administración de Bush. Durante ocho años, la presidencia de George Bush infectó agencia de supervisión de la industria petrolera, la Minerals Management Service, con una cultura séptica de corrupción de la que aún no se recupera. Los alumnos de la Casa Blanca de la sección petróleo alentaron al personal de la agencia de supervisión de la industria petrolera a diseñar débiles garantías que han contribuido directamente a la catástrofe del Golfo.

La ausencia de un regulador de acústica – un interruptor a control remoto que podría haber cerrado la tubería siniestrada, en el fondo del mar, a boca de pozo, cuando el interruptor manual falló (el incendio y explosión en la plataforma de perforación de BP debe haber impedido a los trabajadores allí perecieron, de pulsar el botón del interruptor) - se debió directamente al proxenetismo de la industria de parte del equipo de Bush. Los interruptores acústicos son requeridos por ley, para todos los equipos de perforación mar adentro frente a Brasil y en el Mar del Norte de Noruega. BP utiliza el dispositivo interruptor acústico de forma voluntaria en el Mar del Norte de Gran Bretaña y en otros lugares del mundo como lo hacen otros grandes jugadores del negocio del oro negro, como Shell de Holanda y la francesa Total.

En 2000, la Minerals Management Service, elaboraba propuestas de normatividad de seguridad global para perforación petrolera, y propuso que se considere el mecanismo acústico "esencial" y obligatorio en todas las plataformas del Golfo.

         

Luego, entre enero y marzo de 2001,  el vicepresidente entrante, Dick Cheney, llevó a cabo reuniones secretas con más de 100 funcionarios de la industria petrolera y les permitió elaborar una lista de deseos y demandas de la industria a su regalada gana, que llevaría a cabo la Administración proclive a los petroleros. Cheney también aprovechó esa época para cambiar al personal del Servicio de Supervisión y Gestión de Minerales (Minerals Management Service) colocando aduladores, conspiradores mafiosos del oro negro y sus compinches, sus Wyoming carbon cronies. En el año 2003, la recientemente reconstituida agencia de supervisión Minerals Management Service hizo una genuflexión al mafioso Cártel Petrolero, recomendando la eliminación del requisito propuesto para los aparatos acústicos de obturación a boca de pozo. El informe 2003 de la Minerals Management Service concluyó que "los sistemas acústicos, no se recomiendan porque tienden a ser muy costoso."

Los gastos de dispositivos de activación acústica remota bordean los $ 500.000. Los estimados de los gastos de remediación y control de la marea negra, calculados por los residentes de la Costa del Golfo sobrepasan los 14,000 millones de dólares, solo para las comunidades gringas de los cuatro Estados del Golfo. La Ley de Energía 2005 de Bush, eliminó oficialmente el requisito del interruptor acústico remoto de seguridad, argumentando que las prácticas vigentes de la industria son "a prueba de fallos".

Inclinarse ante la industria petrolera se convirtió en la postura ideológica de la Casa Blanca de la “Era Bush”, y, bajo el látigo cruel de Cheney, la práctica se imponía a toda la burocracia de regulación y reglamentación. La Minerals Management Service – la linda niña de la regulación y fiscalización, se metió en la cama, con la industria que tenía que regular - literalmente. Una investigación de 2009 en la Minerals Management Service encontró que entre los funcionarios de dicha agencia gubernamental "el consumo de alcohol, cocaína y marihuana era habitual, así como las relaciones sexuales los representantes y las representantes de las empresas petroleras y gasíferas." Tres informes del Inspector General describen un bazar abierto de sobornos y coimas, aderezados con escenas de las trabajadoras ofreciendo sus favores sexuales a los "peces gordos de la industria que a su vez los trabajadores del gobierno recompensaban con contratos ilegales. En un incidente reportado por el Inspector General, los empleados de la agencia gubernamental de regulación estaban tan borrachos en un torneo de golf patrocinado por Shell que no podían conducir sus coches rumbo casa y tuvieron que dormir en habitaciones de hotel pagadas por Shell.

