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El polvorín

Uruguay: 28 de agosto. Día de la Independencia.

26 Agosto 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Miedo y asco en MVD
La columna de Daniel Figares.



28 de agosto. Día de la Independencia.

imagesEstá bien lo que uno puede leer en Wikipedia con sólo poner Uruguay en su buscador.

“Se destaca en el inicio de su formación el prócer José Gervasio Artigas, cuya intención, sin embargo, era crear en la Provincia Oriental el núcleo de una gran Confederación, sin independizarse de las Provincias Unidas del Río de la Plata. La reunión del Congreso de Oriente en el Arroyo de la China, actual Concepción del Uruguay (provincia de Entre Ríos), dio cuerpo a una organización confederal, con capital en Purificación, que incluía los actuales territorios de Uruguay, y varias provincias argentinas: Entre Ríos, Misiones, Corrientes y Santa Fe; y brevemente Córdoba y Santiago del Estero. También pretendía integrar las Misiones Orientales — que Artigas declaraba parte de la Provincia Oriental — y la República del Paraguay.”

“Desde 1816 –se lee más adelante- la Banda Oriental cae bajo el poder del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve. En 1821 el Congreso Cisplatino decide la incorporación del territorio a Portugal con el nombre de Provincia Cisplatina. En 1825 se produce una revolución conocida como la gesta emancipadora de los Treinta y Tres Orientales, inmediatamente continuada con la Guerra del Brasil, entre el Imperio y las Provincias Unidas del Río de la Plata. Ésta concluyó con la constitución del Estado Oriental del Uruguay en 1828 luego de firmada la Convención Preliminar de Paz.”

Se denomina Convención Preliminar de Paz al resultado de las reuniones que celebraron representantes del Imperio del Brasil y de las Provincias Unidas del Río de la Plata entre el 11 y el 27 de agosto de 1828, en Río de Janeiro (Juan Ramón Balcarce y Tomás Guido como representantes de Argentina, y José Clemente Pereira, Joaquín Olivera Álvarez y el marqués de Aracaty x Brasil), x el cual se acordó la independencia del actual Uruguay respecto de los actuales Brasil y Argentina. La independencia del Uruguay quedaría definitivamente sellada el 4 de octubre del mismo año cuando, en Montevideo, las naciones firmantes canjearon las ratificaciones del tratado (firmado después de siete sesiones el 28 de agosto de 1828, ratificado el 30 de agosto x el emperador y el 26 de septiembre x la Convención provincial de Santa Fe. El documento establece claramente que el emperador de Brasil “DECLARA” y el gobierno de las Provincias Unidas “CONCUERDA EN DECLARAR”, “la independencia de  la provincia de Montevideo, llamada hoy Cisplatina, y que se constituya en estado libre e independiente”; obligándose, ambas partes, a “defender la independencia e integridad” del nuevo estado, e instando, u obligando más bien, “al gobierno actual de la Banda Oriental” a constituir un gobierno provisorio “hasta que se instale el gobierno permanente que hubiere de ser creado x la Constitución.” Se imponían, a su vez, controles de ambos gobiernos sobre el texto cuando fuera finalmente aprobado, y se manifestaba la voluntad de firmar posteriormente un acuerdo definitivo de paz que nunca llegaría a formalizarse… X eso lo de eternamente “Preliminar”.).

Hace bien Wikipedia en incluir un recuadro gráfico al costado de la página de Internet en donde se lee: “Independencia del Imperio de Brasil: Declarada, 25 de agosto de 1825; Reconocida el 28 de agosto de 1828.”


Lord John Ponsonby fue el enviado de Londres y propuso como solución la independencia total de parte de la Provincia Oriental (las Misiones Orientales quedaron en poder de Brasil) con el nombre de Estado Oriental del Uruguay. La propuesta inglesa tenía como finalidad restablecer la paz en el Plata, consolidar el comercio inglés e impedir que fueran dos grandes estados -Brasil y Argentina- los que dominaran el estuario. El diplomático convenció a Argentina y Brasil para que no gastaran dinero en una guerra x la Provincia Oriental.

Sin embargo, los verdaderos intereses del Imperio inglés se ven en una carta que envió Ponsonby a Londres:

“Los intereses y la seguridad del comercio británico, serían grandemente aumentados en un Estado en que los gobernantes cultivaran una amistad x Inglaterra. La Banda Oriental contiene la llave del Plata y de Sud América, debemos perpetuar una división geográfica de Estados que beneficie a Inglaterra. X largo tiempo los orientales no tendrán marina y no tendrán la posibilidad de impedir el comercio inglés.”

