Estamos ante un intento de retroceder la historia y revivir otras ocupaciones de las universidades por el ejercito.
La libertad es como la mañana. Hay quienes esperan dormidos a que llegue, pero hay quienes desvelan y caminan la noche para alcanzarla. Subcomandante Marcos.
Estamos ante un intento de retroceder la historia y revivir otras ocupaciones de las universidades por el ejercito.
Sobre el desafiante anuncio, José Fuentes López, dirigente del SIDUNA Puno, indicó que no están a las espaldas de la acreditación; por el contrario, promueven dicha certificación. Sin embargo, aclaró que el proceso de la acreditación, no debe ser dirigido por el gobierno de turno. “Sería un craso error que el Gobierno intervenga a las universidades públicas”, comentó el catedrático, al sostener que éstas cuentan con autonomía académica y administrativa.
AUTONOMÍA EN TELA DE JUICIO
Precisamente, Alan García expresó que la autonomía universitaria en muchos casos, consintió que la educación se haya mercantilizado, dejando de formar profesionales de calidad. Empero, para el docente universitario, la autonomía académica, permite el ejercicio de la libertad de cátedra consagrado en la Carta Magna.

A la represión universitaria se añade la represión en la policía y las Fuerzas Armadas
El 1º de febrero de 2006, y aún como candidato, Alan García se presentó en la Asociación de Oficiales Generales y Almirantes ADOGEN para hacer saber de su Plan de Gobierno respecto de las FF.AA. y su problemática operativa y salarial.
1. “En esa presentación proselitista usted nos ofreció que, de ser elegido presidente, solucionaría el problema salarial de las FF.AA. a los 180 días de asumir el cargo”.. le recuerda al mandatario peruano el Mayor General FAP Carlos Ordóñez Velázquez el 12 de febrero del 2010 en su Carta Abierta al Presidente Alan García Pérez Pero… ¿Qué pasó con sus promesas electorales? …¿al tomar el mando de la nación todos los planes y promesas pasaron al olvido? Ahora recordamos nuevamente su famosa frase: “En política no hay que ser ingenuo”. Ahora que se encuentra a un año de culminar su mandato, rechaza y observa el mencionado proyecto de ley, asegurando que el ejecutivo va a preparar un proyecto de homologación que remitirá oportunamente al parlamento. Pero estamos seguros que ésta será una mecida (burla) más.
Es usted capaz de promulgar para el mes de julio de 2011 otra norma similar a la de 1990, que también quedará en nada. Así, nos damos cuenta que la demagogia es otra de las “virtudes” que quedaron de su primera administración.
Por otro lado, usted no puede compararnos con sus compañeros, con los que -según crónicas periodísticas- usted ha copado la administración pública por el sólo “mérito” de contar con el carné aprista. Sepa usted que los miembros de las FF.AA. y la Policía tienen características particulares que los hace diferentes de los demás trabajadores estatales y a sus compañeros burócratas; veamos:
· Nosotros estamos disponibles trabajando para el Estado las 24 horas del día, los 365 días del año.
· A diferencia de sus funcionarios, nosotros no cobramos horas extras, ni sobre tiempo a pesar de mantenernos en las bases y cuarteles o comisarías sin horario de salida y cubriendo guardias o patrullas a cualquier hora, en zonas de emergencia o en las fronteras.
· No escogemos nuestro lugar de destino o centro de trabajo, ni podemos negarnos a trabajar en las diferentes bases y cuarteles del país, cosa que si pueden aducir sus funcionarios que por ley no pueden ser cambiados de su centro laboral sin su consentimiento.
· Nuestras familias deben sacrificarse con estos cambios de empleo pues muchas veces tienen que vivir adaptándose constantemente a los cambios de localidad, o viviendo separados por las características de las localidades de empleo como zonas de emergencia, zonas de frontera, lugares inhóspitos, etc.
· No tenemos como usted y sus altos funcionarios, catorce sueldos al año (un sueldo completo por navidad y otro por fiestas patrias) y, cuando pasamos al retiro no tenemos compensación por tiempo de servicios (CTS).
· Muchas veces, por exigencias del servicio y la vida militar, no podemos hacer uso del período vacacional y no tenemos compensación por ello y tampoco podemos acumular esos períodos para hacer uso de los mismos posteriormente.
· Pero, lo que nos distingue principalmente, es el hecho que nuestras vidas están en constante peligro, arriesgándonos diariamente en la lucha contra la delincuencia, el terrorismo o en operaciones de entrenamiento para caso de guerra exterior; cosa que no sucede con sus funcionarios que a lo más corren el peligro de tropezar con su frigobar, o sufrir un infarto por la vida sedentaria que llevan.
Ahora, nos sale usted con la descabellada idea de que va a reajustar los salarios solamente a aquellos que han entregado su vida en el campo; aquellos que están en zonas de peligro o condiciones difíciles, pero no para quienes -según usted- han estado laborando tras los escritorios los últimos quince años (o sea desde 1995 hasta la fecha) y además plantea que militares y policías sean evaluados por los alcaldes y universidades.
Cómo se nota que tiene usted una gran ignorancia de lo que son las operaciones en las FF.AA. y la Policía.
Y lo que pasa es que usted debería asesorarse mejor para no hablar falacias; pero por el contrario, al designar como Ministros de Defensa a funcionarios o personajes que “siempre” han estado tras un escritorio y que no saben, ni tienen la menor idea de lo que implica la Defensa Nacional , la consecuencia lógica es que usted no atine a hacer o decir nada, medianamente adecuado.
