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El polvorín

URUGUAY - ¿QUIEN MORDIÓ A QUIEN?

30 Junio 2014 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

                                                                            
 

¿QUIEN MORDIÓ A QUIEN?

Escribo estas reflexiones en la mañana del 27 de junio, es decir antes del partido con Colombia. Como todo uruguayo, espero el triunfo de la celeste, e incluso creo que no se puede descartar un “milagro” como el de 1950. Pero…

El escándalo en torno al “mordiscón” de Luis Suárez podría ser altamente esclarecedor, siempre y cuando sacáramos las enseñanzas que la burda y aberrante -pero también clara y contundente- resolución de la FIFA puso ante los ojos de todo el mundo. Pero claro, eso depende de la “lectura” que hagamos de los datos que nos proporciona la realidad. O sea, aquello de que “todo es según el color del cristal con que se mire”. O de la vara con que se mide, la cual ya se sabe (y este ejemplo lo confirma de manera inapelable), no es la misma para todos.

Hay cosas que saltan a la vista y que hasta un ciego las puede percibir. Al igual que la reacción del “mordido”, la falta de Suárez fue una “chiquilinada” que no fue sancionada donde tenía que ser sancionada: en el campo de juego. Como tantas otras faltas, ya sea porque el árbitro no las vio, o porque no le interesó “cobrarlas”, o simplemente porque se sabe que una cancha de fútbol no es lo mismo que un escenario de ballet. Pero además, comparada con otras, la de Suarez puede considerarse casi como una caricia.

El problema es que a Suarez lo estaban esperando, y él “entró por el aro”. Gracias a ese impulso -muy humano por otra parte, ya que ser el mejor delantero del mundo no garantiza más que goles-,  le brindó a la FIFA la oportunidad que estaba necesitando: defenestrarlo y con ello debilitar el desempeño de Uruguay en el Campeonato. Precisamente porque Suarez -aparte de “mordedor” e impulsivo-, es un goleador muy peligroso (y, por lo que he podido apreciar, muy limpio para jugar). Y esa calidad como futbolista le otorga al plantel uruguayo un “plus” nada despreciable, lo cual no se aviene con la política de la FIFA (que seguramente tiene destinada la Copa del Mundo a Brasil, y que no debe estar muy satisfecha con la eliminación de España, Inglaterra e Italia). Vaya uno a saber si el “espíritu” que determinó el milagro de Maracaná en el 50 no anda sobrevolando por ahí: hay “fantasmas” difíciles de erradicar, como lo indica el hecho de que se le siga pidiendo a un hombre de 86 años como Ghigghia que vuelva a relatar lo que hizo a los 22 años.

Así que esta resolución -que, aparte de injusta y arbitraria, tiene toda la pinta de ser aleccionadora- es de carácter político (la política por encima del derecho y la justicia, no sé si les suena). Entonces, la clara lección que la FIFA le ha dado al mundo es la siguiente: las cosas son así, porque nosotros así lo queremos, y al que no le guste, a llorar al cuartito del fondo. Y a otra cosa, mariposa, que el negocio es bien claro: “por la plata baila el mono”, y los que manejamos la Caja somos nosotros. No en vano vivimos en un sistema llamado capitalismo. ¿Ta?

Se ha dicho que la FIFA es una mafia, y que esta medida es de “corte fascista”. Se ha hablado también de “atropello a los derechos humanos” (en este caso a Suarez, y por elevación, al seleccionado celeste). Ante estos comentarios me dan ganas de decir: “chocolate por la noticia”. Y agregar que, a pesar de saber todo eso, la AUF es parte de la FIFA. O sea que participamos de ese “circo romano comercializado” de la modernidad que es el Campeonato del Mundo.
Estamos en ese “baile” porque aspiramos a ser “Campeones”, y eso explica que, mientras Suarez prácticamente es tratado como “persona non grata” y retorna solo a Uruguay, la delegación uruguaya continúa en “el baile”. Pregunto: ¿no hubiera sido mucho más digno haberse retirado, solidarizándose con el compañero injustamente agredido?

