Grandes misas de pago, camisetas con la efigie del Papa, tazas de té y gorras de béisbol: la Iglesia católica inglesa puso en marcha su maquinaria de marketing a fin de financiar la visita de Benedicto XVI al Reino Unido ante las reticencias del contribuyente para pagar la 'dolorosa'.
La Iglesia católica inglesa lo califica de "contribuciones económicas" pero para la prensa británica son simplemente billetes de entrada, algo sin precedentes. Los fieles deberán desembolsar hasta 25 libras (30 euros, 38 dólares) para la misa del domingo en Birmingham (centro de Inglaterra), 20 por la de este jueves en Glasgow (Escocia) y 5 por una vigilia el sábado en Londres.
"Estas contribuciones sólo cubren los costos de seguridad y de transporte" de los peregrinos hasta los lugares donde se celebran, dijo recientemente el presidente de la conferencia episcopal de Inglaterra y Gales, Vincent Nichols. "Pero no se trata de un pago para asistir a misa", agregó, precisando que con su "contribución", los fieles recibirán también el 'kit del peregrino', una bolsa que contendrá un disco conmemorativo y una postal.
El clero católico inglés participa lo más posible en la financiación de la visita de Benedicto XVI para no herir la susceptibilidad de los británicos, más que reticentes a sacar la cartera. Tres de cada cuatro estiman que el contribuyente no debería financiar la visita, según un reciente sondeo. Es cierto que apenas el 10% de los británicos se declara católico.
El costo del desplazamiento sigue causando polémica. Según cifras oficiales, la factura final rondará los 20 millones de libras (24 millones de euros, 30 millones de dólares). En estos tiempos de austeridad presupuestaria, el gobierno sólo asumirá entre 10 y 12 millones de libras (12-14 millones de euros, 15-18 millones de dólares).
La Iglesia católica local tiene que encontrar entre 9 y 10 millones de libras, dijo recientemente monseñor Nichols, seis de los cuales fueron recaudados durante una campaña especial pidiendo donativos para la visita.
Para el resto, el clero cuenta con las "contribuciones financieras" a los eventos públicos, así como con el 'merchandising'. Los peregrinos podrán elegir entre un amplio abanico de objetos para recordar este viaje: desde el llavero a cinco libras (6 euros, 8 dólares) hasta la medalla de oro oficial de la visita a 775 (930 euros, 1.195 dólares), pasando por la camiseta casi roquera en la que se puede ver a Benedicto XVI con los dos brazos levantados por 18 libras (21 euros, 28 dólares).
"No hay ninguna duda de que el Sumo Pontífice recibirá una acogida extática", proclama un programa conmemorativo vendido por 10 libras. El entusiasmo de esta visita tan especial es compartido en todo el Reino Unido, y no sólo entre los seguidores del Santo Padre", asegura el libro.
AFP
Tomado de InSurGente