Las relaciones sexuales generalizados también caracterizon sus relaciones financieras. Lobbistas y cabilderos de la industria de combustibles fósiles, financiaban fiestas suntuosas y abrumaban a los empleados de la agencia con lluvias de regalos ilegales y con lucrativos contratos de personal y los manipulaban con idas al golf, al esquí, al paintball y excursiones, viajes a conciertos de rock y eventos deportivos profesionales. El Inspector General tipificó esta orgía de tráfico de influencias como "una cultura de fracaso ético" que provocó una hemorragia de millones de dólares a los contribuyentes  y generó falsos informes científicos y mala ciencia, para justificar la perforación no reglamentada en aguas profundas en el golfo.

                    

Es frecuente caracterizar la ética de estos malos funcionarios del gobierno como "elástica". Ellos parecen no haber existido. El Inspector General informó con cierto asombro que la tripulación de Bush en el MMS, cuando fue confrontada a la lista de trapitos sucios de sobornos, robo del erario público y favores sexuales y financieros con la industria del gas y el petróleo "no mostró ningún remordimiento."

La confianza de BP, de contar aún con la “supervisión laxa” del gobierno, con una MMS sumisa, con una agencia de regulación gravemente dañada,  remanente de la “Era Bush”, parece haberla inducido a incurrir en otras peligrosas medidas. En primer lugar, BP no instaló una válvula de cierre de seguridad en la perforación submarina (deep hole shut off valve) que podría haber evitado el derrame. Y en segundo lugar, BP demostró su voluntad de violar la ley con la perforación a profundidades de 22,000-25,000 pies en lugar de los 18.000 pies, como máximo a que la facultaba la ley.

Y dondequiera que haya una tragedia petrolera estadounidense, la compañía offshore Halliburton de Cheney, nunca está lejos. De hecho, estad atentos; Halliburton puede surgir como el villano principal en esta aventura. El siniestro y explosión de la plataforma petrolera se produjo poco después de que Halliburton completara una operación para reforzar la cabina de concreto, a boca del pozo de perforación, con hormigón. Este es un procedimiento delicado, que según los expertos del gobierno, pueden provocar explosiones catastróficas si no se realiza con atención. Según la Minerals Management Service, 18 de las 39 explosiones en el Golfo de México desde 1996 se atribuyeron a errores humanos al momento de la inyección de cemento alrededor de la tubería de metal. Halliburton está siendo investigada por el gobierno australiano por una explosión masiva en el Mar de Timor en 2005 causada por su incorrecta aplicación de la cabina de concreto.

La administración Obama ha asignado cerca de 2.000 efectivos federales del Servicio de Guardacostas, el Cuerpo de Ingenieros, el Departamento de Defensa, el Departamento de Comercio, la EPA, la NOAA y el Departamento de Interior para hacer frente a la marea - una rápida mejoría. Sin embargo, la actual Casa Blanca no está exenta de culpa - el Gobierno debe, por ejemplo, desplegar mucho mayor esfuerzo en la absorción y en el control de las fugas de crudo. Pero el verdadero culpable de esta villanía es una industria negligente, la ética festinesca de la Administración Bush y la mala supervisión por un organismo dañado por ocho años de sumisión grotesca a la industria petrolera.

 

Robert F. Kennedy Jr.: Sex, Lies and Oil Spills A common spin in the right wing coverage of BP's oil spill is that the gulf blowout is Obama's Katrina. In truth, culpability for this disaster can be laid ...
www.huffingtonpost.com/.../sex-lies-and-oil-spills_b_564163.html 

            

Sex, Lies and Oil Spills

 

A common spin in the right wing coverage of BP's oil spill is a gleeful suggestion that the gulf blowout is Obama's Katrina.

In truth, culpability for the disaster can more accurately be laid at the Bush Administration's doorstep. For eight years, George Bush's presidency infected the oil industry's oversight agency, the Minerals Management Service, with a septic culture of corruption from which it has yet to recover. Oil patch alumnae in the White House encouraged agency personnel to engineer weakened safeguards that directly contributed to the gulf catastrophe.

The absence of an acoustical regulator -- a remotely triggered dead man's switch that might have closed off BP's gushing pipe at its sea floor wellhead when the manual switch failed (the fire and explosion on the drilling platform may have prevented the dying workers from pushing the button) -- was directly attributable to industry pandering by the Bush team. Acoustic switches are required by law for all offshore rigs off Brazil and in Norway's North Sea operations. BP uses the device voluntarily in Britain's North Sea and elsewhere in the world as do other big players like Holland's Shell and France's Total. In 2000, the Minerals Management Service while weighing a comprehensive rulemaking for drilling safety, deemed the acoustic mechanism "essential" and proposed to mandate the mechanism on all gulf rigs.

