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El polvorín
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Hasta 20.000 viviendas palestinas podrían ser demolidas en Jerusalén Este

30 Marzo 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Ahmed Ruweidi, uno de los asesores jurídicos del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, advirtió que más de 20.000 viviendas palestinas de Jerusalén podrían ser destruidas en virtud de las órdenes de evacuación que pesan sobre ellas.







Los habitantes de estas casas, dijo Ruweidi, podrían ser acusados en los tribunales israelíes de haber quebrantado las normas que impiden la construcción a los palestinos bajo el pretexto de que necesitaban licencias renovables.

Esta cifra, explicó en declaraciones difundidas por la agencia de noticias palestina Maan, no incluye las viviendas que ya han recibido órdenes firmes de demolición emitidas por el Ayuntamiento de Jerusalén o de los tribunales israelíes.

Las familias palestinas que ocupan estas viviendas viven una constante situación de miedo, ya que su casa podría ser demolida en cualquier momento.

El objetivo de Israel, dijo, es obligar a los palestinos que viven en Jerusalén a pagar grandes sumas de dinero a ingenieros y abogados, así como importantes fianzas por lo que consideran violaciones de la normativa sobre construcción.

Ruweidi recordó que, en cualquier caso, la Autoridad Palestina ayuda a los jerusalemitas palestinos a costear los honorarios de abogados e ingenieros. Sin embargo, reconoció que estas ayudas no son suficientes y pidió la colaboración de los países árabes y musulmanes.

Europa Press/ Tomado de LibreRed.Net

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Justicia argentina: ¿Y si “sus Señorías” se someten a las urnas?

30 Marzo 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Y si los JUECES se sometiesen TAMBIEN a la voluntad popular ?

Justicia argentina: ¿Y si “sus Señorías” se someten a las urnas?

Víctor Ego Ducrot *

JusticeLa corporación togada de Argentina está infectada por elementos antidemocráticos de todo pelaje, inclusive por defensores del genocidio y del terrorismo de Estado. Quizá haya llegado la hora de que los jueces surjan del voto popular.

En un comunicado firmado por 6 de sus 7 jueces, la Corte Suprema de Justicia le pidió “mesura” a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, cuando ésta salió al cruce de una seguidilla de resoluciones judiciales en contra de sus políticas de Estado, todas resoluciones solicitadas por los jefes de la oposición que se reconocen como destituyentes o neogolpistas.

Recordemos que el carácter violatorio de la Constitución por parte de la llamada oposición fue admitido por una senadora de esa misma oposición, Roxana Latorre, quien admitió que en la cámara alta del Congreso “se respira un espíritu golpista”.

IntocablesEl comunicado conocido a principios de marzo, improcedente y de dudosa legalidad, es más que revelador del posicionamiento del tribunal supremo, toda vez que nada dice y por consiguiente hasta ahora calla con silencio cómplice, acerca de la reciente decisión de la Sala II de la Cámara Nacional de Casación Penal, que protege a la principal accionista del mayor oligopolio mediático del país –el Grupo Clarín-, Ernestina de Noble, quien para la organización Abuelas de Plaza de Mayo es madre de dos hijos apropiados por los genocidas tras la desaparición y asesinato de sus legítimos padres.

La Corte Suprema nada dice cuando la jueza María José Sarmiento, una de las que acudió solícita a los pedidos de la oposición en contra del gobierno, tuvo el tupe de manifestar que ni ella ni su familia sabían acerca del procesamiento de su padre, el coronel de Inteligencia del Ejército Luis Alberto Sarmiento, por múltiples delitos de lesa humanidad, cometidos durante la pasada dictadura militar.

Después de años de conformaciones arbitrarias y a gusto de quienes sometieron al país a los designios del más férreo neoliberalismo, esta Corte Suprema fue integrada tras un procedimiento de reconocida transparencia, por decisión política del ex presidente Néstor Kirchner.

Sin embargo esa decisión no ha bastado para desmontar la maquinaria corporativa que domina al Poder Judicial, en manos de la derecha más ultramontana.

En caso de la jueza Sarmiento habla por sí solo. El diario P/12 informó la semana pasada lo siguiente: ”el padre de la jueza que suspendió la aplicación de los decretos de necesidad y urgencia que crearon el Fondo del Bicentenario y removieron al presidente del Banco Central es el coronel de Inteligencia del Ejército Luis Alberto Sarmiento, a quien dos policías rosarinos señalaron como el responsable de las torturas hasta la muerte del estudiante Angel Enrique Brandazza, Tacuarita, secuestrado en la semana del regreso de Perón a la Argentina, el primero en la lista de la CONADEP.

JusticecabezasDurante la última dictadura Sarmiento fue jefe de Inteligencia y ministro de gobierno en Misiones, donde el fiscal general pidió hace ya 4 años su procesamiento por participar en crímenes de lesa humanidad.

La lentitud del proceso hizo que aún no haya sido llamado a indagatoria. Poco conocido fuera del Ejército hasta que su hija saltó a la fama, fue uno de los principales jefes operativos de la represión durante la dictadura de Onganía-Lanusse, y continuó incluso después de su retiro durante la de Videla-Viola-Galtieri-Bignone.

El parentesco no es causal de recusación en un proceso de enorme importancia para el gobierno que impulsó el enjuiciamiento de aquellos crímenes, pero ayuda a entender el insólito comportamiento de la jueza María José Sarmiento”.

Conforme a una larga tradición constitucionalista, los integrantes del Poder Judicial son designados a perpetuidad y gozan de un régimen salarial, jubilatorio e impositivo de privilegio y, al contrario de los otros dos poderes del Estado – el Ejecutivo y el Legislativo -, no surgen del voto ciudadano.

Es decir, permanecen por afuera del espíritu primordial del Estado de Derecho, que debería ser el principio de soberanía popular.

Esa misma tradición sostiene que tal régimen de designación y permanencia en los cargos, en principio a propuesta del Ejecutivo y con acuerdos parlamentarios, solo removibles por mal desempeño y por comisión de delitos, tras el cumplimiento de un procedimiento especial, tiene la función de proteger la independencia del Poder Judicial, como sustento de las garantías y derechos que reconoce la Constitución.

Se trata de una tradición constitucionalista cooptada por una concepción aristocratizante, elitista y corporativa del sistema democrático, que requirió de bibliotecas enteras para justificar la violación de la propia lógica democrático burguesa: si el Estado cumple con sus atribuciones a través de 3 poderes, impregnados todos por la dimensión de los político, ¿por qué sólo uno queda al margen del paradigma rector del propio Estado de Derecho?

UrnajusticeNo existe ninguna contradicción entre la necesidad de un Poder Judicial independiente de los otros 2 poderes, como resguardo de las garantías y derechos que reconoce la Constitución, con el hecho de que sus integrantes también se sometan al mandato del voto, es decir al principio de soberanía popular: que los ciudadanos que eligen a quienes legislan y administran también puedan elegir a quienes arbitran conforme a la ley (surgida del voto) y aseguran los derechos y garantías (de carácter constitucional).

Todos tendremos más y mejor democracia cuando se cumplan con las normas previstas para modificar la situación de derecho y de hecho, con mecanismos trasparentes y guardianes de la idoneidad requerida, de forma tal que la sociedad pueda decidir quiénes son sus jueces.

* Director del Observatorio de Medios de Argentina y de la Agencia de Prensa del Mercosur.

Tomado del blog soydondenopienso

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La guerra es la continuación de la política por otros medios, nunca frase más sabia‏

30 Marzo 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

FERNANDO MOYANO

(Autor de la nota, no de la frase)

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"¿Para qué necesita Uruguay un Ejército? ¿Quién es el enemigo de Uruguay? ¿Lo va a invadir Argentina, lo va a invadir Brasil?"

Hizo la pregunta Oscar Arias, presidente de Costa Rica. Y saltaron de todos lados, los blancos, el Ñato FH, y hasta un compañero Alberto "siempre antimilico" que no conozco y que escribe a Posta Porteña. Pero el único argumento es porque lo dijo Arias. 

Como dijo Vaz Ferreira, evadir la crítica a las ideas sustituyéndola por la crítica a las PERSONAS que las dicen, es la forma más cretina de evadir la lucha de ideas.

NADIE CONTESTA LAS PREGUNTAS. ¿Para qué Uruguay necesita un ejército? No es necesario que venga uno de Costa Rica porque eso mismo se pregunta cualquiera en Uruguay desde siempre, y nadie da una respuesta coherente.

De modo que quien calla otorga. Uruguay no precisa un ejército. Y todas las respuestas complicadas y elucubraciones de por qué viene este tipo con la idea, si hace mandados y qué puede haber atrás, etc. no llevan a NADA, mientras no se intente responder al tema de fondo.

Los yanquis están detrás de Arias, Arias quiere desmantelar el ejército. ¿Y?

Cuando los Sandinistas tomaron el poder, los yanquis vieron que era mejor descomprimir y buscaron sustituir las dictaduras militares del continente por democracias burguesas. ¿Acaso era correcto sostener las dictaduras?

Costa Rica, lo mismo que Uruguay, es un estado tapón (como Andorra, Mónaco, Suiza, etc., los países que suprimieron sus fuerzas armadas). Desde el punto de vista burgués, las fuerzas armadas de Costa Rica no importan demasiado, y se pueden suprimir, lo mismo en Uruguay. Eso es lo que dice Arias. Pero que él lo diga desde un punto de vista burgués no invalida el hecho evidente de que las fuerzas armadas uruguayas son una patota genocida. El imperio maneja dos opciones, de lo que se trata es de tener una perspectiva propia.

El Ñato, los blancos, etc. ponen el grito en el cielo porque Arias da una opinión sobre Uruguay (como Mujica opina sobre Colombia o sobre Cuba), y dicen que es una “intervención”. ¡Parece que mandar fuerzas armadas a Haití no lo es!

Voy a los argumentos de Alberto.

"Se trata de una amenaza velada a Mujica".  "Unas FFAA bajo dirección y control de un tupamaro representan un peligro en potencia para los yanquis".

¿Amenaza de qué? ¿Qué peligro representa Mujica para el imperialismo yanqui? ¿Las FFAA uruguayas son un peligro en potencia para los yanquis (!), o para cualquier otro que no sea el pueblo uruguayo? ¿Mujica de verdad las dirige y controla, o tal vez pueda llegar a hacerlo? Y suponiendo que eso ocurriese, ¿serían acaso más peligrosas para los yanquis con ese comandante?

"Peligro de que les hagan lavado de cerebro, que les metan jóvenes tupas, que las saneen, que las comanden y dirijan ex guerrilleros..."

¿Lavado de cerebro con qué, con las ideas de Mujica? 

Lo que hay detrás de estas especulaciones, en definitiva, es la idea de que deberíamos tener unas fuerzas armadas anti-imperialistas

Primero habría que tener UNA POLÍTICA ANTI-IMPERIALISTA. 

Como sabemos, estas fuerzas armadas han sido formadas de cabo a rabo por el imperialismo y responden estructuralmente en un todo a la política militar de los yanquis y a su doctrina. Por ejemplo, en las llamadas "misiones de paz" en las que forman parte de la "policía planetaria" del imperialismo. El caso de la intervención en Haití es vergonzoso. Siempre fue así. En cuanto a la política de Mujica, es totalmente pro-imperialista, peor el remedio que la enfermedad. Lo que quiere es vender el país, pagar la deuda externa, etc.

Estas FFAA no se pueden sanear, es imposible. Pero aún si se pudiese, Mujica es el más cerrado opositor a sanearlas. Habría que comenzar por encarcelar a todos los violadores de Derechos Humanos, y él quiere exactamente lo contrario.

¿FFAA para oponerse a una invasión yanqui? ¡Pero si las FFAA son la invasión yanqui!!!!

Pero supongamos que quisiésemos y consiguiésemos tener un ejército popular revolucionario guerrillero (cosa absolutamente impensable a partir de estas FFAA). ¿Lo van a dirigir los ex-tupas? ¿Los que fracasaron como guerrilleros? 

La guerrilla tupamara fracasó porque quiso construir un movimiento armado sin haber construido el movimiento político de base. Lo que hace Mujica hoy tomar como base la política que ya existe, la política burguesa, el estado capitalista. Su proyecto de "defensa" es defender eso.

¿Qué sería tener una política anti-imperialista? Si algo demostró la historia del siglo XX es que el anti-imperialismo no se puede basar  en el nacionalismo burgués. Pero ¿qué quiere decir este término tan de "vieja y repetida" teoría marxista, dirían algunos? Quiere decir exactamente eso de "soldados de mi patria" y "unidad nacional". Incluyendo también en esto el apoyo de Arismendi a los comunicados 4 y 7 o la "táctica peruanista" de ganarse a las fuerzas armadas, que también terminaron mal.

Y no son especulaciones teóricas. Esa "alianza" de los guerrilleros nacionalistas con los militares fascistas ya ocurrió. Fue la colaboración en 1972 de Fernández Huidobro y una fracción del MLN con los militares que estaban preparando el golpe de estado. Fue hecha estando presos e intentando mejorar en algo esa situación, pero a cambio de aportar a un programa de reformas capitalistas que sirvió a la táctica golpista, e información para operativos de terrorismo de estado contra delitos económicos, además de bloquear de hecho posibles fugas de presos (y varios están muertos) y presionar al resto del aparato guerrillero aún operativo para que capitulase. Hasta allí es lo que sabemos.

Esa colaboración con el fascismo podría estar justificada (aunque nunca en todo eso) por la situación límite de esos presos políticos que obliga a una comprensión humana. Pero si así fuese, hubiese cesado cuando esos presos dejaron de estarlo, y éstos se hubiesen transformado en los más decididos combatientes sociales en la denuncia de esos crímenes, como lo son hoy muchos otros compañeros ex-presos, pero no estos que hacen exactamente lo contrario. 

Podría también decirse que la condición de fascistas de esos militares no estaba clara, y que esa fracción de presos políticos actuó de buena fe. De nuevo, si así fuese los hechos posteriores, la dictadura sangrienta y reaccionaria que sobrevino, les hubiese hecho ver su trágico error. Y no estarían repitiendo lo mismo hoy.

¿Cuál sería el camino para tener una defensa armada revolucionaria real contra una agresión imperialista? Sin duda, no estos milicos, ni siquiera como punto de partida. 

¿Serviría para algo un servicio militar obligatorio, que es lo que propone Alberto? ¡Serviría a los reaccionarios!

No hay ninguna duda que el pueblo uruguayo estaría espontáneamente en CONTRA de esa posibilidad. ¿Estaríamos para obligar a nuestro pueblo A LA FUERZA, mandando a la cárcel a los que se nieguen? Pues métanme a mí a la cárcel, pues yo sería uno de los que trataría de organizar la resistencia a ese mecanismo reaccionario. La defensa de un país dentro del esquema del dominio burgués es la defensa del dominio burgués. Como siempre, le dicen "patria", no le van a decir sistema de explotación.

Para tener una defensa anti-imperialista tenemos que empezar por tener una política anti-imperialista. Para eso tenemos que romper y dejar totalmente atrás la ideología del nacionalismo burgués. Y con eso también toda esta estupidez reaccionaria de la "defensa de la patria", tenemos que romper con la concepción militarista de la vida que se expresa en las ideas ridículas de Lucía, por ejemplo, que dice que el servicio militar serviría para que los pibes se hagan la cama y no dependan de la mamá, o del Pepe de que así se combate a la pasta base. ¿Qué diferencia hay entre estos disparates y lo de las duchas y peluquerías de Lacalle?

Vayamos a lo único que importa. Uruguay no va a tener, ni ahora ni en mucho tiempo, unas fuerzas armadas anti-imperialistas. Por mi parte creo que Uruguay como tal en un proyecto revolucionario anti-imperialista ni siquiera puede plantearse una existencia política por separado, ni hablar de fuerzas armadas. Cada peso para milicos y armamento es un peso menos a la educación, salud, vivienda, o comida a los indigentes. Y esa es otra forma por la cual ESTE ejército que tenemos sigue matando a uruguayos, los mata por quitarle recursos imprescindibles para la vida.

