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El polvorín
Ultimos Posts

Uruguay - Invitación Coordinadora Anti-Razzia‏

13 Mayo 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

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Invitamos a los diferentes colectivos, organizaciones sociales e

individualidades a participar de la coordinación de una movilización
en repudio a los llamados "Mega Operativos policiales".
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Esperamos encontrarnos en esta instancia de coordinación manteniendo
la pluralidad de pensamientos en pie de igualdad y resaltando lo
imprescindible del encuentro y el intercambio de ideas para generar
asi una rápida y masiva respuesta ante el avance represivo.

Los invitamos entonces para éste viernes 13 de Mayo en el local del
SUATT (Clemente Cesar 2291 esq. San Martin) a las 19:30 horas.

Colectivo Pro-Coordinación Anti-Razzia
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Pongamos fin a los paraísos fiscales

13 Mayo 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

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Pongamos fin a los paraísos fiscales

Performance en el Foro Social de Madrid

 

Madrid, 9 de mayo de 2011 –  En el marco del Foro Social de Madrid, la ONGD InspirAction saca a la luz, a través de una performance de carácter lúdico, las dramáticas consecuencias que tiene la existencia de paraísos fiscales para las economías de los países del Sur. 

Para dar a conocer esta realidad, así como la campaña “No a los paraísos fiscales”, InspirAction estuvo en el Foro Social de Madrid, el sábado 7 de mayo. InspirAction consiguió más de 200 firmas para esta campaña. 

La evasión fiscal por parte de las multinacionales cuesta a los países en desarrollo más de 100.000 millones de dólares cada año, más del presupuesto global en ayuda oficial al desarrollo, en un momento en que la crisis económica se está traduciendo en drásticos ajustes en los presupuestos nacionales en todo el mundo.

Pero esta situación puede cambiar: en noviembre de 2011 los países del G20 se reunirán en Francia. Para InspirAction, éste puede ser un momento clave para exigirles que introduzcan medidas para acabar con el secretismo de los paraísos fiscales. Así, se podría ayudar  a los países en desarrollo a asegurar una mejor distribución de la riqueza y a contar con los recursos económicos necesarios para que puedan prestar servicios básicos para una vida digna a todos sus ciudadanos.

Todavía estás a tiempo de apoyar esta campaña firmando la petición on line en www.noalosparaisosfiscales.org

 

Acerca de InspirAction

InspirAction es un movimiento de personas que denuncian el escándalo de la pobreza y ayudan a erradicarla, de forma práctica y real, trabajando con organizaciones locales en todo el mundo. El objetivo de InspirAction es desafiar y cambiar los sistemas que favorecen a los ricos y poderosos en detrimento de los pobres y marginados. 

 

Para más información, por favor, ponte en contacto con:  

Isabel Ortigosa:

prensa@inspiraction.org,  iortigosa@inspiraction.org

Teléfono: +34 672089800

www.inspiraction.org

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Mujeres Mapuche dicen NO a la Minera en Tirúa

13 Mayo 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

May 10, 2011

COMUNICADO PÚBLICO


Las mujeres Mapuche de las comunidades del sector de Tirúa comunican a la opinión publica nacional e internacional lo siguiente:

Hace casi cinco años que se esta negociando en territorio Mapuche 240 hectáreas compradas por el megaempresario minero Leonardo Farkas para explotar el mineral llamado Estroncio.

Esta nueva manifestación del capitalismo, marcada por la amenaza de la construcción de un yacimiento minero a instalar en el sector de Ponotro, comuna de Tirúa es motivo fundado para manifestar nuestro profundo rechazo y reivindicación.

Por ello más de setenta mujeres de diversas comunidades Mapuche y distintas ciudades inician hoy sábado 07 de mayo un proceso de demanda colectiva y derecho territorial declarando el conflicto a Farkas y al Estado Chileno quien permanente mente brinda amparo a winkas que quieren explotar nuestras riquezas.

Por lo tanto, hacemos un amplio llamado a la sociedad civil, a organizaciones sociales, estudiantiles, redes de apoyo e individualidades conscientes a movilizarse y sumarse a este proceso de resistencia de carácter indefinido y apoyar la negativa al proyecto minero que se encuentra en etapa de explotación y que trae consigo la destrucción ambiental y un fuerte impacto en el ámbito social, cultural y económico de nuestro pueblo.

No permitiremos que este rico de Farkas venga a romper con el equilibrio y formas de vida de la y los Lafquenche para después tirar unas monedas y dejar a nuestra gente sumida en la extrema pobreza.

Defenderemos nuestro territorio como los hijos defienden a sus madres, como las madres defienden a sus hijos.

Por la defensa del Lleu Lleu, de nuestra madre tierra y de nuestro Wallmapu

No a la minera en territorio Mapuche

Libertad a todos los Presos Políticos Mapuche

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¿Cuál es tu plan?‏

13 Mayo 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

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En la vida todos de alguna manera tenemos un plan.  Muchas veces sin saberlo.  Deliberadamente hacemos muchas cosas que en sí mismas son un plan, pero no nos percatamos de ello.  A veces una rutina, una pasión o una manía, es un buen plan, que aun no hemos descubierto.

Un plan, es lo que le permite a uno, organizar las ideas y los esfuerzos, para encausar las energías y darle direccionalidad a nuestra vida.  Y así, encontrarle un verdadero sentido a lo que hacemos.

Hay planes de planes. Unos más grandes, otros menos o simplemente modestos planes.  Pero ellos en su totalidad, hacen el gran plan.  Los planes se pueden encadenar, es decir, hacer uno primero, luego el otro y así sucesivamente e infinitamente. Los planes no necesariamente tienen que tener un final.

Lo que sí es cierto, es que un plan nos permite vivir el presente con entusiasmo y prepáranos para el devenir sin sobresaltos.

Los planes pueden ser también compartidos.  Con la misma familia.  Con un hermano, hermana o amigos. Pero un plan, es un plan, y tiene mucho valor. Es un gran tesoro. Muchas de las personas que conocemos, andan si saber qué hacer con sus vidas.  Se deprimen, le entregan su cuerpo a alguna adicción, para sentirse que están vivos.  No se dan la oportunidad de descubrir, en su mundo interior, su verdadero plan.  Todos llevamos un plan o muchos planes dentro de sí mismo, ellos conviven con nosotros, pero hay que tener el valor, la astucia, la disciplina y  la voluntad férrea de descubrirlos.   

Tampoco un plan, termina con la vida misma.  Pueden llegar a ser también generacionales.  Pero igual, puede ser el gran amigo que nos ayuda a cosechar éxitos y alegrías en esta vida.  

Mi plan es simple. Es conjugar, todo lo que he aprendido, lo que he estudiado de manera formal o he investigado por motivación o curiosidad propia. Mi experiencia política, laboral y familiar (la que cultive de mis padres y la que he madurado en mi cotidianidad) y poner todos estos esfuerzos, todas estas horas de desvelo, al servicio de la defensa de la naturaleza. 

Me he asignado la misión de tratar de explicar de manera sencilla, entendible y a su vez comunicar a todos los rincones donde yo pueda llegar, a través de la plataforma multimedia y sus redes sociales, el mensaje ambientalista, ecologista o conservacionista.  Para así, alertar o animar, al mayor número de personas posibles, sobre lo está pasando en la Tierra  y lo que puede pasar si no tomamos conciencia y acciones ante los grandes peligros que nos acechan, por la impunidad de los que contaminan o por la crueldad de los  deciden quien vive y quien muere en este planeta.   De esta manera, me siento útil y se transforma en una razón para vivir o para morir, si es que eso fuese necesario.

