Overblog
Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
El polvorín

UN GRANO DE MAIZ: EL GRAN RETO DE LA REVOLUCIÓN

4 Octubre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 

3.10.10

quijote.jpg

EL GRAN RETO DE LA REVOLUCIÓN

El gran reto de las Revoluciones pacíficas es cómo crear condiciones revolucionarias en medio de una lógica, de unas costumbres, de una institucionalidad oligarca, construida para reproducir al sistema capitalista. ¿Cómo crear conciencia revolucionaria en medio de una existencia burguesa?
La solución no es fácil, pero es vital, las Revoluciones pacíficas corren el alto riesgo de ser absorbidas por el sistema que quieren combatir. Desde su interior son capturadas, y se transforman, aunque conserven los símbolos revolucionarios, en sus propias enemigas, en agentes contrarrevolucionarios.
¿Cómo resolver el reto, dónde está la solución?
Ya sabemos que la base de una Revolución es la Conciencia del Deber Social, que todas las acciones revolucionarias deben tener como objetivo elevar esa conciencia, y sabemos también que esa conciencia se construye sobre la Épica Revolucionaria. La Revolución Cubana se construye de manera fundamental sobre la Épica del Moncada, del Granma, de la Sierra. La Revolución Soviética, se fundamenta en las jornadas de 1905 y de Octubre.
De allí surgen los nuevos ejemplos de conducta, se construye la nueva ética que impregna al proceso y a los pueblos.
Pero… ¿dónde está esa fuente de nueva ética, de nueva moral en las Revoluciones pacíficas? ¿dónde buscar la épica que la sustente?
No hay duda que el reto para los dirigentes de una Revolución pacífica es muy difícil: su comportamiento debe ser, tiene que construirse, épico en condiciones pacíficas, heroico sin hazañas espectaculares. Surge una pregunta ¿cómo hacerlo?
La épica de estos días es el comportamiento diferente, alternativo al comportamiento del dirigente burgués, del gobernante oligarca. Correr los riesgos que sean necesarios para diferenciarse, no en la forma, sino en la esencia.
Diferente hasta el exceso de la conducta del dirigente oligarca que los rodea, diferente a las normas del sistema burgués que pretende sustituir.
Chávez se hace líder, se construye paradigma porque tuvo la valentía de reconocer la derrota aquel 4 de febrero, en un mundo donde el político era un oportunista, un traficante de influencias, un aprovechador de las migajas. Esa diferenciación esencial lo instaló en el corazón del pueblo, y su conducta valiente de hacer política sin red de seguridad lo mantiene allí.
 
La Revolución Pacífica tiene que transitar un largo trecho dentro de las condiciones oligarcas, debe crear mecanismos para defenderse del peligro de ser absorbida por esas condiciones, y para ser percibida por las masas como diferente.
Sus líderes deben ser ejemplo de esa diferenciación, deben reunir las características del Hombre Nuevo, mostrar en su conducta las nuevas relaciones socialistas.
Debemos vencer la tentación de usar las herramientas melladas del capitalismo para resolver los problemas de la construcción socialista, porque intentar ganarse a las masa con esas armas capitalistas, puede ser que nos traigan triunfos transitorios, pero así, seguro, construiremos conciencia capitalista, no nos diferenciaremos del sistema que queremos superar, las masas nos percibirán como iguales a los oligarcas, y nos darán la espalda. Y un día, sin darnos cuenta, amaneceremos derrotados por nuestras mismas prácticas.
 
¡Chávez es Socialismo!

2.10.10

DE LA CALIDAD DEL ANÁLISIS DEPENDERÁN LOS TRIUNFOS

De la calidad del análisis de las elecciones parlamentarias dependerán los triunfos futuros. Si hacemos un análisis superficial, una cacería de brujas, pedimos destituciones, endosamos culpas a la ligera, descargamos la rabia en lo que se nos ocurra sin mayores argumentos que sustenten nuestro parecer, si hacemos eso, estaremos cavando la sepultura de la Revolución. Veamos.
La Revolución necesita un análisis riguroso de su camino, de su accionar, de sus circunstancias, para a partir de esa comprensión encontrar las ideas que nos guíen, intentar resolver la ecuación de la búsqueda pacífica de una sociedad diferente del capitalismo.
El sistema capitalista se reproduce a sí mismo, esto significa que su institucionalidad, su cultura, tiene mecanismos de defensa que corrigen cualquier desajuste en el interior del sistema.
Entonces, si la Revolución Pacífica que se desenvuelve en el interior de ese sistema no consigue desmontar las piezas fundamentales de esos mecanismos de defensa, será tarde o temprano derrotada.
La experiencia histórica nos enseña que las Revoluciones Pacíficas como la nuestra, que se desarrollan durante un largo período en el campo burgués, en su institucionalidad, su legalidad, su lógica, se enfrentan a una tenaza que tiene dos poderosísimos brazos.
Uno de esos brazos funciona de forma pacífica, sometiendo a la Revolución a la lógica de la institucionalidad burguesa, la obliga así a actuar de una forma que la aparta del rumbo revolucionario.
Es el caso, por ejemplo, de las elecciones burguesas: participar en ellas es una tarea de mucho peligro. Si la Revolución lo hace sin medidas profilácticas, se tallará a imagen y semejanza de esas elecciones, será capturada por esa lógica, entonces aún triunfando será cada vez más parecida a los partidos oligarcas, tendrá sus vicios, en definitiva el espíritu revolucionario será derrotado en su interior.
 
