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El polvorín

Venezuela: La Energía Nuclear es una propuesta capitalista

20 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Las corporaciones que se dedican a la industria nuclear y sus fuertes lobbys y propagandistas, han hecho creer que la energía nuclear es la más limpia y será “La Energía del Futuro”.
F. David Arráez Y. | Para Kaos en la Red | 18-11-2010

 

Al final de la Segunda Guerra Mundial, Alemania aceleraba sus planes para concluir el desarrollo de la Bomba Atómica. Los servicios de inteligencia de los aliados, fundamentalmente los ingleses y estadounidenses, estaban detrás de ese objetivo del Tercer Reich; se realizaron numerosas operaciones de saboteos a los planes industriales alemanes, fue bombardeada la planta de fertilizantes Norsk Hydro en Vemork ubicada en la invadida Noruega que tenía como subproducto “Agua Pesada” la cual era indispensable para el reactor donde los alemanes estaban acumulando Plutonio-239 para llegar a la masa crítica que necesitaba la Bomba; Alemania había escogido el camino más difícil y lento al empeñarse en utilizar el agua pesada como moderador, pudiendo usar grafito para tal fin.

Un error en la medición realizada para determinar la capacidad de absorción neutrónica del grafito, cometido por uno de sus científicos más brillantes, Walther Bothe, hizo que se cerrara ese camino. Sobre este incidente se han creado dos conjeturas: Una, que se produjo debido a la contaminación con boro del instrumento de calibración, el cual originó el error en la medición y otra que Bothe quien era casado con una rusa y odiaba el concepto nazi de la “física aria” habría saboteado el programa.

El bando que obtuviera primero esa terrible arma con la capacidad práctica para su uso, adquiriría una ventaja que podría inclinar el balance de la guerra a su favor, pudiendo vencer al enemigo o tal vez llegar a un tratado de paz favorable a sus intereses. Alemania no pudo concluir ese desarrollo a tiempo; lo demás es historia conocida.

Los EE.UU. sí lo habían logrado, tenían los recursos suficientes y trabajaron con los dos métodos en el Proyecto Manhattan. Se sentían poseedores únicos de esa infernal arma, tenían las Bombas y la capacidad aérea para utilizarla; el Presidente Franklin D. Roosevelt había fallecido, lo sucedería el anticomunista Harry Truman, Japón prácticamente estaba derrotado; la mesa estaba servida para que los sectores industriales belicistas presionaran y se hiciera la prueba en vivo del poder destructivo de esa arma; también era necesario contener el avance de la URSS, su verdadero enemigo.

Así, en una acción genocida, fue lanzada la primera bomba atómica de Uranio-235 el 6 de agosto de 1945 sobre un objetivo civil, la ciudad industrial de Hiroshima; luego, tres días después, el 9 de agosto de 1945 fue lanzada la segunda bomba atómica sobre Nagasaki, esta fue de Plutonio-239. Algunos analistas especulan que si el Presidente de los EE.UU hubiese sido Franklin D. Roosevelt, no se habrían cometido esos genocidios; no estamos tan seguros de ese análisis, en todo caso esas opiniones pertenecen al campo de la ucronía.

Cuando los EE.UU. comprobaron que ya no eran los únicos en el dominio de la tecnología nuclear ya que la URSS también dominaba esa ciencia y había desarrollado vectores de gran alcance y que las armas atómicas habían pasado de ser“armas ofensivas” a “armas disuasivas”; decidieron incursionar en el gran negocio en que se iba a convertir la industria nuclear.

El Presidente Dwight Eisenhower anuncia en 1953, el programa “Átomos para la Paz” que inaugura el formidable negocio de la tecnología nuclear para las grandes corporaciones de la industria bélica-civil. Por un lado, la producción masiva de armas nucleares que sólo servirán para almacenarlas en silos y así incrementar sus inventarios en una carrera armamentista absurda, ya que la capacidad destructiva de esos arsenales pueden terminar varias veces con la vida en el Planeta, aunque es muy rentable para las corporaciones; por el otro lado se inicia el uso de la energía nuclear para la producción de electricidad con el desarrollo de las plantas Nucleoeléctricas o también llamadas Termonucleares que constituyen un jugoso negocio para las corporaciones.