Y usted  amigo lector ¿ya tiene su plan?, con gusto puedo compartir el mío.

 Por Lenin Cardozo
 http://lenincardozo.blogspot.com/
 
Sobre el autor: Lenin Cardozo (1960) Ambientalista venezolano.  Director Ejecutivo de los noticieros ambientalistas Canal Azul 24 (www.canalazul24.com), Blue channel 24 (www.bluechannel24.com) y ANCA24 Agencia de noticias ambientales para las Americas. Fundador de la ONG AZUL Ambientalistas (www.azulambientalistas.org).
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Barak Obama y el realismo mágico

13 Mayo 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

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Que dios detrás de Dios la trama empieza,

De polvo y tiempo y sueño y agonías” Ajedrez, Jorge Luis Borges

No estarás dudando tú, que ese Osama que rima con Obama murió acribillado en una escena Hollywoodesca de película clase B hace dos semanas a media hora del corazón militar y administrativo de Pakistán, tras un operativo perfecto del cuerpo élite de las guerras de las galaxias. Ese Osama Bin Laden cuyo cadáver nunca visto, llorado ni olfateado por nadie, incorpóreo despojo mortuorio, sirvió para alimentar pececillos en los mares del Oriente por donde navegase hace siglos Simbad el Marino.

¿No te lo crees? así fue. No te creas tampoco que hubo una guerra en Irak, no, no en el 2003 –esa la vimos por TV – sino en los 90, esa guerra nunca existió, fue un simulacro, una representación. Ni murieron un millón iraquíes hace unos años. Esos misiles eran fuegos artificiales.

Tampoco creas que cayeron aplastadas las torres gemelas, de hecho nunca estuvieron allí, eran un holograma gigantesco de cien pisos, una proyección petrificada de las intangibles compañías de Wall Street que un día valen millones de millones y luego se esfuman hacia el lugar a donde van los niños muertos jamás bautizados. El mismo lugar adonde fue y de donde vino un avión terrorista que se estrelló contra el pentágono, jamás avistado ni encontrado por nadie igual que las armas de destrucción masiva de Saddam y el cadáver de Bin Laden.

¿Quién escribió el guión de esta monumental trama? El mismo de ese rescate cinematográfico, esa farsa de telenovela que sería el Jaque a la guerrilla en las selvas colombianas: el “engaño”[1] prodigioso a unos guerrilleros mansitos y sumisos que mordieron un anzuelo con estampas de la Cruz Roja Internacional y dejaron libre a la inescrupulosa Ingrid Betancur y a tres Neo-Rambos gringos que tampoco eran militares, ni combatientes, ni espías, sino inocentes padres de familia amantes de las series basura y las hamburguesas McDonald, pero un día cayeron inexplicablemente del cielo sobre la cordillera Oriental. Espías que no son espías y hamburguesas McDonald de carne que no es carne.

Ni te creas que los gringos perdieron la guerra del Vietnam ¿No te viste Rambo 3? Allí la ganan, sin bajas en sus filas.

¿Crees que existe Obama? Ese negro desteñido con maneras de tiranuelo, ese Niche de mentiras, mulato decolorado, debe ser un maniquí café claro movido por una supercomputadora perfecta enterrada kilómetros bajo tierra en algún Bunker de Oklahoma o Connecticut. El mismo lugar donde están enterradas las superbombas capaces de acabar con el planeta en un soplo. ¿Y qué? ¿Crees o no?

Si alguien supiera que Nerón ordenó el incendio de Roma mientras cantaba versos para culpabilizar y perseguir a los cristianos, si recordara el mundo que el Reichstag alemán ardió en llamas prendidas por los mismos Nazis que no tardaron un día en achacar el atentado a los comunistas, si acaso nos preguntáramos por qué no estaba ninguno de los judíos que trabajaba en las torres gemelas el día que se desplomaron, por qué los servicios secretos israelíes esperaban el suceso; ¡oh! si fuera coherente comprender porque los militares colombianos se ponen bombas a sí mismos en sus impenetrables guarniciones para luego cazar subversivos o por qué matan subversivos que después resultan no ser subversivos, tal vez comprenderíamos que ese Bin Laden de bellas barbas fue una figura de pantalla, un doble maquillado y filmado en el desierto de Nuevo México, como los astronautas yankees que sostuvieron la bandera de barras y estrellas ondeante y flamante en la Luna. Pero en la Luna, lo sabe cualquiera, no hay viento para ondear banderas. 

Tenía razón el irracional Baudrillard. Este mundo es un simulacro, una farsa de lo que ocurre, no ocurre u ocurrirá. ¿Y qué ocurre? Pues no lo sabemos ¿cuál es la frontera entre la verdad y la mentira? Ya decía bien Arundhati Roy que en el álgebra de la justicia infinita inventada por el imperialismo americano “la guerra es paz”.

Wikileaks podrá comprobar, en unos meses o años, que el verdadero Bin Laden era una figura de porcelana, o que era un viejito loco que comía las paredes de su casa de barro en Kandahar y hacía dineros de cuando en vez actuando como jefe terrorista en los reportajes de la CNN. ¿Qué importa? Quizá el huracán Katrina fue invocado por una Cabeza Mocha como la del Viento Fuerte de Miguel Ángel Asturias en venganza por los crímenes de las multinacionales bananeras. Puede que el negro desteñido Obama sea una copia inversa, un desdoblamiento maligno del espíritu haitiano poderoso del Reino de este mundo de Alejo Carpentier. ¿Será que es el antípoda de Changó el gran putas[2]? Probablemente se convierta en batracio por las noches.

Tal vez en su discurso del Nobel, Obama tenía que haber pedido que le expropiasen el premio de literatura a Gabito, el de 1982 que exaltaba el realismo mágico y la ficción extravagante latinoamericana, haberlo pedido para sí, autor inverosímil de todo este simulacro terrorista y de las más falaces de todas las verdades. Todavía podría enviar a los Navy Seals en un operativo fantasma para que sustrajesen el premio de la casa de García Márquez en la ciudad amurallada de Cartagena de Indias. O llegar con un turbante de corsario navegando una carabela, asediando la ciudad desde el mar a cañonazos. O enviar a las agencias secretas colombianas, que harían el trabajo gustosas. Celebraría en grande dando un discurso memorable desde Suecia, un discurso evidentemente, sobre la paz. Entonces, en el vuelo de regreso, el avión estallaría en mil pedazos y caería por los aires, como los personajes de Salman Rushdie, envuelto en llamas y con dos cuernos en la frente, con el color más blanco y más puro que un texano o un racista de Georgia, oliendo a pestes y excrementos, para refundar un Nuevo Orden de Maldad sobre la Tierra. Negro desteñido, autor de malas y criminales historias, pésimo actor de la sanguinaria vida real mentida mil veces por CNN y FOX NEWS, convirtiendo este planeta en el Hollywood del saqueo, la injusticia y la dominación.



[1] Ese “engaño” costó, según los propios jefes de las FARC y Wikileaks, un millón de Dólares.

[2] Changó el Gran Putas es una novela del negro colombiano Manuel Zapata Olivella, que recrea la figura mitológica del Dios africano Changó como la identidad rebelde de los negros del continente americano.