Un millón de dólares diarios sale mantener a estas fuerzas armadas inútiles. Saldría mucho más si nos ponemos a reponer el parque obsoleto o fuera de servicio. Ese parque es noticia solamente por los robos de armas, o accidentes fatales por trabajar con equipos defectuosos o por no saber operarlos. Y ese es el presupuesto militar que se sabe. Hasta hace muy poco ni siquiera había registro de los fondos que obtienen por otras actividades que podrían ser hechas mejor, más barato y aprovechable por entidades civiles. Gran parte de ese gasto se va en las "misiones de paz" pro-imperialistas (donde han protagonizado casos de abusos sexuales contra menores, y volvieron al país trayendo SIDA a cambio), y ni siquiera se nos permite conocer el destino de lo que tarde y mal aporta la ONU. Son cobijo de asesinos del pasado, pero los siguen produciendo en el presente. Alcanza con ver los casos de violencia doméstica que protagonizan cotidianamente, de los que solo se conocen los casos que revientan. Y además las actividades encubiertas de espionaje sobre la población, que nunca cesaron. Todo ejército pretoriano SIEMPRE es un estado dentro de otro estado, y un estado clandestino.    

Y en las condiciones actuales, que es la única realidad que existe, ¿estaríamos mejor o peor si no tuviésemos NINGÚN ejército ni "guardia nacional", si fuésemos un país completamente desarmado? Hay veces que para tener algo positivo es necesario pasar por cero.

Para defensa del territorio en vez del militarismo es mucho mejor el criterio de Frugoni de la defensa civil, sin fuerzas armadas. Era un socialdemócrata, cierto. Pero en este punto es mucho más avanzado que estos "revolucionarios-reaccionarios" del "nacionalismo" pro-imperialista. La verdadera seguridad de un país la da la fuerza de sus instituciones sociales. El pueblo no va a pelear voluntariamente por un sistema que es su enemigo. Empecemos por destinar ese millón diario de dólares a mejorar la vida de la gente y llegado el caso podría haber algo que defender

Dice Alberto que "el pueblo queda en bolas, desprotegido ante enemigos exteriores". 

¡Mejor que ahora estaríamos! ¡Mejor con el arco vacío que con goles en contra! El pueblo está desprotegido ante ese enemigo interior.

Pero para hablar en serio de esa "desprotección" del exterior volvemos al principio: ¿Quién es el enemigo de Uruguay? ¿Lo va a invadir Argentina, lo va a invadir Brasil?

Los yanquis ya nos invadieron, y su invasión son estas fuerzas armadas. Y con Argentina y Brasil tenemos que construir PRIMERO la unidad entre los pueblos, y no la confrontación entre ejércitos. Cuanto más militaricemos de nuestro lado lo que vamos a conseguir es facilitarles el trabajo y darles excusas a los militaristas de esos otros lados, que ellos sí son un peligro y muy serio tanto para nosotros como para nuestros pueblos hermanos. Y ni que hablar que la "batalla" estaría más que perdida antes de empezar.

En definitiva:

 

  • La derrota del movimiento revolucionario de los 60, facilitada en parte por las debilidades conceptuales que tenía y mantiene.
  • La incapacidad de esa izquierda revolucionaria de trabajar políticamente en las nuevas condiciones del presente.
  • La cooptación burguesa tanto de la izquierda reformista como de los restos de la izquierda revolucionaria, para formar un nuevo "partido del orden" burgués, hoy.
  • Y la culminación de todo esto en el insensato proyecto de Mujica de hacer cargar sobre los hombros del pueblo la mochila militar, aumentando todavía más ese millón de dólares diario tirado al mar.

 

 

 

 

 

AHÍ tenemos una oportunidad política. Llevado por sus debilidades conceptuales y  compromisos inconfesables con el militarismo genocida, el gobierno está cometiendo un error político grave, un error estratégico, tal vez el único realmente serio de este tiempo.

Para pegar en este flanco abierto es IMPRESCINDIBLE que rompamos completamente con toda esa estúpida ideología "patriótica", demasiado daño nos ha hecho. Hay que dar esta batalla dese el punto de vista del antimilitarismo elemental del pueblo uruguayo, desde el punto de vista de la sensatez presupuestal doméstica de quién se niega a gastar en "seguridad" lo que no tiene para comer.

Basta de muertos en los hospitales por falta de recursos, basta de falta de trabajo por falta de inversión pública productiva, basta de derroche insensato. BASTA DE "SOLDADOS DE LA PATRIA".

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El Salvador: LA VERSIÓN ACTUALIZADA SOBRE LA MUERTE DE MONSEÑOR ROMERO.

29 Marzo 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Así matamos a monseñor Romero
 

El mayor D´Aubuisson fue parte de la conspiración para asesinar a monseñor Romero, aunque el tirador lo puso un hijo del ex presidente Molina, dice el capitán Álvaro Saravia. 30 años después, él y otros de los involucrados reconstruyen aquellos días de tráfico de armas, de cocaína y de secuestros. Caído en desgracia, Saravia ha sido repartidor de pizzas, vendedor de carros usados y lavador de narcodinero. Ahora arde en el infierno que ayudó a prender aquellos días cuando matar "comunistas" era un deporte.


 

Carlos Dada


 

Publicado el 22 de Marzo de 2010 En El Faro

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Comienza a leer despacio, en voz alta: “Algunos años después de asesinar a monseñor Romero, el capitán Álvaro Rafael Saravia se quitó el rango militar, abandonó a su familia y se mudó a California"
.

 En la mano sostiene varias páginas con la impresión de una nota periodística publicada hace cinco años. Se reacomoda los lentes -dos grandes vidrios sostenidos por un alambre-. Tiene las uñas rotas y sucias, y los ojos muy abiertos y agitados. Alertas. Vuelve a leer el primer párrafo. “Algunos años después de asesinar a monseñor Romero, el capitán Álvaro Rafael Saravia…” Hace una pausa y repite ese nombre, que no ha dicho en mucho tiempo: “El capitán Álvaro Rafael Saravia”.

Levanta la cabeza y me mira fijamente.
-Usted escribió esto, ¿verdad?
-Sí.
-Pues está mal.
-¿Por qué?
-Aquí dice “Algunos años después de asesinar a monseñor Romero”. Y yo no lo maté.
-¿Y quién lo mató?
-Un fulano.
-¿Un extranjero?
-No. Un indio, de los de nosotros. Por ahí anda ese.
-Usted no disparó, pero participó.
-30 años y me voy a morir perseguido por eso. Sí, claro que participé. Por eso estamos hablando. 
Tiene las manos gastadas por la miseria y el trabajo del campo. Unas manos que nada tienen que ver con las de aquel piloto de la Fuerza Aérea convertido en lugarteniente del líder anticomunista salvadoreño Roberto d´Aubuisson, y después en repartidor de pizzas, lavador de dinero para la mafia colombiana y finalmente en vendedor de autos
usados en California. Ahora ya no es nada de eso. Perdió un juicio al que no asistió, en el que fue encontrado culpable del asesinato de monseñor Romero.

-Cuénteme cómo fue.
-Se lo voy a contar todo, pero despacio. Esto es largo.                                                                               

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          En 1979, Saravia, un indisciplinado capitán de aviación, querido por todos sus compañeros pero demasiado inclinado por el alcohol y las reyertas, terminó convencido por el mayor Roberto d´Aubuisson de trabajar con él en la formación de un frente anticomunista. Lo convenció en las visitas que D´Aubuisson, un mayor del ejército experto en inteligencia contrainsurgente, hacía a los cuarteles de la Guardia Nacional para reclutar a los oficiales para su lucha.
El mayor D´Aubuisson fundó un par de años más tarde el partido Arena y se convirtió en el máximo líder de la derecha política salvadoreña. Fue también el presidente de la Asamblea Constituyente de 1985 y prominente miembro de la Liga Anticomunista Mundial.
El capitán Saravia aún recuerda cómo, sentados en la arena de una playa salvadoreña y con una botella de ron entre ambos, D´Aubuisson lo terminó incorporando a su movimiento. Se perdió 15 días con él, se fueron a Guatemala, y le pusieron sueldo, un carro y lo demás que necesitara para cumplir el encargo del mayor: “Me vas a llevar unas cosas a mí, particulares”.
D´Aubuisson murió en 1992 de cáncer en la lengua, tras haber llevado a su partido a la presidencia de El Salvador y poco después de la firma de los Acuerdos de Paz que pusieron fin a la guerra civil. Para entonces, el capitán Saravia ya vivía en Estados Unidos, se había librado de un juicio en El Salvador por el asesinato de monseñor Romero y de otro en Estados Unidos por lavado de dinero. Se mudó a Modesto, una pequeña ciudad en el centro de California, y ahí vendió carros usados hasta 2004.
En octubre de ese año comenzó a huir de sí mismo, cuando el Centro para la Justicia y la Rendición de Cuentas (CJA), una organización no gubernamental con sede en San Francisco, California, le metió un juicio civil que lo encontró culpable del asesinato de monseñor Romero y lo condenó a pagar 10 millones de dólares a los familiares. Saravia desapareció poco antes del juicio y ahora vive oculto. Ha vuelto a un país en el que se habla español.

De él me dijo alguna vez un viejo arenero con fama de duro: “Saravia estaba loco. Te veía con un dolor de muelas y te preguntaba qué te pasó. Le decías que un dentista te jodió y al siguiente día el dentista estaba muerto”.
El capitán Álvaro Rafael Saravia fue un activo miembro de un grupo señalado como responsable de asesinatos y torturas, un escuadrón de la muerte. “Un sicópata”, lo llama Ricardo Valdivieso, uno de los fundadores de Arena.
El Archivo Nacional de Seguridad de Estados Unidos consigna información de la embajada de ese país en San Salvador, notificando a Washington el secuestro y asesinato de Carlos Humberto Guerra Campos en 1985. Su familia pago el rescate, pero él nunca apareció. Según la embajada estadounidense, los secuestradores fueron el Capitán Álvaro Saravia y “Tito” Regalado, el hombre que posteriormente sería jefe de seguridad de la Asamblea cuando D’aubuisson asumió la presidencia del Órgano Legislativo.
Saravia vivió rodeado de secuestradores y asesinos, pero niega su participación en este u otro asesinato. “Yo no dirigí nunca una operación para ir a matar a nadie. Se lo digo francamente”. Se le olvida que estamos sentados aquí precisamente porque participó en el asesinato más trascendente de la historia de El Salvador.
No niega la participación de su jefe, el mayor Roberto d’Aubuisson, en operativos clandestinos para matar a seres humanos, pero alega que esto lo hacía mediante contactos en otros cuerpos de seguridad.
En su agenda, que le fue capturada en la finca San Luis pocos días después del asesinato de monseñor Romero, están consignadas varias listas de armas y el teléfono de un hombre llamado Andy. Andy del Caribe. Un traficante de armas estadounidense que traía desde su país, por tierra, camionetas llenas de armamento que disfrazaba bajo revistas Playboy que regalaba gustosamente a los agentes de aduanas en todas las fronteras. Esas armas, dice Saravia, eran para su uso personal y para armar a los miembros del Frente Amplio Nacional, el FAN, que lideraba D’Aubuisson antes de fundar ARENA.
De su rompimiento con el mayor al que servía hay dos versiones. Una es la suya, según la cual se cansó de esa vida agitada y no sentía ya la confianza de D’Aubuisson, por lo que partió a Estados Unidos. Otra es de Ricardo Valdivieso, fundador de Arena y ahora director del Instituto Roberto d’Aubuisson: un día, durante las largas temporadas que pasaban en Guatemala conspirando, les llamaron de una cantina en Izabal para decirles que el capitán Álvaro Rafael Saravia estaba peleándose con varios hombres. Cuando lo fueron a traer, Saravia golpeó también a D’Aubuisson, y ahí acabó la relación.
Del asesinato de monseñor Romero, Saravia alega que él no participó en la planificación, y pretende probarlo asegurando que el día del crimen él no llevaba más armas que las dos que portaba siempre. “Si usted mata es porque va a tener… anda con un machete aunque sea en la mano, un cuchillo, una gillette, un tenedor, cualquier cosa, lo que le vaya a meter, un lapicero, pero usted no me viene a mí a decir fijate que necesito un carro… “. 
No hay órdenes de captura en contra del capitán Saravia, salvo en Estados Unidos, donde lo buscan para
deportación. Pero no importa porque no está ahí. Hace algunos años habló con el periódico estadounidense The Miami Herald para adelantar que había pedido perdón a la Iglesia y que contaría todo en un libro. No dijo que donde vive ni siquiera hay papel y que el vecino más cercano que sabe leer y escribir vive a 20 minutos de su casa. A falta de libro, quiere contar todo en una entrevista.

Nos citamos la primera vez en un pequeño hotel, de un pequeño pueblo, al que llegó después de cinco horas en las que combinó la caminata a campo traviesa, el aventón en pick ups y dos buses. Yo lo recordaba como aquel hombre gordo, con relieves en la papada, el bigote y el cabello rubio que aparece en el cartel de “Se Busca” que publicó el Departamento de Migración y Aduanas de Estados Unidos en 2004, “por sospechas de violaciones de derechos humanos”.

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Esa foto, en la que el cuello y el torso se confunden adentro de una camisa hawaiana, adornó mi refrigerador durante más de un año, mientras lo buscaba en California. Así esperaba encontrar a uno de los asesinos de monseñor Romero. Gordo, bronceado y con una camisa hawaiana. Me topo en cambio con un anciano demacrado, flaco, con la piel marchita y lacerada; el rostro oculto detrás de una barba canosa y silvestre, y con un profundo olor a rancio. Qué pequeño se ve.

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-¿Y por qué quiere hablar ahora?
-Por mis hijos. Es que hasta ellos me ven como Hitler.
Por primera vez desde que empezamos a conversar, Saravia agacha la cabeza. Aprieta la boca. Está solo en esta mesa en la que también estoy yo. Y soy yo quien rompe el silencio.
-¿Hace cuánto no habla con ellos?
-¡Uffff! ¡Ufff! ¡10 años! Me recuerdo de ellos todos los días. Aunque hasta miedo tengo de hablarles yo.
Durante las siguientes jornadas el capitán Saravia confesará también otros motivos para hablar: de todos los involucrados, es el único juzgado y el único que vive escondido. Amado Garay, el chofer, también vive oculto, pero en condición de testigo protegido de Estados Unidos. Pero es preciso subrayar algo: la primera condición para vivir escondido es estar vivo. Otras cinco personas involucradas en este crimen, o en su ocultamiento, no pudieron esconderse. Una murió decapitada, otra se suicidó, otra desapareció, a otra la mataron en un retén en la carretera. Otra terminó en pedacitos. En Guatemala. Eso dicen. Pero de esta última no hay nombre ni certificado de defunción.
Es cierto, Saravia es el único que vive escondido. Ha intentado, en reiteradas ocasiones, comunicarse con algunos de sus antiguos compañeros de lucha, pero nadie le ha respondido. “30 años han pasado y sigue la misma mierda. Ya no tengo nada que ocultar. ¿Para qué? Ya más hecho mierda de lo que estoy, cómo voy a estar. ¡Nada! A mí se me hace que hay una conspiración de que no quieren saber quién putas mató a Romero”.
Él mismo ha sido parte de esa conspiración, pero ahora está solo. Su único amigo es un hombre que tiene un viejo pick up y una pequeña propiedad rural. Ahí hay una cabañita de madera, parecida a la del Unabomber, compuesta por cuatro paredes con una ventana que protegen un piso de tierra y nada más. Ahí vivió Saravia más de un año, hasta que se metieron los ladrones y le robaron un cincho y una camiseta y un machete, que era lo único que tenía.
La segunda vez que nos vemos, en el mismo hotel, baja de su cuarto 15 minutos después de la hora convenida. Viene pálido.
-¿Qué le pasa, capitán?
-Acabo de verme en el espejo. Tenía cinco meses de no verme en un espejo.
 