En 1954 se aprueba en los EE.UU. la Ley de Energía Atómica que regulará el nuevo negocio y los términos para la transferencia de esa tecnología a los “socios” del nuevo imperio norteamericano. Una particularidad de este negocio es que requiere de nutridos subsidios estatales para la construcción de las plantas y la producción del combustible necesario para su operación.

Las corporaciones que se dedican a la industria nuclear y sus fuertes lobbys y propagandistas, han hecho creer que la energía nuclear es la más limpia y será “La Energía del Futuro”.

En mayo del 2001 el Grupo Nacional para el Desarrollo de Política Energética (NEPD), presidido por el inefable Dick Cheney hacía su propuesta “La Política Nacional de Energía debe ayudar al sector privado en todo lo necesario y a los gobiernos estatales y locales para la promoción y distribución fiable, viable y ecológica de la Energía del Futuro......los EE.UU. debe impulsar las energías limpias como la nuclear la cual es la energía alternativa de mayor peso, potencia y de cero emisiones de gases de efecto invernadero”. También Sarcozy, quien promueve el negocio nuclear francés, ha repetido el slogan de Dick Cheney “La Energía Nuclear es la Energía del Futuro”

A la Opinión Pública le han hecho creer que los únicos accidentes notables que han ocurrido en plantas nucleares han sido en Chernobyl (Ucrania) en 1986 y en la central Three Mile Island en Pensilvania (EE.UU.) en 1979, pero no es así; han sucedido muchos más accidentes con diferentes características. Veamos:


En 1993, ocurre un accidente en la planta Tomsk-7 (Rusia); en diciembre de 1995 en la central de Monju (Japón) hubo una fuga de sodio que al combinarse con el oxígeno, produjo elevadas temperaturas que pudo ocasionar un grave derrame de material radioactivo, producto de las protestas de los ciudadanos japoneses, el Tribunal Superior de Nagoya ordenó el cierre de la central, aunque en el 2005 el Tribunal Supremo de Japón dio luz verde para reabrirlo; en 1998 el reactor francés Civaux liberó 300 metros cúbicos de refrigerante radioactivo; en 1999 ocurre un suceso de criticidad en el reactor de Tokai-Daini (Japón) cuando reprocesaban combustible “quemado”; en febrero de 2002 se produce un incendio en los cimientos de la planta de o­nagawa (Japón) debido a una perforación accidental cuando se realizaba una inspección; en abril del 2003 en la planta Paks (Hungría) se rompieron 30 varillas que contenían 3,6 toneladas de Uranio “quemado”, hasta donde sepamos no ha habido solución a este accidente; en la planta de Hamaoka (Japón) han ocurrido varios accidentes desde que inició su operación en marzo de 1976; el 16 de julio de 2007 a consecuencia del terremoto ocurrido en esa fecha el complejo nuclear más grande del mundo Kashiwazaki-Karigua (Japón) sufrió 67 tipos de daños de los cuales 15 corresponden a fugas radioactivas.

Sería muy extenso describir en este artículo los más de 20 accidentes que se conocen, sólo nombraremos los países donde se han producido los eventos: EE.UU., URSS (actualmente Federación Rusa), Canadá, Japón, Gran Bretaña, Suiza, Alemania, España, Brasil y Argentina.