También, en otra misiva decía: “Yo creo que el gobierno de Su Majestad Británica podrá orientar los asuntos de esa parte de Sud América casi como le plazca.”

Con el nombre de ‘La base’, fue como se conoció la propuesta engendrada x el abogado y político británico George Canning y llevada a cabo x Ponsonby. Canning fue Ministro de Asuntos Exteriores de la Corona y llegó incluso a ser Primer Ministro del Reino Unido, cargo que ejerció hasta su muerte, el 8 de agosto de 1827, poco más de un año antes de los hechos que nos ocupan. De todas formas la tenía clara: en 1825 se firmó en Buenos Aires el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre las Provincias Unidas del Río de la Plata y el Reino Unido. Fue el primer tratado que firmara la futura República Argentina con un país europeo, al que contribuyó con especial interés George Canning. Además nunca ocultó sus objetivos, algo que ya manifestó claramente en 1824 cuando escribió: “La cosa está hecha; el clavo está puesto, Hispanoamérica es libre; y si nosotros no desgobernamos tristemente nuestros asuntos, es inglesa”.

X estos lares, Pablo Blanco Acevedo (Montevideo, 1880 - 1935), abogado y político uruguayo perteneciente al Partido Colorado, Diputado y Ministro, fue también un historiador de nota que publicó numerosas obras de consulta. Durante la presidencia de Baltasar Brum, se le confió dictaminar el momento de inicio de la independencia nacional, que en fundamentado informe dictaminó: 25 de agosto de 1825. (El informe de Blanco Acevedo realizado para la Comisión Legislativa que asesoró a las Cámaras de 1922 ha pasado x una obra mayor de la historiografía nacional.)

Pues bien, ese ‘fundamentado’ informe fue pulverizado, letra x letra, x el connotado ensayista Carlos Real de Azúa (1916-1977), en su póstumo “Los Orígenes de la Nacionalidad Uruguaya”, libro que terminó de escribir en 1975, plena última dictadura uruguaya, “Año de la Orientalidad”, justamente; y que no se publicó hasta el mes de octubre de 1990, sin que jamás, que yo sepa, se haya vuelto a reimprimir.

El carácter maldito del celebérrimo libro no es otro que discutir –y destruir absolutamente- la prefabricada historia nacional.

Asuntos como que en las actas del cabildo de la declaración de la independencia del 25 de Agosto de 1825, se incluían también las resoluciones de UNIÓN y USO del pabellón de las Provincias Unidas, suelen ser ejemplos más que clarificadores de lo que estaba HISTORICAMENTE sucediendo.

Real de Azúa demostró como en dicho informe se adulteraron documentos (en discursos de Lavalleja), se interpretó erróneamente determinados textos (pedidos de auxilio a las Provincias Unidas), se excluyó toda cuantiosa papelería con explícitas afirmaciones y reconocimientos unionistas y se hicieron fundamentales aseveraciones sin base documental alguna –en especial sobre la insistencia en la existencia de una voluntad de una independencia absoluta, casi indemostrable.

“El manejo del caudal documental hasta la más inusual desaprensión es tal vez el rasgo que hoy llama más la atención –escribe Real de Azúa-. Blanco no tuvo en verdad empacho en ‘empatillar’ los textos, término vulgar que designa modificarlos o hacerles agregados”.

“Pongamos un caso, que es el de un oficio en que Lavalleja menciona a Alvear “el gobierno de la República”. Blanco le agrega entre paréntesis, pero también en bastardilla, como formando parte del documento la palabra “Argentina”. Aparentemente es como si quisiera aclarar su sentido pero no es excesivo inferir que el fin, muy otro, es hacer hablar a Lavalleja como refiriéndose a un gobierno extranjero, cuando es bien claro que sin la palabra agregada Lavalleja entendía referirse (como x otra parte lo hace en todos los textos de ese tiempo) a “su” gobierno, a aquél al cual obedecía x serlo del país del que se sentía formar parte.”

“En otras circunstancias inventa –así literalmente- un pasaje: tal es lo que ocurre en un texto que atribuye a Loreto Gomensoro”; (…) “la cita de Blanco es absolutamente fraguada”.

