Argelia - Ahmed Ben Bella: el símbolo y más allá
El respeto -esta toma en consideración- que expresamos por Ahmed Ben Bella, a quien conocimos bastante mientras vivió en Suiza, se expresa aquí a través de la entrevista "en caliente" al profesor Benjamin Stora (notable historiador de la Revolución argelina, de las guerras de descolonización y de la inmigración magrebí hacia Europa, autor de numerosos libros), publicada el 12 de abril en el diario Le Figaro y que a continuación reproducimos. (Charles-André Udry)
Benjamin Stora: En primer lugar, es un símbolo de la Argelia independiente. Su desaparición se produce mientras que Argelia se prepara a celebrar los 50 años de su independencia. Es un símbolo de la guerra de independencia contra Francia. Fue la personalidad más conocida durante este período. Por fin, después del golpe de Estado de 1965 y su encarcelamiento, se convirtió en un símbolo para la libertad y la democracia.
¿Qué retiene de la presidencia de Ben Bella?
Benjamin Stora: Lo que se retiene del período de la presidencia de Ben Bella, es una efervescencia política donde se llegaba hasta hablar de autogestión. Incluso si hubo la guerra de las arenas en 1963 (entre Marruecos y Argelia) y la prohibición de algunos diarios, fue un período de libertad para los argelinos.
¿Qué representaba Ahmed Ben Bella en Argelia de hoy?
Benjamin Stora: Es el primer presidente de la República argelina independiente. Tiene, a este respecto, un valor mítico muy fuerte. También fue el personaje argelino más mediatizado durante la guerra de Argelia por la prensa francesa e internacional. El tercer punto es que la presidencia de Ahmed Ben Bella entre 1962 y 1965 es sinónima de efervescencia política, de libertad en el imaginario argelino. Aunque la realidad es más compleja. Bajo Ben Bella no había tampoco libertad absoluta. Aplastó la rebelión en Kabylie en 1963. También está la guerra de las arenas en 1963 contra Marruecos. Pero su práctica del poder contrasta con lo que va a conocer Argelia a partir de 1965, es decir, el golpe de Estado de Boumediene. Hay un antes y un después de 1965, antes de 1965 Argelia era un país más libre, después de 1965 es cuando los militares llegan al poder de manera visible.
¿Qué sentido dar a su presencia en la última investidura de Bouteflika en 2009?
Benjamin Stora: Era un apoyo simbólico a Bouteflika, no un apoyo muy político. Un apoyo nacionalista. ¡Tenía ya 93 años! Era una marca evocadora con relación a lo que representaba para Argelia. Representaba el paso de Argelia a la independencia. Mencionar a este personaje hoy es importante en el momento en que se prepara la conmemoración del cincuenta aniversario de la independencia.
Benjamin Stora: Se trataba de un golpe de Estado militar puro y simple. El ejército tomó el poder con la voluntad de construir un Estado reprimiendo las libertades públicas, poniendo fin a este paréntesis de confusión, de instalación difícil de un Estado argelino independiente. Había la voluntad de instaurar una clase de bonapartismo. Ben Bella, él mismo, había firmado un acuerdo con el ejército argelino en 1962. Había llegado al poder apoyándose sobre lo que se llamaba al ejército de las fronteras. Él mismo se había vuelto un poco el rehén de este acuerdo político. Tres años más tarde, el desenlace fue en favor de los militares dirigidos por Boumediene desde 1958. Boumediene quería un Estado fuerte, la supresión de los partidos políticos, una prensa bajo vigilancia. Prohibió toda una serie de organizaciones. A continuación, Ahmed Ben Bella permanecerá 15 años en prisión. Se convierte así en un personaje emblemático sinónimo de privación de libertad.
¿Qué papel tuvo durante la guerra de Argelia?
Benjamin Stora: Ahmed Ben Bella se enroló en el ejército francés durante la Segunda Guerra Mundial. Combatió en Monte Casino en 1943 y posteriormente. Luego de la masacre de Sétif en 1945, se comprometió con el nacionalismo político. Entonces se convirtió en el responsable de la organización secreta que preparaba la lucha armada. Fue detenido por los franceses en 1950, y se evadió. Es uno de los nueve jefes históricos que decidieron el lanzamiento de la guerra en 1954. No era el más conocido de los líderes por aquel tiempo. Se volvió más popular porque hay una importante mediatización de su detención por Francia en 1956. La prensa egipcia lo destacó mucho. Era un orador, un hombre que sabía hablar al pueblo, a las muchedumbres. Tenía una relación política carismática.