Ahora nos vamos a referir a la primera parte del ciclo nuclear (input), la extracción de los minerales, fundamentalmente Uranio, los cuales se van a procesar para obtener el combustible específico de acuerdo a la tecnología empleada en el diseño de los reactores que pueden ser: Reactor de Agua Pesada (HWR), de Agua Presurizada (PWR), de Agua en Ebullición (BWR), de Alta Temperatura Refrigerado a Gas (HTGR), Reactores Candu (PHWR) de Agua Pesada Presurizada, (Puede usar como combustible Uranio-233 obtenido a partir del Torio), de moderador de Grafito, de moderador de Sodio Metálico y otras versiones modificadas de las anteriores.

Ahora bien, para obtener la materia prima con la cual se va fabricar los diferentes tipos de combustibles nucleares hay que realizar un trabajo intenso de minería en los yacimientos de Uranio y otros minerales. En la actualidad hay 50 yacimientos de Uranio en explotación en 16 países; las principales reservas de Uranio se encuentran en: Australia, Kazajstán, Canadá, Sudáfrica y EE.UU. El negocio de la minería de Uranio se expande en nuevas minas ubicadas en países como Rusia, India, Namibia, Nigeria y Brasil.

Según los cálculos realizados de la extracción minera, hay que remover un promedio de una tonelada métrica de rocas y tierra para obtener un kilogramo de Uranio, del cual sólo el 0,7% es Uranio-235, el resto es de Uranio-238 el cual no es fisible, es decir, de la remoción de una tonelada de roca obtenemos 7 gramos de Uranio-235. Por esa razón afirmar que la Energía Nuclear es limpia y que no emite gases de efecto invernadero constituye una gran mentira de los promotores de ese negocio; para realizar toda esa actividad minera se utiliza maquinarias pesadas como excavadoras, retroexcavadoras, tractores, palas mecánicas, camiones roqueros, plantas moledoras, plantas procesadoras de ese material.

Todas estas maquinarias utilizan combustibles de origen fósil que emiten CO2 y otros gases, además del uso de ácidos o técnicas de digestión alcalina hacen que esta actividad extractiva sea altamente contaminante, pues libera Radón y Radio-226, causantes de cáncer.

Los trabajadores de las minas de Uranio reciben anualmente radiaciones superiores de 30 a 100 veces las permitidas por los organismos internacionales de la salud.

Las reservas conocidas de Uranio ascienden a 5,5 millones de toneladas métricas (TM). La producción mundial de Uranio se ubica según datos de diferentes agencias en aproximadamente 50.000 Toneladas métricas que cubre el 60% de la demanda mundial actual para las centrales nucleares en servicio, el 40% restanteproviene del desmantelamiento de ojivas atómicas por obsolescencia o por tratados de reducción de armas nucleares y por enriquecimiento de combustible “quemado”.

No podemos pues olvidarnos que la industria de la minería es una de las más depredadoras y esclavizadoras del Planeta.

Como cierre del Ciclo Nuclear está la actividad del manejo de los desechos (output), después del “quemado” del combustible nuclear, se produce un decaimiento de la potencia de dicho combustible, pero se han producido en la reacción isótopos más radioactivos que el material “fresco” que necesitan de cientos a millones de años para cesar su actividad radioactiva. La industria nuclear aún no ha resuelto satisfactoriamente el manejo de esos desechos; ha enriquecido el material “quemado” para reutilizarlo, pero creando un desecho residual más contaminante.

Lo peor del asunto es que el complejo industrial militar ha usado desechos como el Uranio empobrecido para utilizarlo como blindaje a los proyectiles lo cual va aumentar su capacidad de penetración, ya lo han probado en la última “Guerra de los Balcanes” acaecida a fines del siglo XX e inicio del siglo XXI, en la Guerra del Golfo, en Irak y en Afganistán, contaminando todos esos territorios y a sus propios soldados.

A partir de esta sencilla y somera descripción del negocio de la industria nuclear, podemos afirmar que la Energía Nuclear como fuente primaria, no es limpia, no es renovable, no garantizan una seguridad confiable y satisfactoria, los daños causados por accidentes operativos no sólo tienen consecuencia en el momento, sino también en el mediano y largo plazo. La Energía Nuclear no es “La Energía del Futuro” como lo han dicho Dick Cheney, Sarkozy, Tony Blair y voceros de las corporaciones de Energía Nuclear. Aproximadamente en la actualidad están 440 plantas Nucleoeléctricas en servicio en 30 países generando más o menos 380.000 MWe.

