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El polvorín

URUGUAY - Anibal Teran - "POR QUÉ NO ACOMPAÑO ESTE PLEBISCITO"

11 Febrero 2014 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

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RAZONANDO SOBRE EL PLEBISCITO MINERO

Un Aporte Más

Treinta y Tres fue la primera ciudad en la que se lanzó la campaña y acudí con dudas, pues la iniciativa partió del MOVUS -a cuyos miembros respeto y de quienes sigo aprendiendo mucho-, no de la mesa de productores de la ruta 7, corazón de la lucha anti Aratirí.
Me pareció un poco extraño que una ONG se pusiera al frente de una movida tan importante, que hasta ahora los iniciadores de la resistencia no habían decidido implementar.
¿Por qué el MOVUS impulsaba el plebiscito sin el apoyo oficial y unánime de la mesa de productores de ruta 7 y sin el respaldo de la ANP? ¿Se habría dado la debida discusión respecto a la conveniencia de lanzar el plebiscito entre todos los movimientos contrarios a Aratirí? Esas preguntas me inquietaban.

No obstante, la confianza en la honestidad de los integrantes del MOVUS y la probada solvencia de sus técnicos, junto al aprecio personal que siento por el colega Víctor Bacheta, me hicieron estar allí, aunque rechacé amablemente la invitación a integrar la mesa que dio la conferencia de prensa junto al Diputado Silvera, el Edil Bentos, la Directora Nacionalista Carol Aviaga y el propio Bacheta. Observé que en la mesa no había ningún productor rural de la zona de Valentines y Cerro Chato, solo había alguno en el auditorio y estaba como yo, en calidad de oyente.
Cuando se hizo el lanzamiento en Montevideo noté de nuevo la ausencia de gente representativa de la primera línea de esta lucha, -los de Cerro Chato- y me pregunté: ¿Por qué no están entre las caras visibles de este movimiento?

Tampoco se me escapó el detalle de que impulsando el plebiscito en Treinta y Tres apareció con mucha fuerza gente de Lacalle Pou (los nombrados Silvera, Bentos y Aviaga, además del Edil Llano que también estuvo presente en el lanzamiento.
¿Por qué tantos políticos del sector del mencionado pre candidato ahora se mostraban tan interesados en apoyar este plebiscito?
¿Habría solo razones electorales para comprometerse tanto con el tema minería?

 Salí de la sala del lanzamiento en Treinta y Tres no totalmente convencido pero pensando en que esta iniciativa –aún con su componente de especulación electoral, su nacimiento en una ONG y la falta de protagonismo de los directamente afectados - era una herramienta más de lucha que se sumaba a las que veníamos utilizando, y que la meta no era juntar las firmas para abril, sino instalar el tema en la agenda informativa y política para desde ahí enviar señales del crecimiento de la resistencia organizada a las multinacionales y al propio gobierno, señales complementarias con las marchas y demás movidas que se seguirían haciendo

Sin embargo en las horas siguientes el tema no dejaba de darme vueltas en la cabeza.
Por eso no recogí ninguna firma, a pesar de que varias personas me pidieron la papeleta. Les decía que en cualquier momento empezaba con la tarea, que estábamos en etapas preparatorias, con eso refiriéndome sin que ellos lo supieran, a la fuerte discusión interna que debía resolver dentro mío, antes de sumarme a la recolección de firmas.

Pasaron los días y ya le empecé a expresar a algunas personas que querían firmar y me reclamaban la papeleta, mis dudas al respecto, dudas que a casi todos les resultaban difíciles de entender.
Entre tanto consulté con otros compañeros que estaban en situación similar, se sentían incómodos pero no terminaban de decidirse. Me llevó bastante tiempo tomar una decisión. Hoy la tengo: no acompaño este plebiscito

Esta decisión me resulta dolorosa como toda separación que pone cierta distancia entre compañeros. Porque sigo sintiendo compañera a la gente que conozco y está juntando firmas. No dudo que están de mi lado en la lucha, solo que no comparto esta acción en particular.
Lo del interés político-partidario que percibo en los dirigentes nacionalistas que apoyan el plebiscito, no es el factor decisivo.
Tampoco la ausencia de productores rurales en la cabeza del movimiento Uruguay Libre. Hay otras razones de más peso que son las determinantes

 POR QUÉ NO ACOMPAÑO ESTE PLEBISCITO

Hay razones conceptuales. La primera y más importante es la siguiente:

Hemos afirmado desde el comienzo que el artículo 47 de la Constitución da la pauta clara respecto a emprendimientos como Aratirí que indiscutiblemente “causan daño grave al medio ambiente”. Si ahora proponemos una reforma que prohíba a texto expreso la megaminería a cielo abierto, estamos tácitamente contradiciéndonos.
Estamos reconociendo que no es tan clara la Constitución como decíamos antes, ahora admitimos cierta ambigüedad que proponemos corregir. Eso nos debilita, favorece la posición de los violadores de la Constitución que aprobaron la Ley 19.126, que ahora ya no serían tan violadores porque nosotros mismos reconocemos que el texto constitucional no es tan claro como lo afirmábamos hasta ahora