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Pablo Neruda fue asesinado

13 Mayo 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

 


 

Pablo Neruda fue asesinado

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Proceso



Todo estaba dispuesto para que el poeta y premio Nobel de Literatura Pablo Neruda se exiliara en México. Había viajado de su casa en Isla Negra a Santiago de Chile y un avión enviado por el gobierno mexicano estaba listo para recogerlo. Sin embargo, tuvo que ser internado en la clínica Santa María. Avisó por teléfono a su mujer, Matilde Urrutia, y a su asistente Manuel Araya que un médico le había puesto una inyección en el estómago. Unas horas después murió. Araya –quien estuvo al lado del poeta en sus últimos días– cuenta a Proceso un secreto que lo ahoga: el poeta “fue asesinado”.
El poeta chileno Pablo Neruda “supo a las cuatro de la madrugada (del 11 de septiembre de 1973) que había un golpe de Estado. Se enteró a través de una radio argentina que captaba por onda corta. Ésta informaba que la marina se había sublevado en Valparaíso.
“Trató de comunicarse a Santiago, pero fue imposible. El teléfono estaba fuera de servicio. Recién como a las nueve de la mañana confirmamos que el golpe se había concretado. (…) Ese 11 de septiembre fue un día caótico y amargo porque no sabíamos qué iba a pasar con Chile y con nosotros.”
Manuel Araya Osorio habla de Neruda con la familiaridad de quien ha compartido momentos cruciales con un personaje histórico. Y sí. Fue asistente del poeta desde noviembre de 1972 –cuando regresó de Francia– hasta su muerte el 23 de septiembre de 1973.
El corresponsal se reunió con este personaje el pasado 24 de abril en el puerto de San Antonio. La entrevista se llevó a cabo en la casa del dirigente de los pescadores artesanales chilenos Cosme Caracciolo, a quien Araya le pidió ayuda para develar un secreto que lo ahogaba: “Lo único que quiero antes de morir es que el mundo sepa la verdad, que Pablo Neruda fue asesinado”, asegura a Proceso.
Sólo el diario El Líder, de San Antonio, dio cuenta parcial de su versión el 26 de junio de 2004. Pero no trascendió por la poca influencia de este medio.
Araya afirma que siempre ha querido que se haga justicia. Cuenta que el 1 de mayo de 1974 le propuso a Matilde Urrutia, viuda de Neruda, aclarar esa muerte. Ambos fueron testigos de sus últimas horas: durmieron, comieron y convivieron en la misma habitación a partir del golpe del 11 de septiembre de 1973 y hasta la muerte del poeta, 12 días después, en la clínica Santa María de Santiago.
Pero Araya afirma que Matilde –quien murió en enero de 1985– no quiso tomar acción alguna para fincar eventuales responsabilidades. Según él, Urrutia le dijo: “Si inicio un juicio me van a quitar todos los bienes”. Araya cuenta que en otra ocasión tuvieron una discusión que marcó un quiebre final en su relación con la viuda. “Me dijo que lo que había pasado era cosa de ella y no mía, porque yo ya había terminado de laborar con Pablo, ya no era trabajador y no teníamos nada que ver”.
“Neruda quería que cuando muriera, la casa de Isla Negra quedara para los mineros del carbón (…) Pero la fundación (Pablo Neruda) se apropió de su obra y no ha concretado ninguno de sus sueños. A ellos (los directivos de la fundación) sólo les interesa el dinero”, espeta.
Afirma que hace dos años le entregó a Jaime Pinos, entonces director de la Casa Museo de Isla Negra, de la fundación, un relato sobre los últimos días del poeta. “Pero no han hecho nada con esa información, ni siquiera la han dado a conocer. No quieren que la verdad se sepa (…) Nunca me han dado la palabra en los actos que organizan ni siquiera en las conmemoraciones de su muerte”.
Araya proviene de una familia de campesinos de la hacienda La Marquesa, cerca de San Antonio. Cuando tenía 14 años fue acogido en Santiago por la dirigente comunista Julieta Campusano, quien le dio trato de ahijado.
Este vínculo le ayudó, pues Campusano llegó a ser senadora y la mujer más influyente del Partido Comunista, y gestionó que Araya recibiera una preparación especial en seguridad e inteligencia, entre otras materias. Araya escaló rápido. Fue mensajero personal de Allende antes de fungir como principal asistente de Neruda.
Araya, quien hacía de chofer, mensajero y encargado de seguridad de Neruda, acepta que el autor de Canto general tenía cáncer de próstata, pero no cree que esa enfermedad lo matara. Asegura que dicho padecimiento “estaba controlado” y que Neruda “gozaba de buena salud, con los achaques propios de una persona de 69 años”.
“Abandonados”
Araya dice que después del golpe del 11 de septiembre, Neruda, su mujer y el resto de los habitantes de la casa de Isla Negra quedaron “solos y abandonados”. El contacto con el mundo exterior se reducía a las noticias que les llegaban a través de una pequeña radio que Neruda sintonizaba, a las esporádicas conversaciones telefónicas de un aparato que sólo recibía llamadas y a lo que les contaban en la hostería Santa Elena, cuya dueña “era de derecha y sabía todo lo que pasaba”.
Cuenta que el 12 de septiembre llegó un jeep con cuatro militares. “Todos llevaban los rostros pintados de negro. Yo salí a recibirlos. (...) El oficial me preguntó quiénes estaban en la casa. Le tuve que decir que en ese momento estaban Cristina, la cocinera; la hermana de ésta, Ruth; Patricio, que era jardinero y mozo; Laurita (Reyes, hermana de Neruda); la señora Matilde, Pablito (Neruda) y yo.
“El oficial nos señaló que en el domicilio no podía quedar nadie más que Neruda, Matilde y yo. Entonces tuvimos que arreglárnoslas entre los tres: dormíamos en la recámara matrimonial que estaba en el segundo piso. Yo dormía sentado en una silla, arropado con un chal. Lo hacía para estar más cerca de Neruda, porque no sabíamos lo que nos iba a pasar.”
El 13 de septiembre, cerca de las 10 de la mañana, los militares allanaron la casa. Araya dice que eran como 40 soldados que venían en tres camiones. Iban armados con metralletas, con las caras pintadas de negro y uniforme de camuflaje. Vestidos y pertrechados “como si fueran a la guerra”.
Recuerda: “Entraban por todos lados: por la playa, por los costados (…) Salí al patio para preguntar qué querían. Hablé con el oficial que daba las órdenes. Me dijo que abriera todas las puertas. Mientras revisaban, destruían y robaban, los militares preguntaban si había armamento, si teníamos gente escondida adentro, si ocultábamos a líderes del Partido Comunista (…) Pero no encontraron nada. Se fueron callados. No pidieron ni perdón. Se sentían dueños y señores del sistema. Tenían el poder en las manos”.
Añade que como a las tres de la tarde, poco después de que se habían ido los soldados, llegaron marinos. “Estuvieron más de dos horas. También allanaron la casa y robaron cosas. Registraban con detectores de metales. (...) La señora Matilde me contó que el mandamás de los marinos entró al dormitorio de Neruda y le dijo: ‘Perdón, señor Neruda’. Y se fue”.
Araya recuerda que durante varios días la marina puso un buque de guerra frente a la casa del poeta. “Neruda decía: ‘Nos van a matar, nos van a volar’. Y yo le decía: ‘Si nos tenemos que morir, yo voy a morir en la ventana primero que usted’. Lo hacía para darle valor, para que se sintiera acompañado. Entonces le dijo a la señora Matilde: ‘Patoja –que así la nombraba–: mire el compañero, no nos va a abandonar, se va a quedar aquí’”.
Araya cuenta que conversaciones de ese tipo tenían lugar en la pieza del matrimonio: ellos acostados y él sentado a los pies de la cama. “Nos preguntábamos que haríamos nosotros solos. Pensábamos que a Neruda lo iban a asesinar. Entonces, resolvimos que la única opción era salir del país”.
El viaje
Araya narra que Neruda le dijo que su plan era instalarse en México y una vez en ese país pedir “a los intelectuales y a los gobiernos del mundo entero ayuda para derrocar a la tiranía y reconstruir la democracia en Chile”.
Rememora: “Desde la hostería Santa Elena –a menos de 100 metros de la casa de Isla Negra– nos comunicamos con las embajadas de Francia y México. La de México se portó un siete (nota máxima en el sistema educativo chileno). El embajador (Gonzalo Martínez Corbalá) se movilizó para ayudarnos. Creo que el 17 de septiembre nos llamó para decirnos que se había conseguido una habitación en la clínica Santa María. Allí deberíamos esperar la llegada de un avión ofrecido por el presidente Luis Echeverría”.
El problema era trasladar al poeta a la clínica. “Con Neruda y Matilde pensamos que la mejor y más segura manera de llegar hasta allá era en una ambulancia. Mi misión era conseguirla. Viajé a Santiago en nuestro Fiat 125 blanco y pude arrendar una ambulancia. (...) Recuerdo que ofrecí como seis veces más de lo que me cobraban para asegurar que efectivamente fueran a buscarnos. Acordamos que fueran el 19, porque ese día la clínica tendría todo dispuesto para recibir a Pablito.
