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El polvorín
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Salvadoreños y guatemaltecos unidos contra mina Cerro Blanco

9 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Jueves 04 de Noviembre de 2010 

 

La destrucción y la contaminación se han globalizado, y ya no respetan las fronteras. De esto se han convencido los habitantes del departamento de Santa Ana, El Salvador y de Jutiapa, Guatemala, quienes protestaron unidos contra el proyecto minero transfronterizo "Cerro Blanco", que contamina las reservas acuíferas de ambos países.

 

 

Fuente: Diario Co Latino

La subsidiaria Entre Mares S.A., de la empresa transnacional minera Gold Corp, de capital canadiense, hace los trabajos de exploración, con graves repercusiones ambientales, ante el drenaje ácido que provocará la contaminación del Río Ostúa y Lago Güija. Este es último tributario del Río Lempa.

David Pereira, del Centro de Investigación Sobre Inversión y Comercio (CEICOM), argumentó que la exploración minera en Cerro Blanco es ilegal, ya que El Plan Trifinio la prohibe por ser un acuerdo para proteger recursos naturales de Guatemala, Honduras y El Salvador. El acuerdo califica de "zona de protección ecológica indivisible", los territorios de trabajo minero.

Los lugares afectados del lado salvadoreño serán: Metapán, Santa Ana, Jujutla, Guaymango, y las personas que viven en los alrededores del lago Güija y del Lempa. Mientras, del lado guatemalteco se pueden mencionar: Las Ánimas, San Rafael, Trapiche Vargas, Asunción Mita, entre otros.

Gold Corp pretende extraer del territorio guatemalteco cerca de 1 millón 579,959 onzas de oro y 4 millones 486.632 onzas de plata. No obstante, tienen el problema de haber encontrado aguas termales con altas concentraciones de arsénico durante las excavaciones, las que están siendo descargadas en el Río Ostúa.

Armando Orellana, habitante de Trapiche Vargas expresó "estamos conscientes del problemas que significa para nosotros la mina cerro blanco, estamos en peligro de muerte con este proyecto".

Orellana considera que no basta con protestar sin ningún efecto positivo. "Hay que llamar la atención de las autoridades guatemaltecas y salvadoreñas. Nosotros en nuestra aldea no somos escuchados, pero a través de la unión con los compatriotas salvadoreños podemos obtener la atención de los gobernantes" dijo.

Hace un año, organizaciones sociales entregaron un informe con el impacto ambiental que traerá la mina Cerro Blanco, a las autoridades pertinentes guatemaltecas, sin embargo, no fueron tomadas en cuenta ya que no vieron daños en el presente, y decidieron obviar el futuro.

Octavio Gasparico, miembro de la Comisión de Justicia y Paz de Jutiapa, explicó: "nosotros ya les expusimos los riesgos por contaminación que corremos las comunidades aledañas a la mina, y respondieron que no hay contaminación; ahora no, porque eso es a la largo plazo".

Las poblaciones que pierden sus fuentes de ingreso por causa de la contaminación de los ríos, tienen que migrar hacia nuevos lugares donde encuentren agua, pierden su fuente de ingreso, pues ya no habrá peces para alimentarse ni vender. Cerro Blanco podría, como ya se mencionó, contaminar el Río Lempa, perdiendo el derecho al agua más de 3 millones de salvadoreños.

 

Tomado de No a la Mina

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El gobierno de España sigue sin condenar la brutal represión marroquí contra los saharauis

9 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Trinidad Jiménez, ministra de exteriores evita pronunciarse directamente sobre el tema

España | Gonzalo Sánchez - Tercera Información | 09-11-2010 |

El gobierno de España, dirigido por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) no ha condenado la violenta e injustificada represión con la que el Reino de Marruecos ha callado las voces opositoras.

El gobierno español ha consolidado durante el mandato de Zapatero las amistades con dictaduras y gobiernos que ejercen una cruenta represión contra sus opositores, como la dictadura de Honduras y los gobiernos de Colombia, Israel o Marruecos entre otros como México, país donde se denunció un fraude electoral en 2006 para evitar la llegada al poder de Andrés Manuel López Obrador, próximo a los gobiernos progresistas de Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela. España obviando las pruebas del fraude, apoyó decididamente al candidato de la derecha Felipe Calderón.

Después del ataque en el que más de 50 000 militares y policías marroquíes han masacrado a decenas de miles de saharauis, que se manifestaban y concentraban pacíficamente por las calles de El Aaiún, y en el Campamento de la Libertad en reclamo de su independencia y del diálogo como salida de paz al conflicto con Marruecos, la ministra de exteriores española, Trinidad Jiménez ha llamado a las dos partes a que se calmen, "queremos hacer un llamamiento a la contención, a la calma" expresó desde Bolivia. Sin embargo, sólo una de las partes ataca y la otra es masacrada.

Además, la ministra ha mostrado el apoyo de su gobierno al diálogo que se tiene previsto que la monarquía norteafricana y el Polisario tendrán en New York. Esta posición fomenta la impunidad de los crímenes cometidos por Marruecos en las pasadas horas, ya que si una de las partes agrede brutalmente a la otra, es porque las palabras han sido descartadas.

Por su parte, Cayo Lara, el líder de Izquierda Unida (IU) que ha acudido a la concentración frente a la embajada marroquí en Madrid ha expresado que "no hemos escuchado -al ejecutivo español- ninguna condena, es alucinante. Hay varios muertos, el campamento se ha destruido y se prevé que la represión pueda continuar si la comunidad internaional no para los pies a Marruecos".

Mientras tanto cientos de personas han salido hoy y saldrán mañana para mostrar su rechazo a la brutal represión marroquí frente a los saharauis, para señalar la responsabilidad cómplice del gobierno de España en esta situación y para respaldar las reivindicaciones de los saharauis.

 

Continúa la represión de Marruecos contra los saharauis: Estado de sitio y desapariciones

La monarquía liderada por Mohamed VI sigue reprimiendo brutalmente a los saharauis

Internacional | Gonzalo Sánchez - Tercera Información | 09-11-2010 | 

La capital del Sáhara Occidental, El Aaiún, está tomada por los militares marroquíes, los cuales han anunciado con megáfonos el estado de sitio en la ciudad, después de quemar uno a uno todos los coches de los saharauis y de reprimir a éstos de forma sangrienta, dejando 13 muertos y miles de heridos.

Por ahora se cuentan más de 300 desaparecidos, sin contar los recientes presos políticos que han cometido el delito de manifestarse pacíficamente, ni con los heridos que abarrotan los hospitales.

Cerca de la pasada medianoche, hace unas pocas horas, los militares marroquíes han reprimido con fuego real una concentración espontánea de apoyo a los saharauis de El Aaiún en la ciudad de Dajla, dejando un saldo de decenas de heridos. Las fuerzas represivas de la monarquía han insultado de manera racista a los saharauis y han allanado sus casas de manera violenta.

VíDEOS DEL CAMPAMENTO A PRIMERAS HORAS Y DE LA CIUDAD DE EL AAIUN: (algunos enlaces de Youtube están "censurados")


 

 

 

 


 

 

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Los Republicanos tratarán de evitar el cierre de Guantánamo

9 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Peter King

Peter King

Los republicanos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos dijeron este lunes estar decididos a evitar el cierre de la prisión de Guantánamo, tras su victoria del martes pasado en las elecciones legislativas de mitad de mandato.

El representante de Nueva York, Peter King, que asumirá la presidencia de la Comisión de Seguridad Interior en enero, detalló sus “prioridades” este lunes en un comunicado.

King afirma que actuará para “frenar los proyectos de la administración Obama de transferir a los detenidos de Guantánamo, como el autoproclamado cerebro del 11 de septiembre, Khaled Cheik Mohammed y sus coacusados, hacia Estados Unidos y juzgarlos ante tribunales de derecho común”.

Este legislador estudia, asimismo, organizar audiencias sobre “los proyectos del presidente de cerrar Guantánamo, lo que la mayoría demócrata actual se ha negado a hacer”.

Entre sus otras prioridades, King cita “una vigilancia eficaz del Departamento de Seguridad Interior” en su lucha contra la radicalización en suelo estadunidense, sostener audiencias sobre la masacre de Fort Hood que dejó 13 muertos en una base militar en 2009, mejorar la “seguridad de la carga en los aviones de línea y los aviones de transporte de carga”, además de reformar la “seguridad de las fronteras”, la seguridad anti-nuclear y radiológica en las ciudades, y la ciberseguridad.

El futuro presidente de la Comisión Judicial, el republicano Lamar Smith, afirmó, a su vez, que esperaba actuar para impedir que los detenidos de Guantánamo sean juzgados ante tribunales de derecho común y contra el cierre de Guantánamo.

AFP/ LibreRed.Net

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Las tropas de ocupación británicas seguirán en Afganistán por lo menos hasta 2015

9 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

El General David Richards

El General David Richards

Las tropas británicas permanecerán en Afganistán “mientras sea necesario”, ha asegurado el nuevo jefe del Estado Mayor de Reino Unido, el General David Richards, en una entrevista publicada este lunes, sugiriendo que el Ejército de ocupación británico puede permanecer por lo menos hasta el año 2015 en el país asiático.

Las declaraciones de Richards desmienten las del primer ministro británico, David Cameron, que había asegurado que Reino Unido, que cuenta con el segundo mayor contingente desplegado en Afganistán tras Estados Unidos, podría comenzar a retirar sus tropas de ocupación a principios del próximo año.

El General Richards, que se convirtió en jefe del Estado Mayor el mes pasado, descartó esos planes de retirada para 2011 en una entrevista publicada en The Sun. “Estamos en una parte de Afganistán que reclama mucho y por tanto, inevitablemente, vamos a tener que soportar la presión al menos durante todo el próximo año”, afirmó.

“La OTAN no va a hacer las maletas”, sentenció el general británico.

Según el jefe del Estado Mayor, las tropas británicas permanecerán incluso después del año 2015.

“Lo peor de todo sería que nos marcháramos antes de haber terminado el trabajo adecuadamente”, señaló el general Richards.

Las tropas británicas han estado inmersas en violentos combates con la insurgencia talibán en la provincia de Helmand.

LibreRed.net (Con información de Europa Press)

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Netanyahu reafirma intransigencia israelí en negociaciones de paz

9 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 

 El primer ministro, Benjamín Netanyahu, insiste en reconocimiento del Estado de Israel, en negociaciones con ANP. (Foto:Efe)
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, insiste en reconocimiento del Estado de Israel, en negociaciones con ANP. (Foto:Efe)
 

Israel acusa nuevamente a Palestina de evadir las conversaciones de paz, a la vez que continúa con la construcción de asentamientos judíos en los territorios ocupados de Jersualén del Este.

En actitud desafiante el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, expresó este lunes durante su gira por Estados Unidos que su país no cederá a las presiones de la comunidad internacional para lograr la paz con la Autoridad Palestina.

"¿Por qué la Autoridad Palestina esquiva la paz?", preguntó el mandatario israelí ante organizaciones judías en Nueva Orleans (Louisiana, sur): "Los palestinos piensan quizá que pueden evitar las negociaciones. Ellos piensan que la comunidad internacional dictará a Israel las exigencias palestinas".

"Creo firmemente que eso no sucederá", dijo. "No dejaremos que nos dicten nada, y confío en que los amigos de Israel, liderados por Estados Unidos, no permitirán que esto suceda", agregó Netanyahu.
 