 

 

 

                                                                       ***

Ahora comienza a hablar. Me deja sacar una grabadora y dice: “Dele, Carlitos, que esto se va a poner bueno”. Quiere mencionar nombres. Solo hace una solicitud: “Que los capturen. ¡Que les peguen una apretada de huevos como hacían antes, a ver si no cantan!”
El juicio en su contra se basó principalmente en dos elementos: uno, el testimonio de Amado Garay, el chofer que condujo al asesino hasta la iglesia en la que monseñor Romero daba misa el 24 de marzo de 1980; y dos, la agenda que el ejército le capturó en marzo de ese mismo año, en la que se consignaba un operativo llamado Operación Piña cuyas características coinciden con las del asesinato. “No he visto esa agenda desde que me la quitaron”, admite Saravia. “Yo no podía andar en la cabeza todas mis cosas, así que las anotaba en una agendita, era natural que las anotara. Ahí estaba la Operación Piña, que la habíamos llevado desde hace tiempo, que recogíamos unas granadas en la frontera con Guatemala”.
Le enseño una fotocopia de su agenda y el capitán recibe un golpe del pasado. La observa detenidamente. La Operación Piña incluye un tirador. Extraño porque no se necesita un tirador para ir a recoger granadas a la frontera. “Sí, eso es cierto”, admite. Sigue observando esa paginita, con el título Operación Piña y, de pronto, el capitán Álvaro Rafael Saravia tiene una epifanía. “Esa no es mi letra. Esa es la letra de Roberto”.
La letra, efectivamente, es distinta a la que aparece en las demás páginas de la agenda. ¿Por qué habría consignado Roberto d'Aubuisson la Operación Piña en la agenda de su lugarteniente?  Saravia no lo sabe, pero hay alguien que sí. 
En 1980 el coronel Adolfo Arnoldo Majano era miembro de la Junta Revolucionaria de Gobierno y uno de los últimos militares que aún creían en una salida negociada al conflicto. Fue él quien ordenó la captura de D´Aubuisson y sus seguidores en la finca San Luis, de Santa Tecla, y quien primero tuvo acceso a la agenda Saravia y a su contenido.
“La Operación Piña coincide con los datos de lo que pasó”, dice Majano, “pero no estaba en la agenda de Saravia. Eso es un papel capturado a D´Aubuisson. El oficial del Estado Mayor que me ayudó a sacar las fotocopias lo juntó con las páginas de la agenda para que no se perdiera”.
La Operación Piña aparece escrita en un papel en blanco, sin impresiones de la agenda, y con un sello al borde de la página que corresponde a Mariscos Tazumal, una empresa pesquera fundada por D´Aubuisson y Fernando “El Negro” Sagrera.
Fue D´Aubuisson, y no Saravia, el autor de esa lista que, de acuerdo con la Comisión de la Verdad y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, corresponde al homicidio de monseñor Romero. Esta es la lista:
Operación Piña
1. Starlight
1. 257 Robert*s
4. Automáticos
    Granadas
______________
1. Motorista
1. Tirador
4. Seguridad
 
El Starlight es una mira telescópica para rifles de precisión, necesarios para una operación de este tipo. De la calle al altar de la Iglesia de la Divina Providencia hay unos 35 metros, y el tirador necesitaba una mira telescópica.
El 257 Roberts es un rifle calibre 25 fabricado por la casa Remington, muy utilizado para tiro de precisión con mira telescópica. Es dudoso que haya sido el rifle con el que fue asesinado monseñor Romero. La autopsia revela que recibió un proyectil calibre 22 en el corazón. Pero el tirador no salió del equipo de D´Aubuisson, sino del otro conspirador: Mario Molina, hijo del ex presidente Arturo Armando Molina. Mario Molina aportó el asesino, el arma y el equipo de seguridad.
Los cuatro automáticos y granadas estaban en la lista como parte del armamento de los cuatro elementos de seguridad que acompañarían el operativo.
El motorista salió del equipo de D´Aubuisson, bajo la supervisión de Saravia. Amado Garay, un ex soldado oriundo de Quezaltepeque, condujo al asesino frente a la puerta de la iglesia y después lo llevó a un lugar seguro. Garay -hasta hoy el único de los participantes en la operación que había dado su testimonio- vive en Estados Unidos bajo el programa de protección de testigos.
El tirador es salvadoreño, ex guardia nacional y era miembro del equipo de seguridad de Mario Molina. El 24 de marzo, de un disparo certero, acabó con la vida del arzobispo de San Salvador.
Saravia solicita que los capturen. Hace una segunda solicitud al día siguiente. Me pide que lo lleve
a la ciudad más cercana que tenga un Burger King. Cuando vivía en Modesto, California, cerraba la venta de autos y camino de su casa pasaba todos los días comprando una Whopper doble. Esta vez, aquí, me pide un favor especial:

-¿Me podría comprar dos?
-Tiene usted hambre, capitán.
-La otra es para mañana. Me la quiero llevar a la montaña.
-Pero de aquí a mañana se le va a podrir.
-Si yo todo lo que como está podrido, no se preocupe.

  ***

                             

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Para encontrar a Saravia hay que bajar al infierno. Hace varios kilómetros que se terminó el mundo y en este paraje solo habitan gentes con deseos de despedazarse a machetazos y emborracharse para engrosar el número de viudas o al menos mitigar el dolor de las gusaneras. La hombría, aquí, se mide por muertos. Allá va Danilo, que ya mató a tres; Tomás acaba de regresar, andaba huyendo porque mató a su hermano.
El paisaje parece copiado de un cuadro naturalista del siglo XIX. Bosques de pino apenas interrumpidos por pequeños páramos en los que se alzan aldeas, verdes y hermosas si no fuera porque han sido levantadas por la miseria y el garrote. Los niños deambulan desnudos y las mujeres a los 30 años parecen ancianas, sin dientes, con las manos curtidas y los pechos caídos de tanto amamantar criaturas.
Una niña de cinco años se acurruca para defecar en el monte. El microcosmos que se apoderó hace tiempo de su sistema digestivo desecha los alimentos en forma de una diarrea verde, apestosa. No ha terminado cuando ya algunas moscas comienzan a invadir la escena. Al acecho, un perro espera a que la niña termine para alimentarse de esa plasta verde. Esta es la cadena alimenticia de la miseria. Aquí no se desperdicia nada.
Solo las moscas tienen la nutrición adecuada. Enormes y ruidosas, se aparean para después desovar en la espalda de las vacas, de los perros, de los niños. A los pocos días, la picadita se va abultando y adquiere vida propia. Es un tórsalo que comienza a moverse solo en la espalda de la vaca, del perro, del niño. Y pica, pica, pica con desesperación hasta que duele de tanto rasparse la espalda. Son gusanos que solo salen a pedazos, exprimiéndolos como una espinilla gigante, morada.
En esta tierra de morenos curtidos por el sol y disminuidos por el hambre y el trabajo del campo, vive El Gringo, un hombre blanco curtido por el sol y disminuido por el hambre y el trabajo del campo. Cuando llegó aquí, hace tres años, pesaba 282 libras. Ahora pesa 165, come de lo que le regala una vecina y aprovecha las pocas monedas que gana cuando le sale trabajo para comprar alcohol trasegado que le permita recordar su nombre y olvidar de dónde viene y por qué está aquí. La única persona que le ha tendido la mano en este macondo recuerda cuando apareció por aquí: “Cuando vino ni siquiera sabía usar el machete”, dice, burlándose.
El Gringo vive en una pequeña casa de bahareque, con ventanas de madera sin vidrio y con apenas tres prendas de vestir colgadas de una pita que atraviesa el cuarto. Una colchoneta roída y sucia le sirve de cama. Vive aquí de prestado. La dueña de la vivienda barre, mientras le cuenta que alguien le quiere quemar la casa. “Le estuvieron tirando piedras pero ninguna cayó en la ventana, yo pensé que se la iban a destruir”, dice. Los atacantes son algunos de los 10 hijos que ella trajo al mundo y que amamantó y crio hasta cuando tuvieron edad suficiente para asesinar a su propio padre. “De los 10, cinco me salieron buenos”, cuenta. Una noche, hace tres meses, dos de los otros cinco se sentaron a beber en familia con su padre. La conversa terminó en reyerta, hubo gritos y amenazas. “Lo salieron a perseguir y le pegaron con un palo. ¡Ay no!, les dije, ya me lo mataron. Pero no me hicieron caso. Ahí quedó el viejo. Muerto”. Ella misma los fue a denunciar a la policía, que los capturó días después pero que los dejó libres hace dos semanas. Han jurado volver para matar a su mamá.
“Tenga cuidado”, le dice la anciana al Gringo. “Una de mis hijas le va a quemar la casa para quitármela”. Esta mujer no sabe que El Gringo es salvadoreño. Ni que se llama Álvaro Rafael Saravia. Tampoco sabe que es piloto de aviones. Ella nunca ha visto un avión. Tampoco sabe que El Gringo participó en el asesinato de un arzobispo. Pegada a su falda camina su nieta, huérfana de padre, que tiene una hermosa sonrisa y una
infección en un ojo.

30 años después de asesinar a monseñor Romero, el capitán Álvaro Rafael Saravia está en el infierno.
-Claro, es un castigo. Todo donde estaba metido yo era una podredumbre, todos andaban detrás del dinero como sea. Los medios no importaban, pero querían dinero. Enriquecerse.
-Usted también.
-Yo también. ¡Claro! Vaya a verme ahora. He aprendido a vivir con lo que tengo. He vivido con la gente que realmente sufre. Pero sufre una calamidad espantosa. ¡La peor desgracia del mundo! ¡La pobreza! ¿Cómo no iba a ser guerrillero el hombre si estaba viendo que sus hijos se estaban muriendo de hambre? Y cuando iban a cagar cagaban lombrices. Yo agarro mi fusil y me voy a la verga. No lo espero dos veces. Ni tres. Ni necesitan convencerme mucho.   
-Hoy la está viviendo.
-La estoy viviendo. En carne propia. Si algún día yo pudiera hacer algo por esa gente lo hago. Aún tomar las armas.
-Cómo da vueltas la vida.
-Ha dado vuelta mi vida. Terriblemente. Y he sufrido a la par de esa gente: que no hay maíz. Vayan a cortar guineos pues. En veces hay maíz y no hay con qué. Entonces a la tortilla hay que echarle sal. Entonces se come con sal. Y en veces no hay. Yo tengo una familia enfrente. A veces me dejan unas cuatro tortillas. Y si eso es ser comunista… Es comunista. En aquel tiempo para todos los que estaban es comunista. Que lo saca, lo trompea de la casa y decirle hijueputa vos andás con la guerrilla. Cambia la vida. Esto no es vida.


                                                                        ***


Debajo de la cama de Álex “El Ñoño” Cáceres hay dos botellas de whisky y tres de champán. Las esconde cada vez que se va de viaje, pero sus inquilinos saben perfectamente dónde encontrarlas. En esta casa de la colonia San Benito,  los hombres que conforman el equipo de seguridad de Roberto d´Aubuisson pasan algunas noches aprovechando que el propietario vive en Miami.
Fernando “el Negro” Sagrera y el capitán Saravia destapan una botella de whisky y comienzan su propia fiesta. Su jefe se ha ido a San Miguel todo el fin de semana, a la casa de unos amigos. Aún no ha vuelto.
Afuera, en el parqueo y la caseta de seguridad de la casa, hay al menos 12 hombres esperando instrucciones. Es domingo, un día tranquilo para la fiesta pero agitado para la política porque es el día en que el arzobispo de San Salvador, monseñor Óscar Arnulfo Romero, celebra misa en catedral y aprovecha la homilía para hablar sobre la situación del país. “Se hablaba de que la homilía de Romero, que era un hombre que estaba alebrestando a la gente… Eso era comidilla del día en todos lados, la homilía de Romero”, recordará después el capitán Saravia.
Este domingo, 23 de marzo de 1980, monseñor Romero ha dicho unas cosas tremendas. Le habló a los soldados, a los guardias nacionales, a los policías… a todos los cuerpos de seguridad, para decirles que no deben matar a sus hermanos campesinos. Les dijo que la ley de Dios prohÍbe matar y que esa ley prevalece sobre cualquier otra. Que no deben obedecer ninguna orden de matar a nadie. “En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, ¡les ordeno, en nombre de Dios: cese la represión!”.
Para el grupo al que pertenecen los dos que ahora beben whisky escocés, estas palabras solo pueden provenir de un comunista. Y el comunista es el enemigo. Es hora de matarlo. Pronto. Aún hay whisky para rato, cortesía de Álex Cáceres.

                                                                        ***

 


Temprano en la mañana del 24 de marzo de 1980, el capitán Eduardo Ávila Ávila entra a la casa de Álex “El Ñoño” Cáceres y despierta a Fernando Sagrera y al capitán Saravia. Lleva en la mano un ejemplar de La Prensa Gráfica, abierto en la página 20, como prueba de que hoy es un buen día para matar al arzobispo. Esa página repite varias veces los dos apellidos del capitán Ávila Ávila. El periódico anuncia una misa conmemorando el primer aniversario de la muerte de la señora Sara Meardi de Pinto. Su hijo, Jorge Pinto; sus nietos y las familias Kriete-Ávila, Quiñónez-Ávila, González-Ávila, Ávila-Meardi, Aguilar-Ávila y Ávila-Ávila, entre otras, invitan “a la santa misa que oficiará el Arzobispo de San Salvador, en la Iglesia del Hospital de la Divina Providencia, a las 18 horas de este día”.4r4r.jpg

El capitán Eduardo Ávila Ávila les informa el plan: en esa misa será asesinado monseñor Óscar Arnulfo Romero Galdámez. Ya todo ha sido coordinado con Mario Molina y Roberto d´Aubuisson.
D’Aubuisson no está en esa casa. Se ha ido el fin de semana para San Miguel, a descansar a la casa de la familia García Prieto. Les dará las órdenes por teléfono. Ávila les notifica primero que ya tiene al tirador: un miembro del equipo de seguridad de Mario Molina; sólo necesita un vehículo. Eso les toca a ellos. “Mario Molina nos mandaba a pedir un carro… que había que contactar a Roberto (d´Aubuisson). El Negro Sagrera se puso a hacer unas llamadas y averiguó dónde se encontraba. Le hablamos por teléfono. El Negro Sagrera me dijo: ‘Quiere hablar contigo’ . Le dije ‘mire, mayor, ¿y de qué se trata esto? A mí me parece raro que nos vengan a pedir un carro’. Las palabras de él fueron: ‘¡Hacete cargo!’. Bueno, está bien, mayor, lo vamos a hacer. Pah. ‘Sí, ahí te lo voy a llevar, ¿a qué horas nos podemos juntar para darte el carro, pues?’, le dije (a Ávila). ‘Mirá -me dijo-, si con seguridad nos vemos unos... pongámosle una hora antes de la muerte de Romero’”. A las 5 de la tarde, en el estacionamiento del hotel Camino Real.

 

                                                                                 ***

Mario Ernesto Molina Contreras nació en cuna de oro. Así se refieren a él y su familia oficiales activos y retirados del ejército. Hijo del coronel Arturo Armando Molina, uno de los militares más poderosos en El Salvador del siglo XX y que presidió el país entre 1972 y 1977, Mario Molina creció con las comodidades con las que crece el hijo de un presidente militar salvadoreño del siglo XX: con seguridad, impunidad y dinero asegurado; con el sello de nobleza militar; con viajes al extranjero; con los beneficios de ser la parte más alta de la escala social de los uniformados.

Hijo del coronel Molina y hermano del general Jorge Molina Contreras, que fue ministro de Defensa del presidente Antonio Saca, Mario llevó una vida privada y apartada de la disciplina militar.
En la Casa Presidencial de su papá conoció a dos hombres con los que pocos años después coincidió en los movimientos ultraderechistas y que terminaron también involucrados en el asesinato de monseñor Romero: Roberto d´Aubuisson revisaba y ordenaba los archivos de inteligencia y Álvaro Rafael Saravia formaba parte del equipo de seguridad de avanzada del presidente Molina.
En esa Casa Presidencial, según Saravia, se reunió un grupo de guardias nacionales que posteriormente conformaron el equipo de seguridad privado de Mario Molina y de donde salió el hombre que terminó con la vida de monseñor Romero. “Eran miembros numerarios de la Guardia Nacional que le daba protección al presidente de la República. Ahí estaba gente civil. No andaban uniformados. Acompañaban al presidente en las giras. Entonces Mario Molina era el hijo menor de ellos. Ya le quedaron específicamente a él de seguridad porque ya los conocía”.
Molina, mencionado en el informe de la Comisión de la Verdad y en el de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ha logrado mantener un bajo perfil durante todos estos años, alejado de la vida pública.
Su hermano Jorge, el ex ministro de Defensa, ni siquiera está seguro de que el hombre mencionado en el informe de la Comisión de la Verdad sea su hermano: “¿No será otro Mario Molina? Hay muchos que se llaman así”. El general informa que su hermano Mario se encuentra fuera del país.
Pocos de los involucrados han dado alguna vez su versión de los hechos. El capitán Ávila Ávila se pegó un balazo pocos años después; el mayor D´Aubuisson murió de cáncer y Mario Molina nunca ha contado su historia. Ahora habla Saravia, el lugarteniente de Roberto d´Aubuisson, quien confiesa su participación en el crimen y el involucramiento de su jefe.

