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El polvorín

Uruguay: ¡¡Primicias!! - La columna de Daniel Figares

15 Septiembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Miedo y asco en MVD
La columna de Daniel Figares.


¡¡Primicias!!

imagesLos periódicos son el segundero de la historia. Esta manecilla no sólo es, la mayor parte de las veces, de metal menos noble que las demás, sino que rara vez marcha bien –decía Schopenhauer.

“El periodismo es una profesión de riesgo. El mayor de ellos es el de morirse de hambre. Suele el común general idealizar al periodista como una especie de Superman quijotesco de las libertades, siempre dispuesto a desfacer entuertos, defender al menesteroso frente al potentado, y sacar brillo a la verdad con las teclas de su portátil. Y desconoce que la principal preocupación del periodista moderno es llegar a fin de mes.”

Así comienza el reportaje titulado “Noticia Bomba”, publicado x El País de Madrid y firmado x el periodista Ramón Muñoz el pasado 6 de septiembre.

“Dice Enric González, el mejor columnista de la prensa patria, que la creciente precariedad del periodista no es ni más ni menos grave que la de cualquier otro oficio, dígase albañil o corredor de seguros, con la diferencia que solo el informador tiene al alcance papel de prensa u ondas hercianas para contarlo”, escribe a continuación Muñoz.

“No seré yo quien le lleve la contraria al gran Enric. Tan solo haré la salvedad de que el reportero, x razón de su profesión, se codea cotidianamente con jerarcas, sean políticos, jueces o directivos de empresas. ¿Cómo no le va a temblar el pulso al humilde tribulete que lleva una dieta rica en chóped y es incondicional del Lidl y del Ikea al preguntar x sus chanchullos al cacique político de turno o al ejecutivo millonario que le convoca en el Ritz y le agasaja con percebes de Roncudo?”

La reflexión del periodista (redactor especializado en telecomunicaciones del periódico) cayó sobre la crisis de la profesión en estos tiempos de crisis, y desde el punto de vista del periodista, lo que también es otra cosa, como bien lo hace ver.


“Claro que la crisis golpea x igual a los de abajo, pero el operario de la cadena de montaje no come con el dueño de la General Motors (ahora creo que es Obama) que le cierra la planta. Sufre con los suyos la desgracia y tiene a salvo su identidad de clase.” El periodista no. “La dicotomía de saberse generalmente miserable en lo personal mientras a cada rato charla o almuerza con la élite que gobierna el mundo le crea al periodista una zozobra existencial. Ser un pobre diablo y tener la necesidad deontológica de sentirse influyente conduce a una paradoja sobre el poder casi tan irresoluble como a la que llegaron los escolásticos al plantearse la omnipotencia de Dios.”

“La justificación del periodismo es ser un contrapoder frente a los que tienen realmente el poder. Pero ¿cómo hacerlo estando en la base de la jerarquía social y laboral, despreciado cuando no vapuleado x la opinión pública x la que se quiere velar?”, se pregunta Muñoz.

Y a continuación traza dos perfiles de periodista: “Menos mal que la profesión es cada vez más saludable. Ya no hay una botella de whisky escondida en el cajón y mucho menos esos purazos de humo pestilente que se fumaban nuestros predecesores para celebrar una buena exclusiva. El nuevo periodista está abonado a la manzana (Apple, en inglés) y al Aquarius [bebida isotónica]. De hecho, yo les llamo periodistas Aquarius. Son amables con el poder, sus preguntas nunca incomodan y sus crónicas suelen tener la misma fuerza que la bebida isotónica. A veces hasta aplauden al final de las intervenciones.”

“Hay un escalón x debajo. El del periodista figurante, ese que va a las ruedas de prensa donde no se admiten preguntas. Viéndoles ahí, rodeando el atril desde donde suelta su perorata el político, me recuerdan a esos muñecotes de latón que les ponen a los futbolistas en los entrenamientos para ensayar las faltas. ¿Se imaginan que a los abogados se les prohibiera hablar en el juicio en defensa de sus clientes?”

La conclusión es amarga: “Los métodos de trabajo también han cambiado. Decía mi primer redactor jefe que el periodista siempre tiene que tener las dos manos ocupadas. La una en el teléfono, y la otra con el boli (él tenía siempre las suyas en el whisky y en el puro). Al reportero moderno ya solo le hace falta una mano: con la que maneja el ratón o twittea con el móvil. Las primicias no se las aportan las fuentes sino Google (aunque etimológicamente eso sea imposible, puesto que si ya están ahí, son primicias de otros) y las crónicas no se escriben, se twittean. Y es que ya no se buscan lectores sino seguidores.”

Habría que agregar a su análisis la figura del ‘Periodista-Funcionario de Gobierno’, que conforman un buen conglomerado en el mundo y en el Uruguay acá y ahora.

Sirva de ejemplo –y malo, de verdad-, el reciente escándalo protagonizado x el periodista Juan Ángel Fernández, afín al MPP, y ex director de Comunicaciones Institucionales del Ministerio de Ganadería y Pesca (MGAP), al trascender un informe reservado realizado en Julio del 2008, a los efectos de orientar el manejo cotidiano con la prensa de las jerarquías de esa Secretaría de Estado.

En el documento se practica un pleno ejercicio de espionaje e inteligencia sobre otros colegas y medios. Y si bien algunos de los pasajes no sorprenden en su apreciación sobre los medios y/o los profesionales que en ellos trabajan, el hecho de no hacerlos públicos debidamente los convierte en una mentira, o x los menos los hiere en su verdad (sobre todo en ‘la realidad política’ que tienen sus dichos… y que lamentablemente nos quedamos sin debatir…).

Además de la forma y el fin para el que fueron realizados, x supuesto.

Algo asqueante, sin dudas.

 

DanielFigares


(“¡Nuestro mundo civilizado no es más que una mascarada! En ella encontramos caballeros, curas, soldados, doctores, abogados, sacerdotes, filósofos y muchas cosas más. Pero no son lo que pretenden ser: son meras máscaras, bajo las cuales x regla general lo que se esconde son especuladores (money-makers). Así, uno se pone la máscara del Derecho, que ha tomado prestada del abogado, meramente para poder golpear a otro a base de bien; otro ha elegido para el mismo fin la del bien público y el patriotismo; un tercero, la de la religión y la pureza de la fe. Para fines de todo tipo más de uno se ha colocado la máscara de la filosofía, también la de la filantropía, la de la política, la del periodismo, etc.” A. Schopenhauer)

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