No pasa un movimiento revolucionario por el pantano de las elecciones burguesas sin salir con manchas en su alma. Siendo así, poco a poco ese movimiento se desdibuja, pierde imagen de alternativa frente al pueblo, se debilita, y va camino a la derrota.
La derrota en estas circunstancias puede ser electoral, entonces, el movimiento a la larga pierde las elecciones burguesas.
El zarpazo fascista es el otro brazo de la tenaza, el sistema burgués ante un Gobierno Revolucionario débil en su esencia, distanciado del pueblo, intenta un golpe de Estado que borre del corazón de las masas el ejemplo emancipador.
Las circunstancias de hoy en la Revolución Bolivariana debemos enfocarlas desde estos puntos de vista. Estamos transitando caminos inéditos, es necesario recoger lo mejor de la experiencia, de las enseñanzas universales, para resolver el álgebra de la Revolución Pacífica.
Una de esas enseñanzas, quizá la más importante, es que la Revolución es un acto ante todo de conciencia, de allí que todas las acciones de la Revolución deben tener como objetivo la elevación de la Conciencia del Deber Social. Esa conciencia estará siempre en el fondo de sus triunfos y de sus derrotas.
 
¡Con Chávez siempre!

1.10.10

LOS DIFÍCILES TIEMPOS

El viento político cambió, y entramos en tiempos difíciles, borrascosos, en eso podemos coincidir todos los Revolucionarios. Dejemos de lado, por ahora, la cuantificación y calificación del cambio. Pongamos atención en ¿Qué hacer? Busquemos la respuesta en la Historia. Veamos.
En situación muy difícil, después de la derrota de Alegría de Pío, y pasados algunos días deambulando por el monte, se reagrupan unos pocos sobrevivientes, y Fidel observando a un avión que los bombardeaba exclama: “Ves Raúl, nos atacan porque nos temen, vamos a triunfar”, Raúl pensó: “Mi hermano ahora sí enloqueció”.
Ahora sabemos que no estaba loco el Comandante Fidel, la historia le dio la razón. Pero surge la pregunta ¿Por qué Fidel estaba seguro del triunfo, en qué se basaba?
La Respuesta es una sola: Fidel tenía una fuerte meta estratégica, sabía para dónde iba, tenía las ideas estratégicas claras. En esas condiciones cualquier derrota es táctica. Una Revolución con una fuerte claridad estratégica será invencible.
Esa es una importante enseñanza de la Revolución universal que se repite a lo largo de la Historia. Esa es la esencia de las palabras de Martí: “Una idea justa desde el fondo de una cueva puede derrotar a un ejército”.
Esa firmeza estratégica, la idea de la Independencia, ese objetivo claro y supremo, hizo del Libertador el hombre capaz de sortear las mayores dificultades. La luz que emanaba de la estrategia iluminó su camino táctico.
Allí está un paso fundamental de la Revolución nuestra, debemos fortalecer la idea estratégica, la idea del Socialismo, hacer que emocione a las masas, demostrar su fuerza para construir un mundo viable y feliz. Que el pueblo entienda y sienta al capitalismo como camino al infierno, que sólo el Socialismo nos dará patria, planeta, vida.
Tenemos la idea estratégica, el Socialismo, debemos interiorizarla como algo vital, con fuerza, sentimiento, con la pasión del náufrago aferrado a la tabla salvadora. Debemos construir la relación socialista desde ahora, construir Zonas Socialistas que sean ejemplo para el resto de la sociedad, santuarios donde las relaciones humanas sean asombro para el resto de la sociedad, sean portadoras de la posibilidad de vivir en armonía, en condiciones óptimas para el desarrollo de todas las potencialidades humanas.
Debemos tener fe religiosa en esa idea, el Socialismo debe ser el bálsamo para todas las dificultades sociales, desde el necesario aumento de la producción, hasta la disminución de la inseguridad, pasando por ganar por arrase cualquier elección. Todo puede ser resuelto con Socialismo, o mejor, sólo el Socialismo puede resolver los problemas sociales.
Es necesario fortalecer la idea del Socialismo, despojarla de ambigüedades para poder llevarla al corazón de los humildes, instalarla allí como una idea sagrada que debe ser protegida por sobre todas las razones, volver a la fuerza del Libertador cuando por la independencia se oponía hasta a la naturaleza.
No podremos construir al Socialismo con mojigatería, rodeos. El Socialismo no es obra de pusilánimes que al primer bachecito retroceden a las faldas del capitalismo.
 
¡Chávez es Socialismo!
 
¡Reforcemos la idea estratégica!

Compartir este post

Comentar este post