                                                                            ***     

 
La casa del empresario Roberto Daglio es, como varias de las casas de seguridad, un centro de diversión para algunos de los hombres que rodean al mayor D´Aubuisson. Aquí se realizan entregas de drogas, por las noches llegan camionetas con prostitutas y corren el alcohol y la cocaína. La seguridad hecha fiesta para treintañeros casados, armados y en plena fiebre anticomunista.
El dueño casi nunca está. Roberto “Bobby” Daglio, un hombre de negocios y piloto aviador, pasa la mayor parte del tiempo en Miami, Florida. Abrir su casa a los grupos ultraderechistas es solo una de sus muchas maneras de apoyar la lucha anticomunista desde la distancia.
Según documentos desclasificados del Departamento de Estado de Estados Unidos, Daglio pasó los primeros años de la década de los 80s reuniéndose en Miami con otros empresarios ultraderechistas en un grupo denominado “Miami Six”, que financiaba operaciones ilegales del grupo de D´Aubuisson. Ese grupo  se dedicaba al terrorismo: ordenaba asesinatos, secuestros y la colocación de artefactos explosivos, financiaba a los escuadrones de la muerte y tenía como objetivo destruir cualquier intento de reforma en El Salvador y acabar con todos los comunistas.
Los otros integrantes de este grupo eran, según los documentos del Departamento de Estado que datan de 1981, el propietario de El Diario de Hoy (al que identifica en algunos documentos como “Viera Altamirano”, en otros como “Enrique Viera Altamirano” y en otros más simplemente como Enrique Altamirano, quien aún es director de El Diario de Hoy, el periódico de la extrema derecha salvadoreña); Luis Escalante; Arturo Muyshondt y los hermanos Salaverría (Julio y Juan Ricardo).
En Miami, Daglio fundó con Enrique Altamirano la “Freedom Foundation”, o Fundación para la Libertad. Contrataron a la consultora Fraser para hacer lobby en Washington. Fraser se comprometió a cambiar la percepción estadounidense sobre El Salvador, influenciada por “periodistas amarillistas” que titulaban sus notas sobre El Salvador con “el asesinato de monjas estadounidenses y fotos de militares salvadoreños cometiendo excesos”, y no por el “significante esfuerzo del sector privado por responder a las legítimas aspiraciones y deseos del pueblo salvadoreño”.
El 24 de marzo de 1980, en la casa de Daglio, en San Salvador, Saravia coordina la entrega del automóvil desde el cual se disparará contra el arzobispo. Es un Volkswagen Passat, rojo, cuatro puertas, donado a D´Aubuisson meses atrás por Roberto Mathies Regalado, propietario de la agencia Volkswagen, como un apoyo a la lucha anticomunista. Nadie recuerda a nombre de quién estaba matriculado ese vehículo. Sarava también tiene que localizar a Amado Garay, su chofer, para que conduzca el carro.
“Tenía que localizar a Garay, tenía que localizar en qué carro iba a ir… Y desgraciadamente fue en ese carro rojo. O el carro que hubiera sido se hubiera sabido. No sabíamos la planificación. Íbamos a entregar un carro. Claro, sabíamos para qué se iba a ocupar el carro”, recuerda Saravia.
A las 4:30 de la tarde, en el estacionamiento de la casa de Daglio, Amado Garay espera paciente indicaciones de su jefe. Una empleada doméstica se asoma por una puerta de servicio para ofrecerle un pan y un refresco. Saravia y Sagrera están adentro de la casa.
Pocos minutos después, Saravia le ordena que conduzca el Passat hasta el estacionamiento del Hotel Camino Real. Pero antes de que Garay se suba al carro, entra a la casa un hombre fornido, bajo y con voz ronca. Es amigo de Sagrera, pero ha llegado a recoger un encargo. Este es, probablemente, el momento más estúpido en la vida de Gabriel Montenegro. El momento más equivocado, en el lugar más equivocado y con el vicio más equivocado. Una torpeza que va a lamentar el resto de su vida.
Aquí interviene, entonces, su amigo Fernando Sagrera. Le pide que los lleve a entregar el carro. Y se van, los tres, detrás de Garay, al estacionamiento del Camino Real.
No hay mucha vigilancia en el estacionamiento del Camino Real. Es un lugar movido, pero en el que a nadie le extraña ver a hombres armados en marzo de 1980. No hay restricciones de ingreso y está bien ubicado. A veces, algunos desconocidos pasan arrojando cadáveres a la entrada del hotel, pero los tiran afuera, en la calle. No entran.
Ambos carros se estacionan. Garay se queda en el Passat rojo y Montenegro en la Dodge Lancer blanca. El capitán Saravia y El Negro Sagrera se bajan a encontrarse con cinco hombres que ya están ahí, en una camioneta blanca. Un hombre alto, delgado, barbado, se sube en el asiento trasero del Passat rojo. Lleva un fusil.
-Lo metieron al carro y ahí les dije: ‘Bueno, sacate al motorista porque el motorista lo voy a llevar yo’. No, pero es que no tenemos, que tiene que manejar, porque el carro pidieron ustedes, no, que no sé qué. Entonces se metió el Negro Sagrera, como siempre, en esa mierda… ‘Mirá, hombre, dale, que no sé qué, que ya están en esto, que no puede fallar este asunto’. Por último, ¡otra vez vuelvo a meter las patas yo! Al ver que iba a fallar todo… ¡Andate, pues! Entonces viene Garay y se va. Se van para la iglesia.
-¿Y usted se queda ahí?
-No. Nosotros nos vamos a buscar la iglesia. Porque no conocía ni el Negro ni el Bibi ni yo dónde quedaba.
-¿Quiénes van a buscar la iglesia?
-Los tres que estábamos en el carro. Encontramos la iglesia después de un rato y nos parqueamos enfrente. No enfrente, aquí (a un costado de la entrada).
-Y no lo habían matado todavía.
-No. Ahí estábamos parqueados nosotros, no habíamos pasado ni cinco minutos cuando se oyó el disparo. Si es que esos fueron llegando y matándolo.
-¡O sea que usted estaba enfrente de la iglesia cuando lo mataron!
-Sí, estábamos nosotros. Ahí estaba el Negro Sagrera, Bibi Montenegro y yo en la parte de atrás del asiento del carro.
-¿Y veía?
-No, no, no. Solo la entrada se miraba. Y el carro estaba parqueado, ese Volkswagen. El carro salió para abajo y dobló a donde estábamos nosotros. De ahí se perdió y nosotros dijimos vámonos.
-¿Y por qué decidieron ir?
-Bueno, nosotros fuimos… hasta imbécil parece ser tal vez… Por saber, por curiosidad, por ir a ver. Ridículo, ¿verdad? Ridículo.
                                                                                      ***

Se presenta como un fascista. Lleva una gorra que dice “KGB. We are still watching you”, jeans y una camisa de leñador. Porta un bigote blanco y tupido, cuyos extremos rozan la barbilla, en un estilo que los expertos llaman “camionero” o “trailero”. Gabriel Montenegro, un hombre que lleva casi 30 años viviendo en Norteamérica, acude a la entrevista sin saber exactamente de qué vamos a hablar. “No soy nazi, soy fascista, que es distinto”, dice, para abrir el encuentro. “Creo en las organizaciones de los gremios, y controladas desde arriba. Como en los tiempos de mi general Maximiliano Hernández, que no había mareros. A los ladrones la primera vez el primer dedo. La segunda vez el otro, y así hasta la mano. A los violadores los castraban y a los asesinos les aplicaban la ley fuga”.
Cuando le digo que sé dónde estuvo él el 24 de marzo de 1980, su primera reacción es negarlo. “Eso es falso”, dice. Después pide acogerse a “la Quinta Enmienda”, una provisión estadounidense que da derecho a guardar silencio para no autoincriminarse. Comienza a ver nerviosamente a su alrededor. Con una paranoia que se contagia. Yo también comienzo a ver alrededor, buscando entre las mesas de esta cafetería una mirada torva ocultándose detrás de un periódico o alguien hablando solo, con la boca torcida y un alambre discreto alrededor de su oreja. No encuentro nada. Sigo la mirada de Montenegro, como quien busca algo en el cielo sólo porque la persona de al lado dirige su mirada hacia arriba. En una mesa contigua hay dos chicas que recién estrenan la mayoría de edad. Una lleva falda escocesa a cuadros y una camisa manga corta, blanca. La otra parece recién bañada, lleva jeans y una camiseta amarilla. Toman café y conversan como conversan todas las chicas de esa edad, con una seguridad adulta, madura para sostener el cigarillo y darle una bocanada, pero con la sonrisa naïf que devela que aún no han terminado de desarrollarse. Montenegro les fija el reojo. Las observa, intentando que ellas no vean que él las está viendo. A mí no me parecen agentes de nada, pero él sabe más que yo de estas cosas. Las colegialas se han convertido ya en sospechosas.
Montenegro enciende su tercer cigarro en 15 minutos, y yo comienzo a leerle el testimonio de Saravia. Da un trago a su botella de agua, observa con dureza a las agentes de la mesa contigua y fuma con intensidad. Le tiembla la quijada. Cuando termino, la sangre se le ha subido a la cabeza y parece que va a estallar en cualquier momento. “Llevo 30 años huyendo de ese día”, dice. En eso se parece al Capitán Saravia. “Ni siquiera mi familia sabe que yo estuve ahí. Pero no le voy a dar declaraciones”. Nos despedimos con su confesión sin narración. Al siguiente día, Bibi Montenegro llega al mismo café, pero dispuesto a contarme su 24 de marzo de 1980.
“Yo llegué a esa casa a recoger ciertas cosas que eran para mi consumo, ellos me pidieron un ride y yo se los di. Les dije hay que esperar a esta persona, me dijeron no te preocupés, aquí tenemos nosotros un poco, venite, danos el ride”.
Bibi Montenegro conduce su camioneta Dodge Lancer blanca hasta el estacionamiento del Camino Real. Anda armado con una Colt 45, y cargado con su medicina. A su lado, Fernando Sagrera. Ha traído un arma automática, una subametralladora Hechler & Koch MP 5. Atrás, un hombre del que Bibi Montenegro había escuchado muchas historias, pero al que mira por primera vez: Álvaro “el Chele” Saravia. Este lleva las dos pistolas que siempre carga: una en la cintura, 45 gold K, y otra en el tobillo, la 380. Cuando llegan al estacionamiento del hotel, Montenegro estaciona su camioneta muy cerca del Volkswagen Passat que conduce Amado Garay, y sus dos acompañantes se bajan a discutir con otros hombres. Bibi se queda en el carro, inspeccionando su medicina. Alcanza a ver a un hombre alto y barbado, con un rifle, meterse al Passat, y cuando Saravia y Sagrera regresan, el Passat arranca y se va. Montenegro y sus acompañantes deciden ir también a la Divina Providencia. 
-Yo creí que se iban a dar verga con algún militar o algún hijueputa que lo cuidaban. Yo andaba preocupado por mi asunto que fui a traer y nada más -dice Montenegro.
Partieron a la colonia Miramonte y se detuvieron dos veces en el camino para preguntar dónde quedaba la iglesia. Cuando la encontraron, se estacionaron a unos 50 metros de la entrada, sobre la calle.
-Me miraban a mí bastante nervioso y yo les decía: ¡Puta, miren, aquí nos puede agarrar la policía con estas cosas y va a ser un problema!
Saravia y Sagrera volvieron a bajarse del carro. No llegaron hasta la puerta de la iglesia. A casi una cuadra de distancia, esperaron apenas unos segundos hasta que se escuchó el disparo que mató a monseñor Romero. Uno solo. Un estruendo que algunos de los presentes en la misa recuerdan como un bombazo. Una explosión potente, sin silenciador. Un estallido que Gabriel “Bibi” Montenegro no alcanzó a escuchar. Él seguía adentro del carro, concentrado en su medicina.
Saravia y Sagrera se subieron y la Dodge Lancer blanca, con Gabriel Montenegro al timón, partió de regreso a la casa de Roberto Daglio. El conductor no recuerda la conversación en el carro. “Yo iba tan fuera de mí, porque yo había estado tomando mi medicina, que yo no iba poniéndole atención a eso.  Yo iba poniéndole atención a que no hubiera un retén. Y yo todavía pregunté: ‘¿Qué pasó?’ ‘No, nada, dale. Andá a dejarnos’. ‘¿Y ahí va a estar la persona?’ ‘Sí, hombre, no te preocupés, quedate con lo que te dimos.’ ‘Ah, vaya, vergón pues’”.
Tres décadas y ocho operaciones de corazón después, Gabriel Montenegro enciende otro cigarillo. Suspira y los ojos se le humedecen. Le tiemblan la quijada y el bigote. Aprieta los dientes. El cigarro parece sostenido por una mano con Parkinson. Tiene cólera, dice, contra los que le cambiaron la vida ese día.  “Si yo hubiera sabido a qué íbamos, quizás no hubiera pasado. Hubieran sido otros los dos muertos”. Otros dos, en un carro en el que iban tres. “Hubiera hecho lo imposible por evitarlo. Sin embargo, como me tuvieron a mi de pendejo ahí, a un pobre adicto dándole su droga. Pero ahora tengo 27 años de estar limpio, gracias a Dios y de los amigos que están allá arriba”.
Según él, hasta el siguiente día se enteró de dónde había estado la tarde anterior. Supo que había ido a matar a monseñor Romero y se alejó para siempre de aquel círculo de salvadores de la patria, de drogas y prostitutas.
Le pregunto si alguna vez le reclamó a D´Aubuisson y a su gente por el crimen. “Sí. Se los reclamé. Y me recordaron que todos los días aparecía gente en las calles. Después en las noticias salió de un carro blanco. Entonces yo le hablé a una amistad y le dije ‘¡Puta, mi carro es blanco, cabrón!’… ‘Deshacete de ese carro y te damos otro’, me dijo. Y ahí cambió mi vida, pues”.

                                                                                   ***

Fernando Sagrera y Álvaro Rafael Saravia eran inseparables. Así los recuerda Marissa d’Aubuisson, hermana de Roberto y creadora de la Fundación Romero. “A todos lados iban juntos, siempre los veía con Roberto”, dice. Saravia en el asiento de adelante, junto al mayor. Sagrera en el de atrás.

Una vez, coincidió con su hermano en la casa de su mamá. Afuera, en una camioneta Cherokee, Saravia vigilaba. Marissa se acercó a hablar con él. “Le dije que si estaba blindada y me dijo que sí, pero que la mayor protección era la pintura. ¿Por qué?, le pregunté. ¿Es antibalas? No, me dijo. Pero tiene tantas capas de pintura que ya resiste todo. Un día es gris y al otro día negra”.
Otro día, su hermano insistió en llevarla a su casa. Ella se negó, porque no creyó muy conveniente para su seguridad personal que los vecinos se enteraran del parentesco con el mayor. Pero ante la insistencia de su hermano, se subió a la camioneta. “No se podían poner bien los pies, porque venía forrada de armas”, dice.
Estacionaron el carro a varias cuadras. Sagrera y Saravia se bajaron, y caminaron con ella hasta su casa. En esos días los dos estaban gordos. El Chele y el Negro. “Es que Roberto no podía dar un paso sin que anduvieran estos dos atrás. Para todos lados iban juntos”.

                                                                                  ***

Fernando Sagrera siempre ha sido hombre de llegar temprano a casa. A las 7 u 8 de la noche. No sabe qué hacían sus amigos después de esa hora, pero él, dice, jamás se metió en nada. Por eso le extraña que tres personas distintas -Amado Garay; el capitán Saravia y Bibi Montenegro- lo involucren con los hechos. “Yo no tengo nada que ver”.

