Una multitud estimada en más de 70.000 personas agitaron banderas de Estados Unidos, cantaron el himno nacional y pidieron la derrota de un plan de Wisconsin para frenar los sindicatos del sector público, que ha galvanizado la oposición del movimiento obrero norteamericano.

En una de las mayores concentraciones en el Capitolio estatal desde la guerra de Vietnam, los miembros del sindicato y sus seguidores desafiaron las gélidas temperaturas y una nevada suave para mostrar su descontento.

Lo que comenzó hace dos semanas como un esfuerzo de los republicanos en un pequeño estado de EE.UU. para equilibrar el presupuesto, se ha convertido en un enfrentamiento con los sindicatos que podría ser el mas grande desde que el entonces presidente Ronald Reagan despidió a los controladores aéreos en huelga hace casi 30 años. 

Los republicanos aún deben impulsar la medida a través del Senado estatal, que no ha podido reunir un quórum de votación debido a un boicot de los Demócratas.

Si el plan es aprobado en Wisconsin, otros estados donde los republicanos barrieron en las elecciones de 2010 podrían seguirlo. Ya, otras legislaturas como Ohio, Indiana, Iowa, Idaho, Tennessee y Kansas están trabajando en restringir a los sindicatos.

A diferencia de las protestas anteriores, el rally de este sábado contó con miles de trabajadores sindicalizados que no están directamente afectados por el proyecto de ley, incluyendo los bomberos del estado, exentos, junto con la policía de la propuesta republicana. Decenas de sindicatos del sector privado también estuvieron presentes en el evento.

 

Tomado de Contrainjerencia