El sueño roto.
| Jueves, 05 de Agosto de 2010 18:53 | |
La antigua colonia francesa Alto Volta consiguió su independencia el 4 de agosto de hace 50 años. Desde que lo consiguió hasta que su historia se desmarcó de la antigua metrópoli pasaron 23 años, que fue cuando el país africano cambió su nombre por el de Burkina Faso. El artífice del cambio fue Thomas Sankara motivado por esta creencia: "Queremos crear un mundo nuevo. Nos negamos a elegir entre el infierno y el purgatorio".Siempre fueron duras las condiciones para el país africano. Ubicado en una de las zonas del planeta más afectadas por la pobreza, el Sahel, entre el desierto del Sáhara y el África subsahariana, Burkina forma parte de la franja conocida como el 'cinturón del hambre'. Las inclemencias del clima, con temperaturas de 45ºC, sequías que amenazan las cosechas y unas tormentas de arena capaces de engullir durante semanas pequeños poblados castigan sin descanso al pueblo burkinés. A esto se suma que Francia no pudo sacar ni oro, ni diamantes de esta tierra, pero taló sus bosques y dejó sus campos agotados antes de marcharse. Después de soltar el yugo francés, pasaron por la presidencia un civil y tres militares. Fue en 1983 cuando el Alto Volta recuperaría la esperanza. Thomas Sankara llegó al poder con tan sólo 34 años el 3 de agosto de 1983 con un golpe militar. "Para dejar claro su nacionalismo, y que su primer enemigo iba a ser la corrupción, rebautizó la tierra que le vio nacer con el glorioso nombre, en lengua diola, de Burkina Faso, 'el país de los hombres íntegros', según explica Alberto Masegosa en 'Crónica de un viaje al sur del Sáhara' (Ed. Catarata). El hombre que se atrevió a proponer que se destinara "a la salvación de la vida en este planeta al menos el 1% de las fabulosas sumas que se gastan estudiando la vida en otros planetas" predicó con el ejemplo. "Sus primeras decisiones fueron reemplazar por Renault 5 las limusinas de los ministros, suprimir el alquiler de la vivienda en las áreas urbanas y emprender una campaña de vacunación en las rurales", explica Masegosa. Los discursos, acompañados de promesas cumplidas, devolvieron la esperanza a su pueblo y la voz de Sankara se extendió rápidamente por África como un soplo de aire fresco. "El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional nos niegan los fondos para buscar agua a cien metros, pero nos ofrecen excavar pozos de tres mil metros para buscar petróleo", denunciaba sin miedo el líder burkinés, sabiendo que sus palabras podrían llevarle a acabar como el congoleño Patricio Lumumba. El asesinato de Sankara Gentileza Diario El Mundo (España) Tomado de Agencia de Noticias de Niñez y Juventud Pelota de Trapo (APE) |
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