Porque esto fue una verdadera agresión (y no solo al jugador), en comparación con la cual la “mordida” no pasa de ser una anécdota futbolera más. Ante semejante escándalo, ¿no hubiera valido la pena “doblar la apuesta”? Habríamos pasado a la historia como los que “no aceptamos las reglas fraudulentas de una organización mafiosa”. Claro, eso tiene su costo; pero, según se decía antes, “lo que cuesta, vale”.
A veces, es bueno retirarse a tiempo. Además, la vida es tan paradójica que, muchas veces, ganando se pierde y perdiendo se gana. Los uruguayos ya deberíamos haber aprendido esta lección, empezando por lo sucedido con el fútbol uruguayo y brasileño posterior al triunfo y derrota que significó Maracaná para unos y otros.

Pero, aparte de todo eso -y aquí es a donde quiero llegar-, la FIFA es una multinacional (o transnacional, o anacional, términos que parecen más adecuados). Dicen que la más poderosa. Escuché a un periodista deportivo diciendo que la resolución de la FIFA ha tenido “la coherencia de una organización llena de incoherencias”.

Estoy de acuerdo con que fue “coherente”, no estoy de acuerdo con lo de “incoherencia”.
Eso que el periodista llama “incoherencias” tal vez habría que aplicárselo a quienes esperan de una corporación como ésa que se comporte de acuerdo al Derecho y la Justicia. Se comportan de acuerdo a sus propios intereses, y en eso son extremadamente coherentes. Esperar otra cosa de los poderosos es ilusorio. Ilusión propia de los chicos y los débiles. De los que “se comen la pastilla” que fabrican los poderosos, y hasta terminan justificándolo.

Para terminar: ojalá los uruguayos se indignaran tanto como se han indignado en esta ocasión ante el avance de otras transnacionales, como Monsanto, Montes del Plata, UPM, BOTNIA, ARATIRÍ. 
Sobre las consecuencias que a nivel de la institucionalidad, del Derecho y de lo jurídico, el Fiscal ENRIQUE VIANA viene advirtiéndonos hace tiempo. ¿Y qué es lo que se ha hecho con este Fiscal que en este tema “se ha puesto la camiseta”?

Lo mismo que con Suarez: “sacarlo fuera de la troya” (como a la Jueza Motta).

No perdamos de vista que el fútbol, como hecho cultural, no es otra cosa que un espejo -un gran espejo- en el que se refleja la sociedad que lo produce.¿QUIEN MORDIÓ A QUIEN?

Escribo estas reflexiones en la mañana del 27 de junio, es decir antes del partido con Colombia. Como todo uruguayo, espero el triunfo de la celeste, e incluso creo que no se puede descartar un “milagro” como el de 1950. Pero…


El escándalo en torno al “mordiscón” de Luis Suárez podría ser altamente esclarecedor, siempre y cuando sacáramos las enseñanzas que la burda y aberrante -pero también clara y contundente- resolución de la FIFA puso ante los ojos de todo el mundo. Pero claro, eso depende de la “lectura” que hagamos de los datos que nos proporciona la realidad. O sea, aquello de que “todo es según el color del cristal con que se mire”. O de la vara con que se mide, la cual ya se sabe (y este ejemplo lo confirma de manera inapelable), no es la misma para todos.


Hay cosas que saltan a la vista y que hasta un ciego las puede percibir. Al igual que la reacción del “mordido”, la falta de Suárez fue una “chiquilinada” que no fue sancionada donde tenía que ser sancionada: en el campo de juego. Como tantas otras faltas, ya sea porque el árbitro no las vio, o porque no le interesó “cobrarlas”, o simplemente porque se sabe que una cancha de fútbol no es lo mismo que un escenario de ballet. Pero además, comparada con otras, la de Suarez puede considerarse casi como una caricia.


