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El polvorín

UN GRANO DE MAIZ - EL LIBRO DE KOHAN

17 Enero 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 

Por Antonio Aponte.

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16.1.11

EL LIBRO DE KOHAN (Domingo 16-01-2011)

Transcribimos párrafos del Libro de Kohan, se explican solos.
Soplaban vientos de derrota, eran días del fin de la historia, de capitalismo remozado, de renuncia a ideales, se enterraban los libros de Marx, o se vendían como usados a precios de entrega de convicciones. Fue en ese ambiente cuando la dirección del partido convocó reunión nacional en un campamento en las llanuras que algún día albergaron a Páez y al Libertador.
La Reunión era definitiva, se trataba de discutir ¿Qué Hacer? La dirección, ya ubicada en el desaliento, había traído a un eminente profesor para que explicara a la asamblea la situación mundial” …
… “el erudito concluyó: no hay esperanzas, el marxismo ha sido superado por la realidad, no tiene respuestas a las nuevas tecnologías, el capitalismo es para siempre, el mundo gira, la revolución es imposible, hay que rectificar todo, adaptarse al sistema, intentar amortiguarlo.”
“El desaliento recorrió la reunión, (…) El espectáculo era triste y tenso, como un súbito eclipse del sol, en el ambiente chocaban las ideas que nadie se atrevía a verbalizar.
¿Tantos años de lucha se acababan allí, estrellados frente a los argumentos del intelectual de derecha y sus cómplices?
Ese escenario de impotencia, de inercia momentánea fue desarreglado por un grito, era el Pica Piedra, un sargento mayor, antiguo combatiente del Frente Guerrillero José Leonardo Chirinos, que encaramado en una mesa apuntaba con su dedo de titán a la nariz del desesperanzador, y le decía: “!Mira coño de tu madre!, yo no tengo ideas para rebatir lo que tu dices, pero la Revolución si es posible, siempre será posible… y te voy a sacar de aquí a patadas, ese será mi argumento.”
Por supuesto el Pica fue detenido, la reunión suspendida, el patiquín salió despavorido para la ciudad.
Al final vino la capitulación y la desbandada.
No tenemos la menor duda, aquella guerra de los años 60 y 70 se perdió porque previamente hubo una derrota en las ideas. La historia del Pica ilustra muy bien la situación: la teoría revolucionaria que venía de la Internacional no daba cuenta de las exigencias políticas, convirtió a los revolucionarios en simples comparsas de las oligarburguesías, y por tanto no podía dirigir un enfrentamiento que pretendiera superarlas.
Ahora, medio siglo después, la situación es promisoria: en Venezuela ocurrió un milagro, en aquel aluvión de deserciones, de oportunismo servil, de corcovas engreídas, surgió la esperanza un 4 de febrero.
(…) llega al día de hoy a una encrucijada definitoria, en la que la ideología será, como en el sesenta y setenta, definitiva. Nuevamente el rumbo se decidirá por el vigor de la ideología.
En estas circunstancias nos llega este extraordinario libro de Kohan (…)
Allí están el método, las ideas que nos faltaron a nosotros para discutir y derrotar las ideas de derecha en aquel campamento (…), que le faltaron a la Revolución venezolana en aquellos días.
 
El libro Nuestro Marx completo aparece en las páginas “Rebelión”, “Revolución o Muerte” y "La Haine".
 
¡Chávez es Garantía!

15.1.11

LOS REFUGIOS (Sábado 15-01-2011)

En la turbulencia revolucionaria toda acción de gobierno es un escenario para el combate entre el Socialismo y la restauración. Los refugios no escapan a esta situación, allí ocurre, hoy, una de las batallas más importante de la Revolución.
Los refugios, más allá de la acción asistencial, que es justificada, se deben considerar territorios políticos de primera prioridad. Alrededor de los albergues se enfrentan varias ideologías. Veamos.
La primera que encontramos es la ideología capitalista opositora, que busca convertir la tragedia en lucro político. Andan a la caza de cualquier dificultad para incitar a la protesta. Sus medios de nocomunicación difunden, magnifican cualquier malestar. Pretenden convertir a los dignificados en niños consentidos, que sólo aprobarán al padre si se les cumplen todos los caprichos, convertirlos en “instrumentos ciegos de su propia destrucción”.
Otra ideología que aparece frente a los refugios es la ideología tradicional cuarta republicana, es aquella que postula que el apoyo del pueblo humilde al gobierno estará en relación directa al beneficio material. Esta conducta, clientelar, adeca, populista, degrada al pueblo humilde a la condición de mercenarios, ofende así, a los herederos de las grandes hazañas que nos dieron la nacionalidad, subestiman al pueblo de Bolívar, lo neutralizan para acciones constructoras de mundos, lo confinan a la mediocridad. Son en el fondo enemigos del pueblo y de la Revolución.
También nos encontramos con la ideología, la actitud revolucionaria, que propone, con un alto grado de fe en el pueblo, que los refugios se conviertan en símbolos de la lucha por la conquista del Hombre Nuevo, que allí se produzca una transformación que asombre al mundo, que sea ejemplo de lo que es capaz un pueblo antes explotado, expropiado material y moralmente, cuando se le da la oportunidad de erguirse y demostrar sus mejores condiciones humanas.
 