Le extraña más aún el hecho de que estas tres personas no tienen comunicación entre sí, y que dos de ellas coincidan en su versión “difamatoria” justo 30 años después. Le extraña tanto, dice, como cuando lo interrogaron de la Comisión de la Verdad por este mismo crimen, y él les aclaró que no había tenido nada que ver, y aún así lo mencionaron en su informe. O enterarse, justo ahora, de que también es señalado en el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Pero todas estas acusaciones son falsas. ¿Dónde estaba, entonces, Fernando Sagrera, el 24 de marzo de 1980? “No me acuerdo. Si para mí es un día común y corriente. ¿Cómo me voy a estar fijando qué pasó?”
De Saravia nunca fue amigo, “porque estaba loco. Ese es un alcohólico demente”. Fue, eso sí, amigo de Roberto d´Aubuisson. Muy amigo. “Ese es mi pecado. A Saravia solo lo veía cuando me daban ride a algún lado”.
Tampoco ha matado a nadie, ni participó en operaciones clandestinas. “Fui borracho y pendenciero, eso sí. Pendenciero de esos de darse verga. Pero nada más”.
Sagrera tiene un rostro que no debió haber parecido inocente ni siquiera cuando era un bebé. El ceño fruncido, dos bolsas oscuras debajo de los ojos y un bigote cano componen la fachada de un hombre que durante toda su vida fue conocido como rudo, malencarado y poco sofisticado. “Siempre fue rústico”, dice un amigo suyo.
En 1979, cuando abrieron la pista de carreras de El Jabalí, Fernando Sagrera se asoció con Elías Hasbún y juntos formaron un equipo de autoracing que competía con un Aston Martin propiedad del terrateniente Juan Wright. El carro era ligero, y para llevarlo a la meta de salida Sagrera lo halaba con una cuerda y se paseaba frente a los pits de los demás corredores, amedrentándolos con el Aston Martin a cuestas. A su equipo de carreras, los demás competidores lo bautizaron como los “Really Rotten”, los verdaderamente podridos.
Tiene el cuerpo marcado por las huellas de una quemada. Cuando Napoleón Duarte ganó la presidencia sobre el candidato de Arena, que era Roberto d´Aubuisson, en 1984, Sagrera intentó hacer una barbacoa de documentos de la campaña, y el fuego se le vino encima. Tuvieron que llevarlo a Estados Unidos, a un hospital militar, a curarlo, a pesar de que él no era estadounidense y de que ni siquiera tenía visa de ese país. Lo metieron por el sistema militar.
Mientras estaba postrado, recuperándose, lo vinieron a interrogar hombres que, cree él, eran de la CIA. “Más que todo andaban detrás de las armas que entraban aquí a El Salvador, (creían) que yo las traía y yo las financiaba”. Ante la presión de los interrogatorios, dice, se fugó del hospital. “Para salirme del hospital me hice chero de un gringo, me fui a las 9 de la mañana y él me tuvo en su casa. Y me obligaron a venirme clandestinamente”.
Sagrera fue, según el capitán Saravia, “la única baja que tuvimos durante toda la guerra”. Además de la quemadura, Sagrera recibió un balazo que él mismo se pegó, sentado en una camioneta.
Sobre el asesinato de monseñor, Sagrera no recuerda mucho. A pesar de que antes ya ha dicho que le extraña haber visto su nombre en el informe de la Comisión de la Verdad, ahora dice que ni siquiera sabía que su nombre aparece en el informe de la Comisión de la Verdad. Porque no lo ha visto. “¿A usted no le sucede que cuando usted no tiene en algo que ver, usted no ocupa la palabra 'a mí me vale verga porque yo no tengo nada que ver en eso?'”
De Bibi Montenegro tampoco fue amigo. Le digo que yo sé que el 24 de marzo él iba en una Dodge Lancer blanca, rumbo a la iglesia de la Divina Providencia.
-Fíjese que no me cuadra. No me acuerdo, no tengo... no sé.
-Había una tercera persona en ese carro, un amigo suyo. ¿Lo recuerda?
-No.
-Bibi Montenegro.
-¿Este Montenegro de cuáles Montenegros?
-Bibi Montenegro, su amigo.
-Vaya le negaría que no... hoy ya me hizo clic, ¿veá? Sí lo conozco, pero no somos ni amigos ni nada. Yo lo he visto cinco veces en mi vida... tal vez, cuatro. 

                                                                              ***

Elías Hasbún recuerda con mucho entusiasmo los días de los “Really Rotten” en El Jabalí. Él y Sagrera, corriendo juntos, y el tercer amigo en el apoyo: Gabriel “Bibi” Montenegro. “Siempre llegaba, como éramos muy amigos, llegaba con su esposa a todas las carreras. El Bibi era como el fan del equipo, después nos íbamos juntos todos”.
Hasbún, conocido como “Urly” en el mundo de los automóviles, todavía corre y todavía, también, mantiene un tallercito especializado en autos de carrera. En 1980 el taller Voglione ocupaba un local alquilado en la colonia La Rábida de San Salvador, a una cuadra de la embotelladora Canada Dry. Ahí varios talleres operaban en el mismo espacio, abierto. Hoy ese edificio es la ampliación de la fábrica de plásticos Mondini. Ahí, asegura el capitán Saravia, llevaron el Passat rojo cuatro puertas desde el que fue asesinado monseñor Romero: “Se le dio la misión al Negro Sagrera, de decirle mirá que ese carro hijueputa que no… Que se bote, que se queme. Detrás de la Canada Dry hay una calle. En esa calle hay un taller. El Negro Sagrera dice que a ese se lo llevó. Que a esta persona de aquí se lo llevó para que lo destruyera”.
Hasbún dice que no recuerda quién llevó ese carro. “Sí me acuerdo que lo vi ahí, un Passat rojo. Nuevito. Un día llegó y después me enteré que estaba metido en lo de monseñor Romero, pero ya no pregunté más porque en esos días era peligroso andar averiguando. Me quedé calladito”. El carro, dice Hasbún, permaneció casi un mes en ese taller, hasta que un día desapareció y no supo nada más.

                                                                                ***
Dos o tres días después del asesinato de monseñor Romero, el grupo de D´Aubuisson sostiene una reunión en la casa de Eduardo Lemus O´byrne. Saravia conoce de esta reunión, porque él mismo, saliendo de ahí, fue a pagarle al hombre que disparó contra monseñor Romero. Fue a pagarle por sus servicios.
“Yo no conocía al tirador. Ese día lo vi yo en el carro, meterse al carro de barba. Y después le fui a entregar yo personalmente los mil colones que le entregó, que los pidió prestados D´Aubuisson a Eduardo Lemus O´byrne. En la casa de él estábamos nosotros cuando llegaron a decirle que… ¡A cobrar! Y Roberto d´Aubuisson jamás manejaba dinero. Le prestó mil colones a este para entregárselos.”
Eduardo Lemus O´byrne es un conocido empresario salvadoreño. Ha sido presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada, propietario de granjas avícolas y un hombre muy conocido en los círculos empresariales centroamericanos.
Fue un acérrimo enemigo de la reforma agraria, desde los tiempos del coronel Molina, y se acercó, casi de manera natural, al grupo de D´Aubuisson. De Saravia y Sagrera dice: “Esos eran unos matarifes. Yo con ellos nunca tuve nada que ver. Yo defiendo principios, pero estos se habían vuelto guerreros y mafiosos”.  Asegura que nunca, nunca le dio dinero a D´Aubuisson y que, si le hubiera pedido mil colones para dárselos
al asesino de Romero, sin duda lo recordaría. “Y no, no recuerdo esa reunión. Esa reunión nunca pasó”.

Lemus O´byrne se separó de D´Aubuisson y los fundadores de Arena poco después. El 14 de septiembre de 1982, su cuñado, Julio Vega, piloto aviador, desapareció en una pista aérea en Guatemala. “Creo que lo eliminaron porque andaba traficando armas para el FAN”, dice Lemus. El FAN era el Frente Amplio Nacional, un movimiento paramilitar dirigido por D´Aubuisson que sentó las bases de Arena.
La viuda de Vega se casó poco después con D´Aubuisson, y Eduardo Lemus O´byrne aún no descarta que haya alguna relación entre el homicidio y la relación amorosa. Solo eso explica que, cuando uno de sus amigos comenzó a investigar el crimen, pronto fue amenazada su vida: “Lo trató de matar el grupo de D´Aubuisson, Sagrera y Saravia. Entonces yo le dije a Roberto: conmigo no estés jodiendo, que yo sí te voy a quebrar el culo”.
El capitán Saravia insiste en que el dinero lo puso Lemus O´byrne. “Dio los mil pesitos. Yo mismo se lo fui a entregar. Llegué donde él y le dije, mirá, dice Roberto d´Aubuisson que no quiere saber ni mierda de vos, que te arreglés con tu jefe”.
El dinero se lo fue a entregar al estacionamiento de un pequeño centro comercial en el oeste de San Salvador, llamado Balam Quitzé. Ahí lo esperaba el tirador, ya sin barba, acompañado de Walter “Musa” Álvarez, un extraño hombre que murió asesinado poco después.
“Dio el pisto. Dio los mil pesitos, se los fui a dejar yo y le dije lo siguiente. ¡De ahí yo jamás! De ahí lo empecé a ver a este, a cómo se llama, al, al… llegaba a las oficinas de Daglio, así pasaba. Y (Jorge) “el Chivo” Velado ya era un hombre de edad, andaba con él exhibiéndose. El tipo en la calle y él manejando. Y no sólo lo vi yo, pues. Y le ha de haber dicho a la gente “este fue el que lo mató”. Él sabe los movimientos correctos de él”.
Jorge Velado es ya un hombre mayor. Fue fundador de Arena y trabajó al lado de D´Aubuisson durante muchos años. Pero eso, dice Velado, nada tiene que ver con el asesinato de monseñor Romero. Solo después de varias semanas de intentos de hablar con él, Velado acepta hacerlo brevemente y por teléfono. “Yo no conocí a ese Saravia, y no me anduve paseando con nadie nunca. Yo de eso no tengo nada que decir”.

                                                                              ***

Marissa d´Aubuisson recuerda otra escena: pocos días después de la muerte de monseñor Romero, comenzaron a circular los rumores de que Roberto d´Aubuisson había ordenado el asesinato.

Su hermana mayor decidió averiguarlo y confrontó al hermano paramilitar. “Roberto, dicen por ahí que vos tuviste algo que ver con la muerte de Romero”. El mayor D´Aubuisson respondió: “Mirá, mejor callate si no sabés, porque al que mató a ese hijueputa le van a hacer un monumento”.
El asesinato, y los rumores del involucramiento de D´Aubuisson en los escuadrones de la muerte, ayudaron a consolidar su liderazgo entre las filas de la extrema derecha salvadoreña, y lo convirtieron en ícono de la lucha anticomunista.
Algunos años después de participar en el asesinato de monseñor Romero, el mayor Roberto d´Aubuisson se convirtió en candidato presidencial, presidente de la Asamblea Constituyente de 1985 y figura mítica, padre y guía de la derecha salvadoreña. El partido que fundó, Arena, gobernó El Salvador durante 20 años, hasta que en marzo de 2009 fue derrotado en las urnas por la ex guerrilla, el FMLN.
Saravia, trastornado por el giro que ha dado su vida y su contacto directo con la pobreza y la marginalidad, ha cambiado ya también su manera de ver el mundo. Ahora quisiera fusilar al mismo hombre al que él le entregó mil colones. “¡Que lo fusilen!… Porque no hay pena de muerte en El Salvador, pero merece la muerte. Quisiera creerlo así y quisiera confrontarlo. Porque él sabe. Y si está vivo, ¿qué mejor que agarrarlo?”
Sobre la participación de Roberto d´Aubuisson: “Me dijo: ‘Hacete cargo’. Hacete cargo de entregar el carro, pues. ¿verdad? Ahora, que a la larga, ¿sabe qué pensé yo? Esa fue una orden de matar, pues. ¿Verdad? Yo lo pensé. Yo lo pensé. Yo no sé ciertamente si D´Aubuisson se metió en ese asunto y el pendejo fui yo, que en todo estoy yo, sabiendo lo que sé y lo que le estoy contando quiero saberlo también, y si no me cago en la madre de D´Aubuisson yo. ¿Ah? Por lo menos tengo más…”.
El padre Jesús Delgado, biógrafo de monseñor Romero y quien desde hace años promete que algún día, en un libro, revelará quiénes ordenaron el asesinato del arzobispos, asegura que el mayor Roberto d’Aubuisson fue solo una pieza operativa, no el autor intelectual del asesinato. “A Duarte se le hizo muy fácil descargar toda la responsabilidad en una sola persona. D’Aubuisson sí participó, pero no lo ordenó”, dice.
Con el capitán Saravia pactamos un nuevo encuentro en una cafetería de pueblo. Cuando él llegó, me encontró sentado a una mesa justo debajo de un cuadro que representaba la última cena. Se detuvo a verla.
-¿Por qué se vino a sentar aquí?
-Era la única mesa que quedaba libre, capitán.
-¿Ya vio? Se vino a sentar debajo de la última cena. Eso tiene que ser una señal.
Me dijo que quería una foto bajo la última cena, y se la tomé con un celular. Abusé y le pedí que posara frente al cartel de Se Busca en el que aparecía su foto, y aceptó. Ya en esas, le dije que la próxima vez vendría con un fotógrafo, y aceptó también.
La última vez que nos reunimos, recién había terminado una labor agrícola que le dejó unos cuantos reales machete en mano. Lo encontramos rasurado, con el cabello recién cortado y unas gafas nuevas. “Ahora sí, tómenme las fotos que quieran”. 
Aprovecho para ponerle la grabación de la última misa de monseñor Romero. El capitán frunce el ceño, y escucha atento. Monseñor dice sus últimas palabras: “Que este cuerpo inmolado y esta sangre sacrificada por los hombres nos alimente también para dar nuestro cuerpo y nuestra sangre al sufrimiento y al dolor, como Cristo, no para sí, sino para dar conceptos de justicia y de paz a nuestro pueblo. Unámonos pues, íntimamente en fe y esperanza, a este momento de oración por doña Sarita y por nosotros”.
Se escucha una explosión y el capitán Saravia se estremece. Da un pequeño brinco en la silla. Una corriente eléctrica recorre su cuerpo y se detiene en sus ojos, que ahora sí se abren completamente detrás de sus gafas nuevas y se humedecen. Me mira fijamente sin decir nada por un par de segundos. Respira profundamente.
-¿Ese es el disparo?
-Sí, capitán. Ese es el disparo

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Más de 1,300 menores muertos y más de mil mujeres muertos en la guerra contra el narco

29 Marzo 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Son cifras de la SEDENA, empezó en el sexenio de Fox pero la mayoría han ocurrido en el sexenio de Calderón.

Militares patrullando las calles

Militares patrullando las calles

Durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón (diciembre de 2000 a diciembre de 2009), mil 326 menores han perdido la vida en la llamada guerra contra el crimen organizado. Del total, 600 han fallecido en balaceras entre narcotraficantes o presuntos delincuentes y autoridades; los otros 726, cuyas edades iban de los 15 a los 17 años de edad, fueron asesinados por ser sicarios o narcomenudistas, revelaron mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Según las estadísticas que la dependencia ha difundido al interior del gabinete de seguridad nacional, en cuatro años han sido asesinadas mil 80 mujeres; el año pasado fue el más violento, con 427 casos.

Las estadísticas a las que La Jornada tuvo acceso refieren que en la administración de Fox (2000-2006) se contabilizaron 123 jóvenes fallecidos por cuestiones directamente ligadas con el narcotráfico.

Durante el gobierno foxista, 380 fueron víctimas del fuego cruzado, venganzas entre grupos criminales o ataques a sus progenitores o familiares.

En el periodo del primero de diciembre de 2006 a febrero de 2010 (gestión de Felipe Calderón), la Sedena ha contabilizado 600 muertes de menores de edad, que supuestamente participaban como distribuidores de droga al menudeo o como sicarios.

El 40 por ciento de los casos se registró de abril de 2009 al 28 de febrero de este año, al sumar 173 casos.

En la actual administración federal, el número de víctimas inocentes registra 223 casos; 110 de ellos, del primero de diciembre de 2006 a marzo de 2009; los otros 113 homicidios han ocurrido de abril de 2009 a febrero de este año.

A pesar de que instituciones como la Procuraduría General de la República (PGR), a través del sistema estadístico que desarrolló el Centro Nacional de Planeación parea el Combate a la Delincuencia (Cenapi) y la Sedena, cuentan con la información estadística al respecto, los datos se utilizan sólo para sus acciones y áreas de inteligencia.