El problema es que a Suarez lo estaban esperando, y él “entró por el aro”. Gracias a ese impulso -muy humano por otra parte, ya que ser el mejor delantero del mundo no garantiza más que goles-,  le brindó a la FIFA la oportunidad que estaba necesitando: defenestrarlo y con ello debilitar el desempeño de Uruguay en el Campeonato. Precisamente porque Suarez -aparte de “mordedor” e impulsivo-, es un goleador muy peligroso (y, por lo que he podido apreciar, muy limpio para jugar). Y esa calidad como futbolista le otorga al plantel uruguayo un “plus” nada despreciable, lo cual no se aviene con la política de la FIFA (que seguramente tiene destinada la Copa del Mundo a Brasil, y que no debe estar muy satisfecha con la eliminación de España, Inglaterra e Italia). Vaya uno a saber si el “espíritu” que determinó el milagro de Maracaná en el 50 no anda sobrevolando por ahí: hay “fantasmas” difíciles de erradicar, como lo indica el hecho de que se le siga pidiendo a un hombre de 86 años como Ghigghia que vuelva a relatar lo que hizo a los 22 años.


Así que esta resolución -que, aparte de injusta y arbitraria, tiene toda la pinta de ser aleccionadora- es de carácter político (la política por encima del derecho y la justicia, no sé si les suena). Entonces, la clara lección que la FIFA le ha dado al mundo es la siguiente: las cosas son así, porque nosotros así lo queremos, y al que no le guste, a llorar al cuartito del fondo. Y a otra cosa, mariposa, que el negocio es bien claro: “por la plata baila el mono”, y los que manejamos la Caja somos nosotros. No en vano vivimos en un sistema llamado capitalismo. ¿Ta?


Se ha dicho que la FIFA es una mafia, y que esta medida es de “corte fascista”. Se ha hablado también de “atropello a los derechos humanos” (en este caso a Suarez, y por elevación, al seleccionado celeste). Ante estos comentarios me dan ganas de decir: “chocolate por la noticia”. Y agregar que, a pesar de saber todo eso, la AUF es parte de la FIFA. O sea que participamos de ese “circo romano comercializado” de la modernidad que es el Campeonato del Mundo.

Estamos en ese “baile” porque aspiramos a ser “Campeones”, y eso explica que, mientras Suarez prácticamente es tratado como “persona non grata” y retorna solo a Uruguay, la delegación uruguaya continúa en “el baile”. Pregunto: ¿no hubiera sido mucho más digno haberse retirado, solidarizándose con el compañero injustamente agredido?


Porque esto fue una verdadera agresión (y no solo al jugador), en comparación con la cual la “mordida” no pasa de ser una anécdota futbolera más. Ante semejante escándalo, ¿no hubiera valido la pena “doblar la apuesta”? Habríamos pasado a la historia como los que “no aceptamos las reglas fraudulentas de una organización mafiosa”. Claro, eso tiene su costo; pero, según se decía antes, “lo que cuesta, vale”.

A veces, es bueno retirarse a tiempo. Además, la vida es tan paradójica que, muchas veces, ganando se pierde y perdiendo se gana. Los uruguayos ya deberíamos haber aprendido esta lección, empezando por lo sucedido con el fútbol uruguayo y brasileño posterior al triunfo y derrota que significó Maracaná para unos y otros.


Pero, aparte de todo eso -y aquí es a donde quiero llegar-, la FIFA es una multinacional (o transnacional, o anacional, términos que parecen más adecuados). Dicen que la más poderosa. Escuché a un periodista deportivo diciendo que la resolución de la FIFA ha tenido “la coherencia de una organización llena de incoherencias”.


Estoy de acuerdo con que fue “coherente”, no estoy de acuerdo con lo de “incoherencia”.

Eso que el periodista llama “incoherencias” tal vez habría que aplicárselo a quienes esperan de una corporación como ésa que se comporte de acuerdo al Derecho y la Justicia. Se comportan de acuerdo a sus propios intereses, y en eso son extremadamente coherentes. Esperar otra cosa de los poderosos es ilusorio. Ilusión propia de los chicos y los débiles. De los que “se comen la pastilla” que fabrican los poderosos, y hasta terminan justificándolo.


Para terminar: ojalá los uruguayos se indignaran tanto como se han indignado en esta ocasión ante el avance de otras transnacionales, como Monsanto, Montes del Plata, UP¿QUIEN MORDIÓ A QUIEN?

