EL VERDADERO DERRUMBE
EL VERDADERO DERRUMBE
Me molesta esa exagerada importancia que se le da a las pérdidas registradas en las bolsas de valores, esa gran preocupación por las especulaciones , los temores de más quiebras, insolvencia, corridas de depósitos, inyecciones urgentes de capital, medidas de contención y asistencia financiera. Me cae mal la impresionante cobertura que tienen estos hechos del mundo bursátil que confirman una vez más y por si quedaba alguna duda, que vivimos en un sistema cuyo eje es el dinero.
¿Cómo pueden desplazar estos temas a los otros, los verdaderamente importantes? ¿Porqué hay tanto espacio para hablar de Wall Street, Lehman Brothers ,las bolsas de Asia y Europa y no lo hay para hablar de cosas mucho más graves y urgentes que están pasando ante la pasividad e inoperancia de gobernantes y expertos de todo tipo?
Repasemos algunos números que son más importantes que la caída de los gigantes financieros: 1300 millones de personas en el mundo sobreviven con menos de un dólar (veinte pesos) por día. (950 en Asia, 220 en África y 110 en América central y del sur) 1200 millones de personas no tienen agua potable en su casa (muchos ni casa tienen o no se le puede llamar “casa” al lugar donde se alojan), siendo las enfermedades infecciosas que como consecuencia padecen, el mayor motivo de mortalidad en sus países. El hambre sigue siendo el principal motivo de muerte a nivel mundial. Muere de hambre un ser humano cada 7 segundos. Se estima que hay en el mundo 300 millones de desempleados y son incontables los millones que trabajan en condiciones de esclavitud, aunque parezca mentira en pleno siglo 21.
Las diferencias que denuncian los organismos de la ONU son indignantes: mientras cada 7 segundos muere de hambre un ser humano, el patrimonio de solo las 358 personas que tienen activos que superan los mil millones de dólares cada una, genera ganancias superiores al PBI de todos los países juntos donde vive el 45% de la población del planeta. Si, un grupito de super ricos que caben en un avión, suman más riqueza que más de 3 mil millones de sus semejantes que sobreviven y mueren en vergonzosa pobreza.
¡Ese es el derrumbe del que hay que hablar! Una debacle mundial que tendría que ocupar todos los primeros planos de los noticieros de todo el mundo. Es tan depravado, abusivo e injusto el sistema que nos domina, que la quiebra de bancos e instituciones financieras en general, con todas sus consecuencias, hasta incluidas las pérdidas de miles de plazas laborales y de meritorios ahorros de gente de mediana clase, es apenas una “pequeña grieta” comparada con el verdadero “derrumbe” que parece no importarle a los grandes medios.
Es terrible la crudeza con la que muestran su imperdonable insensibilidad los líderes mundiales ahora preocupados por proteger los intereses de unos pocos privilegiados en medio de una tormenta financiera, que dicho sea de paso, tal vez tenga como origen la propia crisis de valores éticos, de los que carecen muchos de los principales responsables de esta crisis. Es muy factible que detrás de esta “pequeña grieta” haya actos de corrupción, deshonestidad y fraude de los que suelen abundar en ese mundo de los negocios donde todos desconfían de todos.
Claro, cuando digo “todos” digo “ellos” para los cuales “nosotros”, o sea el resto del mundo, les importamos poco y nada. Aníbal Terán Castromán