Las fuentes consultadas señalaron que los datos proporcionados, que forman parte de informes confidenciales, se han obtenido de los reportes que realizan tanto las procuradurías generales de justicia de las entidades federativas como de la PGR.

El llamado Sistema Estadístico Uniforme Único para el Control de Drogas (Seduc), agrupa la información a escala nacional sobre delitos contra la salud y tráfico de armas, evento por evento, de todas las dependencias participantes en los tres niveles de gobierno. El Seduc ha permitido estandarizar conceptos con las diferentes dependencias que participan en él, y proporciona las cifras oficiales del gobierno mexicano, actualmente en delitos contra la salud y tráfico de armas, que incluyen la detención de presuntos delincuentes, detalles de las acciones del narcotráfico y datos sobre el número de ejecuciones que se han cometido.

Al respecto, los funcionarios entrevistados, que solicitaron el anonimato, mencionaron que los grupos criminales están utilizando a los menores “como vigilantes, correos para la entrega de droga; cobradores de droga y también extorsiones”.

Los informes elaborados señalan que los niños utilizados por grupos criminales cometen toda clase de delitos “pues entran a los organismos de justicia para menores o adolescentes, y aunque la falta sea por homicidio tienen la garantía de que en pocos años recuperarán su libertad.

En la mayoría de los casos los menores que han sido asesinados por vínculos con grupos delictivos provenían de familias que habitan en zonas con altos grados de pobreza y marginación, señalaron fuentes consultadas.

En lo que va de 2010, las autoridades han contabilizado más de 90 casos de jóvenes asesinados, de ellos, al menos 40 no tenían vínculos con organizaciones criminales. Entre los casos más relevantes está la masacre de 15 estudiantes ejecutados durante una fiesta en Villas de Salvárcar, en Ciudad Juárez, Chihuahua, el 31 de enero pasado.

Fuente: La Jornada
Tomade de pocamadrenews

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Tailandia: Miles de “camisas rojas” hacen retroceder al Ejército

29 Marzo 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Movilizan a las clases más humildes del norte y noreste del país

Miles de “camisas rojas” hacen retroceder al Ejército

Agencia EFE, 27/03/10

Bangkok.- Decenas de miles de camisas rojas, como se conoce a los seguidores del depuesto ex primer ministro Thaksin Shinawatra, hicieron retroceder hoy a los soldados desplegados en varios puntos de Bangkok, aunque el Gobierno tailandés se mantiene firme en rechazar su exigencia de convocar elecciones anticipadas. Las marchas antigubernamentales por la capital de Tailandia transcurrieron sin incidentes, pero al anochecer un soldado y dos civiles resultaron heridos al ser alcanzados por la metralla de una granada M-79 arrojada contra la puerta principal de acceso a las instalaciones del Canal 5 de la televisión estatal, indicaron fuentes policiales.

Los manifestantes organizaron caravanas motorizadas que rodearon los controles militares en varios templos budistas, un hipódromo y el zoológico, en las inmediaciones del Parlamento, y consiguieron que los soldados regresasen a sus barracones tras negociar unos minutos con los oficiales al mando. "Los camisas rojas han triunfado porque los soldados están retornando a sus cuarteles", afirmó desde lo alto de un camión Jatuporn Prompan, dirigente del Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura, organizador de las protestas. A continuación, Prompan, que también es diputado del partido opositor Puea Thai (De los tailandeses), pidió a los participantes que volvieran al campamento base, en un tramo de la avenida Rajdamnoen, cerca del antiguo Palacio Real, donde están acampados desde hace dos semanas.

Los opositores eludieron esta vez el cuartel del 11 Regimiento de Infantería, que el primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, del Partido Demócrata, utiliza como residencia y centro de operaciones para reunirse con su Gobierno y mandos militares y policiales. El portavoz del Ejército, Sansern Kaewkamnerd, se negó en principio a replegar a sus hombres por el peligro que entrañaba para la seguridad en Bangkok, pero luego cedió a las exigencias de los camisas rojas. "Hemos trasladado a las tropas a un lugar más apropiado, hemos hecho esto para evitar confrontaciones y reducir la tensión", anunció Kaewkamnerd por el canal de televisión Mondern Nine. El viceprimer ministro tailandés Suthep Thaugsuban también empleó la televisión nacional para conminar a la población a mantener la calma y confiar en la capacidad del Gobierno para garantizar la paz y el orden. Hasta la fecha, las manifestaciones, que el primer día congregaron a 100.000 personas el 14 de marzo, han transcurrido pacíficamente y los cuerpos de seguridad han evitado el uso de la fuerza.

Durante las últimas dos semanas, once artefactos explosivos y granadas han estallado en el exterior de oficinas gubernamentales y cuarteles, sin causar víctimas mortales. La Policía no ha vinculado con las protestas las explosiones, la penúltima de las cuales sucedió la madrugada del sábado en el recinto del Departamento de Aduanas en Bangkok, donde provocó daños materiales. La Red de Empresarios para la Democracia, formada por ejecutivos y trabajadores del centro financiero de Bangkok, exigieron el pasado viernes el cese de las movilizaciones antigubernamentales, que, subrayaron, están perjudicando todavía más la economía y el turismo. Los empresarios expresaron en un manifiesto su respaldo al Gobierno de Vejjajiva y advirtieron a los "camisas rojas" en contra de emprender una "lucha de clases".

El Gobierno declaró la Ley de Seguridad Interna en la capital y provincias aledañas el 11 de marzo y desplegó unos 50.000 militares y policías para evitar que las movilizaciones se tornasen violentas, como ocurrió en abril de 2009. Tailandia está inmersa en una profunda crisis desde el golpe de Estado que depuso en 2006 al multimillonario Shinawatra, un ex policía que se ganó a las clases populares con políticas sanitarias y sociales. La mayoría de los camisas rojas y las clases más humildes del norte y noreste del país idolatran a Shinawatra y consideran a Vejjajiva un hombre de paja de la elite y el Ejército. Shinawatra vive en el exilio y fue condenado en rebeldía en 2008 a dos años de prisión por un delito de corrupción.


Los 'camisas rojas' buscan el apoyo de
los habitantes de Bangkok

Agencia EFE, 20/03/10

Los manifestates antigubernamentales inician una 'caravana roja' a lo largo de la ciudad para recabar apoyos entre los más de seis millones de personas que viven en la capital de Tailandia.

Bangkok.- Decenas de miles de seguidores del ex primer ministro tailandés Thaksin Shinawatra, conocidos como los "camisas rojas", marcharon hoy por las calles de Bangkok para exigir de forma pacífica la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas.

Unas pocas horas después de que concluyera la marcha de los "camisas rojas", un artefacto de escasa potencia explosionó en el complejo de la Comisión Nacional Anticorrupción sin causar heridos, indicaron fuentes policiales. La explosión del artefacto, que, según los primeros indicios se trató de una granada, causó un boquete en una pared del edificio del organismo, situado en el extrarradio de la urbe.

En coches, camionetas y motocicletas los manifestantes del Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura, la plataforma política de los partidarios de Shinawatra, recorrieron cerca de 70 kilómetros de calles de la capital sin que se produjeran incidentes, aunque eso si, empeoraron el tráfico, cuyo caos es legendario.

Con las banderas rojas y enseñas tailandesas como estandartes, corearon a su paso consignas contra el jefe del actual Ejecutivo, Abhisit Vejjajiva, líder del Partido Demócrata. "Viajamos para llegar al corazón de los habitantes de Bangkok y pedirles que se unan a nosotros, pobres campesinos, para expulsar al Gobierno apoyado por la elite", afirmó Veera Misikhapong, uno de los líderes del Frente, organizador de las protestas.

Misikhapong instó a los tailandeses a unirse al desfile de "camisas rojas" para rescatar a la "democracia" que, según apuntó, ha sido secuestrada por la clase adinerada y la aristocracia vinculada con la Monarquía y el Ejército. La procesión motorizada arrancó y tocó meta cerca del antiguo Palacio Real, donde los seguidores de Shinawatra están acampados desde que hace una semana reanudaron las protestas callejeras.

Los manifestantes fueron saludados durante el recorrido por gente parada en las aceras, y también ignorados por otros ciudadanos que a su paso continuaron con sus quehaceres cotidianos o criticados por los conductores atrapados dentro de los vehículos. Algunos manifestantes indicaron a Efe que se sentían contentos por el clima de tranquilidad en el que se desarrollaba la marcha, aunque reiteraron sus críticas contra el primer ministro y el presidente del Consejo Real, Prem Tisunalonda, general jubilado y jefe de Gobierno durante la década de los ochenta. "Prem es el causante de todos los problemas, quien organizó el golpe de Estado contra Shinawatra y quien sostiene al Gobierno ilegítimo de Abhisit", denunció un "camisa roja" que se confesó defensor a ultranza del octogenario monarca, Bhumibol Adulyadej.

La caravana de vehículos, a la que la Policía abrió paso, estuvo vigilada por las fuerzas de seguridad, con grupos de agentes y soldados posicionados cada 500 ó 600 metros. La normalidad fue la tónica general, aunque algunos comercios, como las numerosas joyerías del casi siempre bullicioso barrio chino de Bangkok, cerraron sus puertas al público como precaución.

Los "camisas rojas" intentan impulsar las protestas, que han decaído en los últimos días a causa de las divisiones internas en el Frente y a la indiferencia de los capitalinos. Esta semana, los activistas atrajeron la atención de la prensa con el vertido de botellas con sangre humana en las puertas de la sede del Gobierno y la residencia privada del jefe del Ejecutivo, pero las manifestaciones pacíficas no han conseguido ninguno de los objetivos que perseguían. Los manifestantes tienen previsto mañana derramar algún litro de sangre de la que se les extrajo hace unos días, para pintar cuadros con eslóganes contra el Gobierno.

Tailandia está inmersa en una profunda crisis desde el golpe de Estado perpetrado en septiembre de 2006 contra el multimillonario Shinawatra, actualmente en el exilio y declarado prófugo por la justicia, que lo condenó en rebeldía a dos años de cárcel por corrupción.

La gran mayoría de los "camisas rojas" y las clases más humildes del norte y noreste del país idolatran a Shinawatra, a pesar de su ingente riqueza y alto tren de vida, mientras que consideran al actual jefe del Gobierno un "títere" de la elite y el Ejército. Shinawatra considera que las protestas son parte de la "lucha de clases", mientras que el Partido Demócrata, la principal formación en la coalición del Gobierno, le acusa de comprar a los tailandeses del medio rural con dinero y promesas vacías, para que unan a su movimiento.

En una vídeo-conferencia, Shinawatra, un magnate y ex coronel de la Policía, acusó a la clases adinerada de ahondar la división social en Tailandia por respaldar a los llamados "camisas amarillas",rivales de los "camisas rojas". A finales del año pasado, los "amarillos", que comenzaron las protestas contra Shinawatra en 2006, tomaron durante una semana el control de los dos aeropuertos de Bangkok con la finalidad de forzar la caída del Gobierno formado por políticos aliados del ex primer ministro depuesto.

El pasado febrero, el Tribunal Supremo se incautó de casi 1.400 millones de dólares de las cuentas bancarias de Shinawatra y su familia, por considerar que ingresó ese dinero mediante operaciones financieras ilegales cuando era primer ministro (2001-2006). En una reciente alocución, el ex primer ministro calificó la decisión judicial como "robo" y agregó, irónicamente, que sin ese dinero no puede seguir pagando a sus seguidores. "Yo gané ese dinero porque tengo cerebro, y mi cerebro es útil, no peligroso", advirtió desafiante.


Los 'camisas rojas' vierten sangre humana en la
residencia del primer ministro tailandés como protesta

Agencia EFE, 17/03/10

Bangkok.- Miles de manifestantes lograron hoy en Bangkok romper el cordón policial en torno a la casa del primer ministro, Abhisit Vejjaviva, y vertieron en la entrada decenas de litros de sangre previamente extraída a miles de voluntarios.

Tras varias horas de presión, los cientos de policías que vigilan el edificio con cuatro furgones a la entrada tuvieron que abrir paso a los manifestantes, que vertieron la sangre directamente en la puerta o dentro de bolsas de plástico tiradas como proyectiles, según pudo comprobar Efe. Después de cerca de media hora, los líderes de la protesta se retiraron y se volvió a componer el cordón policial, sin que los agentes de Policía ni los miembros del Ejército desplegados hicieran el mínimo atisbo de recurrir a la violencia.

Los camisas rojas, que cortaron al tráfico la avenida Sukhumvit, la principal arteria de Bangkok, para llegar a las inmediaciones de la casa del primer ministro , siguen en las inmediaciones del inmueble, pero los líderes han dejado de gritar consignas por los altavoces.

Bangkok vive su cuarto día de movilizaciones callejeras de los seguidores del depuesto ex líder tailandés Thaksin Shinawatra para forzar al Gobierno a convocar elecciones anticipadas, pero Vejjajiva sigue sin ceder ante la presión.

Los manifestantes lanzaron ayer frente a la sede del Parlamento decenas de litros de sangre que habían extraído a 20.000 voluntarios, aunque la colecta no alcanzó finalmente los 100.000 donantes previstos y fue incluso criticada por el propio Shinawatra.

Se trata de la mayor manifestación de los camisas rojas desde la que protagonizaron en abril de 2009 y que se saldó con dos muertos, 102 heridos, y la declaración del estado de excepción en Bangkok y cinco provincias vecinas. Tailandia atraviesa una profunda crisis política desde el golpe de Estado que derrocó en 2006 a Shinawatra, exiliado y prófugo de la justicia tailandesa, que recientemente le confiscó la mitad de su patrimonio por su origen ilícito.


Los 'camisas rojas' dan un ultimátum al gobierno
tailandés para disolver el Parlamento

Agencia EFE, 14/03/10

Bangkok.- Los líderes de los camisas rojas que han reunido en Bangkok a unos 100.000 manifestantes, dieron hoy al Gobierno de Tailandia un plazo de 24 horas para disolver el Parlamento y convocar elecciones. En un comunicado, el Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura, señaló que el actual Gobierno es un títere del estamento militar que en 2006 depuso al ex primer ministro Thaksin Shinawatra, líder en el exilio de lo manifestantes.

Veera Musikhapong, uno de los dirigentes del Frente, dijo al leer el comunicado ante una marea roja de partidarios de Shinawatra que tapiza una extensa zona del casco viejo de la urbe, que si el primer ministro, Abhisit Vejjajiva, no accede a su demanda, emprenderán acciones en diversos lugares estratégicos para paralizar Bangkok.

Antes, Vejjajiva manifestó que su Gobierno declarará el estado de excepción en Bangkok en caso de que peligre la seguridad durante las manifestaciones antigubernamentales. "El Gobierno actuará de forma rigurosa y sólo declarará el estado de excepción en caso de necesidad y urgencia", afirmó el primer ministro en un mensaje televisado.

La medida da al Ejército poder para hacerse con el control de la seguridad en caso de disturbios en la capital tailandesa, donde unos 100.000 detractores exigen en las calles la inmediata disolución del Parlamento y elecciones anticipadas. En caso de aplicarse el estado de excepción, el Gobierno puede anular el derecho de asamblea pública y el cierre de aquellos medios de comunicación locales que "inciten a la violencia".

Vejjajiva reiteró que un golpe de Estado empeorará todavía más la crisis política en la que Tailandia está sumida desde la asonada militar de 2006. "Si hay un golpe de Estado, este Gobierno será desalojado del poder y los manifestantes tendrán que continuar con las protestas, supondrá agravar el conflicto", apuntó el jefe del Ejecutivo.

A raíz de que los líderes del Frente anunciasen que planean celebrar también una manifestación ante el cuartel en el que el primer ministro se reunirá con los altos mandos de las Fuerzas Armadas y Policía, el jefe del Ejército, general Anupong Paochinda, ordenó reforzar la seguridad con otros 6.000 efectivos, señaló el portavoz militar, coronel Sansern Kaewkamnerd. "No sorprende que el Gobierno pretenda declarar el estado de excepción, pero ni siquiera esa ley impedirá que los camisas rojas nos manifestemos", dijo Natthawut Saikua, otro destacado dirigente del Frente.