Escribo estas reflexiones en la mañana del 27 de junio, es decir antes del partido con Colombia. Como todo uruguayo, espero el triunfo de la celeste, e incluso creo que no se puede descartar un “milagro” como el de 1950. Pero…


El escándalo en torno al “mordiscón” de Luis Suárez podría ser altamente esclarecedor, siempre y cuando sacáramos las enseñanzas que la burda y aberrante -pero también clara y contundente- resolución de la FIFA puso ante los ojos de todo el mundo. Pero claro, eso depende de la “lectura” que hagamos de los datos que nos proporciona la realidad. O sea, aquello de que “todo es según el color del cristal con que se mire”. O de la vara con que se mide, la cual ya se sabe (y este ejemplo lo confirma de manera inapelable), no es la misma para todos.


Hay cosas que saltan a la vista y que hasta un ciego las puede percibir. Al igual que la reacción del “mordido”, la falta de Suárez fue una “chiquilinada” que no fue sancionada donde tenía que ser sancionada: en el campo de juego. Como tantas otras faltas, ya sea porque el árbitro no las vio, o porque no le interesó “cobrarlas”, o simplemente porque se sabe que una cancha de fútbol no es lo mismo que un escenario de ballet. Pero además, comparada con otras, la de Suarez puede considerarse casi como una caricia.


El problema es que a Suarez lo estaban esperando, y él “entró por el aro”. Gracias a ese impulso -muy humano por otra parte, ya que ser el mejor delantero del mundo no garantiza más que goles-,  le brindó a la FIFA la oportunidad que estaba necesitando: defenestrarlo y con ello debilitar el desempeño de Uruguay en el Campeonato. Precisamente porque Suarez -aparte de “mordedor” e impulsivo-, es un goleador muy peligroso (y, por lo que he podido apreciar, muy limpio para jugar). Y esa calidad como futbolista le otorga al plantel uruguayo un “plus” nada despreciable, lo cual no se aviene con la política de la FIFA (que seguramente tiene destinada la Copa del Mundo a Brasil, y que no debe estar muy satisfecha con la eliminación de España, Inglaterra e Italia). Vaya uno a saber si el “espíritu” que determinó el milagro de Maracaná en el 50 no anda sobrevolando por ahí: hay “fantasmas” difíciles de erradicar, como lo indica el hecho de que se le siga pidiendo a un hombre de 86 años como Ghigghia que vuelva a relatar lo que hizo a los 22 años.


Así que esta resolución -que, aparte de injusta y arbitraria, tiene toda la pinta de ser aleccionadora- es de carácter político (la política por encima del derecho y la justicia, no sé si les suena). Entonces, la clara lección que la FIFA le ha dado al mundo es la siguiente: las cosas son así, porque nosotros así lo queremos, y al que no le guste, a llorar al cuartito del fondo. Y a otra cosa, mariposa, que el negocio es bien claro: “por la plata baila el mono”, y los que manejamos la Caja somos nosotros. No en vano vivimos en un sistema llamado capitalismo. ¿Ta?


Se ha dicho que la FIFA es una mafia, y que esta medida es de “corte fascista”. Se ha hablado también de “atropello a los derechos humanos” (en este caso a Suarez, y por elevación, al seleccionado celeste). Ante estos comentarios me dan ganas de decir: “chocolate por la noticia”. Y agregar que, a pesar de saber todo eso, la AUF es parte de la FIFA. O sea que participamos de ese “circo romano comercializado” de la modernidad que es el Campeonato del Mundo.

Estamos en ese “baile” porque aspiramos a ser “Campeones”, y eso explica que, mientras Suarez prácticamente es tratado como “persona non grata” y retorna solo a Uruguay, la delegación uruguaya continúa en “el baile”. Pregunto: ¿no hubiera sido mucho más digno haberse retirado, solidarizándose con el compañero injustamente agredido?


Porque esto fue una verdadera agresión (y no solo al jugador), en comparación con la cual la “mordida” no pasa de ser una anécdota futbolera más. Ante semejante escándalo, ¿no hubiera valido la pena “doblar la apuesta”? Habríamos pasado a la historia como los que “no aceptamos las reglas fraudulentas de una organización mafiosa”. Claro, eso tiene su costo; pero, según se decía antes, “lo que cuesta, vale”.

A veces, es bueno retirarse a tiempo. Además, la vida es tan paradójica que, muchas veces, ganando se pierde y perdiendo se gana. Los uruguayos ya deberíamos haber aprendido esta lección, empezando por lo sucedido con el fútbol uruguayo y brasileño posterior al triunfo y derrota que significó Maracaná para unos y otros.