No obstante, mientras el primer ministro de Israel hablaba de "paz", continuaba la construcción de más de mil 300 viviendas para colonos judíos en el sector Este de Jerusalén, zona donde se asienta una gran comunidad árabe de la invadida Ciudad Santa.

El pasado 2 de septiembre durante el reimpulso de las negociaciones de paz en Washington, Mahmud Abbás, cabeza del gobierno Palestino, enfatizó claramente que "Para alcanzar la seguridad y la paz" Israel debía finalizar la expansión de todos sus asentamientos.

Es así como las acciones Tel Aviv contradicen abiertamente las condiciones establecidas por Palestina para lograr la paz en el Medio Oriente.

Palestina reacciona

El representante palestino en las negociaciones de paz, Saeb Erekat, acusó a Netanyahu de querer destruir el proceso de paz.

"Esperábamos que Netanyahu fuese a Estados Unidos para detener la colonización y retomar las negociaciones, pero está claro que está decidido a destruir el diálogo", apuntó Erekat después del anuncio del plan de asentamientos israelí, este fin de semana.


Esta posición fue reafirmada este lunes por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbás, desde los Emiratos Árabes Unidos.

Abbas afirmó que su pueblo tendrá como primera opción, si Israel se niega a posponer las conversaciones de paz, "recurrir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para pedirle al mundo que reconozca el Estado palestino".

 El pueblo de Palestina vive un fuerte bloqueo económico impuesto por Israel desde hace tres años. (Foto: Archivo)
El pueblo de Palestina vive un fuerte bloqueo económico impuesto por Israel desde hace tres años. (Foto: Archivo)

Otro punto álgido en las negociaciones es exigir a Israel el "cese total del bloqueo a la Franja de Gaza " para volver a negociar y no "un congelamiento" de estas actividades invasoras.

"Sólo así volveremos a las conversaciones para discutir acerca de los refugiados y las fronteras", agregó.


El líder palestino también se negó a reconocer a Israel como un Estado judío porque su meta es "expulsar a casi 1,5 millones de árabes israelíes" y "cerrar la puerta al derecho al retorno de los refugiados palestinos", consagrado en la resolución 194 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).

Jerusalén, una capital y dos Estados

El gobierno israelí considera a la parte este de la ciudad de Jerusalén como su capital "eterna e indivisible" mientras que los palestinos pretenden hacer de Jerusalén (donde conviven actualmente unos 270 mil árabes y unos 200 mil colonos judíos) la capital de su futuro Estado.

Israel invadió ilegalmente a Jerusalén en el año de 1967. Desde entonces ejerce la soberanía de facto sobre el territorio, acción repudiada por la mayoría de la comunidad internacional.

La primera vez que se intentó encontrar una solución pacífica al conflicto árabe-israelí fue en 1991, en la llamada Conferencia de Paz de Madrid. Desde entonces Israel, con el apoyo de Estados Unidos, ha saboteado nueve intentos consensuados por la comunidad internacional para lograr la conformación de un Estado Palestino.

 

teleSUR/Agencias/rp -MM
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Más de 20 mil personas iniciaron protestas contra cumbre del G-20 en Seúl

9 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 

 La intervención de la policía en la protesta terminó con un saldo de 10 detenidos.(Foto:elperiodiquito)
La intervención de la policía en la protesta terminó con un saldo de 10 detenidos.(Foto:elperiodiquito)

Entre los aspectos que rechazan los manifestantes está la concreción de un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Seúl y Washington, que posiblemente se establezca antes de iniciarse la cumbre del G20. La realización del evento tanto en 2009 como en este año, ha generado un rechazo por parte de los pueblos afectados por la crisis financiera mundial.

Más de 20 mil personas protestaron en Seúl contra la venidera cumbre del Grupo de los 20 (G-20), y en rechazo a las políticas de exclusión y capitalistas que impulsan los países desarrollados que integran el bloque internacional, en detrimento de los sectores sociales más desfavorecidos.

 Gran parte de la protesta se desarrolló el domingo en una plaza de Seúl. Otros manifestantes intentaron marchar por las calles del centro de la ciudad y fueron reprimidos por la Policía.

Tras la intervención policial en las manifestaciones, resultaron detenidos 10 ciudadanos.

En las consignas de los manifestantes se evidenció la condena generalizada al desempleo y a las consecuencias de la crisis financiera internacional sobre las naciones pobres, pese a que el declive económico tuvo su epicentro en Estados Unidos, (2008) y en la zona euro (2010).

Desde los gobiernos progresistas de Latinoamérica se ha abogado para que las resoluciones del G20 tomen en cuenta las dimensiones de los países pequeños y medianos.

Estudios realizados por medios internacionales indican que el G-20, creado en 1999, concentra el 80 por ciento del comercio mundial y dos tercios de la población del planeta.

A la cumbre, que se desarrollará entre el 11 y el 12 de noviembre, asistirán unos 10 mil  representantes extranjeros, ente ellos 32 líderes mundiales.

Para el evento, se han desplegado más de 50 mil policías. Las autoridades aumentaron la seguridad el fin de semana, en vista de las protestas que puedan desatarse en los próximos días.

 

teleSUR - LaJornada - Aztecanoticias / ld-PR
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"EL INFIERNO ES POCO" (Recopilación de los artículos aparecidos hoy en "Pagina 12" de Argentina sobre la muerte del dictador Massera)

9 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

“Muere impune”

La titular de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Victoria Donda, aseguró que el represor Emilio Massera “muere impune”, al sostener que “el único lugar posible para un genocida es la cárcel”. La legisladora de Libres del Sur (parte del interbloque Proyecto Sur) es hija de desaparecidos y nació en la ESMA, donde fue robada de brazos de su madre a los pocos días de haber nacido. “Para la memoria de este pueblo, Massera aparecerá siempre como un ser nefasto, alguien a quien la historia terminará condenando al sitio más oscuro”, manifestó Donda, que también agregó que el hecho de que Massera muera impune “representa un profundo agravio a la democracia, a sus instituciones” y a todos los que piensan, como ella, “que el único lugar posible para un genocida es la cárcel”. El ex almirante “fue el gran maestro en la ESMA, por lo tanto fue el máximo responsable de la maternidad clandestina que funcionó dentro del centro de tortura”, recordó la diputada antes de pedirle al Poder Judicial que haga “el máximo esfuerzo para que la causa ESMA avance al mayor ritmo posible” porque “no puede morirse otro genocida impune”.

Adolfo Pérez Esquivel (titular del Serpaj, miembro del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia):  

“Se sabía de la enfermedad de este hombre. Lamentablemente, la muerte le permitió eludir la Justicia. Pero creo que a pesar de su muerte, hay que expresar todo el daño que hizo al pueblo argentino a través de la represión. Cuando la Justicia se active, la mayoría ya va a haber muerto. Cuando la Justicia se demora tanto ya deja de ser justicia”.

“Massera no fue loco nunca, fue un genocida siempre”, aseguró Nora Cortiñas, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, apenas enterada de la muerte del dictador. Lamentándose por la protección que recibió por parte de las Fuerzas Armadas, Cortiñas aseguró que el represor no deja tras de sí más que haber sido “un asesino y un cobarde”. “Se lleva a la tumba muchos secretos”, apuntó la integrante de Madres, en referencia a los archivos con el paradero de miles de desaparecidos y de la identidad de los bebés apropiados en la ESMA.


EL INFIERNO ES POCO > MASSERA FUE UNA MAQUINA DE MATAR DENTRO DE OTRA MAQUINA DE MATAR

Murió el Mengele de la última dictadura

Los resultados del régimen tiránico que gobernó entre 1976 y 1983 también le pertenecen: fragmentación social, destrucción productiva y masacre. Pero Massera, además, quiso trascender. Aquí se cuenta cómo.

Tapa en papel

go-gris.gif Por Martín Granovsky

Dijo que solo estaba seguro de una cosa: “De que cuando la crónica se vaya desvaneciendo porque la historia se vaya haciendo más nítida, mis hijos y mis nietos pronunciarán con orgullo el apellido que les he dejado”. Así quiso defenderse hace 25 años Emilio Eduardo Massera en el Juicio a las Juntas. Terminó condenado a cadena perpetua y destituido por homicidio agravado, privación ilegítima de la libertad, tormentos y robos. Nacido en Entre Ríos hace 85 años, el ex almirante murió ayer en Buenos Aires mientras aún era procesado por nuevos cargos. La historia, contra lo que quería, fue haciéndose más nítida.

El indulto de Carlos Saúl Menem lo dejó sin la perpetua en 1990. Recobró la libertad y volvió a quedar privado de ella cuando en 1998 fue procesado por robo de bebés. Las leyes de Punto Final y Obediencia Debida impulsadas por Raúl Alfonsín –el mismo presidente que terminó en la Argentina con el ciclo de amnistías al anular la autoamnistía militar y pedir el procesamiento de las juntas– no beneficiaron a los ex comandantes pero sí a los jefes intermedios como Jorge Acosta, Alfredo Astiz, Juan Carlos Rolón, Jorge Perrén y Antonio Pernías.

Massera podría haber muerto ayer sin condena alguna, pero el 31 de agosto último la Corte Suprema de Justicia confirmó sentencias de tribunales inferiores que habían fallado sobre la inconstitucionalidad del perdón de Menem. Si el indulto no se ajustaba a la Constitución, entonces quedaba en pie la condena original del 9 de diciembre de 1985.

Dijo la Corte que según el Derecho Internacional debe computarse “la obligación del Estado Argentino no sólo de investigar sino también de castigar los delitos aberrantes, deber que no podía estar sujeto a excepciones”. El indulto a procesados no se ajusta a Derecho porque quitaría el deber internacional de investigar. En cuanto al indulto a condenados, como el caso de Massera, según la Corte implicaría escapar de la obligación de castigar cuando los órganos judiciales de un Estado hallaron las pruebas suficientes como para fallar.

La máquina de matar

Impetuoso, seductor, mujeriego, capaz de imaginar alianzas con el socialismo europeo o de buscar la cooptación de dirigentes montoneros, Massera fue una máquina de matar y hacer política dentro de otra máquina de matar y hacer política como fue el Proceso de Reorganización Nacional que tomó el poder el 24 de marzo de 1976.

Los estudiosos no se ponen de acuerdo sobre si la máquina mayor, la del Proceso, se propuso intencionalmente los resultados que alcanzó: masacre, fragmentación social, desindustrialización y perjuicio para la agricultura, financierización, caída de la participación de los trabajadores en la renta nacional y de su poder de negociación en la puja por la distribución de esa renta.

En un estudio escrito en caliente, en 1979, el economista Adolfo Canitrot habló de un gigantesco proceso de disciplinamiento social.

Más allá de las intenciones o de un plan escrito, la transformación social de la Argentina habla por sí misma.

¿Cuál es el fenómeno que representa Massera? Quizás que, en su caso, no hay dudas de que, en paralelo a la marcha de la dictadura, él sí era parte de un plan político explícito e intencional.

Tan burócrata de la muerte como Jorge Videla u Orlando Ramón Agosti, sus compañeros de la primera junta de la dictadura, el entonces Almirante Cero, como lo llamaban las patotas de la Escuela de Mecánica de la Armada y lo subrayó el periodista Claudio Uriarte, que tituló de ese modo la biografía de Massera, el entonces jefe de la Marina quiso añadir un valor extra. Procuró su proyección como dirigente político a partir de la dictadura y, además, en medio de ella.