“Llega el 19 y solicitamos a Tejas Verdes (el regimiento militar de la provincia de San Antonio) permiso para trasladar a Neruda. Me dijeron: ‘No estamos dando salvoconductos, menos a Neruda’. A pesar de la negativa decidimos partir. La ambulancia entró hasta la puerta que daba a la escalera de su dormitorio. (...) Al salir se despidió de su perrita Panda, se subió a la ambulancia y se acostó en la camilla. Neruda y Matilde se fueron en la ambulancia. Yo los seguí muy de cerca en el Fiat.”
“El viaje fue triste, caótico y terrible. Nos controlaban cada cuatro o cinco kilómetros, parecía imposible llegar a nuestro destino. Imagínese que salimos a las 12:30 y llegamos a las 18:30 a la clínica (distante poco más de 100 kilómetros de Isla Negra).
“En Melipilla fue el control más maldito. Allí Neruda vivió el momento más terrible. (...) Los militares lo bajaron de la ambulancia y le registraron el cuerpo y la ropa. Decían que buscaban armas. Él pedía clemencia, decía que era un poeta, un premio Nobel, que había dado todo por su país y que merecía respeto. Para ablandar sus corazones les decía que iba muy enfermo, pero las humillaciones continuaban. En un momento lloramos los tres tomados de la mano porque creíamos que así iba a ser nuestro fin.”
Finalmente la ambulancia llegó a la clínica tres horas más tarde de lo acordado. “Como llegamos muy cerca de la hora del toque de queda, no pudimos hacer nada más que quedarnos todos en la clínica a dormir (…)
“El embajador Martínez Corbalá fue a vernos al día siguiente. Y también el francés, que nunca supe cómo se llamaba. También recibimos la visita de Radomiro Tomic y Máximo Pacheco (dirigentes democratacristianos), de un diplomático sueco, y de nadie más.”
La inyección misteriosa
Araya dice que los primeros días en la clínica transcurrieron sin sobresaltos. El 22 de septiembre, la embajada de México avisó que el avión dispuesto por su gobierno tenía programado salir de Santiago rumbo a México el 24 de septiembre. Le comunicó además que el régimen militar había autorizado su salida.
“Entonces Neruda nos pidió a mí y a Matilde que viajáramos a Isla Negra a buscar sus cosas más importantes, entre éstas sus memorias inconclusas. Creo que eran Confieso que he vivido. Al día siguiente –23 de septiembre- partimos temprano hacia la casa de Isla Negra. (...) Dejamos a Neruda muy bien en la clínica, acompañado por su hermana Laurita, que llegó ese día a acompañarlo.”
Asegura que Neruda estaba “en excelente estado, tomando todos sus medicamentos. Todos eran pastillas, no había inyecciones. Nosotros nos preocupamos de recoger todo lo que nos indicó. Estábamos en eso cuando Neruda nos llamó como a las cuatro de la tarde a la hostería Santa Elena, donde le dieron el recado a Matilde, quien devolvió la llamada. Neruda le dijo: ‘Vénganse rápido, porque estando durmiendo entró un doctor y me colocó una inyección’.
“Cuando llegamos a la clínica, Neruda estaba muy afiebrado y rojizo. Dijo que lo habían pinchado en la guata (el estómago) y que ignoraba lo que le habían inyectado. Entonces le vemos la guata y tenía un manchón rojo.”
Araya recuerda que momentos después, cuando se estaba lavando la cara en el baño, entro un médico que le dijo: “Tiene que ir a comprarle urgente a don Pablo un remedio que no está en la clínica”.
Fue a comprar el medicamento y Neruda se quedó con Matilde y Laurita. “En el trayecto me siguieron sin que yo me diera cuenta. El médico antes me había dicho que el medicamento no se encontraba en el centro de Santiago, sino en una farmacia de la calle Vivaceta o Independencia. Cuando salí por Balmaceda para entrar a Vivaceta aparecieron dos autos, uno por detrás y otro por delante. Se bajaron unos hombres y me pegaron puñetazos y patadas. No supe quiénes eran. Me cachetearon harto y luego me pegaron un balazo en una pierna.
“Después de todo lo que me pegaron terminé muy mal herido en la comisaría Carrión, que está por Vivaceta con Santa María. Luego me trasladaron al estadio Nacional donde sufrí severas torturas que me dejaron a un paso de la muerte. El cardenal Raúl Silva Henríquez logró sacarme de ese infierno. Por eso estoy vivo.”
Neruda murió a las 22:00 horas en su habitación –la número 406– de la clínica Santa María.
Consultado por Proceso, el director de archivos de la Fundación Neruda, Darío Oses, dio a conocer la posición de esta institución respecto de la muerte del poeta:
“No hay una versión oficial que maneje la fundación. Ésta se atiene a los testimonios de personas cercanas a Neruda en el momento de su muerte y de biógrafos que manejaron fuentes confiables. Hay bastantes coincidencias entre las versiones de Matilde Urrutia en su libro Mi vida junto a Pablo, la de Jorge Edwards en Adiós poeta y la de Volodia Teitelboim en su biografía Neruda. La causa de muerte fue el cáncer. Uno de los médicos que lo trataba, al parecer el doctor Vargas Salazar, le había advertido a Matilde que la agitación que le producía al poeta el enterarse de lo que estaba ocurriendo en Chile en ese momento podía agravar su estado. A esta situación también contribuyeron el allanamiento de su casa (...) y el traslado en ambulancia (...) con controles y revisiones militares en el camino.”
Pero Manuel Araya dice no tener duda alguna: “Neruda fue asesinado”. Y sostiene que la orden vino de Augusto Pinochet: “¿De qué otra parte iba a salir?”.
Consejos para Allende
Francisco Marín
VALPARAÍSO, CHILE.- El presidente chileno Salvador Allende era el visitante más asiduo de Pablo Neruda en su casa de Isla Negra. “Cuando iba, Allende siempre le pedía consejos al poeta porque éste era muy sabio en política”, sostiene Manuel Araya Osorio, exasistente personal de Neruda.
Recuerda, por ejemplo, los consejos que Neruda le dio a Allende sobre las fuerzas armadas en las semanas previas al cuartelazo, cuando el 23 de agosto de 1973 la derecha y los militares golpistas forzaron la renuncia del general Carlos Prats González, comandante en jefe del ejército.
“Tenemos que descabezar a las fuerzas armadas... Los de nosotros hacia acá y los otros hacia un lado”, le decía Neruda al presidente.
Araya lamenta que El Chicho (Allende) no le hiciera caso al poeta en este tema. “Si lo hubiera hecho, la historia habría sido bien diferente. Otro gallo hubiera cantado, todavía estaríamos en el poder”, dice convencido.
Y cuenta que el 10 de septiembre de 1973 –un día antes del golpe militar– Neruda le pidió que viajara a Santiago para entregarle un mensaje al presidente Allende. Se trataba de una invitación a la inauguración de Cantalao, el refugio para la inspiración y el descanso de los poetas, que sería precisamente el 11 de septiembre.
En entrevista con Proceso, Mario Casasús, estudioso de la vida de Neruda y corresponsal en México de El Clarín de Chile, dice que Neruda había escrito los estatutos de la fundación Cantalao. A ésta traspasaría los terrenos de la casa de los poetas del mismo nombre, que están muy cerca de su casa de Isla Negra.
Araya afirma que Allende lo recibió en su despacho. “Estaba caminando, parecía nervioso. Leyó la nota de Neruda e inmediatamente redactó una respuesta. Sin leerla me la guardé en un bolsillo. (...) No tengo idea lo que decía ese mensaje, pero el presidente me dijo: ‘Dígale al compañero (Neruda) que mañana yo voy a ir a la Universidad Técnica (donde anunciaría la realización de un plebiscito) y que posiblemente haya ruidos de sables este 11 de septiembre’”.
Dice que Neruda, al conocer el mensaje, se quedó muy preocupado porque entendía el curso que estaban tomando los acontecimientos. “Esa noche casi no durmió”.
Ese 11 de septiembre “nosotros quedamos completamente abandonados y solos” afirma Araya. “La muerte del presidente Salvador Allende afectó mucho a don Pablo. Sin embargo él se sentía con la fuerza y entereza necesaria para seguir luchando por lo que creía justo”.
“Las noticias emitidas por los medios de comunicación nacionales eran manipuladas por el régimen militar. Sabíamos que eran falsas, que todo era mentira.”
Araya narra que Neruda se deprimió mucho. Él le pidió que no se pusiera triste. “Le dije que los militares en un mes le iban a entregar el poder a la Democracia Cristiana”.
Neruda le replicó: “No compañero, esto va a durar muchos años, como ocurrió en España. Yo conozco la historia, usted no sabe de golpes de Estado”.
* El autor es corresponsal en Chile del semanario mexicano Proceso, reportaje publicado en la edición número 1081 del 8 de mayo de 2011. Se reproduce en Clarín.cl con autorización del autor.