Pero, aparte de todo eso -y aquí es a donde quiero llegar-, la FIFA es una multinacional (o transnacional, o anacional, términos que parecen más adecuados). Dicen que la más poderosa. Escuché a un periodista deportivo diciendo que la resolución de la FIFA ha tenido “la coherencia de una organización llena de incoherencias”.


Estoy de acuerdo con que fue “coherente”, no estoy de acuerdo con lo de “incoherencia”.

Eso que el periodista llama “incoherencias” tal vez habría que aplicárselo a quienes esperan de una corporación como ésa que se comporte de acuerdo al Derecho y la Justicia. Se comportan de acuerdo a sus propios intereses, y en eso son extremadamente coherentes. Esperar otra cosa de los poderosos es ilusorio. Ilusión propia de los chicos y los débiles. De los que “se comen la pastilla” que fabrican los poderosos, y hasta terminan justificándolo.


Para terminar: ojalá los uruguayos se indignaran tanto como se han indignado en esta ocasión ante el avance de otras transnacionales, como Monsanto, Montes del Plata, UPM, BOTNIA, ARATIRÍ. 

Sobre las consecuencias que a nivel de la institucionalidad, del Derecho y de lo jurídico, el Fiscal ENRIQUE VIANA viene advirtiéndonos hace tiempo. ¿Y qué es lo que se ha hecho con este Fiscal que en este tema “se ha puesto la camiseta”?


Lo mismo que con Suarez: “sacarlo fuera de la troya” (como a la Jueza Motta).


No perdamos de vista que el fútbol, como hecho cultural, no es otra cosa que un espejo -un gran espejo- en el que se refleja la sociedad que lo produce.


Después, “cuando todo el pescado esté vendido”, a llorar al cuartito del fondo y a pedir coherencias que no estaban en el libreto de los que escriben el libreto y manejan los piolines. Antes había un dicho: “golpeá que te van a abrir”.


Actualizándolo, diría: “golpeá y vas a ver la pelota que te van a dar


BOLIVAR VIANAM, BOTNIA, ARATIRÍ. 

Sobre las consecuencias que a nivel de la institucionalidad, del Derecho y de lo jurídico, el Fiscal ENRIQUE VIANA viene advirtiéndonos hace tiempo. ¿Y qué es lo que se ha hecho con este Fiscal que en este tema “se ha puesto la camiseta”?


Lo mismo que con Suarez: “sacarlo fuera de la troya” (como a la Jueza Motta).


No perdamos de vista que el fútbol, como hecho cultural, no es otra cosa que un espejo -un gran espejo- en el que se refleja la sociedad que lo produce.


Después, “cuando todo el pescado esté vendido”, a llorar al cuartito del fondo y a pedir coherencias que no estaban en el libreto de los que escriben el libreto y manejan los piolines. Antes había un dicho: “golpeá que te van a abrir”.


Actualizándolo, diría: “golpeá y vas a ver la pelota que te van a dar


BOLIVAR VIANA

Después, “cuando todo el pescado esté vendido”, a llorar al cuartito del fondo y a pedir coherencias que no estaban en el libreto de los que escriben el libreto y manejan los piolines. Antes había un dicho: “golpeá que te van a abrir”.

Actualizándolo, diría: “golpeá y vas a ver la pelota que te van a dar

BOLIVAR VIANA

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arlette 07/01/2014 01:39


Ojalá los uruguayos se indignaran tanto como se han indignado en esta ocasión ante el avance de otras transnacionales, como Monsanto, Montes del
Plata, UP


¿QUIEN  ESTA MORDIENDO  A QUIEN?

arlette 07/01/2014 01:36


EXCELENTE ARTICULO


SACARON A LA JUEZA MOTA Y EL FISCAL VIANA DELA TROYA


Y AHORA?????????


Mientras  tanto Mujica anda por los foros internacionales condenando el capitalisto y el despilfarro de los recursos naturales, el que gobierna al país autoriza dos
nuevas plantas de celulosa y la explotación minera de gran porte. ,con semejantes vigas en el ojo, no debería andar por el mundo señalando defectos visuales.