Venía haciendo méritos para ello. Joven oficial antiperonista antes del golpe de 1955, veinte años después llegó a hacerse un interlocutor confiable de Isabel Martínez de Perón, presidenta por muerte de su marido Juan Domingo Perón el 1ª de julio de 1974. A esa altura ya había anudado el centro de su pertenencia en un circuito clave del poder a escala mundial: la organización fascista Propaganda Dos, que buscó infiltrarse en la masonería italiana, y terminó repudiada por ella, y consiguió el manejo de porciones importantes de decisión en el Vaticano, la Justicia italiana, los servicios de inteligencia y las finanzas negras. Los dos puntos de apoyo de Propaganda Dos fuera de Italia estaban en Brasil y en la Argentina.

Ayer a la tarde, recién enterado de la noticia, el sobreviviente de la ESMA Víctor Basterra repitió otra vez su increíble relato que prueba que nada de lo anterior es una fábula. Basterra, sometido a tormentos y trabajo esclavo en la ESMA, contó que fue forzado a realizar cuatro pasaportes falsos para Licio Gelli. Gelli era uno de los jefes de la P-Due. Condecorado por Perón en la Argentina a pedido del entonces canciller Alberto Vignes, en 1973, Gelli fue la garantía de continuidad para que estructuras de poder mafioso edificadas a fines del gobierno de Isabel pudieran seguir vigentes en el régimen que comenzó en 1976. Y el garante del garante se llamó, en la Argentina, Emilio Eduardo Massera.

Basterra contó ayer su dolor por el hecho de que Massera no muriera en prisión común y que hubiese muerto sin una sola condena por robo de bebés, entre otros cargos que aún afrontaba. También relató por qué en un momento de su esclavitud decidió juntar pruebas. “A mí ya me dejaban salir y yo sabía cómo violarles algunos encriptados, así que me fue llevando elementos valiosos”, dijo. Contó Basterra que lo decidió porque en un momento sus compañeros le dijeron: “Estos tipos no se la van a llevar de arriba”.

La ESMA fue uno de los tres grandes campos de concentración de la Argentina y el más grande controlado por la Armada. Los otros dos estaban bajo el mando directo del Ejército: La Perla en Córdoba y la sede de Institutos Militares en Campo de Mayo.

Las tres fuerzas construyeron sus formas propias de relación con sectores civiles, y tanto investigadores como militantes políticos y dirigentes de derechos humanos hablan cada vez más de “gobierno cívico-militar” para referirse al régimen que gobernó entre 1976 y 1983. La historia de ese régimen no se ajustaría a los hechos si el supuesto pintoresquismo de Massera y su personalidad opacaran la urdidumbre de poder que incluyó desde relaciones con grandes empresarios a dirigentes del peronismo, el radicalismo, el socialismo democrático y el comunismo, en este caso por decisión propia e impulso de la propia Unión Soviética.

El proyecto

La peculiaridad de la construcción de Massera se apoyó en algunos rasgos específicos.

Intentó la edificación de un masserismo que, obviamente, lo contara como líder.

Igual que los demás comandantes, se acercó a dirigentes sindicales mientras el aparato represivo terminaba con los delegados de fábrica, los dirigentes intermedios y escarmentaba en la desaparición de Oscar Smith el primer desafío de los trabajadores a la dictadura. Pero en su caso no fue sólo un cálculo de contención de protestas obreras sino además el intento de una articulación para el futuro.

Buscó consolidar una fuerza propia, el Partido para la Democracia Social.

Como un Josef Mengele de la política, trató de erigir un laboratorio. Quería que mediante el terror, la negociación, la perversión y el aprovechamiento del humanísimo instinto de supervivencia fuese posible, primero, la absorción de conocimientos sobre qué pensaba la guerrilla montonera y, luego, la conversión de algunos de sus cuadros en cuadros propios. Sin embargo, no lo consiguió. Salvo dos o tres casos, los cautivos de la ESMA sometidos a servidumbre no se convirtieron en miembros de la inteligencia de la patota y, cuando cada uno vio llegado el momento, cada sobreviviente se transformó en un testimonio que contribuyó a que la sociedad conociera qué había ocurrido, quiénes habían sido los lugartenientes del Almirante Cero y cómo funcionaba por dentro la máquina de matar.

En la distribución militar de roles la Armada de Massera no obtuvo el ansiado Ministerio de Economía, que el Ejército se reservó hasta garantizar un tándem entre Videla y Martínez de Hoz. Massera consiguió, en cambio, entre otros resortes de poder, el control del Ministerio de Bienestar Social y la Cancillería. Asesinato del general Omar Actis mediante, Bienestar Social quedó articulado con el Ente Autárquico Mundial ’78, a cargo del almirante Alberto Lacoste. La Cancillería funcionó como una prolongación internacional de la ESMA.

Los marinos Oscar Montes y César Guzzetti estuvieron a cargo del Ministerio de Relaciones Exteriores cuando se desplegó el Operativo Cóndor, de colaboración entre las dictaduras de Sudamérica en materia de intercambio de información, de prisioneros y hasta de bebés robados. El número dos, el capitán de navío Gualter Allara, sería contraalmirante de Operaciones Anfibias en el desembarco que llevó a la guerra de Malvinas de 1982. Llegado a la Cancillería con la Revolución Libertadora de 1955, Federico Barttfeld fue el alfil de Massera entre un grupo de diplomáticos de carrera. Fallecido en 2009, Barttfeld pertenecía a la P-Due como Massera, Gelli y el entonces jefe de la represión en la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, el general Carlos Guillermo Suárez Mason. Cuando el primer embajador de la Junta en Caracas, el radical balbinista Héctor Hidalgo Solá, fue llamado a Buenos Aires y asesinado, Barttfeld ocupó su lugar en Caracas. Allí funcionaba un Centro Piloto como el de París.

Aquella construcción que sumaba política más inteligencia militar es la que explica que vestigios de masserismo aparezcan en la política actual. Terminado el ciclo masserista en la Armada –donde, al revés de su colega de Ejército Roberto Bendini con el retrato de Videla, el almirante Jorge Godoy hizo descolgar el cuadro de Massera sin que Néstor Kirchner tuviera que ordenarle que procediera– cada tanto reaparecen muestras del poder de Massera en órganos del Estado democrático. Sucedió durante el menemismo nada menos que con la Dirección de Migraciones, dirigida por el capitán de navío retirado Aurelio Za Za Martínez. Con el Ministerio de Educación de Mauricio Macri, ocupado por el masserista Abel Parentini Posse. Y con la embajada en Venezuela, que ocupó por designación de Eduardo Duhalde, Carlos Ruckauf, Esteban Caselli y Martín Redrado el embajador de carrera Eduardo Sadous. Como joven diplomático Sadous había sido colaborador de Vignes y después, ya en dictadura, de Gelli cuando éste operaba en Italia desde la embajada argentina en Roma.

Otros cuadros del masserismo terminaron en negocios privados. Fue el caso de Jorge Radice, socio de Rodolfo Galimberti hasta que éste se murió, y el de Ricardo Cavallo, que desarrolló emprendimientos tecnológicos en México hasta que fue extraditado primero a España y finalmente a la Argentina.

Una parte de esos oficiales participó en otra parte del proyecto masserista (aunque, otra vez, no fue privativo de la Marina sino un método compartido por otras fuerzas y jefes) que fue el apoderamiento de bienes de secuestrados. Uno de los casos más resonantes fue Chacras de Coria, propiedad de Victorio Cerutti, obligado a vender sus bienes igual que su abogado, Conrado Gómez. Los dos fueron secuestrados en 1977. En lugar de desvanecerse, la historia cada vez es más nítida.

martin.granovsky@gmail.com

OBITUARIO CON HURRAS


Por Mario Benedetti.

Vamos a festejarlo 
Vengan todos 
Los inocentes 
Los damnificados 
Los que gritan de noche 
Los que sufren de día 
Los que sufren el cuerpo 
Los que alojan fantasmas 
Los que pisan descalzos 
Los que blasfeman y arden 
Los pobres congelados 
Los que quieren a alguien 
Los que nunca se olvidan 
vamos a festejarlo 
vengan todos 
el crápula se ha muerto 
se acabó el alma negra 
el ladró 
el cochino 
se acabó para siempre 
hurra 
que vengan todos 
vamos a festejarlo 
a no decir 
la muerte 
siempre lo borra todo 
todo lo purifica 
cualquier día 
la muerte 
no borra nada 
quedan 
siempre las cicatrices 
hurra 
murió el cretino 
vamos a festejarlo 
a no llorar de vicio 
que lloren sus iguales 
y se traguen sus lágrimas 
se acabó el monstruo prócer 
se acabó para siempre 
vamos a festejarlo 
a no ponernos tibios 
a no creer que éste 
es un muerto cualquiera 
vamos a festejarlo 
a no volvernos flojos 
a no olvidar que éste 
no es un muerto cualquiera 
vamos a festejarlo 
a no volvernos flojos 
a no olvidar que éste 
es un muerto de mierda.


EL INFIERNO ES POCO > OPINION

El Negro no pudo

go-gris.gif Por Mario Wainfeld

Hace varios años, el maestro Osvaldo Bayer escribió: “Roberto Arlt lo hubiera calificado como ‘un turrito’. (...) Pero la Historia siempre es mucho más justa y precisa en su devenir que esos calificativos: sin ninguna duda, Eduardo Emilio Massera pasará a ser en la galería de los argentinos el más grande de los asesinos de la vida de la República, hasta el presente”. El cronista no puede ni pretende superar esa síntesis, apenas agregarle unas líneas.

Massera, comandante en Jefe de la Armada, fue el más ambicioso de los comandantes que gobernaron el país, el único que amasó un proyecto político propio. Leopoldo Fortunato Galtieri fue ovacionado en actos de masas, soñó con perpetuarse. Se despertó en pocas semanas, con la resaca a cuestas. Massera, aunque jamás convocó multitudes, había intentado mucho más. Como detalló el periodista Claudio Uriarte en su notable biografía del marino, se había propuesto una hazaña paradójica: proveniente del arma ancestralmente gorila, imaginó llegar a ser el sucesor de Juan Domingo Perón. Una parte de las perversiones de la ESMA tenía que ver con ese proyecto. También su oratoria, que incluía diatribas más o menos explícitas al “liberalismo” de José Alfredo Martínez de Hoz y recuperaba tópicos del desarrollismo.

Se reunía con dirigentes empresarios y algunos sindicalistas canallas, viajaba al exterior, articulaba con la Logia P-2, hablaba con políticos europeos que lo detestaban, por usar un eufemismo.

Creó el diario Convicción y hasta fundó el Partido de la Democracia Social. Los perros de la guerra eran cínicos y psicóticos aun cuando querían ser convocantes.

Jorge Rafael Videla divagaba sobre “la cría del Proceso”, una inmarcesible fuerza que se haría mayoría democrática. Su proyecto era confuso, seguramente pensaba en los jóvenes que acudían al programa de Bernardo Neustadt y Mariano Grondona: gente linda, de universidades privadas, que predicaba la necesidad de hacer más y decir menos.

El Negro Massera, mimado por la farándula y la crema de la sociedad argentina, tenía objetivos más precisos. Se miraba al espejo y veía al nuevo Perón. Liderar la represión, ensangrentarse las manos, ganarse así el respeto de sus compañeros de armas formaba parte de la construcción de esa fantasía funambulesca. Tal era su delirio.