Allí en los refugios se confronta el futuro de la patria. En ellos se decidirá si regresamos a condiciones de esclavitud moderna, o si es posible escapar a la condición de pueblo rentista, si es posible que afloren colectivas muestras de una sociedad con alto grado de Conciencia del Deber Social, conciente de que amor con amor se paga, que la suerte de todos depende del comportamiento de cada uno, y la suerte de los individuos depende de la suerte de la sociedad toda, que no hay salida individual. Este es el reto de la Revolución.
¿Cómo medir el avance en los refugios?
La medida será el grado, la calidad y la cantidad de las acciones colectivas que sea capaz de hacer el refugio, o los refugios.
Sería emocionante, sería buen augurio para la Revolución, si los refugios un día se concentran en el Teresa Carreño para un acto cultural, donde presenten su poesía, corales, teatro, donde se presenten sus brigadas de Trabajo Colectivo Voluntario para la autoconstrucción de viviendas, donde se apoye al Comandante, a la Revolución. En definitiva, donde se muestre el hombre elevado en su condición humana, beneficiado por el esfuerzo de todos, desprendido del egoísmo.
 
¡Chávez es Garantía!

14.1.11

GOBIERNO, CONCIENCIA Y PRÁCTICA

El arribo al gobierno es indispensable para una Revolución, porque sólo desde allí se puede socializar la espiritualidad revolucionaria, irradiarla a toda la sociedad, colocarla en el centro de la pugna por la hegemonía, por la conducción.
Es el Gobierno Revolucionario el comando de la batalla por la sustitución de la conciencia. Siendo así, la espiritualidad que irradia desde el gobierno, será rectora, determinará el sentido de las acciones parciales. En otras palabras, el camino, la velocidad, el ritmo de la batalla central de la Revolución, que es la sustitución de la conciencia egoísta capitalista, estará determinada por la espiritualidad que el gobierno refleje sobre la sociedad.
Ahora bien, en el gobierno, en el seno de la Revolución, ocurre una feroz lucha ideológica, de clases, y esta lucha ideológica se manifiesta en la práctica del gobierno: es su reflejo y se refleja en él. La ideología hegemónica en el gobierno, será la ideología hegemónica en la práctica del gobierno.
Este fenómeno se aprecia muy bien en la Revolución de la Independencia: Bolívar tenía el mando, pero las ideas que él encarnaba no eran hegemónicas, fue así que no pudo imponer la liberación de los esclavos, que era una reivindicación que marcaría el carácter de aquella Revolución. A pesar de tanto esfuerzo y tanta batalla de los desposeídos y sus líderes, al final dominó la ideología y la práctica oligarca, y el Libertador terminó sus días en Santa Marta pensando que había arado en el mar.
Nuestra Revolución vive intensamente esta situación de enfrentamiento, ocurre a todos los niveles, desde el plano individual, dentro de nosotros mismos, hasta en las más altas esferas de la conducción.
En esta realidad, surge una pregunta: ¿Qué deben hacer los Revolucionarios, cuál debe ser su práctica?
La práctica revolucionaria será la que apuntale y sea sustentada en la teoría revolucionaria, la que contribuya a fortalecer la opción revolucionaria. Esto es, aquella práctica que acompañe el ritmo, la velocidad, los límites propuestos por el Comandante Chávez, y que dentro de esos límites impulse la Conciencia del Deber Social, la integración de la sociedad como esencia del Socialismo y a la Propiedad Social de los Medios de Producción administrados por el Estado como pilar fundamental de esa conciencia.
La práctica revolucionaria debe contribuir a hacer hegemónica la ideología, la espiritualidad revolucionaria, entrelazarse con ella, influirse mutuamente, enriquecer y ser enriquecida por la teoría. Debe demostrar con resultados, en primer lugar, que produce apoyo a la Revolución, forma militantes revolucionarios, hombres nuevos, nuevas relaciones humanas, y que ese apoyo militante surge de la comprensión de la pertenencia a una causa sublime: la defensa de la Humanidad, de la Patria. Con ese sentimiento enraizado en el alma seremos invencibles.
La Revolución nuestra ha llegado a un punto donde se puede medir la eficacia de las diferentes propuestas ideológicas por sus resultados.
¡Chávez es Socialismo!

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