Overblog
Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
El polvorín

URUGUAY - IDEOLOGÍA O COMERCIO

19 Enero 2012 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

mujica-comercio.jpg

“Mujica deja la ideología de lado y busca mejorar comercio con EEUU”. Ese título destacado en la portada de El Observador me dejó triste, por varias razones que intentaré explicar.
¿Qué significa la palabra “ideología”? “Es el conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, una colectividad o una época”, dice el  diccionario que consulté. Si esa definición es exacta, lo que nos informa el diario es que  Mujica deja de lado sus fundamentos filosóficos en pro de obtener resultados económicos. ¿Cómo no ponerse triste frente a una noticia como ésta, la de una persona capaz de abandonar  sus convicciones por dinero?
Si, ya lo sé: se me dirá que no es tan así, que lo que se pretende expresar es que Mujica está dispuesto a abandonar viejas posturas antagónicas que cerrarían caminos de bienestar para nuestra nación, porque se da cuenta de lo insostenible que es para él y su partido aquel clásico discurso anti-imperialista de la izquierda uruguaya. Pero es lo mismo, dicho en otras palabras que pretenden suavizar el concepto, la esencia se mantiene. Porque no se puede seguir condenando al capitalismo como el gran generador de la injusticia social y al mismo tiempo gestionar una entrevista con Obama para pedirle que nos compre más mercadería. Entonces, si se quiere hacer mejores negocios,  el camino es abandonar la ideología, así que El Observador tiene razón. ¡Y me magino cómo lo disfruta!
A este medio de prensa como a los demás de su línea política, le encanta hacer notar el abandono ideológico que han hecho viejos referentes de la izquierda uruguaya. Percibo que esas claudicaciones son exhibidas con placer. Y eso también me entristece, porque no me gusta asistir a ese regodeo.
“Dejar la ideología de lado” para “buscar mejorar comercio con EE.UU”, es admitir que sería cierta la frase: “los negocios por un lado, la amistad por otro”. Con ese aforismo se pretende desacreditar las convicciones políticas o éticas, poniéndolas en segundo orden detrás de las conveniencias económicas. “Si venderle más a un mercado tan importante como el norteamericano significa más trabajo para mi gente, más ingresos para mi país, entonces sería un tonto si me aferrara al anti- imperialismo”, razonan algunos. Yo prefiero razonar de modo diferente: si por dinero tengo que tirar al tacho mis principios, no soy digno de respeto, porque no me estoy respetando a mi mismo. - “¡Pero los principios no se comen!”… me parece escucharlos objetar, como si fuera válido prostituirse por necesidad. La indignidad no es una opción aceptable, ni en lo personal ni en lo nacional. Por eso me deja triste un Presidente sin otra ideología que la del mercado.
De nuevo, me dirán que exagero, que no es tan así, que el socialismo ya fracasó y que en el mundo de hoy “ya no hay izquierdas ni derechas”, porque ya no estamos en los años sesenta del siglo pasado, de lo que lúcidamente se da cuenta el ex guerrillero que nos preside. Yo respeto, por supuesto, a quienes llegan a esas conclusiones, pero les advierto que ese discurso “desideologizante”  es muy conveniente a los intereses de la derecha. Como la versión que hizo correr el lobo entre las ovejas: “los animales ya no se comen entre sí, eso era antes…”   y se dio la panzada devorando el rebaño desprevenido.
No sé si hay que hablar de “izquierda” y “derecha”, o hablar de “países  centrales y periféricos”, “desarrollados y subdesarrollados”…, no sé cuál es la mejor definición, pero si tengo claro que el gobierno de USA no representa los mejores valores de la humanidad, sino todo lo opuesto. Que sigue siendo el mismo imperio opresor, invasor, saqueador, el de los Reagan y los Busch, el mayor violador del derecho internacional y el más despiadado enemigo de la paz y la justicia. ¿Cómo no voy a ponerme triste cuando mi Presidente no condena esa perversidad y por el contrario admite que no hay más remedio que rendirse ante la economía de mercado?
Si estoy equivocado, ayúdenme a corregir mi error. Si tenemos un Presidente que encontró la manera de no abandonar su ideología y profundizar su amistad con el imperio, por favor, compartan esa información, porque tal vez hay otros como yo que no lo pueden entender.
Mientras tanto, tendré que pensar que a Mujica le aplica la frase de Enrique Poncela, aquel escritor español que decía con cierto humor: “hay políticos que son como los cines de barrio, primero te hacen entrar y después te cambian el programa.”  

 

  Aníbal Terán Castromán

Compartir este post

Comentar este post