Por haber cumplido su vida útil, obsolescencia de la tecnología usada, accidentes o riesgos posibles, hay aproximadamente 117 plantas Termonucleares fuera de servicio o clausuradas. En construcción hay más o menos 42 plantas en 12 países, proyectadas y aprobadas 94 plantas en 18 países, en estudios de factibilidad 223 plantas en 29 países.

Después de 30 años de paralización de la construcción de nuevas centrales nucleares hay un “renacer” del uso de esta fuente energética; incluso en Alemania que habían planificado y legislado para que en el año 2020 todas la Nucleoeléctricas estuvieran fuera de servicio, ya que con el desarrollo e implementación de verdaderas fuentes alternativas, limpias y renovables se podía sustituir su aporte a la matriz eléctrica, la Canciller Angela Merkel solicitó una extensión del plazo. Alemania produce aproximadamente 21.000 MWe a través de sus parques eólicos, liderizando en el mundo el uso de esa fuente; junto a España, Dinamarca y otros países, Europa produce el 75% de la energía eólica mundial.

El capitalismo sufre una enfermedad congénita, “La Bulimia Energética”;en siglo y medio se ha consumido la mitad de las reservas de petróleo liviano, parte importante de las reservas de gas y de carbón mineral. La disponibilidad de fuentes energéticas abundantes y “baratas” ha hecho posible la construcción de una sociedad caracterizada por el derroche, la ineficiencia, la incapacidad de gestionar la demanda en forma racional a los intereses de la humanidad.

Las verdaderas fuentes renovables no se han desarrollado mucho más debido a los intereses de las grandes corporaciones petroleras que dominan el negocio energético y mantienen los precios de los hidrocarburos sometidos a la supuesta “ley de la oferta y la demanda” en un “mercado libre” que manejan a su antojo y que no contempla el agotamiento de esos recursos no renovables, el factor principal de valoración de los hidrocarburos son las reservas y no los inventarios como nos quieren hacer creer.

Como el Talón de Aquiles del imperio capitalista es el “crecimiento económico”, sin el cual no puede sostenerse y para poder sustentar ese crecimiento anárquico necesita cada vez más energía, hace cualquier cosa; invade países con reservas energéticas, promueve derrocamientos de gobiernos que defienden sus soberanías y que no están dispuestos a entregarles sus recursos, bloquean naciones para asfixiar sus economías, violentan leyes internacionales, manipulan la opinión pública mundial, en fin, no se para en ninguna consideración que tome en cuenta los daños causados al Planeta y a la Humanidad, sólo le interesa satisfacer sus mezquinos intereses.

Estamos convencidos de que la crisis energética se va a agudizar en los próximos años, debido al agotamiento de las reservas de hidrocarburos livianos y el aumento de los costos de extracción de yacimientos exhaustos, perforaciones riesgosas y costosas en el lecho marino ( Accidente de BP en el Golfo de México), en sitios inhóspitos como el Ártico y reservas de hidrocarburos pesados como las arenas asfálticas de Canadá; todo esto ha conducido a los países capitalista centrales a insistir de nuevo en la energía nuclear como solución a esta crisis argumentando que no emite CO2.

Por esa razón decimos que la energía nuclear es la propuesta capitalista a la crisis energética, es correr la arruga, el Uranio y otros minerales radioactivos son recursos naturales no renovables. Dicen alguno “expertos” que hay Uranio para más de 100 años con la extracción actual, entonces cuando hayan puesto en servicio más de 1000 reactores de mayor potencia, la duración de las reservas de Uranio será mucho menor.