* * *

Con el tiempo se fue sabiendo. Los centuriones no luchaban sólo por purificar a la Patria. A menudo privatizaban el aparato terrorista estatal en beneficio propio. El Almirante fue pionero en eso de secuestrar empresarios, hacerse de sus bienes de fortuna: los inmuebles y los caballos de carrera fueron algunos de sus berretines.

También fue notoria la desaparición de Fernando Branca, el esposo de su amante Martha McCormack. El comandante mezclaba la vida pública con la privada, cuando lo público estatal tenía como vigas fundantes el crimen y el miedo.

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La política económica era la del establishment, que escribía la obra y la interpretaba. El plan sistemático de exterminio, tanto como la ocupación del Estado y el territorio nacional, requerían el concurso de las Fuerzas Armadas. La jerarquía de la Iglesia Católica bendecía. Las corporaciones dividieron tareas.

A los centuriones (por tener fierros y estructura) les cupo la conducción del Estado.

Ese tramado explica por qué se le permitía a Massera licencias tales como diferenciarse del credo de “Joe”. Y aún brutales desbordes de violencia, mejicaneadas y crímenes que, amén de Branca, terminaron con la vida de algunos hombres y mujeres de las clases dominantes. Esos fueron, en rigor, los únicos “excesos” de la dictadura, producto de cierta forma tolerada (o soportada) de descontrol.

El “botín de guerra”, en cambio, jamás fue un exceso, sino un incentivo.

* * *

Massera era, seguramente, un criminal, un sádico y un corrupto. Videla, un falso santurrón con una estructura familiar perversa. Roberto Viola, una perfecta nulidad que surgió como segundo presidente del Ejército, cerrándole el paso a Massera. Galtieri, un alcohólico con un par de jugadores menos. Un cronista que ahora dicta clases de democracia desde una tribuna de doctrina se cansó de elogiarlos a todos. El ascetismo de Videla, la verba de Massera, “los elocuentes silencios” de Viola. Mariano Grondona, años antes, se había arrobado con la parquedad de Juan Carlos Onganía. En verdad, esos elocuentes silencios sólo probaban que el represor Viola era un supino pelotudo.

Que personajes tan mediocres hayan conducido una etapa tan fundacional remite, sin duda, a la clásica “banalidad del mal” descripta por Hannah Arendt. En un contexto determinado cualquiera puede dirigir un campo de concentración o presidir un país que también lo es.

Pero, sobre todo, las limitaciones de las cúpulas militares corroboran un dato que se va haciendo sentido común. Las Fuerzas Armadas, desde su cúpula hasta los Grupos de Tareas, duraron y tuvieron poder porque eran engranajes de un régimen con cabezas más pensantes, intereses más precisos, cuadros con ideas menos embotadas.

Hubo internas, claro: empresarias y uniformadas. A veces se mestizaron, como sucedió en Papel Prensa: Videla era sponsoreado por sus actuales dueños, Massera pensaba en otro diseño.

* * *

Quizá la última aparición pública recordable de Massera fue su arenga final en el Juicio a las Juntas. Vituperó a la veleidosa opinión pública. Auguró una reivindicación futura. Soñaba con un regreso personal. Se equivocaba, por partida doble.

El cronista cree percibir o intuye que con el tiempo, para las nuevas generaciones, las características personales de los genocidas se irán diluyendo. Devendrán arquetípicos, perderán individualidad, quedarán subsumidos en lo que hicieron: el terrorismo de Estado, la destrucción de las conquistas sociales, una regresión cultural feroz.

La democracia, la lucha por los derechos humanos, la superación de la memoria colectiva confinaron a los represores a un lugar ominoso. Fueron criminales, traicionaron a su Patria, la llevaron a la quiebra, perdieron vergonzosamente una guerra internacional. Después de demasiadas peripecias están siendo juzgados, con la ley en la mano, por tribunales comunes.

* * *

Además de una condena judicial, Massera tiene, claro, la de la sociedad, convalidada por la autocrítica de comandantes en Jefe de gobiernos democráticos. También es un logro colectivo que el señor de la ESMA falleciera sin que nadie haya ejercitado violencia contra él. Un ejemplo inmenso que se debe a las Madres, las Abuelas, los sobrevivientes y los familiares de las víctimas.

Hace años que yacía como un vegetal, sólo era noticia a través del humor negro de la revista Barcelona. Ayer, dejó de existir, por decirlo de algún modo. Bien muerto estás, turrito.

mwainfeld@pagina12.com.ar


EL INFIERNO ES POCO > EL DICTADOR EMILIO MASSERA MURIO A LOS 85 AñOS, VICTIMA DE UN ACCIDENTE CEREBROVASCULAR, MIENTRAS ESTABA INTERNADO EN EL HOSPITAL NAVAL

El genocida que añoraba convertirse en presidente

Había sido condenado a cadena perpetua en el Juicio a las Juntas, pero todavía pesaban en su contra decenas de proceso

go-gris.gif Por Adriana Meyer

Ya no mandaba hacía tiempo, y su salud dañada lo había alejado de los juzgados, donde debía seguir rindiendo cuentas por su condición de genocida. Ayer a la tarde, Emilio Eduardo Massera murió en el Hospital Naval por causa de un accidente cerebrovascular. Había sido condenado a cadena perpetua en el Juicio a las Juntas de 1985 por delitos de lesa humanidad, pero ayer consiguió la extinción de las causas por los crímenes por los que aún no había sido llevado al banquillo. Sus exequias no tendrán ninguno de los rituales castrenses porque había sido despojado de su rango militar. Hacía tiempo que estaba inconsciente, con sus facultades mentales alteradas, según determinó el Cuerpo Médico Forense, pero aún pesaban en su contra decenas de procesos y estaba siendo juzgado en ausencia en Italia. Quien supo tener ambiciones políticas más allá del poder que detentó como ideólogo del plan genocida, ya no controlaba siquiera su propio cuerpo. Massera murió a los 85 años, deja un legado que aún pesa en la Armada, y con él será sepultada invalorable información sobre el destino de los desaparecidos y de los niños apropiados que nacieron en forma clandestina en la ESMA.

Las autoridades del Hospital Naval informaron que el dictador falleció por un “paro cardiorrespiratorio no traumático como consecuencia de sus secuelas neurológicas”. En el parte médico dado a conocer frente a las puertas del hospital de Parque Centenario se informó que Massera falleció a las 16 y que su última internación data del 19 de abril. Massera sufrió varias complicaciones de salud luego del primer episodio de ACV que tuvo en 2002. Junto a sus familiares, estaba en una sala común y sin custodia judicial ni policial.

Massera encabezó el golpe de Estado que derrocó a Isabel Martínez de Perón el 24 de marzo de 1976 e integró la primera Junta de Comandantes, junto a Jorge Rafael Videla y Orlando Ramón Agosti. Tras haber dirigido el centro de exterminio que funcionó en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA) durante toda la dictadura, en 1983 buscó una postulación para la presidencia, para lo cual creó el Partido para la Democracia Social, que no prosperó porque fue detenido por la desaparición del empresario Fernando Branca.

En la llamada Causa 13 de 1983, más conocida como Juicio a las Juntas Militares, fue condenado por asesinato, tortura y privación de libertad a cadena perpetua por tres casos de homicidio con alevosía, 12 de tormentos, 69 privaciones ilegales de la libertad y siete robos. En diciembre de 1986, cuando ya había sido apartado de la Armada, la Corte Suprema confirmó su condena. Fue el ex presidente Carlos Menem quien le devolvió la liberad al indultarlo en 1990, luego de haber pasado cinco años preso.

Massera no se hacía cargo de haber sido parte de un plan de exterminio, prefería hablar de “guerra justa” contra el “terrorismo subversivo”, como expresó en una de las audiencias del histórico Juicio. E incluso llegó a jactarse de haberla llevado adelante con el “aval de políticos, empresarios y curas”, tal como aseguró en 1995 en una entrevista de este diario.

Tres años más tarde volvió a ser detenido por la apropiación de un bebé nacido en la ESMA, un crimen que había sido excluido de las leyes de impunidad. Estuvo preso en Campo de Mayo, pero desde octubre de 2000 gozó del arresto domiciliario en su quinta de El Talar de Pacheco: un refugio de unos 9 mil metros arbolados, con pileta, dos canchas de tenis y una cómoda casa que Massera compró en 1977 con los mismos intermediarios, testaferros y escribanos que usó para quedarse con otras propiedades de empresarios que fueron secuestrados y asesinados en la ESMA. (De hecho, por la apropiación de los bienes de los desaparecidos hay una causa abierta que lo tenía como imputado, y en la que aún deberán declarar sus hijos Carlos y Eduardo Enrique.) Tan cómodo estaba el Almirante Cero que se permitía dar paseos por el perímetro exterior de la quinta, hasta que un grupo de hijos de desaparecidos lo descubrió. No era la primera vez que Massera burlaba un arresto, ya lo había hecho cuando un fotógrafo lo encontró caminando por Barrio Norte cuando debía estar preso en el penal de Magdalena, en la primera detención.

Así, en diciembre de 2002, el ex comandante perdió su beneficio y fue remitido al sector VIP de la cárcel de Gendarmería Nacional, en Campo de Mayo. Pero al poco tiempo tuvo que ser llevado al Hospital Naval, donde quedó internado, primero por un derrame cerebral y más tarde por sufrir un infarto. Las agrupaciones de derechos humanos pusieron en duda la veracidad de los informes médicos que lo tenían preso en el centro de salud de los marinos. En marzo de 2005, la jueza María Servini de Cubría suspendió los procesos en su contra, luego de que médicos forenses le informaran que presentaba una “involución mental” por daños cerebrales. Las evaluaciones médicas informaban que Massera tenía un marcapasos, que “no controla esfínteres”, “se babea por momentos” y “emite quejidos”, en el marco de un “trastorno psicoorgánico que trae aparejado un deterioro cognitivo global, crónico e irreversible”.

En abril de 2007, la Justicia anuló su indulto y el tiempo que transcurrió hasta la ratificación de su condición de insania –en mayo de 2009 por parte del Cuerpo Médico Forense y en noviembre de ese año por parte del procurador general Luis González Warcalde– no fue suficiente para obtener ninguna nueva condena en su contra. Por eso quedará un banquillo de los acusados vacío en la megacausa ESMA, y sus conexas sobre la desaparición de Rodolfo Walsh, las monjas francesas y Dagmar Hagelin; en el juicio por la apropiación sistemática de menores durante la dictadura y en el referido al Plan Cóndor. De acuerdo a las normas procesales, cuando el certificado de defunción llegue a cada uno de los juzgados en los que estaba imputado, los magistrados deberán dictar la extinción de la acción penal por muerte y el consiguiente sobreseimiento del dictador. Sin embargo, con la ratificación el 31 de agosto de la anulación de su indulto por parte de la Corte Suprema, vuelve a tener vigencia aquella condena a perpetua del Juicio a las Juntas. Y queda en pie el embargo de sus bienes para pagar la indemnización a Daniel Tarnopolsky por la desaparición de toda su familia, por la que fue condenado el genocida fallecido ayer. Fue en 2004, el mismo año que había corrido una falsa versión sobre su muerte. El juez español Baltasar Garzón decretó en octubre de 1997 una orden de detención internacional en su contra por el delito de genocidio, y también fue requerido por la Justicia de Alemania, Francia y Suiza. Pero el único proceso en marcha en el exterior contra el dictador es el que se realiza en Roma, por la desaparición de tres ciudadanos italianos: Juan Pegoraro y su hija Susana, que estaba embarazada y dio a luz en la ESMA, y Angela Aietta de Gullo. Los peritos italianos que visitaron a Massera advirtieron “posibles intentos manipulatorios, más o menos conscientes, actuados por medio de exageraciones de síntomas psíquicos ficticios”, pero finalmente determinaron que “no se encontraba en condiciones de afrontar un proceso”, y por lo tanto comenzaron a juzgarlo en rebeldía.