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Imperialismo - El marketing de la guerra

12 Mayo 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

“Odisea al amanecer” y “Libertad duradera” son algunos de los pomposos nombres de operaciones militares recientes. Aquí, quién los elige, cómo y por qué.

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Ana Prieto 
Revista Ñ

 
Odisea al amanecer es el título de best-séller con que el Departamento de Defensa norteamericano ha bautizado a su actual operación contra Khadafi en Libia. Y ese nombre no ha pasado desapercibido para la opinión pública, que tras tantos años de eslóganes bélicos se pregunta qué tiene que ver con las acciones militares que se están llevando a cabo esta vez. ¿Será que los ataques sorprenden a las defensas libias sólo de madrugada? ¿Será que la administración Obama espera que a sus fuerzas les lleve tanto tiempo volver a casa como a Odiseo? ¿Será nada más que otro intento de edulcorar una acción que sin duda se llevará la vida de cientos y cientos de civiles?

Según Africom, la pata militar estadounidense en el vasto continente africano (cuyas oficinas, vale decir, están en Alemania) el nombre no significa nada y fue generado básicamente por una computadora. En efecto, en el año 1975 se creó un sistema llamado Code Word, Nickname and Exercise Term System, NICKA, a través del cual el Departamento de Defensa asigna a los distintos comandos apostados en todos los continentes una secuencia aleatoria de letras para bautizar sus operaciones militares. Esto no significa que el NICKA genere los nombres; es más bien un método automatizado para validarlos y almacenarlos, es decir, para darles luz verde tras comprobar que no se repiten y que se ha respetado la secuencia de letras asignada. Africom podía elegir esta vez entre las siguientes: JS-JZ, NS-NZ y OA-OS. Se decidieron por el último set, con “Odisea”. La segunda palabra puede ser escogida al azar; así es como quedó “amanecer”.

Aseguran que Odisea al amanecer no significa nada, pero el pathos, esa cualidad retórica de apelar a los sentimientos, tiene una presencia innegable. El nombre recurre a la atractiva ambigüedad de las emociones: hace referencia a un gran trabajo, pero no a una guerra; hace referencia al momento del día que todos esperamos tras una mala noche, a la renovación, a la promesa de empezar de cero. Pero sobre todo, parece ser el título apropiado para una acción que ha contado con el impulso y el beneplácito de un presidente que ha ganado el Premio Nobel de la Paz.

La que podría ser una muy interesante historia de los nombres de las guerras no está tan sistematizada como podría estarlo a esta altura. Si pensamos en lo que aprendimos en el colegio, los nombres de las contiendas se suscriben sobre todo al lugar en el que transcurrieron, como Lepanto, Waterloo o San Lorenzo, o bien al tiempo que duraron, y siempre bautizadas cuando el conflicto había terminado –Cien años, Seis días. Pero algunos enfrentamientos escaparon a esta la literalidad, como la muy desconocida Guerra de la Oreja de Jenkins cuyo nombre hacía referencia a su supuesto instigador, es decir, a un eufemismo. Robert Jenkins, un pirata escocés devenido en capitán, se presentó en la Cámara de los Comunes de Gran Bretaña en 1738 para denunciar que los españoles le habían cortado una oreja en la zona caribeña en 1731. La guerra se declaró casi de inmediato, duró nueve años, fue desastrosa para Gran Bretaña y, desde luego, tuvo menos que ver con la mutilación de Jenkins que con los intereses económicos en la zona.

En la era moderna, los primeros en emplear un nombre en código que fuera algo más que un código incomprensible fueron los alemanes casi al final de la Primera Guerra Mundial, conocida durante su transcurso como La Gran Guerra. La ofensiva alemana utilizó nombres míticos y religiosos para bautizar sus últimas operaciones, como Alberich, San Miguel y San Jorge, más conocida como la Batalla de Lys y que al retraerse en sus aspiraciones, terminó en el femenino Jorgelina.
Cuestión de imagen

Durante la Segunda Guerra Mundial los nombres de las grandes operaciones tendrían la función explícita de alentar y enaltecer a las tropas. Winston Churchill fue un apasionado del tema: dio instrucciones para que las acciones en que un gran número de soldados podía perder la vida no llevasen nombres que sugirieran demasiada seguridad en uno mismo, ni fuesen frívolos ni resultasen humillantes para los deudos. Por ejemplo, habría que evitar a toda costa que una madre dijera que había perdido a su hijo en una operación llamada “Alboroto”. Pero Churchill violaría su propia premisa de templar la autoconfianza al ser el responsable directo de que el desembarco aliado en Normandía en 1944 se llamara Overlord, cuya traducción es algo así como “más supremo que el supremo”. Unos meses después, Japón, que acostumbraba numerar o dar códigos alfabéticos a sus operaciones, bautizó su ofensiva contra los aliados en el Golfo de Leyte como Victoria, famosa por su despliegue sistemático de kamikazes.