 Por otra parte no debemos debilitar al Fiscal Enrique Viana, que presentó en octubre del año pasado un recurso de inconstitucionalidad contra la mencionada Ley Aratirí. Su lúcida y valerosa acción queda sin nuestro apoyo si salimos a reformar el artículo de la Constitución en el que él basa gran parte de su argumentación, porque estamos diciendo con esa campaña: “Viana se basa en un texto que puede ser dudoso, por eso nosotros queremos reformarlo”.
Creo que no debe salir desde nosotros un cuestionamiento a los argumentos de Viana, que además personalmente creo que están muy bien fundados. Socavar la gestión del Fiscal es algo que no debemos hacer ni explícita ni implícitamente, y entiendo que es eso lo que hace este plebiscito que no fortalece la acción de Viana, la debilita

 Esas son razones conceptuales, pero hay una razón estratégica

El artículo 331 de la carta magna prevé que cuando se presentan las firmas para promover un plebiscito de iniciativa popular, la Asamblea General Legislativa puede proponer por su parte uno o más textos alternativos de reforma, para que se sometan a votación junto con el de la iniciativa popular.
¿No han pensado en la estupenda oportunidad que sería ésta para pergeñar una reforma que tire abajo lo logrado en el 2004 cuando se puso freno a la privatización del agua?
En aquella oportunidad nadie hizo campaña a favor de la privatización, pero hoy es distinto, casi todo el aparato del FA esta con la minería –la tibia excepción sería la CAPL según se sabe por ahora- y la plana mayor del PIT-CNT, también está con Aratirí.

Los partidos de oposición todos firmaron su visto bueno a la megaminería en diciembre de 2011, por lo que no están contra la megaminería en general, sino contra Aratirí en particular. Si damos la chance de enredar las cosas con una o más opciones de reformas simultáneas… ¿la desaprovecharían gobierno y oposición?
Si presentan otras opciones de reforma, ya no sería para la gente cuestión de votar o no una reforma, sino cuál de las reformas votar, o no votar ninguna… y eso ¿nos conviene?

Por supuesto que no, pues en ese caso tendríamos más posibilidades de perder, porque perdemos si se aprueba una reforma que no sea la nuestra y perdemos si no se aprueba ninguna de las reformas propuestas, caso en el que el gobierno sale ganando igual, porque su prioridad es que no se apruebe nuestra reforma, que necesitaría la mitad más uno de los votos válidos emitidos.
¿Qué pasaría si aprovechando el barullo se aprobara una iniciativa privatizadora propuesta por el gobierno o la oposición para reformar el artículo 47? No solo entraría Aratirí por la puerta grande sino que retrocederíamos en la defensa del agua lograda en el plebiscito del 2004. Por eso creo que impulsar este plebiscito es arriesgar demasiado

 Hay todavía otra razón de orden sentimental: ante el más posible escenario que sería, por falta de tiempo aunque hubiera suficientes recolectores, no llegar a recoger las firmas en abril para plebiscitar la reforma en octubre, le estamos dando en bandeja los siguientes títulos a la prensa: “NO HABRÁ PLEBISCITO ECOLÓGICO, NO SE ALCANZÓ EL NÚMERO NECESARIO DE FIRMAS”, “FRACASÓ INTENTO DE PLEBISCITAR LA MINERÍA”, “LA MINERÍA A CIELO ABIERTO NO SERÁ CUESTIONADA EN PLEBISCITO”, “LA CIUDADANÍA NO ACOMPAÑÓ EN NÚMERO SUFICIENTE CAMPAÑA CONTRA ARATIRÍ”…., y así por el estilo. Imagino el placer de gente como Kreimerman, Aguerre y el propio Mujica al recibir los diarios esa mañana. Se sentirían fortalecidos y gozosos.
Ellos no se merecen que les demos esa alegría que empañaría el esfuerzo desplegado por los compañeros que salieron a dejar el alma en la cancha juntando firmas, con alguna esperanza de reunir las necesarias en abril

 En resumen, esos son mis motivos conceptuales, estratégicos y sentimentales. Desde luego que admito la posibilidad de estar equivocado, y quedo abierto a las respuestas que consideren pertinentes quienes sientan el deseo de rebatir mis argumentos.

Quiero muy especialmente trasmitirle a los compañeros que están juntando firmas mi respeto y aprecio por el esfuerzo que están haciendo y el deseo de que este asunto no nos enfrente como si fuéramos facciones opuestas. Estamos en la misma lucha, cada cual obrando a conciencia y creo que no hay lugar para poner en duda la buena intención de nadie.

Me siento muy mal por no haberme puesto a pensar profundamente en este tema en el momento en que el MOVUS nos invitó a acompañarle en su iniciativa plebiscitaria. Confieso que en aquel momento no capté la importancia de opinar y dejé pasar la oportunidad de hacer este aporte y participar activamente en la discusión que no me di cuenta que era el momento en que debía darse, porque hoy ya es tarde. Sinceramente lo lamento mucho.

Un fuerte abrazo para todos, desde las orillas del Olimar crecido.

 Febrero 9 de 2014.

Aníbal Terán Castromán

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