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El polvorín

Uruguay - Contaminación con plomo y Ecuación Gómez‏

17 Marzo 2012 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 

 

injusticia

 

 

 

Jueza penal y el Pereira Rossell indagan pérdida de hojas clínicas
Contaminación por plomo. En tres casos de familias que están en juicio contra el Estado se detectó que las historias clínicas están incompletas | Documentos son prueba "fundamental", dijo abogado

PABLO MELÉNDREZ / LETICIA COSTA
La Organización Mundial de la Salud considera que más de 10 microgramos de plomo por decilitro de sangre es riesgoso. Pero el Ministerio de Salud Pública fijó el límite en 20 microgramos.
La contaminación por plomo -que causa efectos mayores en los niños que en los adultos- puede generar problemas de aprendizaje, sordera, hiperactividad, dificultades de crecimiento y hasta conductas violentas.
Una vez en la sangre, el plomo busca compuestos que reemplazar, como el calcio, el zinc y el hierro. Pero el metal, que no cumple ninguna función en el organismo, es posible que quede depositado en los huesos, causando de esa forma osteoporosis.
El plomo entra al organismo de dos formas: por vía inhalatoria y por vía digestiva. En la primera se trata de vapor de plomo (al respirar humo de una fundición) y en la segunda polvo de plomo (al tomar agua que pasa por cañería hecha de plomo).
La Justicia y el Hospital Pereira Rossell investigan el faltante de documentos de historias clínicas de niños cuyas familias iniciaron juicios contra el Estado debido a la contaminación por plomo. Hasta ahora se detectó esa irregularidad en tres casos.
La falta de documentos que integran las historias clínicas fue revelada por una médica del Hospital Pereira Rossell, que trata a un grupo de niños que padecen plombemia, ante la jueza de lo contencioso administrativo Cristina Cabrera
La magistrada, que tramita varias demandas de familias de los niños intoxicados contra el Ministerio de Vivienda y la Intendencia de Montevideo, al tomar conocimiento de un hecho que podría tener apariencia delictiva, dio cuenta del mismo a su colega penal Graciela Eustachio para que iniciara una investigación al respecto.
Eustachio asumió competencia en el caso y ya tomó declaraciones a varias personas, informó a El País el abogado Carlos Roselló, representante de las familias que iniciaron juicios contra el Estado.
Roselló indicó que el faltante de hojas de las historias clínicas surgió cuando una médica que declaró como testigo en los juicios civiles "consignó que la documentación estaba incompleta pese a que ella la había visto completa".
"Realmente es una irregularidad llamativa que no puedo calificar ni atribuir intenciones, pero ha despertado inquietud en la jueza Cabrera que tiene que resolver (varios juicios civiles) y por eso dio cuenta del hecho a una sede penal", explicó el abogado.
Hasta ahora fue posible detectar faltante de documentos en las historias clínicas de tres niños, pero Roselló dijo que se evalúan más situaciones.
En un caso falta la hoja que contiene el informe del neuropediatra; en otro no se encuentra la foja que analiza la evolución del niño y en el último se extravió un estudio óseo.
Las historias clínicas "son una prueba fundamental, porque sin ellas no se pueden probar los daños que han sufrido estos niños producto del ilícito ambiental cometido por el Estado", dijo Roselló, quien patrocina más de 90 demandas.
INTERNA. Una vez que la dirección del Hospital Pereira Rossell tomó conocimiento de la situación, ordenó el inicio de una investigación administrativa al respecto, dijo la gerenta general de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), Alicia Ferreira.
La jerarca informó que la decisión de indagar el tema a nivel interno se tomó hace pocos días, luego de que las familias de los niños implicados presentaran una queja.
"Hay que esperar el resultado de la investigación. Esas hojas quizá no estaban bien identificadas y por eso se perdieron o podría haber alguna otra causa, pero eso recién se sabrá cuando termine la investigación", dijo Ferreira a El País.