En Venezuela se ha armado un escándalo mediático por el anuncio del Presidente Chávez de la firma de un acuerdo con la Federación Rusa para la instalación de una o varias Plantas Nucleoeléctricas que producirían 4.000 MWe iniciándose el programa con la construcción de un primer reactor de 500 MWe que utilizará como combustible “Uranio Enriquecido”.

La oposición apátrida como siempre se ha opuesto con argumentos falaces, producto de su irracional postura o de una ignorancia supina sobre el tema. Dicen que Venezuela lo que quiere es poseer armas nucleares, pasan por alto con cinismo y/o ignorancia que Venezuela es signataria del “Tratado de no Proliferación de Armas Nucleares” y del El Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe (más conocido comoTratado de Tlatelolco)que establece una América libre de armas nucleares desde México hasta la Patagonia incluyendo el Caribe, exceptuando a EE.UU. y Canadá. 

De parte de los sectores que apoyan al Gobierno Bolivariano también observamos una postura acrítica, aceptación automática que no ayuda en nada al gobierno y a su líder. Hace falta un debate enriquecedor, sin dogmas. Por nuestra parte no tenemos ningún problema en aceptar consideraciones geopolíticas, científicas u otras que nos permitan cambiar de opinión. Sabemos que al Presidente Chávez lo mueven sinceramente los intereses más caros de la Patria. 

Las preguntas que nos tenemos que hacer son:

 

¿Venezuela debe incursionar en la tecnología nuclear?

 

Nuestra respuesta es si.

 

¿Necesitamos la energía nuclear para producir electricidad?

 

Nuestra respuesta es no.

Veamos: Venezuela necesita un Reactor Nuclear de Investigación donde se produzcan los diferentes isótopos necesarios para una gran variedad de usos. En la Medicina Nuclear para equipos de Radioterapias en la lucha contra el cáncer, en equipos avanzados de diagnósticos de patologías, en equipos avanzados de imaginología como el PET (Positron Emission tomography), en la esterilización de instrumental quirúrgico; en la industria alimenticia para la conservación de alimentos con irradiaciones Gamma; en la agricultura para el mejoramiento de semillas y fertilizantes; en la ganadería para el mejoramiento de vacunas; en la industria petrolera para medir densidades y otras aplicaciones; en telemetría submarina; en hidrología isotópica; en fin son muy variados los beneficios que obtienen en la aplicación pacífica de la Tecnología Nuclear.

Sería interesante que ese reactor de investigación utilizara el Torio como combustible una vez transmutado a Uranio-233, pues parece ser que tenemos buenas reservas de ese mineral.

En coordinación con el reactor de investigación, Venezuela debería crear un Instituto Avanzado de Ciencias Nucleares, podría llamarse Instituto Avanzado de Investigación y Ciencias Nucleares Humberto Fernández Morán en justicia a ese insigne venezolano que fue estigmatizado por los adecos como “perezjimenista”

En relación a la respuesta negativa a la instalación de plantas nucleoeléctricas decimos lo siguiente: A consecuencia de la crisis que sufrimos en el suministro eléctrico este año debido al “Fenómeno del Niño” que prolongó el verano y nos puso al borde de una parálisis del sistema hidroeléctrico del Caroní, aunado a los diversos saboteos de los sectores políticos apátridas, los venezolanos pudimos conocer las debilidades de nuestro sistemas de generación, transmisión y distribución eléctrica, el Gobierno Bolivariano tomó el sartén por el mango, creó el Ministerio Popular para la Energía Eléctrica y puso al frente del mismo a uno de sus mejores cuadros, Alí Rodríguez, se reunificó a las diferentes empresas publicas fusionándolas en la Corporación Eléctrica Nacional, se atendió la crisis acelerando los “Proyectos Estructurantes” tanto de generación como transmisión y distribución, se instalaron decenas de grupos electrógenos bajo el concepto de “Generación Distribuida” con la asesoría del gobierno hermano de Cuba. Consideramos que estos grupos electrógenos debe ser utilizados en casos de emergencia y no conectados permanentemente al sistema, pues resultan muy o­nerosos y contaminantes por el combustible que usan (gasoil), además de la complejidad para entrar en sincronía con el Sistema Interconectado Nacional.