A primeras horas del día, se reanudó el flujo de familias enteras que ataviadas con prendas de color rojo se sumaron a la protesta, que de momento, se centra en una zona de la parte vieja de la urbe, donde la organización ha levantado un escenario, e instalado puestos de camisetas, comida y bebida. Las calles de la capital permanecen en tensa calma, aunque se pueden escuchar los bocinazos que dan grupos espontáneos de vehículos, sobre todo taxistas, para expresar su apoyo a Shinawatra, depuesto mediante un golpe de Estado militar en 2006.

Las autoridades han desplegado en Bangkok más de 50.000 efectivos de la Policía y el Ejército para evitar que se repitan incidentes similares a los ocurridos el pasado abril, cuando dos personas murieron y más de 120 resultaron heridas durante otra protesta de los "camisas rojas".

Shinawatra, un ex coronel de la Policía que se convirtió en magnate del sector de las telecomunicaciones, consiguió ganarse a las clases bajas y el medio rural del norte y el noreste con un discurso populista, así como la ampliación de los servicios sanitarios y prestamos a bajo interés. Siempre contó con la oposición de la mayor parte de las clases medias urbanas, así como la elite cercanas a la monarquía y el Ejército.

El pasado febrero, el Tribunal Supremo se incautó de 1.391 millones de dólares del total de 2.315 millones que el Estado ordenó inmovilizar en las cuentas de Shinawatra y las de sus familia tras la asonada por presuntas irregularidades. Esta manifestación es otro episodio de las crisis que arrastra Tailandia desde la asonada contra Shinawatra, quien se dirige a sus seguidores por videoconferencia desde el exilio.

Tomado de Socialismo o Barbarie

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"El neoliberalismo en Puerto Rico es un proyecto imperialista y colonialista"

29 Marzo 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

                 
                               
escrito por Leandro Albani   
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Sobre la lucha del pueblo boricua dialogó con Resumen Latinoamericano, en La Habana, el miembro del Comité Ejecutivo del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico, Alejandro Torres Rivera. 

 

 

 

 

El miembro del Comité Ejecutivo del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico, Alejandro Torres Rivera, dialogó en Cuba con Resumen Latinoamericano. La situación actual de la isla, donde el nuevo gobierno prepara despidos masivos, y la lucha contra el colonialismo que mantiene Estados Unidos sobre ese país desde hace 112 años fueron los temas que analizó el dirigente político. Para Torres Rivera, no hay dudas de que "en esa vitrina que los norteamericanos pretendieron establecer en Puerto Rico para proyectar la bonanza económica hacia los pueblos latinoamericanos, el vidrio hoy está resquebrajado". Con un 50% de pobreza y el aumento de la precarización laboral y social, al Puerto Rico actual se le debe sumar la presencia militar estadounidense. Sin bien el panorama no es alentador, las diferentes vertientes del movimiento independentista boricua se mantienen presentes desde hace décadas. Y si de independencia puertorriqueña se trata, Torres Rivera rescató también la solidaridad y templanza de Filiberto Ojeda Ríos, líder político asesinado por agentes del FBI.
 
-¿Cómo definiría la actualidad política y social en Puerto Rico?
-Lo que se podría destacar es que, si bien las políticas neoliberales en Puerto Rico empiezan a asomar su cara a finales de la década del setenta, realmente la terapia de choque en la implementación de esas políticas se ha venido desarrollando en los últimos dos o tres años. Desde el punto de vista de su impacto en la clase trabajadora y los sectores comunitarios, se ve a comienzos de 2009, porque coincide con la llegada al gobierno del partido que promueve la anexión (a Estados Unidos). Las políticas neoliberales en nuestro país, además de tener su sello de clase social, tienen también un sello colonial porque convergen las dos contradicciones: nación-colonia, y capital-trabajo. Por lo tanto, hablar de neoliberalismo en Puerto Rico es hablar de un proyecto imperialista, colonialista y de dominación. El partido que promueve la anexión política de Puerto Rico a Estados Unidos, en las distintas etapas que ha llegado al gobierno a partir de 1977, fue el instrumento de avance de esas políticas neoliberales.
 
-¿Cuál es el reflejo de esas políticas neoliberales en la realidad puertorriqueña?
-Dentro de una población aproximada de cuatro millones de personas, la fuerza de trabajo la componen un millón cien mil personas. En estos momentos se ha planteado que, dentro del contexto de nuestra realidad donde el Estado es el mayor empleador con 289 mil personas, hay que trazar una política de despidos de trabajadores en el sector público. Se aspira para el cierre de este año fiscal, que es el 30 de junio, haber despedido treinta mil empleados, lo que implica un proceso de impacto a los trabajadores del sector privado, que representan 28 mil trabajadores adicionales. Y si aplicas el elemento inflacionario, pues básicamente en un año se estarían perdiendo 72 mil doscientos trabajadores de la fuerza de trabajo activa. Si a esto se le añade la pérdida de empleos en el sector privado, fundamentalmente empleos calificados en la manufactura que desaparecieron en años pasados, cerca de 45 mil, entonces estaríamos hablando de que el 10%, que sería la totalidad de fuerza de trabajo en el país, está siendo llevado a la calle. En el caso nuestro tiene un impacto adicional porque se le está entregando al sector privado las funciones del Estado, donde baja la calidad de los servicios, se desminuye el alcance de los servicios que ofrecía el Estado y además impacta en la estructura económica porque el presupuesto nacional lo han reducido en un 20% y hubo un deterioro marcado de la calidad de vida del pueblo trabajador y de los servicios que recibe, sobre todo en áreas como la educación, la salud y la vivienda. Hubo un proceso de choque dirigido a desmantelar al Estado como proveedor de servicios para entregarlo al capital privado. Puerto Rico vive una situación de marcado deterioro en calidad de vida, seguridad social, en los índices de criminalidad donde, por ejemplo, en los primeros dos meses de 2010 ya había 164 asesinatos producto de la violencia. También aumentó el problema de la drogadicción y los problemas sociales en la familia. En esa vitrina que los norteamericanos pretendieron establecer en Puerto Rico para proyectar la bonanza económica hacia los pueblos latinoamericanos, el vidrio hoy está resquebrajado. Lo que fue un modelo de desarrollo en los años cincuenta o setenta, es hoy un modelo de desastre. Cuando se analiza dónde está el problema principal, se reduce a lo que decía al principio: dentro de la contradicción capital-trabajo se entregó a los sectores más reaccionarios las funciones que el Estado venía ejerciendo, y donde la contradicción nacional-colonial plantea que el país no tiene ninguna viabilidad de superación del modelo, porque carece de los poderes políticos y de la soberanía para desarrollar un proyecto que permita salir al frente. Está implosionando tanto el problema de la contradicción capital-trabajo, como la contradicción de nación-colonia.
 
-¿Cómo recibe la gente en Puerto Rico la situación actual?
-Los que se ven afectados por el proceso de privatización, de desmantelamiento del Estado, resisten y resienten lo que está sucediendo. Desde el punto de vista de los sectores empresariales, desarrollistas, bancarios están en una etapa de gozo, porque se les está entregando en bandeja de plata por parte del gobierno las estructuras que antes el Estado asumía.
 
-¿Cómo se siente la presencia de Estados dentro del país?
-Tenemos un país que lleva 112 años bajo dominación estadounidense y antes estuvimos tres siglos bajo dominación española. La lucha por la independencia no es una lucha mayoritaria en estos momentos, pero si bien ese proyecto de postulado de independencia que arranca desde 1795, donde son las primeras manifestaciones independentistas, no logró prevalecer, tampoco los imperios nos han podido derrotar. Nuestro enfoque, en términos de esa lucha, es que aspiramos, y tenemos la vocación, de que más temprano que tarde lograremos nuestra independencia. Mientras tanto, la lucha la planteamos como una carrera de resistencia, aunque no sea una carrera de velocidad. Sabemos que la independencia va a llegar, que vamos a ejercer el derecho a la libre determinación y que vamos a construir un país independiente basado en un sistema de justicia social. ¿Cuándo llegará? Depende de cuánto podamos incidir en el proceso, aun dentro de las condiciones que se nos imponen por parte del todavía país más poderoso del mundo.
 
-¿Cuál es el análisis que hace el movimiento independentista de la avanzada de Estados Unidos sobre América Latina, teniendo en cuenta la instalación de bases militares?
-En el caso de Puerto Rico, a partir de 1941 se definió que el proyecto militar era convertir al país en una gigante plataforma, como si fuera un portaviones, desde donde Estados Unidos estableciera todos sus sistemas de seguridad militar en el área del Caribe y las Antillas. Puerto Rico mantuvo ese valor militar, en esas mismas condiciones, posiblemente hasta mayo de 2003, cuando producto de la lucha de nuestro pueblo se logró cerrar la instalación naval más grande de los Estados Unidos fuera de su territorio continental, que era la base de Roosevelt Roads. Desde ese lugar Estados Unidos tenía un área de ejercicios militares para la Segunda Flota, que es la del Atlántico, y para las marinas de guerra de los países de la OTAN, donde venían a hacer sus prácticas de tiro, de desembarco anfibio, de aviación estratégica y sus prácticas de guerra submarina en los polígonos que proveía Puerto Rico. Cerrada esta instalación y las operaciones que se podían ejercer a través de (la base) Vieque, el nivel de intensidad de esa presencia militar se redujo. Por otro lado, no ha desaparecido porque Puerto Rico sigue teniendo las operaciones de las reservas del ejército de Estados Unidos, tanto en fuerza de tierra como de infantería de marina. El país sigue teniendo miles de tropas de la Guardia Nacional, que han venido sustituyendo al ejército de ocupación estadounidense. Además existen importantes instalaciones de vigilancia electrónica y siguen presentes más de veinte instalaciones de la Guardia Nacional. En Puerto Rico opera el Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos como les da la gana, incluyendo su guardia costanera. Desde el punto de vista físico, operan todas las agencias de seguridad y de espionaje de Estados Unidos. Por lo tanto, nosotros seguimos teniendo un valor geopolítico del Caribe hacia Centroamérica y Suramérica. Si te ubicas físicamente en la región del Caribe y observas un mapa, no como nosotros lo vemos mirando hacia arriba, sino como ellos que nos miran desde arriba hacia abajo, vemos que toda la región del mar Caribe, si establecemos una línea imaginaria de conexión desde el archipiélago de las Antillas mayores con el archipiélago de las Antillas menores, y desde ese punto de vista se logra, utilizando la base de Guantánamo (territorio del oriente de Cuba usurpado por Estados Unidos), las instalaciones que todavía tienen en Puerto Rico, las bases que activaron en el norte de Colombia, la bases de avanzada que tienen en Aruba y Curazao, la que tienen Bahamas, en San Salvador, la de Honduras, donde hay una fuerza de tareas conjuntas, sigue habiendo esa presencia militar importante de Puerto Rico. Más el elemento adicional de que, si bien el país está ubicado en la estructura militar como parte del Comando Norte, es una fuerza auxiliar al Comando Sur. Entonces se sigue proveyendo un territorio colonial al imperio. De la misma manera que bajaron la intensidad en 2003, podrían aumentarla en cualquier momento si surge una situación desestabilizadora en los países de América Latina. Por lo tanto, cualquier tipo de agresión que vaya dirigida a Venezuela representa un incremento de la actividad militar en Puerto Rico.
 
-¿Qué significa para Puerto Rico la figura de Filiberto Ojeda Ríos?
-Filiberto Ojeda Ríos es un valor que representa las mejores aspiraciones, de las mejores calidades humanas y de la mayor expresión de sacrificio y desprendimiento que nosotros podemos ver en un luchador revolucionario. Es una persona que demostró que sí hay viabilidad, aunque no sea el método principal de lucha el ejercicio de la lucha armada. Es una persona que enseñó que se puede trabajar desde el clandestinaje para adelantar la lucha por la independencia. Además están sus aportes teóricos, sus escritos, sus mensajes y la solidaridad que siempre expresó su estructura política a través de los canales que la lucha revolucionaria permite a otras organizaciones que luchan desde la legalidad.
Tomado de Resumen Latinoamericano
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Dos condenas ejemplares que me satisfacen y avergüenzan...‏

29 Marzo 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Esta semana, en días consecutivos –martes y miércoles– hubo dos noticias muy importantes en la lucha por los Derechos Humanos, de Uruguay y Alemania, divulgando las condenas a un asesino nazi y a un ex dictador de ese hermano país, Juan María Bordaberry y Heinrich Boere, a 30 años de prisión y a cadena perpetua, respectivamente.

 

 Curiosas coincidencias, ambos criminales tienen 88 años de edad y están bastante enfermos, de manera que llegaron a los tribunales en sillas de rueda.

 

 Estos ejemplares procesos, a la vez que satisfacen, hacen sentir enorme vergüenza por la impunidad que gobernantes chilenos garantizaron al infame y cobarde Pinochet, que murió –sin ninguna condena judicial– en la cama y que fue enterrado con obscenos homenajes públicos, cuando debería (¡por lo menos!) haber sido degradado a soldado raso, expulsado del Ejército y encarcelado hasta el último instante de su vil existencia.

 

 Pero, claro, el inmoral ‘Tata’ ya era muy viejito (cuando lo detuvieron, en Londres, tenía sólo 84 años) y no estaba bien de salud…

 

 Y, además, disponía de poderosos apoyos derechistas –¡no únicamente derechistas!–, como se verifica en el extracto da entrevista publicada, a los Rivadeneiras, hoy, en la revista El Sábado.

sábado 27 de marzo de 2010  
 
 
 
 
 
 
 
Ricardo Rivadeneira y su hijo
De Rivadeneira Rivadeneira
 
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Aunque fue pinochetista, Rivadeneira padre trabajó por la democracia desde Renovación Nacional. El tercero de sus ocho hijos heredó su vocación política y hoy aporta ideas al Presidente Piñera en el segundo piso de La Moneda. Dos hombres clave en la derecha y en la historia política del actual Presidente hablan juntos por primera vez.  

Raquel Correa 

Desde La Moneda  llega a la casa familiar  Ignacio Rivadeneira Hurtado. Se acerca a su padre  y le da  un  beso en la cabeza. De bajo perfil, este abogado de  la U. de Chile -34 años, soltero, Magíster en Políticas Públicas en la U. de Harvard- lleva años apoyando a Sebastián  Piñera. Ahora es director del departamento de estudios y contenidos del llamado "segundo piso".

Da la casualidad que los Rivadeneira viven casi exactamente frente a la casa del nuevo Presidente de Chile.

Ricardo Rivadeneira Monreal (casado con Mercedes Hurtado, ocho hijos) ya octogenario, tiene problemas de salud, pero la inteligencia  intacta. Mira al tercero de sus hijos con ternura. Abogado como él, tiene una larga vida pública: 32 años miembro del Consejo de Defensa del Estado;  jefe de gabinete del ministro de Hacienda de Ibáñez, Jorge Prat;  profesor de Derecho Constitucional y el primer presidente de Renovación Nacional (RN).

Rivadeneira padre recuerda que Jaime Guzmán quiso conquistarlo para la UDI. "Pero a mí no me gustaba", dice con voz bajita. Tiempo después, Jarpa y Allamand lograron llevarlo a las filas de RN. "Terminé aceptando,  acogiendo un argumento que me pareció válido: algunos no querían plebiscito ni nueva Constitución y que Pinochet siguiera eternamente, como Franco.Y  pensé "si la centroderecha no se organiza bien, esto va a ser un desastre".

-Ricardo, ¿se siente orgulloso de que su hijo esté en La Moneda?

-No sé si orgulloso, pero contento, porque creo que hay que ayudar a Piñera. La Presidencia se la debe a él mismo en un gran porcentaje, pero también a Renovación Nacional.

-¿En qué hay que ayudarlo?

-A que haga un gobierno lo mejor posible. Y mirando para adelante, porque cuatro años son pocos. Hay que ayudarlo para que este sector esté en el gobierno ojalá 20 años como la Concertación. Nos toca a nosotros.

"Nacho" (Ignacio) interviene:

-Tenemos que cumplir las metas audaces que nos propusimos y, encima, hacerlo en una situación de catástrofe como la que nos tocó. Es una tarea titánica.

-¿Cómo es trabajar con Piñera?

-Es una persona muy exigente -dice el joven asesor-, pero siempre se exige más a sí mismo. Eso facilita la conformación de equipos. Ver a un líder que enfrenta las dificultades como él, que cuando se cae se pone de pie; obviamente uno se siente formando parte de algo grande y trascendente.