Primeramente, debería usted saber lo que son “ámbitos de operación”, lo cual implica que la Fuerza Aérea opera en el espacio aéreo; la Marina de Guerra en el ámbito marítimo y fluvial, y el Ejército y la Policía Nacional en el ámbito terrestre principalmente; todo esto independientemente de los efectivos de fuerzas especiales con que cuentan todas las armas.
Debo recordarle que todas nuestras instituciones armadas han tenido bajas en combate, como los últimos pilotos de helicóptero y soldados aniquilados por los terroristas en el VRAE y los policías asesinados vilmente en Bagua por la ineptitud de sus altos funcionarios quienes, desde luego, sí que estaban tras un escritorio mientras nuestros policías eran masacrados.
Por otro lado ¿usted cree que nuestros submarinistas o nuestros pilotos de combate no están en “zonas de peligro o condiciones difíciles” y que no arriesgan sus vidas patrullando y vigilando constantemente nuestras fronteras? ¡Piénselo un poco, haga ese esfuerzo!
Segundo, al decir usted que los que han entregado sus vidas recibirán el aumento… ¿Usted quiere decir que debemos morir para que nuestros deudos puedan recibir un pequeño aumento, ya no como sueldo, sino como pensión de viudez y orfandad? Si eso es lo que quiere decir, debo reconocer que es una frase llena de cinismo.
Tercero: ¿No se ha puesto a pensar que aquellos que, según usted, se han mantenido en los últimos quince (15) años en trabajos de oficina, son los mismos que en los peores años del terrorismo estuvieron combatiendo en el campo, mientras usted llevaba al país a su peor crisis moral y económica, en un gobierno donde primó la corrupción y los intereses partidarios? ¿Ya se olvidó de esto? Nosotros no lo hemos olvidado.
Cuarto… ¿Que los militares y policías sean evaluados por Alcaldes y las universidades? …Oiga, en este punto si que necesita usted ayuda urgente, aquí demuestra además de su ignorancia sobre el particular, su total desprecio por las FF.AA. y la PNP.
Por si usted no lo sabe, las Fuerzas Armadas trabajan con una evaluación constante todos los días y todos los años, tanto en el aspecto operativo como el profesional y académico, y que los cursos Básico, de Estado Mayor y Alto Mando son complementados con diplomados y maestrías dictadas por las más prestigiosas universidades del país. Le sugiero que haga algo muy fácil, pregúnteles a los Comandantes Generales, ellos se lo podrán demostrar. Esa evaluación constante es el tamiz que permite que lleguen a los altos mandos los más capacitados. Esa es la verdadera meritocracia, no la que usted pretende imponer.
¿Y usted quiere que nos evalúen sus Alcaldes? Eso sólo lo puede proponer alguien que no tiene idea de lo que está hablando.
Felizmente, el pueblo ya los evaluó a ustedes los del Poder Ejecutivo, sus representantes en el Congreso, y los apristas en el Poder Judicial que han recibido la más baja calificación y el más grande repudio de todo el Perú.
El último ejemplo de lo que digo, es la reciente denuncia de un diario local que ha comprobado cómo su compañero y Presidente del Congreso Luís Alva Castro les ha aumentado el sueldo a sus secretarias, diciendo que en realidad sólo les ha homologado lo que les corresponde “por su delicada y responsable misión”. Aquí, usted no dice nada por supuesto, porque se trata de su partido.
Así, recientemente usted también ha condecorado a algunos burócratas apristas “por su entrega para dar mejor calidad de vida a las personas”, encontrándose entre ellos nada menos que el Presidente de EsSalud, responsable político de la carnicería que está sucediendo en los hospitales bajo su administración. ¿Usted cree que al señor Villanueva, que le amputaron la pierna equivocada le han dado mejor calidad de vida?
¿Cree que los miles de pacientes del Hospital Sabogal y otros nosocomios, que protestan diariamente por la pésima atención sienten que tienen mejor calidad de vida?
Señor presidente, creo que usted debería reflexionar un poco más, antes de hablar y actuar. Usted es mezquino con aquellos que han permitido que la democracia permanezca como sistema de gobierno.
Por último le hago recordar sus propias palabras en su Mensaje a la Nación el 28 de julio de 2007: “En la paz se dice que el ciudadano se olvida de Dios y vitupera al soldado; en la guerra invoca a Dios y llama al soldado”. Y eso es justamente lo que usted está haciendo: vituperando del soldado. ¡No espere que llegue la guerra, Presidente!
Cordialmente, Mayor General FAP Carlos Ordóñez Velázquez DNI: 43314159

Todas las sangres rechazan a Alan García, incluso su propia sangre aprista
El dirigente Garrido Lecca dijo en su oportunidad que se debió expulsar por secula seculorum a Alan Garcia del Apra y que tambien se debio gestionar su extradicion ante el gobierno colombiano, bajo cuya proteccion se encontraba refugiado del regimen de Fujimori.
"Hay muchos compañeros que han sido expulsados del Apra por mucho menos de lo que se tiene evidencias acerca de la participacion del ex presidente Alan Garcia Perez en actos dolosos" dijo en 1995. Tambien responsabilizo a la dirigencia aprista por no haber tomado las medidas necesarias para proceder primero con la separacion de Alan Garcia y luego su expulsion definitiva.
"Lo que paso es que el partido fue utilizado por el ex presidente y la dirigencia actuo no con fraternidad sino con complicidad".