Esos nombres no llegaban al ciudadano común, nadie más que los implicados conocían los títulos Overlord, Victoria o el hitleriano Barbarossa. Sólo después de 1945 el Departamento de Defensa estadounidense (entonces llamado Departamento de Guerra) dividiría los títulos de sus campañas en dos alternativas: los códigos y los apodos o nicknames. Los códigos son para uso interno y no llegan al conocimiento del civil común. Los nicknames, en cambio, tienen la misión de moldear actitudes y opiniones, y se convertirían en una táctica bélica más bajo la forma de relaciones públicas.

La operación Encrucijada, que consistió en una serie de pruebas nucleares en el Atolón de Bikini a partir de 1946, recibió ese nombre para sugerir que ante el sobrecogedor poder nuclear no sólo las fuerzas militares sino la humanidad entera se encontraba en un posible punto de no retorno. Dos denominaciones que causaron malestar en las buenas conciencias norteamericanas fueron operación Asesina, durante la guerra de Corea, y Machacadora, en Vietnam. Para evitar errores parecidos en el futuro, el Departamento de Defensa estipuló que en adelante las operaciones no expresarían “un grado de belicosidad que fuese inconsistente con los ideales tradicionales de Estados Unidos o su política exterior”. El nombre de la invasión a Granada de 1983, Furia Urgente, inauguraría definitivamente la combinación del método NICKA con esa prosopopéyica creatividad a la que pronto nos acostumbraríamos y además subsumiría guerras e invasiones al rango de operaciones. La invasión de Panamá de 1989 se llamaría Causa justa, la Guerra del Golfo, Tormenta del desierto, acciones contra objetivos serbios durante la guerra de Yugoslavia, Fuerza Resuelta. La Guerra en Afganistán tras el 11-S, se llama, hasta hoy, Operación Libertad duradera (iba a llamarse Justicia infinita pero concedieron que a esta sólo puede administrarla Dios).

Si Churchill viviera, probablemente pensaría que Odisea al amanecer y Libertad duradera son nombres pomposos y floridos que no conmueven a la opinión pública y, sobre todo, que en nada mejoran la moral de los combatientes. Y quizá repetiría ante la comunidad internacional una de sus célebres frases: “No importa qué tan bella sea la estrategia, de vez en cuando hay que fijarse en los resultados”.
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Debates/ el estalinismo y la leyenda negra de Domenico Losurdo

12 Mayo 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

157511901_11acb7b367.jpgA propósito del estalinismo
 
  
La leyenda negra de Losurdo
  
  
Antonio Moscato *
Traducción de Viento Sur

 

Domenico Losurdo insiste de nuevo machaconamente en su idea fija: la de que Stalin fue víctima de una campaña sistemática de denigración, de una “leyenda negra” (Domenico Losurdo (2011), Stalin. Historia y crítica de una leyenda negra. Barcelona: El Viejo Topo).

La elección misma del término es discutible, pero, como veremos, nada casual: es el que se utilizó en España para tratar de negar el horror del exterminio de los indígenas de América, atribuyéndolo a una “leyenda” creada por países hostiles y que competían con ella en la feroz conquista del mundo extraeuropeo. Pero no se trata únicamente del título.

Losurdo, como historiador, es una ruina, pero como polemista es todavía peor: elige como diana a autores más que discutibles. Su primer blanco es Jrushchof, a quien evidentemente conoce poco. Sobre todo da por bueno su “antiestalinismo” y piensa que fue acogido con entusiasmo por los trotskistas (cuyas posiciones ignora por completo), quienes, por el contrario, dijeron de inmediato que el sucesor de Stalin solamente trataba de quitarse de encima cualquier responsabilidad por su larga y estrecha colaboración con el dictador. Ernest Mandel escribió un pequeño libro muy claro sobre todas las mentiras y medias verdades del informe secreto, del que Losurdo insinúa, en cambio, que no es fidedigno porque fue publicado “por la CIA”, ignorando que no solo se sabe muy bien desde hace decenios cómo lo hicieron llegar a Occidente justamente los servicios secretos soviéticos, sino también que las acusaciones contra Stalin –insuficientes, pero desconcertantes para quien había querido mirar para otro lado– fueron confirmadas con las mismas palabras por Jrushchof en el informe y las conclusiones de XXII congreso del PCUS, es decir, en un acto oficial.

La otra fuente elegida para polemizar fácilmente es el famoso Libro negro del comunismo, o mejor dicho, su cuestionable introducción a cargo de Stéphane Courtois, ignorando en realidad que la parte sobre la URSS, de la que se encargó Nicolas Werth, no es tan fantasiosa e “ideológica”. En general, Losurdo ignora todos los testimonios históricos no apologéticos y se centra en gran medida en algunas alabanzas de Stalin expresadas por ilustres conservadores, sin preguntarse por qué Stalin gustaba tanto a esos señores. Así, menciona con entusiasmo el juicio positivo de Churchill (también podría haber recordado el de Von Ribbentrop...) o el de De Gasperi, quien ensalzó a Stalin como a un genio...

Del Gulag, Losurdo dice que no es cuestión de escandalizarse, dado que también en Occidente había campos de concentración para los enemigos y los extranjeros. Eso es cierto, pero ¿adónde nos lleva esto? ¿Para qué sirvió una revolución si después había que hacer las mismas cosas que los otros? Losurdo no se lo pregunta y se diría que, a pesar de algunas proclamaciones verbales, no es un revolucionario, sino más bien un conservador. Aparte de los argumentos que justifican todo lo ocurrido por considerarlo inevitable, en el libro hay tantas cosas que chirrían e inexactitudes que ni siquiera valdría le pena comentarlo. Lo hacemos únicamente porque se trata de una sistematización de un pensamiento bastante difundido en algunos sectores de la izquierda, y no solo la “extrema”. Un pensamiento que nace de la nostalgia por el “orden” que reinaba en la URSS antes de su colapso, sobre el cual, por cierto, Losurdo no se detiene más que de pasada, insinuando que fue obra de varios “demoledores” al servicio del enemigo.

Losurdo ignora completamente la vasta literatura soviética sobre el Gulag (ignora a Solshenitsin y a Salamov, Grossman y Rybakov, a Ginzburg y Mandelstam y a centenares de otros que sufrieron el estalinismo en su propia carne y en la de sus seres queridos), y en cambio se basa, por ejemplo, en un panfleto juvenil de... Curzio Malaparte, para reducir el terror estaliniano a la legítima respuesta a un intento de “golpe de Estado de las oposiciones”.

Se supone así que habría sido un golpe de Estado el intento desesperado de imprimir con ciclostil las tesis de la Oposición de Izquierda en 1927 y de desfilar con pancartas contra la burocracia en el XX aniversario de la Revolución de Octubre. Losurdo está tan ofuscado que ni siquiera cita la carta de Gramsci de 1926, donde criticaba la expulsión de Trotsky y otros del partido y que fue interceptada por Togliatti y Bujarin, mientras recurre a varias frases sibilinas de los Quaderni para contraponer un presunto internacionalismo de Stalin al “cosmopolitismo” de Trotsky. En la URSS estaliniana, esta acusación aludía a sus orígenes hebreos, pero Losurdo no lo admite: así, llega a decir que el “complot de los médicos” desmintió el antisemitismo de Stalin, ya que después de todo, este puso su salud en manos de médicos judíos.