Alias Negro, Coara y Cero, Massera estableció la ley de la omertà marina por la cual todos los rangos debían involucrarse en las aberrantes prácticas represivas del terrorismo de Estado, y serían premiados con parte del “botín de guerra” robado a las víctimas. “Acá todos ponen los dedos, todos se comprometen, así nadie habla”, predicaba. Por eso ayer algunas de sus víctimas lamentaban el definitivo silencio sobre los datos de los desaparecidos y de sus hijos nacidos en las mazmorras de la ESMA, y se quejaban de su legado: centenares de marinos en actividad formados en esa omertà.

 

EL INFIERNO ES POCO > OPINION

El almirante que mostró la hilacha

go-gris.gif Por Osvaldo Bayer

Un personaje tan completo como el muerto no vamos a encontrar en toda la historia argentina. Completo en su total decadencia moral, crueldad, ambición fuera de toda medida. Almirante de la Marina de Guerra de la Nación. Massera, a secas.

Traicionó, como otros tantos uniformados en nuestra historia desde 1930, a su juramento pronunciado al recibirse de guardiamarina de ser fiel a la Constitución Nacional. Pero, claro, ante tantos otros ejemplos desde Uriburu, en ese ’30, ya casi sólo sería un delito argentino. No, lo feroz de su conducta se puede sintetizar en una sola palabra: la ESMA. Para qué más. Basta ver la celda mínima donde estuvieron tiradas en el piso durante seis meses las tres primeras Madres de Plaza de Mayo. Arrojadas luego desde un avión, vivas, al río. Almirante Massera, esa fue su máxima acción de guerra como almirante. Almirante argentino.

La ESMA: una fábrica del máximo horror a lo Massera. Sí, esa expresión va a quedar para siempre en la historia: Torturar a lo Massera, hacer desaparecer a lo Massera, robar niños a lo Massera.

Y su ambición, sus negocios, su afán de figuración, su ansia de poder: quería ser presidente, millonario, estanciero, empresario, propietario de todo lo que tenía a su alcance. Y llegó sólo a ser un infame y corrupto traidor a todo principio de ética, de humanismo, de grandeza. Eso sí, cuando entraba en una iglesia era el primero que se arrodillaba y santiguaba. Completo. ¿Dónde aprendió todo eso? ¿De sus padres, en la Escuela Naval, en los cursos de oficiales, en su conocido fervor católico?

Massera. Un vocablo que quedará para siempre entre los próceres de la picana eléctrica, invento argentino. Una galería interminable que empieza con el comisario Polo Lugones, el coronel Falcón, el teniente coronel Varela... y la lista sería interminable en esta historia argentina que comenzó con aquellos increíbles hombres de Mayo. Los nombro: Belgrano, Moreno, Castelli, Monteagudo. Y nace la pregunta desesperada: ¿qué nos pasó a los argentinos? Desde aquel Mayo a ese marzo del ’76 en que iba a empezar la marcha hacia la desaparición del respeto a la vida. Comienza la “desaparición” llamada ya la “muerte argentina” en los diccionarios de ideas afines. Para siempre. Videla, Massera, Agosti, Viola, Galtieri, y cien, mil más, todos los que obedecieron, y sus civiles: Martínez de Hoz y los ministros que juraron por “Dios y por la Patria” y sus embajadores y sus soplones y rufianes.

¿Qué más podemos escribir de este ser que acaba de morir: de sus negociados, sus veleidades, sus calenturas, su sonrisa siempre cínica? ¿Para qué? Si basta con nombrar lo que ya nombramos: la ESMA. Está todo dicho. El templo de la infamia más perversa de la historia humana. Un sinónimo de Auschwitz. Los argentinos, sí, tenemos nuestro Auschwitz. Y nuestro Himmler. Uno, silencioso, de mirada con el dejo de desprecio a la vida; el nuestro, ruidoso, de carcajada sonora, de darte el golpecito amigo en la espalda, del abrazo. Aquel, sombrío como un cuervo sin sotana; el nuestro siempre sonriente, amistoso, un galán con espada al cinto y gorra cargada de perversidades.

Sí, ya sé, me van a decir que me están faltando los adjetivos. No, me sobra el dolor, pensando en los últimos minutos de Rodolfo Walsh en la ESMA, y en todos los Rodolfo Walsh y las Azucena Villaflor que cayeron en las manos de ese verdugo sucio y voraz.

Permítaseme este escrito donde trato de hacer un resumen de los sentimientos que me provoca esa figura y la de todos los serviles que le hicieron la venia y le dijeron: “Ordene, mi almirante”.

Nos quedará para siempre el dolor. Rodolfo, Azucena. En nombre de los miles.

Ojalá exista el infierno para el almirante de la muerte, los negociados y la corrupción.

Lo merece. Allí con Roca, Falcón, el Polo... y tantos otros. Una galería argentina. En contraposición con la otra galería argentina. La de los Héroes del Pueblo, los Hijos del Pueblo, como les cantaba la gente humilde de principios del siglo pasado a quienes daban todo por una vida mejor. Los que creían en un mundo de la mano abierta contra los que siempre propiciaron la ESMA.

 

EL INFIERNO ES POCO > OPINION

El amor vence

go-gris.gif Por José Pablo Feinmann

Hizo pintar –en paredes de Mar del Plata, por ejemplo– leyendas de un cinismo memorable: Ganar la paz, decía una. La otra era peor: El amor vence. Galimberti, que lo conocía bien, decía: “Cuando Massera quiere hablar con alguien, lo secuestra”. Desde la picana pensaba llegar al poder absoluto. Tenía pinta y sonrisa como para imaginarse un nuevo Perón. Era un megalómano delirante. Durante el Juicio a las Juntas, desafiante, dijo a la audiencia, a los jueces, a los periodistas, a todos: “A ustedes les queda la crónica, a mí la Historia”. Tenía razón. Por desgracia, Massera pertenece a la historia de nuestro país, a su historia más profunda, a su lógica más perversa. Y más todavía. Pertenece, Massera, al gran Museo de Horrores de la Humanidad. Como el genocidio argentino, del que fue uno de sus más señalados protagonistas.

En Los hundidos y los salvados, Primo Levi marca a los asesinos de este país como imitadores de los criminales alemanes. Dice: “Sus imitadores en Argentina y Chile”. Eso fueron Massera y todos los restantes capitostes de la masacre: imitadores de Himmler, de Goering, de Hess, de Eichmann. Tenía razón Massera esa tarde ante el tribunal que lo juzgaba: no tanto en el primer sentido de su afirmación (“A ustedes les queda la crónica”), pero sí en el segundo: “A mí la Historia”. Sí, le queda la Historia. Ingresó, con pleno derecho, a la historias de las grandes masacres del siglo XX. Y del lado de los masacradores.

Pero hay algo más en el Almirante: a la masacre le añade la crueldad. La ESMA –de la que era jefe absoluto, amo y señor de la vida y de la muerte–- era un campo de concentración y exterminio. Pero, al ser un campo de recabamiento de información, era un campo de torturas. La tortura le fue más esencial a la ESMA que a Auschwitz. El detenido que ingresaba en Auschwitz, el que cruzaba ese portón en que había un cartel que decía El trabajo os hará libres, iba, sin duda, a morir, tarde o temprano habría de morir, pero muchos no fueron torturados, porque Auschwitz no era un centro de acumulación de información. La información, su búsqueda, su urgente necesidad de posesión para atrapar a los otros, a los ligados al detenido antes de que pudieran escapar, era propia de la ESMA. La ESMA era, en primera instancia, un centro de búsqueda de información, es decir, un centro de torturas. Además, la tortura era parte de un esquema prefijado que se proponía quebrar al detenido. Y era tan terrible que muchos, luego de pasar por ella, preferían morir antes que volver. Fue, como Drácula, un empalador. Llenó de cadáveres el Río de la Plata. Gritó (junto a Videla y Agosti y todos los enfervorizados hinchas que desbordaban el estadio de River Plate) los goles de la Selección Argentina, los goles de Kempes, el matador. Con cada gol argentino, más poder para Massera. Más poder para que secuestrara, torturara, violara, prohibiera, le dijera al mundo que éste era el país de las maravillas y que, aquí, se vivía en medio de la alegría y el respeto por los derechos humanos.

Que ahora se muera no sirve para nada. Todos, alguna vez, nos vamos a morir. Massera ya hizo en nuestra historia todo el daño que podía hacer. Lo pidió un pueblo que quería orden y él le dio ese orden. Una de las primeras publicidades televisivas de la Junta decía: Orden, orden, orden, cuando hay orden el país se construye de arriba abajo. En esa búsqueda de orden, siempre exigida por los argentinos, hay que encontrar la explicación de la existencia de monstruos como Massera. Si alguien, hoy, le desea el Infierno, se equivoca. Si Massera va al Infierno lo van a recibir como a un héroe. Al cabo, él es uno de sus creadores. El creador de una de las figuras más perfectas del Infierno, la ESMA. ¿Podríamos entonces desearle el Cielo, ese lugar donde un Dios justo le señalaría sus culpas? Ocurre, sin embargo, que el Cielo y ese Dios justo no existen. ¿Cómo habrían de existir si existió Massera?

 

EL INFIERNO ES POCO > LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS ANTE LA MUERTE DE MASSERA

“Uno de los más siniestros”

Los organismos de derechos humanos decidieron no difundir, al menos por ahora, comunicados oficiales respecto de la muerte del represor Emilio Massera, uno de los principales responsables de la maquinaria de terror montada por el Estado argentino durante la última dictadura militar. Página/12 se puso en contacto con referentes de las organizaciones que luchan para que se conozca la verdad y se haga justicia sobre aquellos años, y todos coincidieron en que “la muerte biológica no cambia que ya era una persona condenada y que murió sometido a un proceso por los crímenes más graves que se cometieron en la Argentina”, como supo apreciar el director ejecutivo del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), Gastón Chillier. También hay una opinión compartida sobre la necesidad de una mayor celeridad en los tiempos judiciales para evitar que mueran criminales sin condena. La titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, evitó explayarse porque “yo lo perseguí en vida”.

  • Gastón Chillier (director ejecutivo del CELS): “Por un lado, Massera murió como una figura paradigmática de lo que fue el terrorismo de Estado, condenado por la Justicia en el Juicio a las Juntas y procesado en varias causas luego de la reapertura de los juicios. Sin embargo, para la Justicia argentina era un incapaz, por lo que no murió en prisión. Pero esto no mejora la imagen de que se murió una de las figuras más siniestras de la dictadura argentina. Para el CELS, no hace más que reforzar el compromiso con que los juicios avancen y terminen rápido, y así esta etapa dé lugar a una nueva. La sociedad argentina ya no dudaba de quién era Massera, o sea que en definitiva la muerte biológica no cambia que ya era una persona condenada y que murió sometido a un proceso por los crímenes más graves que se cometieron en la Argentina. Su muerte debería ayudar a aumentar la responsabilidad de los funcionarios de la Justicia para que la edad biológica no cierre las causas antes de la sentencia judicial”.

