Overblog
Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
El polvorín

Uruguay: SANTIAGO RODRIGUEZ MUELA, su crímen sigue impune.

25 Mayo 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Nelson Santiago Rodriguez Muela tenía 22 años, casado, un hijo, militante del PCR y obrero de ANCAP donde militaba sindicalmente. Culminaba sus estudios en el nocturno del liceo Nº 8, de 8 de Octubre y Garibaldi, frente al actual Ministerio de Defensa.

El 1º de marzo de 1972 asumía como presidente de la República Juan M. Bordaberry, vicario de Pacheco Areco y regía el estado de guerra interno.
Ese mismo año, la noche del 11 de agosto, Santiago participaba de una asamblea de estudiantes, profesores y padres cuando fue cobardemente asesinado.
Una patota de catorce fascistas integrantes de la JUP irrumpieron en el liceo y uno de ellos le dispara por la espalda mientras Santiago corría en busca de una silla para defenderse.

Entre los presuntos implicados, cobró especial notoriedad el mayor retirado Enrique Mangini, alias "el zapato", quien custodiando a Iván Paulós entró a un juzgado civil portando impunemente un arma de fuego que hizo visible. Mangini era militante de la JUP en sus años de estudiante, hoy es custodio y amigo personal de violadores de derechos humanos que cometieron crímenes de lesa humanidad.

La JUP y los ESCUADRONES DE LA MUERTE ya existían antes del golpe de Estado, la JUP era una organización de extrema derecha que centraba su odio contra organizaciones de izquierda y especialmente contra estudiantes. Tenían audiciones radiales, espacios en diarios, sus propios arsenales y hasta recibían adiestramiento. Había grupos de civiles y también de uniformados camuflados de civil que salían a patotear y en muchos casos tomaban las calles para asesinar estudiantes.
Delatores de la CIA, policías arrepentidos, desertores, investigadores y víctimas coinciden en que estos grupos ilegales estaban amparados por el gobierno de Pacheco Areco y que estos escuadrones en Latinoamérica eran apoyados y financiados por la CIA estadounidense.

EL CUSTODIO
La figura del mayor retirado Enrique Mangini Usera había logrado notoriedad el pasado 30 de octubre de 2007 cuando se mostró como guardaespaldas del general Iván Paulós, quien ese día debió declarar en el juzgado de Misiones 1469 por la causa de los traslados ilegales y desapariciones de 1978 que instruyen el juez penal de 19º Turno, Luis Charles, y la fiscal Mirtha Guianze.
Mangini apareció arengando a un grupo de militares jubilados que se concentró junto al vallado desplegado en la calle Misiones, para solidarizarse con el veterano militar que por primera vez se había visto obligado a comparecer ante la Justicia uruguaya.
El anónimo custodio parecía ese día un simple y voluntarioso agente de seguridad bajo las órdenes del conocido represor coronel Eduardo Ferro, asesino del escribano Fernando Miranda en 1974 y jefe del operativo de secuestro de Lilián Celiberti y Universindo Díaz en Porto Alegre en 1978, entre otros crímenes de lesa humanidad. .
Sin embargo, Mangini haría los méritos para desplazar al torturador y al propio Paulós de las portadas de los diarios del día siguiente. Mangini arengó a los viejos militares a gritar consignas y exhibía sin pudor una pistola calzada en una funda de cuero. Fue identificado por “La República”, era el asesino del estudiante Santiago Rodríguez Muela en 1972.
Militante de la Juventud Uruguaya de Pie (JUP) en sus estudiantiles años en el Liceo Bauzá, terminó por ingresar al Ejército en 1975, en el arma de Caballería. Egresó como alférez en 1979 y ascendió a teniente segundo en 1981, tiempo en el que estuvo asignado al Regimiento de Caballería Blindado No. 2, con asiento en Durazno. Con el grado de capitán, pasó al Regimiento “Blandengues de Artigas” de Caballería No. 1, bajo el mando de dos connotados miembros de la Logia Tenientes de Artigas: entre 1991 y 1992 el coronel Manuel Fernández (ascendido a general por el presidente Luis A. Lacalle) y de 1993 a 1994 el entonces coronel Gilberto “Pilín” Vázquez, hoy procesado por crímenes de lesa humanidad.
Custodio de presidentes desde el Fortín de la Avenida General Flores, el “Zapato” Mangini, como lo apodaron, fue cómplice de las historias y secretos que en el casino de oficiales narraban sus mandos. Incluso, llegó a participar en el combate a la represión sin llegar a estar uniformado.
Entre 1997 y 1998 el presidente Julio María Sanguinetti le asignó con el grado de mayor (1982) el mando de la Base Antártica Artigas en la Isla Rey Jorge de las Shetland del Sur y luego, entre 2001 y 2002 fue designado observador militar para las Misiones de Paz de la ONU en Sierra Leona, África.
Hoy maneja desde su domicilio en la calle Bernardina Fructuoso de Rivera, la onda XC8BBA con la que ha llegado a integrar la directiva de la asociación Radio Grupo Sur y a través de la cual es parte de grupos de e-mail y radioclubes a nivel internacional.
Sin embargo, Mangini nunca se destacó por su estudio como militar, al punto que no lograría ascender del grado de mayor y debió pasar a retiro obligatorio el 1º de julio de 2002 “por alcanzar la edad máxima prevista para la permanencia en situación de actividad en su grado”, según la Resolución del Ministerio de Defensa No. 49.772 del 28 de junio de 2002.
Mangini siempre logró la protección de sus mandos, que incluso llegaron a solicitar al presidente Jorge Batlle y el ministro Yamandú Fau una ampliación de su estadía en Sierra Leona, aún después de su obligatorio pase a retiro.
Mangini fue decimocuarto comandante de la Base Antártica uruguaya, y tras su retiro llegó incluso a dar charlas y mostrar diapositivas de los hielos y pingüinos del sur a escolares de la Escuela No. 51 República de Paraguay.
Antes de su ingreso a las fuerzas armadas, Enrique Mangini Usera había vivido otro incidente que sólo habría confesado a pocos de sus más íntimos y a algunos de sus admirados mandos.
Mangini Usera fue uno de los militantes de la JUP que ingresó en la noche del 11 de agosto de 1972 al Liceo No. 8 donde fue asesinado por la espalda el estudiante Santiago Rodríguez Muela. “¡Qué cagada que tuve que gastar una bala en eso!”, habría dicho alguna vez en una reunión familiar, algo excedido de copas. (Info "La República")

La muerte de Santiago fue deliberada e ilegal, fue a causa de su ideología y actividad política, por lo tanto este delito no prescribe por ser de lesa humanidad. El homicidio aún sigue impune mientras su asesino camina libremente por las calles de nuestra ciudad.
Por él y por todos, seguimos exigiendo Verdad, Justicia y Nunca Más!
Mayor (r) Enrique Mangini
Gral. (r) Iván Paulós
Cap. Eduardo Ferro
Gracias Marys Yic

Compartir este post

Comentar este post