No sigamos, pues, con Losurdo. Cabe señalar que el ensayo de Luciano Canfora que figura al final del libro parece más una toma de distancias que un resumen. Canfora ha sido durante años el inspirador de Losurdo, pero es más inteligente y relativamente más culto y domina el oficio de historiador, aunque en el pasado no siempre lo haya aplicado a la historia contemporánea; en esta ocasión lo ha aprovechado mejor y ha dejado de lado muchas de las tesis que sostenía en un pasado no lejano, como la del “informe secreto” manipulado por la CIA o la que afirmaba la inevitabilidad y el acierto del pacto ruso-germano de 1939.

En este sentido, por ejemplo, Canfora dice: “Los motivos aducidos posteriormente, según los cuales el pacto se cerró para ‘prepararse’ mejor, para ganar tiempo con respecto a un ulterior ataque alemán, son probablemente razones concebidas a toro pasado: no está demostrado en absoluto que Stalin considerara realmente inevitable el ataque alemán contra la URSS; así, la falta de preparación con que se encontró la ‘operación Barbarroja’ en las líneas soviéticas induce a pensar lo contrario.” No es poca cosa, y sobre todo es justo lo contrario de lo que sostenía hace unos años.

Sin embargo, que nadie se llame a engaño, pues el ensayo de Canfora sigue conteniendo numerosos errores de bulto (sobre la interpretación del papel de Stalin en la revolución española, o sobre la inexistencia de una revolución en Alemania y en Austria durante las negociaciones de Brest Litovsk). Aun así, se aprecian trazas de una evolución inesperada tras decenios de tenaz “justificacionismo”.

Así parece reflejarlo el nuevo libro de Canfora sobre las falsificaciones en la historia, aun a sabiendas de que en parte recicló artículos publicados sobre todo en el Corriere della sera (Canfora, Luciano (2008), La storia falsa. Milán: Rizzoli), pero la sorpresa es que abandona algunos de sus caballos de batalla, como por ejemplo la presunta falsificación del informe secreto y el caso mucho más importante de las manipulaciones del “testamento de Lenin”.

Canfora gusta presentarse como una especie de Sherlock Holmes de la filología. A veces acierta, como en el caso de la carta de Ruggero Grieco que tanto indignó a Gramsci en la cárcel /1 y que resulta que había sido modificada por la policía fascista, así como también en el del supuesto “papiro de Artemidoro”, al que Canfora ha dedicado nada menos que dos libros (pero no me detendré en esto, ya que por un lado no conozco bien la materia, y por otro tampoco me apasiona mucho...). Pero a veces también se equivoca.

La novedad es que si alguien a quien él estima advierte el error y le aporta una documentación que lo desmiente, también sabe dar marcha atrás e incluso expresar un reconocimiento indirecto a su mentor incluyéndolo en una larga lista de quienes “han contribuido al nacimiento de este libro con generosidad”.

La mayor parte del libro está dedicada al asunto, ya tratado repetidamente, de la carta de Grieco a Gramsci, con una polémica no disimulada con Spriano, y es un poco pedante y por tanto resulta pesado. Pero la primera parte, que está dedicada al “testamento de Lenin” /2, merece cierta atención. Hace años ya leí, sin estar de acuerdo, lo que escribió Canfora al respecto, pero decidí releerlo a raíz de una nota que de un modo bastante elíptico decía: “Las dudas que expresé años atrás (Pensare la rivoluzione russa (1995). Teti: Milán, p. 25) no parecen legítimas.”

La formulación es cauta, pero la corrección del rumbo total. En 1995, Canfora, que había hojeado apresuradamente el material aparecido en los últimos años de la URSS y poco después del hundimiento, sostuvo en aquel libro que si se había introducido algún cambio en el texto original, quien lo hizo era una de las secretarias, Lidiya Fotieva, de quien insinuaba que simpatizaba con Trotsky. Así, pese a haber tenido entre las manos una descripción minuciosa de cómo se había producido la falsificación, Canfora concluyó: “Hay algo poco claro en esta narración, que aparentemente no pretende más que arrojar una luz negativa sobre las actitudes de Stalin”. Grave acusación...

Ahora alguien le ha hecho llegar el texto de algunas entrevistas realizadas por el historiador soviético Alexandr Bek en 1967 a dos de las secretarias de Lenin, Lidiya Fotieva y Mariya Volodícheva, quienes habían admitido que habían entregado primero a Stalin la parte del texto dictado por Lenin semiparalizado donde éste emitía sendos juicios sobre los principales dirigentes del partido. Stalin, sobre quien el juicio de Lenin era más severo, habría ordenado quemar la hoja, pero se salvó una copia, aunque retocada con la inclusión de una nota poco verosímil que contenía un juicio también negativo sobre Trotsky. Canfora cita toda la documentación en el apéndice: Fotieva, quien al decir de Canfora en 1995 había sido simpatizante de Trotsky, trataba de negarlo todo, desacreditando a la colega; apremiada por Bek, sin embargo, acabó admitiendo el episodio, diciendo que no podía hacer otra cosa porque consideraba a Stalin un “gran hombre”, un “genio” (o mejor dicho, en 1967 esperaba que el juicio oficial sobre Stalin volviera a ser positivo...).

Así, Canfora ha de admitir secamente que “del conjunto de estos datos se desprende que Fotieva era una persona que trabajaba para Stalin. Su perfecta carrera con continuos ascensos hasta la jubilación en 1956 parece confirmarlo”.

No obstante, la conclusión más general es todavía más explícita y sorprendente: “Stalin ganó, en su momento, la difícil partida política también gracias a ese minúsculo añadido en la Carta al Congreso: ‘así como el no bolchevismo a Trotsky’ [la frase incorporada, Nota del Autor]. Pero también ganó, en su país, la partida historiográfica; superó incluso los escollos del XX y del XXII Congreso; ganó haciendo ‘hablar’ a Lenin de un modo totalmente incongruente, pero ahora ya anacrónico tras la unión de Trotsky con los bolcheviques mucho antes de la revolución”.

Esperamos que después de este primer paso, Canfora revise con el mismo rigor algunas de sus otras conclusiones apresuradas y “justificativas” sobre el estalinismo y su principal intérprete italiano, Palmiro Togliatti /3.


* Antonio Moscato (Roma 1938) ha sido profesor de Historia del movimiento obrero e Historia contemporánea en la universidad de Lecce. Es autor de numerosos libros, muchos de ellos sobre el “socialismo real”. Su página web es: http://antoniomoscato.altervista.org/



Notas


1. Gramsci creyó que esta carta de su camarada podía contribuir a aumentar su condena y le hizo sospechar de una traición. Puede leerse la conclusión de Canfora al final de la entrevista publicada en: http://clionauta.wordpress.com/2009/01/19/luciano-canfora-el-historiador-el-juez-y-el-detective/

2. Se conoce como Testamento de Lenin la Carta al Congreso (el XIII del PCUS) dictada, cuando Lenin estaba muy enfermo, entre el 23 de diciembre de 1922 y el 4 de enero de 1923. Fue leída en su momento a las delegaciones del Congreso, pero no fue publicada hasta 1956, después del XX Congreso.

3. Luciano Canfora las expuso sobre todo en su libro Togliatti e i dilemmi della politica (Laterza, 1989), al que respondí con un largo escrito del mismo título, aparecido en el número 4 de la revista A sinistra, de mayo de 1989. La revista hoy en día no se encuentra, como es lógico, pero el texto está en la web.