  • Carlos Lordkipanidse (miembro de la Asociación de ex Detenidos Desaparecidos, parte del Colectivo Justicia Ya!): “Tengo un sentimiento de profunda decepción, en el sentido de que este tipo muere impune y llevándose a la tumba la verdad acerca de los cinco mil desaparecidos de la ESMA y de los chicos apropiados. Por otro lado, siento alivio de saber que hay un genocida menos en la faz de la Tierra. No creo que cambie la situación en los Tribunales, pero a mí, si algo me genera alguna clase de expectativa, es que los que hoy están enfrentando los juicios se den cuenta de que todo llega y que alguno, en un acto de sinceramiento, aporte el grano de justicia que estamos buscando desde hace 30 años, diciendo la verdad de lo ocurrido y permitiendo que la Justicia alcance a condenar a los responsables de este genocidio. También hay que notar que justo el mismo día que murió Massera se dio la declaración del cardenal Bergoglio en la causa ESMA y esto tiene que ver con la complicidad entre la Iglesia y la dictadura en la barbarie. Queda avanzar con lo que queda, que es la complicidad de los civiles”.

  • Adolfo Pérez Esquivel (titular del Serpaj, miembro del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia): “Se sabía de la enfermedad de este hombre. Lamentablemente, la muerte le permitió eludir la Justicia. Pero creo que a pesar de su muerte, hay que expresar todo el daño que hizo al pueblo argentino a través de la represión. Cuando la Justicia se active, la mayoría ya va a haber muerto. Cuando la Justicia se demora tanto ya deja de ser justicia”.

  • Ulises Guede (miembro de HIJOS Zona Sur): “Nos pone contentos que haya muerto porque no va a joder más a nadie, pero el problema es que se murió y no en cana. Eso nos hace pensar que la Justicia es bastante lenta. Tenemos que ver cómo hacer para que la condena penal a estos genocidas les llegue en vida: no sólo el repudio y la condena social que habíamos logrado. Estaría bueno que estos tipos declaren, porque tienen mucho que decir, y con cada uno de estos que muere perdemos la oportunidad de enjuiciar a más cómplices. Y ojalá que no descanse nunca en paz”.

  • Rodolfo Yanzón (abogado de la Fundación Liga Argentina por los Derechos Humanos): “En primer lugar, hay que aclarar que murió condenado, a partir del fallo de la Corte Suprema que decidió declarar la nulidad del indulto. El interrogante que nos queda es si con esta muerte perdemos información sobre el paradero de las víctimas. Hay que hacer un llamado nuevamente a la Armada para que ponga a disposición de los jueces respectivos toda la información de la que dispone. También hay que resaltar que este señor quedó afuera de los juicios hace tiempo. Lo único que hizo la muerte fue resolver su situación, nosotros ya sabíamos que no íbamos a poder juzgarlo. Por eso no sentimos ni alegría ni pesar. Todos tenemos que reflexionar sobre la tardanza de la Justicia y sobre la triste realidad que nos permite recordar que en 1983 este señor llegó a ser candidato presidencial y que otros como él fueron gobernadores y legisladores, lo que nos lleva a pensar también en la complicidad de la clase política y de los medios de comunicación durante todo este tiempo”.

  • Hebe de Bonafini (titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo): “Yo lo perseguí en vida, ahora opinar no tiene sentido”.

“Muere impune”

La titular de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Victoria Donda, aseguró que el represor Emilio Massera “muere impune”, al sostener que “el único lugar posible para un genocida es la cárcel”. La legisladora de Libres del Sur (parte del interbloque Proyecto Sur) es hija de desaparecidos y nació en la ESMA, donde fue robada de brazos de su madre a los pocos días de haber nacido. “Para la memoria de este pueblo, Massera aparecerá siempre como un ser nefasto, alguien a quien la historia terminará condenando al sitio más oscuro”, manifestó Donda, que también agregó que el hecho de que Massera muera impune “representa un profundo agravio a la democracia, a sus instituciones” y a todos los que piensan, como ella, “que el único lugar posible para un genocida es la cárcel”. El ex almirante “fue el gran maestro en la ESMA, por lo tanto fue el máximo responsable de la maternidad clandestina que funcionó dentro del centro de tortura”, recordó la diputada antes de pedirle al Poder Judicial que haga “el máximo esfuerzo para que la causa ESMA avance al mayor ritmo posible” porque “no puede morirse otro genocida impune”.

 

EL INFIERNO ES POCO > NORA CORTIñAS, MADRE DE PLAZA DE MAYO

“Se lleva muchos secretos”

“Massera no fue loco nunca, fue un genocida siempre”, aseguró Nora Cortiñas, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, apenas enterada de la muerte del dictador. Lamentándose por la protección que recibió por parte de las Fuerzas Armadas, Cortiñas aseguró que el represor no deja tras de sí más que haber sido “un asesino y un cobarde”. “Se lleva a la tumba muchos secretos”, apuntó la integrante de Madres, en referencia a los archivos con el paradero de miles de desaparecidos y de la identidad de los bebés apropiados en la ESMA.

–¿Cómo recibieron la noticia de la muerte de Massera?

–La recibimos con sorpresa por tanto silencio que hubo hasta ahora alrededor de este dictador. Este personaje fue un genocida y vivió oculto y protegido. Hubo un operativo del silencio total, que les habrá costado mucho a quienes lo ocultaron. Buscó siempre evadir la Justicia haciéndose el loco. Ese no fue loco nunca, fue un genocida siempre. Las Madres nunca les hemos deseado la muerte a estos personajes, sino, por el contrario, hemos deseado que la Justicia cayera sobre ellos y fueran a la cárcel común, por todos los delitos de lesa humanidad que cometieron.

–Fue uno de los principales responsables del terrorismo de Estado.

–Fue uno de los dictadores que primero dieron el golpe y que luego comenzaron con la matanza. Todos conocemos la historia de la ESMA y el terror que se vivió allí. Toda la gente que pasó por esa situación terrible, en el marco del terrorismo de Estado. Massera tuvo una participación muy intensa en todos los operativos que se hicieron. Además, la ESMA fue el lugar donde más bebés se apropiaron y donde hicieron que miles de personas pasaron por las mazmorras. Un personaje con una gran responsabilidad, con crímenes horrendos, protegido por todos lados.

–¿Por quién fue protegido?

–Por las Fuerzas Armadas, especialmente por la Marina. Se hizo pasar por enfermo y por loco. Cuando se declaró la inconstitucionalidad de los indultos, él no se prestó a los juicios a los que era convocado. Fue muy protegido para llegar a esa situación, salvándose de tener que presentarse en los juicios en Italia, por ejemplo. Han venido los médicos de allá a constatar que estaba en condiciones. La Justicia italiana reconoció que podía afrontarlos, mientras que los médicos de acá decían que no estaba en condiciones psicológicas.

–¿Qué deja tras de sí esta muerte?

–Quedará uno menos. Es la muerte de un asesino y un cobarde, que no enfrentó a la Justicia. No deja ninguna gloria para la carrera que siguió. Deja la cobardía, lo sucio, lo siniestro. El no enfrentar un juicio muestra la catadura de persona que era. Dentro de la historia de los militares, sólo deja la imagen de la basura que fue. Además, muere y se lleva a la tumba muchos secretos. Ese archivo que las Madres pedimos todos los días para que se conozcan los expedientes que contienen el destino de nuestros hijos e hijas. Eso es lo que se lleva a la tumba. Las Madres nunca quisimos venganza, sino que buscamos verdad y justicia. Igual las seguiremos buscando y exigiendo. Seguiremos tratando de saber qué pasó, seguiremos esperando que algún día se abran las gavetas de los jueces para saber a quiénes les dieron los bebés en falsas adopciones. Este es el final que dejan estos que tuvieron que sentarse en el banquillo de los acusados. No tienen otra historia más que la de haber sido genocidas.

Entrevista: Gabriel Morini.

 

EL INFIERNO ES POCO > TATY ALMEYDA, DE MADRES

Condenado por la sociedad

“Massera deja tras de sí mucho dolor, pero no por su muerte, sino por los 30 mil detenidos desaparecidos, y por no haberlo podido condenar legalmente”, se lamentó Taty Almeyda, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. A su vez, hizo un llamado de atención hacia la Justicia para que acelere los tiempos en los que se están llevando a cabo los procesos contra los represores porque “se van a seguir muriendo”, antes de que pueda condenárselos. Massera “ya está condenado por la sociedad y sobre todo por los 30 mil desaparecidos, más uno que es Néstor Kirchner que está junto a ellos y también lo condenó”, apuntó la integrante de Madres.

–¿Cuál fue su reacción apenas se enteró de la muerte de Massera?

–Yo estaba yendo rumbo a Pergamino cuando lo escuché por la radio. Me impactó muchísimo. En el último tiempo me impactaron dos muertes de manera totalmente diferente: ésta y la de Néstor Kirchner. La del ex presidente fue muy negativa, y ésta también la lamenté mucho. Lo primero que pensé es que tendría que haber estado vivo este asesino para poder ser condenado, aunque la sociedad y, sobre todo, los treinta mil desaparecidos ya lo condenaron. Me pegó mucho en ese sentido, porque lamentablemente no pudo estar sentado en el banquillo de los acusados. Lamento no haberlo podido condenar legalmente, a través de la justicia legal, jamás la justicia por mano propia.

–¿Qué significó Massera para el terrorismo de Estado?

–Significó uno de los cerebros del horror, el artífice de los crímenes, de los asesinatos, de las detenciones. Uno de los peores criminales y genocidas, en el peor centro clandestino de detención que fue la ESMA. El amo de la vida y de la muerte. Y mirá cómo terminó: descerebrado. Y no me imagino lo que significó para aquellos familiares o para los mismos sobrevivientes, que han padecido en carne propia los tormentos. Con toda la historia que de él se sabe, el que no quiere enterarse es porque no lo quiere hacer. Fue el ideólogo, el que daba las órdenes en la ESMA y provocó tanto dolor y sufrimiento.

–¿Qué representa que haya muerto sin poder volver a ser condenado?

–Simbólicamente, deja 30 mil detenidos desaparecidos, una enorme cantidad de familiares, y también una gran cantidad de sobrevivientes, que pasaron por las manos de Massera. No deja dolor por su muerte, sino que deja mucha avidez de haber logrado esa justicia legal que no se pudo hacer. Es lamentable que se haya muerto, como ha sucedido con otros genocidas. Pero reitero que mi pensamiento es que ya está condenado por la sociedad y sobre todo por los 30 mil desaparecidos, que en este caso suman uno más, que es Néstor Kirchner, que está junto a ellos, todos juntos, y que también lo condenó. También tiene que ser un llamado de atención.

–¿Por qué?

–Porque es un llamado de alerta para que se apuren los juicios, porque se van a seguir muriendo, y porque tenemos que condenarlos con la justicia. Por suerte, los juicios se multiplican a lo largo y a lo ancho del país, pero este hecho tiene que ser un llamado de atención para la Justicia. Hay que buscar las herramientas necesarias para que los juicios se apuren y esto de que los genocidas mueran sin ser condenados no vuelva a suceder. Vamos a ver qué pasa a futuro. Hay que acompañar a las Abuelas en el tema de los bebés apropiados en la ESMA. Yo creo, con seguridad, que todavía queda mucho por saber y mucho por hacer.

Entrevista: Gabriel Morini.