La funcionaria subrayó que la información sobre los pacientes que son tratados por plombemia en la policlínica de Contaminantes Químicos Ambientales del Hospital Pereira Rossell no se perdió, ya que el archivo general del centro asistencial tiene copia de la documentación.
US$ 25 MILLONES. Los primeros casos de niños contaminados por plomo se conocieron en enero de 2001. Hace 11 años. Sin embargo, hay decenas de familias -en su mayoría de La Teja- que todavía conviven con el problema y esperan una solución de parte del Estado.
Pero más allá de la falta de respuestas, hay niños que ya padecen los daños causados por los altos índices de plomo en la sangre, como problemas de aprendizaje, de desarrollo, hiperactividad y osteoporosis.
Y por eso, hay más de 90 juicios contra el Estado (que involucran a unos 180 adultos y más de 400 niños) donde se reclaman indemnizaciones por los daños y perjuicios causados por esta situación.
Las partes demandadas son siempre el Ministerio de Vivienda y la Intendencia de Montevideo. La secretaría de Estado, en su memoria anual de 2011, calculó que el total reclamado en los juicios podría ascender a casi US$ 25 millones.
Del total de juicios por plombemia iniciados desde 2001 solo uno tuvo, en 2010, sentencia definitiva de la Suprema Corte de Justicia que falló a favor de la familia indemnizándola con US$ 10.000.
En el Pereira Rossell se reciben entre 90 y 100 consultas por mes de niños con plombemia que provienen no solo de La Teja sino también de Peñarol, barrio en el que, en su momento, fueron realojadas varias familias.
Plombemia en la zona del Miguelete La familia de Jaqueline Arias es una de las que están en juicio contra el Estado. Sus tres hijos tienen más de 20 microgramos de plomo por decilitro de sangre. Pero no viven en La Teja, viven a orillas del arroyo Miguelete, a pasos de Bulevar José Bat-lle y Ordóñez, donde años atrás se levantaba el asentamiento 25 de Agosto.
Hoy en la zona del asentamiento hay un parque limpio y verde. Del lado de la casa de Jaqueline (en la orilla de enfrente) la realidad es otra. Decenas de niños caminan y juegan en espera de una promesa de realojo. Los han visitado técnicos (desconocen de qué organismo eran) pero no saben si los realojarán o no. Mientras, familias como la de Jaqueline siguen aumentando sus niveles de plomo en sangre.
A Gastón, de 13 años, le duelen los huesos de las piernas cada vez que juega al fútbol. Hoy tiene 25 microgramos. Llegó a tener 47. Denis, de 10 años (foto), tiene problemas de crecimiento. "No sabemos si se va a desarrollar bien o va a quedar ahí", comenta su madre.
Cuando la concentración en su sangre aumenta, Jaqueline asegura que se le siente en el aliento y en la orina, al ir al baño. "Sentís un olor muy feo", comenta. Por eso para ella es importante avanzar en la demanda. "Por lo menos para que el día de mañana tengan una pensión de por vida".
LA CIFRA 90 Es el total de juicios civiles que
enfrenta el Estado por reclamos de familias cuyos niños padecen contaminación por plomo.
PLOMBEMIA: LAS CAUSAS Y EFECTOS La Organización Mundial de la Salud considera que más de 10 microgramos de plomo por decilitro de sangre es riesgoso. Pero el Ministerio de Salud Pública fijó el límite en 20 microgramos.
La contaminación por plomo -que causa efectos mayores en los niños que en los adultos- puede generar problemas de aprendizaje, sordera, hiperactividad, dificultades de crecimiento y hasta conductas violentas.
Una vez en la sangre, el plomo busca compuestos que reemplazar, como el calcio, el zinc y el hierro. Pero el metal, que no cumple ninguna función en el organismo, es posible que quede depositado en los huesos, causando de esa forma osteoporosis.
El plomo entra al organismo de dos formas: por vía inhalatoria y por vía digestiva. En la primera se trata de vapor de plomo (al respirar humo de una fundición) y en la segunda polvo de plomo (al tomar agua que pasa por cañería hecha de plomo).

Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012

 

 

 

 

 

Ecuación Gómez‏

 

 

¿Un delito ambiental? ¡Denúncielo! - medio y medio
Escrito por Antonio Gustavo Gómez*
Viernes, 05 de Junio de 2009 02:50
Recurrir al Derecho Penal Ambiental es dar por sentado que las acciones civiles –sean
judiciales como el amparo o administrativas como las denuncias que a diario se hacen ante el
Poder Ejecutivo- han resultado un fracaso al menos para los casos graves de contaminación
porfiada a lo largo de decena de años. Hablo de la contaminación provocada por ejemplo por
los agrotóxicos. la minería, papeleras, ingenios o por que no, la del propio Riachuelo. La razón
mas evidente de esta urgente e imperiosa necesidad es que hoy ya se ha probado que ni
siquiera se cumplen fallos de la propia Corte Suprema de Justicia de la Nación como la del
caso Mendoza o los desmontes en Salta. La respuesta a este fracaso es bien sencilla.
En la fórmula economètrica de las empresas, la variable de ajuste ya no es el trabajo o el
salario como lo era hace cuarenta años atrás. Hoy es la contaminación.
A mas contaminación, mas ganancias.
A más ganancia mayor capital de inversión.
A mayor capital de inversión, mayor corrupción.
A mayor corrupción, mayor impunidad.
Argentina según Transparencia Internacional –ong que entre tantas cosas mide el grado de
corrupción en más de cien países- ha merecido una calificación de 2,9. La nota máxima es 10 y
países como Chile tiene 7. Y la razón principal de semejante aplazo es la impunidad donde
jueces y fiscales tenemos la máxima responsabilidad.
¿Cómo revertir esta tendencia que se acentúa en materia ambiental?. Con la participación de
la gente, de los ciudadanos de a pie, porque todos somos víctimas de la contaminación
desaforada que sufrimos. Parafraseando a un general francés: La justicia es demasiado
importante para dejarla en manos de los abogados.
En Tucumán se han dado y se están dando casos concretos para el asombro. Se puede
participar. Por ejemplo: en el caso de Minera La Alumbrera –una mina que explota una
multinacional en sociedad con el gobierno de Catamarca y agàrrese: la Universidad Nacional
de Tucumán- los vecinos afectados por la contaminación denunciaron el delito, los fiscales
federales impulsamos la causa, pero ellos fueron los que visitaron a los jueces de la Cámara
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¿Un delito ambiental? ¡Denúncielo! - medio y medio
Escrito por Antonio Gustavo Gómez*
Viernes, 05 de Junio de 2009 02:50
Federal de Tucumán en repetidas oportunidades, con muchísima insistencia. Ellos, las
víctimas, decidieron en asambleas ciudadanas que debían participar activamente en el mínimo
resquicio que les deja el sistema procesal penal argentino de administración de justicia. Y la
insistencia tuvo sus riesgos porque a pesar del marco de profundo respeto no faltó un juez que
los denunció por extorsión. A pesar de ello, los jueces de la Cámara Federal de Tucumán Dres.
Graciela Fernández Vecino, Ernesto Wayar y David Mender escucharon estas víctimas y se
logró lo que parecía imposible: Julián Rooney Vicepresidente de la empresa y Gerente fue
procesado por el delito de contaminación de la ley 24.051. Un fallo inédito en toda América.
Se puede derrotar la corrupción. Se puede proteger el ambiente mas allá del esfuerzo que
hacen muchos contaminadores y funcionarios públicos en sentido contrario. En el Día Mundial
del Ambiente mire alrededor suyo y si hay un caso de contaminación denúncielo ante el fiscal
federal mas cercano. No espera a que alguna ong o algún jurisconsulto hagan un recurso de
amparo. Organícese con sus vecinos y hagan un estricto seguimiento de ese y tantos otros
expedientes abiertos por delitos ambientales. La Tierra no puede esperar más. Por cualquier
duda los fiscales federales estamos para defender a las víctimas.
*Fiscal General de la provincia de Tucumán.

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