Venezuela posee una de las mayores reservas de gas natural del mundo, las plantas generadoras de electricidad a gas con la tecnología de “Ciclo Combinado” son muy eficientes ya que se obtiene un tercio más de generación al aprovechar el calor producido en las turbinas a gas, que en vez de disiparlo, se utiliza para producir vapor de agua el cual moverá una o más turbinas a vapor, existen diferentes modos de “Ciclo Combinado”. El gas natural es contaminante pero en menor grado que los combustibles líquidos.

Con la culminación de la hidroeléctrica de Tocoma, la hidroeléctrica de La Vueltosa y la Leonardo Ruiz Pineda en Táchira, Venezuela cierra los proyectos de generación Gran-Hidroeléctrica, nos queda todavía la Mini-Hidroeléctrica que pudiera manejarse bajo el concepto de “Generación Distribuida”.

Con la puesta en servicio de los “Proyectos Estructurantes” tanto de generación como transmisión y distribución complementado con una política de ahorro energético, y cero despilfarros, Venezuela tendría un sistema eléctrico equilibrado de transición hasta que podamos tener una matriz de generación eléctrica basada en verdaderas fuentes de energías limpias y renovables.

Los bombillos ahorradores que se suministraron a través de La Misión Energía son equivalentes a montar las dos centrales Nucleoeléctricas que están en servicio en la hermana República de Argentina (Atucha I y Embalse Río Tercero).

Para que puedan ser un ahorro efectivo se hace necesario su oportuna reposición y el manejo adecuado de los bombillos dañados (desechos) por su contenido de mercurio altamente contaminante y suplir por nuevas tecnologías no mercuriales que ya están en disponibilidad o en proceso de industrialización como serían el uso de Leds o en el próximo futuro con hidrógeno.

El ahorro a través de la racionalización del uso de la energía eléctrica, la toma de conciencia de nuestro pueblo en el tema energético es una tarea de primer orden para las comunidades organizadas. Las Mesas de Energía tienen que dar un salto cualitativo y ser vanguardia en la promoción de esa “conciencia energética popular”.

Venezuela posee una potencialidad en energía eólica inmensa, sólo en la península de la Guajiray Paraguaná se estima en 10.000 MWe además de otras regiones donde la velocidad del viento supere los 8 metros por segundo y se mantenga durante buena parte del año. Actualmente se está haciendo un mapa de vientos para definir con precisión nuestra potencialidad en este recurso renovable.

Somos un país tropical ubicado cerca de la zona ecuatorial, por lo tanto recibimos una irradiación solar envidiable para montar “granjas solares fotovoltaicas”, sistemas termosolares de baja y de alta temperatura.

Poseemos fuentes geotérmicas que podríamos aprovechar, tenemos una costa marina extensa para el aprovechamiento de energía de las olas, de las mareas y del gradiente térmico en el mar.

Por todas estas razones estamos convencidos que La República Bolivariana de Venezuela no necesita instalar plantas Nucleoeléctricas.

Venezuela es y debe seguir siendo una potencia energética, no sólo por sus reservas de hidrocarburos sino por su potencial hidroeléctrico, eólico y solar - tanto fotovoltaico como termosolar.

Se hace indispensable que Venezuela inicie la creación de un Instituto Avanzado de Estudios Energéticos que investigue nuevas fuentes renovables o vectores energéticos como el Hidrógeno y forme los profesionales de las diferentes disciplinas que necesitará la Venezuela Socialista del futuro.

 

gran.gasoductodelsur@gmail.com

www.manoalza1.blogspot.com 

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Ángel Pulido 11/22/2010 19:35



Estoy de acuerdo con un reactor nuclear para investigación.