 

EL INFIERNO ES POCO > OPINION

El jefe más maquiavélico

Por Claudio Uriarte *

Fue de lejos el jefe más maquiavélico, torcido, barroco, dúplice, oportunista y complejo que tuvo el engendro de siete años de duración que se llamó a sí mismo Proceso de Reorganización Nacional. También fue de lejos el más ambicioso, y el más inescrupuloso a la hora de tratar de concretar su deseo: conquistar el poder absoluto. Porque el ex almirante Emilio Eduardo Massera quiso para sí mismo mucho más que el rol de represor y estafador por el que hoy se lo recuerda de modo excluyente. Fue el más político de los jefes militares de entonces; la represión y la sangre no eran para él más que escalones para lograr sus ambiciones de máxima, en que se imaginaba nada menos que como un nuevo Perón.

Eso lo define como un marino atípico. Desde el apoyo del almirante Domecq García a las bandas rompehuelgas de la Liga Patriótica de la primera parte del siglo hasta el rol del almirante Rojas como jefe del ala dura de la Revolución Libertadora de 1955, desde la temprana convocatoria antiperonista del almirante Vernengo Lima en los días críticos del “gobierno a la Corte” en 1945 hasta el bombardeo aeronaval de la Plaza de Mayo en 1955 y los fusilamientos ilegales de guerrilleros en la Base Naval Almirante Zar en 1972, la Marina de Guerra argentina siempre había encarnado una sola, ininterrumpida línea de conducta como el arma más consistentemente reaccionaria, y de imaginario más aristocratizante, de las que surcaron el proceso político argentino. Pero Massera, un ambicioso oficial de inteligencia cuyo rol más importante en el legajo de servicios había sido la jefatura del Servicio de Informaciones Navales, vio en 1972 la oportunidad y la aprovechó sin asco: el país giraba a la izquierda, la vuelta de Perón era imparable y en estas condiciones era posible que un joven contraalmirante saltara dos promociones y descabezara a las reliquias sobrevivientes del gorilismo para postularse como el jefe naval con que el peronismo podía tratar y hacer negocios. “Masserita: usted se equivocó de tren –le dijo una vez Perón–: en vez de ir a Campo de Mayo se metió en el de Río Santiago.”

Efectivamente, se parecía mucho más a un militar que a un marino, por lo menos en el campo de las ambiciones políticas. Pero la pertenencia a la Marina, que por naturaleza es un arma aislada del contexto general, en barcos lejanos o en abstractos ejercicios de Estado Mayor, y que además nunca representó más de un tercio de la cantidad de hombres del Ejército, era una limitación efectiva. Massera resolvió superarla ganando implantación territorial. Y, en tiempos de la dictadura, eso significaba multiplicar todo el tiempo el papel de la Armada en la represión ilegal. Por eso fue posible el enorme rol de la ESMA –en cuyas primeras operaciones participó en persona– dentro de las operaciones represivas; por eso Massera pudo concretar una decisión aparentemente absurda como la de abrir un Liceo Naval en una provincia mediterránea como Córdoba.

Durante el tercer gobierno peronista, Massera había convertido a la Marina en el arma más sólidamente identificada con el poder político. Muerto Perón, se consagró a seducir platónicamente a su viuda, a la que halagaba con ramos de flores, cajas de bombones y reverencias. Cuando el gobierno de Isabel empezó a tambalearse, hizo de la Armada la fuerza más cerradamente defensora de su derrocamiento. El golpe del 24 de marzo no fue planeado en el Edificio Libertador, del Ejército, sino en el más discreto Edificio Libertad, de la Marina, donde desde octubre de 1975 habían empezado a multiplicarse unos misteriosos cartelitos con la inscripción “Area restringida”. Todo esto tenía el objeto de negociar de antemano un papel inéditamente protagónico para su fuerza dentro del Proceso que se venía. Lo logró a un grado antes inimaginable, logrando establecer el principio de la subdivisión del poder del Estado en un 33 por ciento para cada una de las tres armas. Ministerios, embajadas, radios y televisiones fueron repartidos de acuerdo a este principio de poder feudalizado. Eso favorecía las competencias y las intrigas internas. Y Massera era un intrigante de primera línea.

Desarrolló una maniobra increíble. Para dentro de las Fuerzas Armadas, era el portavoz de la línea dura; para fuera, era el almirante culto y aperturista de los discursos de estilo literario que decía que “nadie muere por el Producto Bruto Interno”, se oponía a la política económica neoliberal de José Alfredo Martínez de Hoz y desplegaba una incesante actividad internacional con epicentros en el Vaticano y la logia Propaganda 2 de Licio Gelli. Pero lo más llamativo es lo que trató de hacer en sus cárceles. En un momento, Massera logró tener en una discreta prisión domiciliaria naval a Isabel Perón, a los peronistas de “centro” como Lorenzo Miguel y Carlos Saúl Menem en el buque 33 Orientales y a los Montoneros, a los que quería recuperar, en la ESMA, como una parodia carcelaria del Movimiento Nacional Justicialista. Y si para dentro de la Junta representaba a la línea dura, de modo de favorecer la quiebra del Ejército entre los comandantes de cuerpo y Jorge Rafael Videla, para afuera buscaba negociar con los Montoneros las reglas de la posguerra.

Paradójicamente, lo que determinó el inicio de su decadencia fue su temeridad al confrontar con poderes demasiado grandes, a los que no podía vencer a largo plazo. Uno de ellos fue el Establishment. Massera fue responsable sucesivamente de las desapariciones del empresario textil radical y embajador procesista en Venezuela Héctor Hidalgo Solá, de la diplomática argentina Elena Holmberg Lanusse –que empezaba a denunciar sus contactos extranjeros con los Montoneros, incluyendo una presunta entrevista en París con Mario Eduardo Firmenich– y del empresario Fernando Branca, con quien había tenido negocios turbios y de cuya esposa, Martha Rodríguez MacCormack, él era amante. Algunos miembros del equipo económico de Martínez de Hoz, como el ex secretario de Hacienda Juan Alemann, nunca dejaron de sospechar que Massera había estado detrás de una misteriosa ola de atentados dinamiteros realizados contra ellos en 1979, como tampoco dejó de estarlo nunca el radical Ricardo Yofre, subsecretario general de la Presidencia de Videla, ante una bomba en el palier de su casa. Dentro de este revoltijo sangriento se mezclaban promiscuamente móviles políticos, sexuales y de negocios, lo que convirtió a Massera en un personaje muy peligroso a los ojos de muchos de los que reinan pero no gobiernan. E incluso para sus propios camaradas. Un vicealmirante de su Gabinete de Asuntos Especiales me comentó años después: “Que matara por política vaya y pase, pero hacerlo por una cuestión de faldas...”. Quizá sea innecesario recordar que Massera, “El Negro”, era también el Don Juan número uno de la dictadura, disfrutando que el mundo comentara sus romances con modelitos como Graciela Alfano y escritoras como Marta Lynch.

Otro de los dioses desafiados fue el Ejército. Aunque Massera tenía muy buenas relaciones con Guillermo Suárez Mason y otros generales exponentes de la línea dura, desde el desbarranque militar tras la aventura de Malvinas en 1982 el grueso del Ejército empezó a resentir sus intrigas y conspiraciones y decidió acabar políticamente con él. La primera vez que Massera estuvo preso no fue en democracia, sino en los últimos tiempos de la dictadura militar, por orden del juez procesista Oscar Salvi, por la causa de la desaparición de Fernando Branca y, de acuerdo a algunas fuentes, por instigación del Batallón de Inteligencia 601.

Pero el núcleo de su fracaso político radicó en que el cumplimiento de su proyecto dependía de demasiados condicionantes que se cancelaban mutuamente. Dependía de que la dictadura se mantuviera, pero no tanto como para que él quedara en los márgenes de su historia; que hubiera cierta apertura política, pero de modo que sólo pudieran emerger él y su raquítico Partido de la Democracia Social; tras pasar a retiro en 1978 empezó a hablar crecientemente como un político de la oposición, pero dependía al mismo tiempo de los recursos de una Marina que seguía siendo parte de la Junta. La tarea de ser al mismo tiempo la encarnación del Proceso y del Antiproceso fue excesiva, incluso para él. Y cuando la dictadura desapareció en desbande, ya no hubo modo que su “movimiento político” de laboratorio, relaciones públicas, diarios inventados, noche y niebla pudiera sobrevivir en la política de la vida real.

Por eso, incapaz de saciar su sed política, pasó sus últimos años rodeado de un pequeño grupito de amigos y colegas, cada vez más viejos y aislados, para reaparecer algunas veces en público y constituirse en el defensor político de todo lo actuado por la dictadura desde 1976, cuando antes había tratado de surgir como su crítico. Muchas veces amagó con la publicación de sus Memorias, y la mano de muchos escritores fantasma pasó sucesivamente por sus páginas, pero el libro nunca quedó en nada más que fárragos de materiales caóticos e incoherentes, como si algunas cosas se resistieran a ser escritas.

* Autor de Almirante Cero. Biografía no autorizada de Emilio Eduardo Massera. Uriarte murió en julio de 2007. Esta nota permanecía inédita hasta hoy.

 

EL INFIERNO ES POCO > OPINION

Una sensación de alivio

 Por Eduardo Jozami *

Me enteré de la noticia cuando estaba reunido con los coordinadores de nuestro Centro Cultural, en el mismo lugar en que el difunto erigió su obra más importante. Emilio Massera no quedará en la historia por su degradado proyecto político que desafiaba la inteligencia de los argentinos, tampoco por su forzada figura de centurión romano, forjada quizás en la lectura de Jean Larteguy, menos aún por su imagen de varón triunfante dispuesto siempre a exhibir nuevos trofeos. Massera será por siempre el creador del centro clandestino de la ESMA, el lugar emblemático del exterminio y la tortura, en el mismo predio en que hoy nos encuentra la noticia de su muerte.

La ex ESMA no perderá nunca esa connotación siniestra, porque en ese reconocimiento se funda precisamente nuestro trabajo de Memoria. Pero hoy es también un espacio de vida y de cultura. Centenares de jóvenes debatían hace pocos días en homenaje a Walter Benjamin, son muchos los visitantes que recorren muestras que, como la de Gustavo Germano, simbolizan la magnitud de la pérdida. A pocos metros, avanza la refacción del espacio de Abuelas, la Casa de la Identidad. Un poco más allá, el Espacio Cultural Nuestros Hijos desarrolla una variada e intensa actividad. Delegaciones de escolares visitan a diario el Centro de Detención. De a poco, el Espacio para la Memoria va tomando forma.

Para Massera, la ESMA debía servir para encumbrar dentro de la Junta Militar a la Marina, que ya no aceptaba el lugar subordinado que tuvo en anteriores golpes militares. En la competencia de las fuerzas por mostrar más éxitos en la represión ilegal, la Armada podía jactarse, gracias al trabajo tenaz del Tigre Acosta y sus sicarios, de los éxitos logrados. Pero el proyecto masserista exigía algo más que represión. Fundó un diario y un partido político. Hizo un guiño a la socialdemocracia, pero no se atrevió a usar ese nombre e invirtió los términos: democracia social. Planteó sus reparos con la política de Martínez de Hoz para facilitar el diálogo con sindicalistas y dirigentes peronistas. Pero la Marina soportaba mal esos arrestos populistas, lo prueba lo ocurrido con su diario: Convicción debía servir para acercar a algunos peronistas, pero tuvo que poner como director a un hombre de la Revolución Libertadora, el más reconocidamente antiperonista de los periodistas.