                

Then, between January and March of 2001, incoming Vice President Dick Cheney conducted secret meetings with over 100 oil industry officials allowing them to draft a wish list of industry demands to be implemented by the oil friendly administration. Cheney also used that time to re-staff the Minerals Management Service with oil industry toadies including a cabal of his Wyoming carbon cronies. In 2003, newly reconstituted Minerals Management Service genuflected to the oil cartel by recommending the removal of the proposed requirement for acoustic switches. The Minerals Management Service's 2003 study concluded that "acoustic systems are not recommended because they tend to be very costly."

The acoustic trigger costs about $500,000. Estimated costs of the oil spill to Gulf Coast residents are now upward of $14 billion to gulf state communities. Bush's 2005 energy bill officially dropped the requirement for the acoustic switch off devices explaining that the industry's existing practices are "failsafe."

Bending over for Big Oil became the ideological posture of the Bush White House, and, under Cheney's cruel whip, the practice trickled down through the regulatory bureaucracy. The Minerals Management Service -- the poster child for "agency capture phenomena" -- hopped into bed with the regulated industry -- literally. A 2009 investigation of the Minerals Management Service found that agency officials "frequently consumed alcohol at industry functions, had used cocaine and marijuana and had sexual relationships with oil and gas company representatives." Three reports by the Inspector General describe an open bazaar of payoffs, bribes and kickbacks spiced with scenes of female employees providing sexual favors to industry big wigs who in turn rewarded government workers with illegal contracts. In one incident reported by the Inspector General, agency employees got so drunk at a Shell sponsored golf event that they could not drive home and had to sleep in hotel rooms paid for by Shell.

Pervasive intercourse also characterized their financial relations. Industry lobbyists underwrote lavish parties and showered agency employees with illegal gifts, and lucrative personal contracts and treated them to regular golf, ski, and paintball outings, trips to rock concerts and professional sports events. The Inspector General characterized this orgy of wheeling and dealing as "a culture of ethical failure" that cost taxpayers millions in royalty fees and produced reams of bad science to justify unregulated deep water drilling in the gulf.

             

 Dick Cheney the power behind the throne/  Dick Cheney el poder detrás del trono

It is charitable to characterize the ethics of these government officials as "elastic." They seemed not to have existed at all. The Inspector General reported with some astonishment that Bush's crew at the MMS, when confronted with the laundry list of bribery, public theft and sexual and financial favors to and from industry "showed no remorse."

BP's confidence in lax government oversight by a badly compromised agency still staffed with Bush era holdovers may have prompted the company to take two other dangerous shortcuts. First, BP failed to install a deep hole shut off valve -- another fail-safe that might have averted the spill. And second, BP's reported willingness to violate the law by drilling to depths of 22,000-25,000 feet instead of the 18,000 feet maximum depth allowed by its permit may have contributed to this catastrophe.

And wherever there's a national tragedy involving oil, Cheney's offshore company Halliburton is never far afield. In fact, stay tuned; Halliburton may emerge as the primary villain in this caper. The blow out occurred shortly after Halliburton completed an operation to reinforce drilling hole casing with concrete slurry. This is a sensitive process that, according to government experts, can trigger catastrophic blowouts if not performed attentively. According to the Minerals Management Service, 18 of 39 blowouts in the Gulf of Mexico since 1996 were attributed to poor workmanship injecting cement around the metal pipe. Halliburton is currently under investigation by the Australian government for a massive blowout in the Timor Sea in 2005 caused by its faulty application of concrete casing.

The Obama administration has assigned nearly 2,000 federal personnel from the Coast Guard, the Corps of Engineers, the Department of Defense, the Department of Commerce, EPA, NOAA and Department of Interior to deal with the spill -- an impressive response. Still, the current White House is not without fault -- the government should, for example, be requiring a far greater deployment of absorbent booms. But the real culprit in this villainy is a negligent industry, the festering ethics of the Bush Administration and poor oversight by an agency corrupted by eight years of grotesque subservience to Big Oil.


Dick Cheney Speedo

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