Blanco también omite: como cuando no se menciona la carta del jefe de los Treinta y Tres a Pedro Trápani [político y empresario involucrado en la negociación británica que concluyó con nuestra independencia, socio de Robert Ponsonby Staples, tío de John Ponsonby, nuestro ‘querido lord’,] del 31 de marzo de 1827. Según Real de Azúa esa omisión se explica, cuando menos, “pues en ella Lavalleja confiesa sus perplejidades y su incomprensión de la urgencia de las gestiones que pugnaban x obtener la separación de la provincia.”

“No sé, x ejemplo, que se enuncie en ningún lugar de las actas de la Asamblea de la Florida [agosto de 1825], que Petit Muñoz publicó cuidadosamente en 1953, que el 25 de agosto de 1825 sea “el día inicial de la Independencia nacional”. “Pero Blanco lo afirmó”, denuncia Real de Azúa.

“Si de silenciar se trata, puede discutirse si silenciar todas las presiones que se ejercieron sobre Rivera para que éste abandonara las Misiones Orientales representa una exclusión más importante. No importa: Blanco Acevedo también lo hace”.

Y señala Real de Azúa, como no podía ser de otra manera después de tanto manoseo, que hasta no faltaron “torpezas” en el informe. “Hay un pasaje, x ejemplo, al principio del libro, en el que el autor recurre a los antecedentes históricos de las festividades para sostener la existencia de una larga tradición cívica de honores a su fecha preferida [el 25 de agosto]. Es una cuestión menor pero que a él mucho le importaba. Sin embargo –escribe Real de Azúa-, apenas llega a 1834, no puede evitar el registro de una constancia tan embarazosa como la de que en 1834 se considera año primero de la independencia a 1828, el de la Convención Preliminar”.

… En fin, no existen ya polémicas en torno a este tema. La manera en que se conforman los ‘hechos históricos’, en vez de ‘la verdad’; el mal ejercicio de la Historiografía, el uso y abuso de la ‘Historia’ con fines de ideologización y manipulación de las masas debería ser el tema a polemizar…

En cuanto a la Independencia, 28 de Agosto de 1828… lo demás son burbujas… inventos alevosos y premeditados para fabricar un ideario, y, con ello, una nacionalidad trucha…


DanielFigares


(Es bueno saludar x estos días la reedición, corregida y ampliada de “La Historia y sus Mitos” de Guillermo Vázquez Franco, en donde se refiere al excelentísimo trabajo de Real de Azúa y se abordan los temas dejados –lamentablemente- inconclusos x él… Artigas, los treinta y Tres Orientales, etc., etc.)

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juan 09/02/2010 01:52



Es verdad lo dicho en este escrito de punta a punta , pero en el apartado 2 de la declaratoria de Florida dice tambien De cualquier otro poder del universo Ahi se agarraron los historiadores para
encontrar el punto de partida que fuera despues aceptado como la fecha de la independencia de una provincia sin delimitar ni tener tratados firmados ni por Brasil ni por Argentina .


Mal puede ser fecha de independencia uruguaya si aun no estaba constituido NADA es si una declaracion unilateral  de la asamblea de la Florida


Que la real independencia como nacion ocurre el 28 de agosto de 1828  tras los oficios de lord Canning  y el reconocimiento del imperio de Brasil  y la republica argentina  
es real


Una cosa es : la historia oficial ,otra la realidad



myriam garcía 08/26/2010 03:59



lamento corregir a vuestro comentarista de este boletín, pero la fecha de la independencia en Uruguay es el 25 de agosto!!! Hoy es fecha patria en mi país y no el 28 de agosto como están
publicando. Les agradezco modifiquen este texto porque es lamentable.



El polvorín 08/26/2010 12:25



Imagino Myriam que no has leido el texto. Lo que dice Daniel Figares, que no es nuestro comentarista, es un periodista del cual nosotros tomamos sus notas, es que la declaratoria de la
independencia fue declarada el 25 y reconocida el 28.


El texto viene a cuenta de que hay un debate hace mucho tiempo sobre la historia oficial en base a la historiografia. No se que edad tenes tu, pero coincidiras conmigo que no es la misma historia
la que nos enseñaban cuando eramos chicos que lo que tenemos hoy en base a documentos. El caso de Rivera es el mas representativo. Siempre fue pintado en los libros de texto como un patriota
cuando en realidad fue un cipayo genocida.


El texto no se va a modificar porque asi lo hace el autor,ademas de que es correcto y aporta datos historicos verificables. Tambien es lamentable quedarse solo con el titular sin conocer el
contenido del mismo. Deduzco que no lo has leido por tu comentario.