Creyó que su estampa varonil abonaría sus proyectos de liderazgo. Pero su figura gardeliana venía acompañada de las marcas de la muerte, como para que pocos se animaran a acercarse. Aunque nos duela reconocerlo tenía algo de argentino, de lo peor del machismo vernáculo. Pero lo que en cualquier compadrito de barrio parece más que nada un resabio costumbrista era, en el poderoso Almirante Cero, expresión consumada de prepotencia y desprecio por la mujer.

Se equivocó en toda la línea. Ignoró que nunca podría superar la subordinación impuesta por el Ejército, sobreestimó su propia influencia en un arma donde seguía siendo fuerte una tradición de antiperonismo aristocrático que se avenía mal con el proyecto masserista. Pero nada de esto hubiera sido definitivo si él, como los demás dirigentes golpistas, no se hubiera equivocado en lo más importante. Aunque sus propios errores –como el de Malvinas– aseguraron el desenlace, lo cierto es que terminó por ser inviable el proyecto concebido para iniciar una nueva era de la política argentina.

Se dice que en otros casos el crimen aparecía cubierto por una mística contrarrevolucionaria que adquiría forma de religión. En el supuesto más que dudoso de que realmente existieran estos austeros gladiadores, no fue uno de ellos Massera, que calculó pragmáticamente cada paso, llegando a liquidar a todo aquel que incomodara sus proyectos políticos, comerciales o amorosos. Que era fundamentalmente un asesino quedó claro cuando queriendo añadir a su figura un matiz de héroe de tragedia, terminó una ceremonia militar vivando a la muerte, remedando al fanático franquista que enfrentara de ese modo a don Miguel de Unamuno.

Quizás esta muerte provoque el examen de conciencia de quienes no fueron inmunes a su seducción, pero la mayoría de los argentinos no sentirá más que una sensación de alivio, la misma que se siente cada vez que un criminal deja la Tierra. Diez días atrás despedimos con dolor a un gran presidente argentino, no sólo porque era uno de los nuestros, sino porque advertíamos cuánto podía aún aportar a la obra inconclusa. La muerte de Emilio Massera, de quien se hizo acreedor como pocos al odio de los argentinos, nos parece tardía, demorada, como la de Videla y algunos otros que ya no significan nada en el país de hoy. Massera es un pasado que la sociedad ha condenado y que no habrá de volver. Así pensamos a diario, trabajando en este lugar que él cubrió de sangre treinta años atrás.

* Director del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti.

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El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) llama a constituir una agrupación política nacional

9 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) llama a constituir una agrupación
política nacional


Una decisión de enorme importancia


Por Guillermo Almeyra (*)
La Jornada, 07/11/08


http://pocamadrenews.files.wordpress.com/2009/10/logo-sme.jpgLa decisión del de constituir una agrupación política nacional (APN) o si es posible incluso un partido y de llamar a un congreso social tiene una enorme importancia no sólo por el peso de las tradiciones del SME y de la Tendencia Democrática en el SUTERM, de Rafael Galván, y por el aporte de decenas de miles de obreros organizados a una lucha política, sino también porque el SME podría llegar a dar un eje político obrero a un movimiento de masas que arroje a la basura la política neoliberal y la oligarquía mafiosa que la defiende y construya las bases de una verdadera alternativa obrera, nacional y popular, no capitalista, que reanude la vía soñada por los zapatistas de Morelos, por los jacobinos constitucionalistas en la Revolución mexicana y por esa segunda ola de ésta, que fue el gobierno de Lázaro Cárdenas.

Si así fuere, México podría comenzar a completar su Independencia, jamás alcanzada, que el gobierno de Calderón transformó en dependencia extrema, y podría salir de una disputa entre programas y grupos con propuestas capitalistas, de mera alternancia en el poder, para empezar a construir una opción social y política.

Este congreso, con vistas a una Constituyente –si realmente fuese abierto y emprendiese sin cortapisas ni sectarismo una discusión sobre cuál es la fase en el mundo y en el país y cuáles son las tareas de quienes desean luchar por la liberación nacional y social–, podría evitar el fracaso sufrido por anteriores experiencias prometedoras, pero que se hundieron en el pantano de los compromisos o se derrumbaron debido a intereses sectarios.

Iniciativas como los Diálogos Nacionales o la APPO, sus antecedentes directos, deberían ser estudiadas para retomar el hilo de la acción, pero a la luz de las enseñanzas de las derrotas, que no deben amedrentar a nadie ya que, como decía Rosa Luxemburgo, el camino de la victoria está empedrado de fracasos.

El SME siempre ha hecho política y fue un factor importante en el triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador, robado por el fraude, en la resistencia a éste, en el intento de apoyarse en la población y de apelar a ella para revertir las medidas ilegales, inconstitucionales y represivas del “gobierno” de los grandes capitalistas que México padece. Sus militantes, además, por su energía y abnegación, se cuentan, con sus familias, entre lo mejor de una población mexicana desorganizada y en buena medida desalentada y despolitizada.

Es, por tanto, herramienta fundamental de los trabajadores y del pueblo mexicano no sólo para discutir en todo el país los ejes de una política no capitalista para un México no dominado por el gran capital, sino también para construir núcleos y comités de organización, en todas partes, para organizar la lucha por la Constituyente y recoger las aspiraciones populares para producir un cambio radical que haga posible otro proyecto de país.

Hasta ahora el SME ha formado parte de una alianza de hecho entre el sector obrero y un sector desarrollista nacionalista y popular con política capitalista distribucionista, que agrupa vastos sectores de la clase media y sectores burgueses de oposición y sigue las perspectivas electoralistas de AMLO. Pero, después de los fraudes de 1988 y de 2006 y ante la militarización del país, el sometimiento gubernamental a los intereses de Washington y la represión cotidiana, no es sensato esperarlo todo de un mero triunfo electoral, aunque sí hay que luchar por ocupar todos los espacios legales y por combatir en las batallas electorales, pero para educar y organizar a los desorganizados, no para ocupar puestos en las instituciones.

Una APN o un partido basados en el SME y en otros sectores sindicales obreros no puede, por tanto, ser electoralista, aunque tome posiciones y pueda hacer alianzas con vistas a los comicios. Debe tener una política independiente de todas las fracciones burguesas, aunque pueda momentáneamente aliarse con la más democrática y nacional contra la proligárquica y proimperialista, y debe tener su propio programa obrero y nacional.

En la alianza social antes citada, su papel, ideológico y organizativo, debe ser estratégico y de dirección, no el de una mera infantería de apoyo. Si acaso se debe diferenciar de sus aliados, sin romper con ellos, debe hacerlo tal como hicieron los campesinos zapatistas morelianos con Madero en la lucha contra la reacción.

Esa, por otra parte, es la única forma de convencer a algunos intelectuales perdidos hoy en la esterilidad de la no política, pero no irrecuperables, y de construir una conciencia anticapitalista de masas que pueda movilizar a éstas en una lucha que será dura, porque no enfrentará solamente a Calderón y a la derecha mexicana, sino también y sobre todo a Washington, que en medio de una aguda crisis económica y política, no puede tolerar cambios radicales del otro lado de su frontera.

Hay medios que acostumbrados a la habitual politiquería sin principios, temen que la decisión del SME sea una maniobra para conseguir un aparato de negociación y de presión dentro de la candidatura de Andrés Manuel López Obrador con el programa y la dirección de éste. Por supuesto, las alianzas entre el SME y el lopezobradorismo son legítimas y hasta necesarias, pero la cuestión central es para qué, con cuál programa y en cuál dirección.

A mi juicio, el congreso social debe dejar claro, por su discusión democrática, el radicalismo de sus conclusiones y su manifiesto, que el movimiento obrero marcha lado a lado con los otros sectores populares en la lucha por la democracia y la resistencia al capital, pero con sus propias banderas y consignas inclaudicables.

Esta resolución del SME, y el congreso mismo, ofrecen también al EZLN la oportunidad de abandonar su aislamiento y pasividad y de recuperar un papel en la transformación de México, por la que lucharon sus bases en 1994. Ojalá puedan comprenderlo, porque podría ser este, para ese zapatismo que no hace lo que hizo Zapata, el último llamado de la historia.


(*) Guillermo Almeyra, historiador, nacido en Buenos Aires en 1928 y radicado en México, doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de París, es columnista del diario mexicano La Jornada y ha sido profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México y de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco. Entre otras obras ha publicado “Polonia: obreros, burócratas, socialismo” (1981), “Ética y Rebelión” (1998), “El Istmo de Tehuantepec en el Plan Puebla Panamá” (2004), “La protesta social en la Argentina” (1990–2004) (Ediciones Continente, 2004) y “Zapatistas–Un mundo en construcción” (2006).

 

Tomado de Socialismo o Barbarie.

Foto El Polvorín

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Botnia: No eran 80, en realidad son: 240.000.000 de litros por día

9 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

08/11/10

La visita de nuestros técnicos a la planta de BOTNIA, permitió comprobar la aterradora magnitud del desastre que esta ocurriendo en este momento en el río Uruguay.

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Las fuentes consultadas nos informan, que la visita a la planta, a pesar que no permitieron la toma de muestras ni de fotografías posibilitó a los técnicos de ambas orillas verificar la magnitud del desastre que se esta llevando a cabo con total impunidad. Recorrieron la planta acompañados de Ingenieros de la empresa que asentían ante las sorprendidas preguntas que hacían nuestros expertos al ver lo que esta ocurriendo.

El agua envenenada que queda como residuo líquido del proceso industrial, no va a una planta de tratamiento como mentían los finlandeses. El Licor negro, como se conoce este letal veneno, es arrojado crudo al río Uruguay, sin ningún tratamiento, con el agravante que para tratar de amortiguar el impacto sobre la biota del río, toman una cantidad equivalente de agua, además de la usada en el proceso industrial para diluir groseramente el nefasto líquido.

El Estudio de Impacto Ambiental de Botnia en la Región que dirigió el Dr. Sejenovich, anticipaba que la producción de BOTNIA sería finalmente mucho mayor a la anunciada en los compromisos previos. Simplemente porque eso es lo que ocurre con las grandes pasteras del planeta en este momento, que estan elaborando pasta a un ritmo endemoniado, mas allá del límite planeado, simplemente porque cuando se instaló BOTNIA la pasta de celulosa, valía la tercera parte de lo que cuesta hoy en el mercado internacional, U$S 700.-TM.

BOTNIA anunciaba producir 1.000.000 de TM anuales, pero en realidad, aunque los datos son celosamente ocultados, en este momento esta produciendo a un ritmo mucho mayor, presumiblemente unas 1.500.000.-TM al año. O sea que produce ella sola, más de lo que anunciaban BOTNIA y ENCE juntas.

Para esta producción necesitan 120.000.000.- de litros de agua, pero como la diluyen antes de devolverla al río en una cantidad similar de agua que roban, los expertos calculan que la cifra de agua utilizada diariamente se aproxima a el triple de la que anunciaron inicialmente utilizarían.

Por eso estan aquí, además de por la velocidad con que crecen los árboles, porque nosotros les permitimos que nos roben esa fabulosa cantidad de agua dulce sin pagarla y sin restituirla.

 

www.ecoportal.net

Funda Vida
www.fundavida.org.ar

Foto El Polvorín

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Uruguay: Audición 26 de marzo -9-11-2010

9 Noviembre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 

 

 

eduardo-rubio (Small)

Eduardo Rubio.

 

http://www.bppcolor.info/images/notas/Image/MOVIMIENTO%20%2026%20DE%20MARZO.gif

 

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