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Grecia - Huelga general contra el plan de ajuste y el FMI

12 Mayo 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

Grecia
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Huelga general contra el plan de ajuste y el FMI

Al menos 14 personas resultaron heridas ayer en enfrentamientos entre policías y manifestantes griegos que marcharon por las calles de Atenas en rechazo a un plan de ajuste y a la visita de una misión del FMI, durante una huelga de 24 horas que paralizó el endeudado país europeo.

Algunos jóvenes de entre las 30.000 personas que se manifestaron lanzaron piedras a los agentes de policía griegos, que respondieron con gases lacrimógenos. Al menos 14 de ellos fueron heridos, uno de ellos de gravedad. Un hombre de unos treinta años fue hospitalizado en estado crítico debido a los golpes que recibió en la cabeza, informaron fuentes médicas. Además, la policía informó que 24 manifestantes fueron detenidos para ser interrogados.

A un año de la última huelga general, el 5 de mayo de 2010, Grecia fue paralizada hoy por un paro de 24 horas convocado por las centrales de empleados públicos y del sector privado. Miles de personas marcharon por Atenas en rechazo a un plan de austeridad para reducir su enorme déficit público y a la visita de una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) para evaluar la puesta en marcha del ajuste en el endeudado país.

La huelga mantuvo cerradas las escuelas y suspendido el transporte público, incluyendo el ferry, vital en el país peninsular e insular. Los controladores aéreos se plegaron cuatro horas, por lo que no hubo vuelos entre las 12 y las 16. Los hospitales y servicios de ambulancias sólo funcionaron en casos de emergencia. Tampoco abrieron muchos bancos, farmacias ni museos, y pararon asimismo abogados e ingenieros.

Las transmisiones de programas de noticias de radio y televisión se suspendieron porque los periodistas adhirieron a la medida de fuerza. Tampoco aparecieron las ediciones de ayer de los diarios y los portales de noticias no actualizaron sus contenidos. Los sindicatos están en pie de guerra desde que el gobierno del primer ministro Yorgos Papandreu, socialista, comenzó con los recortes exigidos en un paquete de rescate de 110.000 millones de euros que recibió de la Unión Europea (UE) y el FMI hace un año.

Sin embargo, pese a los sacrificios es posible que Grecia necesite un segundo paquete de ayuda para hacer frente a sus obligaciones financieras, ya que se enfrenta a una aguda recesión, un alto desempleo y que el elevado interés que pagan sus bonos no le permite financiarse en los mercados. Este mes, como contrapartida a un crédito de “salvataje” concedido por el FMI y la UE, el gobierno socialista griego tiene previsto aprobar nuevos recortes presupuestarios para ahorrar hasta 23.000 millones de euros (33.000 millones de dólares) de aquí al año 2015.

El Parlamento tiene previsto votar el nuevo recorte a fin del corriente mes. El gobierno también se comprometió a adoptar un ambicioso programa de privatizaciones por un total cercano a los 50.000 millones de euros en los próximos años. Años de mal manejo dieron lugar en Grecia a un enorme déficit presupuestario y a una deuda pública muy superior a la producción económica anual del país de la Eurozona.

Funcionarios del FMI y la UE llegaron hoy a Atenas a evaluar la aplicación de los programas de ajuste, de los que depende la continuidad de los préstamos de dinero. Los sindicatos dicen que es injusto que los trabajadores deban cargar con el peso de una crisis generada por el desgobierno y la especulación.
 
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La Mayoridad Infractora.‏

12 Mayo 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

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La Mayoridad Infractora.
 
Mayores fueron los que dieron el Golpe de Estado en 1973, y mayores eran los
que dieron el Golpe del 33 y mayores son los que dieron todos los golpes, y
mayores fueron los responsables del genocidio charrua y de todos los
genocidios. 
Y mayores son los militares y civiles cómplices de las Dictaduras y con ellas
de las desapariciones, y de los homicidios y de las violaciones y de las
mayores atrocidades que sufría nuestra sociedad en su historia.
 
Mayores son los que declaran las guerras, y mayores son los que miran para
el costado ante la injusticia. Mayores son los que piden impunidad para un
militar torturador y cárcel para un menor que robo una panadería. Eran
mayores los que avasallaron la Constitución y las leyes. Mayores son los que abolieron
nuestros Derechos y nuestras libertades, y mayores son los que defienden aun
hoy la impunidad. También mayores resultaron ser los que coparon y cerraron
durante 12 años nuestro Parlamento.
 
Es mayor el padre que abusa de sus hijos, y también es mayor el padrastro
que viola a una beba delante de su madre, también mayor, o a veces pobre, menor.
Es mayor la madre que quema con su cigarro a sus niños, y mayor eran los
señores que tenían secuestrado a sus hijos durante años, desnutridos ellos,
menores ellos. Son mayores los que atan con cadenas a sus hijos, mayores los que
golpean a sus mujeres hasta matarlas, muchas veces menores ellas, y son
mayores los que uniformados torturaban adolescentes por placer y diversión y hoy se
jactan de ello. Mayores son los que hoy desafían a los Jueces y Fiscales y los que
conducen un vehículo y matan o dejan paraplejico a un peatón, muchas veces
menor.
 
Son mayores también los políticos corruptos, y mayores son los políticos
ineptos e inescrupulosos. Mayores fueron los que nos dejaron 300.000
indigentes y mayores también fueron los que nos regalaron una deuda externa
de miles de millones.
 
Son mayores los que no solucionan nada, los que administran crisis o
provocan crisis y mayores son los que condenan a menores por su incapacidad y
demagogia.
 
Mayores son los que se juegan el sueldo en el casino, los que levantan
apuestas clandestinas, los que evaden impuestos y los que explotan
trabajadores.
 
Mayores son los que mandan pedir o robar a sus hijos, y mayores son los que
se emborrachan mientras sus menores pasan el di­a pidiendo limosna en el
semáforo.
 
Mayores son los coimeros en la aduana, y en las rutas y los coimeros en
todas partes, y los que piden cometas en las licitaciones y mayores son los
patovicas que le rompen el alma a un menor en un baile, que un mayor le
pidió plata para dejarlo entrar.
  
Mayores son los que te violan en la cárcel y mayores son los policías que te
piden plata para que no te violen. Mayores de edad son los policías que te
venden armas, chalecos, y balas y mayores son los narcos que venden droga a
los menores, y mayores son los narcos que usan menores para venderla. Y
mayores son los Comisarios que aceptan mensualidades de las bocas del barrio.
 
Y también son mayores los que obligan a prostituirse a menores, o los que
trafican personas, la mayoría de las veces, menores. Mayores son los que
venden órganos, los que pagan por sexo, los que piden menores y los que
piden a las menores que no se cuiden.
 
Mayores son los que pagan por ver niños desnudos o tocándose en internet,
mayores eran y son los Peirano, y los Rohm, y mayores eran y son sus
cómplices.
 
Mayores son los que financian abortos de menores y mayores son los que
después votan contra el aborto en el Parlamento. Mayores son los Bordaberry,
los Gavazzo, los Cordero y tantos otros. Y mayor era un "Pajarito" que le
cambiaba sexo oral a menores a cambio de no torturarlos.
 
Mayores son los que cometen el 95 % de los delitos en Uruguay y menores son
las victimas del 80 % de los delitos, Mayores son los gobernantes que
parieron, criaron y educaron a estos menores, hijos de sus gobiernos y mayores son los
que hoy quieren enviarlos a una Cárcel, con mayores como ellos, con
verdugos, como ellos.
 
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