Él trabaja junto a Sebastián Piñera desde 1998, recién egresado de la universidad,  alternándolo con el ejercicio profesional. Destaca que el Presidente tiene mucho sentido del humor "Es capaz de reírse de sí mismo, lo que facilita las relaciones".

-¿Lo ha visto enojarse alguna vez?

-Sí. Se enoja, pero luego se le pasa. Mi sensación es que el Presidente Piñera da las batallas que valen la pena.

-¿Usted le dice Presidente?

-Ante otras personas, sí. En  privado nos tuteamos.

-¿Cuál es la mayor virtud de Piñera?

Ricardo: La inteligencia.

Ignacio: La inteligencia es una ventaja, no una virtud. La capacidad de vencer obstáculos, de autoexigirse. Su mayor virtud es su capacidad de entrega hasta cumplir las metas que se propone.

-Y su mayor defecto:

Ricardo: Requiere mayor ponderación. No hacer las cosas precipitadamente.

Ignacio: Él dice que es impaciente, pero yo encuentro que en este tiempo ser impaciente no es un defecto. Impaciencia que  -cuando alguien ejerce el cargo de Presidente de  la República- se transforma en una virtud. Los tiempos son cortos y tenemos que apurar el tranco. Si algún defecto tiene, es que da la impresión de que no escucha a los demás, lo que no es así.

-Ignacio, se critica que el gabinete es muy tecnocrático y ABC1.

-Se ha incorporado en plenitud al gobierno a gente que no había tenido la oportunidad de participar en la actividad política.  Tenemos ministros que vienen de la academia o del área privada que han dejado condiciones de vida muy ventajosas para dedicarse a un proyecto político. Pero también cuenta con personas con mucha experiencia política,  como Joaquín Lavín, José Antonio Galilea, Cristián Larroulet -gran gestor de los acuerdos alcanza- dos en los últimos 20 años por parte de la oposición-, Rodrigo Hinzpeter, Magdalena Matte. Un gran gabinete.

-¿De acuerdo con que no se nombrara ministro a Pablo Longueira ni a Andrés Allamand?

-Yo era muy partidario de no recurrir a parlamentarios en ejercicio para integrar el gabinete. Eso rompía una cierta regla democrática: sacar, para otra función, a personas elegidas por el mandato popular.

sobre Pinochet

A Ricardo Rivadeneira le correspondió, como abogado del Consejo de Defensa del Estado, intervenir en el proceso del Banco de Talca, cuyo gerente general era Sebastián Piñera. Cuando se le pregunta si Piñera le guarda rencor por eso, replica:

-En el caso del Banco de Talca yo me corrí, no conocía a Sebastián. Yo nunca pedí que lo sometieran a proceso. Y a él  y a Carlos Massad la Corte Suprema los dejó fuera del problema. Lo que quería el gobierno militar era que todos estos caballeros fueran presos, para culpar a los bancos de la crisis -recuerda hoy.

En ese tiempo, Ricardo Rivadeneira estaba muy preocupado por los atropellos a los derechos humanos. Sin embargo, declinó después integrar la Comisión Rettig a la que fue convidado por el entonces Presidente Patricio Aylwin. Explica:

-Para un partido con tanta gente de derecha y tantos pinochetistas, el tema de los derechos humanos es delicado de manejar.     
       
-¿Se arrepiente de haber defendido a Pinochet en el antejuicio de desafuero por los atropellos a los derechos humanos?

-No -replica con firmeza.

-Usted declaró que Pinochet "no tuvo participación personal en hechos delictuosos".

-No creo que haya tenido responsabilidad penal. Y no podía ser procesado: no estaba con  capacidad para defenderse. Eso  motivó que Inglaterra lo enviara a Chile. Por su demencia muy avanzada no resistía un juicio.

-En julio del 2000 usted dijo que "Pinochet no incurrió en responsabilidad penal de ninguna naturaleza". ¿Tampoco civil?

-Tampoco.

-¿Lo exime de toda responsabilidad?

-No. Le atribuyo una importante responsabilidad política. Eso se lo dije a él y lo repetí en la Corte. Pero responsabilidad penal, no.
  
Y añade:

-Fui partidario del movimiento militar, así como no fui partidario del plebiscito y voté en blanco. El 11 de septiembre de 1973 yo estaba a favor de que asumieran las Fuerzas Armadas, pero que terminaran lo antes posible y se volviera a la democracia.
            
-¿Habría defendido a Pinochet por las platas del  Riggs?

-Yo creo que no.

-Tantos crímenes, muertos,  desaparecidos, ¿y él no sabía nada?

-Creo que puede haber sabido. Estoy de acuerdo en las razones que explican el golpe, pero no del atropello de los derechos humanos. Pinochet dijo que durante su gobierno no se movía una hoja sin que él lo supiera, pero a mí me dijo que había muchas hojas que durante su gobierno se movían sin que él lo supiera.
Ignacio lo escucha atentamente e interviene:

-Para mí esto es hablar de otra época, completamente superada. Mi papá fue muy crítico del manejo de los derechos humanos e integró la Comisión Contra el Exilio, a principios de los años 80. Fue muy crítico de la forma en que el gobierno militar enfrentaba este tema. Y así se lo dijo pública y privadamenta al propio Pinochet cuando lo vio poderoso y fuerte;  pero cuando lo vio débil, enfermo y abandonado, fue el primero en salir a defenderlo. Eso demuestra una nobleza infinita de mi padre.

-¿Quién lo abandonó?

-Lo abandonó la derecha, el país.

Al estilo Piñera, Ignacio tiene un block con anotaciones. Y dice:

-Mi papá tuvo siempre una actitud muy consecuente respecto de los crímenes del gobierno militar. Pertenece a una generación muy notable, anterior a los Chicago boys. Una generación humanista, católica, austera, práctica. Una generación de espíritu portaliano,  como Julio Phillipi, Jorge Prat, Jaime Eyzaguirre.

Nacho -como le dicen sus muchos amigos- destaca que su padre fue criado en el campo,  en Colchagua. Que iba a caballo a la escuelita y sus compañeros eran los hijos de  los  inquilinos,  y que se formó en la sencillez de la vida campestre y el amor por la naturaleza.
 
-¿Coincide con la  visión de su padre sobre Pinochet?

-Juzgar a partir de ahora resulta más simple. En el gobierno militar se cometieron crímenes muy crueles, inéditos  en la tradición republicana chilena. Pero sería ingenuo pretender que hubo unos militares republicanos que se transformaron en asesinos  de un día para otro. Un país polarizado con desigualdades sociales, como las que tenía Chile, lo más probable era que terminara como terminó. Pero esa generación que tuvo mucha responsabilidad en esto tuvo la sabiduría de mirar al futuro y hacer una transición, entre todos, bastante exitosa. En los últimos 20 años, Chile ha cambiado enormemente, optó por un desarrollo democrático y económico.

Rivadeneira padre vuelve a los derechos humanos:

-Yo tenía claro que lo de los detenidos desaparecidos era una cuestión gravísima, que debe ser considerado delito permanente, no susceptible de prescripción ni amnistía.

El poder de la udi
  
Al revés de otros miembros de Renovación Nacional, Ignacio Rivadeneira estuvo de acuerdo con la proclamación de Sebastián Piñera como candidato presidencial en 2005, durante el consejo del partido, lo que lo llevó finalmente a derrotar a su compañero de coalición,  Joaquín Lavín, en diciembre de ese año. "Fue una decisión muy espontánea", admite Ignacio hoy.

-Ahora se dice que Piñera puso de ministro de Educación a Lavín "para castigarlo"...

-No. Al contrario. Es una persona de cualidades muy extraordinarias. Y estoy seguro de que si le hubieran dado a elegir, habría elegido un ministerio complicado en que pudiera hacer un aporte significativo.

-¿No encuentra un error poner de ministro de Educación a un Opus Dei?

-No veo por qué. Ha sido candidato presidencial, está muy consciente  de la diversidad valórica. No veo ningún riesgo. El Presidente pertenece a una matriz liberal, y en la campaña se pusieron temas conflictivos como la planificación familiar.

-Ignacio, ¿le encuentra razón a la UDI en su reclamo, porque no le informaron de algunos nombramientos?

-Pertenecemos a una coalición política y por tanto debemos tener relaciones fluidas con los parlamentarios y los partidos. Hay varios ministros, gobernadores e intendentes de la UDI. Cosa distinta es si se les va a dar un poder de veto a ellos sobre determinadas designaciones: eso no corresponde. Son cargos de exclusiva responsabilidad del Presidente. Se está trabajando muy coordinadamente con los partidos de la Coalición.

Interviene el padre:

-Desde fuera, creo que la UDI, en general, está trabajando lealmente por Piñera y va a hacer todo lo posible porque le vaya bien. Estos roces se producen porque la UDI se siente, con razón, el partido más poderoso del país y defiende ese capital político. La UDI cree, con cierta razón, que los gobernadores o intendentes pueden disputarles en el futuro los cupos parlamentarios a la UDI. Pero no puede privar al Presidente de su derecho a designar ministros, gobernadores, etc. Pero hay que manejare con cuidado con la UDI -concluye riendo.

-¿Qué tiene que demostrar la derecha en este gobierno?
Ricardo: Que es capaz de gobernar con seriedad,  y mejor que sus adversarios políticos. Y hay que empezar a pensar en la sucesión del gobierno de Piñera.

Ignacio: Lo que la inmensa mayoría siente: que la transición quedó atrás. Y ser un gobierno acogedor, con buenas relaciones con los distintos grupos sociales, capaz de gobernar para todos.

 "Soy partidario de mejorar el sistema binominal"Definiciones del director de contenidos del Segundo Piso

-Ignacio, ¿sugeriría al Presidente terminar con el sistema electoral binominal?

-Sí. Es un sistema que puede haber tenido alguna utilidad en una determinada parte de la historia. Siempre he sido partidario de perfeccionarlo. Creo que tarde o temprano  se impulsará una reforma política no sólo del sistema electoral, sino la incorporación de millones de personas que no están participando. Para eso se debe establecer inscripción automática y voto voluntario.

-¿Cuánto influye el "segundo piso" en las decisiones gubernamentales?

-Lo que quiera el Presidente. La idea no es hacer un gabinete paralelo sino facilitarle el trabajo diario al Presidente. Formamos parte de un equipo y lo que importa es que al Gobierno le vaya bien. Lo importante es mostrar logros concretos.

-Lo que más le interesa:

-Todo lo que tiene que ver con la participación política. Ampliar la democracia. Y  lo relacionado con modernizaciones, especialmente la educación pública que es bastante pobre. Condenamos todos los años a dos millones de niños a tener una pésima educación.

 

Raquel Correa.

Tomado de El sabado revista de El Mercurio.
Enviado a El Polvorín por Jorge Araya
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Chile: Ambiente de guerra en Santiago y Toque de Queda en Biobío‏

29 Marzo 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica


Madre de hermanos Vergara Toledo acusa de represión del Gobierno

"Anda un helicóptero con un haz de luz iluminado toda la casa, entonces es un ambiente como de guerra, y realmente logran que uno se ponga nervioso", sostuvo Luisa Toledo.



Nombre-copia-5.jpgLuisa Toledo, madre de los hermanos Eduardo y Rafael Vergara, muertos por Carabineros el 29 de Marzo de 1985 en el sector de Av. 5 de Abril con calle Las Rejas, aseguró que este lunes recordarán los 25 años del asesinato de sus hijos.

“Desde que asumió Piñera hemos tenido represión, con allanamientos a los autos, a las personas y sobre todo a los jóvenes. Los bajan de las micros, les toman su identificación, han llevado gente presa sin ningún motivo”, sostuvo en entrevista con radio Cooperativa.

“Anda un helicóptero con un haz de luz iluminado toda la casa, entonces es un ambiente como de guerra, y realmente logran que uno se ponga nervioso”, agregó.

“Le diría a este señor (Piñera) que si habla de delincuencia, que tenga cuidado porque él tiene tejado de vidrio”, dijo en alusión a los sucesos del Banco de Talca.

La ceremonia se realizará desde las 19:30 horas.

Tomado de elmostrador.cl


Restablecen toque de queda en el Biobío por Día del Joven Combatiente
La restricción regirá sólo por esta noche en toda la región, entre las 21.00 horas de hoy y las 5.00 horas del martes.

 

Nombre-copia-6.jpgSANTIAGO.- A tres días de que se decretara su fin, el jefe de plaza de la Región del Biobío, general Guillermo Ramírez, anunció que se restablecerá el toque de queda durante esta jornada.


La medida será repuesta sólo por esta noche -en el marco del Estado de Catástrofe vigente en la región- con el fin de reforzar la seguridad durante la conmemoración del Día del Joven Combatiente, ocasión en que suelen registrarse hechos de violencia.


Según informó el general Ramírez, la restricción de circular regirá en toda la región, entre las 21.00 horas de este lunes y las 5.00 horas del martes.


Las autoridades habían levantado el toque de queda en esa zona a partir del viernes pasado, lo que provocó que los locales y la vida nocturna volvieran a activarse. Sin embargo, la policía solicitó que la disposición fuera repuesta durante esta fecha, para contribuir a mantener el orden.

 

 Tomado de emol.com

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Un grano de maiz - ¿FALLARÁN LOS ÁNGELES?

29 Marzo 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

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¿FALLARÁN LOS ÁNGELES?
Es unánime la aceptación del peligro de extinción de la humanidad, y con ella todo rastro de vida planetaria.
Fidel, el que no miente jamás, nos alerta en su última reflexión de: …“la necesidad de drásticas medidas que otorguen a la especie humana la esperanza de sobrevivir”. Ese es el reto de la humanidad: o toma drásticas medidas o perece.
La humanidad capitalista se reúne en cumbres ineficaces, diagnostica el peligro inminente, sin embargo, no toma medidas, ni drásticas ni suaves ¡nada! La marcha hacia el infierno sigue su curso imperturbable. La realidad es tajante: no podemos esperar soluciones dentro del capitalismo. La humanidad capitalista está enferma de capitalismo, es artífice de su propia destrucción, su propio verdugo.
El capitalismo nos convirtió en una especie suicida, la solución es el Socialismo. De lo anterior surge una definición precisa de Socialismo: “Es el único sistema capaz de salvar a la humanidad.”
Es la única forma de organizar a los humanos, de establecer unas relaciones armónicas entre ellos, y de ellos con la naturaleza. Porque es el único sistema que acaba con las relaciones depredadoras en la producción, en la economía, termina con la explotación de los humanos, con la guerra de todos contra todos, estableciendo relaciones económicas de fraternidad, superando la hegemonía de la propiedad nosocial de los medios de producción, rescatando el sentido social de la producción, de la distribución, del consumo. De esta manera, hace posible el afianzamiento de una espiritualidad verdaderamente humana: el hombre deja de ser enemigo del hombre, un mero instrumento del consumo, una mercancía, un objeto, un demente.
La Humanidad Socialista se realizará en el desarrollo de sus cualidades humanas: el arte, el conocimiento, el amor, el trabajo y el ocio como realizaciones humanas ocuparán el lugar privilegiado que hoy ocupan las mercancías sin sentido que nos impone el capitalismo. El hombre se valorizará por su cultura, por su altruismo, y no por sus posesiones materiales.
El hombre dará de acuerdo a su capacidad y recibirá de acuerdo a su necesidad. Así, el lucro, el atesorar, dejará de ser una meta, y pasará a ser una innecesaria e incomprensible pretensión.
La humanidad dejará de ser patíbulo de su mundo, y pasará a cumplir el papel de expresión del más elevado peldaño alcanzado por la vida, de custodio del milagro de la existencia.
Fidel termina su reflexión con estas palabras: …“Mientras tanto, vale la pena dedicarse de vez en cuando a meditar sobre esos temas. Con seguridad no dejará por ello de soñar el ser humano y tomar las cosas con la debida serenidad y acerados nervios. Es el deber, al menos, de aquellos que escogieron el oficio de políticos y el noble e irrenunciable propósito de una sociedad humana solidaria y justa.”
Oigamos el mandato de Fidel: sigamos siendo soñadores, utópicos, fantasiosos. Seguiremos luchando por los cambios drásticos que nos hagan ejemplo para la humanidad, ese es el reto de esta Revolución. Los ángeles de Silvio no pueden fallar nuevamente, la humanidad debe salvarse.
¡Chávez es Socialismo!
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